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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las primeras cuatro décadas de la Cátedra de Antropología en la Universidad de La Habana]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#asterisco"><font size="4">Las primeras cuatro d&eacute;cadas de    la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a en la Universidad de La Habana* </font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2> <h4>Introducci&oacute;n    <br> </h4>     <p>El afecto hacia mi persona del profesor Armando Rangel Rivero y dem&aacute;s    profesores de la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a, y Museo &quot;Montan&eacute;&quot;    de la Facultad de Biolog&iacute;a de mi querida Universidad de La Habana, que    hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o los llev&oacute; a pedirme que dictara    una conferencia en su importante Evento en Conmemoraci&oacute;n del Centenario    de la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a de la Universidad de La Habana,    los ha llevado nuevamente a prodigarme el gran honor, que es para m&iacute;,    de invitarme a pronunciar otra conferencia en su no menos importante VII Simposio    de Antropolog&iacute;a F&iacute;sica &quot;Luis Montan&eacute;&quot; y III Congreso    Primates como Patrimonio Nacional en la Universidad de La Habana donde, como    en el pasado evento, se le ha rendido homenaje al eminente antrop&oacute;logo    cubano, Profesor de M&eacute;rito doctor Manuel Rivero de la Calle, a quien    desde esta tribuna le ratifico mi gran admiraci&oacute;n e infinito respeto.    <br> </p>     <p>En mi anterior conferencia desarroll&eacute; el tema &quot;Los m&eacute;dicos    y la antropolog&iacute;a en Cuba&quot; en el que expuse el aporte muy temprano    llevado a cabo en nuestro pa&iacute;s por los profesionales de las ciencias    m&eacute;dicas en la divulgaci&oacute;n, investigaci&oacute;n y ense&ntilde;anza    de la antropolog&iacute;a, siguiendo las diversas ramas en que se separaba entonces    esta importante ciencia del conocimiento del hombre, como lo eran las de antropolog&iacute;a    general, f&iacute;sica, fisiol&oacute;gica, arqueol&oacute;gica, comparada,    cultural y criminal.    <br> </p>     <p>Me lamentaba en aquella ocasi&oacute;n de que a pesar de esta razonable preeminencia    m&eacute;dica en el desarrollo de dicha ciencia, nunca se hab&iacute;a explicado    como asignatura en nuestras facultades de medicina, ni en el pasado ni en el    presente, lo que indiscutiblemente ha da&ntilde;ado la formaci&oacute;n cient&iacute;fica    integral de nuestros m&eacute;dicos, quienes tan dignos son del reconocimiento    de nuestro pueblo en particular y de la humanidad en general, por el ejemplo    que siempre han dado y que reafirman en el presente de abnegaci&oacute;n, de    sacrificios y de entrega total al ejercicio de la profesi&oacute;n en cualquier    lugar del mundo en que sean necesarios.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>     <p>En la presente conferencia me propongo exponer, dentro de la brevedad pertinente,    la etapa de la ense&ntilde;anza de la antropolog&iacute;a en la Universidad    de La Habana, que se me ha antojado calificar como etapa m&eacute;dica (1899-1941),    por haber sido impartida casi exclusivamente por dos grandes personalidades    de nuestra medicina, los doctores Luis Montan&eacute; Dard&eacute; y Ar&iacute;stides    Mestre Hevia.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n95/f03hist95.jpg"><img src="/img/revistas/his/n95/f03hist95.jpg" width="224" height="345" border="0"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fig.3. Dr. Luis Montan&eacute; Dard&eacute;s (1849-1936).</p> <h4>Inclusi&oacute;n de la ense&ntilde;anza de la Antropolog&iacute;a en la Universidad    de La Habana</h4>     <p>Aunque la ense&ntilde;anza superior en la isla comienza oficialmente con la    fundaci&oacute;n en 1722, por el obispo de Cuba fray Ger&oacute;nimo de Nosti    y de Vald&eacute;s, del Real Seminario Conciliar de San Basilio el Magno en    Santiago de Cuba, no es hasta el 5 de enero de 1728 en que abre sus puertas    la Real y Pontificia Universidad del M&aacute;ximo Doctor San Jer&oacute;nimo    de La Habana, que se inician en nuestro pa&iacute;s los verdaderos estudios    universitarios o universales con las Facultades de Filosof&iacute;a, Medicina,    Leyes, C&aacute;nones y Teolog&iacute;a.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>     <p>Estos estudios se mantuvieron en general con un marcado atraso hasta la reforma    universitaria de 1842, hecho de una extraordinaria importancia en nuestra historia    docente, por la cual se seculariz&oacute; la ya entonces m&aacute;s que centenaria    Universidad de La Habana y se le coloc&oacute; en el &aacute;mbito cultural    y cient&iacute;fico del siglo XIX, sobre todo en el campo de las ciencias m&eacute;dicas.    Con ella desaparece la Facultad de Teolog&iacute;a, que a partir de ese momento    se ense&ntilde;ar&aacute; solamente en los Seminarios Conciliares de Santiago    de Cuba y de La Habana; se unen las de C&aacute;nones y Leyes en la Facultad    de Derecho y se agregan los estudios de farmacia a la Facultad de Medicina.    <br> </p>     <p>En 1863 se llevaron a cabo importantes mejoras como fueron la creaci&oacute;n    de los Institutos de Segunda Ense&ntilde;anza, con lo cual se situaron fuera    de la Universidad dichos estudios medios; la Facultad de Filosof&iacute;a se    transform&oacute; en Facultad de Filosof&iacute;a y Letras; se independizaron    de la de Medicina, como nueva Facultad, los estudios de farmacia y quiz&aacute;s    el hecho m&aacute;s importante fue la creaci&oacute;n de la Facultad de Ciencias    con carreras de ciencias f&iacute;sico-qu&iacute;micas y f&iacute;sico-matem&aacute;ticas.    El pensamiento cient&iacute;fico del siglo XIX llegaba a la Universidad de La    Habana.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>     <p>La guerra de 1868-1878 por nuestra independencia produjo una gran represi&oacute;n    dentro de la Universidad, cuyo hecho m&aacute;s representativo lo constituy&oacute;    el fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina el 27 de noviembre de 1871,    lo que determin&oacute; un &eacute;xodo de estudiantes, principalmente a Espa&ntilde;a    y Francia y un retraso de la ense&ntilde;anza en todas las Facultades, que no    lograron remediar cambios en los planes de estudio en 1881 y 1887.    <br> </p>     <p>Los graduados en universidades europeas, con escasas posibilidades de acceso    a las c&aacute;tedras universitarias habaneras ocupadas por antiguos maestros    de conocimientos poco actualizados, se har&aacute;n escuchar en la Real Academia    de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, la Real    Sociedad Patri&oacute;tica de Amigos del Pa&iacute;s, en nuevas asociaciones    cient&iacute;ficas como la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana,    la Sociedad Antropol&oacute;gica de la Isla de Cuba, la Sociedad de Odontolog&iacute;a    o la Sociedad de Higiene y hasta fundar&aacute;n escuelas preparatorias o de    ense&ntilde;anza libre como la Escuela Pr&aacute;ctica de Medicina en La Habana,    inaugurada en 1893.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La guerra independentista de 1895-1898, como la anterior, una verdadera cat&aacute;strofe    epidemiol&oacute;gica para nuestro pueblo, acentuada por la criminal reconcentraci&oacute;n    de campesinos en poblados y ciudades, decretada por el gobierno colonial espa&ntilde;ol    y el bloqueo naval de los Estados Unidos, dejar&aacute; a Cuba envuelta en la    mayor pobreza de su historia, ocupada militarmente por una potencia extranjera    y completamente desorganizada la ense&ntilde;anza universitaria.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>     <p>Nombrado el 12 de enero de 1899 Secretario de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica    del gobierno interventor, el doctor Jos&eacute; A. Gonz&aacute;lez Lanuza, profesor    eminente de Derecho Penal de la Universidad de La Habana y fervoroso patriota    que hab&iacute;a pasado la guerra prisionero en c&aacute;rceles de la pen&iacute;nsula    ib&eacute;rica y del norte de &Aacute;frica, se propuso organizar la ense&ntilde;anza    superior con planes de estudio en las diversas carreras, que si bien no tuvieron    en cuenta el estado de pobreza del pa&iacute;s, dieron paso a numerosas c&aacute;tedras    de indiscutido gran valor como, entre otras, la de Antropolog&iacute;a y se    cre&oacute; la Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos.    <br> </p>     <p>El 1ro de mayo de 1900 fue nombrado en igual cargo el doctor Enrique Jos&eacute;    Varona Pera, eminente fil&oacute;sofo, pedagogo y ensayista, hombre de conocimientos    enciclop&eacute;dicos y no menos fervoroso patriota a lo largo de toda su existencia,    que hab&iacute;a sustituido a Jos&eacute; Mart&iacute; en la direcci&oacute;n    del Peri&oacute;dico Patria, cuando &eacute;ste march&oacute; a encontrar la    muerte en la guerra que hab&iacute;a organizado para independizar a Cuba.    <br> </p>     <p>Desde tan importante cargo, el doctor Varona, conocedor como nadie de los problemas    de la ense&ntilde;anza general en la Isla, dio inicio a una profunda reforma    de m&eacute;todos y contenidos en &eacute;sta, que comprendi&oacute; le ense&ntilde;anza    primaria, secundaria y universitaria, tomando en cuenta para ello el estado    real de la econom&iacute;a del pa&iacute;s y sus verdaderas necesidades.    <br> </p>     <p>Pero dejemos que sea el propio doctor Varona quien nos diga lo que encontr&oacute;    en la Universidad de La Habana al llegar a su cargo:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>&quot;Realizado el brusco cambio que ha roto los lazos de Cuba con su antigua    metr&oacute;poli, se impon&iacute;a un cambio de orientaci&oacute;n en la ense&ntilde;anza    p&uacute;blica, para preparar &aacute; las nuevas generaciones mejor que hab&iacute;amos    sido preparados nosotros. Desde los primeros d&iacute;as, la Universidad misma    quiso responder &aacute; esa necesidad y redact&oacute; un plan de reformas,    que sirvi&oacute; luego de base &aacute; la que implant&oacute; &aacute; afines    del pasado a&ntilde;o el Sr. Lanuza. Era un plan de proliferaci&oacute;n. Aumentaba    las c&aacute;tedras y las subdivid&iacute;a. Pero todo dentro de las antiguas    l&iacute;neas y respetando el antiguo m&eacute;todo de ense&ntilde;anza. Con    el se ense&ntilde;ar&iacute;a mucho m&aacute;s en la Universidad, pero se ense&ntilde;ar&iacute;a    del mismo modo [...]. Sin embargo daba un paso considerable en el buen camino,    porque abr&iacute;a campo &aacute; las nuevas carreras, que est&aacute; demandando    el estado del pa&iacute;s&quot;.<span class="superscript">5</span>    <br> </p>     <p>De su plan de reformas, conocido como Plan Varona, nos dej&oacute; escrito:    <br> </p>     <p>&quot;Lo conceb&iacute; de modo que sirviera desde luego para una Universidad    modesta, como tiene que ser ahora la de La Habana, y que pudiera servir para    una gran Universidad cuando tengamos m&aacute;s poblaci&oacute;n, m&aacute;s    riqueza y m&aacute;s sosiego [...]. He pensado que nuestra ense&ntilde;anza    debe cesar de ser verbal y ret&oacute;rica; para convertirse en objetiva y cient&iacute;fica.    A Cuba le bastan dos o tres literatos; no puede pasar sin algunos centenares    de ingenieros. Aqu&iacute; est&aacute; el n&uacute;cleo de mi reforma. He pensado    que &aacute; nuestros escolares conven&iacute;a leer menos y observar m&aacute;s,    comparar m&aacute;s, meditar m&aacute;s, experimentar m&aacute;s; en una palabra    interrogar m&aacute;s &aacute; la naturaleza que o&iacute;r al maestro. He pensado    que nuestros profesores deb&iacute;an ser solamente profesores, y serlo en el    sentido m&aacute;s moderno: hombres dedicados a ense&ntilde;ar como se aprende,    como se consulta, como se investiga; hombres que provoquen y ayuden el trabajo    del estudiante; no hombres que den recetas y f&oacute;rmulas al que quiera aprender    en el menor tiempo la menor cantidad de ciencia, con tal que sea la m&aacute;s    aparatosa. Hoy un colegio, un instituto, una universidad deben ser talleres    donde se trabaja, no teatros donde se declama. A obtener esa clase de estudiantes    y esa clase de maestros va encaminada toda la reforma&quot;.<span class="superscript">6</span>    <br> </p>     <p>En este &aacute;mbito de cambios profundos y de grandes esperanzas en nuestra    ense&ntilde;anza superior es que se funda y da sus primeros pasos la C&aacute;tedra    de Antropolog&iacute;a, mediante la Orden Militar N&uacute;mero 212 de 4 de    noviembre de 1899, que puso en vigor al ya mencionado Plan Lanuza.</p> <h4>La ense&ntilde;anza de la antropolog&iacute;a por el doctor Luis Montan&eacute;    Dard&eacute;</h4>     <p>Creada la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a, no hubo dudas en la designaci&oacute;n    de su profesor, el doctor Luis Montan&eacute; Dard&eacute;, dado el prestigio    cient&iacute;fico alcanzado por &eacute;ste en Europa y en Cuba.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El doctor Montan&eacute; naci&oacute; en La Habana el 7 de abril de 1849.<span class="superscript">7</span>    Llevado por sus padres a Francia desde los dos a&ntilde;os, se gradu&oacute;    de Bachiller en Tolosa y de Doctor en Medicina en Par&iacute;s, con muy una    original tesis de grado titulada &quot;Estudio anat&oacute;mico del cr&aacute;neo    de los microc&eacute;falos&quot;, Par&iacute;s, 1874, 70 p&aacute;ginas y seis    l&aacute;minas, la cual le vali&oacute; una menci&oacute;n honor&iacute;fica    de la Facultad de Medicina y la felicitaci&oacute;n del tribunal compuesto por    Broca, Charcot y Cruvelhier. En ella dio a conocer los cr&aacute;neos intermediarios    y dividi&oacute; los microc&eacute;falos en cl&aacute;sicos y semi-microc&eacute;falos.    Seg&uacute;n el erudito bibli&oacute;grafo cubano, acad&eacute;mico Carlos M.    Trelles y Gov&iacute;n,<span class="superscript">8</span> esta obra es citada    en importantes libros de anatom&iacute;a.    <br> </p>     <p>En Par&iacute;s realiz&oacute; estudios sobre antropolog&iacute;a con los eminentes    profesores Broca, Hamy y Quatrefages, de quienes fue disc&iacute;pulo distinguido    y mereci&oacute; siempre una alta consideraci&oacute;n. De ah&iacute; que al    fundarse la Sociedad Antropol&oacute;gica de Par&iacute;s se le nombrara miembro    fundador.<span class="superscript">9</span>    <br> </p>     <p>Despu&eacute;s de revalidar su t&iacute;tulo en Barcelona viaj&oacute; a Cuba    en 1874, donde va a desarrollar una important&iacute;sima obra de investigaci&oacute;n    antropol&oacute;gica; ejercer la medicina en el Hospital de San Felipe y Santiago,    despu&eacute;s Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes; fundar la Sociedad Antropol&oacute;gica    de la Isla de Cuba (1877) y dirigir su Bolet&iacute;n, del que desgraciadamente    s&oacute;lo vieron la luz siete n&uacute;meros.    <br> </p>     <p>En la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La    Habana fue acad&eacute;mico de n&uacute;mero (1875), honorario (1894) y de m&eacute;rito    (1895), su vicesecretario (1887-1893) y secretario general (1893-1895).<span class="superscript">10</span>    Tambi&eacute;n fue miembro fundador de la Academia de la Historia de Cuba (1910)    y de la Sociedad Cubana de Historia Natural &quot;Felipe Poey&quot; (1913).    <br> </p>     <p>Entre sus obras m&aacute;s importantes se encuentran las publicadas en folletos    o como art&iacute;culos en revistas cient&iacute;ficas cubanas y extranjeras:    &quot;Perforaci&oacute;n olecraneal del h&uacute;mero&quot; (1876); &quot;El    cr&aacute;neo en el concepto antropol&oacute;gico&quot; (1877); &quot;La Antropolog&iacute;a    en Cuba &quot; (1877); &quot;Monstruo doble hetet&iacute;pico&quot; (1879);    &quot;Un cr&aacute;neo guanche. Estudio craneol&oacute;gico&quot; (1885); &quot;Un    cr&aacute;neo caribe. Estudio craneol&oacute;gico&quot; (1885); &quot;Monstruo    heter&oacute;dimo&quot; (1885); &quot;La cirug&iacute;a en Cuba en 1877&quot;    (1887); &quot;La orquiotom&iacute;a en Cuba&quot; (1889); &quot;La pederastia    en Cuba&quot; (1890); &quot;Los mound-builders en Cuba&quot; (1892); &quot;Excursi&oacute;n    antropol&oacute;gica a las cavernas de la Sierra de Banao&quot; (1899); &quot;El    cr&aacute;neo de Antonio Maceo. Estudio antropol&oacute;gico&quot; (1899), en    colaboraci&oacute;n con los doctores Carlos de la Torre Huerta y Jos&eacute;    R. Montalvo Covarrubias; &quot;Notas sobre arqueolog&iacute;a cubana&quot; (1901);    &quot;El &iacute;dolo de la Gran Tierra de Maya&quot; (1906); &quot;Informe    sobre el estado de las ciencias antropol&oacute;gicas en Cuba&quot; (1909);    &quot;El hombre f&oacute;sil de Cuba&quot; (1911); &quot;Nota sobre el hombre    de Sancti Spiritus&quot; (1911); &quot;El indio cubano de la Ci&eacute;naga    de Zapata&quot; (1914)- una versi&oacute;n ampliada de &eacute;ste art&iacute;culo    constituye el cap&iacute;tulo III de su libro in&eacute;dito titulado &quot;Los    indios de Cuba&quot;-, cap&iacute;tulo que fue publicado en la monumental obra    Evoluci&oacute;n de la cultura cubana, tomo XVII &quot;La ciencia en Cuba&quot;    (1928), del doctor Jos&eacute; M. Carbonell Rivero, presidente que fuera de    la Academia Nacional de Artes y Letras; &quot;El mound de Guayabo Blanco&quot;    (1915); &quot;El hombre prehist&oacute;rico cubano&quot; (1916) y &quot;Un diagn&oacute;stico    antropol&oacute;gico&quot; (1916).    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al crearse la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a para el curso 1899-1900,    se le destin&oacute; a la Escuela de Ciencias de la Facultad de Letras y Ciencias,    en cuyo plan de estudios fue determinante la labor del sabio naturalista, m&eacute;dico    y pedagogo doctor Carlos de la Torre Huerta, compa&ntilde;ero de investigaciones    del doctor Montan&eacute; y en las Escuelas de Derecho Civil y de Derecho P&uacute;blico    de la Facultad de Derecho el criterio del ilustre penalista doctor Jos&eacute;    A. Gonz&aacute;lez Lanuza, autor de la reforma e imbuido de las ideas m&aacute;s    modernas de la Escuela Italiana de Derecho Penal, logr&oacute; tambi&eacute;n    su inclusi&oacute;n.    <br> </p>     <p>Con la implantaci&oacute;n del Plan Varona en el siguiente curso 1900-1901,    se cre&oacute; la Escuela de Pedagog&iacute;a en la Facultad de Letras y Ciencias    y la opini&oacute;n de uno de sus fundadores, el ilustre m&eacute;dico, literato    y pedagogo doctor Esteban Borrero Echeverr&iacute;a, amigo de la infancia del    doctor Varona y su m&aacute;s asiduo colaborador en la reforma, llev&oacute;    la ense&ntilde;anza antropol&oacute;gica a su plan de estudio.    <br> </p>     <p>Llama poderosamente la atenci&oacute;n que profesores como los doctores Eusebio    Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, impulsor en Cuba de los estudios sobre homicultura    y Jos&eacute; Varela Zaqueira, notable anatomista de fuerte vocaci&oacute;n    por la antropolog&iacute;a, que jugaron un importante papel en la elaboraci&oacute;n    de los dos planes de estudios de la Escuela de Medicina, no lograran incluirla    en ellos.    <br> </p>     <p>En las carreras de ciencias y de pedagog&iacute;a el profesor Montan&eacute;    impart&iacute;a el Curso de Antropolog&iacute;a, que a partir de 1907 se llam&oacute;    de Antropolog&iacute;a General, en la primera de dichas carreras en el tercer    a&ntilde;o y en la &uacute;ltima en el segundo; en ambas con lecci&oacute;n    alterna los martes, jueves y s&aacute;bados de 7:00 a 8:00 a.m. y en las carreras    de derecho civil y de derecho p&uacute;blico el Curso de Antropolog&iacute;a    Criminal, que ya en 1904 recib&iacute;a el nombre de Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica,    en el primer a&ntilde;o de las dos carreras; con lecci&oacute;n alterna los    lunes, mi&eacute;rcoles y s&aacute;bados, tambi&eacute;n de 7:00 a 8:00 a.m.,    todas impartidas en el local de la c&aacute;tedra en la Escuela de Ciencias,    que constaba de aula, laboratorio y museo.<span class="superscript">11</span>    <br> </p>     <p>Durante los veinte a&ntilde;os (1899-1919) en que dict&oacute; las asignaturas    de su c&aacute;tedra como profesor titular, el doctor Montan&eacute; no cont&oacute;    con plaza de profesor auxiliar y siempre acompa&ntilde;ado de su inseparable    sirviente don Julio Mart&iacute;nez Malo, dispuso a partir de 1906 de un alumno    ayudante para el museo y laboratorio de la c&aacute;tedra, el primero lo fue    Diego Vicente Tejeda Garc&iacute;a, hijo del renombrado poeta y patriota Diego    Vicente Tejera Calzado, despu&eacute;s magistrado de la Audiencia de Matanzas    y del Tribunal Supremo.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otros que ocuparon el cargo bajo la direcci&oacute;n del doctor Montan&eacute;    fueron los entonces estudiantes Salvador Massip Vald&eacute;s,<span class="superscript">13</span>    uno de los m&aacute;s eminentes ge&oacute;grafos cubanos de todos los tiempos;    Eusebio Adolfo Hern&aacute;ndez Mesa, <span class="superscript">14</span> hijo    del doctor Eusebio Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, la figura m&aacute;s alta    de la obstetricia cubana y General de Brigada del Ej&eacute;rcito Libertador    y Carlos de la Torre Pie, <span class="superscript">15</span> hijo del sabio    naturalista doctor Carlos de la Torre Huerta, a&ntilde;os m&aacute;s tarde diplom&aacute;tico    talentoso muerto prematuramente.    <br> </p>     <p>El doctor Montan&eacute; no escribi&oacute; nunca el libro de texto que todos    esperaban de &eacute;l, ni conocemos que se publicaran apuntes de sus clases.    Recomendaba como bibliograf&iacute;a docente para Antropolog&iacute;a General:    Broca <i>Memorias de Antropolog&iacute;a</i>; Topinard <i>La Antropolog&iacute;a    </i>y <i>Elementos de Antropolog&iacute;a General</i>, Hamy <i>Pr&eacute;cis    de Paleontologie</i>, Quatrefages <i>La unidad de la especie humana</i> e <i>Introducci&oacute;n    al estudio de las razas humanas</i>; Quatrefages y Hamy <i>Crania &eacute;tnica</i>;    Mortillet <i>La Prehistoria</i>; Cartailhac <i>La edades prehist&oacute;ricas    de Espa&ntilde;a y Portugal</i>; Verneau <i>Las razas humanas</i> y Hoyos de    Sainz <i>Etnograf&iacute;a tomos</i> II y III.<span class="superscript">16</span>    <br> </p>     <p>Para Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica recomendaba: Topinard <i>La Antropolog&iacute;a</i>;    Broca <i>Instrucciones craneol&oacute;gicas</i> <i>y craneom&eacute;trica</i>s;    Hoyos de Sainz <i>T&eacute;cnica antropol&oacute;gica</i>; Bertillon<i> Instructions    signal&eacute;tiques</i>; Vucetich <i>Identificaci&oacute;n para las impresiones</i>    <i>digitopalmares</i> y La Cassagne <i>Pr&eacute;cis de medicine legale</i>.<span class="superscript">16</span>    <br> </p>     <p>Aunque no public&oacute; libros de texto, el doctor Montan&eacute; dio a la    imprenta sus programas en dos folletos: <i>Curso de Antropolog&iacute;a</i>,    La Habana, 1900, 16 p&aacute;ginas y Curso de Antropolog&iacute;a 1907-1908.    <i>Programa del curso de Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica y ejercicios antropom&eacute;tricos</i>,    La Habana, 1907, 6 p&aacute;ginas. Un extracto de estos programas apareci&oacute;    siempre en las memorias anuarios que la Universidad publicaba con gran regularidad    y por los que podemos darnos cuenta de la evoluci&oacute;n del contenido de    dichas asignaturas.    <br> </p>     <p>El Curso de Antropolog&iacute;a General que impart&iacute;a a los alumnos de    Ciencias y Pedagog&iacute;a el doctor Montan&eacute;, lo divid&iacute;a en cuatro    grandes partes con el siguiente contenido:</p>     <p>I. Nociones de antropolog&iacute;a zool&oacute;gica. Lugar que el hombre ocupa    en la naturaleza. El hombre y los monos: caracteres diferenciales. Caracteres    generales de la especie humana. Monogenismo. Poligenismo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>II. Nociones de antropolog&iacute;a prehist&oacute;rica. Prehistoria europea.    Prehistoria americana. Prehistoria cubana.</p>     <p>III. Nociones de antropolog&iacute;a &eacute;tnica. Caracteres generales de    las razas. Caracteres morfol&oacute;gicos y fisiol&oacute;gicos.</p>     <p>IV. Nociones de etnograf&iacute;a. Repartici&oacute;n general de las razas.    Los americanos.    <br> </p>     <p>El curso de Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica que dictaba a los alumnos de    primer a&ntilde;o o a&ntilde;o preparatorio de las dos Escuelas de la Facultad    de Derecho, tambi&eacute;n la divid&iacute;a en cuatro partes con el siguiente    contenido:</p>     <p>I. Definici&oacute;n de la antropolog&iacute;a: sus divisiones. Lugar que ocupa    en la clasificaci&oacute;n de los conocimiento humanos. Relaciones de la antropolog&iacute;a    con el derecho. Bosquejo de las principales cuestiones relativas a la antropolog&iacute;a    general. T&eacute;cnicas de laboratorio. Craneolog&iacute;a. Craneometr&iacute;a.    Craneograf&iacute;a. Osteometr&iacute;a.</p>     <p>II. Antropolog&iacute;a criminal: ideas generales sobre la criminalidad. El    tipo criminal seg&uacute;n Lombroso. Evoluci&oacute;n de la teor&iacute;a del    criminal nato. Los factores de la criminalidad. Morfolog&iacute;a del delincuente.    Psicolog&iacute;a del criminal. Las manifestaciones de la criminalidad. Estado    actual de nuestros conocimientos sobre la anatom&iacute;a, la fisiolog&iacute;a,    la psicolog&iacute;a y la sociolog&iacute;a de los criminales. Investigaciones    antropol&oacute;gicas y sociales sobre las clases pobres.</p>     <p>III. La polic&iacute;a y la investigaci&oacute;n judicial cient&iacute;fica.    Inspecci&oacute;n del lugar del suceso. Inspecci&oacute;n del cad&aacute;ver    de la v&iacute;ctima o del cuerpo del delito. Investigaci&oacute;n de huellas    de toda especie. Detenci&oacute;n e identificaci&oacute;n del culpable. Reconstrucci&oacute;n    de los m&oacute;viles psicol&oacute;gicos del delito.</p>     <p>IV. Los actos del Estado Civil. Relaciones de la antropolog&iacute;a con el    derecho civil. Bosquejo m&eacute;dico-legal de las principales cuestiones que    se relacionan con el nacimiento, el matrimonio y con la muerte.<span class="superscript">11</span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sobre la cultura m&eacute;dica y general de este profesor nos dejar&iacute;a    una interesante opini&oacute;n el doctor Bernardo Escobar, m&eacute;dico cubano    contempor&aacute;neo suyo, en su curioso humor&iacute;stico libro <i>Nuestros    M&eacute;dicos</i>, La Habana, 1893. All&iacute; dice: &quot;Laring&oacute;logo,    antropoligista, m&eacute;dico de reputaci&oacute;n, es el doctor Luis Montan&eacute;    una verdadera ilustraci&oacute;n. Hizo su educaci&oacute;n en Francia, pero    no est&eacute;rilmente. Fue a Par&iacute;s para volver ilustrado. Dicen que    tiene sangre francesa en las venas. Agrego que tiene modales franceses, cultura    parisi&eacute;n, estilo parisi&eacute;n y ...hasta ciencia francesa. Y perdonen    sus envidiosos. Los que envidian en Montan&eacute; su gallard&iacute;a, su facilidad    en hablar de asuntos no m&eacute;dicos, sus conocimientos generales, su cultura    de hombre enciclop&eacute;dico. Nada m&aacute;s f&aacute;cil que un m&eacute;dico    entienda de cosas de medicina y un ingeniero de ingenier&iacute;a; lo dif&iacute;cil,    lo que tiene m&eacute;rito, es hablar y entender, como habla y entiende Montan&eacute;,    de cosas ajenas al arte m&eacute;dico. En eso ning&uacute;n m&eacute;dico de    La Habana lo supera. Montan&eacute; sabe de ciencias morales y pol&iacute;ticas,    de literatura y de pintura. Es m&eacute;dico de la colonia francesa y el m&eacute;dico    oficial del Consulado Franc&eacute;s de La Habana. Cultiva con fruto la especialidad    de enfermedades de la garganta y fosas nasales. Posee extensos y profundos conocimientos    de antropolog&iacute;a&quot;.<span class="superscript">17</span>    <br> </p>     <p>En 1919, con setenta a&ntilde;os de edad y veinte de docencia universitaria,    el doctor Montan&eacute; se retir&oacute; de la ense&ntilde;anza de la antropolog&iacute;a    para fijar su residencia en Chatou, Par&iacute;s, donde falleci&oacute; a la    avanzada edad de 87 a&ntilde;os el 1ro. de diciembre de 1936. En 1922 lo eligieron    presidente de la Sociedad Antropol&oacute;gica de Par&iacute;s y posey&oacute;    la Legi&oacute;n de Honor y el grado acad&eacute;mico de Officier d' Academie    de Francia.<span class="superscript">9</span></p> <h4>La ense&ntilde;anza de la antropolog&iacute;a por el doctor Ar&iacute;stides    Mestre Hevia</h4>     <p>Para sustituir al doctor Montan&eacute; como Profesor Titular de la c&aacute;tedra,    fue nombrado, mediante ejercicios de concurso-oposici&oacute;n, el doctor Ar&iacute;stides    Mestre Hevia. Al igual que en el caso del doctor Montan&eacute;, no pudo haber    mejor elecci&oacute;n para el puesto.    <br> </p>     <p>El doctor Mestre proven&iacute;a de una familia que dio a Cuba grandes figuras    en la filosof&iacute;a, como el doctor Jos&eacute; M. Mestre Dom&iacute;nguez,    su t&iacute;o y en la medicina, el doctor Antonio Mestre Dom&iacute;nguez, su    padre. Naci&oacute; en La Habana el 28 de diciembre de 1865 y en la universidad    de la propia ciudad se gradu&oacute;, con notas brillantes, de Licenciado y    Doctor en Ciencias Naturales, Ciencias F&iacute;sico-Qu&iacute;micas y Medicina    y Cirug&iacute;a, en esta &uacute;ltima con la tesis titulada &quot;Del m&eacute;todo    an&aacute;tomocl&iacute;nico y su influencia en el conocimiento del mecanismo    del lenguaje&quot; (1895).<span class="superscript">18</span>    <br> </p>     <p>De estudiante ocup&oacute; el cargo de ayudante del Jard&iacute;n Bot&aacute;nico    y en 1887 el sabio naturalista, licenciado Felipe Poey Aloy, entonces Decano    de la Escuela de Ciencias, lo propuso como profesor auxiliar interino sin sueldo    y en esas condiciones desempe&ntilde;&oacute; las c&aacute;tedras de Geolog&iacute;a    y Paleontolog&iacute;a Estratigr&aacute;fica; Mineralog&iacute;a; Zoograf&iacute;a    de Articulados y Zoograf&iacute;a de Vertebrados, estas dos &uacute;ltimas en    sustituci&oacute;n de su Maestro el licenciado Poey. En la Escuela Pr&aacute;ctica    de Medicina de La Habana dict&oacute; la c&aacute;tedra de Fisiolog&iacute;a    durante toda su corta existencia de 1893 a 1896. Despu&eacute;s de la reforma    de Varona ocup&oacute; por concurso-oposici&oacute;n la plaza de profesor auxiliar    y conservador del Museo de Historia Natural y sustituy&oacute; en sus ausencias    al doctor Carlos de la Torre en la c&aacute;tedra de Biolog&iacute;a, Zoolog&iacute;a    y Zoograf&iacute;a y al doctor Montan&eacute; en la de Antropolog&iacute;a.<span class="superscript">19</span>    <br> </p>     <p>Como m&eacute;dico se dedic&oacute; al estudio de las enfermedades nerviosas    y mentales y fue jefe de las salas de dicha especialidad, as&iacute; como de    la medicina de mujeres en el entonces Hospital N&uacute;mero Uno, actual Hospital    Universitario &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;, donde tambi&eacute;n    ocup&oacute; el cargo de redactor jefe de su Bolet&iacute;n Cl&iacute;nico Mensual.    En la Cl&iacute;nica de Enfermedades Mentales del doctor Jos&eacute; A. Malberti    Delgado desempe&ntilde;&oacute; el puesto de jefe de servicio.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La    Habana se le otorgaron las categor&iacute;as de acad&eacute;mico de n&uacute;mero    (1892) y honorario (1894). Fue miembro fundador de la Sociedad Antropol&oacute;gica    de la Isla de Cuba, en la ocup&oacute; el cargo de secretario y de la Sociedad    Cubana de Historia Natural &quot;Felipe Poey&quot;; miembro de n&uacute;mero    de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana y correspondiente de    la Sociedad Antropol&oacute;gica de Par&iacute;s.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>     <p>En su numerosa bibliograf&iacute;a cient&iacute;fica se destacan su libro Curso    de Biolog&iacute;a (1917), dos ediciones y sus folletos <i>Apuntes para la biograf&iacute;a    de Manuel Vargas Machuca</i> (1888); <i>Reparo a la oraci&oacute;n inaugural</i>,    le&iacute;da por el doctor Juan Vilar&oacute; D&iacute;az en la apertura del    curso acad&eacute;mico de 1890-91&quot; (1890), en la que refuta las ideas de    dicho profesor sobre el transformismo; <i>De las relaciones entre los diversos    estados patol&oacute;gicos considerados en el individuo y en la serie ancestral</i>    <i>y hereditaria</i> (1893), monograf&iacute;a presentada como trabajo de ingreso    en la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La    Habana, en cuya sesi&oacute;n el discurso de recepci&oacute;n estuvo a cargo    del doctor Montan&eacute;; &quot;Elogio del Dr. Jos&eacute; I. Torralbas&quot;    (1905); &quot;La imitaci&oacute;n como factor de defensa en el reino animal&quot;    (1905); &quot;Neurolog&iacute;a y Psiquiatr&iacute;a&quot; (1907), op&uacute;sculo    editado en la Cl&iacute;nica Malberti; &quot;El profesor Dr. Luis Montan&eacute;&quot;    (1907) y &quot;Las ciencias zool&oacute;gicas en nuestra Universidad&quot; (1915).    <br> </p>     <p>Entre sus art&iacute;culos cient&iacute;ficos no podemos dejar de citar: &quot;La    antropolog&iacute;a en Cuba&quot; (1894); &quot;Nota sobre el atavismo en el    hombre&quot; (1895); &quot;La acromegalia en Cuba&quot; (1895); &quot;La clinoterapia    en las enfermedades mentales&quot; (1901); &quot;El concepto de la especie en    biolog&iacute;a&quot; (1902); &quot;Primera observaci&oacute;n en Cuba de la    osteoartropat&iacute;a hipern&eacute;umica&quot; (1904); &quot;La ense&ntilde;anza    de la antropolog&iacute;a en nuestra Universidad&quot; (1905); &quot;Las inteligencias    an&oacute;malas y el problema de la educaci&oacute;n&quot; (1906); &quot;Un    caso de ortofrenopedia&quot; (1907); &quot;Un caso de enajenaci&oacute;n asociado    a la eritromelalgia y a la Enfermedad de Reynaud&quot; (1911), en colaboraci&oacute;n    con el doctor Jos&eacute; A. Malberti, en que se presenta la primera observaci&oacute;n    en Cuba de la Enfermedad de Weir-Mitchel y los tres importantes trabajos de    historia cient&iacute;fica cubana: &quot;Sobre la historia de la medicina en    Cuba&quot; (1932); &quot;La medicina de los indios de Cuba&quot; (1936) y &quot;La    ense&ntilde;anza de la anatom&iacute;a comparada en la Universidad [de La Habana]    desde Poey a nuestros d&iacute;as&quot; (1937).    <br> </p>     <p>Desde 1920, el doctor Mestre continu&oacute; impartiendo los cursos de Antropolog&iacute;a    General en las Escuelas de Ciencias y Pedagog&iacute;a con igual disposici&oacute;n    en los planes de estudios, con lecci&oacute;n diaria de 4:00 a 5:00 p.m. y de    Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica en primer a&ntilde;o de las carreras de    derecho civil y derecho p&uacute;blico; con lecci&oacute;n alterna los lunes,    mi&eacute;rcoles y viernes de 2:00 a 3:00 p.m. en el mismo local de la c&aacute;tedra,    adem&aacute;s de llevar siempre que le fue posible los alumnos al presidio,    al manicomio, a los asilos correccionales y al necrocomio de La Habana.    <br> </p>     <p>Despu&eacute;s del cierre de la Universidad por la dictadura del general Gerardo    Machado Morales de 1930 a 1933 y la posterior reorganizaci&oacute;n de los estudios    universitarios en el curso 1936-1937, se suprimi&oacute; la ense&ntilde;anza    de la Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica en la carrera de derecho p&uacute;blico,    entonces en la nueva Escuela de Ciencias Sociales y de Derecho Diplom&aacute;tico    y Consular, pero se cre&oacute; la asignatura de Antropolog&iacute;a de Am&eacute;rica    a impartirse en el cuarto a&ntilde;o del Doctorado en Ciencias Naturales, precedida    de la de Antropolog&iacute;a General en el tercero.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>A partir de ah&iacute; los programas de las tres asignaturas quedaron de la    siguiente forma, para Antropolog&iacute;a General:</p>     <p>    <br>   I. Preliminares, II. Antropolog&iacute;a f&iacute;sica, III. Antropolog&iacute;a    filos&oacute;fica y zool&oacute;gica, IV. Prehistoria y V. Etnolog&iacute;a,    con ejercicios pr&aacute;cticos de antropolog&iacute;a f&iacute;sica, sobre    craneograf&iacute;a, craneometr&iacute;a, osteograf&iacute;a y osteometr&iacute;a.    <br> </p>     <p>Para Antropolog&iacute;a de Am&eacute;rica</p>     <p>:I. Preliminares: el americanismo, II. Prehistoria americana, III. Principales    civilizaciones abor&iacute;genes, IV. Antropolog&iacute;a f&iacute;sica de los    indios, V. Relaciones taxon&oacute;micas y poblamiento de Am&eacute;rica, VI.    Etnograf&iacute;a, etnolog&iacute;a y etiolog&iacute;a de los amerindios, VII.  </p>     <p>Los indios de Cuba y de las Antillas y VIII. Elementos &eacute;tnicos de otras    procedencias que han contribuido a formar la poblaci&oacute;n actual del continente    americano.    <br> </p>     <p>Y para Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br>   I. Preliminares, II. Nociones de Antropolog&iacute;a General, III. Antropolog&iacute;a    de los criminales, con temas sobre la antropolog&iacute;a y el derecho, historia    de la criminolog&iacute;a, criminogenia y criminal&iacute;stica, IV. Medicina    Legal y V. Psiquiatr&iacute;a Forense, con ejercicios pr&aacute;cticos sobre    craneograf&iacute;a, craneometr&iacute;a, osteograf&iacute;a, osteometr&iacute;a    y pr&aacute;ctica de bertillonaje.<span class="superscript">21</span>    <br> </p>     <p>En su trabajo docente el doctor Mestre cont&oacute; como ayudante para el Museo    Antropol&oacute;gico con personal graduado, tales como los doctores Pelayo Casanova    Parets; <span class="superscript">22</span> Carlos Mas&oacute; V&aacute;zquez,    <span class="superscript">23</span> hermano del notable historiador doctor Calixto    Mas&oacute; V&aacute;zquez y Carlos Garc&iacute;a Robiou, hijo del m&eacute;dico    finla&iacute;sta Carlos M. Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez, despu&eacute;s de    una de las figuras m&aacute;s prestigiosas de la antropolog&iacute;a cubana    y maestro de muchas generaciones de antrop&oacute;logos en nuestro pa&iacute;s.    <span class="superscript">24</span>    <br> </p>     <p>De 1920 a 1924 el doctor V&iacute;ctor J. Rodr&iacute;guez Torralbas, profesor    auxiliar y conservador del Museo de Historia Natural, fung&iacute;a tambi&eacute;n    como conservador del Museo Antropol&oacute;gico y sustitu&iacute;a al doctor    Mestre en sus ausencias. <span class="superscript">25 </span>Despu&eacute;s    de la reforma de estudios de 1924 tuvo la c&aacute;tedra sus propios profesores    auxiliares, los doctores Casanova Parets, Julio Morales Coello y Garc&iacute;a    Robiou. En 1937 se crearon las plazas de profesores agregados en la Universidad    y la c&aacute;tedra cont&oacute; con tres de ellas, que ocuparon los doctores    Luis Howell Rivero, Ren&eacute; Herrera Fritot y Teresa Gurri Aguilera,<span class="superscript">26</span>    todos figuras importantes de la antropolog&iacute;a cubana, no m&eacute;dicos.    <br> </p>     <p>A diferencia del doctor Mantan&eacute;, el doctor Mestre elabor&oacute; sus    propios libros de texto desde el principio de su labor docente. Ya en 1887 hab&iacute;a    publicado su <i>Programa para el curso de Mineralog&iacute;a</i>, con una segunda    edici&oacute;n en 1889. M&aacute;s tarde public&oacute; en la Revista de Medicina    y Cirug&iacute;a de La Habana &quot;Biolog&iacute;a y el programa de su ense&ntilde;anza&quot;    (1906), de gran valor did&aacute;ctico, y en las memorias anuarios de la Universidad    aparecieron regularmente los programas de sus asignaturas durante los veinte    a&ntilde;os de su docencia en la c&aacute;tedra.    <br> </p>     <p>Un a&ntilde;o despu&eacute;s de iniciada su labor dio a la imprenta la primera    edici&oacute;n de su libro <i>Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica</i> (1921).    En 1922 public&oacute; <i>Antropolog&iacute;a General. Notas de clase</i>, que    corregido y ampliado vio la luz como verdadera primera edici&oacute;n en 1924    con el t&iacute;tulo <i>Curso de Antropolog&iacute;a General</i> y una segunda    edici&oacute;n en 1929. De 1926 a 1927 el se&ntilde;or Carlos M. Mor&aacute;n    public&oacute; con el t&iacute;tulo <i>Antropolog&iacute;a Jur&iacute;dica </i>una    versi&oacute;n taquigr&aacute;fica, en seis fasc&iacute;culos, de las explicaciones    dadas en clase por el doctor Pelayo Casanova Parets, profesor auxiliar, quien    en 1937 edit&oacute; la obra corregida con igual t&iacute;tulo.<span class="superscript">27</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Entre la numerosa bibliograf&iacute;a que recomendaba de consulta se encontraban    las obras cubanas: <i>La identificaci&oacute;n dactilosc&oacute;pica </i>(1916),    del doctor Fernando Ortiz Fern&aacute;ndez; <i>Manual del m&eacute;dico forense    cubano</i> (1919), de los doctores Antonio Barreras Fern&aacute;ndez y Raimundo    de Castro Bachiller, y <i>Desarrollo f&iacute;sico del escolar cubano</i> (1919),    del doctor G. Rouma.<span class="superscript">28</span>    <br> </p>     <p>En 1941 el doctor Mestre a punto de cumplir 75 a&ntilde;os de edad, fue elevado    a la categor&iacute;a especial de Profesor de Investigaciones, alej&aacute;ndose    de la docencia activa, en cuyo cargo falleci&oacute; en La Habana el 5 de septiembre    de 1952.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>     <p>Es &eacute;sta a grandes rasgos la etapa que he llamado m&eacute;dica de la    historia de la C&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a de la Universidad de La    Habana, cuyo posterior desenvolvimiento ha sido tan laborioso y brillante como    el que acabamos de rese&ntilde;ar, lo que se ha puesto de manifiesto en este    VII Simposio de Antropolog&iacute;a F&iacute;sica &quot;Luis Montan&eacute;&quot;    y III Congreso Primates como Patrimonio Nacional que se clausura el d&iacute;a    de hoy.</p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Delgado Garc&iacute;a G. La solidaridad internacional de la medicina cubana.    Antecedentes. Su desarrollo y trascendencia en la tapa revolucionaria. En: Temas    y personalidades de la historia m&eacute;dica cubana. La Habana: ECIMED, 1986:137-50.<!-- ref --><p> 2. Le Roy G&aacute;lvez LF. La Real y Pontifica Universidad de San Ger&oacute;nimo:    S&iacute;ntesis hist&oacute;rica. Rev. Biblioteca Nac. Jos&eacute; Mart&iacute;.    3ra. &Eacute;poca. 1966; 56 (1-2): 79-109.<!-- ref --><p> 3. Dihigo Mestre JM. La Universidad de La Habana. Bosquejo hist&oacute;rico.    La Habana. Imp. El Siglo XX, 1916.<!-- ref --><p> 4. Izquierdo Canosa R. La reconcentraci&oacute;n 1896-1897. La Habana: Ed.    Verde Olivo, 1997.<!-- ref --><p> 5. Varona Pera JE. Las reformas en la ense&ntilde;anza superior. En: Universidad    de La Habana. Cr&iacute;tica y reforma universitarias. La Habana: Imp. Universidad    de La Habana, 1959: 10-11. Idem. p.13.<!-- ref --><p> 6. Calcagno F. Diccionario Biogr&aacute;fico Cubano. New York: Imp. Lib. N.    Ponce de Le&oacute;n, 1878; 432.<!-- ref --><p> 7. Trelles Gov&iacute;n CM. Contribuci&oacute;n de los m&eacute;dicos cubanos    a los progresos de la medicina. La Habana: Imp. A. Dorrbecker, 1926:9.<!-- ref --><p>8. &Aacute;lvarez Conde J. Luis Montan&eacute; Dard&eacute; (1849-1936). En:    Arqueolog&iacute;a indocubana. La Habana: Imp. Ucar, Garc&iacute;a S.A. 1956:92-98.<!-- ref --><p> 9. Castro Bachiller R. Le Roy G&aacute;lvez LF. Historia de los sillones de    la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana.    La Habana, 1956:25,42.<!-- ref --><p> 10. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso acad&eacute;mico    de 1908 a 1909. La Habana: Imp. &quot;Avisador Comercial&quot;, 1910:147-148.<!-- ref --><p> 11. Memoria Anuario correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1905 a 1906.    La Habana: Imp. Manuel Ruiz S. en C, 1907:21.<p> 12. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1913 a 1914. La Habana:    Imp. El Siglo XX, 1915:31.</p>     <p> 13. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1914 a 1915. La Habana:    Imp. El Siglo XX, 1916:33.</p>     <p> 14. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1917 a 1918. La Habana:    Imp. El Siglo XX, 1919:31.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>15. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1908 a 1909. La Habana:    Imp. &quot;Avisador Comercial&quot;, 1910:148.</p>     <!-- ref --><p> 16. Escobar B. Nuestros m&eacute;dicos. La Habana: Tip. &quot;La Lucha&quot;.    1893:130-131.<!-- ref --><p> 17. Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exp. Ant. 8594.<p> 18. _____ . Exp. Adm. 7156.</p>     <!-- ref --><p>19. &Aacute;lvarez Conde J. Ar&iacute;stides Mestre Hevia (1865-1952). En:    Historia de la Zoolog&iacute;a en Cuba. La Habana: Editorial Lex, 1958: 306-308.<!-- ref --><p> 20. Universidad de La Habana. Cat&aacute;logo General y Memoria correspondiente    al curso 1937-38. La Habana: Editorial Alfa, 1939: 128-129.<p>21. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1920 a 1921. La Habana:    Imp. Pap. Rambla, Bouza y C&iacute;a, 1922:44.</p>     <p> 22. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1924 a 1925. La Habana:    Imp. Pap. Rambla, Bouza y C&iacute;a, 1926:50.</p>     <p>23. _____ . Correspondiente al curso acad&eacute;mico de 1926 a 1927. La Habana:    Imp. Pap. Rambla, Bouza y C&iacute;a, 1929:56.</p>     <p> 24. Obra citada en (22): 43.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 25. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso acad&eacute;mico    de 1936 a 1937. La Habana: Imp. C&aacute;rdenas y C&iacute;a, 1938:82.<!-- ref --><p> 26. Trelles Gov&iacute;n CM. Bibliograf&iacute;a de la Universidad de La Habana.    La Habana: Imp. Rambla, Bouza y C&iacute;a, 1938:127, 313.<p> 27. Obra citada en (24): 360-361.    <br> </p>     <p><a href="#titulo">* Conferencia le&iacute;da en sesi&oacute;n de la clausura    del VII Simposio de Antropolog&iacute;a F&iacute;sica &quot; Luis Montan&eacute;&quot;    y III Congreso Primates como Patrimonio Nacional. Aula Magna de la Universidad    de La Habana, marzo 2 de 2001.</a><a name="asterisco"></a></p>      ]]></body><back>
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