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</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#asterisco"><font size="4">Algunas notas hist&oacute;ricas sobre    vacunas y otros productos preventivos y curativos* </font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2>     <p>El hombre ante la dura realidad de que nada hab&iacute;a que detuviese la viruela    opt&oacute; por inocularse de ella para pasarla o morirse. La variolizaci&oacute;n    o contaminaci&oacute;n con la propia viruela era el &uacute;nico procedimiento.    <br> </p>     <p>Los chinos, desde tiempos inmemoriales, en per&iacute;odos de grandes epidemias    practicaban la variolizaci&oacute;n introduciendo en las fosas nasales de las    personas sanas las costras de los variolosos. Cuando las epidemias eran benignas    lo hac&iacute;an para preservarse de las grandes epidemias.    <br> </p>     <p>En la India con tal prop&oacute;sito se colocaba a las personas sanas cerca    de los variolosos para que contrajeran la enfermedad, se les tapaba con las    ropas de los enfermos que estaban impregnadas de las materias contenidas en    las p&uacute;stulas variolosas, se cubr&iacute;an con las mismas ropas las heridas,    fund&aacute;ndose en la observaci&oacute;n de que la infecci&oacute;n provocada    sol&iacute;a seguir curso m&aacute;s benigno que la adquirida accidentalmente,    pero la m&aacute;s practicada lo era por inoculaci&oacute;n debajo de la piel    o en la dermis. La misma se realizaba por punci&oacute;n o por incisi&oacute;n,    introduciendo la sustancia inoculada debajo del dermis o se extend&iacute;a    el contenido de las p&uacute;stulas sobre la dermis denudado mediante un vejigatorio.    <br> </p>     <p>En Turqu&iacute;a se practicaba la variolizaci&oacute;n de esta forma y fue    conocida en Europa principalmente por una comunicaci&oacute;n del m&eacute;dico    italiano Timoni e introducida en 1717 por Lady Montagne, esposa del Embajador    Ingl&eacute;s en Constantinopla, que hizo variolizar a sus hijos. Este m&eacute;todo    tuvo sus pros&eacute;litos en Inglaterra y Francia aunque fue prohibido, como    tambi&eacute;n los otros mencionados, pues se comprob&oacute; que hab&iacute;an    sido el punto de partida de grandes epidemias de viruela.    <br> </p>     <p>Edward Jenner, genial m&eacute;dico ingl&eacute;s, en el a&ntilde;o 1776 hizo    la observaci&oacute;n de que inoculando al hombre el virus de la vacuna (<i>cow-pox</i>),    enfermedad cut&aacute;nea del ganado, lograba inmunidad contra la viruela.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Esto que al principio fue muy combatido, le permiti&oacute; introducir en 1798    un m&eacute;todo pr&aacute;ctico de profilaxis de la viruela, mediante la inoculaci&oacute;n    al hombre del producto de la p&uacute;stula de la vacuna, comenzando con ello    la pr&aacute;ctica de la vacunaci&oacute;n en todo el mundo. El primer vacunado    lo hab&iacute;a sido el ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os James Phips el 14 de    mayo de 1796.    <br> </p>     <p>No se sabe con exactitud cuando y por qui&eacute;n se introdujo en Cuba el    m&eacute;todo de inoculaci&oacute;n, pero s&iacute; se puede afirmar que ya    en 1795 era conocido, pues una duda acerca de la eficacia del mismo se plante&oacute;    en el Papel Peri&oacute;dico de La Habana en ese a&ntilde;o y fue contestada    por el doctor Tom&aacute;s Romay.    <br> </p>     <p>El 4 de febrero de 1802 la Real Sociedad Patri&oacute;tica de La Habana encarg&oacute;    al propio doctor Romay que emitiera su opini&oacute;n sobre el inmortal trabajo    en el que Edward Jenner en 1798 anunci&oacute; al mundo el descubrimiento de    la eficaz inoculaci&oacute;n preventiva contra la viruela. El informe favorable    del doctor Romay dio inicio a activas acciones de &eacute;ste que permitieron    en febrero de 1804, a partir de pus vaccinoso de unos ni&ntilde;os vacunados    procedentes de Puerto Rico, comenzar su aplicaci&oacute;n en La Habana y su    distribuci&oacute;n a distintas poblaciones de la Isla.    <br> </p>     <p>Por eso al llegar a La Habana el 26 de mayo de ese a&ntilde;o la expedici&oacute;n    mandada por el Rey Carlos IV a traer la vacuna a sus colonias de Am&eacute;rica,    a cuyo frente ven&iacute;a el Cirujano de C&aacute;mara Real Francisco Xavier    y Balmis, &eacute;ste qued&oacute; gratamente sorprendido al encontrar propagada    la vacuna en la Isla.    <br> </p>     <p>El 13 de julio de 1804 se estableci&oacute; en La Habana, a propuesta de Balmis,    la Junta Central de Vacunaci&oacute;n de la que fue nombrado el doctor Romay    secretario facultativo y figura principal durante toda la existencia de la instituci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Desde su fundaci&oacute;n cont&oacute; para conservar el virus vacuno con Juntas    Subalternas en algunas de las principales ciudades del pa&iacute;s y con vacunadores    en casi todos los pueblos menores. A la muerte del doctor Romay en 1849 quedaron    disueltas las mismas y sus funciones pasaron a las Juntas Superior, Provinciales    y Municipales de Sanidad, las que nombraban y supervisaban a los vacunadores    hasta el final de la dominaci&oacute;n colonial espa&ntilde;ola en Cuba.    <br> </p>     <p>Durante la primera intervenci&oacute;n norteamericana se estableci&oacute;    (1900) el Servicio de Vacuna y el 24 de junio de 1901 por la Orden Militar No.165    se dispuso y reglament&oacute; la vacunaci&oacute;n antivari&oacute;lica obligatoria    en Cuba y fij&oacute; los deberes de las autoridades para que cooperaran, cada    una en la medida de sus fuerzas, a la pr&aacute;ctica de la vacunaci&oacute;n.    Al Servicio de Vacuna, integrado en sus inicios por el m&eacute;dico norteamericano    doctor Havard y por los cubanos doctores Juan Guiteras, D&aacute;maso Lain&eacute;,    Vicente la Guardia y Luis M. Cowley, todos figuras de gran prestigio cient&iacute;fico,    se le unieron otras vacunaciones durante el per&iacute;odo republicano burgu&eacute;s.    <br> </p>     <p>En 1881 lleva a cabo Louis Pasteur su audaz y brillante experimento p&uacute;blico    en comprobaci&oacute;n de la efectividad de la vacuna antiantr&aacute;xica ideada    por &eacute;l, en la granja, hoy hist&oacute;rica, de Pouilly-le-Fort. El desarrollo    del experimento fue como sigue:    <br> </p>     <p>&quot;El 5 de mayo inyecta 24 carneros, 1 chivo y 6 vacas con 58 gotas de un    cultivo atenuado de <i>Bacillus anthracis</i>. En mayo 17, estos mismos animales    fueron inoculados nuevamente con la misma cantidad de un cultivo menos atenuado,    o sea m&aacute;s virulento.    <br> </p>     <p>En mayo 31 se realiz&oacute; la prueba suprema. Se inyectaron con cultivos    muy virulentos, todos los animales ya vacunados, y adem&aacute;s, 24 carneros,    1 chivo y 4 vacas no vacunados, que sirvieron como grupo testigo a la prueba.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   En junio 2, una selecta y nutrida concurrencia apreci&oacute; los resultados,    que fueron los siguientes:    <br> </p>     <p>Todos los carneros vacunados estaban bien. De los no vacunados, 21 hab&iacute;an    muerto ya, 2 m&aacute;s murieron durante la exhibici&oacute;n ante la propia    concurrencia y el &uacute;ltimo al caer de la tarde de ese d&iacute;a. De las    vacas, las 6 vacunadas se encontraban bien, mientras que las 4 no vacunadas    mostraban todos los s&iacute;ntomas de la enfermedad y una intensa reacci&oacute;n    febril&quot;.    <br> </p>     <p>Al comunicar estos resultados, fue que introdujo Pasteur los t&eacute;rminos    de vacuna y vacunaci&oacute;n en la terminolog&iacute;a m&eacute;dica como homenaje    a Jenner, su ilustre predecesor.    <br> </p>     <p>La noticia de estos acontecimientos conmovi&oacute; al mundo civilizado y ha    sido uno de los descubrimientos m&aacute;s notables del investigador franc&eacute;s,    quien por su obra total puede ser considerado como el m&aacute;s grande Benefactor    de la Humanidad.    <br> </p>     <p>El propio Pasteur en 1884 en el Congreso Internacional de Medicina de Copenhague    da cuenta de su descubrimiento de la vacunaci&oacute;n antirr&aacute;bica en    el perro, lo que fue confirmado por una comisi&oacute;n nombrada al efecto y    constituida por Bert, Villemin y Vulpian. El 5 de julio del siguiente a&ntilde;o    (1885) tiene Pasteur la brillante oportunidad de probar su m&eacute;todo profil&aacute;ctico    de la rabia en el hombre en el caso del ni&ntilde;o Jos&eacute; Meister, de    Alsacias, gravemente mordido por un perro rabioso. Puede poco despu&eacute;s    repetir el ensayo en el heroico joven Juan Bautista Jupille. En ambos casos    obtiene un &eacute;xito favorable que consagran el m&eacute;todo y as&iacute;,    desde esa &eacute;poca, es aplicado.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1886 el Gobernador General de Cuba design&oacute; una comisi&oacute;n de    m&eacute;dicos cubanos integrada por los doctores Diego Tamayo, Francisco J.    Vild&oacute;sola y Pedro Albarr&aacute;n, a la que se uni&oacute; el doctor    Andr&eacute;s Valdespino, para que estudiaran la vacunaci&oacute;n antirr&aacute;bica    con Pasteur en Par&iacute;s y la aplicaran en Cuba. La comisi&oacute;n estudi&oacute;    dicho proceder y trajo la vacuna, que introdujo tambi&eacute;n en Barcelona,    la cual aplic&oacute; por primera vez en humanos en la Isla, en el Laboratorio    Histobacteriol&oacute;gico e Instituto Antirr&aacute;bico de la Cr&oacute;nica    M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana del doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez,    el 25 de abril de 1887, trece d&iacute;as antes de la inauguraci&oacute;n oficial    del laboratorio.    <br> </p>     <p>Emile Roux y Alexandre Yersin, disc&iacute;pulos de Pasteur, descubren en 1889    la toxina dift&eacute;rica, se&ntilde;alando el mecanismo etiopatog&eacute;nico    de esta enfermedad y Karl Faber, el propio a&ntilde;o, se&ntilde;ala el mismo    mecanismo patog&eacute;nico para el t&eacute;tanos.    <br> </p>     <p>En 1890 se descubre por los investigadores Emil von Behring y Shibasaburo Kitasato    el principio general que rige la preparaci&oacute;n de las anti-toxinas. Este    principio fue desarrollado a punto de partida de sus estudios del t&eacute;tanos    y la difteria.    <br> </p>     <p>A ello contribuy&oacute; poderosamente Emile Roux. Dicho trabajo, por su utilidad    pr&aacute;ctica y sus conmovedores resultados, tuvo una repercusi&oacute;n mundial.    <br> </p>     <p>En 1893 culmina en un clamoroso &eacute;xito la seroterapia antit&oacute;xica,    ya en una extensa experiencia, dejando definitivamente incluidos entre los inmortales    de la ciencia los nombres de: von Behring, Kitasato, Loeffler, Roux, Yersin,    Parker y otros.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1923 el veterinario Gast&oacute;n Ram&oacute;n, del Instituto Pateur de    Par&iacute;s, descubre la preparaci&oacute;n de las anatoxinas (toxoides), su    poder antig&eacute;nico y la aplicaci&oacute;n de estos conocimientos a las    pr&aacute;cticas profil&aacute;cticas del t&eacute;tanos y la difteria.    <br> </p>     <p>Los trabajos de perfecci&oacute;n de la vacuna antit&iacute;fica daban ya resultados    positivos en la primera d&eacute;cada del presente siglo realizados por Wright,    Pfeiffer, Kolle, Beredska, Russell y otros investigadores en distintas partes    del mundo. El doctor Horacio Ferrer estudioso de dichas investigaciones las    divulg&oacute; entre nosotros, estimulando con ello al doctor Mario Garc&iacute;a    Lebredo, quien desde el Laboratorio Nacional hizo que el doctor Alberto Recio    diera comienzo al estudio y preparaci&oacute;n de la vacuna. En 1911 el doctor    Juan Guiteras, Director Nacional de Sanidad, envi&oacute; al doctor Recio a    los Estados Unidos a que estudiara con Russell la vacuna preparada por &eacute;ste.    El 9 de febrero de 1912 comenzaba la vacunaci&oacute;n en el Ej&eacute;rcito    Nacional dirigida por el doctor Ferrer. Ese a&ntilde;o en el Congreso de Higiene    celebrado en Washington se hac&iacute;a constar que Cuba era el &uacute;nico    pa&iacute;s de Am&eacute;rica Latina que hab&iacute;a emprendido estos trabajos    y en 1913 presentaba el doctor Ferrer ante la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos    de La Habana su famoso trabajo &quot;Vacunaci&oacute;n antit&iacute;fica. Observaci&oacute;n    sobre dos mil vacunados&quot;. En 1917 el doctor Alberto Recio organizaba la    preparaci&oacute;n en gran escala de la vacuna antit&iacute;fica en Cuba.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n95/f14hist95.jpg"><img src="/img/revistas/his/n95/f14hist95.jpg" width="193" height="257" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig.14. Dr. Horacio Ferrer D&iacute;az (1876-1960).</p>     <p>Casi inmediatamente despu&eacute;s del descubrimiento por Robert Koch del bacilo    productor de la tuberculosis (1882) muchos investigadores famosos en el mundo    se impusieron la tarea de descubrir una vacuna capaz de evitar dicha enfermedad.    <br> </p>     <p>En 1908 los doctores Albert Calmette, m&eacute;dico y Alphonse Guerin, veterinario,    ambos franceses, anunciaron que una clase de bacilo bovino virulento que se    hab&iacute;a desarrollado en un medio de bilis y de papas, se iba haciendo cada    vez menos virulento a medida que pasaba de un tubo de ensayo a otro. Por fin,    despu&eacute;s de 240 pases en el a&ntilde;o 1920, fue declarado por dichos    autores que este bacilo era incapaz de producir la enfermedad, declar&aacute;ndolo    por tanto como un virus fijo, es decir, que dicho bacilo no volv&iacute;a a    hacerse virulento en alg&uacute;n momento. Este bacilo es el que constituye    la vacuna antituberculosa BCG (Bacilo Calmette-Guer&iacute;n) y comienza a aplicarse    en el mes de julio de 1921, en Par&iacute;s, por el profesor B. W. Halley.    <br> </p>     <p>En Cuba el doctor Alberto Recio comenz&oacute; en 1928 la preparaci&oacute;n    de la vacuna Calmette-Guer&iacute;n para iniciarse su aplicaci&oacute;n en el    pa&iacute;s.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En 1910 tiene pr&aacute;cticamente nacimiento y adquiere valor positivo la    llamada quimioterapia, al descubrir Paul Ehrlich su f&oacute;rmula 606 (Salvarsan)    para el tratamiento de la s&iacute;filis y otras espiroquetosis, despu&eacute;s    de muy largos y pacientes trabajos.    <br> </p>     <p>Gerard Domagk siguiendo los trabajos de Mietzch y Klares, qu&iacute;micos alemanes,    quienes en investigaciones sobre colorantes hallaron la sulfamidocrisoidina,    de gran poder tint&oacute;reo, ensay&oacute; su acci&oacute;n sobre los estreptococos,    con evidentes resultados, hallando positiva la acci&oacute;n y respuesta cl&iacute;nica.    Partiendo de la sulfamidocrisoidina prepar&oacute; un compuesto sulfamidado,    el Prontosil, lo que expuso en un memorable trabajo que vio la luz en Alemania    el 15 de febrero de 1935, con el que dio nuevo y brillante impulso a la quimioterapia    ya iniciada por Ehrlich en 1910. Este trabajo le vali&oacute; el Premio Nobel    de Medicina y Fisiolog&iacute;a en 1939.    <br> </p>     <p>En 1929 Alexander Fleming descubre la penicilina del hongo <i>Penicillium notatum</i>,    pero le era muy dificultoso obtenerla libre de impurezas, capaz de ser usada    en terap&eacute;utica, a pesar de sus arduos esfuerzos. Esta labor la llevar&iacute;a    a cabo Howard Walter Florey, m&eacute;dico australiano quien en colaboraci&oacute;n    con Ernest Chain, alem&aacute;n, Leslie Falk, estadounidense y Norman Heatley,    ingl&eacute;s, pudo librarla del &eacute;ter y producirla en forma pura y en    soluci&oacute;n acuosa, dando nacimiento a la Penicilina potable y libre de    impurezas, factible de ser incorporada a la terap&eacute;utica. En 1941, durante    la II Guerra Mundial, Florey y Heatley se trasladaron a Estados Unidos para    proseguir sus trabajos, comenz&aacute;ndose poco despu&eacute;s la fabricaci&oacute;n    de Penicilina en gran escala y d&aacute;ndose inicio a la Era de la Antibi&oacute;ticoterapia.    Por sus trabajos recibieron el Premio Nobel de Fisiolog&iacute;a y Medicina    en 1945 los doctores Fleming, Florey y Chain.    <br> </p>     <p>Se dice que en Cuba se us&oacute; por primera vez por el doctor Pedro Castillo    en el malogrado hijo del doctor &Aacute;ngel Vieta Barahona, el joven doctor    &Aacute;ngel Vieta Rebozo, en muy desesperado estado de gravedad, por presentar    una atrofia amarilla aguda del h&iacute;gado que lo llev&oacute; a la muerte    en 1952.</p> <h4>Bibliograf&iacute;a consultada</h4>     <!-- ref --><p> 1. Curbelo Hern&aacute;ndez A. Historia de la Bacteriolog&iacute;a. En: Texto    de Bacteriolog&iacute;a por los doctores Arturo Curbelo Hern&aacute;ndez y Giraldo    Insua y Cartaya. Ed. M. V. Fresneda. La Habana, 1943: 1-43.<!-- ref --><p> 2. Curbelo Hern&aacute;ndez A. Cronolog&iacute;a Microbiana. En: Texto de    Bacteriolog&iacute;a por los doctores Arturo Curbelo Hern&aacute;ndez y Giraldo    Insua y Cartaya. Ed. M.V. Fresneda, La Habana, 1943: 44-59.<!-- ref --><p> 3. Curbelo Hern&aacute;ndez A. Sinopsis Biogr&aacute;ficas. En: Texto de Bacteriolog&iacute;a    por los doctores Arturo Curbelo Hern&aacute;ndez y Giraldo Insua y Cartaya.    Ed. M.V. Fresneda. La Habana, 1943: 60-95.<!-- ref --><p> 4. Delgado Garc&iacute;a G. Historia de la erradicaci&oacute;n de algunas    enfermedades epid&eacute;micas en Cuba. En: Temas y Personalidades de la Historia    M&eacute;dica Cubana por el doctor Gregorio Delgado Garc&iacute;a. Cuad. Hist.    Sal. Pub. No. 72. 1ra.parte. La Habana, 1987: 55-69.<!-- ref --><p> 5. Delgado Garc&iacute;a G. Conferencias de Historia de la Administraci&oacute;n    de Salud P&uacute;blica en Cuba. Ed. mimeografiada para uso docente en la Fac.    de Salud P&uacute;blica. Ciudad de La Habana, 1990, 180 p&aacute;gs.<!-- ref --><p> 6. Maurois A. Fleming. La vida de Sir Alexander Fleming. 4ta. ed. Ed. Cid.    Madrid, 1965. 319 p&aacute;gs.<!-- ref --><p> 7. Salvaggio S. Diccionario Biogr&aacute;fico de Premios Nobel. Ed. Claridad,    Buenos Aires, 1949. 239 p&aacute;gs.<!-- ref --><p> 8. Sansores L&oacute;pez de Quintana A. La vacuna antivariolosa. Bolet&iacute;n    del Colegio M&eacute;dico de La Habana. La Habana. 1949; 10: 20-23, 26-27, 30-33,    37. <!-- ref --><p> 9. Vallery Radot R. La vida de Pasteur. 4ta. ed. Ed. Juventud S.A. Buenos    Aires, 1943. 450 p&aacute;gs.<p><a href="#titulo">* Trabajo escrito a petici&oacute;n del Prof. Dr. Pablo Resik    Habib, Profesor Consultante de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica.</a><a name="asterisco"></a>    <br>       <br> </p>     ]]></body>
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