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</front><body><![CDATA[  <h2>Los indios, su origen, sus costumbres, su aspecto y su medicina </h2>     <p>Todo lo que existe se form&oacute; por gases y su condensaci&oacute;n. Se formaron    las nebulosas primitivas que sufrieron explosiones     <br>   y fragmentaciones. La ley de la gravitaci&oacute;n permiti&oacute; que se fundieran    y formaran soles, planetas, etc. Las explosiones de    <br>   gases y sus rapid&iacute;simos movimientos determinaron el tama&ntilde;o del    sistema. De esta manera se form&oacute; nuestro Sol que es     <br>   una masa gaseosa con alt&iacute;sima temperatura que env&iacute;a su energ&iacute;a    radiante a la Tierra; esta la transforma y la devuelve     <br>   al espacio; as&iacute; se engendra la vida que es s&oacute;lo una transformaci&oacute;n    de la energ&iacute;a, un equilibrio o una lucha de fuerzas.</p>     <p>La Tierra, formada tambi&eacute;n por gases, transformados, tiene una corteza    compuesta por rocas &iacute;gneas, sedimentarias y metam&oacute;rficas. En su    estudio se consideran cuatro eras: paleozoica (de hace 335 millones de a&ntilde;os),    en la que aparecieron algas, animales de mar, plantas de tierra y reptiles;    mesozoica (125 millones de a&ntilde;os) con sus dinosaurios, p&aacute;jaros,    algunos mam&iacute;feros y grandes &aacute;rboles; y cenozoica (60 millones    de a&ntilde;os) el m&aacute;s reciente llamado &quot;edad de los mam&iacute;feros&quot;,    invertebrados recientes de tierra y mar y posiblemente el hombre a fines del    pliocene y ya presente en el pleistocene (hace un mill&oacute;n de a&ntilde;os).</p>     <p>Con respecto al hombre americano dice mi hermano el Dr. Carlos A. Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n    y Foyo, erudito en estos estudios: </p>     <p>&quot;Mucho se ha discutido y se discute a&uacute;n sobre c&uacute;al fue el    primer habitante de Am&eacute;rica. Unos sostienen la tesis de la autocton&iacute;a,    es decir que en nuestro Continente surgi&oacute; el hombre en cuanto aquel estuvo    en condiciones de sustentarlo, y afirman por tanto que existi&oacute; el Hombre    Americano como existi&oacute; el Hombre Asi&aacute;tico. Otros por el contrario    afirman que el hombre surgi&oacute; s&oacute;lo en Asia y de all&iacute; vino    a Am&eacute;rica por el estrecho de Behring, descendiendo despu&eacute;s paulatinamente    hasta llegar a su extremo sur, la Patagonia.</p>     <p>&quot;En Cuba se afirm&oacute; tambi&eacute;n la existencia del <i>Homo cubensis</i>    o cubano que lleg&oacute; a nuestra isla despu&eacute;s del primer tercio de    la &eacute;poca pliocena y antes de la &eacute;poca cuarta; pero esa afirmaci&oacute;n    no ha podido ser comprobada.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Tenemos pues, que atenernos s&oacute;lo a las razas ind&iacute;genas    que poblaron nuestro territorio en &eacute;pocas posteriores a todas las enunciadas.</p>     <p>&quot;La existencia del 'Auabanay' o ind&iacute;gena mucho m&aacute;s antiguo    que el que pasamos a estudiar y enunciada por el Dr. Fernando Ortiz, no se ha    podido comprobar hasta ahora. Tenemos pues, que conformarnos con el estudio    de las tres clases de ind&iacute;genas cuyas existencias est&aacute;n totalmente    comprobadas: el 'Guanahatabey', el 'Siboney'y el 'Ta&iacute;no'.</p>     <p>&quot;Aun se discute si el siboney fue anterior al guanajatabey o si &eacute;ste    le precedi&oacute; en su venida a Cuba. A nuestro juicio el m&aacute;s antiguo    de los cubanos lo fue el 'guanajatabey', cuyos restos fueron descubiertos por    el ingeniero Jos&eacute; A. Cosculluela, en el     <br>   mont&iacute;culo de Guayabo Blanco, en la Ci&eacute;naga de Zapata, a fines    del a&ntilde;o 1913. Pertenec&iacute;a al per&iacute;odo o cultura de la concha;    su artefacto caracter&iacute;stico era la gubia; su cr&aacute;neo sin deformar,    grande con 1382 c.c. de capacidad, Lipsi-Subbraquic&eacute;falo. Ha sido nominado    por los sabios del Grupo Guam&aacute;, 'Hombre de Cosculluela'. Pobl&oacute;    en toda la Isla; pero cuando ocurri&oacute; el descubrimiento de ella, hab&iacute;a    mermado notablemente y refugiado en la parte occidental de Cuba (Provincia de    Pinar del R&iacute;o) y en algunos cayos en la costa sur de la Isla. Su procedencia    no se conoce con exactitud.</p>     <p>&quot;Le sigui&oacute; en tiempo el 'Siboney'; el verdadero cubano. Pertenec&iacute;a    al Per&iacute;odo Segundo o Cultura de la Piedra. Sus instrumentos caracter&iacute;sticos    eran la gubia, bola y dagas. Sus asientos t&iacute;picos fueron: Pico Tuerto    del Naranjal, Cayo Redondo y Soroa. Su cr&aacute;neo peque&ntilde;o, sin deformar,    1165 c.c., Mesosubbraquic&eacute;falo; ha sido denominado 'Hombre de Montan&eacute;'.    Habit&oacute; en toda la isla y cuando ocurri&oacute; el descubrimiento ya hab&iacute;a    sido sojuzgado por el Ta&iacute;no.</p>     <p>&quot;Este es el &uacute;ltimo y m&aacute;s adelantado de nuestros ind&iacute;genas.    Pertenec&iacute;a al Per&iacute;odo Tercero o Cultura de Barro o Alfarer&iacute;a;    siendo sus instrumentos caracter&iacute;sticos, las hachas petaloides y las    vasijas de barro. Sus lugares t&iacute;picos fueron: Baracoa, Banes, Mor&oacute;n    y Cienfuegps. Su cr&aacute;neo ten&iacute;a deformaci&oacute;n tubular oblicua,    y un promedio de 1435 c.c. de capacidad craneal (seg&uacute;n Broca la capacidad    media del cr&aacute;neo de la raza germ&aacute;nica en el siglo XIX era de 1534    c.c., la de la negra 1371 y la de la australiana 1228). El Siboney pobl&oacute;    desde Mais&iacute; hasta la porci&oacute;n occidental de Cuba, en tanto el Taino    s&oacute;lo hasta Cienfuegos; sojuzg&oacute; al Siboney al que ten&iacute;a    como sirviente; pero no como esclavo, seg&uacute;n afirmaci&oacute;n del padre    Las Casas. El y el Siboney eran de origen Aruacos, procedentes de la Am&eacute;rica    del Sur; pues sus lenguajes eran muy parecidos y con ra&iacute;ces semejantes&quot;.    <br> </p>     <p> &quot;Se calcula que los Siboneyes llegaron a Cuba hace m&aacute;s de 6 000    a&ntilde;os; se ignora la llegada de los Guanahatabeyes y en cuanto a los Ta&iacute;nos    se supone que arribaron 50 a&ntilde;os antes del descubrimiento por Col&oacute;n.    <br> </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/v96/f05his96.jpg"><img src="/img/revistas/his/v96/f05his96.jpg" width="201" height="239" border="0"></a></p>     
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<body><![CDATA[<p align="center">Fig. 5. Behique Mariana Nava (siglos XVI a XVII). M&eacute;dica    ta&iacute;na cubana.</p>     <p></p>     <p>Los indios cubanos, de color cobrizo y cara achinada, aunque bajos de estatura    y de complexi&oacute;n mediana, estaban bien formados, ten&iacute;an buena presencia    y estaban acostumbrados al trabajo ligero como lo requer&iacute;a su vida primitiva    y la dulzura del clima y riqueza de su pa&iacute;s. Su alimentaci&oacute;n consist&iacute;a    en vegetales, yuca-casabe- pero com&iacute;an algunos animales crudos, peces    y moluscos. Sus casas de paja formaban a veces peque&ntilde;os pueblos situados    com&uacute;nmente a orilla de los r&iacute;os, del mar o de alg&uacute;n valle    f&eacute;rtil. Su religi&oacute;n y su cultura eran primitivas y dejaron muy    poco rastro en la Isla: &iacute;dolos de barro, implementos de concha y piedra,    hacha petaloide, esferolitas y gladiolitos- dagas de piedra- y escasa alfarer&iacute;a.    No dejaron monumentos, ni escritura.    <br>       <br>   Pose&iacute;an una medicina propia y primitiva formada por nociones elementales    y por datos que arrojaba la tradici&oacute;n. Pobres sus conocimientos de anatom&iacute;a    y de fisiolog&iacute;a. Sab&iacute;an conservar los huesos y los cad&aacute;veres.    Conoc&iacute;an la diarrea, la constipaci&oacute;n, las niguas y piojos. Su    terap&eacute;utica era menos rica que la de los mexicanos. Usaban las hojas    de cojioba, yerba santa, manzanilla y guaguas&iacute;. El alm&aacute;cigo y    el tabaco en reuma y dolores. El guayac&aacute;n contra las bubas. Hac&iacute;an    peque&ntilde;as sangr&iacute;as, reduc&iacute;an las fracturas, la castraci&oacute;n    a maceta y sin sutura. Usaban cebadilla y xutola en parto laborioso y llegaron    a practicar la ces&aacute;rea. Aislaban a los enfermos contagiosos y enterraban    a los muertos. Atribu&iacute;an la enfermedad a castigo divino. En su terap&eacute;utica    entraba la sugesti&oacute;n. Los sacerdotes y beh&iacute;ques hac&iacute;an    de m&eacute;dicos empleando la medicina m&aacute;gica. El beh&iacute;que se    cubr&iacute;a muchas veces la cara con holl&iacute;n y se presentaba ante el    enfermo haciendo ceremonias raras, que se acompa&ntilde;aban de cantos y antorchas    encendidas. Otras veces guardaba silencio, empleaba sus amuletos, soplaba sus    manos, gritaba y hac&iacute;a ruidos extra&ntilde;os, haciendo de este modo    m&aacute;s impresionante su cometido. Pero a veces suced&iacute;a que el enfermo    mor&iacute;a y los familiares le atribu&iacute;an la muerte al beh&iacute;que    y entonces los parientes hablaban al o&iacute;do al muerto y si dec&iacute;an    que su respuesta era afirmativa daban una paliza o castigo mayor al asustado    beh&iacute;que.</p>     <p>Entre sus enfermedades m&aacute;s comunes citaremos las dermatitis, eczema,    lesiones por niguas y &quot;caracol&quot; o pelagra. En el Continente exist&iacute;a    la fiebre amarilla (cocolitztle, mexicanos; paulicantina, caribes), el paludismo,    fiebre tifoidea, disenter&iacute;a y otras infecciones de distintas &iacute;ndoles.  </p>     <p></p>      ]]></body>
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