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</front><body><![CDATA[  <h2>El Protomedicato</h2>     <p>Este Tribunal continuaba en su tarea consultiva y moralizadora; fijaba aranceles    y examinaba a los m&eacute;dicos graduados que hab&iacute;an practicado con    alg&uacute;n facultativo reputado. Desde 1797 actuaban los protom&eacute;dicos    Jos&eacute; J. de Ayala, Nicol&aacute;s del Valle y Roque Oyarbide (1801).-    En diciembre de 1804 ofici&oacute; el Ilustre Ayuntamiento al Capit&aacute;n    General para que &eacute;ste se dirigiese al Protomedicato &quot;por las malas    condiciones que se notan a causa de no dar los m&eacute;dicos conocimientos    a la Justicia oportunamente de los de tisis y otras contagiosas enfermedades    como deben y obligan las Leyes&quot;. En 16 de abril del mismo a&ntilde;o el    protom&eacute;dico D. Nicol&aacute;s del Valle oficia la Capit&aacute;n General    Someruelos lo que sigue: &quot;Que el 2 de marzo asisti&oacute; a una reuni&oacute;n    en casa de D. Francisco laboren con el segundo protom&eacute;dico Roque Oyarbide,    con el Dr. Jos&eacute; Boh&oacute;rquez, que hizo de fiscal por ausencia del    propietario el Dr. Fernando C&oacute;zar, ayudante consultor de los reales hospitales,    el Dr. Francisco Javier de C&oacute;rdoba, profesor de medicina y cirug&iacute;a    y primer cirujano del Hospital de San Ambrosio; el cirujano Marcos S&aacute;nchez    Rubio; D. Cayetano Pent&oacute;n, secretario del Tribunal del Protomedicato;    presentes los se&ntilde;ores Juan Miralles, Juan Galainena y Francisco Laboren;    reconocieron a varios ni&ntilde;os, hijos de Laboyen, T. Romay, etc.; el Dr.    C&oacute;zar tom&oacute; pus y vacun&oacute;, etc&quot;. Despu&eacute;s de dar    cuenta del resultado en cada caso concluy&oacute; diciendo &quot;que en Cuba    han sido las semillas de vacuna id&eacute;nticas a las de Europa&quot;.- El    Tribunal agasaj&oacute; a Balmis con su primera expedici&oacute;n espa&ntilde;ola    para propagar la vacuna.--- En 1806 intervino en la primera importaci&oacute;n    de hielo de EE.UU.- En 1897 tom&oacute; medidas contra la epidemia de influenza,    y la de viruela del a&ntilde;o siguiente.</p>     <p>En 1811 estaba constituido el Tribunal, seg&uacute;n la Gu&iacute;a de Forastero    de la Isla de Cuba, por el Dr. Nicol&aacute;s del Valle, protom&eacute;dico    1&ordm; ; Dr. Roque Oyarbide, 2&ordm;, Dr. Lorenzo Hern&aacute;ndez, 3&ordm;    ; Dr. Ambrosio M. de Suazo, asesor; Dr. Juan P&eacute;rez Delgado, fiscal; Dr.    Cayetano Pont&oacute;n, escribano y D. Francisco Martell, alguacil. En noviembre    nombr&oacute; delegados a los Dres. Francisco de Soria y pbro. Agust&iacute;n    Rodr&iacute;guez&quot; para que se acerquen al regidor D. Jos&eacute; Xenes    y observen las pruebas que se har&aacute;n en un hospital dom&eacute;stico con    el espec&iacute;fico de Ugarte en el tratamiento de la fiebre amarilla&quot;.-    Dice el Dr. Emeterio de Santovenia que &quot;La Regencia de Espa&ntilde;a, confiri&oacute;    en 1811 al Dr. Jos&eacute; Antonio Bernal la plaza de Fiscal Segundo, no obstante    hallarse suprimida. La reclamaron varios aspirantes, que se cre&iacute;an m&aacute;s    benem&eacute;ritos que Bernal, y el propio Tribunal, que lleg&oacute; a nombrar    a un hijo del Protom&eacute;dico primero. La Regencia se mantuvo firme en el    uso de un derecho que consideraba exclusivamente suyo en aquel momento, y en    1812 anul&oacute; la elecci&oacute;n hecha por el Protomedicato y ratific&oacute;    a Bernal en la Fiscal&iacute;a segunda&quot;.</p>     <p>En 1812 las Cortes de C&aacute;diz suspendieron las Juntas de Medicina, Cirug&iacute;a    y Farmacia y las reunieron en el Protomedicato como estaban en 1780. En el verano,    seg&uacute;n El Diario: &quot;El Sr. Protom&eacute;dico Regente Dr. Nicol&aacute;s    del Valle hace presente que recibir&aacute; merced y sumo placer en cualquiera    persona que se digne decirle, bien en su casa hora de estar en ella, bien en    la de los reales hospitales a las de sus visitas, los defectos de los papeles    que han corrido suyos, sean impresos o manuscritos, en prosa o en verso, ofreciendo    convencerlos amistosamente para que salga de sus errores, del mismo modo que    le arguyen en materia o en forma silog&iacute;stica, latina o romana, y con    la mayor urbanidad y cortes&iacute;a y mansedumbre, cualidades que tiene p&uacute;blicamente    acredit&aacute;ndolas muchas veces, que ha dirigido la universidad, colegios,    conventos y clases como estudiante defendiendo conclusiones p&uacute;blicas    como catedr&aacute;tico presidi&eacute;ndola y como decano regente&aacute;ndola;    en obsequio todo de la mofa y burla no triunfe de la verdad&quot; (parece referirse    a alg&uacute;n escrito mortificante dado a la publicidad en alguno de los periodiquitos    sat&iacute;ricos que por entonces aparecieron en La Habana, acogidos a la libertad    de imprenta que reinaba). En auto del 10 de Octubre declar&oacute; el tribunal    formado por el Dr. Nicol&aacute;s del Valle, protom&eacute;dico 1&ordm;, Dr.    Lorenzo Hern&aacute;ndez, 2&ordm; y asistidos del fiscal D. Juan P&eacute;rez    Delgado y del Escribano D. Cayetano Pont&oacute;n: &quot;Que en la actualidad    el estado de la ciudad y pueblos convecinos es salubre y escaso de enfermedades&quot;    y pidi&oacute; a los m&eacute;dicos que no olvidaran los partes de sus enfermos    contagiosos.</p>     <p>El 13 de octubre de 1813 se instal&oacute; la Junta Provincial de Sanidad.    En distintos meses del a&ntilde;o declar&oacute; el Tribunal compuesto por Valle,    Fern&aacute;ndez, Suazo y Pont&oacute;n que reinaba buena salud. Dispuso medidas    contra los numerosos perros rabiosos que circulaban por las calles en el verano.  </p>     <p>En agosto dispuso que se multasen a los m&eacute;dicos que no den los partes    de sus enfermos contagiosos: primero en dos ducados, veinte por segunda vez    y que se les quite el permiso para ejercer si reinciden. Critic&oacute; el peri&oacute;dico    &quot;El Esquife&quot; en impuesto que cobraba el Tribunal por la visita a buques    y a los traficantes por cada negro que introducen.</p>     <p>Continuaba el Protomedicato en 1814 dando cuenta peri&oacute;dicamente al Capit&aacute;n    General del estado de la salud en la Isla y que dicha autoridad comunica de    tiempo en tiempo al gobierno metropolitano. Al regresar Fernando VII de su destierro    suprime la Constituci&oacute;n y tambi&eacute;n el Protomedicato y crea de nuevo    las Juntas de Medicina, Cirug&iacute;a y Farmacia.</p>     <p>El 21 de julio de 1815 los protom&eacute;dicos Valle y Hern&aacute;ndez, con    Pont&oacute;n, declararon &quot;que el aceite de s&eacute;samo o ajonjol&iacute;    es un succed&aacute;neo del de almendras dulces y que es excelente en empleos    externos&quot;. Dice Santovenia: &quot;Por Real Orden del 16 de septiembre se    pretendi&oacute; restablecer la composici&oacute;n que el Tribunal ten&iacute;a    en 1808, cuando no exist&iacute;a la fiscal&iacute;a segunda; de esta disposici&oacute;n    quiso valerse el Protomedicato para excluir a Bernal; la controversia fue transferida    a Espa&ntilde;a&quot;.</p>     <p>Pidi&oacute; el Tribunal en octubre de 1817: &quot;Que se cumpla en todas sus    partes la visita de sanidad y con todo rigor con los barcos que llegan del extranjero&quot;.    En este mismo a&ntilde;o declar&oacute; la Instituci&oacute;n,&quot;que en Cuba    no exist&iacute;a ninguna peste y no pod&iacute;a ser mejor el estado de salud&quot;.</p>     <p>En 1818 estaba compuesto el Protomedicato por los Dres. Nicol&aacute;s del    Valle, m&eacute;dico honorario de Real C&aacute;mara, regente; Roque Oyarbide,    segundo; Lorenzo Hern&aacute;ndez, tercero; Lcdo. Jos&eacute; Marcelino Escobedo,    asesor; Dr. Juan P&eacute;rez Delgado, y D. Cayetano Pont&oacute;n escribano;    un Bedel (casi los mismos del a&ntilde;o 1811) . Concedi&oacute; autorizaci&oacute;n,    por medio del Capit&aacute;n General al Dr. Chiappi, due&ntilde;o de un museo    anat&oacute;mico, para dar clase &quot;a los practicantes de la casa Aguacate    y Bel&eacute;n donde est&aacute; el hospital de convaleciente&quot;. En el verano    declar&oacute; &quot;que exist&iacute;a en la Ciudad una peque&ntilde;a epidemia    de viruela benigna&quot;. El 4 de septiembre dict&oacute; medidas contra la    peste de T&aacute;nger. Continuaba haciendo la rev&aacute;lida de los m&eacute;dicos    que llegaban del extranjero. Recomend&oacute; que se estableciera la c&aacute;tedra    de Cl&iacute;nica y con frecuencia se reun&iacute;a para tratar de asuntos de    higiene. Dice Santovenia que Fernando VII ratific&oacute; este a&ntilde;o la    designaci&oacute;n reca&iacute;da en Bernal como fiscal segundo: &quot;Pero    no limit&oacute; la expresi&oacute;n de su soberana voluntad al mentado tr&aacute;mite    e hizo conocer al Protomedicato de La Habana el desagrado que su modo de proceder    le hab&iacute;a producido.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El 9 de agosto de 1819 se reuni&oacute; el Tribunal en casa del Protom&eacute;dico    regente Dr. Valle, para tratar de asuntos relativos a la profesi&oacute;n y    firmaron el acta del d&iacute;a Valle, Delgado, Morales y Pont&oacute;n. En    26 de noviembre se reunieron con los Comisarios del Ilustre Ayuntamiento y trataron    ampliamente sobre la epidemia de fiebre amarilla reinante. En el informe que    entregaron a los comisionados D. Jos&eacute; Ma. Xenes y D. Carlos de Pedroso    se hace constar: &quot;Que dichos se&ntilde;ores se reunieron en la Sala del    Tribunal y que hablaron ampliamente sobre la epidemia y del m&eacute;todo curativo    que han observado, con los buenos o malos efectos que le han producido los medicamentos    aplicados. Concluyen de los m&aacute;s que aunque no se podr&iacute;a establecer    un m&eacute;todo general uniforme por las diversas idiosincrasias de cada enfermo    y circunstancias de contraindicaci&oacute;n de remedios o implicaci&oacute;n    dicha fiebre Amarilla con otra enfermedad tal vez m&aacute;s mortal propon&iacute;a    finalmente por prescribir una indicaci&oacute;n gen&eacute;rica que se parta    de aqu&eacute;l remedio que hab&iacute;an experimentado ser m&aacute;s eficaz    para su comunicaci&oacute;n cuyas noticias comunicadas mutuamente de unos a    otros ha sido util&iacute;sima para exterminar dicha fiebre, sin embargo estar    ya censado prescribir. La diversa Estaci&oacute;n del invierno en la que tambi&eacute;n    la padecen algunos, y ya no se puede lograr en la m&aacute;s r&iacute;gida causa    de la demora que se padeci&oacute;, inculpable de los Proto M&eacute;dicos desde    el d&iacute;a 3 de agosto, en que debi&oacute; informarse, hasta el 6 de noviembre,    en cuyo largo intermedio pudieron salvarse muchas vidas&quot;. Recomendaron    &quot;extraer todo inmundo y pest&iacute;fero de las calles y plazas y especialmente    si estaba Sotavento&quot;. Firman los Dres. Nicol&aacute;s del Valle y Lorenzo    Hern&aacute;ndez.</p>     <p>Insistiendo sobre el asunto de la Fiscal&iacute;a dice Santovenia: &quot;Al    Consejo de Indias concurrieron los Protom&eacute;dicos y algunos aspirantes    a la Fiscal&iacute;a segunda. El Consejo, en consulta del 14 de diciembre de    1819, expres&oacute; a Fernando VII que la conducta de los Protom&eacute;dicos    era irregular, pues, hall&aacute;ndose establecida y en pr&aacute;ctica la escala    de una a otras plazas, no pod&iacute;an impedir las opciones interinas decretadas    por el Capit&aacute;n General, qui&eacute;n hab&iacute;a hecho muy bien en sostener    con firmeza sus atribuciones para nombrar a los interinos, obligando a darles    posici&oacute;n, y en defender la regia potestad de confirmarlos. As&iacute;    mismo tuvo el Consejo por extra&ntilde;as e inconvenientes las gestiones de    los Protom&eacute;dicos respecto a la Fiscal&iacute;a Segunda. El dictamen del    Consejo comprendi&oacute; claros pronunciamientos: a) el Rey, aprobando los    nombramientos provisionales, deb&iacute;a mandar expedir los t&iacute;tulos    correspondientes en la forma ordinaria y ratificar la supresi&oacute;n de la    plaza de Fiscal Segundo; b) los Protom&eacute;dicos carec&iacute;an de potestad    para resistir el cumplimiento de los resuelto por el Capit&aacute;n General,    contra lo que les cab&iacute;a protestar y representar ante la Corona; c) el    Capit&aacute;n General no hab&iacute;a cometido exceso alguno sosteniendo su    autoridad y las regal&iacute;as del Trono; d) estos pareceres, en conform&aacute;ndose    con ellos el Rey, ser&iacute;an comunicados al Capit&aacute;n General para su    satisfacci&oacute;n y para que sirviesen de regla en lo sucesivo y a los Protom&eacute;dicos    a objeto de que entendiesen el grado de sorpresa y condenaci&oacute;n a que    hab&iacute;a dado lugar su conducta &quot;.</p>     <p>Agrega Santovenia: &quot;Fernando VII aprob&oacute; el dictamen del Consejo    de Indias, que public&oacute; la regia sanci&oacute;n en 3 de enero de 1820.    Mas, seg&uacute;n el propio Fernando VII, su resoluci&oacute;n no pudo ser comunicada    a La Habana a causa de las desagradables ocurrencias pol&iacute;ticas que luego    sobrevinieron&quot; (sublevaci&oacute;n en Catalu&ntilde;a y Andaluc&iacute;a,    entrada de Angulema, etc.) - Seg&uacute;n las Actas del Cabildo, en enero de    1820 comunic&oacute; el Tribunal al I. A. &quot;que tomaba las disposiciones    concernientes a sus materias&quot;. Durante el a&ntilde;o intervino el Protomedicato    en la formaci&oacute;n del Reglamento de la Polic&iacute;a y exigiendo a menudo    a los facultativos la declaraci&oacute;n de las enfermedades contagiosas. Continuaban    en sus cargos N. del Valle, Lorenzo Hern&aacute;ndez y Juan P&eacute;rez Delgado,    fiscal. Al Tribunal le estaba prohibido &quot;despachar licencia para curar    ni resolver cosa alguna sin audiencia del fiscal&quot;.</p>     <p>En 1821 estaba constituido el tribunal del Protomedicato por Nicol&aacute;s    del Valle, regente; Lorenzo Hern&aacute;ndez, J. P&eacute;rez Delgado y Jos&eacute;    A. Bernal, fiscal con C. Pont&oacute;n de escribano. En 19 de enero de este    a&ntilde;o se trat&oacute; en el I. A. de la &quot;reforma del Tribunal del    protomedicato seg&uacute;n disposici&oacute;n del Supremo Gobierno y que en    su lugar se instalase una Junta presidida por el Jefe Superior Pol&iacute;tico    (Capit&aacute;n General), otra Alta Autoridad, un Regidor y el Protom&eacute;dico    Regente&quot;. Ten&iacute;a esta Junta atribuciones gubernativas y coercitivas    pudiendo penar las faltas de los profesionales. Los protom&eacute;dicos continuaban    haciendo la visita bianual a las boticas.</p>     <p>El Tribunal estaba compuesto en 1822 por Dr. Lorenzo Hern&aacute;ndez, 1&ordm;,    Dr. Juan P&eacute;rez Delgado, 2&ordm;, Dr. Jos&eacute; A. Bernal, fiscal y    D. Cayetano Pont&oacute;n, escribano.- Dice Santovenia &quot;Habiendo fallecido    en abril de 1822 el Protom&eacute;dico Primero (&iquest;Valle?), decret&oacute;    el Cap. Gral. las promociones interinas de los otros Protom&eacute;dicos y Fiscales,    lo que origin&oacute; que de Cuba salieran para Espa&ntilde;a escritos en solicitud    de la confirmaci&oacute;n de los ascensos de escala y de la Fiscal&iacute;a    Segunda, que se consideraba vacante. El Consejo de Indias conoci&oacute; del    nuevo caso&quot;.</p>     <p>Seg&uacute;n el &quot;Diario de La Habana&quot; el Tribunal estaba formado    en 30 de junio de 1822 por los Dres. Lorenzo Hern&aacute;ndez, regente; Antonio    Viera, segundo, y Cayetano Pont&oacute;n, escribano. Estos se&ntilde;ores, en    uni&oacute;n del Lcdo. Dgo. Morales y los Dres. Rosain, Genebriera, Terriles,    Machado, Pablo Marin y Jos&eacute; Fern&aacute;ndez &quot;acord&oacute; prohibir    el empleo del espec&iacute;fico del Dr. Alejandro Mart&iacute;n usado en la    fiebre amarilla&quot;. El 30 de septiembre dispuso: &quot;que atendiendo al    plan de estudios los j&oacute;venes que emprendan estudios m&eacute;dico quir&uacute;rgicos    deben tomar un curso en la C&aacute;tedra de Anatom&iacute;a Descriptiva establecida    en el hospital de San Ambrosio y que sin el certificado de constancia expedido    por el catedr&aacute;tico de haber tomado el curso no ser&aacute;n admitidos    a ex&aacute;menes&quot;. Dice Santovenia: &quot;Habiendo fallecido en abril    de 1822 el Protom&eacute;dico primero (Valle), decret&oacute; el Cap.Gral. las    promociones interinas de los otros Protom&eacute;dicos y de los Fiscales&quot;.</p>     <p>En 1823 figuraban como Protom&eacute;dicos: los Dres. Lorenzo Hern&aacute;ndez,    J. P&eacute;rez Delgado, J, A. Bernal y Sim&oacute;n Vicente de Hevia.</p>     <p>En agosto de 1824 dispusieron los protom&eacute;dicos Lzo. Hern&aacute;ndez,    Antonio Viera, Juan P&eacute;rez Delgado y el escribano Pont&oacute;n (dio fe)    &quot;que se regulasen los asientos en los libros de matr&iacute;culas, prohibiendo    las igualas o concierto de pago por curaciones, especialmente a los m&eacute;dicos    extranjeros&quot; (El Diario). - En C&eacute;dula dada en Aranjuez el 1&ordm;    de junio de este mismo a&ntilde;o 1824, el Rey mand&oacute; que se hiciera entender    en Cuba que quedaba definitivamente suspendida la Fiscal&iacute;a Segunda y    reprendi&oacute; a los Protom&eacute;dicos de la &eacute;poca de las disidencias    entre ellos y el Capit&aacute;n General (Santovenia). - El 24 de septiembre    anunci&oacute; el Tribunal la visita bianual a las boticas y el 10 de noviembre    hizo diligencias sobre el arancel de los flebotomianos.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n97/f07his97.jpg"><img src="/img/revistas/his/n97/f07his97.jpg" width="126" height="169" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 7. Mons. Juan Jos&eacute; D&iacute;az de Espada y Fern&aacute;ndez    de Landa (1756-1832). Obispo de La Habana(1800-1832). Impulsor de la salud p&uacute;blica    en Cuba.</p> <h4>Junta Central de Vacuna y Vacunaci&oacute;n</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta Junta se erigi&oacute; en La Habana en 1804 con el fin de introducir y    propagar el reciente descubrimiento de Jenner para combatir la viruela que causaba    da&ntilde;os en la Ciudad. El virus vaccinal lleg&oacute; primeramente a Santiago    de Cuba, en los primeros d&iacute;as de 1804, procedente de la Isla de Santo    Domingo y consignando al m&eacute;dico franc&eacute;s J. A. Duvigneau. El 10    de febrero lleg&oacute; a La Habana el m&eacute;dico Francisco Oller, con Mar&iacute;a    Bustamante, su hijo y dos mestizas vacunadas, procedentes de la isla de Puerto    Rico. Con la secreci&oacute;n de las p&uacute;stulas de ellas hizo el Dr. Tom&aacute;s    Romay, las primeras vacunaciones, el d&iacute;a 13 de febrero, ante los doctores    Nicol&aacute;s del Valle, protom&eacute;dico regente; Roque Oyarbide, segundo;    Jos&eacute; Boh&oacute;rquez, fiscal interino; Bernardo C&oacute;zard, ayudante    m&eacute;dico del hospital de marina; Francisco Javier C&oacute;rdova, primer    cirujano del Hospital de San Ambrosio; Manuel S&aacute;nchez Rubio, cirujano;    Cayetano Pont&oacute;n, secretario del Tribunal del Protomedicato, y con asistencia    de D.Juan de Miralles, D. Juan Bta. Galainena y D. Francisco Labois. Los d&iacute;as    21, 22, 23, de ese mes vacun&oacute; Romay, con auxilio de los Dres. B. C&oacute;zard,    P&eacute;rez Carrillo, Boh&oacute;rquez, Terriles, Francisco Mart&iacute;nez,    Francisco Guti&eacute;rrez, Gabino A. Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; Ayala, P&eacute;rez    Delgado y los Lcdos. Marcos S&aacute;nchez Rubio y M. l. Hern&aacute;ndez, a    m&aacute;s de 200 personas en La Habana. Por esos mismos d&iacute;as vacun&oacute;    Romay a los soldados del Hospital de San Ambrosio. El Dr. Miguel Roland hizo    lo mismo en Stgo. de Cuba con 115 individuos y el Dr. Madellier introdujo el    virus en Pinar del R&iacute;o.</p>     <p>En el mes de marzo la vacuna se extendi&oacute; a los campos. Romay vacun&oacute;    en la hacienda del Conde de Bayona, con el concurso del Dr. Ram&oacute;n de    Casta&ntilde;eda, m&eacute;dico de Sta. Mar&iacute;a del Rosario, y de D. Esteban    Jen&iacute;zara, cirujano del ingenio San Jos&eacute;, que vacun&oacute; a una    vaca. El Dr. Jos&eacute; Bernal vacun&oacute; en Jaruco. El Dr. Jos&eacute;    de Lezama introdujo el virus en Regla y tambi&eacute;n vacun&oacute; a una vaca.    Jos&eacute; Govin en Managua. Pedro Simancas en Stgo. de las Vegas El cirujano    Francisco Durante en San Antonio de los Ba&ntilde;os. Rafael Vald&eacute;s y    Dgo. Mari&ntilde;as en Guanabacoa y G&uuml;ines, y D. Jos&eacute; Castro en    Matanzas. Poco despu&eacute;s el cirujano M. Haineau vacunaba en Puerto Pr&iacute;ncipe.    Tambi&eacute;n en el mes de marzo el obispo Espada, reformador y propagador    de toda idea noble, llev&oacute; el virus a Santa Clara y de all&iacute; sigui&oacute;    a San Juan de los Remedios, donde se le uni&oacute; el cirujano Juan Castellanos    con un negrito vacunado. En El Cayo (Remedios) hizo muchas vacunaciones, auxili&aacute;ndole    el m&eacute;dico local D. Jos&eacute; Le&oacute;n Vald&eacute;s, como lo hab&iacute;a    hecho en Villaclara, el Dr. Eugenio de la Plaza. El obispo Espada sigui&oacute;    en volanta, como eran los viajes por el interior, a Sancti Sp&iacute;ritus,    donde practicaron 190 operaciones. El d&iacute;a 22 del mismo mes de marzo recibi&oacute;    el Capit&aacute;n General &quot;tres cristales&quot; con &quot;pus vaccinoso&quot;,    procedente de Filadelfia, con el que vacun&oacute; Romay a algunos de sus hijos    y a un ni&ntilde;o de D. Ignacio Pedroso.</p>     <p>T. Romay, C&oacute;zard y Francisco Mart&iacute;nez vacunaron a un hijo de    D. Pablo Sierra &quot;con pus&quot; llevado a La Habana por Don Felipe Faccio.---En    abril vacun&oacute; en Pinar del R&iacute;o D. Jos&eacute; Matilde Mart&iacute;nez    &quot;con el pus de un ni&ntilde;o vacunado que llev&oacute; de la Habana&quot;.    El d&iacute;a 3 de abril sali&oacute; de La Habana para Veracruz el Dr. Juan    P&eacute;rez Carrillo, m&eacute;dico de la fragata de guerra &quot;Mar&iacute;a    de la O&quot;, llevando el virus a esa ciudad.</p>     <p>El 28 de mayo lleg&oacute; a La Habana la benem&eacute;rita expedici&oacute;n    de D. Francisco Balmis que encontr&oacute; que ya se hab&iacute;a realizado    en Cuba todo lo antes consignado.--- En el mes de junio, Balmis y Romay vacunaron    16 vacas en la Casa de Beneficencia y constituyeron la Junta Superior de Vacuna    que pronto ech&oacute; ra&iacute;ces en todo el pa&iacute;s. El 18 sali&oacute;    la expedici&oacute;n de Balmis para Campeche, M&eacute;xico, despu&eacute;s    de haber vacunado seis mil personas en La Habana. El 12 de diciembre public&oacute;    la Sociedad Econ&oacute;mica y la Junta Real del Consulado una Memoria sobre    la Vacuna. Para sufragar los gastos de la vacunaci&oacute;n se estableci&oacute;    una peque&ntilde;a contribuci&oacute;n por cada negro bozal que se introdujese.    El resultado de la vacunaci&oacute;n fue tan bueno que el Protomedicato declar&oacute;    &quot;que la semilla era tan buena e id&eacute;ntica que la de Espa&ntilde;a&quot;.</p>     <p>En 1805 el vacunador Dr. C&eacute;sar S&aacute;nchez Rubio &quot;salva el virus    de la vacuna en la habana&quot;.--- En 1806 se vacunaron m&aacute;s de 15 000    personas.--- En 1808 se vacunaba con constancia: en La Habana, S&aacute;chez    Rubio y Francisco Sandoval; en Santa Clara Andr&eacute;s Parra; en Remedios,    Jos&eacute; Le&oacute;n Vald&eacute;s; en Trinidad, Gregorio Lezama; en S. Sp&iacute;ritus,    Jos&eacute; Ma. Casta&ntilde;eda; en Puerto Pr&iacute;ncipe, Felipe Stgo. Moya    y en Stgo. de Cuba Miguel Roland.---Durante el a&ntilde;o 1809, se hicieron    en toda la Isla 5 212 vacunaciones.--- En el a&ntilde;o 1810 el n&uacute;mero    de individuos vacunados se elev&oacute; a 13 477.</p>     <p>En 1811 se envi&oacute; virus a Jamaica y a algunos lugares de la Uni&oacute;n    Americana. El servicio de vacunaci&oacute;n realiz&oacute; en La Habana 7 521    operaciones. En Sta Ma. del Rosario, 467; Bejucal, 67; Jaruco, 124; Matanzas,    6 612; Santa Clara 264; S. Sp&iacute;ritus, 618; P. Pr&iacute;ncipe, 449 y Stgo.    de Cuba, 1 530; total general 11 634. En Jaruco vacun&oacute; el Dr. Ml. Michelena.-    Este a&ntilde;o se reincorpor&oacute; el Dr. Marcos S&aacute;nchez Rubio a la    Diputaci&oacute;n de la Vacuna.--- En 1812 se hicieron en la Isla 14 334 vacunaciones    por los facultativos siguientes: G&oacute;mez, en Sta. Mar&iacute;a del Rosario,    230; Ml. Ca&ntilde;izarez, en S. Jos&eacute; de las Lajas; Jos&eacute; M. de    Ayala, en Alqu&iacute;zar 112 y Francisco Soriano, 120; Rafael Vald&eacute;s,    en Guanabacoa 229; Br. Jos&eacute; Gonz&aacute;lez, en Matanzas; Parra, en S.    Clara, 437; Manuel Otis May &quot;en la malhada y tantas veces desolada Villa    de San Juan de los Remedios&quot;; D. Juan Nepomuceno Rodr&iacute;guez en S.    Sp&iacute;ritus, 734; Moya, en P. Pr&iacute;ncipe, 695 (reinaba epidemia este    a&ntilde;o) y Br. Anacleto Berm&uacute;dez, en Bayamo 113.</p>     <p>Tom&aacute;s Romay, jefe nato de la vacunaci&oacute;n, incita constantemente    a los facultativos y al pueblo en general por el progreso del m&eacute;todo.    Declar&oacute; que en el a&ntilde;o 1814 se hab&iacute;an vacunado 6 275 individuos    y desde 1804 a 13, ambos inclusive, 57 159 en La Habana y 111 765 en toda la    isla.</p>     <p>Hasta el a&ntilde;o 1815 se hab&iacute;an practicado en la isla 170 000 vacunaciones.---    En el mes de enero de 1817 se vacunaron, solo en La Habana, m&aacute;s de 2    000 personas.--- En 1818 estaba formada la Junta por: Tom&aacute;s Romay, Pdte.,    con los Dres. Juan P&eacute;rez Carrillo, m&eacute;dico de la armada; Juan P&eacute;rez    Delgado, Fiscal del Protomedicato; Marcos S&aacute;nchez Rubio, m&eacute;dico    cirujano del Rgto. de Cuba, de infanter&iacute;a de l&iacute;nea y el Br. Francisco    Sandoval m&eacute;dico del hospital de San Juan de Dios. Figuraban como vacunadores:    Benito Morales, en Sta. Ma. del Rosario; Br. Antonio Rafael de Maza, en Bejucal;    Lcdo. Francisco Guti&eacute;rrez, en Stgo. de las Vegas; Lcdo. Antonio Jos&eacute;    de la Parra, en Sta. Clara; Lcdo. Jos&eacute; Le&oacute;n Vald&eacute;s, en    Remedios; Lcdo. Jos&eacute; Silverio Recio, en Trinidad; Lcdo. Juan Nepomuceno    Rodr&iacute;guez en S. Sp&iacute;ritus; Francisco de Sandoval, Regla; Francisco    de Ayala en Jes&uacute;s del Monta; Ml. Mendoza y Miguel Balaguer, en Santa    Clara.</p>     <p>En 1819 se vacunaba desde las once de la ma&ntilde;ana en la Casa Capitular;    los jueves de cada semana en la sacrist&iacute;a de la iglesia de Guadalupe    y los lunes en Regla. Continuaba Romay predicando sobre los buenos efectos de    la vacuna. El 27 de enero dio instrucciones en la prensa y se&ntilde;al&oacute;    que el virus deb&iacute;a tomarse despu&eacute;s de 8 d&iacute;as de haberse    inoculado al sujeto portador del &quot;grano&quot;. Que en el a&ntilde;o anterior    hab&iacute;a observado, con el Dr. Terriles, erupciones variolosas en sujetos    que ten&iacute;an la vacuna verdadera por haberse tomado el &quot;pus&quot;    antes del 8vo. d&iacute;a. Que el a&ntilde;o pasado se hab&iacute;an vacunado    408 p&aacute;rvulos (El Diario). D&iacute;as despu&eacute;s se dio a la publicidad    un escrito sobre la vacuna por el Dr. Manuel S&aacute;nchez Rubio que &quot;usa    la de tubo, de pastilla, de cristales, en hilas, etc.&quot;</p>     <p>Compon&iacute;an y hac&iacute;an inoculaciones en 1820 D. Francisco Sandoval,    en los barrios de Guadalupe y Regla; Jos&eacute; Francisco Ayala en Jes&uacute;s    del Monte; Don Juan de Comas en Alqu&iacute;zar y D. Jos&eacute; Ml. Vald&eacute;s    en Aguacate y Caraballo--- Compon&iacute;an la Junta Central en La Habana en    1822: Dr. Tom&aacute;s Romay; Dr. Juan P&eacute;rez Carrillo, primer m&eacute;dico    cirujano de la armada; Dr. Juan P&eacute;rez Delgado, tercer protom&eacute;dico;    Dr. Marcos S&aacute;nchez Rubio, cirujano del Rgto. de Infanter&iacute;a de    Cuba, siendo Secretario el propio Tom&aacute;s Romay. La Junta Subalterna de    Matanzas la formaba el Lcdo. Ml. G&aacute;lvez. La de Sta. Clara, Lcdo. Andr&eacute;s    Jos&eacute; de la Parra. En Trinidad Lcdo. Jos&eacute; Silvestre Recio. En Remedios,    Lcdo. Jos&eacute; Le&oacute;n Vald&eacute;s. Puerto Pr&iacute;ncipe, Lcdo. Pedro    Nolasco Alem&aacute;n, y en Stgo. de Cuba el Lcdo. Joaqu&iacute;n Navas. D.    Dgo. Rosain y D. Diego Govantes vacunaban en La Habana en los barrios de Guadalupe    y Jes&uacute;s Mar&iacute;a.--- La Junta Central de Vacuna en el a&ntilde;o    1823 estaba compuesta por los mismos se&ntilde;ores que formaron la del a&ntilde;o    1822.--- En octubre de 1824 pidi&oacute; el Dr. Domingo Rosain al Cabildo &quot;    que se le abonen sus sueldos devengados como Profesor encargado de la propagaci&oacute;n    de virus de la vacuna en extramuros as&iacute; como se ha hecho con los que    la propagan en intramuros&quot;. Con motivo de esta petici&oacute;n, dijo el    Sr. Ram&iacute;rez: &quot;se nota que aumenta la viruela en la Ciudad y suburbios    debido a la apat&iacute;a de los padres por no vacunar a sus hijos.&quot; El    Ilustre Ayuntamiento pidi&oacute; la actuaci&oacute;n del Capit&aacute;n General    para que obligue al vecindario a recibirla. Se hace la misma solicitud a la    Junta de Sanidad, haciendo constar &quot;que los primeros casos de la epidemia    de viruela llegaron de los Estados Unidos&quot;.--- En 1825 aparecen como vacunadores    en el barrio de Guadalupe D. Domingo Rosain; en Jes&uacute;s del Monte D. Luis    J. Ayala, y en Regla D. Pablo Humanes. Parra continuaba vacunando en Santa Clara,    Juan Nepomuceno Prado en Corralillo, etc.</p> <h4>Juntas de Sanidad</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Suprimidas en Espa&ntilde;a en 1805, renacen dos a&ntilde;os despu&eacute;s.    Estas Juntas se dedicaron a auxiliar al Tribunal del Protomedicato cuyas m&uacute;ltiples    funciones le imped&iacute;a atender con asiduidad a las cuestiones sanitarias.  </p>     <p>La de La Habana se constituy&oacute; con los Doctores Nicol&aacute;s del Valle,    Roque Oyarbide y Tom&aacute;s Romay. Se crearon tambi&eacute;n en las poblaciones    m&aacute;s importantes del interior. La de Pto. Pr&iacute;ncipe la presid&iacute;a    el Dr. Felipe Stgo. de Moya, y la de Stgo. de Cuba el Doctor Jos&eacute; Joaqu&iacute;n    Navarro.--- Vueltas a ser suprimidas renacen por Decreto de las Cortes de 23    de junio de 1813. Formaron la de La Habana el pbro. Agust&iacute;n Rodr&iacute;guez,    el Dr. Jos&eacute; Boh&oacute;rquez, los comisarios Isidoro Arteaga y Julio    Segundo, y como Vecinos D. Ignacio Pedroso y D. Pedro P&eacute;rez de Medina.    La presid&iacute;a el Alcalde 1&ordm;. En las actas del Ilustre Ayuntamiento    del mes de diciembre. existe la copia del Reglamento de la Junta que consta    de 8 art&iacute;culos, por lo que se obliga a los facultativos a dar parte de    los enfermos contagiosos, visita de embarcaciones en el puerto, sesiones cada    quince d&iacute;as, aislamientos, cordones sanitarios, disponer desinfecciones,    etc.; fue Secretario de la de La Habana el Doctor Tom&aacute;s Romay.</p>     <p>En 1814 formaban la Junta de La Habana el alcalde 1&ordm; D. Nicol&aacute;s    del Valle, protom&eacute;dico, y los vecinos Cayetano Zald&iacute;var; el subteniente    D. Jos&eacute; Ma. Pe&ntilde;alver y el capit&aacute;n Juan Camacho de Piedra    Hita. Este a&ntilde;o se crearon otras Juntas, en Matanzas la presid&iacute;a    el Alcalde 1&ordm;. Con vecinos conocidos y los facultativos Tom&aacute;s Mena,    y Ram&oacute;n Pintado, secretario.--- En 1818 presid&iacute;a la de La Habana    el Cap. General con el Jefe de Hacienda, del Puerto, Ilustre Ayuntamiento, Real    Consulado y los Doctores Nicol&aacute;s del Valle, Roque Oyarbide y Lorenzo    Hern&aacute;ndez.--- La Junta parece que fue suspendida pues en el N&uacute;mero    del &quot;Diario de La Habana&quot; de fecha 27 de abril de 1820, se lee: &quot;Queda    establecida la Junta Provincial de Sanidad que exist&iacute;a en el a&ntilde;o    1814, y la componen Alejandro Ram&iacute;rez, G.C. Gavana, vicario general por    impedimento del Se&ntilde;or Obispo; Juan Bta. Galainena, vocal de la Diputaci&oacute;n    Provincial; Miguel de C&aacute;rdenas, teniente, y Vicente Ma. Rodr&iacute;guez,    Nicol&aacute;s del Valle, protom&eacute;dico y Tom&aacute;s Romay, secretario&quot;.    El d&iacute;a 20 dispuso que se arrojasen v&iacute;veres que se encuentran en    mal estado en la Aduana.--- En 1821 formaban la Junta el Alcalde y otras Altas    Autoridades con los m&eacute;dicos Juan P&eacute;rez Carrillo y Sim&oacute;n    Vicente de Hevia.--- En 1822 compon&iacute;an la Junta de Sanidad, por el Ilustre    Ayuntamiento Constitucional, el Alcalde 1&ordm; Presidente. Con otros se&ntilde;ores    de categor&iacute;a y los m&eacute;dicos Juan P&eacute;rez Carrillo y Sim&oacute;n    Vicente de Hevia, con el Secretario del Ayuntamiento. La de Stgo. de Cuba la    formaban: el Alcalde 1&ordm;. un Regidor y los cirujanos Francisco Castellanos    y Jos&eacute; B. Mu&ntilde;oz.--- Seg&uacute;n el Diario, en 1823 se reorganiz&oacute;    la Sanidad en Espa&ntilde;a.</p> <h4>Junta local de Beneficencia</h4>     <p>Se cre&oacute; en La Habana en 1823 pero tuvo muy corta vida pues desapareci&oacute;    el siguiente a&ntilde;o.</p>      ]]></body>
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