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</front><body><![CDATA[  <h2>Protomedicato </h2>     <p>Este Tribunal continu&oacute; su tarea fiscalizadora, moralizadora y sanitaria    . En 1825 estaba formado por Hern&aacute;ndez, Delgado, Morales, Hevia y Cayetano    Pont&oacute;n &quot;regulaban los libros de los asientos de matr&iacute;culas,    prohib&iacute;an las igualas y concierto de pagos por curaciones, especialmente    a los m&eacute;dicos extranjeros&quot;.</p>     <p>En marzo de 1826 formaban parte del Tribunal: Delgado, Morales y el escribano    Pont&oacute;n. Prohibieron la venta del &quot;Remedio de Juan Vila contra la    s&iacute;filis&quot;. Por Real C&eacute;dula de Su Majestad se aprob&oacute;    la posesi&oacute;n que desde el 19 de abril del a&ntilde;o 1823 se confirm&oacute;    por el Capit&aacute;n General al Dr. Juan P&eacute;rez Delgado como Segundo    Protom&eacute;dico de La Habana y su jurisdicci&oacute;n, impartiendo su aprobaci&oacute;n.    El Tribunal se reuni&oacute; el 28 de abril con los profesores Romay, Genebriera,    Viera, Terriles, F. Alonso Fern&aacute;ndez, Luis del Castillo, Gabriel de Morales,    Jos&eacute; Antonio Ayala y Manuel D&iacute;az &quot;para tratar de tres enfermos    que asist&iacute;a D&iacute;az y murieron de Angina Gangrenosa, y habi&eacute;ndose    conocido dos casos m&aacute;s, acordaron que no constitu&iacute;an epidemia,    ni que los casos era contagiosos, sino que se deb&iacute;an al calor y sequedad    de la atm&oacute;sfera&quot;. No obstante esta declaraci&oacute;n, dictaron    medidas de higiene &quot;para evitar una epidemia, como la de los a&ntilde;os    1815 y 1816 &quot;. Recomendaron que se regasen las calles y se nombr&oacute;    una Comisi&oacute;n para que atendiera de los casos, formada por Genebriera,    Alonso y D&iacute;az.</p>     <p>Firmaron el Acta: Hern&aacute;ndez, Delgado, Hevia, Morales y el escribano    Crist&oacute;bal de Tagle. En agosto recomend&oacute; el Tribunal que no se    abusase del empleo de la Doctrina Fisiol&oacute;gica de Broussais tan defensora    de la sangr&iacute;a. Moderaci&oacute;n.</p>     <p>En el mes de agosto de 1827 prohibi&oacute; la venta de los Confites del Dr.    Valent&iacute;n, contra las lombrices, por contener mercurio y t&aacute;rtaro    em&eacute;tico o estibiado. En septiembre los Dres. Hern&aacute;ndez, Delgado,    Morales, y el escribano Pont&oacute;n hicieron la visita bianual a las boticas    de la ciudad.</p>     <p>El 20 de mayo de 1828 el Capit&aacute;n General Vives con motivo de la epidemia    de &quot;Dandy&quot; de Curazao, que lleg&oacute; a La Habana en marzo, se constituy&oacute;    la Junta Superior de Sanidad junto con el Capit&aacute;n General, Presidente;    el Gobernador Civil, Vocal Asesor de Hacienda; Capit&aacute;n de Puerto, dos    Regidores y el Protomedicato formado por Lorenzo Hern&aacute;ndez, regente;    Juan P&eacute;rez Delgado, 1&ordm;; J. A. Bernal, 2&ordm;; Tom&aacute;s Romay,    3&ordm;; Sim&oacute;n Vicente de Hevia, 4&ordm; y el Secretario Suplente Fernando    Gonz&aacute;lez del Valle, los que tomaron medidas contra dicha epidemia. En    mayo pidi&oacute; a los facultativos que dieran con puntualidad los partes de    los casos de fiebre amarilla y otras fiebres infecciosas &quot;por la existencia    de la epidemia de v&oacute;mito&quot;. J. A. Bernal y Sim&oacute;n Vicente de    Hevia, atribuyeron la epidemia &quot;al mal estado de la atm&oacute;sfera, a    cuatro a&ntilde;os de sequ&iacute;a, a que no corr&iacute;a la Zanja y a la    abundancia de polvo&quot;. En junio el Protom&eacute;dico Sim&oacute;n Vicente    de Hevia protest&oacute; &quot;de que sus compa&ntilde;eros hab&iacute;an habilitado    parteras para que pudiesen ejercer por un a&ntilde;o&quot;.</p>     <p>El Tribunal estaba compuesto en abril de 1832 por Lorenzo Hern&aacute;ndez    1&ordm;; Vacante el cargo de 2&ordm;; Antonio Viera, auxiliar; J.A. Bernal,    3&ordm; con funciones de segundo; Hevia, fiscal; Asesor vacante, Nicol&aacute;s    V. del Valle; C. Pont&oacute;n, escribano, y Diego Barrabi, bedel. El 15 de    julio se public&oacute; un escrito del Tribunal, firmado por sus miembros y    los Dres. Jos&eacute; Pambr&uacute;m y Juan Michelena (de Matanzas), que reconocidos    los enfermos del pueblo de Cidra, encontraron que solo padecieron un afecto    bilioso.</p>     <p>El 19 de enero de 1833, tom&oacute; posesi&oacute;n del cargo de Protom&eacute;dico    Regente el Dr. Jos&eacute; Antonio Bernal y Mu&ntilde;oz que sucedi&oacute;    al Dr. Lorenzo Hern&aacute;ndez; y de 2&ordm; el Dr. Sim&oacute;n Vicente de    Hevia. Con motivo de la epidemia de c&oacute;lera que rein&oacute; este a&ntilde;o    tuvo mucho trabajo el Tribunal y todos sus miembros sirvieron con equidad y    valor ante el terrible cuadro.</p> <h4>De los facultativos m&eacute;dicos</h4>     <p>Por este &eacute;poca ejerc&iacute;an en Cuba unos 600 facultativos m&eacute;dicos    (ten&iacute;an m&aacute;s educaci&oacute;n y m&aacute;s conocimientos); cirujanos    latinos (solo atend&iacute;an a las afecciones externas); m&eacute;dicos cirujanos    (los que ejerc&iacute;an todas las ramas de la profesi&oacute;n) y cirujanos    romancistas considerados poco m&aacute;s que b&aacute;rbaros, usaban el Don    y solo atend&iacute;an las afecciones externas y hac&iacute;an sus recetas en    romance -castellano antiguo- no en lat&iacute;n como los m&eacute;dicos-cirujanos).    La mayor parte de los facultativos resid&iacute;an en La Habana y en los pueblos    de cierta importancia y algunos en los ingenios. En su mayor&iacute;a carec&iacute;an    de ilustraci&oacute;n y empleaban una medicina emp&iacute;rica. Los m&aacute;s    competentes estaban inspirados en las ideas de Broussais y abusaban de antiflog&iacute;sticos    y sangr&iacute;as. Entre los extranjeros hab&iacute;an muchos charlatanes que    ven&iacute;an a Cuba a ganar dinero vali&eacute;ndose de la misma m&iacute;stica    que le daba su aspecto extranjero y el desconocimiento del castellano as&iacute;    como la escasez de m&eacute;dicos cubanos y espa&ntilde;oles . En los m&eacute;dicos    se usaba poco el bigote pero si un largo pie de barba o &quot;patilla&quot;    a la inglesa al estilo de los Dres. Castro y Guti&eacute;rrez. Vest&iacute;an    casi todos de negro, con chaqueta amplia y larga (chupa), amplios calzones,    cuello alto y abierto ampliamente, con una gran corbata negra y cubr&iacute;an    el cr&aacute;neo con un sombrero de piel y de copa.    <br> </p> <h4>Junta Superior de Sanidad </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El 28 de abril de 1828 celebr&oacute; sesi&oacute;n juntamente con el Protomedicato    y con los facultativos: Romay, Genebriera, P&eacute;rez Carrillo, Nicol&aacute;s    V. del Valle, Viera, Terriles, Alonso, Belot, Pambrum, Luis del Castillo, G.    Morales, J.M. Aniceto de Ayala y otros; &quot;Don Manuel D&iacute;az Dijo que    hab&iacute;a asistido en casa del Lcdo. Francisco Fern&aacute;ndez de Velazco    a un enfermo que muri&oacute; de angina gangrenosa&quot;. Dijeron que no exist&iacute;an    muchos casos como en los a&ntilde;os 1815 y 1816. En la reuni&oacute;n del 19    de mayo se declar&oacute; que la enfermedad empez&oacute; a principios de marzo    y describen algunos de sus s&iacute;ntomas como sudores, hinchazones, etc. Se    trat&oacute; con el m&eacute;todo antiflog&iacute;stico por medio de revulsivos,    laxantes y muy poca sangr&iacute;a. Tambi&eacute;n dijeron que se hab&iacute;an    experimentado bastantes fiebres exantem&aacute;ticas y anginas a fines de abril    y que acometi&oacute; a muchos que hab&iacute;an pasado la enfermedad epid&eacute;mica    conocida vulgarmente con el nombre de &quot;dengue&quot; que ten&iacute;a analog&iacute;a    con la epidemia de los a&ntilde;os 1815 y 1816 cuyos numerosos casos fueron    tratados por el m&eacute;todo &quot;browniano, que imperaba entonces&quot;.    Que en 20 de mayo se volvieron a reunir en la morada del Capit&aacute;n General    con las principales autoridades, con el primer Protom&eacute;dico Lorenzo Hern&aacute;ndez,    el 2&ordm; Juan P&eacute;rez Delgado, el 3&ordm; Jos&eacute; A. Bernal , Tom&aacute;s    Romay, Fernando Gonz&aacute;lez. del Valle, este en clase de fiscal, por enfermedad    de Sim&oacute;n Vicente de Hevia y acordaron &quot;que se diera parte de los    enfermos, que se regasen las calles, calzadas, plazuelas, etc.&quot; En la Junta    del 25 de mayo estuvieron presentes el Asesor de Hacienda Jos&eacute; Zamora;    el Capit&aacute;n de Puerto D. Antonio Gast&oacute;n; el Regidor D. Andr&eacute;s    de Zayas; Regidor D. Manuel Ram&iacute;rez Gallo; Protom&eacute;dico Dr. Lorenzo    Hdez; Dr. Juan Delgado 2&ordm;; Dr. Sim&oacute;n Vicente de Hevia, fiscal; Dr.    T. Romay y Dr. Fernando Gonz&aacute;lez del Valle, Secretario. La reuni&oacute;n    se efectu&oacute; en la casa del Capit&aacute;n General por estar Su Excelencia    en cama &quot;con la enfermedad reinante&quot;, por cuyo motivo presidi&oacute;    la Junta el Secretario de Hacienda D. Jos&eacute; Zamora, &quot;declararon que    seg&uacute;n los partes exist&iacute;an en la poblaci&oacute;n 600 casos y recomendaron    que los vecinos hicieran el riego, la limpieza de basuras y que sacaran los    cerdos de la poblaci&oacute;n para que se purifique el aire, etc.&quot; El 3    de julio inform&oacute; que solo quedaban 47 enfermos de la afecci&oacute;n    reinante, de ellos 20 en San Ambrosio &quot;y muchos de fiebre amarilla en el    Hospital de Marinos y entre los militares de San Juan de Dios&quot;. La Junta    se volvi&oacute; a reunir en 29 de junio y declar&oacute; &quot;que hab&iacute;a    terminado la epidemia y que quedaban pocos casos de fiebre amarilla&quot;.Hizo    constar tambi&eacute;n &quot;que el mejor desinfectante que us&oacute; fue el    licor de Labarraque&quot;. </p>     <p>El 20 de enero de 1831 se reuni&oacute; en Puerto Pr&iacute;ncipe la Junta    Local de Sanidad de esa poblaci&oacute;n y los m&eacute;dicos locales, a instancias    del Teniente Gobernador D. Francisco Sedano &quot;por existir graves y numerosas    enfermedades&quot;. Presentes en ella los Lcdos. Juan Gonz&aacute;lez, Manuel    Roquet, Carlos Vasseur y Fidel Herrera, manifestaron &quot;que la epidemia se    deb&iacute;a a influencias atmosf&eacute;ricas y que en dicha ciudad se observaban    con frecuencia casos de disenter&iacute;a y fiebre por putrefacciones, a final    del est&iacute;o y principios del oto&ntilde;o.&quot; Citan en apoyo de tal    aserto el <i>Libro de Hip&oacute;crates</i>. Murieron varias personas conocidas.    El m&eacute;dico Francisco Santiago Mota dijo que asist&iacute;a a un militar    con la misma fiebre y que cur&oacute; lo mismo que otros 2 en la sala alta de    hospital &quot;con el empleo de antiflog&iacute;sticos y revulsivos&quot;.</p>     <p>En abril de 1832 la Junta estaba compuesta por Su Excelencia como Presidente;    el Intendente Real de Hacienda; Capit&aacute;n de Puertos; Comisionados del    Ilustre Ayuntamiento; Comisionados del Real Consulado con los Dres. Lorenzo    Hern&aacute;ndez, protom&eacute;dico 1&ordm; ; J. A. Bernal Mu&ntilde;oz 2&ordm;;    Tom&aacute;s Romay, de la Junta de Vacuna; Dr. Juan &Aacute;ngel Ceniceros,    Cirujano Mayor de la Real Armada; Dr. Sim&oacute;n Vicente de Hevia, fiscal;    y Dr. Vicente P&eacute;rez Infante, Vicesecretario. El 21 de julio se reuni&oacute;    la Junta con el Capit&aacute;n General De Rocafort y con asistencia de D. Jos&eacute;    Zamora, Asesor de Real Hacienda; Agust&iacute;n Aguilar, Capit&aacute;n de Puerto;    Manuel Ram&iacute;rez y Sebasti&aacute;n Fern&aacute;ndez de Velazco, Regidores;    Don Tom&aacute;s de Juara Soler, Diputado consular; Dr. Lorenzo Hern&aacute;ndez,    Protom&eacute;dico; J.A. Bernal; Tom&aacute;s Romay, Vocal de la Junta de Vacuna;    Juan A. P&eacute;rez Cenicero, Cirujano Mayor de la Real Armada y Sim&oacute;n    Vicente de Hevia, Fiscal. Tomaron medidas preventivas contra el C&oacute;lera    &quot;que desde junio afecta al Canad&aacute;&quot;. Se volvi&oacute; a reunir    en junio para tratar tambi&eacute;n de las medidas preventivas contra la amenaza    del c&oacute;lera morbo asi&aacute;tico. En la reuni&oacute;n de agosto se acord&oacute;    dividir la ciudad en Cuartones, Barrios o Cuarteles para la atenci&oacute;n    de los enfermos en caso que ocurriese la irrupci&oacute;n.</p>     <p>Facultativos por Cuarteles: San Telmo (Punta y Maestranza), P. Marin y Luis    &Aacute;ngel Valenzuela. Fuerza, M.R. Blanco y Francisco Hern&aacute;ndez. Santo    Domingo, J. de la Torre y F. Fern&aacute;ndez Cruzado. Gobierno, J. P. Boh&oacute;rquez,    P. Hourrutiner. San Francisco, A. Noval e Hilario Azc&aacute;rate. Santa Clara,    N.J. Guti&eacute;rrez e Isidro Cordov&eacute;s. Esp&iacute;ritu Santo, F. Tariche    y J. de la Luz Hern&aacute;ndez Paula, P. Andreu y Francisco Alonso Fern&aacute;ndez.    San Isidro, Nicol&aacute;s V. del Valle y Francisco Genebriera. Bel&eacute;n,    A. Machado y J. A. de Ayala. Sta. Teresa, Agust&iacute;n E. de Abreu y Manuel    de Ibarrola. Ursulinas, Gabriel de Morales y Andr&eacute;s Alegre. Montserrate,    A.J. Cowley y Fdo. Gonz&aacute;lez del Valle. San Felipe, Dgo. Busquet y F&eacute;lix    Herrera. Santo &Aacute;ngel, Fernando G. del Valle y Mariano Rodr&iacute;guez    Aull&oacute;n. San Juan de Dios, Fray Luis del Castillo Odoardo y Ram&oacute;n    Gonz&aacute;lez Palacios.</p>     <p>El 1833 el trabajo de la Junta fue agotador por haberse presentado la epidemia    de c&oacute;lera. Estableci&oacute; casas de aislamientos y form&oacute; Juntas    de Caridad en los Barrios para auxiliar a los afectados. Se reuni&oacute; el    1&ordm; de marzo con todos los m&eacute;dicos de La Habana para llegar a un    diagn&oacute;stico claro de la afecci&oacute;n invasora, dando cuenta a Su Excelencia    y tomando serias medidas de aislamiento y desinfecci&oacute;n. Recomendaba como    primera medida la separaci&oacute;n de los atacados y como tratamiento fricciones    con b&aacute;lsamo de fioraventi, avinagrados, con alcohol, aplicaciones de    sacos con ceniza caliente, diversas infusiones con gotas de &eacute;ter y acetato    de amon&iacute;aco y cuid&oacute; que no faltasen medicamentos en las boticas    y botiquines. Por su parte el Capit&aacute;n General dispuso que todas la fortalezas    hicieran varias veces al d&iacute;a disparos de ca&ntilde;&oacute;n &quot;para    limpiar la atm&oacute;sfera&quot;. No aconsej&oacute; las hogueras como se hac&iacute;a    anteriormente y persigui&oacute; la venta de muchos &quot;espec&iacute;ficos&quot;    anodinos o peligrosos que se recomendaron contra la enfermedad.</p>     <p>El 14 de abril reuni&oacute; a los 85 facultativos en ejercicio en La Habana    y dio por terminada la epidemia. Por &uacute;ltimo el 7 de diciembre se dio    por terminada del todo.</p>     <p>La Junta continu&oacute; funcionando los a&ntilde;os siguientes con regularidad.    Por Real Orden de 20 de septiembre de 1838 se dispuso la reforma de la misma    lo que se empez&oacute; a cumplir el 9 de enero de 1839 con la siguiente composici&oacute;n:    Presidente, el Capit&aacute;n General; Vocales, los Superintendentes del Ej&eacute;rcito    y de la Hacienda; Jos&eacute; &Aacute;ngel P&eacute;rez San Mart&iacute;n (Administrador    de rentas mar&iacute;timas); Juan Monta&ntilde;o, Capit&aacute;n de Puerto;    Tom&aacute;s Romay, Presidente de la Junta Superior de Medicina y Cirug&iacute;a;    Gonzalo Herrera y Herrera, Comisario del Ilustre Ayuntamiento; Franciso Horta,    M&eacute;dico de sanidad y &Aacute;ngel J. Cowley, Secretario. Continu&oacute;    la Junta reformada hasta el 25 de junio de 1857 en que el Capit&aacute;n General    D. Jos&eacute; de la Concha cre&oacute; la Junta Subalterna de Sanidad en La    Habana lo que se aprob&oacute; por Real Orden de 7 de mayo de 1859.    <br> </p> <h4>Junta Superior Gubernativa de Medicina, Cirug&iacute;a y Farmacia    <br> </h4>     <p>Esta Junta se cre&oacute; por Real Orden de fecha de 1833 y qued&oacute; constituida    en La Habana el 14 de noviembre del 1834. Sucedi&oacute; al Tribunal de Protomedicato.    La primera se form&oacute; con T. Romay, Presidente; Jos&eacute; A. Bernal y    Sim&oacute;n Vicente de Hevia, Vocales, y F&eacute;lix Corral S&aacute;nchez,    Secretario. Qued&oacute; autorizada para expedir t&iacute;tulos de Cirujanos    Romancistas. Los &uacute;ltimos protom&eacute;dicos fueron Lorenzo Hern&aacute;ndez,    Juan P&eacute;rez Delgado y Sim&oacute;n Vicente de Hevia. Tuvo como el protomedicato    sus ramas en el interior. Cuidaba del reglamento del ejercicio de la profesi&oacute;n,    del estado de los medicamentos en las boticas y de los alimentos en las tiendas.    Dividi&oacute; el territorio de la isla en tres departamentos: Occidente, a    cargo del Dr. Jos&eacute; Alonso Fern&aacute;ndez ; el Central, a cuidado del    Dr. Jos&eacute; de la Luz Castellano en Puerto Pr&iacute;ncipe, y el Oriental,    a cargo del Dr. Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Cruzado en Santiago de Cuba.---    Su Secretario, en 1837, F&eacute;lix del Corral.--- En 1838 estaba compuesta    por Romay, con los vocales, A. Bernal Mu&ntilde;oz y Sim&oacute;n V. de Hevia    y los Suplentes, Encinoso de Abreu, P&eacute;rez Carrillo, N. J. Guti&eacute;rrez    y &Aacute;ngel J. Cowley.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p> <h4>Junta Central de Caridad </h4>     <p>Se inici&oacute; en 1833 cuando la epidemia de c&oacute;lera morbo. Prest&oacute;    buenos servicios al vecindario y fue su Secretario el Dr. &Aacute;ngel J. Cowley.</p> <h4>Vacunaci&oacute;n</h4>     <p>Continuaba atendida por la Junta Superior de Vacuna de La Habana y las Locales    de los pueblos del interior, siendo siempre su principal animador Tom&aacute;s    Romay. Se hac&iacute;an las vacunaciones en los mismos sitios: sacrist&iacute;as    de las iglesias, sala capitular de los ayuntamientos, ingenios, etc. En 1835    constitu&iacute;an la Junta Superior: Romay, P&eacute;rez Carrillo, Sandoval    y Diego Govantes. Desde el a&ntilde;o 1804 hasta 1835 se hab&iacute;an practicado    210 579 operaciones en La Habana y 311 342 en el interior de Cuba.</p> <h4>Facultativos de Semana</h4>     <p>Durante este per&iacute;odo se establecieron los facultativos de semana, un    m&eacute;dico y un cirujano, para atender los casos de urgencia que se presentasen    y asuntos de otra &iacute;ndole, m&eacute;dico legales, etc. Fue un gran beneficio    para todos y especialmente para la clase pobre. Ellos tambi&eacute;n inspeccionaban    los alimentos, mercados, tiendas, etc. No es posible citar los nombres de todos.    Daremos los de algunos m&aacute;s conocidos: Agust&iacute;n Encinoso de Abreu,    N. Vicente del Valle, A. Terriles, F. Sandoval, P. Marin, A. Machado , J.A.    de Ayala, Bernardo del Riesgo, Ceferino Reyes, F. Alonso Fern&aacute;ndez, Charles    Belot, A.J. Cowley, N.J. Guti&eacute;rrez, Fray L. del Castillo, A. Fossaty,    Joaqu&iacute;n de la R&uacute;a, T. Romay, J.P. Boh&oacute;rquez, J. de C&oacute;rdova,    A. Escoto, L. Genebriera, R.J. Blanco, P. Humanes, D. Rosain, A. Noval, Francisco    Tariche, M.J. Piedra, I. Cordob&eacute;s, V. P&eacute;rez Infante, G. Pel&aacute;ez,    R. V&eacute;lez, J. Fern&aacute;ndez Cruzado, A. Valenzuela, C. Villodres, D.M.    Govantes, M. Escasi y los cirujanos, Francisco Vald&eacute;s, Luis G. Morales,    J.R. V&iacute;tores, T. Montes de Oca, Jos&eacute; Sanz, P. Regalado, Justo    de la Torre, Jos&eacute; Hidalgo, Francisco L&oacute;pez, F. Tariche, J. Cort&aacute;zar,    L. Pacheco, Diego Bousquet, A.R. Vald&eacute;s, Bernardo Zarbar&aacute;n, Jos&eacute;    Francisco Vald&eacute;s, Manuel Fuentes, Ram&oacute;n C. Bernal, Dgo. Vald&eacute;s    Marzal, Jos&eacute; Manuel N&uacute;&ntilde;ez, Manuel Cirilo Casado y otros    muchos m&aacute;s.</p>     <p></p>      ]]></body>
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