<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0045-9178</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cuadernos de Historia de la Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Cuad Hist Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0045-9178</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0045-91782006000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hospital Clinicoquirúrgico Docente &#8220;General Calixto García&#8221;: Recuento histórico en su centenario]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<numero>99</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0045-91782006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0045-91782006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0045-91782006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#asterisco" class="Estilo1">Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente    “General Calixto Garc&iacute;a”: Recuento hist&oacute;rico en su centenario*</a><a name="titulo"></a></h2> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Nos reunimos hoy, 23 de enero de 1996, para conmemorar el primer centenario de la fundaci&oacute;n de nuestro querido Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a” de La Habana, una de las instituciones hospitalarias de mayor importancia hist&oacute;rica en nuestro pa&iacute;s, pues en ella se formaron o consolidaron verdaderas escuelas m&eacute;dicas en el pasado que han hecho posible, en mucho, el desarrollo cient&iacute;fico en el campo de las ciencias m&eacute;dicas alcanzado por Cuba en la actualidad y tambi&eacute;n porque dentro de sus l&iacute;mites han ocurridos hechos que la relacionan indisolublemente con la historia de Cuba en el &uacute;ltimo siglo. </p>     <p align="justify">Ubicado siempre en la misma &aacute;rea, aunque con diferente extensi&oacute;n y con tres distintos nombres a lo largo de su centenaria existencia, el &uacute;ltimo de ellos, el que ostenta desde hace ocho d&eacute;cadas y que evoca el m&aacute;s recalcitrante independentismo de nuestra historia, se ha convertido en el s&iacute;mbolo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica hospitalaria en Cuba, no solo por la gran calidad cient&iacute;fica de la instituci&oacute;n, sino tambi&eacute;n por el entra&ntilde;able cari&ntilde;o que siente por &eacute;l nuestro pueblo. </p>     <p align="justify">En la presente conferencia tratar&eacute;, en breve s&iacute;ntesis, de exponer el largo y brillante camino seguido por nuestro hospital, destacando sus logros m&aacute;s notables alcanzados en cada una de las etapas de su desarrollo hist&oacute;rico, nombrando las m&aacute;s imprescindibles de sus numerosas personalidades cient&iacute;ficas, patri&oacute;ticas y revolucionarias y finalmente honrando a dos de las mayores figuras de la medicina cubana contempor&aacute;nea, ejemplos de laboriosidad, alta calidad cient&iacute;fica y sensibilidad patri&oacute;tica en nuestro hospital, los profesores de m&eacute;rito Francisco Lanc&iacute;s S&aacute;nchez, ya fallecido, a cuya memoria se dedica la conmemoraci&oacute;n de este centenario y Federico Sotolongo Guerra, que para suerte de todos vive su existencia de nueve d&eacute;cadas, pero cuyo estado de salud actual no le permite estar junto a nosotros en estos momentos de feliz recordaci&oacute;n. </p> <h4>Fundaci&oacute;n del Hospital Militar Alfonso XIII </h4>     <p align="justify">Comenzada la &uacute;ltima de nuestras guerras independentistas contra Espa&ntilde;a el 24 de febrero de 1895, las malas condiciones en que se encontraba el Hospital Militar de “San Ambrosio” de La Habana, principal unidad de atenci&oacute;n hospitalaria de la sanidad militar hispana en la isla, determinaron que el gobierno colonial, presionado adem&aacute;s por el n&uacute;mero elevado de bajas de las tropas en campa&ntilde;a sobre todo por enfermedades infectocontagiosas, construyeran en La Habana en terreno propiedad del Estado conocido por Alturas del Pr&iacute;ncipe, un nuevo hospital no como el viejo de “San Ambrosio”, de justa celebridad en nuestra historia m&eacute;dica, que pose&iacute;a un &uacute;nico y grande edificio, sino de m&uacute;ltiples casetas o barracas, lo que facilitaba el aislamiento de los pacientes por enfermedades. As&iacute; seg&uacute;n el historiador m&eacute;dico doctor Jos&eacute; A. Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n lo compon&iacute;an 81 barracas, de las que estaban dedicadas 59 a medicina general, 12 a enfermedades infecciosas, 2 a fiebre amarilla espec&iacute;ficamente,6 para convalecientes, 4 para oficiales enfermos y el resto a actividades de direcci&oacute;n, administrativas y de apoyo. Cada barraca con capacidad para 30 ingresados, le daba a la instituci&oacute;n la posibilidad de 2 220 ingresos. </p>     <p align="justify">Previa clausura del antiguo Hospital Militar de “San Ambrosio” la nueva unidad fue inaugurada el 23 de enero de 1896 con el nombre de Hospital Militar “Alfonso XIII”, en honor del ni&ntilde;o rey de Espa&ntilde;a, que bajo la regencia de su madre Mar&iacute;a Cristina de Habsburgo Lorena, reinaba desde el momento de su nacimiento, el 17 de mayo de 1886, pues su padre el rey Alfonso XII hab&iacute;a muerto casi seis meses antes, el 25 de noviembre de 1885. </p>     <p align="justify">Lo que signific&oacute; este hospital para la sanidad militar espa&ntilde;ola en la guerra lo pone de manifiesto cuantitativamente la siguiente informaci&oacute;n. La metr&oacute;poli en su af&aacute;n desesperado por retener la colonia envi&oacute; a ella m&aacute;s de 200 000 soldados, el ej&eacute;rcito m&aacute;s numeroso mandado por una potencia colonial europea a Am&eacute;rica y de &eacute;l casi la cuarta parte (44 828 soldados) estuvieron ingresados en 1897 en el Hospital Militar “Alfonso XIII”, principalmente por presentar enfermedades infecciosas. </p> <h6>Hospital N&uacute;mero Uno </h6>     <p align="justify">Concluida oficialmente la guerra el 24 de agosto de 1898 y    frustrada nuestra independencia nacional por la intervenci&oacute;n norteamericana,    el ej&eacute;rcito de ocupaci&oacute;n tom&oacute; el hospital y el gobernador    militar dispuso la inversi&oacute;n de una elevada suma de dinero para la reparaci&oacute;n    general de la instituci&oacute;n y su mejor equipamiento. Con el nombre de Hospital    Militar “N&uacute;mero Uno” fue reinaugurado a principios de 1899. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n99/f11his99.jpg"><img src="/img/revistas/his/n99/f11his99.jpg" width="210" height="127" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 11. Pabellones de madera del Hospital Municipal “N&uacute;mero    Uno”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En marzo de 1900 el doctor Julio San Mart&iacute;n Carriere, eminente hist&oacute;logo y pat&oacute;logo cubano, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana y entonces concejal del ayuntamiento capitalino inici&oacute; gestiones encaminadas a trasladar la dependencia del hospital al ayuntamiento habanero, la que al hacerse efectiva el 19 de junio de 1900 qued&oacute; denominado Hospital Municipal “N&uacute;mero Uno”. </p>     <p align="justify">Este cambio de dependencia de la unidad trajo un gran beneficio a la poblaci&oacute;n pobre de la capital, pues dos hospitales municipales de p&eacute;simas condiciones, los de “Aldecoa” y “Los &Aacute;ngeles”, fueron clausurados y sus enfermos trasladados al “N&uacute;mero Uno”. </p>     <p align="justify">Por poco tiempo permanecer&aacute; el hospital como dependencia municipal pues el gobierno militar interventor aleg&oacute; que los servicios que prestaba eran muy deficientes, debido al escaso presupuesto asignado a &eacute;l y por resoluci&oacute;n militar de septiembre de 1900 se incaut&oacute; del mismo, el cual pas&oacute; a ser dependencia estatal, dentro del Departamento de Beneficencia de la entonces Secretar&iacute;a de Estado y Gobernaci&oacute;n, pero continu&oacute; con el mismo nombre de Hospital Municipal “N&uacute;mero Uno”. Esta situaci&oacute;n se mantuvo hasta tres a&ntilde;os despu&eacute;s de instaurada la primera rep&uacute;blica liberal burguesa en que por Decreto Presidencial de don Tom&aacute;s Estrada Palma, de abril de 1905, pas&oacute; oficialmente a ser una instituci&oacute;n del Estado y cambi&oacute; su nombre por el de Hospital “N&uacute;mero Uno”. </p>     <p align="justify">Bajo esta denominaci&oacute;n que mantendr&aacute; hasta 1917, se lograron progresos como la fundaci&oacute;n de la Escuela de Enfermeras, tercera del pa&iacute;s, en septiembre de 1900; se redact&oacute; el Reglamento de la unidad, en junio de 1901, por el cual quedaba regida por una Junta de Patronos; a partir de 1902 los pabellones recibieron nombres, en su inmensa mayor&iacute;a de grandes figuras de la medicina cubana, caracter&iacute;stica esta &uacute;nica en el pa&iacute;s que se mantiene hasta el presente; en enero de 1903 se fund&oacute; el “Bolet&iacute;n Cl&iacute;nico Mensual del Hospital N&uacute;mero Uno”, primera revista publicada en Cuba como &oacute;rgano oficial de un hospital; en el propio a&ntilde;o se organiz&oacute; la Academia de Estudios de los Alumnos Internos del Hospital “Numero Uno”, la que celebraba 8 sesiones por mes y ofrec&iacute;a 2 conferencias semanales; en febrero de 1905 se cre&oacute; el Laboratorio Central, que tuvo en sus inicios car&aacute;cter de laboratorio nacional; una sala destinada a leprosos se inaugur&oacute; en junio de 1906 en la cual su jefe el doctor Mat&iacute;as Duque Perdomo, coronel del Ej&eacute;rcito Libertador de Cuba y primer Secretario de Sanidad y Beneficencia, realiz&oacute; importantes estudios sobre las propiedades terap&eacute;uticas del mangle rojo; en 1908 comenz&oacute; a prestar servicios una sala de enfermedades de la laringe, o&iacute;dos y fosas nasales, segunda del pa&iacute;s; en febrero de 1910 se inaugur&oacute; en el hospital el Asilo de Ancianos “Petronila G&oacute;mez”, uno de los mejores de la rep&uacute;blica; en junio de ese propio a&ntilde;o se dispuso que la ense&ntilde;anza de la carrera de comadronas o parteras, adscripta a la Facultad de Medicina y Farmacia de la Universidad de La Habana, se impartiera en el hospital y ya desde los primeros a&ntilde;os del presente siglo los alumnos de la asignatura de Patolog&iacute;a de Afecciones Intertropicales, de la citada Facultad de Medicina y Farmacia, recib&iacute;an en la sala de enfermedades infecciosas, “Lazear”, algunas practicas y en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1910 los profesores de otras c&aacute;tedras llevaban sus alumnos a practicar a los servicios del hospital cuyas jefaturas ostentaban. As&iacute; los de Cl&iacute;nica M&eacute;dica, Patolog&iacute;a General, Enfermedades Nerviosas y Mentales y Trabajos de Microscopia y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica, pero todo ello de manera no oficial. Esto sin embargo le va a dar al hospital el car&aacute;cter de docente, desde esta etapa tan temprana, lo que se mantendr&aacute; como su caracter&iacute;stica m&aacute;s relevante en el resto de su historia. </p> <h6>Hospital “General Calixto Garc&iacute;a” </h6>     <p align="justify">Desde que tom&oacute; posesi&oacute;n de su cargo de Secretario de Sanidad y Beneficencia el eminente cirujano y coronel del Ej&eacute;rcito Libertador doctor Enrique N&uacute;&ntilde;ez de Villavicencio Palomino, el 20 de mayo de 1913, se propuso mejorar en todo lo posible la atenci&oacute;n m&eacute;dica hospitalaria en Cuba y como parte fundamental de ese proyecto la reconstrucci&oacute;n del Hospital “N&uacute;mero Uno”. </p>     <p align="justify">Para dar comienzo a empresa de tal magnitud encomend&oacute; al doctor Manuel F. Alfonso Seijas, general de brigada del Ej&eacute;rcito Libertador, en esos momentos, Jefe del Despacho de la Direcci&oacute;n Nacional de Beneficencia, que redactara un informe oficial sobre el estado de los hospitales en el pa&iacute;s, lo que realiz&oacute; el competente funcionario, con el t&iacute;tulo de “La Beneficencia en Cuba” y lo present&oacute; ante el Secretario el 30 de abril de 1914. </p>     <p align="justify">Gracias a este documento es que hoy conocemos el estado real de deterioro en que se encontraba nuestro hospital que contaba en aquellos momentos con 4 casas y 59 pabellones de madera, unidos entre s&iacute; por corredores del mismo material. </p>     <p align="justify">En propio a&ntilde;o de 1914, el doctor N&uacute;&ntilde;ez de Villavicencio Palomino acometi&oacute; la tarea de sustituir dichos viejos pabellones por s&oacute;lidas edificaciones de mamposter&iacute;a y personalmente concibi&oacute; y planific&oacute; los trabajos de las nuevas construcciones, los que distribuy&oacute; por especialidades y propuso a la Junta Nacional de Beneficencia, que los aprob&oacute; por unanimidad, los nombres de las edificaciones as&iacute; como los de sus salas. Su prematura muerte ocurrida el 15 de septiembre de 1916 le impidi&oacute; ver terminada lo que el profesor Jos&eacute; A. L&oacute;pez del Valle llam&oacute; “su gran obra de piedra”. </p>     <p align="justify">En junio de 1917 se le cambi&oacute; el nombre a la instituci&oacute;n por el de Hospital Nacional “General Calixto Garc&iacute;a”, como era voluntad del ilustre Secretario de Sanidad y Beneficencia fallecido, en homenaje al Lugarteniente General del Ej&eacute;rcito Libertador de Cuba Calixto Garc&iacute;a I&ntilde;iguez, h&eacute;roe de nuestras tres guerras independentistas contra Espa&ntilde;a y jefe del doctor N&uacute;&ntilde;ez en la &uacute;ltima de dichas contiendas b&eacute;licas. </p>     <p align="justify">Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde en el mayor de los pabellones construidos se inauguraba, el 17 de mayo de 1920, como unidad independiente, el Hospital de Maternidad e Infancia “Dr. Enrique N&uacute;&ntilde;ez”, actual Servicio de Ortopedia y Traumatolog&iacute;a y en 1921 contaba el hospital con 18 pabellones nuevos de mamposter&iacute;a, 6 de ellos de dos plantas, adem&aacute;s de 10 pabellones de madera y 5 para enfermos tuberculosos, tambi&eacute;n de madera. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Con estas construcciones el Hospital Nacional ”General Calixto Garc&iacute;a” quedaba convertido en la instituci&oacute;n de mayores posibilidades de desarrollo futuro dentro de la atenci&oacute;n hospitalaria en el pa&iacute;s. Esto fue apreciado en toda su importancia por el claustro de profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana el cual desde ese momento intensific&oacute; sus gestiones para la conversi&oacute;n de la unidad en un hospital docente perteneciente a dicha Facultad. </p>     <p align="justify">Pero va a ser un hecho hist&oacute;rico de gran importancia, la revoluci&oacute;n estudiantil universitaria de 1923, dirigida principalmente por el l&iacute;der del estudiantado cubano Julio Antonio Mella Mac Partland, el que determin&oacute; que el Congreso de la Rep&uacute;blica aprobara un proyecto de ley del doctor Manuel Varona Su&aacute;rez por el cual se reorganizaba la ense&ntilde;anza en la Facultad de Medicina y entre sus ventajas se hallaba el traslado para el hospital de todas las c&aacute;tedras que se explicaban en el viejo edificio de Zanja y Belascoa&iacute;n y otras de nueva creaci&oacute;n, menos las de Anatom&iacute;a Descriptiva y Anatom&iacute;a Topogr&aacute;fica, que continuar&aacute;n en dicho antiguo cuartel de la Guardia Civil espa&ntilde;ola hasta la inauguraci&oacute;n en 1940 del nuevo edificio de la Facultad, “Dr. &Aacute;ngel A. Aball&iacute;”, junto a la porci&oacute;n norte del hospital, en la calle 25 entre J e I. </p>     <p align="justify">En plena revoluci&oacute;n universitaria ocurri&oacute; un hecho en nuestro hospital que no podemos dejar de mencionar. El doctor Eusebio Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, general de brigada del Ej&eacute;rcito Libertador, insigne colaborador de M&aacute;ximo G&oacute;mez y Antonio Maceo, la m&aacute;s eminente figura de la obstetricia cubana de todos los tiempos y profesor titular de la c&aacute;tedra de Obstetricia con su Cl&iacute;nica de la Facultad de Medicina, hab&iacute;a realizado m&uacute;ltiples gestiones ante las autoridades competentes de la naci&oacute;n para que el Hospital de Maternidad e Infancia “Dr. Enrique N&uacute;&ntilde;ez” pasase tambi&eacute;n a la docencia, lo que hab&iacute;a quedado pr&aacute;cticamente en promesas que no llegaban a materializarse. Cansado de esperar, el viejo general mamb&iacute; al final de una de sus clases en el Hospital “Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes” sali&oacute; con sus alumnos y ayudantes, atraves&oacute; la corta distancia que lo separaba y tom&oacute; revolucionariamente, como &eacute;l mismo llam&oacute; a este temerario acto, el Hospital de Maternidad y lo incorpor&oacute; a la docencia, lo que tubo que ser sancionado poco despu&eacute;s por el Secretario de Sanidad y Beneficencia y el Presidente de la Rep&uacute;blica. </p>     <p align="justify">Quedaba as&iacute; convertido de hecho el Hospital Nacional “General Calixto Garc&iacute;a” en el segundo hospital de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, pero con muchas m&aacute;s posibilidades de impartir docencia que el Hospital “Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes”, que hasta ese momento hab&iacute;a llevado la responsabilidad de la ense&ntilde;anza cl&iacute;nica, la que ven&iacute;a realiz&aacute;ndose en &eacute;l desde su inauguraci&oacute;n en 1886. </p>     <p align="justify">Las construcciones en el hospital continuaron sobre todo desde la llegada a la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, el 28 de mayo de 1926, del doctor Francisco M. Fern&aacute;ndez y Hern&aacute;ndez, profesor auxiliar de la c&aacute;tedra de Enfermedades de los Ojos con su Cl&iacute;nica. Unos meses despu&eacute;s un fuerte cicl&oacute;n que azot&oacute; violentamente la provincia de La Habana da&ntilde;&oacute; muchos de los pabellones de mamposter&iacute;a y destruy&oacute; los de madera. El activo nuevo Secretario dio inmediatamente las &oacute;rdenes necesarias para la reparaci&oacute;n de los pabellones da&ntilde;ados, la reconstrucci&oacute;n de los de madera, as&iacute; como que se iniciara la construcci&oacute;n de calles, aceras, plazas, jardines y se embellecieran convenientemente las avenidas. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n99/f12his99.jpg"><img src="/img/revistas/his/n99/f12his99.jpg" width="195" height="120" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 12. Entrada principal del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a”. </p>     <p align="justify">A este bello aspecto que tomaba el hospital se agregaron nuevas    y muy importantes construcciones de mamposter&iacute;a: el pabell&oacute;n “Santos    Fern&aacute;ndez”, como cl&iacute;nica y dispensario de oftalmolog&iacute;a,    asiento de la c&aacute;tedra de Enfermedades de los Ojos; el Instituto del C&aacute;ncer,    actual edificio de la biblioteca, inaugurado en 1929, bajo la regencia del Patronato    de la Liga contra el C&aacute;ncer, hasta 1949 en que pas&oacute; al reci&eacute;n    inaugurado entonces Hospital “Curie”; el pabell&oacute;n “Margarita N&uacute;&ntilde;ez”    dedicado a la atenci&oacute;n de las enfermeras; reparado y ampliado el Hospital    de Maternidad e Infancia “Dr. Enrique N&uacute;&ntilde;ez”; el pabell&oacute;n    “Guti&eacute;rrez” totalmente reedificado y transformado en una moderna unidad    clinicoquir&uacute;rgica de mujeres a la que se le dio el nombre de Cl&iacute;nica    “Francisco M. Fern&aacute;ndez”; el pabell&oacute;n “Cowley”, que albergo en    su planta baja el servicio de pediatr&iacute;a con el nombre de “Albertini”    y en la alta uno de cirug&iacute;a con el de “Bacallao”, a&ntilde;os m&aacute;s    tarde cedido este &uacute;ltimo a la c&aacute;tedra de Terap&eacute;utica con    aplicaci&oacute;n a la Cl&iacute;nica; un nuevo pabell&oacute;n para penados    donde hoy se encuentra el Departamento de Caumatolog&iacute;a y otro para las    c&aacute;tedras de Fisiolog&iacute;a, F&iacute;sica Biol&oacute;gica y Qu&iacute;mica    Biol&oacute;gica, donde radican actualmente los Departamentos de Archivo General,    Medicina Legal y Farmacolog&iacute;a y algo muy importante, entre los d&iacute;as    20 y 23 de diciembre de 1930 fueron demolidos los viejos pabellones de madera    y casetas que constitu&iacute;an la Sala “Romay” de tuberculosos, trasladados    los pacientes al Sanatorio “La Esperanza” y se estableci&oacute; un Dispensario    Antituberculoso con salida por las calles 25 y J al que se le denomin&oacute;    “Esperanza Hern&aacute;ndez de Fern&aacute;ndez”. </p>     <p align="justify">En esos momentos el Hospital Nacional “General Calixto Garc&iacute;a” era sin lugar a dudas la unidad m&aacute;s importante de la atenci&oacute;n m&eacute;dica hospitalaria en el pa&iacute;s, no solo por el elevado n&uacute;mero de sus camas, sus majestuosas edificaciones, la belleza de su conjunto arquitect&oacute;nico, muy semejante al de los principales hospitales de Europa, sino tambi&eacute;n por la calidad cient&iacute;fica de la atenci&oacute;n m&eacute;dica que en &eacute;l se prestaba. Muchas de las c&aacute;tedras de la Facultad de Medicina radicados en sus pabellones dar&aacute;n origen o consolidaran verdaderas Escuelas Cubanas en especialidades como cirug&iacute;a general (salas “Mestre”, “Enrique L&oacute;pez”, “San Mart&iacute;n”, “Costales”, “Fort&uacute;n”, y sal&oacute;n “Menocal”), medicina interna (“Weiss”, “Torralbas”, “Landeta”, “Yarini”, “Cl&iacute;nicas Alto y Bajo”, “Santos Fern&aacute;ndez Bajo”, “Bisb&eacute;” y “Bacallao”), dermatolog&iacute;a (“Luaces”), parasitolog&iacute;a (“Domingo Cubas”), obstetricia (“Enrique N&uacute;&ntilde;ez”), medicina legal (“Carlos M. C&eacute;spedes”), psiquiatr&iacute;a (“Vald&eacute;s-Anciano”), hematolog&iacute;a (“Alberto Recio”), neurocirug&iacute;a (altos de la antigua Liga contra el C&aacute;ncer) y otras. </p>     <p align="justify">Los pr&oacute;ximos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1930 ser&aacute;n, sin embargo, los m&aacute;s dif&iacute;ciles de toda su historia. El estudiantado universitario desde 1927 se hab&iacute;a enfrentado a las aspiraciones reeleccionistas del general Gerardo Machado Morales y ese mismo a&ntilde;o un grupo de ellos fue expulsado de la Universidad, lo que provoc&oacute; en&eacute;rgicas protestas, algunas llevadas a cabo en el sal&oacute;n de actos del hospital. D&iacute;a a d&iacute;a las actividades revolucionarias estudiantiles se incrementaban y la represi&oacute;n de la dictadura se hac&iacute;a tambi&eacute;n cada vez m&aacute;s violenta. Por Decreto Presidencial de 15 de diciembre de 1930 el general Machado clausur&oacute; la Universidad de La Habana por tiempo indefinido, lo que alej&oacute; la gran masa de estudiantes de medicina del hospital y anul&oacute; las actividades docentes hasta la ca&iacute;da de la dictadura el 12 de agosto de 1933. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La huida del dictador muy lejos de traer la paz a la naci&oacute;n dio inicio a una etapa de inestabilidad pol&iacute;tica de la que emerge veintitr&eacute;s d&iacute;as despu&eacute;s, el 4 de septiembre de 1933, una nueva dictadura militar encabezada por el sargento taqu&iacute;grafo, autoconvertido en coronel, Fulgencio Batista Zald&iacute;var. </p>     <p align="justify">El estudiantado y buena parte del profesorado de la Facultad de Medicina se van a destacar en los hechos que se suceden vertiginosamente y que llevan a la presidencia provisional de la Rep&uacute;blica al doctor Ram&oacute;n Grau San Mart&iacute;n, profesor de la Facultad de Medicina, quien desde 1923 explicaba en el hospital su c&aacute;tedra de Fisiolog&iacute;a. </p>     <p align="justify">Durante el breve periodo del doctor Grau conocido como “Gobierno    de los cien d&iacute;as”, por Decreto Presidencial No. 2 059 de 6 de enero de    1933 se le concedi&oacute; a la Universidad de La Habana su tan ansiada autonom&iacute;a.    Depuesto dicho gobierno en enero de 1934 se produce la primera huelga m&eacute;dica    en Cuba en la que pierde la vida el doctor Jos&eacute; El&iacute;as Borges Carreras,    destacado l&iacute;der de la Federaci&oacute;n M&eacute;dica Nacional, quien    fue autopsiado en el pabell&oacute;n “Gordon” y a&ntilde;os m&aacute;s tarde    el Colegio M&eacute;dico Nacional, continuador de la Federaci&oacute;n M&eacute;dica    de Cuba, construy&oacute; en el hospital un hermoso edificio destinado a la    atenci&oacute;n de los m&eacute;dicos, con el nombre de Pabell&oacute;n “Borges”,    inaugurado en diciembre de 1949. </p>     <p align="justify">La ca&iacute;da del “Gobierno de los cien d&iacute;as” trae como consecuencia negativa la consolidaci&oacute;n de la sangrienta dictadura del coronel Batista y lleva a la presidencia provisional de la Rep&uacute;blica al m&eacute;dico y coronel del Ej&eacute;rcito Libertador doctor Carlos Mendieta Montefur. La huelga general de marzo de 1935 contra dicho gobierno es apoyada tan activamente por todos los que laboran en el hospital que como consecuencia de su represi&oacute;n es intervenida militarmente la unidad, despojadas las c&aacute;tedras de sus servicios y laboratorios y cesanteada la inmensa mayor&iacute;a de sus m&eacute;dicos y trabajadores en general. </p>     <p align="justify">Sustituido el personal profesional por llamados “rompe huelgas” la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica que se brindaba baj&oacute; considerablemente y la actividad docente qued&oacute; interrumpida por completo hasta enero de 1937. Al ser repuesto el personal cesanteado en dicha fecha y regresar los profesores a sus servicios, comprobaron como en &eacute;stos hab&iacute;an sido saqueadas sus peque&ntilde;as bibliotecas y hemerotecas, archivos de historias cl&iacute;nicas y de placas radiol&oacute;gicas, as&iacute; como sustra&iacute;dos no pocos equipos m&eacute;dicos. Con escasos recursos econ&oacute;micos se reorganizaron las c&aacute;tedras en sus pabellones y se inici&oacute; tard&iacute;amente el curso 1936- 1937, el cual, sin embargo, se pudo llevar a feliz t&eacute;rmino. </p>     <p align="justify">A pesar de estas dificultades de toda &iacute;ndole, un hecho de gran trascendencia se va a producir en el hospital, la fundaci&oacute;n en 1937 del Instituto de Medicina Tropical, en el pabell&oacute;n “Domingo Cubas”, por el profesor Pedro Kour&iacute; Esmeja y sus colaboradores los profesores Jos&eacute; G. Basnuevo Artiles y Federico Sotolongo Guerra, primera instituci&oacute;n de investigaciones cient&iacute;ficas con la que cont&oacute; la Facultad de Medicina y la Universidad de La Habana, la cual hasta el presente, ubicada fuera del hospital desde 1978, le ha dado d&iacute;as de gloria a la medicina cubana. </p> <h6 align="justify">Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a” </h6>     <p align="justify">Por Decreto Presidencial de 9 de noviembre de 1940 el hospital comenz&oacute; a ser regido por una Junta de Gobierno integrada por 5 profesores de la Facultad de Medicina, 2 m&eacute;dicos del hospital y el secretario de la Junta de Gobierno de dicha Facultad, lo que lo hac&iacute;a en parte una unidad universitaria, aunque no completamente, ya que los acuerdos de su junta de gobierno deb&iacute;an ser aprobados por el Ministro de Salubridad y Asistencia Social y los pagos tanto del personal como de las atenciones del hospital, eran efectuados por la pagadur&iacute;a de dicho Ministerio. </p>     <p align="justify">No va a ser hasta 1943 que por un nuevo decreto presidencial, pasa completamente a la Universidad de La Habana por conducto de la Facultad de Medicina. A partir de entonces recibe oficialmente el nombre de Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a”, es formada su Junta de Gobierno por 7 profesores de la Facultad de Medicina designados por su claustro y los acuerdos de dicha Junta son aprobados por el Decano de la Facultad. </p>     <p align="justify">Como Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a”, en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950, estaba integrado por algo m&aacute;s de 30 edificaciones, con m&aacute;s de 40 servicios de consulta externa, 10 salones de operaciones, 8 salas de cirug&iacute;a general, 18 salas de medicina interna y 31 de especialidades y contaba con 1200 camas, pero se iba acentuando su problema capital de esta &eacute;poca, el hacinamiento de los enfermos en las salas con la soluci&oacute;n a medias de las camas en los pasillos centrales, las cuales no estaban presupuestadas, aunque llegaban al centenar en todo el hospital, con la consecuente falta de medicamentos para la atenci&oacute;n de los enfermos y de higiene en la mayor&iacute;a de las salas. </p>     <p align="justify">Por esos a&ntilde;os a impulso de la Asociaci&oacute;n de M&eacute;dicos y Alumnos Internos del Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a” (AMAI) y con la colaboraci&oacute;n de todos los profesores y m&eacute;dicos de la instituci&oacute;n, vio la luz en enero de 1949 el primer n&uacute;mero de “Archivos del Hospital Universitario”, revista m&eacute;dica bimestral, cuarta publicaci&oacute;n peri&oacute;dica de la instituci&oacute;n en orden cronol&oacute;gico, que lleg&oacute; a ser considerada una de las mejores de Cuba en su &eacute;poca, la cual complet&oacute; su &uacute;ltimo volumen (XIII) en diciembre de 1961. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En esta publicaci&oacute;n est&aacute; contenida lo mejor de la labor cient&iacute;fica realizada en el hospital durante la d&eacute;cada de 1950 y si a ella unimos la recogida principalmente en publicaciones como: “Revista de Medicina y Cirug&iacute;a de La Habana” del profesor Jos&eacute; A. Presno Bastiony, “Archivos de Medicina Interna” de los profesores Pedro A. Castillo Mart&iacute;nez, Clemente Incl&aacute;n Costa y Luis Ortega Bola&ntilde;os, “Archivos de Medicina Infantil” del profesor Clemente Incl&aacute;n Costa, &oacute;rgano oficial del servicio de pediatr&iacute;a del hospital y por tanto otra de sus publicaciones peri&oacute;dicas y “Revista Kuba” de los profesores Pedro Kour&iacute; Esmeja y Jos&eacute; G. Basnuevo Artiles, &oacute;rgano, adem&aacute;s de los Laboratorios “Kuba”, del Instituto de Medicina Tropical y la c&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a y Enfermedades Tropicales, se concluye que el aporte cient&iacute;fico del Hospital “General Calixto Garc&iacute;a” durante los a&ntilde;os de las d&eacute;cadas de 1920 a 1950 es el mayor realizado en un hospital cubano con anterioridad al per&iacute;odo revolucionario y solo le es comparable el llevado a cabo por el otro hospital universitario, “Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes”, heredero del Real Hospital de “San Felipe y Santiago” conocido tambi&eacute;n como Hospital de “San Juan de Dios” y actual Hospital “Comandante Manuel Fajardo”, cuyos casi cuatro siglos de existencia resumen de manera gloriosa la historia de la atenci&oacute;n m&eacute;dica hospitalaria en nuestro pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">Y toda esa labor del Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a” se realiz&oacute; en medio del peor abandono de los gobiernos de la rep&uacute;blica burguesa que jam&aacute;s cumplieron, entre otras leyes, lo estipulado en la Constituci&oacute;n de 1940 con respecto al presupuesto correspondiente a la Universidad de La Habana y sus instituciones, que como el Hospital “General Calixto Garc&iacute;a”, sufrieron las consecuencias de asignaciones presupuestales incapaces de cubrir decorosamente sus necesidades m&aacute;s perentorias. </p>     <p align="justify">Desde el golpe de estado militar del 10 de marzo de 1952 que llev&oacute; nuevamente al poder al ya mayor general Fulgencio Batista Zald&iacute;var el Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a” sufri&oacute; como ning&uacute;n otro las consecuencias de la nueva dictadura y fue el centro de las protestas estudiantiles y refugio del alumnado cuando m&aacute;s violenta se torn&oacute; la represi&oacute;n. </p>     <p align="justify">En la Cl&iacute;nica del Estudiante, fundada el 28 de enero de 1949 en el antiguo pabell&oacute;n de penados, fueron atendidos no solamente los alumnos universitarios, sino tambi&eacute;n los dem&aacute;s participantes heridos en manifestaciones de protesta contra la dictadura. Ejemplo de los primeros lo fue el primer m&aacute;rtir de la lucha contra la dictadura, el estudiante de arquitectura Rub&eacute;n Batista Rubio, que fue herido en una manifestaci&oacute;n el 15 de enero de 1953 y falleci&oacute; el 13 de febrero siguiente, despu&eacute;s de casi un mes de agon&iacute;a en nuestra instituci&oacute;n. Poco m&aacute;s tarde su nombre le fue dado a la Cl&iacute;nica, la que convertida en la actualidad en servicios de Quemados, sigue ostentando el nombre del m&aacute;rtir. Como ejemplo de heridos no estudiantes atendidos en la Cl&iacute;nica se encuentra el, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, legendario h&eacute;roe de la guerra revolucionaria, comandante Camilo Cienfuegos Gorriar&aacute;n. </p>     <p align="justify">El hospital aportar&iacute;a tambi&eacute;n su cuota de m&aacute;rtires en la lucha contra la dictadura, la que integran el estudiante de medicina que laboraba en el Servicio de Neurocirug&iacute;a con el profesor Carlos M. Ram&iacute;rez Corr&iacute;a, Manuel Hern&aacute;ndez Le&oacute;n, asesinado a la salida del hospital; los empleados del Servicio de Enfermedades Tuberculosas Rogelio Paredes Careaga y Ra&uacute;l Plasencia D&iacute;az, salvajemente torturados hasta dejarlos sin vida y el antiguo director del hospital doctor Antonio Pulido Humar&aacute;n igualmente torturado y asesinado. </p>     <p align="justify">Con el desembarco de los expedicionarios del yate “Granma” comandados por el antiguo presidente de la Asociaci&oacute;n de Alumnos de la Facultad de Ciencias Sociales doctor Fidel Castro Ruz y el inicio de la guerra de liberaci&oacute;n en la Sierra Maestra, el Consejo Universitario, para evitar nuevas matanzas estudiantiles, suspendi&oacute; las actividades docentes en la Universidad de La Habana en diciembre de 1956 por tiempo indefinido, las que al igual que en el a&ntilde;o 1930 no se reiniciar&iacute;an hasta la ca&iacute;da de la dictadura el 1 de enero de 1959. </p>     <p align="justify">A pesar de esta medida los servicios hospitalarios de las c&aacute;tedras continuaron prestando asistencia m&eacute;dica dada por profesores, adscriptos, instructores, asociados, residentes, m&eacute;dicos y alumnos internos y otros alumnos de medicina, enfermeras, t&eacute;cnicos medios y trabajadores en general. </p>     <p align="justify">No pocos m&eacute;dicos y estudiantes del hospital se unir&aacute;n al Ej&eacute;rcito Rebelde entre ellos los doctores Julio Mart&iacute;nez P&aacute;ez, Oscar Fern&aacute;ndez Mell, Fabio V&aacute;zquez Rosales (que a&ntilde;os m&aacute;s tarde abandonar&iacute;a el pa&iacute;s) y Jos&eacute; R. Balaguer Cabrera de la sala “G&aacute;lvez”; Adolfo Rodr&iacute;guez de la Vega, de la sala “Weiss”; Jos&eacute; R. Machado Ventura, de las salas “Mestre” y “Enrique L&oacute;pez” y Bernab&eacute; Ordaz Ducung&eacute; de la Cl&iacute;nica del Estudiante y los alumnos Gilberto Cervantes N&uacute;&ntilde;ez, Jos&eacute; M. Millar Barruecos y Omar Fern&aacute;ndez Ca&ntilde;izares. </p>     <p align="justify">Con el triunfo revolucionario se reinician las actividades docentes, pero el hospital como la Facultad de Medicina y el Colegio M&eacute;dico Nacional queda convertido en centro de la intensa lucha ideol&oacute;gica que se llevar&aacute; a cabo en el sector m&eacute;dico. </p>     <p align="justify">El 2 de febrero de 1959 la FEU y un grupo de profesores, bajo la consigna de impulsar la depuraci&oacute;n y por la reforma universitaria, toman la Facultad de Medicina, destituyen de hecho a todo el profesorado y nombran una direcci&oacute;n revolucionaria. Este suceso se conoce con el nombre de “El Colinazo” y va a repercutir en el hospital donde tambi&eacute;n se destituye la Junta de Gobierno y se nombra una direcci&oacute;n revolucionaria. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Normalizada la situaci&oacute;n dos meses despu&eacute;s, comienza la primera depuraci&oacute;n del profesorado que afecta nuevamente a los servicios del hospital. La situaci&oacute;n se agudiza en profunda lucha ideol&oacute;gica que tiene su culminaci&oacute;n en la reuni&oacute;n del claustro de la Facultad de Medicina de 29 de julio de 1960 en la que se declara en rebeld&iacute;a contrarrevolucionaria una gran parte del profesorado al oponerse a la sustituci&oacute;n del Consejo Universitario por una Junta de Gobierno y a la creaci&oacute;n de una junta similar en la Facultad de Medicina. A esto, unidas las jubilaciones y renuncias que se ven&iacute;an presentando y las jubilaciones forzosas decretadas a finales de ese a&ntilde;o, dejar&aacute; sin sus responsables a la casi totalidad de los servicios docentes del hospital. </p>     <p align="justify">Suspendidos de empleo y sueldo y sometidos a juicio disciplinario los profesores contrarrevolucionarios, en septiembre de 1960, ingresan por concurso nuevos profesores, que ya trabajaban en las c&aacute;tedras como adscriptos, instructores, asociados o residentes, los que unidos a los viejos maestros permanecieron fieles a la docencia y a su pueblo, asumen junto a la labor docente los servicios asistenciales del hospital hasta normalizarse todas las actividades y ser proclamada oficialmente la reforma universitaria en la hist&oacute;rica escalinata del centro superior habanero el 10 de enero de 1962. </p>     <p align="justify">Ese mismo a&ntilde;o se inaugura el Instituto de Ciencias B&aacute;sicas y Precl&iacute;nicas “Victoria de Gir&oacute;n” y se trasladan a &eacute;l las c&aacute;tedras, denominadas ahora departamentos, que radicaban en el edificio “Dr. &Aacute;ngel A. Aball&iacute;”, que deja de ser sede de la Facultad de Medicina y algunas del hospital como las de Fisiolog&iacute;a, F&iacute;sica Biol&oacute;gica, Qu&iacute;mica Biol&oacute;gica y Psicolog&iacute;a M&eacute;dica. </p>     <p align="justify">Otros hospitales se van a ir agregando a la ense&ntilde;anza lo que lejos de restarle importancia como instituci&oacute;n docente a nuestra unidad le permite mejorar su calidad sin la pl&eacute;tora de estudiantes que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hab&iacute;a hecho casi imposible la ense&ntilde;anza en &eacute;l y en 1966 surgen de su seno dos de los 8 nuevos institutos de investigaci&oacute;n fundados por el Ministerio de Salud P&uacute;blica, el de Angiolog&iacute;a, que unos a&ntilde;os despu&eacute;s pasa definitivamente a un pabell&oacute;n del Hospital “Dr. Salvador Allende” y el de Gastroenterolog&iacute;a, dirigidos por dos de los m&aacute;s s&oacute;lidos valores del hospital, los profesores Jorge Mc Cook Mart&iacute;nez y Raimundo Llanio Navarro. </p>     <p align="justify">En 1976 al crearse el Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana, el hospital va a quedar como sede principal de la Facultad de Medicina “General Calixto Garc&iacute;a”, heredera hist&oacute;rica de la antigua Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana fundada en 1728 y como nuevo local para la Facultad el pabell&oacute;n “27 de Noviembre” dar&aacute; paso a un m&uacute;ltiple edificio asiento del Decanato, de numerosas aulas de clases y del Departamento de Licenciatura en Enfermer&iacute;a. </p>     <p align="justify">La docencia no solo se va a mantener en el hospital con calidad sino que va a diversificarse grandemente y en la actualidad a pesar de la crisis econ&oacute;mica que vive el pa&iacute;s, en sus aulas y dem&aacute;s dependencias se forman 424 estudiantes de medicina, 348 de licenciatura en enfermer&iacute;a, 59 de licenciatura en tecnolog&iacute;a de la salud y 203 cursan estudios en el Tecnol&oacute;gico de la Salud en la especialidad de enfermer&iacute;a, adem&aacute;s de que se califican 147 residentes en 16 especialidades m&eacute;dicas y una estomatol&oacute;gica. </p>     <p align="justify">A lo largo del per&iacute;odo revolucionario de nuestra historia muchos han sido los cambios que se han realizado en el hospital y muy diversos tambi&eacute;n los logros que se han alcanzado en los campos de la m&aacute;s moderna tecnolog&iacute;a. En 1961 se crea el Servicio de Cirug&iacute;a Reconstructiva y Quemados en el pabell&oacute;n de la Cl&iacute;nica del Estudiante, que fue trasladada al Hospital “Comandante Manuel Fajardo”. Los pabellones “Emilio Mart&iacute;nez” y “Margarita N&uacute;&ntilde;ez” se unen en 1963 para constituir el nuevo Departamento de Otorrinolaringolog&iacute;a. El Cuerpo de Guardia se extender&aacute; hasta el “Domingo Cubas” y el Instituto de Medicina Tropical al abandonar su antiguo local en el hospital, los altos del pabell&oacute;n “Pelegrina Sard&aacute;”, dejar&aacute; su lugar a una sala de cirug&iacute;a a la que se le pone el nombre del malogrado cirujano doctor Marino Rojas Hern&aacute;ndez. La planta baja de este edificio ser&aacute; ocupada por los laboratorios de Microbiolog&iacute;a, Parasitolog&iacute;a y Gastroenterolog&iacute;a. </p>     <p align="justify">Al dejar de existir en el hospital el Departamento de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a, el pabell&oacute;n “Enrique N&uacute;&ntilde;ez”, con grandes modificaciones, ser&aacute; sede del Departamento de Ortopedia, del de Reumatolog&iacute;a y un Servicio de Traumatolog&iacute;a de Urgencias, con Cuerpo de Guardia y Unidad Quir&uacute;rgica, de cuya importancia pudiera dar una idea aproximada el saber que en 1994 atendi&oacute; 29 877 traumatizados de los que 1816 necesitaron ingreso en algunas de las salas del hospital. El Departamento de Pediatr&iacute;a que hab&iacute;a ocupado en los inicios del per&iacute;odo estudiado las dos plantas del pabell&oacute;n “Cowley”, sali&oacute; finalmente del hospital y su antigua sede, muy transformada, la ocupa actualmente el Departamento de Psiquiatr&iacute;a y un Hospital de D&iacute;a. </p>     <p align="justify">El antiguo edificio del Instituto del C&aacute;ncer servir&aacute;    de asiento a un grupo de departamentos y servicios: Neurocirug&iacute;a, que    lo ocupa desde 1949; Unidad de Terapia Intensiva (UTI), la m&aacute;s antigua    de Cuba; Unidad de Cuidados Intermedios (UCIM); M&aacute;xilo-facial; Estomatolog&iacute;a;    Servicio Social; Biblioteca-Hemeroteca y algo de extraordinaria relevancia el    Centro Nacional de Referencia para Donaci&oacute;n de &Oacute;rganos. </p>     <p align="justify">En el pabell&oacute;n “Lebredo” junto al Departamento de Cirug&iacute;a se instala una Unidad de Cuidados Intermedios Quir&uacute;rgicos (UCIQ). El Departamento de Dermatolog&iacute;a ocupa el pabell&oacute;n “Bisb&eacute;” conjuntamente con un Servicio de Endocrinolog&iacute;a. La planta baja del pabell&oacute;n “Santos Fern&aacute;ndez”, se destina desde 1971 a un amplio y bien equipado Servicio de Rehabilitaci&oacute;n. Se construye un nuevo local para Farmacia y todos los dem&aacute;s pabellones son restaurados o modificados: “Albarr&aacute;n”, “Lebredo”, “F&eacute;lix Giralt”, “Gonz&aacute;lez del Valle”, “Casuso”, “Bustamante”, “Gordon” y “Menocal”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Como una nueva unidad del Sistema Nacional de Salud surgida en su seno, en 1991, qued&oacute; inaugurado en el hist&oacute;rico pabell&oacute;n “Borges” el Centro Iberolatinoamericano de Evaluaci&oacute;n y Tratamiento de la Tercera Edad (CITED), instituci&oacute;n modelo en su clase y ejemplo de los progresos que ha alcanzado la geriatr&iacute;a en nuestro per&iacute;odo de Revoluci&oacute;n Socialista. </p>     <p align="justify">A pesar de las grandes dificultades del per&iacute;odo especial que sufre nuestro pa&iacute;s y que se han dejado sentir en el hospital como en todas las unidades del Sistema Nacional de Salud, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os han sido creados y consolidados, en el sector cl&iacute;nico, los servicios de Neurolog&iacute;a, Endocrinolog&iacute;a, Neumolog&iacute;a, Oncolog&iacute;a y otros. En el quir&uacute;rgico, el Servicio de Cirug&iacute;a Endosc&oacute;pica con t&eacute;cnicas tanto intraluminares como la parasc&oacute;pica. Y en el de medios diagn&oacute;sticos los servicios de Pruebas Funcionales Respiratorias Especializadas, de Neurofisiolog&iacute;a, as&iacute; como la aplicaci&oacute;n de la tomograf&iacute;a axial computarizada y el an&aacute;lisis computarizado de se&ntilde;ales electrocardiogr&aacute;ficas mediante los sistemas Pasek y Cardiocid. </p>     <p align="justify">En el policl&iacute;nico “Asclepios”, dependencia del hospital para la atenci&oacute;n m&eacute;dica ambulatoria, dispone de novedosos servicios como la Cl&iacute;nica del Dolor y la Cl&iacute;nica del Asm&aacute;tico, con un enfoque multidisciplinario en el diagn&oacute;stico y tratamiento. En el hospital se han constituido grupos multidisciplinarios que estudian importantes problemas de salud en nuestro medio, como el accidente vascular encef&aacute;lico, infarto del miocardio, asma, c&aacute;ncer, suicidio, diabetes mellitus y un grupo para el desarrollo de la medicina verde, que produce en estos momentos m&aacute;s de 30 formulaciones. </p>     <p align="justify">Gran parte de la producci&oacute;n cient&iacute;fica del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a”, ha sido expuesta en cientos de ponencias presentadas en las siete jornadas cient&iacute;ficas llevadas a cabo en la instituci&oacute;n y buen n&uacute;mero de esos trabajos han visto la luz en diversas revistas m&eacute;dicas nacionales y en el Bolet&iacute;n Epidemiol&oacute;gico de la unidad, sexta publicaci&oacute;n peri&oacute;dica cient&iacute;fica o no, editada en el hospital. No menos trabajos han sido presentados en congresos m&eacute;dicos nacionales, extranjeros e internacionales y han servido de temas de tesis de terminaci&oacute;n de residencias. </p>     <p align="justify">En la actualidad nuestro centenario hospital cuenta con 1 142 camas, situadas en 28 pabellones; posee 28 salones de operaciones y 4 cuerpos de guardia; dispone de una plantilla de 2302 trabajadores, entre ellos 544 m&eacute;dicos, 16 estomat&oacute;logos y 516 enfermeras y en &eacute;l se atienden anualmente m&aacute;s de 22 000 ingresos y se realizan m&aacute;s de 16 000 intervenciones quir&uacute;rgicas y centenares de miles de ex&aacute;menes y pruebas complementarias. </p>     <p align="justify">Nuestra unidad tiene firmados protocolos de investigaciones con el Instituto de Gastroenterolog&iacute;a, el Centro de Investigaciones M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica (CIMEQ) y el Hospital Hermanos Ameijeiras y entre sus prop&oacute;sitos m&aacute;s inmediatos se cuentan los de extender la pr&aacute;ctica de la cirug&iacute;a ambulatoria y de corta estad&iacute;a a otras especialidades, impulsar la autodonaci&oacute;n de sangre y las t&eacute;cnicas de hemodiluci&oacute;n, mejorar el equipamiento, especialmente de los servicios de urgencia, elevar el n&uacute;mero de trasplantes de c&oacute;rnea, as&iacute; como implantar el empleo de la computaci&oacute;n a toda la gesti&oacute;n hospitalaria. </p> <h6>Dos grandes figuras cient&iacute;ficas del Hospital Cl&iacute;nico-Quir&uacute;rgico    Docente “General Calixto Garc&iacute;a” </h6>     <p align="justify">A lo largo de toda nuestra conferencia hemos dejado de citar multitud de nombres imposibles de olvidar si profundizamos en el desarrollo cient&iacute;fico logrado en el pasado y en el presente en el hospital. </p>     <p align="justify">Los organizadores de las actividades conmemorativas de este centenario han tenido el acierto de querer simbolizar todos esos nombres en dos de las figuras m&aacute;s representativas de la medicina cubana de la segunda mitad del presente siglo, entra&ntilde;ablemente unidas al Hospital “General Calixto Garc&iacute;a”, los Profesores de M&eacute;rito Francisco Lanc&iacute;s S&aacute;nchez, medicolegista de prestigio internacional, ya fallecido y a cuya memoria va dirigida esta conmemoraci&oacute;n y Federico Sotolongo Guerra, parasit&oacute;logo de igual renombre, que hace escasamente dos meses arrib&oacute; a las nueve d&eacute;cadas de fecunda existencia. </p>     <p align="justify">El profesor Lanc&iacute;s S&aacute;nchez aunque entra en contacto con nuestro hospital en sus d&iacute;as de estudiante de medicina (1923 a 1929), no va a ser hasta 1938, en que ingresa por concurso como adscripto a la c&aacute;tedra de Medicina Legal y Toxicolog&iacute;a, en los altos del pabell&oacute;n “Carlos M. de C&eacute;spedes”, que unir&aacute; para siempre su vida a la de su querido hospital. </p>     <p align="justify">Aqu&iacute; recibi&oacute; una gran formaci&oacute;n medicolegista al lado de su Maestro el profesor Raimundo de Castro Bachiller, otro de los docentes que hizo escuela en el Hospital “General Calixto Garc&iacute;a” y en 1943 comenzaron sus grandes triunfos cient&iacute;ficos con la presentaci&oacute;n de su brillante tesis de adscripci&oacute;n “La aplicaci&oacute;n de la fluorescencia ultravioleta a la identificaci&oacute;n de las manchas de leche y calostro”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el antiguo local de la c&aacute;tedra dedicar&aacute; a&ntilde;os de intenso trabajo junto al profesor Castro Bachiller en la redacci&oacute;n de un monumental Tratado de Medicina Legal y Toxicolog&iacute;a, en cinco tomos, que llegaron a terminar y del que solo se publicaron dos tomos (1950), que hemos le&iacute;do y rele&iacute;do siempre con la misma admiraci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de pasar por las categor&iacute;as menores de instructor y asociado realiz&oacute; en 1954, para lograr la de agregado, uno de los ejercicios de concurso- oposici&oacute;n m&aacute;s brillantes de toda la historia de la ense&ntilde;anza superior en Cuba, cuando tuvo en los cuatro ejercicios de oposici&oacute;n y en el concurso cien puntos como calificaci&oacute;n final. Su programa de la asignatura desarrollado en forma de libro presentado a dichos ejercicios, volumen de 386 p&aacute;ginas, constituye un magnifico ejemplo de la erudici&oacute;n alcanzada, ya en aquella &eacute;poca, por el profesor Lanc&iacute;s en las materias de su c&aacute;tedra. </p>     <p align="justify">En este hospital adem&aacute;s de su asignatura de la Facultad de Medicina explic&oacute; durante dieciocho a&ntilde;os (1939-1957) la de Obstetricia Legal y Legislaci&oacute;n Sanitaria de la Escuela de Comadronas o Parteras anexas a dicha Facultad; redact&oacute; sus cinco libros de texto, dos folletos, m&aacute;s de cien art&iacute;culos cient&iacute;ficos y colabor&oacute; en otros siete libros; presidi&oacute; por muchos a&ntilde;os, hasta el final de su vida, la Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica M&eacute;dica y el Consejo Cient&iacute;fico del Hospital y en nuestra unidad tambi&eacute;n se mantuvo firme al lado del destino mayor de su pueblo en momentos muy dif&iacute;ciles que llevaron a tantos a la deserci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Su maestr&iacute;a pedag&oacute;gica y su obra m&eacute;dica total le hicieron alcanzar las m&aacute;s altas categor&iacute;as docentes y grados cient&iacute;ficos: Profesor Titular jefe de c&aacute;tedra (1960), Especialista de II Grado en Medicina Legal, primero expedido en Cuba (1979), Doctor en Ciencias M&eacute;dicas (1981), Profesor de M&eacute;rito (1986) y m&aacute;s de cincuenta &oacute;rdenes, medallas y diplomas de reconocimiento, entre ellas la Orden “Carlos J. Finlay”, la m&aacute;s alta condecoraci&oacute;n cient&iacute;fica que se otorga en Cuba. </p>     <p align="justify">El 29 de junio de 1979 su viejo hospital le rindi&oacute; un c&aacute;lido homenaje en el cincuentenario de su graduaci&oacute;n m&eacute;dica y ese d&iacute;a le o&iacute;mos uno de los discursos m&aacute;s sentidos y de m&aacute;s alta modestia, que hemos escuchado jam&aacute;s, digno de su magisterio, que bien pudo ser pronunciado por un F&eacute;lix Varela, un Jos&eacute; de la Luz y Caballero o un Enrique Jos&eacute; Varona. </p>     <p align="justify">En nuestro hospital, escenario de sus grandes triunfos, falleci&oacute; el profesor Lanc&iacute;s S&aacute;nchez el 3 de marzo de 1993, despu&eacute;s de cincuenta y cinco a&ntilde;os de labor ejemplar ininterrumpida en la unidad y convertido en un verdadero s&iacute;mbolo nacional de conducta &eacute;tica en el ejercicio m&eacute;dico y de firmeza patri&oacute;tica. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n99/f13his99.jpg"><img src="/img/revistas/his/n99/f13his99.jpg" width="152" height="243" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig 13. Dr. Francisco Lanc&iacute;s S&aacute;nchez (1906-1993). </p>     <p align="justify">El profesor Federico Sotolongo Guerra va a unir tempranamente su vida al Hospital “General Calixto Garc&iacute;a”. El 19 de agosto de 1925, cuando a&uacute;n no hab&iacute;a cumplido 20 a&ntilde;os de edad e iba a comenzar el cuarto de la carrera de medicina, fue nombrado alumno externo del hospital y laborar&aacute;, primero en la antigua sala “Cueto” y despu&eacute;s en “Luaces” y “Veteranos”, hasta su graduaci&oacute;n de doctor en medicina en la propia unidad el 26 de septiembre de 1928. </p>     <p align="justify">Veinticuatro d&iacute;as despu&eacute;s fue nombrado instructor de la c&aacute;tedra de Cl&iacute;nica M&eacute;dica No. 8 para laborar con el entonces profesor auxiliar doctor Carlos F. C&aacute;rdenas Pupo en las salas “Landeta” y “Castro” del pabell&oacute;n “F&eacute;lix Giralt” y all&iacute; comenzar&aacute; su brillante carrera docente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Como parte de sus funciones en la ense&ntilde;anza fue jefe del Departamento de Coprolog&iacute;a del Laboratorio Cl&iacute;nico y del Departamento de Endocrinolog&iacute;a y Metabolismo Basal, ambos adjuntos a dicha c&aacute;tedra, hasta 1934 en que llamado por el profesor Pedro Kour&iacute; Esmeja pas&oacute; a la c&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a y Enfermedades Tropicales nombrado tambi&eacute;n como instructor. </p>     <p align="justify">Junto a su Maestro el doctor Kour&iacute; Esmeja se desarrollar&aacute; como uno de los parasit&oacute;logos m&aacute;s eminentes de Cuba y unido a los profesores Kour&iacute; y Jos&eacute; G. Basnuevo Artiles crear&aacute;n la Escuela de Parasitolog&iacute;a M&eacute;dica que tendr&aacute; como sede la c&aacute;tedra y el Instituto de Medicina Tropical fundado en 1937 en el pabell&oacute;n “Domingo Cubas”. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n99/f14his99.jpg"><img src="/img/revistas/his/n99/f14his99.jpg" width="128" height="171" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 14. Dr. Federico Sotolongo Guerra (1905-1997). </p>     <p align="justify">Uno de sus grandes triunfos lo constituyeron los ejercicios de concurso-oposici&oacute;n que realiz&oacute; en nuestra unidad, en 1946, para obtener la plaza en propiedad, de profesor agregado, donde alcanz&oacute; una elevada calificaci&oacute;n, 95 puntos, que al igual que la lograda por el profesor Lanc&iacute;s S&aacute;nchez, fueron casos muy infrecuentes. </p>     <p align="justify">Desde su primer art&iacute;culo cient&iacute;fico, “Hallazgo del Colpoda cuculus y sus quistes en las heces fecales”, publicado en 1931, su obra investigativa comprende casi doscientos art&iacute;culos que abarcan estudios de todos los protozoarios y helmintos par&aacute;sitos humanos presentes en Cuba, incluido el descubrimiento, en colaboraci&oacute;n con el t&eacute;cnico docente Juli&aacute;n Esber Kour&iacute;, del macho paras&iacute;tico strongyloides del Strongyloides stercoralis, realizado en nuestro hospital y presentado en 1972 en el VII Congreso Nacional de la Sociedad Italiana de Parasitolog&iacute;a, celebrado en Bologna y el primer caso reportado en Cuba de meningoencefalitis amebiana primaria (1978). </p>     <p align="justify">Esta obra investigativa y su bibliograf&iacute;a que abarca siete libros en colaboraci&oacute;n, entre ellos Lecciones de Parasitolog&iacute;a y Medicina Tropical del profesor Pedro Kour&iacute;, la obra de texto m&eacute;dica de mayores aportaciones originales escrita por autores cubanos, tres libros y un folleto como autor principal y 138 art&iacute;culos sobre temas m&eacute;dico sociales y otros, le han permitido alcanzar las m&aacute;s altas categor&iacute;as docentes, grados cient&iacute;ficos y condecoraciones del pa&iacute;s: Profesor Titular (1962); Especialista de II Grado en Gastroenterolog&iacute;a (1967); Doctor en Ciencias M&eacute;dicas, Investigador Titular y Orden “Carlos J. Finlay” (1981) y Profesor de M&eacute;rito (1985). </p>     <p align="justify">Todo ello ser&iacute;a suficiente para inscribir su nombre en los cap&iacute;tulos m&aacute;s importantes de la historia m&eacute;dica cubana si no hubiera en su vida algunas singularidades que lo determinan a&uacute;n m&aacute;s. Es el m&eacute;dico cubano de m&aacute;s larga militancia revolucionaria, pues pertenece al Partido Comunista de Cuba desde 1930 sin quiebras y sin necesidad de arrepentimientos. Su carrera docente alcanz&oacute; los 60 a&ntilde;os de ense&ntilde;anza frente al alumno ininterrumpidamente (1928-1988), casi la totalidad en nuestro hospital, pasando por todas las categor&iacute;as profesorales y esto solo lo hab&iacute;an logrado, en medicina, los doctores Fernando Gonz&aacute;lez del Valle, en el pasado siglo y Clemente Incl&aacute;n Costa, en el presente, pero ambos con largos a&ntilde;os en el cargo de rector de la Universidad de La Habana. Y por &uacute;ltimo su carrera hospitalaria de 63 a&ntilde;os en nuestra instituci&oacute;n (1925-1988), una de las m&aacute;s largas de Cuba, que lo hace ser el m&aacute;s antiguo trabajador del hospital, al estudio de cuya historia dedic&oacute; a&ntilde;os de concienzudo acopio de datos, que han permitido conservar la memoria de la instituci&oacute;n y que cada d&iacute;a podamos enriquecerla m&aacute;s. </p>     <p align="justify">Es esta a grandes rasgos la historia centenaria del actual Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a” y estos hombres el modelo permanente a imitar para todos sus trabajadores. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Conferencia le&iacute;da en el acto central por el centenario del Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a”. Enero 23 de 1996. </a><a name="asterisco"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
