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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Conceptos y metodología de la investigación histórica]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2><span class="Estilo1"><span class="Estilo10"><a href="#asterisco"><span class="Estilo1">Conceptos      y metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica</span><span class="Estilo9">*</span></a></span></span><span class="superscript"><a name="titulo"></a></span></h2> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">La Historia es una de las ramas m&aacute;s importantes del conocimiento humano, base fundamental de la cultura de todo profesional, no importa cu&aacute;l sea su especialidad y sobre todo fuente imprescindible para la formaci&oacute;n ideol&oacute;gica de los ciudadanos de cada pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">No es posible concebir un miembro de una comunidad social sin el conocimiento preciso de su historia. Esto, indiscutiblemente, le permitir&aacute; amar sus ra&iacute;ces, comprender el presente y ayudar conscientemente a forjar el futuro de su pa&iacute;s y de la humanidad. </p>     <p align="justify">En la clase de hoy nos proponemos como objetivo general que el alumno conozca los conceptos m&aacute;s importantes de la Historia como ciencia social y sus m&eacute;todos y subm&eacute;todos de estudio, para lo cu&aacute;l nos planteamos los siguientes objetivos espec&iacute;ficos: </p> <ol>       <li> Definir brevemente el objeto, sujeto y fin de la Historia as&iacute; como exponer el concepto de Filosof&iacute;a de la Historia. </li>       <li> Explicar sus m&eacute;todos y subm&eacute;todos de investigaci&oacute;n. </li>       <li> Enumerar sus ciencias auxiliares y fuentes en que se nutre. </li>       <li> Dar a conocer las m&aacute;s importantes formas de rese&ntilde;arla y </li>       <li> Explicar su divisi&oacute;n m&aacute;s aceptada y algunas de las periodicidades m&aacute;s utilizadas. </li>     </ol> <h4>Desarrollo </h4> <h6>Objeto, sujeto y fin de la historia </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Sin entrar en pol&eacute;micas sobre an&aacute;lisis conceptuales de la Historia seguiremos al viejo maestro de historiadores cubanos, el profesor Juan Mart&iacute;n Leiseca, qui&eacute;n defin&iacute;a el objeto esencial de la Historia simplemente como la rese&ntilde;a de los sucesos pasados y no tengo la menor duda de la certeza de sus palabras. </p>     <p align="justify">Para &eacute;l el sujeto de la Historia es el hombre y su fin presentar a los hombres actuales el relato y consecuencias de los hechos del pasado, para que por el estudio y comparaci&oacute;n de esos hechos encuentren ense&ntilde;anza y gu&iacute;a en su labor del porvenir. </p>     <p align="justify">Pero estas definiciones deben ser llevadas para su completamiento al campo de la Filosof&iacute;a de la Historia que conceptualmente es la narraci&oacute;n analizada, comentada y comparada de los hechos hist&oacute;ricos y es &eacute;sta la &uacute;nica forma en que, a mi juicio, llena su fin la historiograf&iacute;a. </p> <h4>M&eacute;todos y subm&eacute;todos de estudio </h4>     <p align="justify">El m&eacute;todo de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica es el anal&iacute;tico-sint&eacute;tico. Es indispensable que en el estudio de las cuestiones hist&oacute;ricas se analicen los sucesos descomponi&eacute;ndolos en todas sus partes para conocer sus posibles ra&iacute;ces econ&oacute;micas, sociales, pol&iacute;ticas, religiosas o etnogr&aacute;ficas y partiendo de este an&aacute;lisis llevar a cabo la s&iacute;ntesis que reconstruya y explique el hecho hist&oacute;rico. </p>     <p align="justify">El m&eacute;todo anal&iacute;tico es el heur&iacute;stico, palabra que proviene del t&eacute;rmino griego heurisko que quiere decir yo busco, descubro y que es el m&eacute;todo que se usa para encontrar lo nuevo, lo que se desconoce. En Historia ser&iacute;a el manejo de las fuentes escritas u orales principalmente, aunque para el estudio de la prehistoria habr&iacute;a que recurrir a otras ciencias auxiliares de las que hablaremos m&aacute;s adelante. El eminente periodista, diplom&aacute;tico e historiador don Manuel M&aacute;rquez Sterling en su trabajo de ingreso en la antigua Academia de la Historia de Cuba, Entorno de la heur&iacute;stica (1929), hace un interesante comentario sobre dicho procedimiento investigativo. </p>     <p align="justify">El m&eacute;todo de s&iacute;ntesis es el hermen&eacute;utico, palabra que proviene del t&eacute;rmino griego hermeneuo, que quiere decir yo explico y que consiste en el arte y teor&iacute;a de la interpretaci&oacute;n, que tiene como fin aclarar el sentido del texto partiendo de sus bases objetivas (significaciones gramaticales de los vocablos y sus variaciones hist&oacute;ricamente condicionadas) y subjetivas (prop&oacute;sitos de los autores). Este m&eacute;todo es muy utilizado tambi&eacute;n en Teolog&iacute;a y recientemente he tenido oportunidad de leer un impecable estudio hermen&eacute;utico del doctor Evis L. Carballosa Vidaud, te&oacute;logo bautista sobre la “Ep&iacute;stola a los Romanos” del Ap&oacute;stol San Pablo en su libro “Romanos. Una orientaci&oacute;n expositiva y pr&aacute;ctica” (1994). </p>     <p align="justify">La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica tambi&eacute;n es deductiva-inductiva. Deducci&oacute;n, palabra que proviene del lat&iacute;n deductio, que quiere decir sacar consecuencias de un principio, proposici&oacute;n o supuesto, se emplea para nombrar al m&eacute;todo de razonamiento que lleva a la conclusi&oacute;n de lo general a lo particular. Este m&eacute;todo en Historia es fundamental, no es posible conocer y explicarnos la historia local del municipio de G&uuml;ines si no partimos del conocimiento de la historia nacional de Cuba y de &eacute;sta si no lo hacemos partiendo de la historia de Am&eacute;rica y de Espa&ntilde;a. </p>     <p align="justify">Inducci&oacute;n, t&eacute;rmino que procede del lat&iacute;n inductio, que quiere decir mover a uno, persuadir, instigar, nombra al m&eacute;todo de razonamiento que asegura la posibilidad de pasar de los hechos singulares a las proposiciones generales, o sea de lo particular a lo general. Aunque la historia general de un pa&iacute;s no es exactamente la suma de sus historias locales, es muy importante conocer los hechos particulares para alcanzar las conclusiones m&aacute;s reales en los resultados de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. </p>     <p align="justify">Por lo tanto el m&eacute;todo de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica debe ir de lo general a lo particular, pero debe ser completado de lo particular a lo general. </p>     <p align="justify">Entre los principales subm&eacute;todos de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica se encuentran el cronol&oacute;gico, el geogr&aacute;fico y el etnogr&aacute;fico. El cronol&oacute;gico es a mi juicio el m&aacute;s importante. Cronolog&iacute;a proviene del nombre griego Cronos, que es el Dios del tiempo, por lo tanto el conocimiento del desarrollo de los hechos por orden sucesivo de fechas es imprescindible en toda investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. A partir de ella se facilita extraordinariamente la interpretaci&oacute;n hist&oacute;rica. A veces constituye en s&iacute; una investigaci&oacute;n como es el util&iacute;simo libro del notable historiador m&eacute;dico doctor Jos&eacute; A. Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n Foyo Cronolog&iacute;a M&eacute;dica Cubana. Contribuci&oacute;n al estudio de la Historia de la Medicina en Cuba (1947-1958), publicado en 16 fasc&iacute;culos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El subm&eacute;todo geogr&aacute;fico es el que trata los sucesos por orden de pueblos. No es posible escribir la historia de un pa&iacute;s o una regi&oacute;n si no se tiene un conocimiento acabado de su geograf&iacute;a. En Cuba no han sido pocos los historiadores ge&oacute;grafos como son los casos de los doctores Tom&aacute;s Justiz del Valle y Jos&eacute; M. P&eacute;rez Cabrera, ni tampoco los ge&oacute;grafos historiadores como los doctores Lev&iacute; Marrero Artiles y Antonio N&uacute;&ntilde;ez Jim&eacute;nez. </p>     <p align="justify">Y por &uacute;ltimo se&ntilde;alaremos el subm&eacute;todo etnogr&aacute;fico que relaciona los hechos hist&oacute;ricos por razas, nacionalidades, religiones, manifestaciones culturales y otras. Como ejemplo de este subm&eacute;todo tenemos la extraordinaria obra total hist&oacute;rico– etnol&oacute;gica del sabio cubano don Fernando Ortiz Fern&aacute;ndez, de la que no queremos dejar de citar sus libros: <em>Los negros brujos </em> (1906), <em>Los negros esclavos </em> (1916), <em>El enga&ntilde;o de las razas </em> (1946), <em>Los bailes y el teatro de los negros en el folklore de Cuba </em> (1951) y los <em>Instrumentos de m&uacute;sica afrocubanos </em>(1952-1955), este &uacute;ltimo en cinco tomos, as&iacute; como la m&aacute;s reciente de la investigadora Natalia Bol&iacute;var Ar&oacute;stegui, en la que se destaca <em>Los orichas en Cuba </em> (1990). </p> <h4>Ciencias auxiliares y fuentes en que se nutre la Historia </h4>     <p align="justify">Acabamos de estudiar como subm&eacute;todos la aplicaci&oacute;n a la Historia de tres ciencias muy importantes como son la Cronolog&iacute;a, la Geograf&iacute;a y la Etnolog&iacute;a, pasaremos ahora a enumerar otras ciencias, tambi&eacute;n de importancia su conocimiento, como auxiliares de la Historia. </p>     <p align="justify">La Arqueolog&iacute;a, ciencia que investiga los monumentos    no s&oacute;lo en sus valores intr&iacute;nsecos sino tambi&eacute;n en su evoluci&oacute;n    en el tiempo y que incluye artes como la Arquitectura, la Pintura, la Escultura    y la Epigraf&iacute;a, esta &uacute;ltima comprende el estudio de las inscripciones.    Como ejemplo de dicha ciencia auxiliar de la Historia tenemos el libro de Eugenio    S&aacute;nchez de Fuentes <i>Cuba monumental, estatuaria y epigr&aacute;fica</i>    (1916) e Historia de la Arqueolog&iacute;a Indocubana (1922) del doctor Fernando    Ortiz. </p>     <p align="justify">La Paleograf&iacute;a, que estudia las escrituras antiguas.    Para un historiador cubano es muy importante el conocimiento de la gram&aacute;tica    del castellano antiguo y el lat&iacute;n. Como ejemplo de investigaci&oacute;n    en estas ciencia tenemos las obras: <i>Lexicograf&iacute;a Antillana</i> (1914)    del doctor Alfredo Zayas Alfonso y <i>L&eacute;xico Cubano</i> 1946), en dos    tomos, del fil&oacute;logo, ling&uuml;ista e historiador Juan M. Dihigo Mestre.  </p>     <p align="justify">La Epistemolog&iacute;a o Gnoseolog&iacute;a, que comprende el estudio de la teor&iacute;a del conocimiento, muy utilizada por los historiadores ingleses y norteamericanos. En Cuba fue su principal propagador el doctor Luis A. Baralt Zacharie, hijo del m&eacute;dico de Jos&eacute; Mart&iacute; doctor Luis A. Baralt Peoli, que fund&oacute; y desempe&ntilde;o la c&aacute;tedra de Teor&iacute;a del Conocimiento en la Universidad de La Habana de 1934-1960. </p>     <p align="justify">La Numism&aacute;tica, que estudia las monedas y medallas antiguas y modernas. Cuba posee un rico museo de Numism&aacute;tica adscripto al Banco Nacional, situado entre las calles Cuba y Amargura de La Habana Vieja. El doctor Nicol&aacute;s J. Guti&eacute;rrez Hern&aacute;ndez, fundador de la prensa m&eacute;dica en nuestro pa&iacute;s y de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, fue un notable coleccionista y estudioso de monedas antiguas. </p>     <p align="justify">La Diplom&aacute;tica, que estudia los diplomas y documentos    oficiales. Un aporte a esta ciencia lo es <i>Constituciones de la Rep&uacute;blica    de Cuba</i> (1952), edici&oacute;n facsimilar, obra publicada por la antigua    Academia de la Historia de Cuba. </p>     <p align="justify">La Sigilograf&iacute;a o Esfrag&iacute;stica, que estudia los cu&ntilde;os de instituciones o personas y los signos de los escribanos. El destacado investigador de nuestro pasado, doctor C&eacute;sar Garc&iacute;a del Pino y la pale&oacute;grafa y delineante Alicia Melis Cappa, publicaron en 1982 la interesante obra El libro de los escribanos cubanos de los siglos XVI, XVII, XVIII, en que reproducen y estudian 172 signos usados en Cuba por escribanos de dichos siglos, el primero de 1531 y el &uacute;ltimo de 1788. </p>     <p align="justify">La Her&aacute;ldica, que investiga los escudos de pa&iacute;ses, provincias, municipios y principalmente de familias. Durante varios a&ntilde;os el investigador Antonio N. de Le&oacute;n public&oacute; en el peri&oacute;dico “El Mundo” una secci&oacute;n sobre her&aacute;ldica de familias cubanas. Tambi&eacute;n existi&oacute; un Instituto Cubano de Her&aacute;ldica y Genealog&iacute;a que presidi&oacute; el notable genealogista Rafael Nieto Cortadellas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La Genealog&iacute;a, que estudia las familias. En la primera mitad del siglo XX esta ciencia auxiliar de la Historia fue muy desarrollada en Cuba y su figura principal lo es don Francisco Javier de Santa Cruz y Mall&eacute;n, conde de San Juan de Jaruco y Santa Cruz de Mopox, con su extensa obra Historia de Familias Cubanas en seis tomos. </p>     <p align="justify">La Iconograf&iacute;a, que estudia las fotograf&iacute;as. El doctor Benigno Souza Rodr&iacute;guez public&oacute; en el rotograbado del “Diario de la Marina” por los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1940 su importante “Iconograf&iacute;a de la Guerra del 95” y Arturo R. de Carricarte de Armas su “Iconograf&iacute;a del ap&oacute;stol Mart&iacute;” (1925). </p>     <p align="justify">La Filatelia que estudia los sellos de correo. Nuestro pa&iacute;s    tambi&eacute;n posee un rico museo de la Filatelia adscripto al Ministerio de    Comunicaciones, en la Plaza de la Revoluci&oacute;n de La Habana. Una aplicaci&oacute;n    de esta ciencia a la historia de la medicina es el libro del doctor Ernesto    Bello Hern&aacute;ndez <i>Las Ciencias M&eacute;dicas en la Filatelia Cubana</i>    (1970). </p>     <p align="justify">Y no porque la he dejado para citarla al final deja de tener una gran importancia, me refiero a la Antropolog&iacute;a o estudio del hombre, cuyas investigaciones se desarrollaron en Cuba desde el siglo XIX, principalmente a partir de su segunda mitad, por el doctor Luis Montan&eacute; Dard&eacute;. Esta ciencia la constituyen numerosas ramas como la Antropolog&iacute;a General, F&iacute;sica, Comparada, Arqueol&oacute;gica, Social, M&eacute;dica y otras, todas de gran valor para la Historia en general y para la Historia de la Medicina en particular. </p>     <p align="justify">Entre las fuentes de las que se nutre la Historia tenemos en    primer lugar los Escritos o Documentos, que constituyen las fuentes escritas    y que son las m&aacute;s importantes. Se ha dicho, con sobradas razones, que    la Historia comienza con la escritura y que sin documentos no se la puede escribir.    Ejemplos de la importancia del documento es el ensayo El documento y la reconstrucci&oacute;n    hist&oacute;rica (1929), del erudito investigador de las letras cubanas doctor    Jos&eacute; M. Chac&oacute;n y Calvo; la obra <i>Documentos para la Historia    de Cuba</i> (1968-1980), en cinco tomos, de la doctora Hortensia Pichardo Vi&ntilde;als;    el libro <i>La guerra de Cuba en 1878 (La Protesta de Baragu&aacute;) </i>(1973),    colecci&oacute;n de documentos del m&eacute;dico y general mamb&iacute; F&eacute;lix    Figueredo D&iacute;az, recopilados por el acad&eacute;mico C&eacute;sar Rodr&iacute;guez    Exp&oacute;sito y el monumental Cent&oacute;n Epistolario de Domingo Del Monte    (1923-1957), obra en siete tomos, editada por la Academia de la Historia de    Cuba, en que se recoge el rico archivo epistolar de tan importante figura hist&oacute;rica    cubana. </p>     <p align="justify">En Historia de la Medicina los principales documentos los constituyen    los libros, folletos y art&iacute;culos m&eacute;dicos, de ah&iacute; la importancia    del estudio de la Bibliograf&iacute;a. Ejemplo de lo que decimos son las obras:    Bibliograf&iacute;a M&eacute;dico-Farmac&eacute;utica Cubana (1707-1905) (1906);    <i>Bibliograf&iacute;a Cient&iacute;fica Cubana</i> (1919), tomo II dedicado    a las ciencias m&eacute;dicas, en el que se mencionan 4420 libros, folletos    y art&iacute;culos de 1 100 autores y <i>Contribuci&oacute;n de los m&eacute;dicos    cubanos a los progresos de la Medicina. Ojeada a la literatura m&eacute;dica    cubana</i> (1926), todos del sabio bibli&oacute;grafo Carlos M. Trelles Gov&iacute;n    y las no menos importantes del doctor Jorge E. Le Roy y Cass&aacute; sobre bibliograf&iacute;a    de grandes figuras de la medicina cubana que ascienden a diecis&eacute;is. </p>     <p align="justify">Los Testimonios constituyen las fuentes orales y le siguen    a la Escritura en importancia, sin embargo no me cansar&eacute; de repetir que    no bastan estas &uacute;ltimas como &uacute;nicas fuentes para escribir la historia,    ellas en muchas oportunidades nos sirven de gu&iacute;a para la b&uacute;squeda    de los documentos imprescindibles. Siempre se citan las memorias de los participantes    en hechos hist&oacute;ricos como los testimonios de m&aacute;s valor, pero para    que esto sea cierto es preciso que esas narraciones tengan como base diarios    de actividades escritos cuando se produc&iacute;an los hechos y la consulta    de fuentes escritas. Uno de los m&aacute;s eminentes historiadores del siglo    XX, el profesor ingl&eacute;s Arnold J. Toymbee ha dejado escritas importantes    p&aacute;ginas sobre las ventajas y limitaciones del testimonio como fuente    hist&oacute;rica en su imprescindible libro <i>A Study of History</i> (1946),    doce tomos. </p>     <p align="justify">El Testimonio puede producirse espont&aacute;neamente por el testimoniante como en “Pasajes de la guerra revolucionaria” (1963) del comandante Ernesto Guevara de la Serna y “Diario de Cabo Haitiano a Dos R&iacute;os” (1941) de Jos&eacute; Mart&iacute; P&eacute;rez o en entrevista concedida al investigador, como Secretos de Generales (1996) por Luis B&aacute;ez Hern&aacute;ndez, obra que contiene 41 importantes entrevistas. </p>     <p align="justify">Otras fuentes en que se nutre la Historia la constituyen las    tradiciones de los pueblos, las que heredadas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n    constituyen un gran aporte a la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Ejemplo    de estas fuentes lo es el libro <i>Contribuci&oacute;n al folklore</i> (1927),    en dos tomos, de don Manuel Mart&iacute;nez-Moles. Por &uacute;ltimo los Monumentos,    entendi&eacute;ndose como tales los obeliscos, viviendas o cuevas habitadas    por el hombre, puentes, altares, sepulcros o arcos, siempre de m&aacute;s valor    para la historia los m&aacute;s antiguos y mejores conservados en su estado    original. Una obra de este tipo es el libro <i>Cuevas y pictograf&iacute;as</i>    (sin fecha) del doctor Antonio N&uacute;&ntilde;ez Jim&eacute;nez. </p> <h4>Formas de rese&ntilde;ar la Historia </h4>     <p align="justify">Entre las formas m&aacute;s comunes de rese&ntilde;ar la Historia    se encuentran la Cr&oacute;nica, en la cual se expone lo ocurrido en un gobierno    o regi&oacute;n limitada, por ejemplo <i>Cr&oacute;nicas de Santiago de Cuba</i>,    en diez tomos, de Emilio Bacard&iacute; Moreau; <i>Cuba: Cr&oacute;nicas de    la Guerra</i> (1909), en tres tomos, del General de Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito    Libertador de Cuba Jos&eacute; Mir&oacute; Argenter y <i>En Cuba libre</i> (1938),    cr&oacute;nicas del machadato, en dos tomos, por Gonzalo de Quesada Miranda.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las Efem&eacute;rides en que se relata la Historia por d&iacute;as,    como la monumental obra <i>Anales y Efem&eacute;rides de San Juan de los Remedios    y su Jurisdicci&oacute;n</i>, en 26 tomos del doctor Jos&eacute; A. Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n    Foyo y <i>Efem&eacute;rides M&eacute;dicas Cubanas</i> (1985) de la doctora    Elena L&oacute;pez Serrano. </p>     <p align="justify">Las d&eacute;cadas, en que se rese&ntilde;a lo ocurrido en    un espacio de tiempo de diez a&ntilde;os, como <i>Guerra de los Diez A&ntilde;os    (1868-1878)</i> (1952), del maestro de historiadores cubanos doctor Ramiro Guerra    S&aacute;nchez. </p>     <p align="justify">Las Memorias, en que se narran los hechos hist&oacute;ricos    por alguien que actu&oacute; de alg&uacute;n modo en dichos sucesos, como <i>Memorias    de la Guerra</i> (1989), por el General de Brigada del Ej&eacute;rcito Libertador    de Cuba Enrique Loynaz del Castillo, publicaci&oacute;n p&oacute;stuma realizada    por su hija la poetisa Dulce Mar&iacute;a Loynaz Mu&ntilde;oz. </p>     <p align="justify">Pero la forma m&aacute;s usada por el historiador al escribir    el informe final de su investigaci&oacute;n es el Ensayo, donde se exponen los    hechos estudiados con el mayor rigor metodol&oacute;gico de b&uacute;squeda    e interpretaci&oacute;n, este es el caso de la reciente <i>Historia de Cuba,</i>    obra proyectada en cinco tomos, de las que han visto la luz cuatro hasta el    a&ntilde;o 2000, redactada por un colectivo de autores de la Escuela de Historia    de la Universidad de la Habana, integrado, entre otros, por los doctores Eduardo    Torres Cuevas, Jorge Ibarra Cuesta, Jos&eacute; A. Tabares del Real y Jos&eacute;    Cant&oacute;n Navarro. </p> <h4>Divisi&oacute;n de la Historia </h4>     <p align="justify">Es aceptado por todos los autores que la Historia se divide en: Universal, General, Nacional o Particular, Provincial, Local, Institucional, Geneal&oacute;gica, Biogr&aacute;fica y Autobiogr&aacute;fica. </p>     <p align="justify">La Historia Universal, es la que comprende el estudio de todos los pueblos del planeta, como ejemplo de ella citar&eacute; dos obras verdaderamente monumentales, la <em>Historia Universal </em> (1875) del historiador italiano del siglo XIX, C&eacute;sar Cant&uacute;, en diez gruesos tomos y la <em>Historia Universal </em> (l9l7-l922), dirigida por el historiador alem&aacute;n Guillermo Oncken, en 46 tomos. </p>     <p align="justify">La General, en la que se estudian determinados pueblos unidos    por un origen hist&oacute;rico, cultural o religioso, no podemos de dejar de    citar <i>Historia General de los pueblos de habla inglesa</i>, del famoso pol&iacute;tico    ingl&eacute;s, Premio Nobel de Literatura y erudito historiador sir Winston    Churchill. </p>     <p align="justify">La Nacional, alcanza el estudio de un pa&iacute;s o naci&oacute;n.    <i>La Historia de la Naci&oacute;n Cubana</i> (1952), en diez tomos, dirigida    por los doctores Emeterio S. Santovenia Echaide, Ramiro Guerra S&aacute;nchez,    Jos&eacute; M. P&eacute;rez Cabrera y Juan J. Remos Rubio, es un logro notable    alcanzado por la historiograf&iacute;a cubana del siglo XX. </p>     <p align="justify">La Provincial, se reduce a la de una provincia o estado. <i>La    obra Pinar del R&iacute;o</i> (1946) del doctor Emeterio S. Santovenia, que    comprende la historia de la m&aacute;s occidental de nuestras antiguas provincias,    sirvi&oacute; de modelo para que, por los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de    1950 y a convocatoria de la antigua Academia de Historia de Cuba, se escribieran    y publicaran las del resto de nuestras provincias: La Habana, por el doctor    Julio Le Riverend Brussone; Matanzas, por el doctor Francisco J. Ponte Dom&iacute;nguez;    Las Villas, por el doctor Rafael Rodr&iacute;guez Altunaga; Camag&uuml;ey, por    Mary Cruz de Augier y Oriente, por Juan Jer&eacute;z Villareal. </p>     <p align="justify">La Local, comprende la historia de un municipio o una localidad    de &eacute;l. Nuestro pa&iacute;s tiene una rica tradici&oacute;n de historias    locales en las que sobresalen <i>Historia de La Habana. Desde sus primeros d&iacute;as    hasta 1565</i> (1938) y <i>La Habana. Apuntes hist&oacute;ricos </i>(1939),    del erudito maestro de historiadores doctor Emilio Roig de Leuchsenring y no    podemos de dejar de citar al m&aacute;s prol&iacute;fico de los historiadores    locales de Cuba, al historiador m&eacute;dico doctor Jos&eacute; A. Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n    Foyo que public&oacute; las de Remedios, Caibari&eacute;n, Camajuan&iacute;,    Yaguajay, San Antonio de las Vueltas, Zulueta y Placetas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La de Instituciones, en que se estudia un establecimiento de    importancia hist&oacute;rica, ejemplos de esta divisi&oacute;n los tenemos en    <i>Historia de los Archivos de Cuba</i> (1949), en dos tomos, del capit&aacute;n    del Ej&eacute;rcito Libertador y acad&eacute;mico Joaqu&iacute;n Llaver&iacute;a    Mart&iacute;nez; <i>La Universidad de la Habana. Bosquejo Hist&oacute;rico</i>    (1919) del doctor Juan M. Dihigo Mestre e <i>Historia Documentada de la Universidad    de la Habana. S&iacute;ntesis hist&oacute;rica</i> (1965-1967) del doctor Luis    F. Le Roy y G&aacute;lvez. </p>     <p align="justify">La Geneal&oacute;gica, estudia una familia o grupo de ellas,    como <i>El &aacute;rbol geneal&oacute;gico de los Zambrana en Cuba</i> (1958)    del profesor Gregorio Delgado Fern&aacute;ndez o <i>Dignidades Nobiliarias en    Cuba</i> del diplom&aacute;tico Rafael Nieto Cortadellas. </p>     <p align="justify">La Biogr&aacute;fica, en que se estudia la vida de un personaje    hist&oacute;rico como la antol&oacute;gica biograf&iacute;a Mart&iacute;, el    Ap&oacute;stol del doctor Jorge Ma&ntilde;ach Robato; la no menos antol&oacute;gica    <i>Finlay</i> (1951), del historiador m&eacute;dico C&eacute;sar Rodr&iacute;guez    Exp&oacute;sito y las muy numerosas del erudito historiador don Gerardo Castellanos    Garc&iacute;a que comprende, entre otras, sobre Ignacio Agramonte Loynaz, Juan    Bruno Zayas Alfonso, Calixto Garc&iacute;a I&ntilde;iguez, Gerardo Castellanos    Lleonard, N&eacute;stor Aranguren Mart&iacute;nez, Francisco G&oacute;mez Toro,    Adolfo del Castillo S&aacute;nchez y Seraf&iacute;n S&aacute;nchez Valdivia.    No quiero dejar de destacar las muy documentadas Vida y obra del sabio m&eacute;dico    habanero Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n (1950) del doctor Jos&eacute; L&oacute;pez    S&aacute;nchez, maestro de historiadores m&eacute;dicos cubanos y Don Jos&eacute;    de la Luz y Caballero (1947) del profesor Manuel I. Mesa Rodr&iacute;guez, &uacute;ltimo    presidente de la antigua Academia de la Historia de Cuba. </p>     <p align="justify">Y la Autobiogr&aacute;fica, en la que el propio personaje relata    su vida, como <i>Recuerdos de mi vida</i> (1918) del Padre de la Oftalmolog&iacute;a    Cubana doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez; <i>Autobiograf&iacute;a</i>    (1910) del general de divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito Libertador de Cuba    Jos&eacute; Rogelio del Castillo Z&uacute;&ntilde;iga, de gran valor hist&oacute;rico    o el c&eacute;lebre <i>Diario Intimo</i> del fil&oacute;sofo de Ginebra Enrique    Federico Amiel, de extraordinario valor psicol&oacute;gico. </p> <h4>Periodicidad de la Historia </h4>     <p align="justify">Es com&uacute;n entre los historiadores llamar Edades a los per&iacute;odos en que se separa la Historia y ellas abarcan acontecimientos determinados por especial influencia en la marcha de la humanidad, la m&aacute;s aceptada clasificaci&oacute;n en Edades y sus l&iacute;mites es la siguiente: </p>     <p align="justify">A. Prehist&oacute;rica o Geol&oacute;gica, comprende desde las primeras noticias sobre el hombre que nos da la Arqueolog&iacute;a, hasta la aparici&oacute;n de la Escritura y se ha dividido en los Per&iacute;odos Primario, Secundario, Terciario, y principios del Cuaternario. Otros autores la dividen en Edad de Piedra, subdividida &eacute;sta en per&iacute;odo Paleol&iacute;tico o de la piedra toscamente tallada y Per&iacute;odo Neol&iacute;tico o de instrumentos de piedra pulimentada y Edad de los Metales, subdividida en Etapa de Bronce y Etapa de Hierro. El gran historiador ingl&eacute;s Robert Morgan la divide a su vez en: &Eacute;poca del Salvajismo, subdividida en Inferior, Media y Superior y &Eacute;poca de la Barbarie, igualmente subdividida en Inferior, Media y Superior. </p>     <p>B. Edad Antigua, desde la aparici&oacute;n de la Escritura o tambi&eacute;n desde las grandes migraciones y notables movimientos del hombre hasta la destrucci&oacute;n del Imperio Romano de Occidente en el a&ntilde;o 476 d.n.e. </p>     <p>C. Edad Media, desde la &uacute;ltima fecha citada hasta la toma de Constantinopla por los turcos en 1453.     <br>   D. Edad Moderna, desde ese hecho hist&oacute;rico de capital importancia para Europa, principalmente, hasta la Revoluci&oacute;n Francesa de 1789.     <br>   E. Edad Contempor&aacute;nea, hasta nuestros d&iacute;as. </p>Los historiadores marxistas la periodizan tomando en cuenta las formas de producci&oacute;n econ&oacute;mica imperantes y as&iacute; las nombran:     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A. R&eacute;gimen de la Comunidad Primitiva, que abarca el mismo espacio de tiempo de la Edad Prehist&oacute;rica de la anterior clasificaci&oacute;n.     <br> B. R&eacute;gimen Esclavista, comprende la anterior Edad Antigua. En el se estudia principalmente la historia de Egipto, Mesopotamia, Babilonia, Fenicia, Judea, Persia, India, China, Grecia y Roma.     <br> C. R&eacute;gimen Feudal, desde la destrucci&oacute;n del Imperio Romano de Occidente hasta la Revoluci&oacute;n Capitalista Inglesa de 1640 a 1660. Este per&iacute;odo se ha subdividido a su vez en dos Edades: Media Temprana, del a&ntilde;o 476 d.n.e. hasta el inicio de los grandes descubrimientos geogr&aacute;ficos(1492) y Media Tard&iacute;a, hasta la Revoluci&oacute;n Capitalista Inglesa.     <br> D. Tiempos Modernos, que abarca desde el final del per&iacute;odo anterior hasta la Comuna de Par&iacute;s en 1871.     <br>   E. Tiempos Contempor&aacute;neos, hasta la Revoluci&oacute;n Rusa de 1917.    <br> F. Historia de los Tiempos Actuales, hasta nuestros d&iacute;as. </p>     <p align="justify">Con la ca&iacute;da del r&eacute;gimen socialista en los pa&iacute;ses de Europa del Este esta periodicidad seguramente ser&aacute; modificada sobre todo con respecto a los dos &uacute;ltimos per&iacute;odos. </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">En la clase de hoy hemos expuesto brevemente los conceptos fundamentales de la Historia como ciencia social, tales su objeto, sujeto y fin y la m&aacute;s abarcadora concepci&oacute;n de la Filosof&iacute;a de la Historia. </p>     <p align="justify">Nos hemos acercado a sus m&eacute;todos de investigaci&oacute;n como el anal&iacute;tico-sint&eacute;tico, basado en la heur&iacute;stica y la hermen&eacute;utica, para llevar la investigaci&oacute;n de lo general a lo particular (deductivo), que es el m&eacute;todo hist&oacute;rico por excelencia, pero complet&aacute;ndolo con la investigaci&oacute;n de lo particular a lo general (inductivo). </p>     <p align="justify">Dejamos ver la importancia de subm&eacute;todos como el cronol&oacute;gico, geogr&aacute;fico y etnogr&aacute;fico. Citamos y explicamos otras ciencias auxiliares tan fundamentales como la Arqueolog&iacute;a, la Paleograf&iacute;a, la Epistemolog&iacute;a o Gnoseolog&iacute;a, la Numism&aacute;tica, la Diplom&aacute;tica, la Sigilograf&iacute;a &oacute; Esfrag&iacute;stica, la Her&aacute;ldica, la Genealog&iacute;a, la Iconograf&iacute;a, la Filatelia y la Antropolog&iacute;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Destacamos la importancia de las fuentes escritas y orales en la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, sin menospreciar las tradiciones y los monumentos. </p>     <p align="justify">Nos detuvimos en las diferentes maneras de rese&ntilde;ar la Historia como las Cr&oacute;nicas, las Efem&eacute;rides, las D&eacute;cadas, las Memorias y sobre todo el Ensayo hist&oacute;rico. </p>     <p align="justify">Pasamos entonces a la muy utilizada divisi&oacute;n de la Historia en Universal, General, Nacional, Provincial, Local, Institucional, Geneal&oacute;gica, Biogr&aacute;fica y Autobiogr&aacute;fica, ilustr&aacute;ndolas lo m&aacute;s posible con ejemplos de obras de autores cubanos, para terminar con la exposici&oacute;n de las periodicidades m&aacute;s frecuentemente empleadas por historiadores burgueses y marxistas. </p>     <p align="justify">A continuaci&oacute;n les enumero la bibliograf&iacute;a que pueden consultar para ampliar el conocimiento sobre el tema de la clase de hoy. </p> <h4>Bibliograf&iacute;a recomendada </h4>     <p>Carlyle T. El culto de los h&eacute;roes. Buenos Aires. Ed. Tor. (Sin fecha).</p>     <p> Dahm I, Geissler A et al. Sociolog&iacute;a para m&eacute;dicos. La Habana. Ed. Cien. Soc. 1985. </p>     <p>Hosak L, Krandzalov D et al. Fundamentos de la Historia. La Habana. Editorial  Universitaria. 1965. </p>     <p>Langlois C V, Seignobos G. Introducci&oacute;n a los estudios hist&oacute;ricos. La Habana. Ed. Universitario. 1965.</p>     <p> Leiseca J M. Historia de Cuba. La Habana. Libr. Cervantes. 1925. </p>     <p>Machado R J. Como se forma un investigador. La Habana. Ed. Cien. Soc. 1988. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>P&eacute;rez Cabrera J M. Fundamentos de una Historia de la Historiograf&iacute;a Cubana. La Habana. Imp. “El siglo XX”. 1959. </p>     <p>Plasencia A. Lecturas escogidas de metodolog&iacute;a. La Habana. Edit. Cien.Soc. 1975.</p>     <p> _________. Metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica.      Sus fuentes y las ciencias auxiliares de la historia. La Habana. Ed. Estarcida.  1980. </p>     <p>Plejanov J V. El papel del individuo en la Historia. La Habana. Ed. Pol&iacute;tica. 1963. </p>     <p>Reyes A. Mi idea de la Historia. Monterrey. Colec. Camelina. 1949. </p>     <p>Zanetti O, Garc&iacute;a A. Metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Los m&eacute;todos cuantitativos. La Habana. Ed. Estarcida. 1980. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Primera clase del curso “Historia de la Salud P&uacute;blica en Cuba” que desde 1986 imparto como asignatura en las especialidades de Higiene y Epidemiolog&iacute;a y Bioestad&iacute;stica en la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica (ENSAP). </a><a name="asterisco"></a></p>      ]]></body>
</article>
