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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pabellón &#8220;Gutiérrez&#8221; del Hospital Clinicoquirúrgico Docente &#8220;General Calixto García&#8221;: Apuntes históricos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#asterisco"><span class="Estilo2">Pabell&oacute;n “Guti&eacute;rrez”    del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a”.      Apuntes hist&oacute;ricos</span><span class="superscript">*</span></a><span class="superscript"><a name="titulo"></a></span></h2>     <p align="justify">El actual Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “General Calixto Garc&iacute;a” fue inaugurado como hospital militar espa&ntilde;ol en plena &uacute;ltima guerra independentista cubana del pasado siglo, el 23 de enero de 1896, con el nombre de Hospital Militar “Alfonso XIII”, en un terreno propiedad del Estado conocido como Alturas del Pr&iacute;ncipe, el que se extend&iacute;a desde la actual Colina Universitaria hasta donde se encuentra emplazado el Hospital Oncol&oacute;gico. </p>     <p align="justify">Dicho hospital lo integraban 81 barracas de madera, 50 de ellas dedicadas a la medicina general con capacidad de 30 camas para ingresados. En el lugar que hoy ocupa el pabell&oacute;n “Guti&eacute;rrez” estaba una de estas barracas. </p>     <p align="justify">Terminada la guerra con la derrota espa&ntilde;ola, el hospital pas&oacute; a manos del ej&eacute;rcito de ocupaci&oacute;n norteamericano y el gobernador militar dispuso la inversi&oacute;n de $150 000 para la instalaci&oacute;n del drenaje hasta el mar, la reparaci&oacute;n de las barracas y su mejor equipamiento. Con el nombre de Hospital Militar “N&uacute;mero Uno” fue inaugurado a principios de 1899. </p>     <p align="justify">Un a&ntilde;o despu&eacute;s fue transferida la unidad al Municipio    de La Habana con el nombre de Hospital Municipal “N&uacute;mero Uno” y en 1902    por iniciativa de su segundo director cubano, el doctor Alfredo Vald&eacute;s    Gallol, la barraca de que nos ocupamos, que en aquellos momentos se dedicaba    a ginecolog&iacute;a se le nombr&oacute; “Guti&eacute;rrez”, en honor del doctor    Nicol&aacute;s Jos&eacute; Guti&eacute;rrez y Hern&aacute;ndez (1800- 1890),    una de las personalidades m&aacute;s eminentes de la medicina cubana de todos    los tiempos. Como cl&iacute;nico fue el disc&iacute;pulo predilecto del doctor    Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n (1769-1849), a quien sustituy&oacute; como    m&eacute;dico m&aacute;s importante de su tiempo en Cuba; perfeccion&oacute;    la palpaci&oacute;n entre nosotros e introdujo el primer estetoscopio y por    tanto la auscultaci&oacute;n, en la que se dice era un virtuoso. Como cirujano    inici&oacute; en Cuba las grandes intervenciones abdominales en el Hospital    Militar de “San Ambrosio”, donde dio clases de disecci&oacute;n anat&oacute;mica,    en cursos libres, cuando esta practica no era permitida en la Universidad de    La Habana; inici&oacute; la cirug&iacute;a angiol&oacute;gica y la ortopedia    en Cuba y fue el primero en colocar un yeso en el pa&iacute;s. Fund&oacute;    la primera revista m&eacute;dica de la isla, el “Repertorio M&eacute;dico Habanerol”    (1840- 1842), para dar inicio a la prensa cient&iacute;fica; fund&oacute; la    Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana    (1861), primera academia de ciencias cubana, lo que ha inmortalizado su nombre    en nuestra historia y ocup&oacute; adem&aacute;s los cargos de profesor numerario    (actual titular) de Patolog&iacute;a o V&iacute;speras, antes de la reforma    universitaria de 1842 y despu&eacute;s de ella de Anatom&iacute;a Descriptiva    Pr&aacute;ctica y General, dos cursos; Rector de la Universidad de La Habana    y Regidor del Ayuntamiento de la propia ciudad. </p>     <p align="justify">En 1914 el entonces Secretario de Sanidad y Beneficencia (nombre    del actual Ministerio de Salud P&uacute;blica) doctor Enrique N&uacute;&ntilde;ez    de Villavicencio Palomino (1872-1916), cirujano eminente y coronel del Ej&eacute;rcito    Libertador acometi&oacute; la tarea de sustituir las viejas barracas de madera    por s&oacute;lidos pabellones de mamposter&iacute;a. La unidad, desde 1917 con    el nombre de Hospital Nacional “General Calixto Garc&iacute;a”, en 1920 contaba    ya con 18 pabellones nuevos de mamposter&iacute;a, 6 de ellos de dos plantas,    entre los cuales se encontraba el nombrado “Guti&eacute;rrez”, siempre en su    misma ubicaci&oacute;n, ahora dedicado a medicina de hombres. </p>     <p align="justify">Este nuevo pabell&oacute;n contaba con dos plantas y dos salas en cada una de ellas. Las de la planta alta recibieron los nombres de “D&iacute;az Albertini” y “Guiteras” y las de la baja “Cabrera Saavedra” y “Jacobsen” en honor de los doctores Antonio D&iacute;az Albertini, Juan Guiteras Gener, Francisco Cabrera Saavedra y Joaqu&iacute;n L. Jacobsen y Cantos. El doctor Antonio D&iacute;az Albertini (1830- 1894) fue un eminente internista cubano del siglo XIX y su hijo el doctor Antonio D&iacute;az- Albertini Mojarrieta (1865-1945) lo fue a&uacute;n m&aacute;s en el pasado siglo. El doctor Juan Guiteras Gener (1852- 1925), junto a los doctores Carlos J. Finlay Barr&eacute;s (1833- 1915) y Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n Dom&iacute;nguez (1860-1912), es considerado una de las tres m&aacute;s altas personalidades m&eacute;dicas que ha producido Cuba en todos los tiempos y adem&aacute;s patriota fervoroso, colaborador de Mart&iacute;. El doctor Francisco Cabrera Saavedra (1850- 1925), de nacimiento canario, realiz&oacute; en Cuba una notable labor en la cirug&iacute;a y medicina interna y lleg&oacute; a ser considerado el mejor cl&iacute;nico de su &eacute;poca. Y el doctor Joaqu&iacute;n L. Jacobsen y Cantos (1862-1934), notable internista muy reconocido como tisi&oacute;logo, fue profesor de Cl&iacute;nica M&eacute;dica a finales del siglo pasado, acad&eacute;mico de n&uacute;mero de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana y digno funcionario de la sanidad cubana en las primeras dos d&eacute;cadas de este siglo. </p>     <p align="justify">En 1928, siendo Secretario de Sanidad y Beneficencia el doctor Francisco Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez y Hern&aacute;ndez y despu&eacute;s de algunas transformaciones sobre todo en su fachada, se inaugur&oacute; en el pabell&oacute;n una moderna unidad cl&iacute;nico- quir&uacute;rgica para pensionistas con el nombre de “Cl&iacute;nica Doctor Francisco Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez” en honor del Secretario de Sanidad y Beneficencia. Tanto el pabell&oacute;n como a las cuatro salas se les mantuvieron sus nombres, pero a las plantas se les llamaron “Cl&iacute;nica Altos” y “Cl&iacute;nica Bajos”. El doctor Francisco Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez y Hern&aacute;ndez (1886-1937), fue un oftalm&oacute;logo notable, sobrino del doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez y Hern&aacute;ndez (1847- 1922), el m&aacute;s eminente oftalm&oacute;logo que ha dado Cuba; profesor auxiliar de Enfermedades de los Ojos con su Cl&iacute;nica, en la Facultad de Medicina; acad&eacute;mico de n&uacute;mero, secretario y presidente de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana y organizador de cinco de los doce Congresos M&eacute;dicos Nacionales. Muy unido pol&iacute;ticamente al general Gerardo Machado, fue Representante a la C&aacute;mara y Senador de la Rep&uacute;blica por la provincia de Matanzas. </p>     <p align="justify">A la ca&iacute;da de la dictadura del general Machado desapareci&oacute; la “Cl&iacute;nica Doctor Francisco Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez” y se mantuvo el pabell&oacute;n con su antiguo nombre y tambi&eacute;n las cuatro salas, las que fueron destinadas a medicina interna, una para hombres y otra para mujeres en ambas plantas, a las que se les sigui&oacute; nombrando como “Cl&iacute;nica Altos” y “Cl&iacute;nica Bajos”. </p>     <p align="justify">Primeramente se le cedi&oacute; la sala “Cabrera Saavedra”, en “Cl&iacute;nica Bajos”, a la c&aacute;tedra No. 6, Patolog&iacute;a General con su Cl&iacute;nica, pero muy poco tiempo despu&eacute;s se traslad&oacute; dicha c&aacute;tedra para “Cl&iacute;nica Altos” y se le adjudicaron sus dos salas, “D&iacute;az Albertini” y “Guiteras”. Aunque el profesor titular lo era el doctor Domingo F. Ramos Delgado (1881- 1961), por sus m&uacute;ltiples cargos en la sanidad cubana y en el gobierno de la rep&uacute;blica, fue entre otros Secretario de Defensa, Ministro de Defensa y Ministro de Salubridad y Asistencia Social, los servicios de cl&iacute;nica de la c&aacute;tedra los dirig&iacute;a el profesor auxiliar doctor Fernando Milan&eacute;s &Aacute;lvarez (1903- ?), quien desarroll&oacute; en ellos una gran labor como gastroenter&oacute;logo y fue maestro de dos de las grandes figuras de la gastroenterolog&iacute;a y la medicina interna en el per&iacute;odo revolucionario, los profesores Raimundo Llanio Navarro (1920), director fundador del Instituto Nacional de Gastroenterolog&iacute;a y Jos&eacute; E. Fern&aacute;ndez Mirabal (1926- 1989), maestro de generaciones de m&eacute;dicos cubanos y ambos autores de obras fundamentales en la gastroenterolog&iacute;a, proped&eacute;utica cl&iacute;nica y medicina interna de nuestro pa&iacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tambi&eacute;n despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la dictadura del general Machado se le cedieron las dos salas de “Cl&iacute;nica Bajos”, “Cabrera Saavedra” y “Jacobsen”, a la c&aacute;tedra No. 12 Patolog&iacute;a M&eacute;dica con su Cl&iacute;nica. A la sala “Jacobsen” se le cambi&oacute; el nombre por el de “Tamayo”, en honor del doctor Diego Tamayo Figueredo (1853- 1926), uno de los m&eacute;dicos m&aacute;s eminentes de Cuba, que hab&iacute;a sido profesor titular de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a M&eacute;dica durante 25 a&ntilde;os, Decano de la Facultad de Medicina, Rector de la Universidad de La Habana, presidente de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, presidente de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana, organizador del primer congreso m&eacute;dico celebrado en Cuba (1890), disc&iacute;pulo de Louis Pasteur, introductor de la bacteriolog&iacute;a y la vacunaci&oacute;n antirr&aacute;bica en nuestro pa&iacute;s y patriota abnegado, veterano de las dos grandes guerras independentistas contra Espa&ntilde;a. </p>     <p align="justify">A partir de 1937 en que llega a dicha c&aacute;tedra el doctor Pedro Iglesias Betancourt (1905-?), primero como auxiliar y despu&eacute;s como titular, pero siempre dirigiendo su servicio de cl&iacute;nica, transform&oacute; por completo la ense&ntilde;anza en “Cl&iacute;nica Bajos”. Con grandes sacrificios, logr&oacute; fundar un laboratorio cl&iacute;nico unido a la c&aacute;tedra, que por muchos a&ntilde;os dirigi&oacute; el doctor Antonio Palac&iacute;n Aranda (1915-1985), despu&eacute;s profesor por brillantes oposiciones de la c&aacute;tedra de Bacteriolog&iacute;a; una consulta externa anexa al servicio y secciones de cardiolog&iacute;a, radiolog&iacute;a y fluoroscop&iacute;a y anatom&iacute;a patol&oacute;gica, donde brind&oacute; una ense&ntilde;anza de muy alta calidad, tanto de pre como de postgrado a los alumnos de su asignatura, alumnos internos, m&eacute;dicos internos y m&eacute;dicos residentes del Hospital Universitario “General Calixto Garc&iacute;a”; form&oacute; docentes que pasaron por las categor&iacute;as de adscriptos, instructores y asociados y public&oacute; una importante obra, en tres vol&uacute;menes, sobre Patolog&iacute;a M&eacute;dica, de gran valor did&aacute;ctico. Ejemplos logrados de esta ense&ntilde;anza lo son, entre muchos, los profesores Fidel Iliz&aacute;stigui Dupuy (1924- 2005) y Luis Rodr&iacute;guez Rivera (1927), el primero notable pedagogo m&eacute;dico, reformador varias veces de la ense&ntilde;anza de la medicina en Cuba y ambos maestros de generaciones de internistas en el per&iacute;odo revolucionario. </p>     <p align="justify">A partir de 1959 cambia el nombre de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a M&eacute;dica con su Cl&iacute;nica por el de Medicina Interna 1&ordm; Curso y desde entonces se imparte tal materia en “Cl&iacute;nica Bajos”, perteneciente al Departamento de Medicina Interna, en aquellos a&ntilde;os, de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana. </p>     <p align="justify">A partir de 1960 cambia el nombre de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a General por el de Semiolog&iacute;a y poco despu&eacute;s por el de Proped&eacute;utica Cl&iacute;nica, imparti&eacute;ndose dicha materia en “Cl&iacute;nica Altos” como parte del Subdepartamento de Proped&eacute;utica Cl&iacute;nica del Departamento de Medicina Interna, por entonces, de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n99/f17his99.jpg"><img src="/img/revistas/his/n99/f17his99.jpg" width="121" height="192" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 17. Dr. Nicol&aacute;s J. Guti&eacute;rrez Hern&aacute;ndez (1800-1890). </p>     <p align="justify">En 1976 al crearse el Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana el pabell&oacute;n “Guti&eacute;rrez” con sus servicios docentes de “Cl&iacute;nica Altos” y “Cl&iacute;nica Bajos” y sus cuatro salas, con sus antiguos nombres, pas&oacute; a la Facultad de Medicina No.1 “General Calixto Garc&iacute;a”, hasta el presente. </p> <h4>Bibliograf&iacute;a consultada </h4>     <p>Delgado Garc&iacute;a G. Hospital Cl&iacute;nico-Quir&uacute;rgico Docente  “General Calixto Garc&iacute;a”: recuento hist&oacute;rico en su centenario.        Bol Epidem Hosp Doc “Gral. Calixto Garc&iacute;a”. La Habana. 1996-1997;    11-12 (1-2): 4-20.</p>     <p> ______________. Dr. Nicol&aacute;s J. Guti&eacute;rrez Hern&aacute;ndez.        1800-1890. Cuad Hist Sal Pub. No. 67. Ed. Cent. Nat. Cien. Med. La Habana.        1984. ______________. Historia de la ense&ntilde;anza superior de la medicina        en Cuba (1900-1962). Obra in&eacute;dita. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Bol. Epidem. Hosp. Doc. “Gral. Calixto Garc&iacute;a”. La Habana. 1998- 1999; 13-14 (1-2): 57-60. </a><a name="asterisco"></a></p>     ]]></body>
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