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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Textos cubanos sobre el empacho]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2 align="center">Textos cubanos sobre el  empacho*</h2>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">D.J. A.F. y C. (Farmac&eacute;utico): <br />     <em>Prontuario medical y  colecci&oacute;n de los principales medicamentos que debe contener un botiqu&iacute;n&hellip;</em><br />   Imprenta de la Real Sociedad Econ&oacute;mica. <br />   Barcelona, 1821. <br />   Pag. 7</p> <h4>C&oacute;lico  por indigesti&oacute;n</h4> El c&oacute;lico por indigesti&oacute;n procede por haber comido mucho  de una vez o cosas indigestas o mezclas nocivas como agrios y leche o alimentos  mal cocidos; es excelente el agua clara tibia, la infusi&oacute;n ligera de flor de  manzanilla o de flor de sauco, o de t&eacute; bebi&eacute;ndola mucho, y si el dolor contin&uacute;a  se seguir&aacute; el plan antecedente.     <p align="justify">Por lo com&uacute;n, algunos pocos pr&aacute;cticos son muy propensos a  suministrar al instante la Teriaca, aguas c&aacute;lidas arom&aacute;ticas, el vino, a fin de detener las  evacuaciones, pero no hay pr&aacute;ctica tan perjudicial.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Raspail, F.V.:<br />     <em>Manual de la salud para  1851 </em><em>o </em><br />     <em>Medicina y Farmacia  dom&eacute;sticas.</em> <br />   Librer&iacute;a de Sanz. <br />   La Habana, 1851.<br /> Pp. 162-163</p> <h4>Indigestiones, digestiones penosas y  lentas</h4>     <p align="justify"><em>Causas.-&nbsp; </em>La  cualidad, la privaci&oacute;n y los excesos de los alimentos contribuyen igualmente a  la frecuencia y gravedad de las indigestiones, a la dificultad de la digesti&oacute;n  ordinaria y a la falta de ejercicio e irregularidad en la distribuci&oacute;n de las  horas del d&iacute;a. El hombre, lo mismo que los animales, solo digiere lo digerible  en la cantidad que puede elaborar la capacidad individual de su est&oacute;mago. La  digesti&oacute;n tiene sus per&iacute;odos y su duraci&oacute;n, que se hallan en raz&oacute;n directa de  la fuerza de la constituci&oacute;n y de la impulsi&oacute;n impresa por los ejercicios  corporales. La elaboraci&oacute;n del cerebro no pudiera ser simult&aacute;nea a la elaboraci&oacute;n  del est&oacute;mago; pues la digesti&oacute;n del pensamiento, si puedo expresarme as&iacute;, s&oacute;lo  se verifica a beneficio de la digesti&oacute;n estomacal. Por &uacute;ltimo, siendo el  est&oacute;mago un &oacute;rgano digestivo, debe ejercer sus funciones en tanto lo anima la  vida; porque un &oacute;rgano cualquiera debe obrar supuesto es &oacute;rgano, y si no tuviera  de que alimentarse se alimentar&iacute;a de s&iacute; mismo y se suicidar&iacute;a. La dieta tiene  sus indigestiones, cuando no es hambre o envenenamiento lento.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n102/f12hi102.jpg"><img src="/img/revistas/his/n102/f12hi102.jpg" width="311" height="207" border="0" /></a></p>     
<p align="center">Fig. 12. &nbsp;Texto de  FV. &nbsp;Raspail que contiene remedios para  curar el empacho.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>Medicaci&oacute;n  preventiva</em>.- Nada tengo que indicar  al hombre dedicado al trabajo del campo, puesto que este se encuentra dig&aacute;moslo  as&iacute; en su estado natural, y no enferma de indigesti&oacute;n sino cuando quiere  aproximarse al grado de nuestra civilizaci&oacute;n. As&iacute; que tan solo me dirijo a los  habitantes de las grandes poblaciones dici&eacute;ndoles: haced todos los d&iacute;as un  ejercicio moderado que obligue a bajaros y comprimir por lo mismo la vejiga de  la hiel, tales como los juegos de bolos, pelota, etc., para acostumbraros a  esta ocupaci&oacute;n empezad a dedicaros a ella 5 minutos el primer d&iacute;a aumentando  sucesivamente de otros 5 hasta llegar a una hora. Finido este ejercicio,  frotaos bien, por 20 minutos, con pomada alcanforada, luego una loci&oacute;n de un  minuto, de agua sedativa; despu&eacute;s un amasamiento en todas las extremidades y  por &uacute;ltimo, quitad la grasa por medio de una loci&oacute;n de alcohol alcanforado.  Adem&aacute;s, tiene que someterse el individuo al r&eacute;gimen higi&eacute;nico completo.</p>     <p align="justify">El agua azucarada basta comunmente para activar una  digesti&oacute;n penosa, y he aqu&iacute; por que la aconsejamos con frecuencia y en  particular al acostarse. No puede negarse que el az&uacute;car es una sustancia que  sirve de complemento a la digesti&oacute;n.</p>     <p align="justify"><em>Medicaci&oacute;n  curativa contra la indigesti&oacute;n</em>.- En el  momento en que la digesti&oacute;n se hace penosa, lociones de agua sedativa en el  hueco del est&oacute;mago. Acibar al momento, lavativa alcanforada con adici&oacute;n de una  onza de aceite de ricino; borraja y luego aceite de ricino por arriba, caso que  la indigesti&oacute;n no cediera a los medios arriba indicados.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Chateusalins, Honorato Bernardo de: <br />   <em>El Vademecum de los  Hacendados Cubanos </em><em>o </em><em>Gu&iacute;a Pr&aacute;ctica para curar  la mayor parte de las enfermedades.</em> <br /> La Habana, Cuba, 1854. <br /> Pp. 99-103 y 223-224 </p> <h4 align="left">Empachos  de los ni&ntilde;os</h4>     <p align="justify">Apenas se despecha a los ni&ntilde;os, cuando ya las madres se  apresuran a darles alimentos con tanta profusi&oacute;n o de tan mala calidad, que  ocasionan los empachos o indigestiones: as&iacute; se llama la indisposici&oacute;n causada  por el peso in&uacute;til de los alimentos que no ha digerido el est&oacute;mago  perfectamente.</p>     <p align="justify">Cuando este achaque se repite a menudo, los ni&ntilde;os padecen  ya v&oacute;mitos continuos, ya pujos frecuentes, y por fin mueren sino se ha  procurado prevenirlo; en algunas fincas prevalece en tanto grado esta dolencia  que es la causa segunda de la mortandad entre los criollos. </p>     <p>Se reconoce el empacho en el hipo, extrema palidez de los  negritos, y a veces en los accidentes que les dan.</p> <h6>M&eacute;todo preservativo y curativo</h6>     <p align="justify">Todo hacendado que quiera conservar los criollitos, debe  m&aacute;s bien procurar prevenir las indigestiones, que curarlas, y lo conseguir&aacute;  vigil&aacute;ndolos cuidadosamente; se asegurar&aacute; personalmente de cuales son sus  alimentos y cuales sus cualidades; no permitir&aacute; que les den de comer sino a  horas arregladas, y sobre todo no cargar sus d&eacute;biles est&oacute;magos de frutas como  mangos, aguacates, mameyes, etc., etc. evitando de este modo las principales  enfermedades que resultan de indigestiones, cuales son las lombrices, pujos,  obstrucciones mesent&eacute;ricas o del vientre, v&oacute;mitos, convulsiones y algunas veces  la muerte.</p>     <p align="justify">Cuando se manifiesta una indigesti&oacute;n violenta, lo primero  que se ha de hacer es provocar la evacuaci&oacute;n de las materias no digeridas;  dicha indigesti&oacute;n se origina en el est&oacute;mago o en los intestinos; la m&aacute;s  peligrosa es la de alimentos que todav&iacute;a est&aacute;n en el est&oacute;mago, y especialmente  cuando no pueden vomitar los ni&ntilde;os. Se declara por lo regular con un dolor de  cabeza muy fuerte, l&aacute;grimas continuas, gritos, dolores, inflamaci&oacute;n, hinchaz&oacute;n  del vientre; se dar&aacute; prontamente la ipecacuana en d&oacute;sis de diez o doce granos  mezclada con un poco de agua tibia; el v&oacute;mito de las sustancias que todav&iacute;a  est&aacute;n por digerir, producir&aacute; inmediatamente un alivio bien notable, y dos horas  despu&eacute;s se podr&aacute; dar al enfermo una taza de t&eacute;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Si la enfermedad fuere envejecida y en los intestinos, se  presentar&aacute; con calentura, estre&ntilde;imiento, c&oacute;licos, algunas veces pujos, y en  este caso es cuando a este mal se da el nombre de <em>empachos</em>.</p>     <p align="justify">Para calmar los dolores se har&aacute;n en la barriga unturas  con aceite, se echar&aacute;n algunas lavativas de malva y leche, y sin dilaci&oacute;n se  dar&aacute; una purga ligera de aceite de palma Christi en dosis de media cucharada, y  una entera si pasa el ni&ntilde;o de a&ntilde;o y medio, observando por algunos d&iacute;as una  dieta de caldo solo.<br />   Las indigestiones, o el empacho de los ni&ntilde;os se curan muy  bien con algunas cucharaditas de pulsatilla, 6 gl&oacute;bulos 12, en 6 cucharadas de  agua.</p>     <p align="justify">Si a la criatura le hubiesen dado una infusi&oacute;n de  manzanilla, como vulgarmente suele hacerse, entonces se le dar&aacute;n cucharaditas  de coffea, 2 gl&oacute;bulos 3, en 3 cucharadas de agua. Y si esto no bastare se dar&aacute;  ignatia 3 gl&oacute;bulos 12, en 4 cucharadas de agua.</p>     <p align="justify">Si la indigesti&oacute;n de la criatura proviene de que la madre  ha tenido un acceso de c&oacute;lera, o una grande alegr&iacute;a, o un gran susto, entonces  se le podr&aacute;n dar cucharaditas de los remedios siguientes: colocynthis y  staphs&aacute;gria, ensayando uno despu&eacute;s de otro, y en d&oacute;sis de 3 gl&oacute;bulos 6, en  cuatro cucharadas de agua.</p> <h4 align="left">Obstrucciones mesent&eacute;ricas</h4>     <p align="justify">La obstrucciones mesent&eacute;ricas llamadas por los franceses <em>carreau</em> son &uacute;nicamente el s&iacute;ntoma de  otros achaques; as&iacute; es que las lombrices, la dentici&oacute;n dificultosa, y las  indigestiones frecuentes, producen las obstrucciones mesent&eacute;ricas.</p>     <p align="justify">As&iacute; se llama una enfermedad se&ntilde;alada por la inflamaci&oacute;n y  la hinchaz&oacute;n del vientre; los ni&ntilde;os atacados de este mal tienen la barriga  gorda y las dem&aacute;s partes flacas, las carnes blandas, los ojos por lo com&uacute;n  chispean y est&aacute;n hundidos y colorados, el aliento fuerte y oliendo a agrio, y  la lengua casi siempre sucia.</p>     <p align="justify">CURA. Si la causa de dicho mal fuere producida por  enfermedades ven&eacute;reas, indigestiones, dentici&oacute;n o lombrices, ser&aacute; preciso  recurrir a los medios indicados en cada uno de estos art&iacute;culos; pero si no se  percibiere ninguna causa conocida, sera bueno dar a los ni&ntilde;os alimentos  ligeros, as&iacute; como legumbres y arroz, verduras, sobre todo la leche; cada ocho  d&iacute;as se le dar&aacute; una purga de jarabe de achicorias compuesto; la d&oacute;sis es una  cucharada. Se usar&aacute; de la tintura espirituosa de genciana administr&aacute;ndola en un  poco de vino leg&iacute;timo de Burdeos, es decir que se pondr&aacute;n treinta gotas en cada  cucharada de vino, pudi&eacute;ndose repetir dos veces al d&iacute;a.</p>     <p>Esta enfermedad es de dif&iacute;cil curaci&oacute;n aunque la  homeopat&iacute;a cuenta con m&aacute;s recursos que la medicina antigua.</p>     <p>Los remedios m&aacute;s convenientes son: sulphur, calcarea  carb&oacute;nica, hepar sulphuris, baryta carb&oacute;nica.</p>     <p>Se echan 6 gl&oacute;bulos 6, de uno de estos medicamentos en  doce cucharadas de agua, y se van dando algunas al enfermo, variando la  sustancia medicamentosa, seg&uacute;n los efectos que se vayan notando.</p> <h4 align="left">Indigesti&oacute;n</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Esta enfermedad que consiste en la inacci&oacute;n del est&oacute;mago  para digerir los alimentos, reconoce por causa eficiente no s&oacute;lo la debilidad,  sino en la mayor parte de los casos la inflamaci&oacute;n causada por la sangre, la  bilis, linfa, etc. en el primer estado, se har&aacute; guardar la dieta al enfermo, y  en los otros dos se usar&aacute;n algunos d&iacute;as una de las tisana num. 44 y despu&eacute;s se  dar&aacute; al paciente el num. 53, en el mismo ataque del mal. Se emplear&aacute;n las tazas  de t&eacute;, de manzanilla con algunas gotas de &eacute;ter, el agua con az&uacute;car en grande  cantidad, pero si sigue el mal, se dar&aacute; sin demora el num. 53 con el fin de  provocar los v&oacute;mitos.</p>     <p align="justify">Cuando el est&oacute;mago est&aacute; sobrecargado de alimento, o si no  ha podido digerirlos, se originan unos trastornos que hacen padecer mucho, y se  pueden remediar con facilidad, empleando los remedios siguientes: antimonium,  &aacute;rnica, ipecacuana, nux v&oacute;mica y pulsatilla. Despu&eacute;s de elegido el medicamento  se echar&aacute;n 6 gl&oacute;bulos 6, en seis cucharadas de agua, y las va tomando poco a  poco el paciente hasta que logre mitigar los s&iacute;ntomas.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Bram&oacute;n, Joaqu&iacute;n: <br />   <em>El instructor. </em><br />   <em>Op&uacute;sculo de medicina homeop&aacute;tica dom&eacute;stica.</em> <br />   Imprenta El Ferrocarril, <br />   Matanzas, Cuba, 1860. <br />   Pag. 60 </p> <h4 align="center">Indigesti&oacute;n</h4>     <p><em>S&iacute;ntomas</em>.- Desgano, aborrecimiento a la comida, n&aacute;useas y  v&oacute;mitos; eruptos a huevos podridos y algunas veces diarrea.</p>     <p>Tratamiento.- Pulsatilla </p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Grosourdy, Renato:<br />   <em>El m&eacute;dico bot&aacute;nico criollo. </em><br />   <em>Flora m&eacute;dica y &uacute;til de las Antillas.</em> <br /> Librer&iacute;a Brachet, <br /> Par&iacute;s. 1864, <br /> pp. 83, 167-168 y&nbsp; 257 </p>     <p align="justify"><strong>Embarazo  g&aacute;strico-estomacal</strong>.- Afecci&oacute;n  ordinariamente de poca consideraci&oacute;n, que consiste en un trastorno en las  fuerza digestivas, con n&aacute;useas, v&oacute;mitos, a veces c&oacute;licos y diarrea. El embarazo  g&aacute;strico-estomacal se manifiesta por una cefalalgia m&aacute;s o menos fuerte, con  p&eacute;rdida del apetito m&aacute;s o menos pronunciada o anorexia; boca pegajosa y con mal  gusto; lengua saburral o con una capa amarillenta o blanquecina; gusto m&aacute;s o  menos amargo; n&aacute;useas y a veces v&oacute;mitos biliosos; sensibilidad epig&aacute;strica m&aacute;s  menos pronunciada.</p>     <p align="justify"><strong>Embarazo  g&aacute;strico-intestinal</strong>.- Adem&aacute;s  de los s&iacute;ntomas enumerados ya para caracterizar el estomacal, hay fatiga o  cansancio espont&aacute;neo, erutos, ventosidades, borborigmos, tensi&oacute;n m&aacute;s o menos  notable del abdomen, dolores vagos por las piernas y por los muslos y  especialmente en las rodillas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>Cura</em>.- Dieta m&aacute;s o menos severa y prolongada, seg&uacute;n la  intensidad de los s&iacute;ntomas; la ipecacuana en d&oacute;sis vomitiva; las&nbsp; tisanas purgantes; los amargos leg&iacute;timos.</p>     <p align="justify"><strong>Anona con  escamas, an&oacute;n</strong>.- <em>Anona Squammosa</em>, L.; <em>A. cinerea</em>, Dun.; <em>A. bullata</em>, Rich.- <em>Corosolier  &agrave; fruit, &eacute;calleux, cachiment, pomme canalle, hattier ou hatte</em>.-  Sweet sop custard- apple.</p>     <p align="justify">Las hojas, corteza y frutas verdes de esos &aacute;rboles  frutales, as&iacute; como las de las otras especies del mismo g&eacute;nero que se crian  bastante en las Antillas y en el continente vecino, tienen propiedades  astringentes algo pronunciadas y diariamente se prepara con un poco m&aacute;s o menos  de un manojo, seg&uacute;n la circunstancia, de ellos y una botella o cuartillo de  agua, un cocimiento o decocci&oacute;n que se administra por tasas en el t&eacute;rmino del  d&iacute;a contra las afecciones at&oacute;nicas del canal gastro-intestinal, las diarreas y  las disenter&iacute;as cr&oacute;nicas y rebeldes y sale bien.</p>     <p>La infusi&oacute;n de las hojas y pimpollos de esos &aacute;rboles y  especialmente del guan&aacute;bano tiene adem&aacute;s virtudes antiespasm&oacute;dicas y  estom&aacute;ticas bastante pronunciadas y constituye un remedio vulgar muy &uacute;til  contra las indigestiones o empachos, facilita las digestiones penosas y  desvanece los accidentes que les acompa&ntilde;an con tanta frecuencia como diarrea,  etc. </p> <h6>Gengibre</h6>     <p align="justify">El gengibre constituye un estimulante poderoso del  est&oacute;mago, pero que s&oacute;lo est&aacute; bien apropiado a los linf&aacute;ticos y tambi&eacute;n a los  que tienen digestiones trabajosas. Se junta frecuentemente con los purgantes  para disfrazar su gusto poco agradable ordinariamente y adem&aacute;s para favorecer  su acci&oacute;n entonando el est&oacute;mago que los tolera mejor, y disminuye mucho los  c&oacute;licos que acompa&ntilde;an a algunos como las hojas de sen verbi gracia.</p>     <p align="justify">Se prepara con un pu&ntilde;ado fuerte de esa sustancia  machacada y una botella de agua hirviente, una infusi&oacute;n o t&eacute; que se administra  vulgar y diariamente a los dolores del est&oacute;mago que acompa&ntilde;an a las malas  digestiones y tambi&eacute;n contra los empachos leves y sin gravedad. Se har&aacute; con &eacute;l  un jarabe muy bueno del modo siguiente: se echar&aacute; una botella de sirop o  lamedor de az&uacute;car hirviente sobre un manojo de gengibre machacado y se dejar&aacute;  todo junto sobre cenizas calientes durante un par de horas o hasta que se haya  enfriado as&iacute; poco a poco y despu&eacute;s de pasado por una franela ya estar&aacute; listo;  podr&aacute; utilizarse para endulzar las bebidas de los enfermos o se administrar&aacute;  por cucharadas repetidas dos o tres veces por d&iacute;a, es muy agradable. </p>     <p align="justify"><strong>Capraria  de dos flores; t&eacute; del pa&iacute;s o de las Antillas; fregosa, Vzla.- </strong><em>Capraria  biflora</em>, <em>L</em>. <em>Xuaresia biflora</em>, <em>Ru. Pav</em>.- <em>Capraire &agrave; deux fleurs, th&eacute; d&acute;Am&egrave;rique, de </em><em>la Martinique</em><em>, des  Antilles</em>, etc.&nbsp; </p>     <p align="justify">Esa mata que se halla con tanta abundancia en todas las  Antillas y en continente Americano es un remedio vulgar diariamente empleado; sin  embargo, como es bastante poderoso no se le debe administrar a pasto, como se  hace algunas veces; en efecto, tomada su infusi&oacute;n muy cargada y en dosis fuerte  puede producir una debilidad general, el sue&ntilde;o, la rigidez y a&uacute;n la par&aacute;lisis,  una especie de embriaguez, debilidad de la memoria y hasta v&eacute;rtigos; porque  deja el sistema nervioso como estupefacto; pero tomada en dosis regulares su  acci&oacute;n, tiene al contrario, mucha analog&iacute;a con la infusi&oacute;n de t&eacute; de China;  estimula ligeramente los nervios, entona los intestinos, facilita las  digestiones y proporciona un bienestar general. Las hojas desecadas con cuidado  a la sombra han de emplearse con preferencia a las frescas y se preparar&aacute; con  un manojo de ellas y una botella de agua hirviente la infusi&oacute;n de que estamos  hablando, la cual despu&eacute;s de endulzada, se toma por tazas en el t&eacute;rmino del  d&iacute;a; se hace uso de ella en las indigestiones y las diarreas que son su  consecuencia, o en los empachos de los ni&ntilde;os; se toma tambi&eacute;n como muy buen  sudor&iacute;fico. Las hojas aplicadas a los dolores, flatulentos o ventosos, los  desvanecen pronto, seg&uacute;n dicen en Venezuela.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Callejas y Asencio,  Wenceslao:<br />   &nbsp;<em>Manual  de Homeopat&iacute;a.</em><br />   <em>Instrucci&oacute;n con la cual en los partidos rurales, pueblos del interior y  dem&aacute;s puntos donde se carezca de facultativos<br />    pueden los padres y jefes de  familia prestar los primeros socorros a sus enfermos<br />    y a&uacute;n curarlos sin apelar  a medios violentos ni a medicinas para ellos desconocidas y peor administradas.</em> <br />   Tomo II. <br /> Imprenta de Espinal y D&iacute;az, <br />   Santiago de Cuba. 1868. <br /> &nbsp;Pp. 166-170 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hay una clase de dolores agudos en este importante  &oacute;rgano, los cuales por el mal tratamiento empleado en combatirlos, han  ocasionado muchas v&iacute;ctimas o crueles padecimientos que los acompa&ntilde;an hasta la  tumba a donde al fin descienden rodeados de martirios. El dolor a que nos  contraemos, es el que llaman comunmente &ldquo; dolor de pasmo&rdquo; o pasmo del est&oacute;mago,  el cual se presenta con una punzada aguda en este &oacute;rgano, v&oacute;mitos y diarreas no  pocas veces, frialdad general, sudores fr&iacute;os y copiosos, con bastante  frecuencia calambres y otros s&iacute;ntomas semejantes a los del c&oacute;lera. Este  alarmante estado es determinado casi siempre por una de las tres causas  siguientes:</p>     <p>1a.  Por estar  planchando u ocuparse en un largo ejercicio al fuego y beber agua fr&iacute;a, ba&ntilde;arse  o comer frutas.</p>     <p>2a. Por beber agua  fr&iacute;a arriba de un l&iacute;quido o alimento que se acaba de tomar caliente como caf&eacute;,  chocolate, arroz, etc.</p>     <p>3a.  Por comer frutas y  beber agua fr&iacute;a despu&eacute;s de una larga insolaci&oacute;n o trabajo estando agitado y  sudado.</p>     <p>Tambi&eacute;n suele atraer con todos o algunos de los s&iacute;ntomas  dichos por sobrecargar el est&oacute;mago de alimentos pesados e indigestos como el  caro, las huevas de lisa, la carne de cerdos y los amasijos de pasteler&iacute;a y  otras sustancias farin&aacute;ceas que adem&aacute;s de no asimilarse a todos los est&oacute;magos  son de dificil&iacute;sima digesti&oacute;n a&uacute;n para los m&aacute;s robustos.   [&hellip;]</p>     <p>[Tratamiento con] Arsenicum y pulsatilla.  </p>     <p align="justify">Aqu&iacute; a&ntilde;adiremos por lo que pueda convenir, una  observaci&oacute;n del Dr. Teste en las indigestiones de los ni&ntilde;os. Dice &eacute;ste sabio  profesor que cuando la indigesti&oacute;n de estos peque&ntilde;os seres es ocasionada por el  pan, galletas u otras preparaciones farin&aacute;ceas, el Lycopodium, es superior a la Pulsatilla para combatirlas. No teniendo hecha ninguna observaci&oacute;n  sobre el particular, nos limitamos a consignar la opini&oacute;n de &eacute;ste eminente  pr&aacute;ctico. </p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Navarro y Villar, Jos&eacute;  Joaqu&iacute;n: <br />   <em>Manual popular de medicina homeop&aacute;tica. </em><br />   Ravelo y Hermanos Editores. <br />   Santiago de Cuba, 1881, <br /> pp. 147-152 </p> <h4 align="left">Indigesti&oacute;n</h4>     <p align="justify">Ll&aacute;mase <em>indigesti&oacute;n</em> una perturbaci&oacute;n pasajera de las funciones digestivas. Es una de las afecciones  m&aacute;s comunes y est&aacute;n sujetas a ella a&uacute;n las personas que gozan de la mejor  salud. Varias son las causa que pueden producir la indigesti&oacute;n, y entre ellas  la introducci&oacute;n en el est&oacute;mago de una cantidad excesiva de alimentos,  especialmente alimentos de dif&iacute;cil digesti&oacute;n; el comer o beber cuando se est&aacute;  haciendo la digesti&oacute;n de la comida anterior; o hacer ejercicios violentos, o  incomodarse, o una emoci&oacute;n viva, sobre todo un pesar, un susto, un dolor, el  trabajo intelectual intenso o prolongado, cualquier cosa en fin, que perturbe  el trabajo del est&oacute;mago.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se siente ordinariamente plenitud, molestia, pesadez y  algunas veces dolor en el est&oacute;mago; despu&eacute;s vienen eruptos &aacute;cidos, algunas  veces con el sabor de los alimentos, otras un olor a huevos podridos; dolor de  cabeza, malestar, opresi&oacute;n, sudor fr&iacute;o en la frente, n&aacute;useas y por fin se  arrojan por el v&oacute;mito los alimentos indigestos, m&aacute;s o menos alterados con lo  que concluye generalmente la indigesti&oacute;n. Otras veces la perturbaci&oacute;n se  manifiesta en la parte inferior del tubo digestivo; y entonces hay dolores de  vientre con abultamiento, se arrojan gases f&eacute;tidos por el ano, y por fin se  presenta la diarrea, compuesta en su mayor parte de alimentos a medio digerir.  Este es el cuadro de s&iacute;ntomas de una indigesti&oacute;n com&uacute;n; pero puede tambi&eacute;n ser  tan benigna que se limite a un ligero malestar, o tan grave que llegue a  ocasionar otras enfermedades, como la apoplej&iacute;a.  </p>     <p>El mejor remedio para la indigesti&oacute;n es la <em>Pulsatilla</em>, sobre todo, en las producidas por la carne,  especialmente la de puerco, los alimentos grasientos, pasteler&iacute;a o las frutas.</p>     <p>El <em>ARSENICUM</em>, indigestiones producidas por  el pescado, los helados y las frutas heladas.<br />     <em>NUX V&Oacute;MICA</em>.- Cuando la indigesti&oacute;n proviene del abuso del vino o de  las bebidas alcoh&oacute;licas.<br />   ANTIMONIUM CRUDUM.- Es muy eficaz en las indigestiones  producidas por los &aacute;cidos; y est&aacute; muy indicado cuando los eruptos tienen el  gusto de los alimentos, pero ya &aacute;cidos.  </p>     <p>CARBO VEGETABILIS.- Indigestiones en que hay gran  desarrollo de gases, o que provienen de haber comido pescados o carnes ya  descompuestas.<br />   IPECACUANA.- Cuando hay muchos v&oacute;mitos que no cesan  despu&eacute;s de haber arrojado los alimentos indigestos.<br />   CALCAREA CARBONICA.- Es el medicamento por excelencia  para las indigestiones producidas por la leche, sobre todo, en los ni&ntilde;os; y  particularmente los de pecho.</p> <h4>DISPEPSIA</h4>     <p><em>Dispepsia</em> significa propiamente dificultad de digerir; asi es que  puede definirse la dispepsia que es una <em>indigesti&oacute;n  cr&oacute;nica</em>. </p>     <p align="justify">Las causas que pueden producir la dispepsia son: los  alimentos demasiado suculentos o mal preparados, el abuso de las bebidas  alcoh&oacute;licas; la dieta demasiado severa o demasiado prolongada; el abuso de los  ba&ntilde;os; los trabajos excesivos, bien sean f&iacute;sicos o intelectuales; las p&eacute;rdidas  debilitantes, los sufrimientos morales, el abuso de los placeres; en las  mujeres el cors&eacute; demasiado ajustado, en f&iacute;n, todo lo que pueda producir  digestiones frecuentes.</p>     <p align="justify">Los  s&iacute;ntomas de dispepsia son: indigestiones tard&iacute;as y lentas; todo lo que se come  sienta mal; hay continuamente gran desarrollo de gases en el est&oacute;mago y en el  vientre; desgano unas veces, hambre canina otras; unos disp&eacute;pticos est&aacute;n muy  estri&ntilde;idos, otros tienen diarreas y la mayor parte, alternativos de estre&ntilde;imiento  y diarreas; somnolencia e unos, desvelos en otros; sue&ntilde;os desagradables,  pesadillas; tristeza, abatimiento, mal humor, disgusto de la vida; dolores de  cabeza, mareos, palpitaciones de coraz&oacute;n, etc., etc.</p>     <p>La dispepsia puede ser continua pero por lo general es  intermitente y en los intervalos el enfermo parece gozar de cabal salud.</p>     <p>Nada lograr&aacute; el tratamiento medicinal en la dispepsia, si  el enfermo no adopta un plan higi&eacute;nico apropiado; regularidad en las horas,  calidad y cantidad de las comidas; tranquilidad de esp&iacute;ritu, etc.</p>     <p>No debe hacerse uso del vino, la cerveza y otras bebidas,  permiti&eacute;ndose s&oacute;lo un poco de agua con ron a las personas acostumbradas a tomar  vino en las comidas. No debe tampoco usarse la soda, magnesia, pepsina, etc.,  que cuando m&aacute;s obran s&oacute;lo como paliativos, y la mayor parte de las veces hacen  m&aacute;s mal que bien.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las frutas de la estaci&oacute;n maduras o por lo menos en buen  saz&oacute;n, son convenientes, siempre que no sean naturalmente &aacute;cidas o de dif&iacute;cil  digesti&oacute;n. </p>     <p>Los medicamentos m&aacute;s indicados son: ANTIMONIUM CRUDUM,  ARNICA, ARSENICUM, BRYONIA, CALCAREA C&Aacute;RBONICA, CARBO VEGETABILIS, CHAMOMILLA,  CHINA, CINA, IGNATIA, IPECACUANA, LYCOPODIUM, MERCURUS, NUX VOMICA, PULSATILLA,  SEPIA y SILICEA.</p>     <p>Los principales medicamentos para el dolor de est&oacute;mago  son: ARSENICUM, BELLADONA, BRYONIA, CARBO VEGETABILIS, CHAMOMILLA, IGNATIANUX  VOMICA y PULSATILLA.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Segu&iacute;, Domingo Hernando: <br />   <em>Ojeada sobre la flora m&eacute;dica y t&oacute;xica de Cuba. </em><br />   La propaganda literaria. <br />   La Habana, Cuba, 1900, <br />   pp. 27-28 </p> <h4>Dicotiled&oacute;neas</h4> <h6>  Dialip&eacute;talos</h6>     <p>  La familia Anonaceas est&aacute; representada en Cuba por los  g&eacute;neros <em>Oxandra</em>, <em>Xilopia</em>, <em>Guanabanus </em>(anona)  y <em>Uvaria</em>.   (&hellip;) </p>     <p align="justify">En el g&eacute;nero <em>Guanabanus</em> se encuentra <em>G. muricatus</em> M (<em>Anona muricata</em>, L.): Guan&aacute;bana, de fruto  comestible y hojas pectorales, antidiarr&eacute;icas; el G. Palustris M (Anona Lin.)  Bag&aacute;, Palo bobo, de frutos muy f&eacute;tidos reputados venenosos y hojas arom&aacute;ticas;  el <em>G.</em> <em>Squamosus</em>, M (<em>Anona squamosa</em>;  Lin.): An&oacute;n, cuyas hojas y semillas encierran un aceite arom&aacute;tico, parasiticida  d&eacute;bil, su fruto es comestible us&aacute;ndose el epicarpio verde como astringente. Con  las hojas tiernas de esta planta, sal y aceite, preparan los curanderos un  cocimiento que consideran un espec&iacute;fico para la cura del <em>empacho</em>. </p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><strong>&nbsp;</strong>Mart&iacute;nez-Moles, Manuel: <br />   <em>Contribuci&oacute;n al Folklore.</em><br />   <em>&nbsp;Vocabulario espirituano, refranes,  frases proverbiales, dichos y dicaharachos usados en Sancti-Sp&iacute;ritus.</em> <br />   Ed. Cultural, <br />   La Habana, Cuba, 1928. <br /> Pp. 135-136 </p>     <p><strong>&nbsp;</strong><strong>Empacho. </strong>Dolor de est&oacute;mago, a veces con fiebre que ataca  generalmente a los ni&ntilde;os por ingerir comidas de dif&iacute;cil digesti&oacute;n // Quebrar el <em>empacho</em>. Operaci&oacute;n que hacen las  brujas y gentes ignorantes, consistente en tender al enfermo boca abajo y  estirarle la piel del lomo por tres o cuatro veces, con los dedos o con los  dientes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp; </p>     <p align="center">Mart&iacute;nez-Moles, Manuel: <br />   <em>Contribuci&oacute;n al folklore. </em><br />   <em>Tradiciones, leyendas y an&eacute;cdotas espirituanas. Tomo III</em> <br /> &nbsp;Ed. Cultural, <br />   La Habana, Cuba, 1931. <br />   Pp. 85-86 </p> <h4 align="left">Supersticiones  espirituanas</h4>     <p align="justify">Si superstici&oacute;n hemos de entender que es la creencia  extraviada de una cosa que no existe o que se exagera, aqu&iacute; en Sancti-Sp&iacute;ritus  tenemos gran acopio de estas creencias&hellip;</p>     <p align="justify">La supestici&oacute;n, que siempre se ha considerado como  producto de la ignorancia, en muchos casos es m&aacute;s bien producto de un h&aacute;bito  que inconscientemente se realiza, sin que se llegue a discutir el por que de  tal h&aacute;bito o preocupaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Pero por lo general, es en las gentes del campo en las  que m&aacute;s acentuadamete se observan las m&aacute;s groseras supersticiones (&hellip;) [como] el  mordisco o pellizco en la piel del lomo para <em>quebrar el empacho</em>.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, Ram&oacute;n: <br />   <em>Oriente folkl&oacute;rico. </em><br />   <em>Glosario de palabras dem&oacute;ticas, </em><br />   <em>frases demos&oacute;ficas y de valor hist&oacute;rico&hellip;</em> <br />   Imprenta Ros, <br />   Santiago de Cuba, 1936. <br />   Pag. 36 </p> <h4>Empacho</h4>     <p align="justify">El  Sr. Esteban Pichardo, en su Diccionario de Voces Cubanas describe el empacho  del modo siguiente: &ldquo;Aqu&iacute;&rdquo; tiene por principal acepci&oacute;n la indigesti&oacute;n, o ahito  o ahitera. </p>     <p align="justify">&ldquo;<strong>Quebrar el  empacho</strong>&rdquo; y tambi&eacute;n &ldquo;<strong>sobar el empacho</strong>&rdquo;..  Vulgarmente y entre curanderos no es curar el empacho por los medios terap&eacute;uticos,  sino privarle su malignidad, destruirle repentinamente con sus pamenas y  aparatos pellizcando en las espaldas o vientre hasta &ldquo;quebrar un huesito&rdquo;, o  como ellas dicen: ei Empacho.</p>     <p>&iexcl;Quebrar el empacho! Curar una indigesti&oacute;n (o creer que  la ha curado) con masajes, pellizcos, etc.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center">Santamar&iacute;a, Francisco J.<br />   <em>Diccionario General de Americanismos</em><br />   Editorial Pedro Robredo<br /> M&eacute;xico, 1942<br /> Pag.&nbsp; 592 </p>     <p><strong>-QUEBRAR EL EMPACHO</strong>, se dice en Cuba y parte de M&eacute;xico (Tabasco), a la  operaci&oacute;n de curarlo por medio de la maniobra especial de restirar a uno el  cuero del espinazo hasta la rabadilla.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Roig y Mesa, Juan Tom&aacute;s: <br />   <em>Plantas medicinales, arom&aacute;ticas&nbsp; o  venenosas de Cuba.</em> <br />   Ministerio de Agricultura. <br />   La Habana, Cuba, 1945, <br />   pp. 116-118, 120-122,  237-238, 263-265, 395-396, 433-434. <strong>&nbsp;</strong></p> <h4>AN&Oacute;N</h4>     <p align="left"><em>Annona  squamosa </em>Lin<em>. Fam. Anon&aacute;ceas</em>.<br />   SIN&Oacute;NIMOS.- Anona cinerea Dunal<br />   OTROS NOMBRES VULGARES.- Sweet sop, Sugar apple  (Florida); An&oacute;n (P. Rico); Pomme cannelle (Antillas francesas)<br /> HABITAT Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Arbolito originario de las  Antillas, cultivado por sus frutos en todas las regiones tropicales. Es uno de  los &aacute;rboles m&aacute;s comunes de Cuba; pero s&oacute;lo cultivado comercialmente en peque&ntilde;a  escala, para el consumo local. Se encuentran plantas de An&oacute;n, en fincas,  bateyes y en muchos patios de los pueblos de campo. Existe tambi&eacute;n en las dem&aacute;s  Antillas y en las Islas V&iacute;rgenes.</p>     <p>DESCRIPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- &Aacute;rbol m&aacute;s bien peque&ntilde;o  ocasionalmente de 10 m.  de altura, con las ramillas densamente pubescentes. Hojas de  el&iacute;ptico-lanceoladas a oblongas, de 6 a 12 cm. de largo y 3 a 4-5 cm. de ancho, a veces m&aacute;s grandes, pubescentes al menos  cuando j&oacute;venes, algunas veces lampi&ntilde;as cuando viejas, agudas o cortamente  acuminadas en el &aacute;pice, estrechadas u ocasionalmente redondeadas en la base,  con puntos diminutos; los peciolos de 5 a 12 mm. de largo. Flores perfectas, varias en un un grupo,  ocasionalmente solitarias. (&hellip;)</p>     <p>PARTES EMPLEADAS.- Las hojas, la corteza y las frutas.</p>     <p>APLICACIONES.- En Cuba se usan los reto&ntilde;os del an&oacute;n en  cocimiento para los resfriados y descomposiciones de vientre, bien solos o  junto con yerba buena.<br />   (&hellip;)<br />   De la Guanabana dice <em>Grosourdy</em> que sus hojas y pimpollos tienen propiedades antiespasm&oacute;dicas y estom&aacute;quicas y  constituyen un remedio vulgar muy &uacute;til contra lasa indigestiones o empachos,  facilitan las digestiones penosas y desvanecen los accidentes que les acompa&ntilde;an  con frecuencia.</p> <h4>APASOTE</h4>     <p align="left"><em>Chenopodium  ambrosioides. </em>L<em>. Fam. Quenopodi&aacute;ceas</em><br />   SIN&Oacute;NIMOS.- Chenopodium antihelminticum L. <br />   OTROS NOMBRES VULGARES.- <em>Pasote, Semen contra</em> de las Antillas. <em>Wormseed</em> (Estados Unidos); <em>West  Indian goose foot</em> (Antillas inglesas).<br />   HABITAT  Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Es una hierba anual que se encuentra no muy abundantemente en  terrenos yermos y cultivados y mucho m&aacute;s com&uacute;nmente cerca de las costas bajas  de toda la Isla. Crece tambi&eacute;n en Puerto Rico y en varias de las Antillas  Menores. Est&aacute; ampliamente distribu&iacute;da en las regiones templadas y tropicales de  ambos Mundos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">DESCRIPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- Es una hierba anual lampi&ntilde;a o  ligeramente glandular pubescente. con olor muy fuerte y peculiar, arom&aacute;tico;  tallos y hojas de 60 cm a 1 m de altura, angulosas y asurcadas. Hojas alternas,  pecioladas, oblongas y oblonga-lanceoladas, estrechadas hacie el corto pec&iacute;olo,  repando-dentadas, onduladas o las superiores enteras, de 2 a 9 cm de longitud, las superiores numerosas y mucho m&aacute;s  peque&ntilde;as. Flores perfectas, s&eacute;siles, sin br&aacute;cteas, verdes; en peque&ntilde;as espigas  axilares densas (...)</p>     <p>PARTES EMPLEADAS.- Toda la planta, sumidades floridas,  las semillas y el aceite extraido de &eacute;stas.</p>     <p>APLICACIONES.- Es muy conocida esta planta como verm&iacute;fugo  eficaz, usado con ese f&iacute;n en muchas partes del mundo.<br />   En Cuba, se le usa como verm&iacute;fugo desde hace muchos a&ntilde;os  y se le vende al menudeo por los yerberos de la Habana y Santiago de Cuba.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n102/f13hi102.jpg"><img src="/img/revistas/his/n102/f13hi102.jpg" width="207" height="308" border="0" /></a></p>     
<p align="center">Fig. 13. &nbsp;La obra  de Juan Tom&aacute;s Roig y Mesa tiene varias plantas curativas relacionadas con el  empacho.</p>     <p>&quot;La infusi&oacute;n teiforme y el aceite et&eacute;reo que  contienen estas yerbas muy arom&aacute;ticas, son digestivas, ligeramente estimulantes  y diafor&eacute;ticos. Se usan en casos de histeria. Empacho, indigesti&oacute;n, dolores  c&oacute;licos, catarro del est&oacute;mago, disenter&iacute;a, (...) <em>Hieronymus</em>.&rdquo; [&ldquo;Plantas diaf&oacute;ricas&quot;, Flora Argentina].</p> <h4 align="center"><strong>COPAL</strong></h4>     <p align="left"><em>Protium  cubense (Rose) Urban. Fam. Burser&aacute;ceas.</em><br /> SIN&Oacute;NIMOS.- Icica cubensis, Rose, Icica copal A. Rich;  Tetragastris cubensis Urb. <br /> HABITAT Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Arbol ind&iacute;gena, algo com&uacute;n en la  provincia de Oriente, por Baracoa, Banes y Mayar&iacute;, y raro en la provincia de  Pinar del R&iacute;o y en Isla de Pinos.</p>     <p align="justify">DESCRIPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- Arbol lampi&ntilde;o, las ramas  cil&iacute;ndricas, lampi&ntilde;as. Hojas grandes, cor&iacute;aceas, pennadas; foliolos 3 a 7, el&iacute;pticos, acuminados, enteros. brillantes de 5 a 8 cm.  de largo, algo desiguales en la base. Inflorescencia axilar, en cortos racimos  paicifloros. Flores perfectas (...).<br />   PARTES EMPLEADAS.- La resina.  </p>     <p align="justify">APLICACIONES.- Esta resina se llama en las farmacopeas  Resina Elemi, y en Cuba se usa mucho en el campo, para hacer parches que se  aplican a las sienes o a las v&eacute;rtebras cervicales contra el dolor de cabeza y  el aire. Esta especie no es el verdadero copal que es una especie mexicana.   (...)  </p>     <p align="justify">Otra especie de Schinus, Schinus molle L., algo propagada  en Cuba como ornamental y llamada en M&eacute;xico <em>Pimienta</em>&nbsp; y <em>Racimo&nbsp; de Rub&iacute;es, </em>se llama en el Brasil Aroeira.  (...)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Molle.- &Aacute;rbol terebint&aacute;ceo, que despide un olor parecido  al de la pimienta. Por incisiones, da un jugo pegajoso que, medio desecado,  tiene consistencia de cera y que es muy apto para fortificar las enc&iacute;as,  us&aacute;ndose contra la piorrea. Sus hojas son empleadas en la Argentina, Brasil y Per&uacute;, que es donde m&aacute;s abunda, contra el  empacho g&aacute;strico.- <em>J.B. Guti&eacute;rrez.</em> <br />   [&quot;Cura con yuyos&quot;].</p> <h4 align="center">Curbana    </h4> <em>Canella  winterana (L.) Gaertn. Fam. de las Canel&aacute;ceas.</em>     <p align="justify">SIN&Oacute;NIMOS.- Winterana canella L., Canella alba, Murray.</p>     <p align="justify">OTROS NOMBRES VULGARES.- Canela blanca, Malambo, Corteza  de Winter falsa; Barbasco (Puerto Rico); Wild Cinnamon, White good bark, Pepper  Cinnamon; Winter bark (Antillas inglesas, Bahamas y Florida).</p>     <p align="justify">HABITAT Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Es un &aacute;rbol com&uacute;n en las costas  altas de toda la Isla,  principalmente en la costa Norte; en bosquecillos y matorrales. No es abundante  en ninguna parte actualmente. Es ind&iacute;gena adem&aacute;s de Puerto Rico y las dem&aacute;s  Antillas Mayores y en muchas de las Antillas Menores y en la   Florida.Suministra  una madera dura y pesada, de coraz&oacute;n oscuro, pardo rojizo.<br />   Florece al empezar la primavera y los frutos maduran en  abril y mayo.</p>     <p align="justify">DESCRIPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- Es un &aacute;rbol hasta de 15 m. de altura, com&uacute;nmente es mucho m&aacute;s peque&ntilde;o, un arbusto;  el tronco alcanza hasta&nbsp; 25 cm. de di&aacute;metro, la corteza es gris, arom&aacute;tica, de sabor  arom&aacute;tico. Las hojas son lampi&ntilde;as, cor&iacute;aceas, oblanceoladas o espatuladas, de 3 a 10 cm. de largo, verde oscuras y algo brillantes en la cara  superior, m&aacute;s bien mate en la cara inferior, redondeadas u obtusas en el &aacute;pice,  con los nervios no prominentes; los pec&iacute;olos delgados cortos de 1 cm. de largo; flores en corimbos terminales (...)</p>     <p align="justify">PARTES EMPLEADAS.- La corteza, usada tambi&eacute;n como  condimento y como t&oacute;nico.<br />   APLICACIONES.- Figura en diversas farmacopeas como droga  oficial con el nombre de Canela Blanca o Canela Winterana.<br />   En Las Villas y en Camag&uuml;ey se usa la corteza, macerada  en alcohol, en fricciones contra el reumatismo.<br />   Tambi&eacute;n se usa el cocimiento de la corteza para el  est&oacute;mago, el empacho y contra el pasmo de las mujeres de parto.</p> <h4 align="center">Jengibre</h4>     <p align="left"><em>Zingiber zingiber </em>(L<em>.), Karst. </em><em>Fam. Zingiber&aacute;ceas</em>.</p>     <p align="justify">SIN&Oacute;NIMOS.- Amomum zingiber, L.; Zingeber officinale,  Rosc.<br />   OTROS NOMBRES VULGARES.- Ajengibre (Cuba); Jengibre dulce  (Puerto Rico); Ginger (Estados Unidos); Gingembre (Antillas francesas).<br />   HABITAT Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Planta nativa del Viejo Mundo y  vuelta espont&aacute;nea despu&eacute;s del cultivo. En la actualidad se cosecha poco  jengibre en Cuba pero hace unos 50 a&ntilde;os se le exportaba en cantidad apreciable.  Se le cultiva extensamente en las Antillas, en la Am&eacute;rica tropical continental y en los tr&oacute;picos del Viejo Mundo.</p>     <p align="justify">DESCRIPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- Hierba con tallo hojoso, de 6 a 9 dm. de altura y rizomas horizontales ramificados,  arom&aacute;ticos. Hojas d&iacute;sticas, lanceolado-lineales o lanceoladas de 18 1 28 cm de  largo y 1.2   a 2.5 cm de  ancho, s&eacute;siles, gradualmente estrech&aacute;ndose hacia un &aacute;pice acuminado,  estrech&aacute;ndose en la base; pec&iacute;olos envainadores. Ped&uacute;nculos de 15 a 25 cm de largo. Espigas elipsoideas de&nbsp; de 4 a 6 cm. de largo. Br&aacute;cteas persistentes (...)</p>     <p align="justify">PARTES EMPLEADAS.- Los rizomas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">APLICACIONES.- Adem&aacute;s de sus aplicaciones industriales y  como condimento se emplea mucho como medicinal. En Cuba se le emplea como  t&oacute;nico y estom&aacute;quico en los resfriados y descomposiciones del vientre. (...)</p>     <p align="justify">Seg&uacute;n <em>Grosourdy</em>,  el rizoma de jengibre, despu&eacute;s de reducido a polvo, se usa como revulsivo para  combatir las pleures&iacute;as y el reumatismo, junt&aacute;ndolo casi siempre con pimienta. </p>     <p align="justify">Agrega dicho autor que el jengibre constituye un  estimulante poderoso del est&oacute;mago, pero que s&oacute;lo est&aacute; bien a propiado a los  linf&aacute;ticos y tambi&eacute;n a los que tienen digestiones trabajosas. Se prepara, dice <em>Grosourdy</em>, con un pu&ntilde;ado fuerte de esa  sustancia machacada y una botella de agua hirviente, una infusi&oacute;n o t&eacute; que se  administra vulgar y diariamente contra los dolores de est&oacute;mago que acompa&ntilde;an a  las malas digestiones y tambi&eacute;n contra los empachos leves y sin gravedad.</p> <h4 align="center"><strong>Majuito</strong></h4>     <p align="left"><br />   <em>Capraria  biflora L. Fam. Escrofularia&aacute;ceas</em><strong>.</strong><br />   <br />   SIN&Oacute;NIMOS.- Capraria biflora pilosa Griseb.</p>     <p align="justify">OTROS NOMBRES VULGARES.-&nbsp;  Escabiosa, Esclaviosa, Mag&uuml;iro, Viuda (Cuba); Te del pa&iacute;s (Puerto Rico);  Goat-weed (Estados Unidos); Fregosa (Venezuela); th&eacute; d&acute;Am&eacute;rique (Martinica);  The du pays (Guadalupe); Escobo (Colombia): Claudiosa (M&eacute;xico).</p>     <p align="justify">HABITAT Y DISTRIBUCI&Oacute;N.- Es una hierba silvestre, muy com&uacute;n  en toda la   Isla, preferentemente en  lugares h&uacute;medos y cerca de las costas. En terrenos yermos y cultivados. Crece  tambi&eacute;n las dem&aacute;s Antillas Mayores y Menores, en Florida, Texas, la Bermuda, en M&eacute;xico y la Am&eacute;rica tropical continental.</p>     <p align="justify">DESCRPCI&Oacute;N BOT&Aacute;NICA.- Hierba perenne, con tallos de 3 a 9  dm de altura, ramificada, a veces pubescente. Hojas alternas, m&aacute;s largas que  anchas, oblanceoladas, cuneiformes u oblongas, de 1 a 4 cm de largo, agudas, agudamente cerradas por encima de  la parte media. Flores sobre pedicelos axilares. (...)<br />   PARTES EMPLEADAS.- Las hojas.  </p>     <p align="justify">APLICACIONES.- Se usa como astringente en las heridas y  como diafor&eacute;tica.<br />   &quot;Esta mata es un remedio vulgar diariamente  empleado, sin embargo, como es bastante poderoso no se le debe administrar a pasto,  como se hace algunas veces; (...).</p>     <p align="justify">Las hojas desecadas con cuidado a la sombra han de  emplearse con preferencia a las frescas, y se preparar&aacute; con un manojo de ellas  y una botella de agua hirviendo la infusi&oacute;n de que estamos hablando, la cual  despu&eacute;s de endulzada, se toma por tazas en el t&eacute;rmino del d&iacute;a; se hace uso de  ella en las indigestiones y las diarreas que son su consecuencia, o en los  empachos de los ni&ntilde;os; se toma tambi&eacute;n como un buen sudor&iacute;fico&uml;... (<em>Grosourdy)</em></p>     <p align="justify">.<strong></strong></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>&nbsp;</strong>Seone Gallo, Jos&eacute;: <br />   <em>Remedios y supersticiones </em><br />   <em>en </em><em>la Provincia</em><em> de Las Villas</em> [Santa Clara]. <br />   Universidad Central  de Las Villas. <br />   La Habana, Cuba, 1962,&nbsp; <br /> pp. 71-73 y 276 </p> <h4>EMPACHO</h4>     <p align="left">El  empacho viene cuando se come mucha cantid&aacute; de alg&uacute;n alimento, porque el  est&oacute;mago digiere m&aacute;s f&aacute;cilmente mucha cantid&aacute; de muchas cosas diferentes que  mucha cantid&aacute; de una misma cosa. Pa curarlo, se palpa bien en la barriga y en  la boca del est&oacute;mago, pa hallar la pelota del empacho. Despu&eacute;s de hallarla se  unta aceite y se va pasando la mano pa que se vaya desbaratando la bola. Cuando  est&aacute; desbarat&aacute; se le pone a la persona un lavao de hojas harv&iacute;as&nbsp; de cundeamor, aguantando mucho rato pa que el  agua de cundeamor entre bien toa las tripas y saque el empacho pa fuera. Con  este remedio sale hasta el empacho de ajonjol&iacute;, que es el m&aacute;s malo de sacar.<br /> <em>Barbero, Santa Clara </em></p>     <p>Pal empacho es muy bueno ponerse un empalsto de papa  cruda rall&aacute;. Se pone sobre la pelota y la rebaja en seguida.<br />     <em>Adela.  Campesina, Santa Clara</em>.</p>     <p>Se  coge una molleja de pollo y se tuesta al sol o en la candela y despu&eacute;s se  pulveriza. Se hace un cocimiento de manzanilla y se le echa una cucharadita  rasa de polvo de molleja. Se toma caliente.<br />     <em>Isabel.  Campesina. Yaguajay.</em></p>     <p>Pal empacho se da masaje con aceite caliente y sal, pa  bajar la pelota. Despu&eacute;s se toma cocimiento de ruda, bien caliente, pa que se arrastre el empacho. A la media hora ya lo ha  cagao.<br /> <em>Luz Mar&iacute;a.  Ama de casa. Santa Clara.</em></p>     <p>Pal  empacho se coge la semilla de un mamey colorao grande; se le saca la almendra  que tiene dentro y se pica en nueve trozos y se pone a hervir en tres tazas de  agua. Se bota esta agua. Despu&eacute;s se pone a hervir en taza y media de agua y  cuando se ha gastao m&aacute;s o menos media taza, se baja de la candela y se toma  caliente.<br /> <em>Marina,  Ama de casa. Sancti Sp&iacute;ritus</em>.</p>     <p>La  pelota del empacho se desbarata tomando mucho cocimiento de cebolla color&aacute;. As&iacute;  me cur&eacute; yo un empacho de coco.<br /> <em>Feliciana.  Campesina. Falc&oacute;n</em>.</p>     <p>Se  coge una cuchar&aacute; de aceite de recino y una de aguardiente y se mezclan bien.  Despu&eacute;s se le echa una pizquita de sal y se toma. Destruye la pelota del  empacho.<br /> <em>Cirilo.  Campesino. Placetas</em>.</p>     <p>Se  arranca una tirita de cuero seco y se hace cocimiento. Sirve pa desbaratar el  empacho, tomao caliente.<br />   <em>Florentino.  Campesino. Miller.</em><br /> </p>     <p>Yo  curo el empacho, porque he nac&iacute;o con esa gracia, acostando al empachao,  pasandole la mano por la barriga y diciendo la oraci&oacute;n de San Bartolom&eacute;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">San  Bartolom&eacute; se alevant&oacute;<br />   un  ajito se encontr&oacute;<br />   y  el muy bueno se lo dio<br /> a  Fulano, como yo.</p>     <p align="center">Este  bocado te arranco<br />   sin  cuchillo y sin pu&ntilde;al,<br />   con  el Sant&iacute;simo<br /> Sacramento  del Altar.</p>     <p>La  oraci&oacute;n se dice una sola vez, pero se sigue pasando la mano un buen rato.  Despu&eacute;s se le da de comer un ajo, el ajo de San Bartolom&eacute;.<br /> <em>Rafaela.  Ama de casa. Santa Clara</em>. </p>     <p>Se  coge un empacho cuando se come algo indigesto, entonces se forma una pelota en  la barriga. Pa curar el empacho, yo acuesto al enfermo, le unto aceite caliente  en la barriga y le empiezo a pasar la mano, pa desbaratar la pelota, rezando  tres veces segu&iacute;as la oraci&oacute;n de San Bartolom&eacute;, que dice:</p>     <p align="center">Sacramento  del Altar.<br />   San  Bartolom&eacute; se alevant&oacute;<br />   por  un camino cogi&oacute;<br />   y  por su bien se encontr&oacute;<br /> a  Fulano como yo.</p>     <p align="center">Este  empacho te arrancamos<br />   sin  cuchillo y sin pu&ntilde;al<br />   con  el Sant&iacute;simo<br /> Sacramento  del Altar.</p>     <p>Si  el que est&aacute; haciendo la cura, sabe curar de verd&aacute; &ndash;porque pa eso hay que haber  nac&iacute;o pa la obra espiritual- , dispu&eacute; de rezar tres veces la oraci&oacute;n, la pelota  ha bajao pa las tripas y al poquito rato se ensucia.<br /> <em>Malvina. Lavandera. Caibari&eacute;n</em>.</p> <h4 align="center">&nbsp;[La salud depende del est&oacute;mago] </h4>     <p align="justify">La  sal&uacute; es lo m&aacute;s precioso que hay en la vida. El que tiene sal&uacute; lo tiene todo.  Hay mucha gente rica que por estar enferma no sabe que hacer con el dinero.  Hace muchos a&ntilde;os mi madre me contaba que all&aacute; por El&nbsp; Purial en una finca frad&iacute;sima viv&iacute;a un hombre  riqu&iacute;simo que estaba enfermo del est&oacute;mago y no pod&iacute;a comer na, ni carne de  puerco, ni jut&iacute;a, ni g&uuml;evo, ni na. El probe hombre viv&iacute;a a base de leche y pur&eacute;  y sin embargo ten&iacute;a dinero pa comprar la mejor de las com&iacute;as. Yo soy probe y  vieja pero tengo sal&uacute; y de vez en cuando me las doy de peligrosa y como lo  mismo costilla de puerco que potaje de garbanzos, y no me pasa na. </p>     <p align="justify">La sal&uacute; depende del est&oacute;mago y no se debe de abusar de  las com&iacute;as fuertes, lo mismo el que tiene buen est&oacute;mago quel que lo tiene  flojo. Hay una cosa que es fatal pal est&oacute;mago y por consiguiente pa la sal&uacute;:  comer frutas que no est&aacute;n en saz&oacute;n. El que se come una fruta verde est&aacute;  comprando noventa y nueve papeletas pa la rifa de la enfermed&aacute;. Las frutas hay  que comerlas cuando est&aacute;n en su punto, de lo contrario viene la mala digesti&oacute;n,  los v&oacute;mitos, la cagalera, la intosicaci&oacute;n&hellip;<br /> <em>Marina.  Campesina. 67 a&ntilde;os. Itabo.</em></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">L&oacute;pez Ojeda, Mar&iacute;a: <br /> &ldquo;Remedios caseros de ayer&rdquo; <br />   en <em>Islas</em> (Revista de la Universidad Central de Las Villas). <br />   Santa Clara, Cuba, 1965.<br /> &nbsp;Pp. 349-352 </p>     <p align="justify">(&hellip;)  los remedios caseros todav&iacute;a abundan. Y lo mismo el tilo, que la manzanilla y  la yerba-buena, siguen campeando por su respeto muy a pesar de los sedantes,  las pastillas efervescentes y los laxantes de moderna y cient&iacute;fica aplicaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">La muy relativa y discutible eficacia de algunos  remedios, por una parte, y las descabelladas ocurrencias que a manera de &ldquo;f&oacute;rmulas  benditas&rdquo; enriquecen la farmacopea popular, por la otra, hacen que nuestro  folklore tenga un nutrido recetario que evidencia un atraso tan pernicioso como  lamentable.</p>     <p align="justify">En uno de esos d&iacute;as en que mi h&iacute;gado rebelde me permite  tomar las cosas con calma, me d&iacute; la tarea de averiguar, por boca de mi madre,  algunos de estos remedios. Ella naci&oacute; en la ciudad de Matanzas en 1895 y hasta  que se cas&oacute; vivi&oacute; con su familia en el barrio de Versalles (&hellip;) Era un barrio  humilde, de gente que viv&iacute;a del trabajo en el campo, cuando no de pesca. All&iacute;  se cri&oacute; mi madre. Y ella&nbsp; -que a pesar de  su edad hace alarde de una memoria prodigiosa, recuerda con exactitud los  remedios que su abuela conoc&iacute;a y recomendaba para cualquier contingencia.</p>     <p align="justify">Muchos de ellos son harto conocidos. Otros, son  practicados de acuerdo con las variantes de la regi&oacute;n de donde provienen. Por  suerte, la mayor&iacute;a se ha perdido en el tiempo y en los antibi&oacute;ticos. Pero ah&iacute;  est&aacute;n dispuestos a delatar una &eacute;poca ingenua que ya no podr&aacute; recuperarse.   (&hellip;)</p>     <p align="justify">INDIGESTION: buscar restos de la comida que haya hecho  da&ntilde;o y tostarla hasta que quede como caf&eacute; y d&aacute;rselo a tomar a la persona  despu&eacute;s que le hayan quitado el empacho.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center">Feij&oacute;o, Samuel:<br /> &nbsp;&ldquo;Humor, fantas&iacute;a y superstici&oacute;n <br /> en los remedios populares  cubanos&rdquo; <br />   en <em>Signos</em>, julio-diciembre&nbsp;  1982. <br /> Pp. 91 y 96 </p>     <p>Los  decimistas populares cubanos han escrito muchas s&aacute;tiras sobre los excesos, los  errores y las fantasias grotescas de los remedios populares (nunca contra sus  verdaderas virtudes).</p>     <p align="center">El empacho <br />   Mujer, tr&aacute;eme un cocimiento <br />   de cabo de hacha con cuero<br />   porque creo que me muero<br />   si de esta no me reviento;<br />   yo que estaba tan contento,<br />   tan &aacute;gil y vivaracho, <br />   ahora cuando me agacho<br />   me siento un retorcij&oacute;n<br />   y es porque la digesti&oacute;n<br />   se me convirti&oacute; en empacho.<br />   <em>(Jos&eacute;  R. Calvo</em>)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Pero  donde hemos hallado una cantidad grande de remedios barbarosos ha sido en el  trabajo que nos enviara recientemente el camag&uuml;eyano <em>Andr&eacute;s A. Carreras Padr&oacute;n</em> (Carreras Padr&oacute;n, Andr&eacute;s: &ldquo;Remedios emp&iacute;ricos recogidos en la antigua provincia de  Camag&uuml;ey&rdquo; en <em>Signos</em>, julio-diciembre 1982, p. 111).   Los recogi&oacute; en la antigua provincia de  Camag&uuml;ey, en 1979: una gran cosecha de remedios caseros, bajo el t&iacute;tulo  agraciado y justo de &ldquo;Remedios emp&iacute;ricos&rdquo;. Sus raros remedios trabajamos. Seleccionamos  asombrados las siguientes fantasias y supersticiones. Pedimos resistencia.<br />   (&hellip;)</p>     <p align="justify"><em>Contra el  empacho</em>.&nbsp; H&aacute;gase que el pacente se coloque ambas manos  en la nuca. Estando en esa posici&oacute;n lev&aacute;ntesele en peso por los codos y  d&eacute;jesele caer de pie al suelo. T&oacute;mese una cinta roja y m&iacute;dase tres veces la  distancia que hay entre el hueso de la parte inferior del codo y el dedo mayor  de la mano, es decir, la punta, cortando la cinta por ese lugar. D&iacute;gasele al  paciente que sostenga una de las puntas de la cinta sobre su ombligo y la otra  ll&eacute;vese al extremo del brazo estirado. Si hay empacho, el brazo resultar&aacute; m&aacute;s  largo que la cinta, y no lo hay en caso contrario. </p> <h4>Indigestiones</h4> <ul>       <li>Para las  indigestiones, en medio litro de agua hervir una hojas de laurel de cocina. Cinco  tacitas al d&iacute;a.</li>       <li>Para las  indigestiones, mantenerse en ayunas y tomar cocimientos de c&aacute;scara de alm&aacute;cigo  o llant&eacute;n. </li>       <li>Para  trastornos del aparato digestivo, cocimientos de cundeamor.<br />   </li>     </ul>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">Cabrera, Lydia:<br />   La medicina popular cubana.<br /> &nbsp;En: <em>Revista  de la Universidad de M&eacute;xico</em>&nbsp; <br /> 37(9):36-37, 1982</p>     <p align="left">Para los males de intestinos y est&oacute;mago: el an&oacute;n (Anona  squamosa). El an&oacute;n es muy astringente y sus hojas, corteza y fruto verde se  daba a los enfermos del est&oacute;mago o intestinos y a los que padec&iacute;an de diarreas  cr&oacute;nicas y disenter&iacute;a. Como las hojas y pimpollos son antiespasm&oacute;dicos y  estom&aacute;ticos, se aconsejaba la infusi&oacute;n en indigestiones y empachos.</p>     <p>En polvos, los frutos secos se administran en peque&ntilde;as  dosis&nbsp; -dos cucharaditas de caf&eacute;-&nbsp; en lavativas que deber&aacute; retener todo el  tiempo que pueda el enfermo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><strong>&nbsp;</strong>Castellanos Jim&eacute;nez,  Israel: <br /> &ldquo;El curanderismo en Cuba&rdquo; <br /> en <em>El militante comunista</em>. <br /> La Habana, Cuba, septiembre 1987, <br /> pp. 82-90 </p>     <p align="justify"><strong>&nbsp;</strong>Recuerdo  que cuando yo era ni&ntilde;o, cada vez que ten&iacute;a dolores de estomacales, avisaban a  la &ldquo;abuelita&rdquo; Carmen. Era una viejita africana &ldquo;de naci&oacute;n&rdquo;, de ascendencia  posiblemente mandinga, quien pese a sobrepasar los ochenta a&ntilde;os a&uacute;n andaba muy  dispuesta para los trajines de la curander&iacute;a, principalmente para ejecutar el &ldquo;pasado  de mano&rdquo; con la finalidad de curar el &ldquo;empacho.&rdquo;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n102/f14hi102.jpg"><img src="/img/revistas/his/n102/f14hi102.jpg" width="160" height="238" border="0" /></a></p>     
<p align="center">Fig. 14. &nbsp;Art&iacute;culo  de <em>Israel Castellanos Jim&eacute;nez</em> que  describe los diversos tratamientos para el empacho en Cuba.</p>     <p align="justify">Se supon&iacute;a que el malestar era provocado por &ldquo;algo pegado  en el est&oacute;mago&rdquo;. Ese &ldquo;algo&rdquo;, residuo de una mala digesti&oacute;n&nbsp; -seg&uacute;n argumentaban-&nbsp; deb&iacute;a ser desprendido para que el enfermo se  pusiera bien. En tales casos se impon&iacute;a pasar la mano o sobar el vientre del  afectado. Ella oprim&iacute;a fuertemente el abdomen, despu&eacute;s proced&iacute;a a agarrar entre  sus dedos &iacute;ndice y pulgar secciones, lo m&aacute;s gruesas posibles, de la piel de la  espalda, dando pellizcos y estirones.</p>     <p align="justify">Las tenazas de sus dedos repet&iacute;an la operaci&oacute;n una y otra  vez, hasta que &ldquo;el pellejo sonara&rdquo;, pues era el aviso de que el empacho se  hab&iacute;a desprendido. Mientras no sonara, el suplicio continuaba, y yo  mentalmente, sin pretenderlo, pasaba revista a todos los ancestros de la  caritativa anciana.</p>     <p align="justify">Logr&eacute; salir airoso de aquellas desagradables pruebas en  las que tanto mis parientes como la curandera pretend&iacute;an hacerme un bien. </p>     <p align="justify">Al cabo del tiempo he logrado conocer que pese a toda  aquella buena voluntad, esos &ldquo;pasados de mano&rdquo; pod&iacute;an haberme provocado serios  da&ntilde;os si hubiese padecido de &uacute;lcera estomacal, de apendicitis y quiz&aacute;s pudieran  haberme lastimado los intestinos, el h&iacute;gado, el baso u otro de los &oacute;rganos que  se agrupan en el vientre y que resultan tan sensibles, sobre todo en los ni&ntilde;os.</p>     <p align="justify">El <strong>sobado</strong> abdominal se ejecuta con ciertas variantes, seg&uacute;n las regiones del pa&iacute;s. En una  investigaci&oacute;n realizada por los compa&ntilde;eros del Departamento de Estudios  Socio-Religiosos de la Academia de Ciencias de Cuba, se pudo comprobar que por ejemplo  en Sancti Sp&iacute;ritus y Cienfuegos se acostumbra poner al enfermo una cebolla  sobre el vientre, mientras se reza. En Camag&uuml;ey es com&uacute;n hacer una cruz sobre  el abdomen con una yema de huevo en la mano.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tambi&eacute;n en la provincia de &ldquo;Los Tinajones&rdquo; se estila otra  peculiaridad en el pasado de mano: se dan pellizcos o estirones (en forma de  cruz o no) en la piel de la barriga, en los m&uacute;sculos de las pantorrillas o en  las plantas de los pies. Pueden agregarse estirones de los dedos de los pies, con  el fin de hacerlos &ldquo;traquear&rdquo;, pues ese es el aviso de que el &ldquo;empacho&rdquo; est&aacute;  curado.<br />   Tales procedimientos pueden ir &ndash;no siempre- acompa&ntilde;ados  de rezos.</p>     <p align="justify">En diferentes lugares, antes de pasar la mano, se suele  averiguar si la persona tiene realmente &ldquo;empacho&rdquo;. Para precisar esto, se  realizan <strong>mediciones</strong> desde cierta  distancia hasta el ombligo del enfermo, en la que debe caber tres veces un  tramo escogido. Si la medici&oacute;n no da exacta, &ldquo;hay empacho&rdquo;.</p>     <p>En algunos sitios, esta medici&oacute;n se ejecuta con una  toalla; otros curanderos prefieren una soga o una s&aacute;bana. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Seone Gallo, Jos&eacute;:<br />   <em>El folclore m&eacute;dico de Cuba.</em><br /> Provincia de Camag&uuml;ey.<br />   Editorial de Ciencias  Sociales.<br />   La Habana. 1988,<br />   pp. 313-328<strong>&nbsp;</strong></p> <h4 align="center">Empacho</h4>     <p align="left">El empacho proviene de una pelota que se hace en la  barriga a consecuencia de algo que no se digiere. Da falta de apetito y dolor  de cabeza y uno se siente muy mal. Se cura tomando agua con sal y acostando a  la persona y pas&aacute;ndole la mano por la barriga hacia abajo para que la pelota  baje. Cualquiere alimento que se come en exceso produce el empacho, pero hay  algunos que tienen predestinaci&oacute;n como el ajonjol&iacute;, el man&iacute; y el arroz, cuando  no est&aacute; bien cocinado. A mi me dio un empacho de un arroz medio crudo que me  tuve que comer en Sagua de T&aacute;namo en una fonda chirripienta, y me lo cure con el remedio que le di, despu&eacute;s de haber tenido la  pelota de arroz crudo por tres d&iacute;as en el est&oacute;mago. A la hora de haber hecho el  remedio fui al servicio y ech&eacute; la pasta blanca que formaba la pelota. &iexcl;Ten&iacute;a  una peste horrible!<br /> <em>Emma, </em>campesina, Minas. </p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n102/f15hi102.jpg"><img src="/img/revistas/his/n102/f15hi102.jpg" width="167" height="248" border="0" /></a></p>     
<p align="center">Fig. 15. &nbsp;Libro de <em>Jos&eacute; Seoane Gallo</em> que contiene m&uacute;ltiples  remedios rurales para curar el empacho. </p>     <p align="left">Para curar el empacho hay que sobarlo y rezarle la  oraci&oacute;n de la Sant&iacute;sima Trinidad. Cualquier persona no lo puede sobar, porque hay que  tener gracia especial de nacimiento para hacerlo, una gracia que el  Todopoderoso le da a uno al nacer. A mi una se&ntilde;ora que me ven&iacute;a observando con  prevenci&oacute;n, me dijo que cre&iacute;a que yo ten&iacute;a la gracia, y que iba ense&ntilde;arme a  sobar y la oraci&oacute;n. Entonces, cada vez que ella curaba un caso, me avisaba y yo  iba a verla trabajar. Cuando se present&oacute; un caso de empacho en&nbsp; mi barrio, la se&ntilde;ora y yo fuimos a la casa  del enfermo y yo le hice la cura tal como la hab&iacute;a aprendido. Esperamos media  hora y enseguida el hombre fue al servicio y ech&oacute; la pelota. Yo le voy a decir  como es la cosa. Yo acuesto a la persona y la reconozco para saber si en  realidad es empacho lo que tiene. Desde el primer momento le voy pasando las  palmas de las manos por la barriga; si encuentro una pelota que al apret&aacute;rsele  al enfermo le duele, es que est&aacute; empachado de a viaje. Una vez determinado que  hay empacho, le unto aceite de comer en la barriga y voy pas&aacute;ndole la mano en  cruz. Yo uso la derecha porque no soy zurda, pero creo que cualquiera de las  dos sirve. Seg&uacute;n voy pasando la mano, voy rezando la oraci&oacute;n de la Sant&iacute;sima Trinidad,  que dice:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>Enfermedad,  yo te curo</em> [y  se le hace una cruz al enfermo en la barriga con la mano], <em>y en el nombre de Dios</em> [y  se hace ora cruz], <em>del Padre</em> [y  se hace otra cruz], <em>del Hijo</em> [otra  cruz] <em>y del Esp&iacute;ritu Santo</em> [otra  cruz]. <em>La   Sant&iacute;sima Trinidad</em>[otra  cruz] <em>es al mismo tiempo Dios, Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo</em> [otra cruz] <em>porque el propio Dios es el Padre</em> [otra cruz], <em>es el Hijo</em> [otra  cruz] <em>y es el Esp&iacute;ritu Santo</em> [otra  cruz]. <em>Am&eacute;n</em> [y  se hace la &uacute;ltima cruz] <br />   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br />   Entonces se le dice al enfermo que se vire bocabajo y se  le hala bien duro el pellejo de la cintura tres veces, y traquea, haciendo un  traquido que hay que oirlo para creerlo, porque es un ruido que parece un  latigazo. Si el pellejo no traquea, puede estar seguro de que el empacho no ha  bajado todav&iacute;a. Uno mismo, cuando falla, no debe repetir la cura; debe buscarse  otra persona para que sobe al enfermo. Eso pasa porque la gracia de una persona  no tiene por qu&eacute; ser efectiva en todos los casos. A m&iacute; nunca me ha pasado, pero  hay a quien le falla la gracia en un caso dif&iacute;cil. El empacho se diferencia de  la mala digesti&oacute;n en que lo que hizo da&ntilde;o se niega a salir como v&oacute;mito o como  diarrea y se forma una pelota en la barriga. Normalmente lo produce el comer  mucha cantidad de una misma cosa o el comer frutas que no est&aacute;n en saz&oacute;n.<br />   <em>Aurora,  Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p align="justify">Un empacho es una mala digesti&oacute;n de alg&uacute;n alimento que no  baja del est&oacute;mago y se queda formando una pelota; tambi&eacute;n lo puede producir una  digesti&oacute;n interrumpida por un susto o una impresi&oacute;n fuerte. Se cura sob&aacute;ndolo,  que quiere decir localizar la pelota y pasarle la mano como si se estuviera  amasando algo, para deshacerla. Cuando se siente que ya la pelota no est&aacute;, se dice: <em>!En  la gracia de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Esp&iacute;ritu Santo</em>&iexcl;&nbsp;Y se le halan los  diez dedos de las manos al enfermo, como se&ntilde;al de que la pelota baj&oacute;. As&iacute; me  ense&ntilde;aron a curarlo y as&iacute; lo he curado a much&iacute;sima gente, desde que yo ten&iacute;a  unos catorce a&ntilde;os. Que yo sepa, no hay que tener ninguna gracia especial para  sobar un empacho. Lo que hay que saber es sobarle la pelota al empachado sin  darle mucho dolor, porque deshacer la pelota duele. &iexcl;Preg&uacute;ntele a cualquiera  que lo haya sufrido, para que vea! Cuando la pelota est&aacute; deshecha, baja para el  intestino y se acab&oacute; el empacho.<br /> <em>Iluminado,  70 a&ntilde;os, campesino, central &quot;Noel Fern&aacute;ndez&quot;</em>.</p>     <p>El empacho no es otra cosa que algo que se come y no se  digiere, y que se atraviesa en el est&oacute;mago formando una bola que cuando se toca  duele. Para desbaratar la bola lo &uacute;nico que hay que hacer es tomar cocimiento  de cayaya, preferiblemente del reto&ntilde;o de la mata. A veces un solo cocimimiento  basta. Yo me he curado as&iacute; varios empachos que me han dado. &iexcl;En los a&ntilde;os que tengo  y con lo glotona que soy, calcule usted los empachos que he tenido!<br /> <em>Luisa, 70  a&ntilde;os, campesina, Minas</em>.</p>     <p align="justify">Desde chiquito yo tengo la gracia de curar el empacho. Mi  madre, que tambi&eacute;n la ten&iacute;a, me la descubri&oacute; y me ense&ntilde;&oacute; lo que hay que hacer y  decir. Cuando el paciente se encuentra frente a m&iacute;, lo miro fijamente a los  ojos y le pregunto si tiene fe en que yo lo puedo curar. Si me responde que s&iacute;,  le digo que se acueste y digo esta oraci&oacute;n: <em>&iexcl;En  el nombre del Padre, del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo!</em> &nbsp;Entonces empiezo a  rezar el credo y lo rezo siete veces y, mientras, voy haciendo cruces con las  manos en el est&oacute;mago del enfermo, toc&aacute;ndole la piel con suavidad. Eso es todo.  No he fallado en un solo caso de los que he tratado hasta hoy. La pelota que  forma el empacho no se debe desbaratar con la mano porque puede producirse una  hemorragia interior y el caso se agrava. La oraci&oacute;n sola debe desbaratarla.<br /> <em>Abelardo,  campesino, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p align="justify">&iexcl;Ay, el empacho, alma m&iacute;a! &iexcl;Que cosa tan jodida es el  empacho! &iexcl;Uno cree que se ahoga por causa de una pelota que tiene en la  barriga! &iexcl;Eso es peor que estar pre&ntilde;ada!&nbsp;  Andreita conoce c&oacute;mo se cura. Se cogen tres cogollos de an&oacute;n y se hace  un cocimiento bien cocinadito con un poco de sal, y se le da al empachado con  una cucharada de aceite, para que lo tome caliente, entonces se le dice que se  acueste y se le echa otra cucharada de aceite en la barriga y se le empieza a  pasar la mano con fuerza hacia abajo, para hacer que la pelota vaya bajando  mientras se reza el Credo.. Primero, antes de empezar, el que va hacer la cura  tiene que pasarse las manos por la cabeza para recoger en las manos la fuerza  del pensamiento. Luego, al terminar, no se puede lavar las manos hasta que el  enfermo vaya al servicio y ensucie la pelota; si se las lava, la pelota no  baja. Una enfermera que hab&iacute;a cuando la Guerra de Independencia me ense&ntilde;&oacute; este curado y desde entonces  yo se lo hecho a much&iacute;sima gente. Cuando la guerra se deban muchos casos de  empacho, porque la gente alzada contra Espa&ntilde;a ten&iacute;a que comer de lo que  hubiera, y a veces lo que hab&iacute;a era fruta de monte, que muchos ni sab&iacute;an si se  pod&iacute;a comer ni si estaba en saz&oacute;n; en otros casos era al rev&eacute;s, hab&iacute;a que  com&eacute;rsela casi podrida, porque no hab&iacute;a otra cosa. La enfermera que le dije y  yo ten&iacute;amos que curar todos los d&iacute;as varios casos de empacho.<br /> <em>Andrea, 80  a&ntilde;os, campesina, Vertientes</em>.</p>     <p align="justify">El empacho lo da algo que no se digiere y que se queda en  el est&oacute;mago; entonces se cr&iacute;a una pelota que duele much&iacute;simo. Es una mala  digsti&oacute;n que no pasa para el intestino. Lo &uacute;nico que hay que hacer para curarlo  es tomarse una cucharada de vino seco y m&aacute;s atr&aacute;s dos cucharadas de aceite de  comer; entonces la pelota se deshace y al poco rato da una diarrea muy  apestosa. Despu&eacute;s queda un asco en el est&oacute;mago que se quita con tres  cocimientos de mejorana. Hacer lo que la gente llama sobar el empacho es  peligros&iacute;simo, porque puede producir un sangramiento interior. Sobar el empacho  es desbaratar la pelota a base de amasijo intestinal.<br /> <em>Victoria,  campesina. Vertientes</em>.</p>     <p align="justify">El empacho es una pelota que se forma en la barriga, de  una mala digesti&oacute;n por comer algo indigesto o por una digesti&oacute;n interrumpida  por un disgusto. La gente acostumbra sobarlo destruyendo la pelota con la mano,  pero tratando de destruir la pelota se puede da&ntilde;ar algo por dentro, y yo  conozco varios casos de sobado que han parado en hemorragias y ha habido que  salir corriendo para ver al m&eacute;dico. La cura que yo conozco y recomiendo no  tiene nada que ver con eso. Consiste en coger al enfermo por los codos y alzarlo  todo lo que se pueda, para dejarlo caer parado. Se hace tres veces  seguidas&nbsp; la pelota baja sola, sin sobado  ninguno.<br /> <em>Hilda,  campesina. Vertientes</em>.</p>     <p>La  cura que yo conozco para el empacho es sobarlo, pas&aacute;ndole la mano por el  vientre hacia abajo, para que la pelota baje, y diciendo la oraci&oacute;n del Padre  Valencia, que dice:</p>     <p align="center"><em>Jesucristo  vencedor,</em><br />   <em>que  en la cruz el mal venciste,</em><br />   <em>quita  pronto este dolor, </em><br />   <em>por  la muerte que tuviste.</em><br />   <em>La  muerte de cuerpo y alma</em><br />   <em>te  pido se&ntilde;or se acabe, </em><br />   <em>poniendo  de antecesora</em>,<br />   <em>a  tu Sant&iacute;sima Madre</em>.</p>     <p>Al terminar se dice:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><em>&iexcl;Que vivan los pecadores! &iexcl;Misericordia! &iexcl;S&aacute;lvame,  S&aacute;lvame, Virgen P&iacute;a!</em></p>     <p align="justify">Mi abuelo, que fue quien me ense&ntilde;&oacute; la oraci&oacute;n y la cura,  me contaba que en el siglo pasado hubo una gran peste, que as&iacute; llamaban  entonces a las epidemias, de c&oacute;lera y de viruela rabiosa, que eran las dos  peores pestes que se daban entonces, y hab&iacute;a familias que sacaban de la casa  hasta diez muertos en un solo d&iacute;a, porque antes las familias eran muy grandes y  ten&iacute;an muchos hijos, no como ahora, que a veces los matrimonios ni tienen  hijos. Entonces fue cuando el padre Valencia, para fortalecer los &aacute;nimos, sac&oacute;  la oraci&oacute;n que le dije por inspiraci&oacute;n divina. Cuando aquello mi abuelo se la  aprendi&oacute;, igualito que todo el mundo. La oraci&oacute;n se dec&iacute;a continuamente y la  peste se acab&oacute;, gracias a Dios, porque de lo contrario Camag&uuml;ey, que fue la  regi&oacute;n m&aacute;s afectada, hubiera quedado sin habitantes. A esta peste se debe que  Camag&uuml;ey sea hoy en d&iacute;a la provincia que menos negros tiene, porque como  estaban en una situaci&oacute;n muy mala y nadie se preocup&oacute; por ellos, se murieron  casi todos. Los que hay hoy son casi todos hijos y nietos de haitianos y  jamaiquinos que vinieron despu&eacute;s de la peste.. Mi abuelo sufri&oacute; mucho cuando  aquello, porque entre el c&oacute;lera y la viruela se le murieron diez hijos. Eran  una cosa nunca vista, porque eran dos pestes juntas lo que hab&iacute;a. &Eacute;l me contaba  que le pasaba lo que a much&iacute;sima gente, que despu&eacute;s de llegar a la casa, luego  de enterrar un hijo, se encontraba con que se le hab&iacute;a muerto otro. Lo que yo  no le s&eacute; explicar ahora es como vino a usarse esta oraci&oacute;n que le dije para el  empacho, si al principio era para el c&oacute;lera y la viruela. Debe haber sido que  alguien, ante una situaci&oacute;n dif&iacute;cil de empacho rebelde, se decidi&oacute; a probarla y  le dio resultado; entonces se lo dir&iacute;a a otro y as&iacute; ir&iacute;a corriendo la voz.<br /> <em>Juana, 75  a&ntilde;os, campesina, Pajones</em>.</p>     <p align="justify">El empacho es una mala digesti&oacute;n de una comida que no  baja y se queda jodiendo en el est&oacute;mago. Produce mucho malestar general, dolor  de cabeza y destemplanza. Conozco casos que no se han atendido debidamente y  han durado hasta una semana. Hay una cosa en la que mucha gente, la mayor&iacute;a  dir&iacute;a yo, no se ha fijado, y es que cuando hay empacho se inflaman unas  glandulitas que hay en las corvas; se han fijado nada m&aacute;s en la bola que se  forma en la barriga. Pero no vaya a creer que se inflaman las dos glandulitas;  se inflama una sola, la que est&aacute; al lado opuesto al empacho. A mi me ense&ntilde;&oacute; a  curarlo una viejita que dec&iacute;a que es muy peligroso sobar el empacho en la  barriga, porque da hemorragia del interior. Lo que hay que sobar es la bolita  de la corva, que es la glandulita que le dec&iacute;a, que ahora me acuerdo que la  llaman ganglio. Para sobarla se le unta cualquier grasa, aceite o manteca de  puerco, y se le pasa a mano apretando un poco, hasta que se sienta rodar la  glandulita hacia abajo. Entonces el enfermo pega un grito terrible, porque el  dolor es espantoso, y al poquito rato tiene deseos de ir al ba&ntilde;o, porque la  pelota del est&oacute;mago baj&oacute; tambi&eacute;n. Yo le doy el remedio como cosa segura, porque  lo he probado yo misma curando a otras personas.<br /> <em>Mercedes,  47 a&ntilde;os, Mor&oacute;n</em>.</p>     <p align="justify">El empacho es una mala digesti&oacute;n que se estanca en la  barriga produciendo una pelota dolorosa hecha de la comida que hizo da&ntilde;o. A  pesar de la mala fama que tiene de que hace falta una oraci&oacute;n secreta para  curarlo y de que hay que tener gracia especial para decirla y para sobar, se  cura de la manera m&aacute;s sencilla que se pueda imaginar: tomando tres cocimientos  fuertes y calientes de an&oacute;n. Con esto yo no estoy diciendo que las otras curas  no sirven, porque cuando la gente las hace es porque le resuelven; lo que yo  digo es que no hace falta tanta complicaci&oacute;n. Adem&aacute;s, aunque no conozco ning&uacute;n  caso donde se haya dado, he o&iacute;do decir que el sobar puede producir hemorragia.<br /> <em>Pedro, 61  a&ntilde;os, campesino, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p>El empacho es una pelota que se forma en la barriga con  alg&uacute;n alimento que no cay&oacute; bien en el est&oacute;mago. La pelota se deshace facilito  tomando un poquito de agua con ceniza de le&ntilde;a.. Se hace tres veces, cada una  hora, y ya est&aacute;.<br /> <em>Campesino,  67 a&ntilde;os, Jimaguay&uacute;</em>.</p>     <p align="justify">Para curar el empacho se acuesta al empachado, se le unta  aceite de comer en las pantorrillas y se va frotando con los dedos hasta  encontrar una pelotica que es un ganglio inflamado, que se inflama nada m&aacute;s  cuando hay empacho; entonces, ya localizado,se frota duro hasta hecerlo ceder.  O&iacute;game, yo lo visto hacer y me lo han hecho, y de verdad que cede, que se  siente ceder, pero cuando cede, duele una enormidad y la pobre persona da un  grito tremendo. Luego de hecho esto, se le da a tomar una cucharada de aceite  de mesa, para que el empacho baje. Al poco rato tiene que ir al sevicio, porque  le da un dolor da barriga muy grande. La pelota que se forma en el est&oacute;mago me  la explico, pero la de la pantorrilla no me la puedo explicar. Y no es ning&uacute;n  cuento de caminos, porque yo lo he tenido.<br /> <em>Juan,  60 a&ntilde;os, Mor&oacute;n</em>.</p>     <p align="justify">En el campo donde mi madre nos cri&oacute;, nos curaba todas las  dolencias pas&aacute;ndonos la mano y d&aacute;ndonos cocimientos de yerbabuena, mientras iba  diciendo en voz muy baja un rezo; si ve&iacute;a que la cura no adelantaba, nos daba  un purgante al otro d&iacute;a. Cuando ella muri&oacute; ya yo ten&iacute;a m&aacute;s de treinta a&ntilde;os,  pero desde que era ni&ntilde;a ya a mi me hibiera gustado poder curar igual, pasando  la mano y con un rezo. Pero siempre que le preguntaba me dec&iacute;a: &quot;&iexcl;A ti no  tiene porque importarte esto, si tu no tienes a nadie a quien curar! &iexcl;Aqu&iacute;  quein cura soy yo!&quot; Ella curaba al vecindario entero y siempre lo hac&iacute;a de  la misma manera, con lo de las manos y el rezo, pero hablaba tan bajito que era  como un abejeo y yo no le pude coger nunca ni una sola palabra. La mayor&iacute;a de  la gente iba a verla para que le curara el empacho o la erisipela, pero curaba  cualquier cosa igual y nunca fallaba. Y no hab&iacute;a manera alguan de oir las oraciones.  Po fin, un d&iacute;a ella se puso medio matunga y dio la casualidad de que vino una  vecina para que la curara de algo que no me acuerdo. Ella le pas&oacute; la mano y le  hizo el rezo y la vecina se fue. Entonces yo aprovech&eacute; la oportunidad y le  dije: &quot;Mam&aacute;, ya usted est&aacute; vieja&nbsp;  &iquest;Por qu&eacute; no me ense&ntilde;a las oraciones? Cuando usted falte, &iquest;qui&eacute;n va a  curar a la gente?&quot; Ella se qued&oacute; pensativa un rato y luego me dijo:  &quot;&iexcl;Pero si no hay ninguna oraci&oacute;n que ense&ntilde;ar, hija mia! &iexcl;La mente me la da  en el mismo momento de hacer la cura! Lo que yo hago es encomendarme al  Todopoderoso, para que me ilumine y me permita hacer lo que Jes&uacute;s andaba  haciendo por este mundo, curando al enfermo sin medicinas y sin ser m&eacute;dico, y  ayudando al necesitado. Yo no puedo ayudar al necesitado de dinero porque no  soy rica ni soy gobernante, as&iacute; que tengo que conformarme con pedirle que me  ilumine y me permita curar. Yo lo que hice siempre fue tener fe en que &Eacute;l me  hab&iacute;a dado la facultad de curar al enfermo. Esa fe que yo tengo en &Eacute;l y la que  el enfermo tiene en m&iacute; es la que cura. &iquest;Ya t&uacute; ves?&nbsp; Tanto misterio durante a&ntilde;os que t&uacute; cre&iacute;ste  que hab&iacute;a y no hab&iacute;a ning&uacute;n misterio. &iexcl;No hay oraci&oacute;n ninguna que ense&ntilde;ar! Pero  esto no se le puede decir a la gentem porque pierde la fe en que se va curar  conmigo.&quot;&nbsp; Y como yo ten&iacute;a el deseo  de ayudar a la humanidad y como nunca fui bonita y ning&uacute;n hombre se interes&oacute;  nunca por m&iacute; y sab&iacute;a que me iba quedar soltera, cuando muri&oacute; mi madre decid&iacute;  hacer lo mismo que ella, inventar un rezo cualquiera cuando me encuentro frente  al enfermo y pasarle la mano por la cabeza y por la parte que le afecta. Aunque  he tratado de curar solamente el empacho y la erisipela, porque son las  enfermedades que m&aacute;s abundan por aqu&iacute; y porque les tengo antipat&iacute;a especial,  atiendo a toda persona que venga. As&iacute; he curado cientos de casos de muchas  personas enfermas que le pueden hablar muy bien de m&iacute;, sin cobrar un solo  centavo, igual que mi madre. <br /> <em>Curandera,  69 a&ntilde;os, campesina, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p align="justify">A m&iacute; me han dicho varas veces una cosa que nunca he  podido comprobar porque no he estado empachado ni nadie de mi casa tampoco, y  quiero aprovechar que usted est&aacute; aqu&iacute; para que me diga si es verdadm si lo  sabe. Dice la gente que para curar un empacho se rompe un term&oacute;metro, se le  saca el l&iacute;quido que tiene adentro, que tiene color de plata, y se toma con un  poco de agua tibia. &iquest;Es verdad eso?<br /> <em>Gerardo,  62 a&ntilde;os, campesino, Tamarindo</em>.</p>     <p align="justify">El empacho forma dos bolas, una grande y una chiquita; la  grande es en la barriga y la chiquita es en una corva. La de la corva es debida  a que all&iacute; hay una v&aacute;lvula que existe para que la sangre pueda circular de la  rodilla para abajo; parece que la bola de la barriga congestiona la sangre y  hace que la v&aacute;vula se inflame. Al bajar para el intestino la bola de la  barriga, la v&aacute;lvula se descongestiona y desaparece la bola chiquita. La cura  que yo conozco es una oraci&oacute;n que me ense&ntilde;&oacute; una viejita cuando yo era ni&ntilde;o.  Puede usted vivir plenamente convencido de que al empacho que se le diga esta  oraci&oacute;n desaparece. Primero hay que acostar a la persona y despu&eacute;s se dice la  oraci&oacute;n, que es para decir entre los dos, el que <em>cura</em> y el enfermo. El enfermo debe decir:</p>     <p align="center"><em>Al principio de los tiempos</em><br />     <em>San Gregorio se empach&oacute;,</em><br />     <em>y en el nombre de su hijo</em><br />     <em>la Virgen</em><em> se lo  cur&oacute;.</em> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y el que est&aacute;  curando debe decir:</p>     <p align="center"><em>Con mi mano pecadora, </em><br />   <em>que  Dios, el Padre, cre&oacute;, </em><br />   <em>a  t&iacute;, empacho de dos bolas</em><br /> <em>he  de curarte yo.</em> </p>     <p>Y se hace una cruz con la mano en la barriga y otra en la  corva mientras los dos van diciendo<em>: &iexcl;En el  nombre del Padre, del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo, Am&eacute;n Jes&uacute;s!</em> Todo esto que le he dicho hay que hacerlo tres veces. A  la media hora debe bajar. Si no baja, se le da al enfermo un purgante de pi&ntilde;&oacute;n  de purga.<br /> <em>Celedonio,  71 a&ntilde;os, campesino, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p align="left">Yo nada le puedo decir de esos empachos de que habla la  gente, de pelotas en el est&oacute;mago, de halar el pellejo, de sobar la pelota,  porque nunca en mi vida he visto nada de eso, a pesar de que se habla bastante,  y yo no soy muy dado que digamos a creer en lo que no veo. Ahora bien, hay un  tipo de empacho del que la gente no habla, pero que yo lo he padecido; como  tengo experiencia en eso, puedo hablar. Cuando uno est&aacute; muy sofocado y toma  agua de pronto con mucha rapidez, coge lo que se llama un empacho de agua. Para  curarlo se ponen a hervir tres tazas de agua, se dejan gastar hasta que quede  una sola, se baja de la candela el jarro, se deja que se ponga completamente al  tiempo, se toma, y se quita el empacho de agua, el &uacute;nico del que puedo hablar.  El s&iacute;ntoma que da es una llenura muy grande en el est&oacute;mago, como si uno hubiera  comido dos toneladas de comida, aunque no tenga nada en el est&oacute;mago; esto, como  usted comprender&aacute;, quita el apetito por varios d&iacute;as, y como uno no come, se  siente muy d&eacute;bil.<br /> <em>Manuel, 69  a&ntilde;os, campesino, Mabuya</em>.</p>     <p align="justify">El empacho es una mala digesti&oacute;n encabronada que no  quiere bajar para el intestino. Que yo sepa, todas esas cosas de las que habla  la gente, las pelotas en la barriga, el sobado del pellejo, la oraci&oacute;n de la Trinidad, son pamplinas basadas en ideas que se hace la gente.  Como la comida que hizo mala digesti&oacute;n se queda en el est&oacute;mago, la gente se  cree que se forma una pelota dura. Lo &uacute;nico que hay que hacer para curarse es  una cosa facilita, tomarse un cocimiento doble de hojas de algod&oacute;n y de  pendejera. Deben tomarse tres cocimientos en una hora, sin az&uacute;car ni sal. A la  media hora ya se sienten deseos de r al excusado.<br /> <em>Julia, 50  a&ntilde;os, campesina, Mabuya</em>.</p>     <p>El empacho con pelos es un empacho retrasado, un empacho  viejo que cr&iacute;a pelos, por viejo.Es el m&aacute;s malo que hay, porque es el &uacute;nico que  da fiebre. El remedio que conozco es coger una porquer&iacute;a de perro que sea  blanca, hervirla en agua por tres minutos, colar la hervidura con una telita y  tomarla caliente y sin az&uacute;car. Se hace una sola vez al d&iacute;a por tres d&iacute;as. Yo  tuve un empacho bastante malo, me dieron el remedio, lo hice y me baj&oacute;. La  porquer&iacute;a blanca de perro se debe a que el animal ha comido hueso; la prieta se  debe a que ha comido carne o vianda.<br /> <em>Gabriela,  67 a&ntilde;os, campesina, Santa Cruz del Sur</em>.</p>     <p align="justify">El empacho se debe a que se come con mucho apuro y no se  mastica bien; entonces se forma una bola en la barriga, porque lo que se comi&oacute;  no se puede digerir. F&iacute;jese en que no es lo mismo que una mala digesti&oacute;n,  porque en la mala digesti&oacute;n la comida baja y se tiene diarrea, o no baja y se  vomita. Para curar el empacho el remedio que conozco es irse pasando la mano  por el est&oacute;mago hacia abajo mientras se va diciendo esta oraci&oacute;n:</p>     <p align="center"><em>En  el nombre de Dios Todopoderoso,</em><br />     <em>empacho,  baja de lugar, </em><br />     <em>como  la virgen que baj&oacute;,</em><br />     <em>de  su sant&iacute;simo altar.</em> </p>     <p>Esta oraci&oacute;n es muy buena y la cura que da es positiva.  Me la ense&ntilde;&oacute; mi abuela hac much&iacute;simos a&ntilde;os. Con ella he curado yo a much&iacute;sima  gente. No hace falta tener gracia ninguna en el que la dice, y el mismo  empachado la puede decir, pas&aacute;ndose &eacute;l mismo la mano. Como la gente es muy  c&oacute;moda, le gusta que se la digan, por eso es que vienen a verme a m&iacute;.   <br /> <em>Leopoldina,  67 a&ntilde;os, campesina, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p>Lo malo que tiene el empacho es la pelota que se forma,  que hasta que uno la hace bajar se est&aacute; empachado. El remedio que conozco es  que otra persona se embarra una mano con aceite y se la va pasando al empachado  por la barriga para localizar la pelota. Cuando la tiene localizada, la otra  persona dice la oraci&oacute;n: <em>Padre,  Hijo y Esp&iacute;ritu Santo. Am&eacute;n</em>.Y hace una cruz en la pelota. Esto lo hace y lo dice tres  veces. Despu&eacute;s, con las dos manos empuja la pelota hacia abajo, para hacerla  bajar para el intestino, y dice la oraci&oacute;n:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><em>Igual que Pilatos a Jes&uacute;s empuj&oacute;</em><br />     <em> A este empacho  maldito lo empujo yo.</em> </p>     <p>Entonces se le da al enfermo una taza de agua con sal y  una cucharada de aceite de comer. Yo no se muy bien qui&eacute;n fue Pilatos, pero  parece ser que fue un jud&iacute;o malo, como son casi todos, que empuj&oacute; a Jesucristo  cuando iba cargando la cruz, porque usted sabe que cuando iba camino del  Calvario con la cruz a cuestas, tres judios malos le metieron tres empujones y  las tres veces Jesucristo cay&oacute; al suelo, con la cruz arriba. Yo supongo que  Pilatos debe haber sido uno de esos tres jud&iacute;os; si de verdad lo empuj&oacute;, le  aseguro que ahora debe andar por el infierno.<br /> <em>Flora, 83  a&ntilde;os, campesina, Camag&uuml;ey.</em></p>     <p>El empacho es una pelota antiestomacal que se forma en la  barriga a consecuencia de una mala digesti&oacute;n. Estomacal es lo que se digiere  con facilidad y antiestomacal es lo contrario, lo que no se digiere. El mejor  remedio que hay es irse orinando en una mano para irla pasando por la barriga  con fuerza y movi&eacute;dola hacia abajo, para desbaratar la pelota y hacerla bajar.  Yo no he hecho nunca el remedio porque nunca he estado empachado, pero lo he  o&iacute;do recomendar continuamente. Y yo digo que el remedio sirve, porque si no la  gente no lo recomendara.<br /> <em>Jos&eacute;  Ram&oacute;n, 66 a&ntilde;os, campesino, Florida</em>.</p>     <p align="justify">El empacho no es otra cosa que una mala digesti&oacute;n  pasmada, debido a una comida que no se puede digerir y que no baja, que forma  una pelota. Para curarlo hay que tener gracia. A mi me dijeron cuando era ni&ntilde;a  que yo la ten&iacute;a y me ense&ntilde;aron a curarlo. Yo voy pasando las manos suavemente,  embarradas con aceite de comer, por las ancas de las costillas y por el medio  de la barriga. El anca de la costilla es, yendo de abajo para arriba, el lugar  donde empieza el costillar. Esto tiene que ser naturalmente, con el enfermo  acostado. Despu&eacute;s viro al enfermo y le paso las manos por la espalda y por las  pantorrillas, porque ah&iacute; tambi&eacute;n se forma una pelotica. Despu&eacute;s de todo esto el  enfermo se siente muy mal, porque las pelotas comienzan a desbaratarse por  efecto del amasijo y es l&oacute;gico que eso moleste. La molestia dura tres d&iacute;as; al  tercero, el empachado ya quiere ir al servicio.<br /> <em>Mar&iacute;a, 78  a&ntilde;os, campesina, Puerto Tarafa</em>.</p>     <p>Cuando se cocina con carb&oacute;n de le&ntilde;a o con la misma le&ntilde;a  se producen dos clases de ceniza, una que es finita finita y otra que es  gordita gordita, que es como una boruguita que se siente garrasposa cuando usted  echa un poquito en la palma de una mano y le pasa los dedos, y que antiguamente  se le dec&iacute;a la flor de la ceniza. Hoy en d&iacute;a no se le dice ning&uacute;n nombre,  porque la gente ya no sabe nada de lo que vale la pena saber; s&oacute;lo saben de lo  que no sirve para nada&hellip;Para curar el empcho se usa la flor de la ceniza. Se  coge un jarro, se le echa una taza de agua y se pone a la candela hasta que  rompa a hervir. Entonces se baja de la candela, se le echa una cucharada amplia  de la flor de la ceniza y se tapa el jarro, igualito que cuando se hace t&eacute;.  Cuando ya el agua est&aacute; tibia, se destapa el jarro, se mueve un poco con una  cuchara y se toma, sin echarle az&uacute;car. A la medi hora ya la bola del empacho se  disolvi&oacute; y se sienten ganas de ir a hacer caca. El agua con ceniza es como una  lej&iacute;a que disuelve la bola.<br /> <em>Balbina,  99 a&ntilde;os, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p>El empacho es una mala digesti&oacute;n pasmada, que no es lo  mismo que paralizada; pasmada quiere decir que se par&oacute;, pero que no es de  gravedad la cosa, mientras que paralizada quiere decir que uno se puede morir  de embolia. El empacho de fruta se coge por comer fruta fuera de saz&oacute;n o de  saz&oacute;n pasmada. El remedio que yo conozco es para ese tipo de empacho y es la  cosa m&aacute;s sencilla de hacer: se coge la c&aacute;scara de la misma fruta que le hizo a uno  da&ntilde;o, se echa en la candela para que se queme, se recoge la ceniza, se hace un  cocimiento con ella, o mejor se echa la ceniza en un poquito de agua caliente y  se toma sin az&uacute;car.    <br /> <em>Mar&iacute;a, 100  a&ntilde;os, Hogar de Ancianos &quot;Padre Valencia&quot;, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p align="justify">El empacho proviene de una bola que se forma en la  barriga debido a un alimento que no quiso caminar para abajo. Antiguamente se  lo curaba con aceite de comer, sal de mesa y un ajo. Se coge una cucharada  grande de aceite, se echa en una tacita vac&iacute;a de las de caf&eacute; y se a&ntilde;ade la  cantidad de sal que se usa para un huevo frito, moviendo bastante con el cabo  de una cuchara para que la sal se disuelva; entonces se echa el ajo dentro y se  aplasta con el fondo de un pomito que quepa dentro de la tacita, para que se  junte bien con el aceite salado; se recoge con una cuchara y se toma. Al  poquito rato ya hay ganas de ir al servicio, lo que quiere decir que la bola  baj&oacute;.   <br /> <em>Elio, 92  a&ntilde;os, campesino, J&uacute;caro.</em></p>     <p>El empacho se debe a una pelota de comida sin digerir. El  remedio que conozco es decir la oraci&oacute;n de San Bartolom&eacute;:</p>     <p align="center"><em>San  Bartolom&eacute; se levant&oacute;,</em><br />     <em>sus  pies y manos lav&oacute;,</em><br />     <em>y  su gallito cant&oacute;.</em><br />     <em>Su  cord&oacute;n de oro colg&oacute;. </em><br />     <em>de  su cuello con gran ma&ntilde;a;</em><br />     <em>el  caminito cogi&oacute;</em><br />     <em>y  con Cristo se encontr&oacute;.</em><br />     <em>-&iquest;Donde  vas, Bartolom&eacute;?</em><br />     <em>-Se&ntilde;or,  a tu casa o tu mes&oacute;n.</em><br />     <em>-Vuelve  atr&aacute;s, Bartalom&eacute;, </em><br />     <em>que  yo te dar&eacute; un gran don</em><br />     <em>igual  que te di el perd&oacute;n:</em><br />     <em>casa  o lugar en que fueres</em><br />     <em>s&oacute;lo  tres veces mentado,</em><br />     <em>no  muera mujer de parto</em><br />     <em>ni  enferme nadie de empacho</em>.</p>     <p>La oraci&oacute;n la aprend&iacute; cuando yo era ni&ntilde;a y me la ense&ntilde;&oacute;  mi madre. Hay que decirla tres veces.    <br /> <em>Tila, 72  a&ntilde;os, campesina, Santa Cruz del Sur</em>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Yo he o&iacute;do decir que los guajiros se curan el empacho  cortando un pedazo de cuero de suela de zapato en forma de luna nueva, haciendo  un cocimiento con &eacute;l, ech&aacute;ndole sal y tom&aacute;ndoselo, colgando por la noche el  pedacito de suela en un lugar donde le d&eacute; la luna por tres noches seguidas. Yo  no s&eacute; si el remedio sirve; m&aacute;s bien me parece una brutalidad debida a la  ignorancia de los guajiros.<br /> <em>Guadalupe,  60 a&ntilde;os, Mor&oacute;n</em>.</p>     <p align="justify">Los empachos m&aacute;s malos son los de coco y los de ajonjol&iacute;,  porque los dos son muy dif&iacute;ciles de digerir. Cuando uno los come en gran  cantidad se digiere una parte y queda en el est&oacute;mago un resto que forma una  bola, la bola del empacho. Uno se palpa la barriga y le duele, y siente que  tiene una bola adentro. Yo, como gusta tanto el coco, siempre estoy empachada,  porque la verdad es que lo como como una desaforada. Y me lo curo de una manera  muy sencilla. Cojo bastante hoja de chamico y la pongo a hervir en un cubo  lleno de agua; cuando ha hervido un rato, echo el agua en una palangana grande  de hojalata que yo tengo y a&ntilde;ado agua fresca hasta completar tres cuartos de  palangana. Entonces me meto adentro, en el agua tibiecita, y me voy pasando las  manos por la barriga, inclin&aacute;ndome hacia alante para que el agua sola me la  agarre. A la media hora, cuando ya el agua est&aacute; fr&iacute;a, tengo ganas de ir al  servicio y all&iacute; es donde le digo adi&oacute;s al empacho.<br />     <em>Rosario,  62 a&ntilde;os, campesina, Sola</em>.</p>     <p align="justify">El empacho no existe, es un invento de la gente de campo  que no sabe curarse una mala digesti&oacute;n, les dura mucho y luego dicen que est&aacute;n  empachados. He o&iacute;do decir que se lo curan tom&aacute;ndose un litro de agua de mar en  un d&iacute;a. Lo que no s&eacute; es c&oacute;mo consiguen el agua.<br /> <em>Carmelo,  63 a&ntilde;os, obrero, Camag&uuml;ey.</em></p>     <p align="justify">El empacho se debe a un alimento que se come y se le  ocurre no bajar debido a que el est&oacute;mago no est&aacute; bien entonado. Se da  mayormente cuando uno come mucho de una cosa, pero hay cosas que tienen  tendencia perniciosa a empachar, como el ma&iacute;z, la carne de puerco, el mamey  amarillo de Santo Domingo, las rositas de ma&iacute;z&hellip;El remedio que conozco es coger  una molleja de gallina si el empachado es un hombre, o una molleja de gallo si  la empachada es una mujer, picarla en trocitos y ponerla a hervir. A los cinco  minutos se cuela, se le echa un poco de aceite de comer, un poco de sal y se  toma como un caldo consom&eacute;. En media hora destruye la pelota.<br /> <em>Caridad,  58 a&ntilde;os, campesino, Piedras</em>.</p>     <p align="justify">Mi abuelo me contaba que aqu&iacute;, a la salida de Camag&uuml;ey,  hab&iacute;a hace muchos a&ntilde;os una finca de un se&ntilde;or llamado Don Gener, cuya finca  ten&iacute;a un batey bastante grande. Como Don Gener les pagaba muy poco a los  guajiros que le trabajaban la tierra, ellos no ten&iacute;an un solo centavo para ir  al m&eacute;dico cuando se enfermaban, y se pon&iacute;an a protestar. Para contentar a los  guajiros Don Gener mand&oacute; a buscar a un curandero negro que curaba cualquier  diciendo una oraci&oacute;n. Y en tres ocasiones el hombre se puso a curar el empacho  apretando la barriga y lo que hizo fue provocar hemorragias. Los pobres guajiros  tuvieron que salir corriendo para el pueblo, para ir al hospital. Entonces  varias personas serias del batey fueron a ver a Don Gener para plantearle que  el curandero no era tal curandero, sino un ignorante y un estafador, porque el  verdadero curandero cura. Esa misma madrugada sali&oacute; para Oriente, escondido, el  curandero, con un dinerito que le dio Don Gener. Usted sabe que el guajiro es  muy malicioso, y cuando aquello alguno del batey sac&oacute; un versito llamado  &quot;El curandero&quot;, que dec&iacute;a:</p>     <p align="center"><em>Aqu&iacute;  no puedo decir</em><br />   <em>yo  que el heroe de mi historia</em><br />   <em>haya  tenido su gloria,</em><br />   <em>si  realmente no fue as&iacute;.</em><br />   <em>&iquest;Qu&eacute;  gloria puede tener</em><br />   <em>un  negro viejo y mierdero</em><br />   <em>con  fama de curandero</em><br />   <em>y  amigo de Don Gener,</em><br />   <em>si  huyendo hubo de correr</em><br />   <em>de  noche por un sendero?</em><br />   <em>Don  Gener era el abuelo</em><br />   <em>de  los due&ntilde;os de esta tierra</em><br />   <em>y  apadrin&oacute; al curandero</em><br />   <em>para  el guajiro contentar</em><br />   <em>y  no dejarlo protestar</em><br />   <em>contra  la injusticia cierta,</em><br />   <em>si  ten&iacute;a que habitar</em><br />   <em>en  esta poblaci&oacute;n muerta</em><br />   <em>donde  ni cables ni luz</em><br />   <em>lo  pod&iacute;an alegrar.</em></p>     <p align="left"><em>Campesino,  74 a&ntilde;os, Camag&uuml;ey</em>.</p>     <p>El empacho casi siempre se debe a comer una sola cosa en  mucha cantidad; eso hace que se quede una parte en el est&oacute;mago haciendo una  pelota que duele much&iacute;simo cuando se toca. El remedio que conozco es coger  cuatro o cinco papas, molerlas con c&aacute;scara y todo y poner a calentar la masa  molida en ba&ntilde;o de Mar&iacute;a, sin dejar que se cocine; cuando est&aacute; bastante  caliente, se quita la candela, se acuesta la persona, sin ropa, y se le pone la  moledura en la barriga como una guataplasma, hasta que sienta que el intestino  se le est&aacute; revolviendo, que quiere decir que la pelota se le est&aacute; bajando. En  una hora, a m&aacute;s tardar, la pelota se ablanda y hay que ir al servicio.<br /> <em>Estelvina,  65 a&ntilde;os, campesina, Florida</em>.</p>     <p>El mejor remedio para el peor empacho que haya es el que  yo le voy a decir ahora. Se le cortan seis tiras largas al cuero de chivo de un  taburete viejo, se ponen a hervir en una cantidad de agua de seis tazas y media  y se espera hasta que el agua se haya gastado hasta tres tazas; entonces se  sacan las tiras de cuero, se le echa un poco de sal al agua y se toma una taza  cada una hora. Rara vez se da el caso de que haya que tomar la tercera taza,  porque con la segunda ya el empacho baja.<br /> <em>Daniel, 52  a&ntilde;os, campesino, Nuevitas</em>.</p>     <p align="justify">En una ocasi&oacute;n yo cog&iacute; un empacho mal&iacute;simo de mel&oacute;n.  Hab&iacute;an pasado tres d&iacute;as y yo me sent&iacute;a la barriga llena de mel&oacute;n, eructando el  sabor a cada momento. El apetito se me quit&oacute; y, como no com&iacute;a, me sent&iacute;a muy  d&eacute;bil y sin ganas de trabajar ni hacer nada. Lo &uacute;nico que pod&iacute;a comer sin asco  era un poquito de caldo de gallina, y se me daba el caso de que el caldo bajaba  pero el mel&oacute;n no, de donde vine a sacar la cuenta clara de que lo que ten&iacute;a era  un empacho rebelde. Entonces pregunt&eacute; a todo el mundo lo que se pod&iacute;a hacer  para quitarme un empacho tan rebelde, y tres personas distintas me dieron el  mismo remedio, cocimiento de hojas y flores de manzanilla de la tierra hecho  con una cebolla entera picada, adentro. Entonces yo hice el cocimiento y me lo  tom&eacute; sin az&uacute;car, como me dijeron que lo hiciera, y me puse a esperar. A las dos  horas me dio una diarrea y se me quit&oacute; el empacho.<br /> <em>Campesino,  63 a&ntilde;os, Sibanic&uacute;</em>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La diferencia que hay entre un empacho y una mala  digesti&oacute;n es que el empacho hace que se tranque en el est&oacute;mago lo que hizo da&ntilde;o  y forme una pelota. Hay dos clases de empacho, el benigno y el rabioso. El  benigno es cuando no se forma pelota, y se cura poni&eacute;ndose en el est&oacute;mago una  toalla mojada en agua caliente, estando acostado. El rabioso es cuando se forma  la pelota. El remedio que se hace es coger una semilla de mamey colorado,  romperle la c&aacute;scara dura que tiene, sacarle la masa, que es como una almendra  grande olorosa a yodo, picarla en pedazos y ponerla a hervir con flores de  manzanilla. A los tres minutos se quita de la candela, se cuela y se toma tibio  y sin dulce. Con un solo cocimiento basta para destruir la pelota. No se le  vaya a ocurrir poner que se toma con sal, porque con sal ese cocimiento da una  vomitera que dura una semana.<br /> <em>Campesino,  67 a&ntilde;os, central &quot;Patria Libre&quot;.</em></p>     <p>Para curar un empacho lo &uacute;nico que hay que hacer es  destruir la pelota; el mejor remedio es coger un poco de resina de manzanillo  de costa, ponerlo a calentar por cinco minutos con un poco de agua en ba&ntilde;o de  Mar&iacute;a; luego se le echa az&uacute;car blanca, se toma, y el empacho no dura media hora  m&aacute;s, porque produce una tremenda diarrea que lo deja a uno tan d&eacute;bil, que hay  que tomarse despu&eacute;s un caldo fuerte de gallina. El empacho viene a ser una mala  digesti&oacute;n que se queda, que no se va.<br /> <em>L&aacute;zaro, 43  a&ntilde;os, campesino, Camag&uuml;ey.</em></p>     <p align="justify">Para curar a un empachado se coge una tirita de tela  blanca que est&eacute; limpia y se le toma al empachado la medida que tiene desde la  punta del dedo del medio hasta el codo, con la medida bien tomada se va al  fog&oacute;n, se tira la tirita a la candela, para que se queme, y se dice la oraci&oacute;n:<br />   &iexcl;Igual que esta medida se quema y se destruye, que se  destruya el empacho!</p>     <p>Esto tiene que hacerlo otra persona. Luego se le da al  enfermo una pildorita hecha con&nbsp;&nbsp; resina  de guaguas&iacute;, que hace efecto de purgante.<br /> <em>Campesino,  74 a&ntilde;os, central &quot;Patria Libre&quot;</em>.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Mart&iacute;nez,  Florentino: <br />     <em>Creencias populares. </em><br />   Publicigraf. <br />   Santa Clara, Cuba,  1993, <br />   pp. 15-16</p> <h4><strong>Remedios caseros</strong></h4>     <p>  Aunque excluimos del asunto que venimos tratando los  llamados <strong>remedios caseros</strong>, porque  estos son dados de buena fe&nbsp; -y si no matan,  engordan-&nbsp; mencionaremos algunos que  rozan con la <strong>brujer&iacute;a</strong>, y carecen de toda l&oacute;gica&hellip;<br />   (&hellip;)<br />   Eran [ las santiguadoras]  una se&ntilde;oras que acud&iacute;an a santiguar un chico indigesto cuando no ah&iacute;to de  par&aacute;sitos, y mientras musitaba un <strong>rezo</strong>,  le pasaba la mano por el est&oacute;mago, o por el vientre&hellip;y ya est&aacute;: se curaba o no.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"> Santiesteban,  Argelio:<br /> <em>Uno y el  mismo. (Notas de folklore cubano&hellip;) </em><br />   Ediciones Uni&oacute;n, <br />   La Habana, Cuba, 1995 <br />   pp. 97-98</p>     <p><strong>Empacho</strong>.- S&iacute;ndrome folkl&oacute;rico, identificable con trastornos  digestivos. El empacho se &ldquo;cura&rdquo; <em>sobando</em> al paciente. Algunos curanderos soban el abdomen, pero otros recurren a las  piernas. S&iacute; logran &eacute;xito, afirman que han <em>quebrado</em> el empacho.<br /> El empacho y su peligroso tratamiento han sido descritos  en Uruguay, Argentina y entre los chicanos.<br /> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">C&aacute;rdenas Molina, Gisela;  Trist&aacute; P&eacute;rez, Antonia Mar&iacute;a y Werner Reinhold<br />   <em>Diccionario del espa&ntilde;ol de Cuba</em><br />   Editorial Gredos<br />   Madrid, 2000<br />   Pag. 229</p>     <p><strong>empacho:&nbsp; curar el</strong>-&nbsp;&nbsp; <br />   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>quebrar  el-</strong><br />   <strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; sobar el-</strong>&nbsp; </p>     <p><em>coloquial</em>. Curar una indigesti&oacute;n, especialmente tirando de la piel  en el est&oacute;mago o a lo largo de la columna vertebral {<em>alguien le cura el empacho </em><em>&lt;&lt;</em><em> a alguien</em><em>&gt;&gt;</em>} (<em>Cu</em>: quebrar el empacho, sobar el  empacho).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Coronel Carbajal, Carlos<br />   Problemas identificados en  el manejo de la enfermedad diarreica aguda<br />   <em>Rev Cubana Med Gen Integr</em> 2000;16(4):340-5<br />   <a href="bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol16_4_00/mgi05400.pdf">bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol16_4_00/mgi05400.pdf</a> <br />   (Consulta: 14 nov 2006)</p>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio retrospectivo de corte transversal  en el Hospital &quot;Armando E. Cardoso&quot; [Gu&aacute;imaro<em>, </em>Camag&uuml;ey] en  el per&iacute;odo de 1 a&ntilde;o (mayo 98-febrero 99). </p>     <p align="justify">Este estudio consisti&oacute; en encuestar a 256 madres de ni&ntilde;os  con diarreas agudas con el objetivo de identificar las costumbres inapropiadas  que a&uacute;n persisten en el manejo ambulatorio de las enfermedades diarreicas. </p>     <p align="justify">Al concluir el estudio se pudo apreciar c&oacute;mo en el 56,3 %  de los pacientes hubo mal manejo alimentario, adem&aacute;s solo el 12,1 % de las  madres buscaron orientaci&oacute;n m&eacute;dica en las primeras 24 horas. En este estudio se  pudo conocer que el 100 % de las madres saben que las soluciones de  rehidrataci&oacute;n oral (SRO) forman parte del tratamiento de la EDA, pero solo el 42 % conoce que previenen la  deshidrataci&oacute;n, adem&aacute;s solo un 25 % conoce de otros l&iacute;quidos que reemplazan el  uso de las soluciones de rehidrataci&oacute;n oral.  </p>     <p align="justify">(&hellip;) Las causas de las enfermedades diarreicas atribuidas  por las madres m&aacute;s frecuentemente fueron la infecci&oacute;n con el 23,4 %, seguida  del empacho con el 21,5 % y la dentici&oacute;n en un tercer plano con el 16,8 %  (tabla 4). </p>     <p align="center">Tabla  4.<strong> </strong>Causas seg&uacute;n las madres<strong></strong></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="199" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Causas</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">No. de    pacientes</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">%</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Infecciones</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">60</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">23,4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Empacho</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">55</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">21,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Dentici&oacute;n</p></td>     <td width="200" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">43</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">16,8</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Resfriado</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">39</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">15,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Intolerancia a&nbsp;la leche&nbsp;</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">32</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">&nbsp;&nbsp; 13,5&nbsp; &nbsp;</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p>Par&aacute;sitos</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">25</p></td>     <td width="200" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">10,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p align="center">Total</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">256</p></td>     <td width="200" valign="top">    <p align="center">100</p></td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente:  Encuesta</p>     <p>Otro aspecto recogido en la encuesta se muestra en la  tabla 5, donde se aprecia el tratamiento empleado por iniciativa materna en 109  pacientes, siendo lo m&aacute;s frecuente la utilizaci&oacute;n de cocimientos en 43 casos. </p>     <p align="center">Tabla  5. Tratamiento utilizado<strong></strong></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="299" valign="top">      Tratamiento </td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">No. de    pacientes</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    <p>Cocimientos</p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">43</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Novatrop&iacute;n</p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">25</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    <p>Entopar&aacute;sitos&nbsp;&nbsp; </p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    <p>Antibacterianos</p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">16</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    <p>Metoclopramida</p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">23</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="299" valign="top">    <p align="left">Total</p></td>     <td width="299" valign="top">    <p align="center">109</p></td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente:  Encuesta.</p>     <p>(&hellip;)    De esta forma se puede concluir que hay costumbres que  deben ser erradicadas de inmediato mediante el accionar de la atenci&oacute;n  primaria, y para lograr este objetivo es necesario insistir en las siguientes  medidas: </p> <ul>       <li>Orientar a  la familia, y sobre todo a las madres, respecto a la administraci&oacute;n correcta de  las SRO en pacientes con enfermedades diarreicas y su utilidad en la prevenci&oacute;n  de la deshidrataci&oacute;n.</li>       <li>Orientar a  las madres en el mantenimiento de una dieta sin restringir los alimentos.</li>       <li>Mantener  una buena higiene personal y ambiental.</li>       <li>Administrar  otros l&iacute;quidos que suplan las sales de rehidrataci&oacute;n oral como son: jugos,  sopas, caldos, yogur, ya que esta dieta puede mantener la hidrataci&oacute;n, en ni&ntilde;os  que no aceptan las sales de rehidrataci&oacute;n oral.</li>       <li>No  administrar medicamentos por cuenta propia ni recomendados por ning&uacute;n personal,  si no es especialista de la salud.</li>       <li>Acudir  r&aacute;pidamente al m&eacute;dico ante la aparici&oacute;n de deposiciones l&iacute;quidas.</li>       <li>No  administrar cocimientos ni remedios caseros.</li>       <li>Vigilar el  peso del ni&ntilde;o en los d&iacute;as que tiene diarrea.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Orientar  en las posibles complicaciones de la enfermedad diarreica y la forma de  prevenirlas.</li>     </ul> <h6>&nbsp;Recomendaciones</h6>     <p>Recomendamos que el M&eacute;dico y Enfermera de la Familia desarrollen un accionar con vistas a ense&ntilde;ar en la  poblaci&oacute;n los conocimientos necesarios para prevenir y enfrentar las  enfermedades diarreicas agudas. </p>     <p><br /> </p>     <p align="center">Cervantes  Baute, Isidra de la Caridad (1) Bosch Govea, Mariela (2) y Graciela Armero P&eacute;rez (3)<br />   1    Licenciada en Enfermer&iacute;a. 2 Licenciada en Educaci&oacute;n,  Especialidad en Lengua Inglesa. 3 Dra. Especialista de I Grado en  Pediatr&iacute;a. <br />   Valoraci&oacute;n del  conocimiento de las madres sobre las diarreas y su prevenci&oacute;n<br />   <em>Rev Cubana Enfermer&nbsp;</em> 17(1):&nbsp; 2001<br />   <a href="http://scieloprueba.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-03192001000100010&amp;lng=pt&amp;nrm=iso&amp;tlng=es">http://scieloprueba.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-03192001000100010&amp;lng=pt&amp;nrm=iso&amp;tlng=es</a><br />   Consulta: noviembre  de 2006</p> <h4 align="center">Resumen </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un  estudio descriptivo y transversal con la finalidad de evaluar el conocimiento  sobre la enfermedad diarreica y su prevenci&oacute;n en 260 madres de ni&ntilde;os menores de  1 a&ntilde;o, pertenecientes al Policl&iacute;nico Docente &quot;Victoria de Gir&oacute;n&quot; de  Palma Soriano, durante el per&iacute;odo comprendido de enero de 1998 a igual mes de 1999, a &eacute;stas se les  aplic&oacute; una encuesta previamente elaborada al efecto. Entre los principales  resultados sobresalieron que la mayor parte de ellas consideraban que el  par&aacute;sito era la causa fundamental de las diarreas y que menos de un cuarto del  total la relacion&oacute; con la falta de higiene, que ninguna restringi&oacute; la lactancia  materna y que casi todas conoc&iacute;an la forma de preparaci&oacute;n, administraci&oacute;n y uso  de las sales de rehidrataci&oacute;n oral. La informaci&oacute;n al respecto les fue brindada  siempre en el nivel primario de atenci&oacute;n.</p>     <p align="justify">(...) Muchos  procesos morbosos y defunciones se evitan cuando las madres dominan, cumplen y  propician buenas costumbres higi&eacute;nicas en la familia; raz&oacute;n por la cual y  convencidas de esta necesidad, nos dimos a la tarea de valorar el conocimiento  que en la pr&aacute;ctica diaria se suministra a las progenitoras en el nivel primario  de atenci&oacute;n, con el fin de contribuir a su perfeccionamiento y, por tanto, al logro  de cambios positivos en el modo y estilo de vida de la poblaci&oacute;n cubana.</p> <h4>M&eacute;todos</h4>     <p> Se  hizo un estudio descriptivo y transversal para evaluar el conocimiento que  sobre la enfermedad diarreica y su prevenci&oacute;n ten&iacute;an 260 madres de ni&ntilde;os  menores de 1 a&ntilde;o, pertenecientes al &aacute;rea de salud del Policl&iacute;nico Docente  &quot;Victoria de Gir&oacute;n&quot; de Palma Soriano, durante el per&iacute;odo comprendido  de enero de 1998 a igual mes de  1999.</p>     <p>Para  lograr lo anterior se les aplic&oacute; una encuesta previamente elaborada, que  conten&iacute;a las variables de inter&eacute;s para la investigaci&oacute;n, a saber: conocimiento  sobre las causas de las diarreas, signos de deshidrataci&oacute;n, restricci&oacute;n de  alimentos a ni&ntilde;os con EDA, tratamiento que consideraban &uacute;til, forma de  preparaci&oacute;n, administraci&oacute;n y uso de las sales de rehidrataci&oacute;n oral, as&iacute; como  procedencia de la informaci&oacute;n recibida.</p> <h4>Resultados  </h4>     <p>Del total de madres encuestadas, casi  la mitad (41,9 %) cre&iacute;an que las diarreas eran causadas fundamentalmente por  alg&uacute;n tipo de par&aacute;sito (tabla 1), seguido por el empacho y la falta de higiene.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 1.<em>Opini&oacute;n de las madres sobre las causas de las diarreas</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="271" valign="top">    <p align="center">Causas</p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">No.</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">%</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="271" valign="top">    <p>Par&aacute;sitos</p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">109</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">41,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="271" valign="top">    <p>Ingesti&oacute;n de alimentos en mal estado</p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">1,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="271" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Falta de higiene&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">62</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">23,8</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="271" valign="top">    <p>Empacho por alimentos/ Desconocida</p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">86</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">33,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="271" valign="top">    <p align="center">Total&nbsp;</p></td>     <td width="240" valign="top">    <p align="center">260&nbsp;</p></td>     <td width="257" valign="top">    <p align="center">100,0</p></td>   </tr> </table>     <p align="center">Fuente: Planilla de encuesta.  &nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Ninguna  de las integrantes de la serie consider&oacute; necesario restringir la lactancia  materna, m&aacute;s de las tres cuartas partes limitaron la administraci&oacute;n del huevo y  hubo algunas incluso que no retiraron ning&uacute;n alimento de la dieta.   (...)</p>     <p align="left">Para  un elevado n&uacute;mero de progenitoras (78,4 %), las sales de rehidrataci&oacute;n oral  (SRO) constitu&iacute;an el tratamiento m&aacute;s &uacute;til en la EDA, aunque tambi&eacute;n se formularon  criterios sobre antiparasitarios y t&eacute;.   (...)</p>     <p align="left">De  la casu&iacute;stica investigada, 99,2 % conoc&iacute;an la forma de preparaci&oacute;n,  administraci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de las sales de rehidrataci&oacute;n oral y s&oacute;lo la baja  cifra restante no sab&iacute;a nada al respecto.</p>     <p>Todas  las madres obtuvieron informaci&oacute;n sobre esos temas en el nivel de atenci&oacute;n  primaria y 3,5 % la recibieron en los hospitales; sin embargo, fue muy  llamativo que ninguna de ellas reconociera haberse documentado en ese sentido a  trav&eacute;s de los medios de difusi&oacute;n masiva (radio, prensa o televisi&oacute;n).</p> <h4>Discusi&oacute;n</h4>     <p align="justify">Lamentablemente,  muchas progenitoras tienen a&uacute;n el concepto err&oacute;neo de que la causa fundamental  de las diarreas es el parasitismo, particularmente la amebiasis, y restan  importancia a la falta de higiene; hechos que atentan negativamente contra su  prevenci&oacute;n y, en caso de presentarse, devienen un obst&aacute;culo para su buena  evoluci&oacute;n y tratamiento, puesto que las madres que as&iacute; piensan, automedican a  sus hijos con antiparasitarios como el metronidazol, cuyo uso y abuso puede  conducir a una diarrea persistente.    (...)</p>     <p align="justify">Aunque  m&aacute;s de las tres cuartas partes de las madres estimaban que las sales de  rehidrataci&oacute;n oral son &uacute;tiles cuando se producen diarreas, por cuanto evitan o  corrigen los desequilibrios hidroelectrol&iacute;ticos provocados por &eacute;stas, se impone  perfeccionar las t&eacute;cnicas de intervenci&oacute;n educativa para que todas las  progenitoras conozcan la eficacia de ese compuesto. En los ni&ntilde;os con cuadros  diarreicos debe proscribirse la utilizaci&oacute;n de t&eacute;, puesto que ello duplica o  triplica la ocurrencia de ese trastorno. </p>     <p align="justify">Es  importante que las actividades de educaci&oacute;n para la salud en la atenci&oacute;n  primaria, sean reforzadas por los medios de difusi&oacute;n masiva, por lo que el  m&eacute;dico y la enfermera de la familia deben insistir en que las madres lean,  escuchen y vean los programas destinados a estos temas y luego se ampl&iacute;en y  debatan en la comunidad, debido a que toda la informaci&oacute;n al respecto la hab&iacute;an  obtenido en el nivel primario de atenci&oacute;n.</p>     <p>[Pese a que las  autoras describen el empacho como segunda causa de diarreas seg&uacute;n las madres de  familia entrevistadas, no hacen ning&uacute;n comentario al respecto, salvo la  expl&iacute;cita prohibici&oacute;n de utilizar cocimientos de plantas medicinales durante el  evento morboso] </p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">Puello, Andr&eacute;s:<br />     <em>Cubaner&iacute;as.</em><br />     <em>Notas de costumbres y humor cubanos</em> <br />     <a href="hhtp://www.adpuello.com/cubanerias.htm">hhtp://www.adpuello.com/cubanerias.htm</a><br /> (Consulta en abril de 2005)</p> <h4>Enfermedades cubanas</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(Para mi amigo  &quot;Panchito&quot; San Pedro)</p>     <p>Siempre ha habido muy buenos m&eacute;dicos en Cuba. Finlay,  Albarr&aacute;n, Chelala, Castellanos, por citar a algunos de los m&aacute;s eminentes. Sin  embargo, hay enfermedades cubanas que jam&aacute;s nuestros m&eacute;dicos han podido  diagnosticar por los nombres por los que las conoce la gente. Por ejemplo: &nbsp;(&hellip;)</p>     <p align="justify">Empacho: Problema digestivo despu&eacute;s del consumo de una  gran comida cubana, como lech&oacute;n asado, arroz y frijoles negros, yuca con mojo,  ensalada, pl&aacute;tanos, pollo, pescado, vino tino, vino blanco, principalmente en  nochebuena. Se cura estirando la piel de la espalda que cubre la columna  vertebral, mientras se dice una oraci&oacute;n y se frota con aceite de oliva.</p>     <p align="justify">&nbsp; </p>     <p align="center">Maria de los  Reyes Castillo Bueno<br />   <em>Reyita: The Life of a Black Cuban Woman </em><br />   <em>in the Twentieth Century.</em> <br />   <a href="http://archive.salon.com/health/books/2000/10/19/cuba/print.html">http://archive.salon.com/health/books/2000/10/19/cuba/print.html</a><br />   Consulta: 1 noviembre 2006</p>     <p>An elderly Cuban woman reveals her herbal  techniques for restoring virginity, inducing pregnancy and curing pimples and  diarrhea.</p>     <p align="justify">(Maria de los Reyes Castillo Bueno  was a warm and feisty woman whose fascinating experiences form the heart of  &quot;Reyita: The Life of a Black Cuban Woman in the Twentieth Century.&quot;  This touching, evocative oral memoir, to be published next month by Duke  University Press, explores Bueno's personal, family and political struggles  from her birth in 1902 until her death three years ago.</p>     <p align="justify">Bueno - Reyita was her nickname -  recounted her life story to her daughter Daisy, one of her eight children, who  recorded and preserved her mother's memories. And how lucky for us that she  did. This revealing document offers a lively portrait of the life of a  self-proclaimed &quot;ordinary person&quot; both before and after the Cuban  Revolution. In plain but poetic language that radiates intelligence and  dignity, Reyita discusses her life of poverty, her experiences with racial  discrimination in Cuba, her spiritual beliefs, her decision to join the  revolution, her 118 descendants and, in the following excerpt, her role as the  community's practitioner of folk remedies.)</p>     <p align="justify">(Maria de los Reyes Castillo Bueno  was born in Cuba in 1902 and died three years ago. &quot;Reyita: The Life of a  Black Cuban Woman in the Twentieth Century&quot; is an oral account of her  experiences.)</p>     <p align="justify">-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">In 1952 Rubiera had a duodenal ulcer  which burst, despite the treatment he'd received. When I saw him with that huge  hemorrhage, I went crazy. And before taking him to the hospital, I knelt down  and begged for his life and his health, but not to my <em>Virgencita,</em> but rather to Saint Lazarus, a saint who frightens me  with his sores and flies. I promised him if he saved my old man I'd put him in  the front hall of my house facing the street sharing the position with the  Virgin of Charity of El Cobre. An awesome pledge, if you take into consideration  that he wasn't the saint of my devotion! That's why I had faith he would help  me. Your dad was saved and I fulfilled my promise when I moved to Bayamo a  little while after the old man's illness ...</p>     <p align="justify">A long time before, I'd already had  experiences as a healer with people other than my own family; I took my first  steps when we lived in Cristina, here in Santiago, in about 1950 or 1951. Four  or five houses away from mine, a Dr. Portuondo had his consultancy; he was  always telling me: &quot;Maria, don't get mixed up in all these cases, it'll  only bring you trouble.&quot;</p>     <p align="justify">Since my neighbors would come to my  house for me to <em>sobar un empacho</em> for  their kids, bless them, cut an erysipelas -- what they call lymphangitis these  days -- give them remedies for asthma, colds or diarrhea, Portuondo told me  that not actually to keep me from getting into trouble, but because I was  taking clients away from him, who charged money or in kind. I, on the other  hand, didn't want anything from anybody; I did it as an act of charity. Another  thing Portuondo lost was the commission from the pharmacists, for the medicines  he prescribed-shameless, they were!-sometimes they'd recommend more  medicine than the patients needed, without taking into consideration their  poverty.  </p>     <p align="justify">Once a neighbor came to get me to  look at her husband who had a bad stomachache. I went with her, looked at the  man, asked the Virgin to inspire me to alleviate his suffering and at that  moment I had an idea: I told the woman to go get a bit of corn silk and I made  an infusion. When she came back I gave it to the man. As soon as he took it he  vomited up a ball that looked like the seed of a toledo mango - black with  white fuzz - and fainted. The woman, seeing her husband unconscious, began to  scream:</p>     <p align="justify">&quot;You killed him, you killed  him!&quot;</p>     <p align="justify">Not knowing what to do, I went to  get Dr. Portuondo.</p>     <p align="justify">When he came and examined the man,  he said he was alive, and asked what I'd given him, and I explained. He put the  ball into a glass vial to send to a laboratory. I never found out the result;  the fact is, the man didn't die for another five or six years, when we didn't  live in that neighborhood anymore ...</p>     <p align="justify">I began using home remedies, or  herbal medicine, after I had you children. At that time health care in Cuba was  very neglected: if you didn't have money to pay a doctor and buy medicines,  then you could easily die, it was each to his own! Things were revealed to me  in dreams, I had this grace or gift; that's how I received the knowledge to  cure some pains. These cures always had some spiritual aspect: a bath with  leaves or flowers or something.</p>     <p align="justify">You know I don't believe in  miracles, but in the curative properties of the herbs and roots I used for  those remedies, plus the faith and good will with which I made them: they were  what really did the healing; I never worked with spirits, just with my  inspirations; nor did I ever charge for what I did. I was born with this but I  never considered myself a special person.</p>     <p align="justify">Now that I'm old I still attend  whoever comes to my house looking for help. Mostly mothers who bring me their  children so I'll rub out an <em>empacho</em>,  or bless them because someone's put an 'evil eye' on them. Doctors don't  recognize the <em>empacho.</em> This is  nothing more than something they've eaten, that's given them indigestion and stuck  in their stomach. It's easy to fix: you pass your hand -- smeared with a bit of  oil -- from the pit of the stomach downwards, but gently; then you pull the  skin of the back, over the spinal column. If the person is really <em>empachado,</em> you crack it three times,  then they have to drink three mouthfuls of water, and the problem is solved.</p> <h4>bibliograf&iacute;a</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. Baer, R. and A. Ackerman: Toxic Mexican Folk Remedies for the Treatment    of <em>Empacho</em>: Tha case of Azarcon, Greta and Albayalde. <em>Journal of    Ethnopharmacology</em> 24:31-39, 1988.</p>     <p> 2. Baer, R.,J. Garc&iacute;a de Alba, L.M. Cueto, A. Ackerman, and S. Davison:    Lead Based Remedies for Empacho: Patterns and Consequences. <em>Social Science    and Medicine</em> 29(12):1373-1379, 1989.</p>     <!-- ref --><p> 3. Bram&oacute;n J. <em>El instructor. Op&uacute;sculo de medicina homeop&aacute;tica    dom&eacute;stica</em>. Matanzas: Imprenta El Ferrocarril, 1860.<strong> </strong><!-- ref --><p> 4. Cabrera L. La medicina popular cubana. <em>Rev Univ M&eacute;x&nbsp;</em>    1988;37(9):36-7.<strong> </strong><!-- ref --><p> 5. Callejas y Asencio W. <em>Manual de homeopat&iacute;a</em>. Santiago de    Cuba: Imprenta de Espinal y D&iacute;az, 1868.<strong> </strong><!-- ref --><p>6. Campos-Navarro, Roberto (Comp.): <em>El empacho en la medicina mexicana.    Antolog&iacute;a (siglos <tt>XVI-XX</tt>)</em>. Instituto Nacional Indigenista.    M&eacute;xico, 2000.<!-- ref --><p> 7. Campos - Navarro, R. y Aguilar, Abiga&iacute;l: &quot;Pr&aacute;cticas    y saberes populares sobre alimentaci&oacute;n y medicina tradicional&quot;.    En: <em>El ni&ntilde;o sano</em>. (Escobar, Espinoza y Moreira eds.) Manual    Moderno / JGH editores. M&eacute;xico, 2000.<p> 8. Campos - Navarro, R. y&nbsp; Vargas, A. La mortalidad por empacho en el    suroeste del Valle de M&eacute;xico. <em>Bol. Hosp.Inf. Mex</em>. 59:345-355&nbsp;    2002.</p>     <!-- ref --><p> 9. Carreras, A. Remedios emp&iacute;ricos recogidos en la antigua provincia    de Camag&uuml;ey <em>Signos</em> 1982.<!-- ref --><p> 10. Castellanos I. El curanderismo en Cuba. <em>El Militante Comunista</em>    1987:82-90.<!-- ref --><p> 11. Citarella, et al: <em>Medicinas y culturas en </em><em>la Araucan&iacute;a</em>.    Editorial Sudamericana. Santiago de Chile. 1995.<!-- ref --><p> 12. Chateusalins HB. <em>El vademecum de los hacendados cubanos o gu&iacute;a    pr&aacute;ctica para curar la mayor parte de las enfermedades</em>. La Habana:    s.n..,1854:99,100,224.<strong> </strong><!-- ref --><p> 13. De Lucca, Manuel y Zalles, Jaime: <em>&Ntilde;ana mya &Ntilde;andar&euml;ta    Rupigua (Plantas medicinales de nuestro territorio. Tomo I Enfermedades m&aacute;s    importantes del Chaco.</em> La Paz, Bolivia. 1996.<!-- ref --><p><em>14. Diccionario de Autoridades</em>, Real Academia Espa&ntilde;ola. Edici&oacute;n    facsimil. Biblioteca Rom&aacute;nica Hisp&aacute;nica. Editorial Gredos. Madrid,    1976 [1726].<u> </u><p><em>15. Diccionario de </em><em>la Lengua Espa&ntilde;ola.</em><em> Real Academia    Espa&ntilde;ola</em>, Vig&eacute;sima primera edici&oacute;n, 1992. Pags. 570    y 818.</p>     <!-- ref --><p><em>16. Diccionario Enciclop&eacute;dico Hispano-Americano</em>. W.M. Jackson,    editor. Londres. P&aacute;g. 259.<!-- ref --><p><em>17. Diccionario Enciclop&eacute;dico U.T.E.H.A</em>., 1951. P&aacute;g.    534.<br />   <em>Diccionario  Terminol&oacute;gico de Ciencias M&eacute;dicas</em>.  Salvat Mexicana de Ediciones. M&eacute;xico, 1983. P&aacute;g. 296.<u></u><p> 18. DJAF y C. <em>Prontuario medical y colecci&oacute;n de los principales    medicamentos que debe contener un botiqu&iacute;n</em>&hellip; Barcelona: Imprenta    de la Real Sociedad Econ&oacute;mica, 1821. </p>     <p> 19. Feijo&oacute; S. Humor, fantas&iacute;a y superstici&oacute;n en los remedios    populares cubanos. <em>Signos </em>1982:96. </p>     <p> 20. Geffner, M. y A. Sandler: A Folk Medicine Remedy for Gastroenteritis.    <em>Clinical Pediatrics 19(6):435-437.</em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 21. Grosourdy R. <em>El m&eacute;dico bot&aacute;nico criollo. Flora m&eacute;dica    y &uacute;til de las Antillas</em>. Par&iacute;s: Librer&iacute;a Brachet, 1864.  </p>     <p> 22. L&oacute;pez Ojeda M. Remedios caseros de ayer. &nbsp;<em>Islas </em>1965:    349-52. </p>     <p> 23. Maldonado, Carlos: &quot;Estudio sobre la medicina popular en el Valle    de Comayagua, Honduras&quot; en <em>Medicina Tradicional</em> II (8): 28-36,    M&eacute;xico, 1980.</p>     <p> 24. Mancheno, Manuel: La concepci&oacute;n popular de la enfermedad diarreica    en la regi&oacute;n &ldquo;Las Segovias&rdquo; Nicaragua. En: <em>Conceptos    y tratamientos populares de algunas enfermedades en Latinoam&eacute;rica</em>    (Kroeger y Ruiz-Cano, comps.) Centro de Medicina Andina, Cuzco, 1988.</p>     <p> 25. Mart&iacute;nez F. <em>Creencias populares</em>. Santa Clara: Publicigraf,    1993. </p>     <p> 26. Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez R. <em>Oriente folkl&oacute;rico</em>.    Santiago de Cuba: Imprenta Ros, 1936.</p>     <p> 27. Mart&iacute;nez-Moles M. <em>Contribuci&oacute;n al folclore. Vocabulario    espirituano, refranes, frases proverbiales, dichos y dicharachos usados en Sancti-Sp&iacute;ritus</em>.    La Habana: Editora Cultural, 1928.</p>     <p> 28. Mart&iacute;nez-Moles M. <em>Contribuci&oacute;n al folclore. Tradiciones,    leyendas y an&eacute;cdotas espirituanas.</em> La Habana: Editora Cultural,    1931.</p>     <p> 29. Moliner, Mar&iacute;a. <em>Diccionario de uso del espa&ntilde;ol</em>.    Editorial Gredos. Biblioteca Rom&aacute;nica Hispana. Madrid, 1979.&nbsp; P&aacute;g.1080.</p>     <p> 30. Molina, Alonso de. <em>Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana    y castellana</em>. Ed. Porr&uacute;a, M&eacute;xico, 1970. P&aacute;g. 51.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 31. Montoya, Miguel Angel, G. L&oacute;pez, A. Hern&aacute;ndez y S. Rubio:    Asarc&oacute;n: una causa m&aacute;s de intoxicaci&oacute;n por plomo. <em>Revista    M&eacute;dica del IMSS</em> 22:271-274, 1984.</p>     <p> 32. Navarro y Villar JJ. <em>Manual popular de medicina homeop&aacute;tica</em>.    Santiago de Cuba: Ravelo y Hermanos Editores, 1881.&nbsp; </p>     <p> 33. Puello A. Cubaner&iacute;as. <em>Notas de costumbres y humor cubanos</em>    [Biblioteca Virtual de la Salud] <a href="http://www.adpuello.com/cubanerias.htm">http://www.adpuello.com/cubanerias.htm</a>    consulta: 5 mayo &nbsp;2004. </p>     <p> 34. Pereda Ildefonso: <em>Magos y curanderos. Medicina popular y folklore    m&aacute;gico</em>. Montevideo, 1968</p>     <p> 35. P&eacute;rez de Z&aacute;rate, Dora: <em>Acerca de la medicina folkl&oacute;rica    paname&ntilde;a</em>. Editorial Universitaria. Panam&aacute;, 1995.</p>     <p> 36. P&eacute;rez-Samaniego, Carmen: &quot;El empacho en el nordeste argentino&quot;    en <em>Conceptos y tratamientos populares de algunas enfermedades en Latinoam&eacute;rica</em>    (Kroeger y Ruiz-Cano, comps.) Centro de Medicina Andina, Cuzco, 1988.</p>     <p> 37. Pollak-Eltz, Angelina: <em>La medicina tradicional venezolana</em>. Universidad    Cat&oacute;lica Andr&eacute;s Bello. Caracas, 2001:160.</p>     <p> 38. Raspail FV. <em>Manual de la salud para 1851 &oacute; medicina y farmacia    dom&eacute;sticas</em>. La Habana: Librer&iacute;a de Sanz,1851:162-3. </p>     <p> 39. Roig y Mesa JT. <em>Plantas medicinales, arom&aacute;ticas&nbsp; o venenosas    de Cuba</em>. La Habana: Ministerio de Agricultura, 1945. </p>     <p> 40. Sainz de Robles, Federico: <em>Ensayo de un diccionario espa&ntilde;ol    de sin&oacute;nimos y ant&oacute;nimos</em>. Aguilar S.A. de ediciones. Madrid,    1969. P&aacute;gs. 54 y 420.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 41. Santiesteban A. <em>Uno y el mismo. (Notas de folklore cubano&hellip;</em>)    La Habana: Ediciones Uni&oacute;n, 1995.</p>     <p> 42. Segu&iacute; DH. &nbsp;<em>Ojeada sobre la flora m&eacute;dica y t&oacute;xica    de Cuba</em>. La Habana: La Propaganda Literaria, 1900.</p>     <p> 43. Seone-Gallo J. <em>Remedios y supersticiones en la provincia de Las Villas</em>.    La Habana: Universidad Central de Las Villas, 1962. </p>     <p> 44. Seone Gallo, Jos&eacute;: <em>El folclore m&eacute;dico de Cuba. Provincia    de Camag&uuml;ey</em>. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1988. Pags.    313-328.</p>     <p> 45. Trotter, Robert: Greta and Azarcon: A survey of Episodic Lead Poisoning    from a Folk Remedy. <em>Human Organization</em> 44(1):64-72, 1985.</p>     <p> 46. Valdiz&aacute;n, Hermilo y Maldonado, Angel: <em>La medicina popular peruana.    Contribuci&oacute;n al folklore m&eacute;dico del Per&uacute;</em> 1922(1985)    Lima.</p>     <p> 47. Vargas G. &iquest;Existe el empacho en los ni&ntilde;os? Los insignes    doctores mexicanos Miguel F. Jim&eacute;nez, Eduardo Liceaga y Juan Mar&iacute;a    Rodr&iacute;guez se preguntan y responden sobre dicha interrogante. En: Campos-Navarro,    compilador<em>. El empacho en la medicina mexicana. Antolog&iacute;a (siglos    XVI-XX). </em>1&ordf;.ed. Instituto Nacional Indigenista. M&eacute;xico. 2000.&nbsp;  </p>     <p> 48. Weller, Susan; Ruebush, Trenton y Klein, Robert: An epidemiology Description    of a Folk Ilness: A Study of <em>Empacho</em> in Guatemala. <em>Anthropological    Approaches to the Study of Ethnomedicine</em>. Gordon and Breach Science Publishers.    1992.</p>     <p> 49. Zolla, Carlos; Del Bosque, Sof&iacute;a; Tasc&oacute;n, Antonio y Mellado,    Virginia: <em>Medicina tradicional y enfermedad</em>. Centro Interamericano&nbsp;    de Estudios de Seguridad Social. 1988.</p>     <p> 50. Zolla, Carlos&nbsp; (director): <em>Diccionario Enciclop&eacute;dico de    </em><em>la Medicina Tradicional</em><em> Mexicana</em>. Instituto Nacional    Indigenista. M&eacute;xico. 1994.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>* Se han respetado todas las formas de presentaci&oacute;n de los originales. </p>     <p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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<source><![CDATA[Journal of Ethnopharmacology]]></source>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Lead Based Remedies for Empacho: Patterns and Consequences]]></article-title>
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<source><![CDATA[El instructor: Opúsculo de medicina homeopática doméstica]]></source>
<year>1860</year>
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