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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Repercusión del Programa de Genética sobre las tasas de mortalidad infantil en el territorio este de la provincia la Habana en los años 1986-1993]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Perinatal variables in 34 cases presenting with craniosynestosis. Importance of intrauterine fetal compression]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ Centro Nacional de Gen&eacute;tica M&eacute;dica, ISCM-H. Hospital Materno de  G&uuml;ines. Provincia La Habana. Direcci&oacute;n Provincial de Salud de La Habana  <H2> Repercusi&oacute;n del Programa de Gen&eacute;tica sobre las tasas de mortalidad  infantil en el territorio este de la provincia la Habana en los a&ntilde;os 1986-1993</H2><I>Dra.  Iris Rojas,<SUP>1</SUP> Dr. Marcial Lesteiro,<SUP>2</SUP> Dra. Piedad Echevarr&iacute;a<SUP>3</SUP>  y Dra. Ada Ovies<SUP>4</SUP></I> <OL>     <LI> Especialista de I Grado en Gen&eacute;tica  Cl&iacute;nica. Centro Nacional de Gen&eacute;tica M&eacute;dica. ISCM-H.</LI>    <LI>  Especialista de I Grado en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Hospital Materno  de G&uuml;ines. Provincia La Habana.</LI>    <LI> Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a.  Direcci&oacute;n Provincial de Salud de La Habana.</LI>    <LI> Especialista de II  Grado en Ginecoobstetricia. Hospital Materno de G&uuml;ines. Provincia La Habana.</LI>    </OL><H4>  RESUMEN</H4>Se presenta un an&aacute;lisis de la influencia de las interrupciones  de embarazo de causa gen&eacute;tica, realizadas en el per&iacute;odo de 1986  a 1993, en el comportamiento de la tasa de mortalidad infantil provincial en cada  uno de estos a&ntilde;os; as&iacute; como de la magnitud en que los llamados "fallos"  del programa hubieran hecho una contribuci&oacute;n adicional a este importante  indicador de salud. Se observa una tendencia inicial al aumento en la eficacia  del programa, as&iacute; como una estabilizaci&oacute;n en los &uacute;ltimos  a&ntilde;os, de acuerdo con el par&aacute;metro analizado, y se demostr&oacute;  que el programa ofrece un aporte significativo al mantenimiento de la tasa de  mortalidad infantil provincial dentro de las cifras aceptables, seg&uacute;n nuestra  pol&iacute;tica de salud, y que este indicador es &uacute;til para valorar la  calidad de &eacute;ste. Se analizan algunos posibles factores objetivos y subjetivos  que se relacionan con los resultados obtenidos.     <P><I>Palabras clave: </I>TASA  DE MORTALIDAD; ABORTO INDUCIDO; MORTALIDAD INFANTIL; GENETICA MEDICA; DIAGNOSTICO  PRENATAL. <H4> INTRODUCCION</H4>La mortalidad infantil es utilizada frecuentemente  como un indicador de la salud general de una naci&oacute;n. Entre los pa&iacute;ses  desarrollados es tambi&eacute;n un indicador de distribuci&oacute;n equitativa  de los servicios de salud, ya que la mortalidad infantil no depende solamente  del desarrollo en salud de un pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo  estos recursos sean empleados.1     <P>De acuerdo con una fuente cl&aacute;sica de  estudios internacionales de salud, en 1986 se situaban estas tasas en pa&iacute;ses  muy desarrollados como Jap&oacute;n, en 6/1 000 nacidos; Dinamarca, en 8/1 000  nacidos; Inglaterra en 10/1 000 nacidos; Estados Unidos en 11/1 000 nacidos; y  en naciones consideradas como en desarrollo por su intercambio desigual con los  pa&iacute;ses m&aacute;s industrializados, sin llegar a ser pa&iacute;ses pobres,  como Brasil, en 70/1 000 nacidos; Turqu&iacute;a, en 96/1 000 nacidos y la India  en 106/1 000 nacidos.2     <P>En Am&eacute;rica Latina, la mortalidad ha descendido  a menos de 20/1 000 nacidos en algunos pa&iacute;ses como Costa Rica, Cuba y Chile,  pero se mantiene en m&aacute;s de 50/1 000 nacidos en otros lugares.3     <P>Las principales  causas de mortalidad var&iacute;an seg&uacute;n las tasas; las anomal&iacute;as  cong&eacute;nitas y las afecciones originadas en el per&iacute;odo perinatal son  las principales en los pa&iacute;ses con las menores tasas; en tanto que las infecciones  intestinales y respiratorias predominan en los pa&iacute;ses con las mayores tasas.3      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La reducci&oacute;n de las enfermedades infecciosas y nutricionales en los  pa&iacute;ses industrializados ha situado a las enfermedades cong&eacute;nitas  entre las primeras causas de morbilidad y mortalidad infantil. La misma tendencia  se observa, aunque con matices variables, en diferentes pa&iacute;ses de Am&eacute;rica  Latina y el Caribe.4     <P>Por todo lo anterior, podemos decir que los adelantos  en el diagn&oacute;stico, prevenci&oacute;n y tratamiento de las enfermedades  gen&eacute;ticas permiten aliviar apreciablemente el sufrimiento y las muertes  producidas por esos estados patol&oacute;gicos.4     <P>Cuba es un pa&iacute;s en  desarrollo, cuyas estad&iacute;sticas de salud en 1990 fueron las siguientes:  tasa de natalidad 18/1 000 habitantes; esperanza de vida 76,66 a&ntilde;os; mortalidad  infantil 10,8/1 000 nacidos y1 m&eacute;dico por cada 33 habitantes. El sistema  de salud gratuita cubre a toda la poblaci&oacute;n, con una atenci&oacute;n de  salud primaria bien desarrollada.5     <P>El desarrollo a partir de 1981 del Programa  para el diagn&oacute;stico y prevenci&oacute;n de enfermedades gen&eacute;ticas,  cuya infraestructura para lograr una cobertura nacional, se complet&oacute; en  1990, ha contribuido grandemente al mantenimiento y mejor&iacute;a de estos indicadores  de salud, especialmente la mortalidad infantil, as&iacute; como a disminuir el  sufrimiento y la carga social en miles de hogares cubanos.5     <P>En el presente  trabajo presentamos un an&aacute;lisis del impacto del programa de gen&eacute;tica,  especialmente de las interrupciones de embarazo (IE) tras un diagn&oacute;stico  prenatal de malformaci&oacute;n cong&eacute;nita grave, realizadas en el hospital  materno de G&uuml;ines, en el per&iacute;odo de 1986 a 1993, en las tasas de mortalidad  infantil (TMI) de la provincia La Habana. <H4> MATERIAL Y METODO</H4>El programa  de gen&eacute;tica se establece en el Hospital Materno de G&uuml;ines, a partir  del a&ntilde;o 1986, para atender los pacientes de los municipios del este de  la provincia La Habana: G&uuml;ines, Nueva Paz, San Nicol&aacute;s de Bari, Melena  del Sur, Jaruco, Madruga y San Jos&eacute; de las Lajas, con la participaci&oacute;n  directa de un obstetra, un pediatra y un ultrasonidista entrenados; a partir de  1988 se incorpor&oacute; un genetista. De 1988 a 1992, se desagregan los municipios  Madruga, Jaruco y San Jos&eacute;, para volver a incorporarse en 1993, junto con  Bataban&oacute;.     <P>Partiendo de las tasas reales de mortalidad infantil en la  provincia; el n&uacute;mero y causas de los fallecidos menores de un a&ntilde;o,  as&iacute; como el n&uacute;mero de IE de causa gen&eacute;tica en los municipios  antes mencionados, en cada uno de los a&ntilde;os del per&iacute;odo que se analiza;  se realiz&oacute; lo siguiente:     <P><I>Primero: </I>se sum&oacute; el n&uacute;mero  de IE de causa gen&eacute;tica realizadas en el territorio, que de acuerdo con  sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas hubieran aportado fallecidos en el  primer a&ntilde;o de vida, al n&uacute;mero real de fallecidos; se calcul&oacute;  una TMI imaginaria (B) (si no se hubieran analizado estas IE) a la cual se le  rest&oacute; la TMI real de la provincia (A) y de esta forma se obtuvo el n&uacute;mero  de puntos en que el Programa de Gen&eacute;tica en esta zona, redujo la TMI provincial  en cada a&ntilde;o del per&iacute;odo que se analiza.     <P><I>Segundo: </I>se realiz&oacute;  un an&aacute;lisis de las posibilidades reales de diagn&oacute;stico prenatal  de cada una de las malformaciones que fueron causa de muerte en menores de un  a&ntilde;o en los territorios analizados, de 1986 a 1993. Se rest&oacute; el n&uacute;mero  de fallecidos menores de un a&ntilde;o por estas malformaciones diagnosticables,  del n&uacute;mero total de fallecidos menores de un a&ntilde;o en la provincia  y se calcul&oacute; una TMI imaginaria (C) (si estos casos hubieran sido diagnosticados  y se hubiera realizado la IE); la cual se rest&oacute; de la TMI real (A), y se  obtuvo el n&uacute;mero de puntos en que el programa hubiera contribuido a&uacute;n  m&aacute;s a la disminuci&oacute;n de la TMI provincial, en cada uno de estos  a&ntilde;os, de haber funcionado m&aacute;s eficazmente en el territorio.     <P>A  estos datos se les aplic&oacute; como procesamiento estad&iacute;stico la Prueba  de la t pareada (t), cuyos resultados son altamente significativos con p &lt;  0,001; moderadamente significativos con p &lt; 0,01 y significativos con p &lt;  0,05. <H4> RESULTADOS Y DISCUSION</H4>En el a&ntilde;o 1986 la TMI de la provincia  La Habana fue de 14,4/1 000 nacidos. Las IE de causa gen&eacute;tica realizadas  en los municipios atendidos en el hospital materno de G&uuml;ines fueron 5, con  lo que se contribuy&oacute; en 0,5 puntos a la reducci&oacute;n de la TMI provincial,  que hubiera sido de 14,9 de haber llegado al t&eacute;rmino estas gestaciones.  No obstante, 5 de los fallecidos menores de un a&ntilde;o en este a&ntilde;o en  la provincia eran de estos municipios y presentaban una malformaci&oacute;n diagnosticable,  por lo que la TMI pudiera haber sido de 13,8/1 000 nacidos, o sea, 0,6 puntos  por debajo de la tasa real.     <P>En el a&ntilde;o 1987, la TMI provincial fue de  12,3/1 000 nacidos, con una contribuci&oacute;n del programa de gen&eacute;tica  en el territorio este de 0,6 puntos. Hubiera podido llegar a ser de 12/1 000 nacidos  con una mayor eficacia del programa, contribuci&oacute;n de 0,3 puntos m&aacute;s.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En la tabla y en la figura adjuntas se observa este an&aacute;lisis en estos  a&ntilde;os y tambi&eacute;n en 1988, 1989, 1990, 1991, 1992 y 1993, comparativamente  (tabla y figura).     <P>En el per&iacute;odo 1986-1988 se observa una tendencia al  aumento en la eficacia del programa de gen&eacute;tica en este territorio de acuerdo  con el indicador TMI, lo cual pensamos que estuvo relacionado con un aumento de  la experiencia del personal relacionado con estas tareas; con un importante salto  cualitativo en 1988, posiblemente relacionado con la incorporaci&oacute;n de un  genetista cl&iacute;nico y de las enfermeras municipales de gen&eacute;tica, que  fue una iniciativa de esta provincia y posteriormente se extendi&oacute; a todo  el pa&iacute;s, por los resultados alcanzados.     <P>Despu&eacute;s de 1988 se observa  una tendencia a la estabilizaci&oacute;n del programa, de acuerdo con el indicador  empleado en este trabajo, lo cual es lo que se debe esperar manteni&eacute;ndose  constantes el equipamiento y el personal. A partir de 1992 hay un aumento en los  llamados "fallos" del programa, sin que esto afecte la tendencia general del aumento  de la calidad de &eacute;ste (el aporte en cuanto a la disminuci&oacute;n de la  TMI se incrementa). Este hecho puede estar en relaci&oacute;n con factores objetivos  como: inestabilidad del personal y afectaci&oacute;n de las condiciones socioecon&oacute;micas  de la poblaci&oacute;n, coincidiendo con un momento cr&iacute;tico del "per&iacute;odo  especial". Es importante se&ntilde;alar que la mayor parte de las malformaciones  cong&eacute;nitas que no fueron detectadas y que aportaron fallecidos fueron las  cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas, situaci&oacute;n que es similar a lo que  se observa en otros territorios del pa&iacute;s (datos del sistema estad&iacute;stico  del programa de gen&eacute;tica; M. Lora. Centro Nacional de Gen&eacute;tica M&eacute;dica)  ya que su diagn&oacute;stico depende m&aacute;s que en otros casos, de la tecnolog&iacute;a  y la experiencia del personal; no obstante, esto ha motivado que se est&eacute;n  realizando trabajos de investigaci&oacute;n m&aacute;s profundos sobre los posibles  factores asociados al no diagn&oacute;stico de las malformaciones y se ha sugerido  que en el futuro se dise&ntilde;en investigaciones locales sobre los posibles  factores epidemiol&oacute;gicos que repercuten en su frecuencia de aparici&oacute;n.      <P>El aporte del programa de gen&eacute;tica en el territorio este de la provincia  La Habana en la disminuci&oacute;n de la TMI provincial en el per&iacute;odo analizado  fue altamente significativo (t=6,3388). El aporte adicional del programa, en caso  de haber funcionado m&aacute;s eficazmente, hubiera resultado significativo (t=3,2403).  <H4> CONCLUSIONES</H4><OL>     <LI> El programa de gen&eacute;tica en el territorio  este de la provincia de La Habana ofrece un aporte significativo en el mantenimiento  de la TMI provincial dentro de l&iacute;mites aceptables de acuerdo con la pol&iacute;tica  de nuestro sistema de salud.</LI>    <LI> El comportamiento de la TMI es un indicador  objetivo para valorar la eficacia del programa de gen&eacute;tica, as&iacute;  como su importancia.</LI>    <LI> Es necesaria la colaboraci&oacute;n y el apoyo comprensivo  de todos los factores relacionados con las actividades del programa de gen&eacute;tica,  en todos los niveles de atenci&oacute;n de salud, as&iacute; como la educaci&oacute;n  sanitaria de &eacute;stos y de la poblaci&oacute;n en general, para aumentar la  eficacia de &eacute;ste.</LI>    </OL>           ]]></body>
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