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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Certezas e incertidumbres en la asfixia perinatal]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H3> Art&iacute;culo de Revisi&oacute;n</H3>Hospital Ginecoobst&eacute;trico Docente  "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro" <H2> Certezas e incertidumbres en la asfixia  perinatal</H2><I>Dr. Luis Mesa Riquelme<SUP>1</SUP></I> <OL>     <LI> Especialista  de I Grado en Neonatolog&iacute;a. Instructor de Pediatr&iacute;a de la Facultad  "Manuel Fajardo". ISCM de Ciudad de La Habana. Servicio de Neonatolog&iacute;a  del Hospital "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro".</LI>    </OL><H4> RESUMEN</H4>Se  exponen algunas consideraciones que ponen en duda la tradicional actitud condenatoria  hacia el trabajo obst&eacute;trico, que surge ante la presencia de un paciente  pedi&aacute;trico con da&ntilde;o neurol&oacute;gico. Diversos criterios se han  empleado para identificar la asfixia perinatal en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica,  sin embargo, ninguno de ellos es capaz de predecir adecuadamente el futuro neurol&oacute;gico  del paciente. La mayor&iacute;a de los pacientes con apgar menor de 3 a los 5  minutos no sufrir&aacute;n deficiencia neurol&oacute;gica permanente. La acidemia  del cord&oacute;n umbilical tiene un escaso valor predictivo de da&ntilde;o neurol&oacute;gico  futuro, en tanto que los indicadores bioqu&iacute;micos que se han estudiado son  poco eficaces para este prop&oacute;sito. La asfixia intraparto no debe ser dada  como causa de da&ntilde;o cerebral permanente, s&oacute;lo por la existencia de  alteraciones en la frecuencia card&iacute;aca fetal. Un feto con da&ntilde;o neurol&oacute;gico  establecido antes de que se inicie el trabajo de parto, es m&aacute;s propenso  a presentar signos de asfixia perinatal en el curso de un trabajo de parto normal.  Con frecuencia, las anomal&iacute;as neurol&oacute;gicas previas al parto ser&aacute;n  causa de asfixia, en vez de ser la asfixia causa de anomal&iacute;as neurol&oacute;gicas.      <P><I>Palabras clave: </I>ASFIXIA NEONATAL/diagn&oacute;stico; PUNTAJE DE APGAR;  MECONIO; SANGRE FETAL; PH; MARCADORES BIOLOGICOS. <H4> INTRODUCCION</H4>La asfixia  perinatal es un estado que tradicionalmente ha sido "condenatorio para aquellos  intr&eacute;pidos que se deciden a ejercer la Obstetricia".     <P>En este trabajo  se exponen algunas consideraciones, quiz&aacute;s no lo suficientemente divulgadas,  que ponen en duda la tradicional actitud condenatoria hacia el trabajo obst&eacute;trico  originada por la presencia de un paciente pedi&aacute;trico con da&ntilde;o neurol&oacute;gico.      <P>Fue un obstetra escoc&eacute;s, <I>James Blundell </I>(1790-1878), el padre  de la reanimaci&oacute;n, tal y como la conocemos actualmente.1 El orientaba intentar  la reanimaci&oacute;n en los fetos que nac&iacute;an aparentemente muertos con  un tubo peque&ntilde;o de plata ciego en el extremo distal y con orificios a los  lados, el cual utilizaba de la siguiente forma: pasaba primero el dedo me&ntilde;ique  de la mano izquierda hasta la glotis, y con la mano derecha guiaba el tubo a lo  largo del me&ntilde;ique hasta colocarlo en la tr&aacute;quea; despu&eacute;s  aplicaba ventilaci&oacute;n artificial boca-tubo y reanimaba al paciente. De manera  que fueron siempre los obstetras los que primero se preocuparon y actuaron en  el tratamiento de la asfixia perinatal.     <P>Consideraremos de inicio la siguiente  situaci&oacute;n: un feto tiene bradicardia o desaceleraciones tard&iacute;as,  nace con apgar bajo y ulteriormente desarrolla un da&ntilde;o neurol&oacute;gico  &iquest;se puede afirmar con seguridad que tuvo una asfixia del periparto?     <P>S&oacute;lo  si est&aacute; dispuesto a dudar de su respuesta afirmativa debe continuar leyendo  este art&iacute;culo. <H4> DESARROLLO</H4>La palabra asfixia es generalmente usada  para describir la combinaci&oacute;n de hipoxia, hipercarbia, acidosis e isquemia.  Esta situaci&oacute;n puede ser aguda o cr&oacute;nica. <H4> Respuesta fetal a  la asfixia</H4>El feto reacciona a la asfixia con un amplio espectro de respuestas  fisiol&oacute;gicas, hormonales y celulares.2 Las alteraciones fisiol&oacute;gicas  m&aacute;s importantes son bradicardia, incremento inicial de la presi&oacute;n  arterial, seguido de un descenso de &eacute;sta, redistribuci&oacute;n del flujo  sangu&iacute;neo para preservar el flujo cerebral, y depresi&oacute;n de las funciones  del sistema nervioso central (SNC), entre las que se encuentra la respiraci&oacute;n.      <P>Las respuestas hormonales y celulares a la asfixia pueden ser medidas al detectar  las variaciones de diferentes elementos bioqu&iacute;micos como son: catecolaminas,  arginina-vasopresina, beta endorfinas, ACTH, cortisol, eritropoyetina y hormonas  tiroideas.     <P>A su vez, los cambios metab&oacute;licos y la lesi&oacute;n celular  producen alteraciones de otros elementos: pH, lactato, hipoxantinas, creatina  fosfoquinasa, enolasas y transaminasas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Elementos utilizados para el diagn&oacute;stico  de asfixia y para evaluar el pron&oacute;stico neurol&oacute;gico     <P>1. <I>Puntaje  de apgar.</I>     <P>Fue desarrollado para identificar r&aacute;pidamente los reci&eacute;n  nacidos necesitados de reanimaci&oacute;n. Es clara su relaci&oacute;n con la  morbilidad y mortalidad posteriores. Sin embargo, la asfixia del periparto es  s&oacute;lo una de las causas de apgar bajo y de da&ntilde;o neurol&oacute;gico  posterior.3 Otras ser&iacute;an: <UL>     <LI> Prematuridad.</LI>    <LI> Enfermedades  musculares.</LI>    <LI> Lesiones antenatales del SNC, sean hip&oacute;xicas o no.</LI>    <LI>  Infecciones.</LI>    <LI> Alteraciones card&iacute;acas o respiratorias.</LI>    <LI>  Medicaci&oacute;n materna.</LI>    </UL>Lo m&aacute;s llamativo es que los pacientes  con apgar normal pueden haber tenido asfixia perinatal e incluso acidosis.4     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El  apgar bajo al minuto de vida no debe ser usado como indicador de asfixia previa,  ni como predictor de da&ntilde;o neurol&oacute;gico futuro por s&iacute; mismo.5      <P>Si por asfixia se produce apgar bajo a los 5 minutos, esto no indica que esa  asfixia fue de magnitud suficiente como para producir da&ntilde;o neurol&oacute;gico.  En un importante trabajo se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de los pacientes  con apgar menor de 3 a los 5 minutos, no tuvieron posteriormente deficiencia neurol&oacute;gica  permanente.6     <P>Si el apgar permanece bajo a los 10, 15 &oacute; 20 minutos, el  impacto neurol&oacute;gico en los sobrevivientes es cada vez peor. Al contrario,  una r&aacute;pida normalizaci&oacute;n del apgar presente a los 5 minutos, a los  10 indica que la lesi&oacute;n probablemente no ha sido suficientemente grave  como para producir da&ntilde;o neurol&oacute;gico permanente.7     <P>2.<I>Emisi&oacute;n  de meconio.</I>     <P>En el 15 % y el 18 % de los partos7,8 se puede presentar meconio  en el l&iacute;quido amni&oacute;tico. El aumento de su concentraci&oacute;n indica  estr&eacute;s fetal m&aacute;s severo o repetido,9 pero la presencia de meconio  solamente no es de manera alguna relacionable con da&ntilde;o neurol&oacute;gico  posterior, pues se corre el riesgo de fallar en el 99,6 % de los casos.10     <P>3.<I>Acidemia  del cord&oacute;n umbilical.</I>     <P>Conociendo la fisiopatolog&iacute;a de la  asfixia y de la encefalopat&iacute;a hip&oacute;xico-isqu&eacute;mica, se puede  pensar que la acidemia ser&iacute;a la mejor medida de la severidad o la duraci&oacute;n  de la asfixia y se correlacionar&iacute;a de forma ideal con el pron&oacute;stico  neurol&oacute;gico.     <P>Un pH normal puede ser evidencia de que no ha ocurrido  recientemente asfixia importante.2 Sin embargo, en el ya cl&aacute;sico estudio  realizado por <I>Sykes, </I>4 s&oacute;lo la quinta parte del total de los pacientes  con apgar bajo a los 5 minutos, tuvieron un pH menor de 7,10; y muchos de los  pacientes con acidemia severa tuvieron apgar normal al minuto de vida.     <P>Mas  aun, en el estudio de <I>Vineta Ruth,</I>2 se vio que el valor predictivo del  pH bajo para da&ntilde;o neurol&oacute;gico al a&ntilde;o de edad fue s&oacute;lo  del 8 %. Sin embargo, la combinaci&oacute;n de acidemia y apgar bajo a los 5 minutos,  hace m&aacute;s certero el valor predictivo al 27 %.     <P>4.<I>Indicadores bioqu&iacute;micos</I>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se ha estudiado la correlaci&oacute;n de diversos indicadores bioqu&iacute;micos  con la asfixia, as&iacute; como su valor predictivo de da&ntilde;o neurol&oacute;gico,  pero los resultados no han sido del todo alentadores.     <P>La arginina-vasopresina  y la hipoxantina tuvieron adecuada correlaci&oacute;n con la asfixia perinatal  y con el pH al nacimiento; sin embargo, no se relacionaron significativamente  con el pron&oacute;stico neurol&oacute;gico.2     <P>La CPK-BB s&oacute;lo se elev&oacute;  significativamente en los casos de pacientes que fallecieron con da&ntilde;o cerebral,  pero no se pudieron diferenciar aqu&eacute;llos con desarrollo normal de los que  sobrevivieron con lesi&oacute;n neurol&oacute;gica.2     <P>La beta-endorfina no fue  diferente entre los pacientes normales y asf&iacute;cticos, pero en el grupo de  los asf&iacute;cticos, fue mayor entre los que tuvieron da&ntilde;o cerebral.2      <P>Niveles elevados de eritropoyetina indicaron un riesgo mayor de par&aacute;lisis  cerebral o muerte, siempre que no existiera enfermedad hipertensiva de la gestaci&oacute;n.2      <P>En un estudio preliminar realizado en nuestro hospital, el <I>test </I>de densidad  eritrocitaria (cuyo resultado depende de los niveles de eritropoyetina) se correlacion&oacute;  significativamente con el da&ntilde;o neurol&oacute;gico a los 6 meses de vida,  pero no con el apgar o con el diagn&oacute;stico de sufrimiento fetal [D&iacute;az  Arg&uuml;elles V. El <I>test </I>de densidad eritrocitaria y su relaci&oacute;n  con algunas variables perinatales. Tesis para optar por Especialista de I Grado  en Neonatolog&iacute;a].     <P>5.<I>Cardiotocograf&iacute;a.</I>     <P>La cardiotocograf&iacute;a  es el m&eacute;todo m&aacute;s usado para diagnosticar estr&eacute;s fetal.     <P>De  los cambios peri&oacute;dicos observados en el parto, las desaceleraciones variables  son las m&aacute;s comunes; pueden presentarse por compresi&oacute;n del cord&oacute;n  umbilical durante la contracci&oacute;n uterina.     <P>La compresi&oacute;n del cord&oacute;n  provoca aumento de la presi&oacute;n arterial del feto, &eacute;sta estimula los  barorreceptores a&oacute;rticos y carot&iacute;deos y produce una respuesta integrada  en el tallo cerebral que da como resultado una bradicardia.11     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Sin embargo,  la evaluaci&oacute;n de la significaci&oacute;n de las desaceleraciones variables  es la decisi&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s dif&iacute;cil en la monitorizaci&oacute;n  fetal.12     <P>Las desaceleraciones tard&iacute;as son menos frecuentes, pero son  las alteraciones peri&oacute;dicas m&aacute;s graves de la cardiotocograf&iacute;a  durante el parto.     <P>Se asocian con hipoxemia, acidemia e hipotensi&oacute;n,  pero parece que la hipoxemia es la causa fundamental, pues las otras 2 solas no  las producen, y al corregir la hipoxemia desaparecen.13     <P>La hipoxemia produce  bradicardia fetal por combinaci&oacute;n de los siguientes mecanismos:13 <UL>      <LI> Estimulaci&oacute;n de los quimiorreceptores del arco a&oacute;rtico y del  tallo cerebral (mecanismo reflejo).</LI>    <LI> Depresi&oacute;n mioc&aacute;rdica  directa.</LI>    </UL>Esta &uacute;ltima s&oacute;lo se produce en casos de hipoxemia  muy severa.     <P>Como se puede observar, el sistema nervioso es muy importante en  el control de la funci&oacute;n cardiovascular del feto, tanto al nivel central,  como perif&eacute;rico.12     <P>Existen evidencias cada vez mayores de que el uso  de la cardiotocograf&iacute;a en partos de bajo riesgo s&oacute;lo produce aumento  del n&uacute;mero de ces&aacute;reas14 y partos instrumentados,15 pero muy poca  mejor&iacute;a en los resultados.16     <P>No se detectaron diferencias significativas  en cuanto a muerte por asfixia de los productos o lesi&oacute;n neurol&oacute;gica  en los sobrevivientes, cuando se compararon parturientas monitorizadas el&eacute;ctricamente  con otras vigiladas por auscultaci&oacute;n del foco fetal.15 En los reci&eacute;n  nacidos de pacientes evaluadas con cardiotocograf&iacute;a analizada en un estudio15  hubo menor incidencia de convulsiones, lo cual no se corrobor&oacute; en el otro.14      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>De todas formas, debemos ser muy cautelosos al extrapolar estos resultados,  pues hay que tener en cuenta que la auscultaci&oacute;n del foco fetal se realiz&oacute;  muy cuidadosamente cada 15 minutos durante el trabajo de parto y cada 5 minutos  en el per&iacute;odo expulsivo.     <P><I>Michael Painter,</I>12 inform&oacute; de  la evoluci&oacute;n de 50 reci&eacute;n nacidos cuyas madres fueron monitorizadas  durante el parto: <UL>     <LI> Grupo I: 12 casos con trazos normales.</LI>    <LI> Grupo  II: 16 casos con desaceleraciones variables moderadas.</LI>    <LI> Grupo III: 22  casos con desaceleraciones tard&iacute;as o variables severas.</LI>    </UL>El apgar  fue normal en los reci&eacute;n nacidos de los grupos I y II. En el grupo III  la quinta parte de los pacientes tuvieron apgar bajo a los 5 minutos.     <P>Se obtuvieron  los siguientes resultados:     <P>-Examen neurol&oacute;gico anormal al nacimiento:      <P>. Grupo I: 17 %. <UL>     <LI> Grupo II: 63 %.</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Grupo III: 73 %.</LI>    </UL>El  92 % de los pacientes con examen neurol&oacute;gico anormal al nacimiento hab&iacute;an  tenido alteraciones cardiotocogr&aacute;ficas.     <P>-Examen neurol&oacute;gico anormal  al a&ntilde;o de edad:     <P>. Grupo I: 0 %. <UL>     <LI> Grupo II: 6 %.</LI>    <LI> Grupo  III: 27 %.</LI>    </UL>A los 6 a&ntilde;os de edad ya no hubo diferencias entre los  3 grupos en el examen neurol&oacute;gico ni en las pruebas psicom&eacute;tricas.  No se pudo encontrar correlaci&oacute;n entre la duraci&oacute;n de los patrones  cardiotocogr&aacute;ficos anormales y el examen neurol&oacute;gico anormal.     <P>El  autor concluye que muchos de los fetos que presentan anomal&iacute;as cardiotocogr&aacute;ficas  tendr&aacute;n examen neurol&oacute;gico anormal al nacimiento, lo que confirma  el valor de este m&eacute;todo para el diagn&oacute;stico de hipoxemia en el parto.      <P>Sin embargo, la asfixia intraparto no debe ser dada como causa de da&ntilde;o  cerebral permanente, s&oacute;lo por la existencia de alteraciones cardiotocogr&aacute;ficas.12  No obstante, se debe tener cuidado, pues se ha comprobado en animales que los  resultados m&aacute;s comunes de la asfixia son la normalidad y la muerte, no  el da&ntilde;o cerebral permanente.12     <P>Es m&aacute;s evidente que un n&uacute;mero  significativo de pacientes con da&ntilde;o neurol&oacute;gico previo al momento  del parto, tendr&aacute;n alteraciones de la frecuencia card&iacute;aca durante  &eacute;ste.17     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La organizaci&oacute;n anat&oacute;mica del sistema nervioso  central (SNC) y sus relaciones con el control de la funci&oacute;n card&iacute;aca,  explican perfectamente la producci&oacute;n de alteraciones cardiotocogr&aacute;ficas  como consecuencia de un da&ntilde;o neurol&oacute;gico previo, ya sea cong&eacute;nito  o adquirido antes del parto.12 De hecho, se han encontrado malformaciones mayores  que afectan el SNC en el 19 % de los pacientes con alteraciones cardiotocogr&aacute;ficas  severas.18     <P>Mas aun, si un feto con alteraciones del SNC tiene afectados tambi&eacute;n  sus reflejos cardiovasculares &iquest;estar&aacute; en condiciones de responder  adecuadamente al estr&eacute;s de un trabajo de parto normal?, &iquest;no ser&aacute;  m&aacute;s propenso a tener asfixia intraparto, acidemia y apgar bajo? Ya en 1977,  <I>Freud </I>dec&iacute;a que por el hecho de ser el feto un participante activo  en el proceso del parto, las anormalidades previas a &eacute;ste pueden ser m&aacute;s  bien la causa de la asfixia, que la asfixia causa de anomal&iacute;as neurol&oacute;gicas.  <H4> CONCLUSIONES</H4>Como conclusi&oacute;n retomemos la situaci&oacute;n planteada  al inicio de este art&iacute;culo:     <P>&iquest;Se puede asegurar que ese feto tuvo  una asfixia del periparto?     <P>&iquest;Si tuvo una asfixia, fue &eacute;sta la  causa o la consecuencia del da&ntilde;o neurol&oacute;gico?     <P>&iquest;Qu&eacute;  elementos cl&iacute;nicos o de laboratorio dar&iacute;an un diagn&oacute;stico  de certeza de asfixia del periparto?     <P>&iquest;Con cu&aacute;nta frecuencia son  responsabilizados injustamente los obstetras con el da&ntilde;o neurol&oacute;gico  de un paciente s&oacute;lo porque tuvo meconio, alteraciones de la frecuencia  card&iacute;aca fetal, o incluso apgar bajo?     <P>Para responder estas preguntas  debo seguir el consejo dado por un m&eacute;dico espa&ntilde;ol que vivi&oacute;  hace 8 siglos. <I>Maimonides </I>dijo: "Ense&ntilde;a a tu lengua a decir no s&eacute;,  y entonces progresar&aacute;s."     <P>Esa es mi respuesta: <B>no s&eacute;,</B> y  mi mayor satisfacci&oacute;n ser&iacute;a que usted con su trabajo contribuya  a solucionar estos enigmas. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>    <!-- ref --><P> 1. Dunn PM.  Dr. James Blundell (1790-1878) and neonatal resucitation. Arch Dis Child 1989;  64:494--5.<!-- ref --><P> 2. Ruth V. Perinatal asphyxia. Helsinki, 1988. Academic Dissertation  in The Niilo Hallman Auditorium of The Children's Hospital. Medical Faculty of  The University of Helsinki.<!-- ref --><P> 3. American Academy of Pediatrics, Committe  on Fetus and Newborn. use and abuse of the Apgar score. Pediatries 1986; 28:1148-9.<!-- ref --><P>  4. Sykes GS et al. Do apgar scores indicate asfixia? Lancet 1982; 494-6.<!-- ref --><P>  5. Nelson KB, Ellenberg JH. Neonatal signs as predictors of cerebral palsy. Pediatries  1979; 64:225--32.<!-- ref --><P> 6. Nelson KB, Ellenberg JH. Apgar scores as precitors  of chronic neurologic disability. Pediatrics 1981; 68:36-44.<!-- ref --><P> 7. Freeman  JM, Nelson KB. Intrapartum asphyxia and cerebral palsy. Pediatrics 1988; 82(2):240-9.<!-- ref --><P>  8. Falciglia HS. Failure to prevent meconium aspiration syndrome. 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Dublin randomized  controlled trial of the differential Effects of intrapartum fetal heart rate monitoring.  Am J Obstet Gynecol 1985; 152:524-39.<!-- ref --><P> 16. Prentice A, Lindt T. Fetal heart  rate monitoring during labour. Too prequent intervention, too little benefit?  Lancet 1987; 1:1375.<!-- ref --><P> 17. Paul RH. Fetal injury prior to labor: does it  happen? Am J Obstet Gynecol 1982; 69:529-36.<P> 18. Ayodeji O, Kuhn R, Abnormal.  Antepatum cardiotocography and major fetal abnormalitis. Aust NJ Obstet Gynaecol  1986; 26:120-3.</P>Recibido: 23 de febrero de 1995. Aprobado: 28 de febrero de  1995.     <P>Dr. <I>Luis Mesa Riquelme. </I>Hospital "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez  Coro", Calle 21 entre 4 y 6, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.       ]]></body><back>
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