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</front><body><![CDATA[ <H3> Art&iacute;culo de Revisi&oacute;n</H3>ICBP "Victoria de Gir&oacute;n", Instituto  Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana <H2> Toxoplasmosis cong&eacute;nita</H2><I>Dra.  Teresita de Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Morales<SUP>1</SUP> y Dr. Jos&eacute;  Ram&oacute;n Molina Garc&iacute;a<SUP>2</SUP></I> <OL>     <LI> Instructora. Especialista  de I Grado en Inmunolog&iacute;a.</LI>    <LI> Profesor Titular de Embriolog&iacute;a.  Doctor en Ciencias M&eacute;dicas.</LI>    </OL><H4> UNA MIRADA AL PROBLEMA</H4>La  toxoplasmosis es una parasitosis mundialmente extendida, que reviste importancia  en la medicina humana y veterinaria.     <P>Existe una relaci&oacute;n inversa entre  la severidad cl&iacute;nica de la infecci&oacute;n y la inmunocompetencia del  individuo que la padece. Constituye por ello una seria amenaza para individuos  inmunodeficientes, por ejemplo, en enfermos del SIDA en los que suele ser mortal,  y <I>para el feto en el que el sistema inmune no ha alcanzado madurez</I>.<SUP>1,2</SUP>      <P>La toxoplasmosis <I>adquirida durante el embarazo </I>es responsable de m&aacute;s  defectos cong&eacute;nitos en que el herpes, la rubeola y la s&iacute;filis juntos  y es m&aacute;s com&uacute;n e insidiosa de lo que hasta ahora han cre&iacute;do  medicos e investigadores. El doctor <I>Jack Remington</I>, por ejemplo, calcula  que en los Estados Unidos nacen cada a&ntilde;o m&aacute;s de 3 500 ni&ntilde;os  con ceguera, sordera y retardo mental causados por el <I>T. gondii</I>.<SUP>3</SUP>  Lo m&aacute;s importante, sin embargo, es que hasta el 90 % de los fetos infectados  <I>in utero</I> nacen con aspecto normal y permanecen "silentes" durante varios  a&ntilde;os; luego desarrollan los s&iacute;ntomas de la enfermedad durante la  primera d&eacute;cada de la vida.<SUP>4</SUP> El doctor <I>Peter Hengst</I>, de  la universidad Humboltd de Berl&iacute;n, quien ha estudiado el problema de la  toxoplasmosis en su pa&iacute;s durante m&aacute;s de 25 a&ntilde;os, confirma  el hecho de que la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os nacidos de madres que se  infectaron con el <I>T. gondii</I> por primera vez durante el segundo y tercer  trimestres del embarazo, nacen con aspecto normal y se desarrollan de modo aparentemente  satisfactorio durante los primeros a&ntilde;os de vida, pero m&aacute;s tarde  presentan trastornos neurol&oacute;gicos diversos: calcificaciones intracraneales,  alteraciones esquel&eacute;ticas d&eacute;ficit visual, dificultades para el aprendizaje,<SUP>4-6</SUP>  etc&eacute;tera. Esa es la raz&oacute;n principal por la cual la importancia de  este problema es generalmente subvalorada en la atenci&oacute;n a la embarazada.      <P>Es por ello de enorme importancia que los m&eacute;dicos que trabajan en la  atenci&oacute;n primaria de salud, especialmente aquellos que intervienen en la  atenci&oacute;n a la mujer embarazada, conozcan los aspectos fundamentales relacionados  con las formas de transmisi&oacute;n y prevenci&oacute;n de la infecci&oacute;n,  patogenia, respuesta inmune, interpretaci&oacute;n de las pruebas diagn&oacute;sticas  y conducta m&eacute;dica. <H4> LA TOXOPLASMOSIS CONG&Eacute;NITA COMO PROBLEMA  DE SALUD EN CUBA</H4>Los estudios epidemiol&oacute;gicos realizados en Cuba permiten  estimar conservadoramente que cada a&ntilde;o se primoinfestan entre 500 y 600  mujeres y que nacen alrededor de 250 ni&ntilde;os infectados por este par&aacute;sito,  aunque en el momento del nacimiento s&oacute;lo un peque&ntilde;o n&uacute;mero  de ellos presente evidencias cl&iacute;nicas de la infecci&oacute;n.     <P>Un estudio  serol&oacute;gico realizado a mujeres a la captaci&oacute;n del embarazo, que  incluy&oacute; una poblaci&oacute;n de 5 537 procedentes de 8 &aacute;reas de  salud de 2 municipios de Ciudad de La Habana (Playa y Marianao), arroj&oacute;  los siguientes resultados: del grupo estudiado encontramos que 3 915 embarazadas  (70,9 %) ten&iacute;an concentraciones detectables de anticuerpos contra <I>T.  gondii</I> (AcTg), lo que indica que hab&iacute;an sido sensibilizadas en alg&uacute;n  momento de su vida. las 1 606 restantes (29,1 %) fueron negativas para dichos  anticuerpos. Estas &uacute;ltimas se consideran sin protecci&oacute;n y potencialmente  son susceptibles de infectarse con el p&aacute;rasito y transmitir la infecci&oacute;n  al feto.     <P>Con el seguimiento trimestral de las 1 606 embarazadas seronegativas  fueron detectadas 16 seroconversiones (0,99 %).     <P>Estudios seroepidemiol&oacute;gicos  an&aacute;logos realizados por investigadores de las Facultades de Ciencias M&eacute;dicas  de Pinar del R&iacute;o, Camag&uuml;ey y Granma han obtenido resultados muy similares  a los nuestros.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tal vez estas cifras de incidencia de toxoplasmosis cong&eacute;nita  puedan parecer exageradas a los profesionales que atienden los nacimientos y el  registro de malformaciones, pero recordemos que una de las caracter&iacute;sticas  de esta entidad es precisamente su inapariencia al nacimiento en el 90 % de los  casos, con desarrollo posterior de las manifestaciones que pueden aparecer en  la etapa escolar en ni&ntilde;os de hasta 10 a&ntilde;os. <H4> EL TOXOPLASMA GONDII</H4>El  agente etiol&oacute;gico de la toxoplasmosis, el <I>T. gondii</I>, es un par&aacute;sito  intracelular obligado, de amplia distribuci&oacute;n mundial, clasificado como  un coccidio, que tiene 3 formas de presentaci&oacute;n: oocistos, trofozo&iacute;tos  y quistes.<SUP>7</SUP> El gato es el hospedero definitivo, ya que en el intestino  de este animal ocurre la reproducci&oacute;n sexual del par&aacute;sito, desde  donde se elimina en las heces como oocistos (que es la forma de resistencia fuera  del organismo), contaminando la tierra y los vegetales, Al ser ingeridos, la membrana  de los oocistos se rompe y se liberan los trofozo&iacute;tos, los cuales penetran  la mucosa y a trav&eacute;s del torrente circulatorio alcanzan los distintos &oacute;rganos  donde se multiplican y enquistan.     <P>Este par&aacute;sito afecta a numerosas especies  y entre ellas al hombre. En Am&eacute;rica L&aacute;tina entre el 50 y el 60 %  de las personas entre 20 y 30 a&ntilde;os de edad han sido infectados alguna vez  en su vida.<SUP>1</SUP>     <P>La infecci&oacute;n en el hombre ocurre principalmente  a trav&eacute;s de los alimentos, mediante las formas qu&iacute;sticas en carnes  poco cocinadas o por medio de los oocistos en vegetales mal lavados, huevos crudos  o poco cocinados, agua u otros alimentos contaminados por tierra, etc&eacute;tera.<SUP>8</SUP>  <H4> PATOGENIA Y MANIFESTACIONES CL&Iacute;NICAS</H4>La infecci&oacute;n por <I>T.  gondii</I> transcurre a trav&eacute;s de 3 fases:     <P><I>Fase primaria</I>: El  par&aacute;sito se multiplica y origina la destrucci&oacute;n de c&eacute;lulas  del hu&eacute;sped, fundamentalmente en el sistema ret&iacute;culo-histocitario,  mientras que el nivel de anticuerpos aumenta, reduciendo la parasitemia.     <P><I>Fase  secundaria:</I> el par&aacute;sito contin&uacute;a multiplic&aacute;ndose s&oacute;lo  en los &oacute;rganos pobres en anticuerpos, como los ojos y el enc&eacute;falo.      <P><I>Fase terciaria</I>: ocurre la diseminaci&oacute;n de quistes en m&uacute;sculos  y sistema nervioso que se toleran muy bien y s&oacute;lo la rotura de las membranas  qu&iacute;sticas origina fen&oacute;menos inflamatorios locales.<SUP>1</SUP>     <P>Las  manifestaciones cl&iacute;nicas de la toxoplasmosis se presentan solamente en  una parte de los individuos infectados y pueden ir desde una linfadenopat&iacute;a  hasta una infecci&oacute;n fatal del sistema nervioso central. la severidad de  la infecci&oacute;n depende de la inmunocompetencia del paciente. En los individuos  con inmunodeficiencia severa, como son los enfermos de SIDA, tiene un comportamiento  frecuentemente mortal, mientras que en las personas con un sistema inmunitario  competente es generalmente asintom&aacute;tica, por lo que el diagn&oacute;stico  en estos casos s&oacute;lo puede hacerse por pruebas de laboratorio.<SUP>1,2</SUP>  <H4> INFECCI&Oacute;N DEL FETO: TOXOPLASMOSIS CONG&Eacute;NITA</H4>La toxoplasmosis  cong&eacute;nita se produce cuando la mujer se infecta por primera vez por el  <I>T. gondii</I> durante el embarazo y el par&aacute;sito atraviesa la barrera  placentaria e infecta al feto. Los hijos de las mujeres que se han expuesto al  <I>T. gondii</I> antes del embarazo no tienen riesgo de desarrollar la toxoplasmosis  cong&eacute;nita debido a que la inmunidad desarrollada por la madre protege al  feto de la infecci&oacute;n.<SUP>4,9</SUP>     <P>Aproximadamente la tercera parte  de las madres que adquieren la toxoplasmosis durante el embarazo transmiten la  infecci&oacute;n a su hijo. La tasa de transmisi&oacute;n var&iacute;a de acuerdo  con el trimestre en el cual la embarazada adquiere la infecci&oacute;n, incrementandose  este riesgo en el transcurso del mismo, desde el 15 % cuando la exposici&oacute;n  ocurre en el primer trimestre, al 30 % en el segundo hasta el 60 % en el tercero.<SUP>10</SUP>      <P>Cuando la infecci&oacute;n primaria por <I>T. gondii</I> tiene lugar durante  el primer trimestre del embarazo ocurre el aborto espont&aacute;neo en la mayor&iacute;a  de los casos; los fetos que sobreviven a la infecci&oacute;n en esta etapa presentar&aacute;n  uno o m&aacute;s de la cl&aacute;sica tr&iacute;ada de signos asociados con la  toxoplasmosis cong&eacute;nita: hidrocefalia, coriorretinitis y calcificaciones  cerebrales. Esta forma severa de la enfermedad representa solamente el 10 % de  los casos de toxoplasmosis cong&eacute;nita.<SUP>4</SUP>     <P>Los fetos que se infectan  despu&eacute;s del primer trimestre, como ya se ha se&ntilde;alado, tienen generalmente  aspecto normal al nacimiento, pero las manifestaciones de la enfermedad aparecen  luego en el transcurso de la infancia y la ni&ntilde;ez. Estas incluyen coriorretinitis,  ceguera, retardo mental y psicomotor, epilepsia, sordera, etc&eacute;tera. En  estos casos de toxoplasmosis cong&eacute;nita inaparente al nacimiento, el diagn&oacute;stico  precoz y el tratamiento oportuno pueden favorecer el pron&oacute;stico de la enfermedad  y prevenir sus secuelas.<SUP>3,4</SUP>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para prevenir esta forma de la enfermedad  lo fundamental es identificar la primoinfecci&oacute;n en la embarazada por pruebas  de laboratorio, seg&uacute;n los siguientes principiuos generales: <OL>     <LI> Si  al inicio del embarazo hay AcTg demostrables, la mujer ha tenido contacto con  el par&aacute;sito, posee protecci&oacute;n y si se reinfecta no lo transmite  al feto.</LI>    <LI> Si al inicio del embarazo no presenta AcTg, no tiene protecci&oacute;n  contra el par&aacute;sito y si se infecta puede transmitirlo al feto.</LI>    <LI>  Si en purebas repetitivas durante el embarazo aparecen AcTg (seroconversi&oacute;n),  ha ocurrido primoinfecci&oacute;n y hay alta probabilidad de transmitirse al feto.</LI>    </OL><H4>  RESPUESTA INMUNE</H4>Para interpretar correctamente los resultados de las pruebas  serol&oacute;gicas debemos relacionarlo con la din&aacute;mica de la respuesta  inmune ante este par&aacute;sito. En la primoinfecci&oacute;n se producen de inicio  AcTg de las clases IgA e IgM, que son los marcadores que se relacionan con la  fase aguda de la enfermedad.<SUP>11,12</SUP> El tiempo de durabilidad en la detecci&oacute;n  de estas inmunoglobulinas en suero depende de la sensibilidad del m&eacute;todo  de laboratorio empleado.<SUP>13</SUP> El m&eacute;tod ELISA de inmunocaptura es  uno de los de mayor sensibilidad y con el mismo puede verificarse la primoinfecci&oacute;n  con la presencia de IgA en las primeras semanas y por la IgM hasta cerca de 6  meses de ocurrida la misma.<SUP>11,12</SUP> Con el empleo de otros m&eacute;todos  menos sensibles se reduce el tiempo en que puede verificarse la primoinfecci&oacute;n  por estos marcadores.     <P>La IgG comienza a detectarse en bajas concentraciones  cerca del mes del comienzo de la infecci&oacute;n y su incremento es m&aacute;s  lento que el de la IgA e IgM, pero alcanza valores superiores hasta pasados los  6 meses, donde se mantiene un tiempo en meseta para despu&eacute;s decaer hasta  valores bajos (pero detectables por ELISA) que se mantendr&aacute;n estables e  indican infecci&oacute;n pasada, inmunidad y protecci&oacute;n para el feto.     <P>De  las consideraciones antes expuestas, al analizar los resultados de la demostraci&oacute;n  de AcTg en la embarazada, se puede inferir lo siguiente: <OL>     <LI> La presencia  de AcTg de la clase IgG en forma mantenida con niveles generalmente bajos e indica  que la paciente tuvo contacto con el agente y goza de inmunidad para el mismo;  esto indica que no existe peligro de transmisi&oacute;n al feto.</LI>    <LI> La ausencia  de AcTg indica que la gestante no ha estado en contacto con dicho agente, que  carece de inmunidad ante &eacute;ste y que puede transmitirlo al feto.</LI>    <LI>  La presencia de IgA, IgM y/o variaciones significativas del t&iacute;tulo de IgG  en un per&iacute;odo corto de tiempo indica infecci&oacute;n reciente o activa.</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL><H4>  LA VIGILANCIA BIOL&Oacute;GICA DE LA TOXOPLASMOSIS</H4>La vigilancia biol&oacute;gica  del <I>T. gondii</I> se basa en pesquizajes serol&oacute;gicos durante el embarazo  dirigidos a: <OL>     <LI> Identificar a las gestantes que no poseen AcTg, es decir,  las que si se infectan durante el embarazo pueden transmitir la infecci&oacute;n  al feto.</LI>    <LI> Prevenir la primoinfecci&oacute;n de estas gestantes por medio  de la educaci&oacute;n sanitaria.</LI>    <LI> Descubrir una posible primoinfecci&oacute;n  en estas gastantes mediante pruebas repetitivas a fin de adoptar las medidas pertinentes.</LI>    </OL>Si  despu&eacute;s de una gran prueba negativa aparecen AcTg en una prueba posterior,  se dice que ha ocurrido una "seroconversi&oacute;n" que indica una primoinfecci&oacute;n  y la posibilidad cierta de transmisi&oacute;n al feto.     <P>Existen diversos esquemas  para los pesquizajes serol&oacute;gicos repetitivos, pero lo m&aacute;s importante  es que el primer examen se realice antes de las 12 semanas de embarazo, ya que  si este se pr&aacute;ctica tard&iacute;amente resulta muy dif&iacute;cil determinar,  ante una prueba positiva, si la infecci&oacute;n primaria ocurri&oacute; antes  de iniciarse el embarazo o no.     <P>De ocurrir la primoinfecci&oacute;n conjuntamente  con el inicio del embarazo entonces tendremos una prueba positiva, pero si esta  se hace dentro del primer trimestre los t&iacute;tulos de anticuerpos ser&aacute;n  altos y la infecci&oacute;n reciente se confirmar&aacute; demostrando la presencia  de IgM espec&iacute;fica. <H4> EDUCACI&Oacute;N SANITARIA</H4>Una de las formas  que coadyuvan en la prevenci&oacute;n de las enfermedades transmisibles es el  conocimiento de la forma en que &eacute;stas se adquieren. En el caso de la toxoplasmosis  lo esencial es evitar la ingesti&oacute;n de las formas infectantes del par&aacute;sito.  De ah&iacute; la importancia de recomendar y explicar las medidas fundamentales  que debe adoptar la embarazada seronegativa para evitar la primoinfecci&oacute;n  durante el embarazo. Dado que la infecci&oacute;n se adquiere por v&iacute;a oral,  las medidas se circunscriben a la higiene de las manos y los alimentos. <H4> REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <!-- ref --><P> 1. Frenkel JK. La inmunidad en la toxoplasmosis.  Bol Of Sanit Panam 1986;100(3):283-95.<!-- ref --><P> 2. Omata Y, Ramos MI, Nakabayashi  T, Shiro K. Amplified replication of toxoplasma gondii parasites in a human T.  cell line persistently infected with HIV-1. AIDS 1989;3:669-75.<!-- ref --><P> 3. Remington  JS, Desmonts G. Toxoplasmosis. En: Remington JS, Klein JP, eds. Infectious diseases  of the fetus and newborn infant. Philadelphia: W.B Saunders, 1976:191-332.<!-- ref --><P>  4. Hoff R, Weiblen BJ. Screening for congenital toxoplasma infection. Transplacental  disorders: perinatal detection. treatment and management. alan R Liss, 1990:169-82.<!-- ref --><P>  5. MacCabe RE, Remington JS. The diagnosis and treatment of toxoplasmosis. Eur  J Cli Microbiol 1983;2:95-9.<!-- ref --><P> 6. Sibalic D, Djurkovic-Djakovic O, Bobic  B. Onset of ocular complications in congenital toxoplasmosis associated with immunoglobulin  M antibodies to Toxoplasma <I>gondii.</I> Eur j Clin Microbiol Infect Dis 1990;9:671-4.<!-- ref --><P>  7. Horwitz MA. Intracellular parasitism. Current Opinion Inmunol 1988;1:41-6.<!-- ref --><P>  8. Jeannel D, Niel G, Costagliola D, Danis M, Traore BM, Gentlini M. Epidemiology  of toxoplasmosis among pregnant women in the Paris area. Int J Epidemiol 1988;17:4-9.<!-- ref --><P>9.  Ellemberg JH, Ley AC, Madden DL, fuccillo DA, Tzan NR, Edmonds DM. Toxoplasmosis  maternal and pediatrics findings in 23000 pregnancies. Pediatrics 1988;82:181-92.<!-- ref --><P>  10. Marx-Chemla C, Puygautier-Toubas D, foudrinier F, Dorangeon PH, Leulier J,  Quereux C, et al. La surveillance immunologique d' une femme enceinte seronegative  pour la toxoplasmose doit-elle s'arreter a l'accouchement?. Press Medi 1990;19(8):367-8.<!-- ref --><P>  11. Decoster a, Darcy F, Caron A, Capron A. IgA antibodies against p30 as markers  of congenital and acute toxoplasmosis. Lancet 1988; 2:1104-7.<!-- ref --><P> 12. Payne  R, Isaac M, Francis J. enzynelinked immunosorbent assay (ELISA) using antibody  class capture for the detection of antitoxoplasma IgM. J Clin Pathol 1982;35:892-6.<!-- ref --><P>  13. Van Druten Van Knapen F, Reintjes A. Epidemiology implications of limited  seropositivity after Toxoplasma infection. Am J Epidemiol 1990;132(1):169-80.Recibido:  22 de septiembre de 1995. Aprobado: de diciembre de 1996.     <P>Direcci&oacute;n:  Dra. <I>Teresita de Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Morales.</I> ICBP "Victoria de  Gir&oacute;n, Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. Ciudad  de La Habana, Cuba.       ]]></body><back>
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