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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Perfil biofísico: una prueba de bienestar fetal]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstétrico Ramón González Coro.  ]]></institution>
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<country>Cuba</country>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro" <h2> Perfil  biof&iacute;sico: una prueba de bienestar fetal</h2><i><a href="#*">Dr. Ricardo  Manuel Ferreiro<sup>1</sup></a></i>     <p>El avance t&eacute;cnico desarrollado por  los m&eacute;todos de exploraci&oacute;n ecogr&aacute;fica en tiempo real ha permitido  la observaci&oacute;n exacta y segura de muchas de las actividades motoras fetales,  inexplicadas hasta hace una d&eacute;cada.     <p>La raz&oacute;n de valorar ultrasonogr&aacute;ficamente  las actividades motoras fetales para determinar el estado fetal anteparto, hay  que buscarla en los mecanismos biol&oacute;gicos que desencadenan estas respuestas  en el feto.     <p>Es conocido que los impulsos nerviosos que inician las diferentes  actividades en el feto se localizan en diferentes lugares anat&oacute;micos del  sistema nervioso central fetal. Un ejemplo de ellos son los movimientos respiratorios  (MRF), cuyos impulsos nerviosos parten de la superficie del cuarto ventr&iacute;culo  y aparecen entre las 20 y 21 semanas.     <p>Un axioma que se mantiene actualmente  es: "Las actividades biof&iacute;sicas que se desarrollan primero, son tambi&eacute;n  las &uacute;ltimas en desaparecer, cuando la asfixia reduce todas las actividades  biof&iacute;sicas fetales".     <p>Siguiendo la evoluci&oacute;n presente en el desarrollo  del sistema nervioso central (SNC) fetal, observamos que el tono fetal, cuyo control  se localiza en el &aacute;rea cortex-subcortical, es la m&aacute;s precoz en iniciar  su desarrollo en la vida intrauterina (7,5 a 8,5 semanas) y es la &uacute;ltima  en desaparecer en el caso de asfixia.<sup>1,2</sup>     <p>Hoy en d&iacute;a se est&aacute;  de acuerdo en afirmar que todas las actividades biof&iacute;sicas fetales se encuentran  relacionadas con el grado de desarrollo neurol&oacute;gico y con su nivel de afectados.<sup>3</sup>      <p>La misi&oacute;n del obstetra en la &uacute;ltima fase de la gestaci&oacute;n  es comprobar el bienestar fetal.     <p>La frecuencia de una determinada actividad  biof&iacute;sica durante la observaci&oacute;n ultrasonogr&aacute;fica sugiere  que el centro del SNC fetal que controla la actividad est&aacute; funcionando  de manera apropiada y por lo tanto descarta hipoxia del SNC.<sup>4</sup>     <p>Creemos  que es importante aclarar algunos conceptos como el de salud repro-ductiva; este  no es m&aacute;s que el estado de completo bienestar f&iacute;sico mental y social  y no solamente la ausencia de enfermedad durante el proceso de reproducci&oacute;n,  dentro de esta salud reproductiva se encuentran la atenci&oacute;n prenatal y  la atenci&oacute;n en el parto y el puerperio de la madre, el feto y el reci&eacute;n  nacido.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Analizamos tambi&eacute;n el concepto de riesgo, que se define c&oacute;mo  la probabilidad de "sufrir un da&ntilde;o" (que no es m&aacute;s que el resultado  temporal o definitivo no deseado) y planteamos, por tanto, que existe un concepto  de riesgo reproductivo y &eacute;ste tiene una probabilidad de da&ntilde;o; esto  conforma el concepto de riesgo evolutivo o din&aacute;mico, teniendo en cuenta  que los factores que lo propician pueden variar, desaparecer seg&uacute;n el momento  y sumarse otros o que modifiquen otras situaciones surgidas.     <p>Es imposible ser  absolutistas en relaci&oacute;n con da&ntilde;os a la salud, y tomar esto como  hechos aislados y llevando a pol&iacute;ticas de intervenci&oacute;n frente a  algunos casos donde surgan riesgos no pensados o fortuitos.     <p>As&iacute; las  cosas, teniendo en cuenta este pre&aacute;mbulo, pudi&eacute;ramos decir que las  pruebas con las que se determina el bienestar fetal anteparto, entre otras el  perfil biof&iacute;sico (PBF), tienen un consenso general de utilizaci&oacute;n  en embarazadas de alg&uacute;n riesgo potencial o real. Adem&aacute;s, teniendo  en cuenta el aspecto de que s&oacute;lo mantiene el valor cuando no cambian las  condiciones que existen en las gestantes, en el momento en que fueron realizadas.<sup>5</sup>      <p>Hist&oacute;ricamente los intentos iniciales para evaluar la salud fetal se  basaban fundamentalmente en las mediciones de marcadores indirectos, bioqu&iacute;micos  y cl&iacute;nicos; actualmente los bioqu&iacute;micos han perdido prestigio no  s&oacute;lo por la dificultad en su interpretaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n  por otros aspectos importantes como la sensibilidad y especificidad de estas pruebas.<sup>6</sup>      <p>La introducci&oacute;n de la ecograf&iacute;a de tiempo real permiti&oacute;  evaluar m&uacute;ltiples actividades biof&iacute;sicas fetales, adem&aacute;s  de la frecuencia card&iacute;aca y actividad card&iacute;aca fetal, lo que hizo  posible un examen m&aacute;s detallado y directo del feto.     <p>Desde la introducci&oacute;n  del monitoreo electr&oacute;nico de la frecuencia card&iacute;aca fetal, tanto  simple como estresada, hemos contado con un instrumento razonable para detectar  el feto saludable (no asfixiado) en el momento del estudio, teniendo 2 aspectos  que considerar: ambas pruebas se asocian con bajas tasas de falsos negativos (1  % - 2,7 %); y las altas tasas de falsos positivos (50 % A > de 75 %).     <p>Otro  factor que se debe considerar es que este perfil card&iacute;aco, la &uacute;nica  informaci&oacute;n que brinda para valorar la salud fetal es la frecuencia y la  reactividad del coraz&oacute;n del feto.     <p>En la ecograf&iacute;a de alta resoluci&oacute;n  se tiene la capacidad para "ver y monitorear" al feto en distintos momentos, lo  que lo convertir&iacute;a en verdadero paciente, y no como antes, que se estudiaba  mediante la madre y sus par&aacute;metros y as&iacute; se obten&iacute;an datos  del producto indirectamente.     <p>Con las pruebas biof&iacute;sicas podemos ver  al feto de riesgo. Ejemplo de ello lo constituyen madres con enfermedades maternas  (riesgo reproductivo prenatal) que repercuten en el crecimiento, formaci&oacute;n  y vitalidad del producto y, por ende, en el reci&eacute;n nacido vigoroso. Fueron<i>  Manning y</i> otros en 1980 los primeros en comunicar el uso de 5 variables biof&iacute;sicas  fetales para predecir la evoluci&oacute;n prenatal, estas variables fueron en  aquel momento: cardiotocograf&iacute;a simple, movimientos respiratorios, movimiento  corporal, tono muscular del feto y volumen de l&iacute;quido amni&oacute;tico;  introdujeron a su vez un sistema de puntaje en el que se asignaba a cada actividad  o componente biof&iacute;sico el mismo valor.     <p>Esta prueba ha variado y el n&uacute;mero  de actividades biof&iacute;sicas que se han ido introduciendo en este tipo de  examen ha ido en aumento. Se han clasificado en: <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Actividades biof&iacute;sicas  generales: movimientos corporales, movimientos respiratorios y tono en el feto.  Un ejemplo es el perfil biof&iacute;sico de Manning, que evaluado en un estudio  de 216 pacientes que fueron sometidas semanalmente a prueba, pero que fueron manejadas  s&oacute;lo sobre la base de los resultados de la cardiotocograf&iacute;a simple.</li>    </ul>El  grupo se ampli&oacute; a 1 884 pacientes de alto riesgo manejado sobre la base  de los resultados del PBF de<i> Manning, </i>donde se obtuvo una tasa de mortalidad  perinatal de 5,06 x 1 000, teniendo un grupo control para una poblaci&oacute;n  similar de 65 x 1 000. En otro estudio realizado por <i>Manning</i> y otros, exploraron  el PBF en 12 620 pacientes de alto riesgo y se obtuvo correlaci&oacute;n directa  entre la mortalidad perinatal y el puntaje biof&iacute;sico, es decir, cuando  la mortalidad perinatal fue de 0,652 x 1 000 el perfil biof&iacute;sico fue mayor  de 8 puntos y cuando el perfil biof&iacute;sico era anormal (puntaje de 0) la  tasa de mortalidad perinatal<sup>7</sup> fue de 187 x 1 000.     <p>Ya en su &uacute;ltimo  estudio de 19 221 embarazadas de alto riesgo se observ&oacute; que la incidencia  de muerte intra&uacute;tero despu&eacute;s de un PBF de <i>Manning</i><sup>8</sup><i>  </i>con puntaje de 8 o m&aacute;s fue de 0,7267 x 1 000.     <p>En estos estudios  se llegan a conclusiones, de que cuando 2 o m&aacute;s variables ecogr&aacute;ficas  est&aacute;n alteradas, la probabilidad de encontrar un CTG no reactivo aumenta  de forma tan considerable para hacerse estad&iacute;sticamente significativa esta  relaci&oacute;n.<sup>9</sup> <ul>     <li> Actividades biof&iacute;sicas espec&iacute;ficas:  como la succi&oacute;n, la degluci&oacute;n, la micci&oacute;n y los movimientos  reflejos. Ejemplo: el perfil biof&iacute;sico de <i>Arduini </i>y otros, creado  en 1985. A partir de las 36 semanas de gestaci&oacute;n estudia el perfil biof&iacute;sico  de 2 fases:</li>    </ul><i>1ra fase:</i> frecuencia card&iacute;aca fetal y movimientos  fetales groseros (determinados por la madre y por ultrasonagraf&iacute;a).     <p><i>2da  fase</i>: donde se estudian 3 actividades biof&iacute;sicas: movimientos oculares,  movimientos respiratorios y de micci&oacute;n fetal, esta &uacute;ltima mediante  el c&aacute;lculo del volumen de la vejiga en cortes longitudinales y transversales  seg&uacute;n las f&oacute;rmulas de volumen urinario<sup>10</sup> descrito por  <i>Campbell </i>y otros, en 1973.     <p>El estudio de <i>Arduini</i> concluye que  en el per&iacute;odo gestacional entre 28 y 36 semanas predominan las fases de  reposo en los ciclos fisiol&oacute;gicos de actividad-quietud fetal y que es poco  probable determinar con exactitud pron&oacute;stica el estado de hipoxia fetal  antes de las 36 semanas, por tanto, el estado de bienestar fetal s&oacute;lo puede  ser definido con exactitud a partir de las 36 semanas de gestaci&oacute;n.<sup>11</sup>  <ul>     <li> Frecuencia card&iacute;aca fetal:</li>    </ul>En 1969<i> Hammacher </i>not&oacute;,  que el feto pod&iacute;a estar considerado seguro, especialmente si presentaban  movimientos reflejos, acompa&ntilde;ados por un incremento en la amplitud de las  oscilaciones de las l&iacute;neas basales de la frecuencia card&iacute;aca fetal.  La observaci&oacute;n de las aceleraciones en el ritmo card&iacute;aco fetal,  respond&iacute;a a la actividad fetal, a las contracciones uterinas y a la estimulaci&oacute;n  refleja fetal, que se precisan en el estudio cardiotocogr&aacute;fico no estresado  para la evaluaci&oacute;n del feto anteparto.<sup>12</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Freeman</i> en  1975 y <i>Lee </i>y otros introdujeron la cardiotocograf&iacute;a no estresada  y describieron las aceleraciones de la frecuencia card&iacute;aca fetal basal,  como respuesta a los movimientos fetales, lo cual es sin&oacute;nimo de feto saludable.      <p>El CTG normal fetal ha tenido varias concepciones, que van desde la amplitud,  duraci&oacute;n y n&uacute;mero de las aceleraciones.     <p>No obstante, la recomendaci&oacute;n  de la Escuela americana de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a, es tener 2 o m&aacute;s  aceleraciones de 15 lat/min o m&aacute;s, en un per&iacute;odo no mayor de 15  seg o m&aacute;s, en un intervalo no mayor de 20 min de comenzado el examen.<sup>13,14</sup>      <p>La mortalidad perinatal asociada con los CTG simples es de 30 a 40 x 1 000,  lo que es significativamente alto para este grupo, incluyendo aquellos fetos que  eran realmente hip&oacute;xicos. Por lo que pudi&eacute;ramos decir finalmente,  considerando la asfixia como la mortalidad perinatal, que esta prueba es considerada  como con altos resultados, falsamente positivos. <ul>     <li> Flujos en los vasos  umbilicales: aunque los datos respecto a la relaci&oacute;n entre la disminuci&oacute;n  del flujo diast&oacute;lico y la patolog&iacute;a fetal son variables en dependencia  del autor y de la poblaci&oacute;n estudiada, la mayor&iacute;a de los autores  est&aacute;n de acuerdo en afirmar que la existencia en la velocimetr&iacute;a  Doppler de una onda telediast&oacute;lica invertida en la arteria umbilical es  el indicador m&aacute;s sensible y temprano de peligro fetal.<sup>15</sup></li>    </ul>La  presencia de inversi&oacute;n o ausencia de di&aacute;stole terminal en la arteria  uterina ha sido considerada muy peligrosa, por lo que se recomienda un parto inmediato  para evitar muerte fetal o da&ntilde;o irreversible del SNC, seg&uacute;n algunos  investigadores.<sup>16</sup>     <p>En un estudio realizado por <i>Manning</i> y otros  con 12 620 embarazadas de alto riesgo, en 12 investigaciones al azar, de distintas  poblaciones, analizaron 6 000 de ellas y sus conclusiones fueron las siguientes:  hab&iacute;a una completa evidencia a favor de la velocimetr&iacute;a Doppler  como un<i> test </i>relacionado con el bienestar fetal.     <p><i>Alfireire y Nelson  </i>(1995) realizaron un metaan&aacute;lisis de 20 estudios al azar, controlados,  fuera de los Estados Unidos, y llegaron a la conclusi&oacute;n de que la velocimetr&iacute;a  Doppler es "evidentemente consecuente" y que es un examen que confirma el bienestar  fetal. Otros autores e investigadores como<i> Divon</i> (1996), alcanzaron iguales  resultados, los que fueron anteriormente sugeridos por la Escuela norteamericana  de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia, ya que en 1994 realizaron iguales estudios  con este diagn&oacute;stico. <ul>     <li> El ambiente intrauterino: esta PBF ocurre  en el medio intrauterino. En &eacute;l, algunos autores incluyen volumen de l&iacute;quido  amni&oacute;tico, arquitectura, grado y afecci&oacute;n placentaria. Ejemplo de  ellos es el realizado por<i> Vintzileos </i>y otros en 1983, que incluyen la clasificaci&oacute;n  placentaria como una de las variables biof&iacute;sicas, d&oacute;nde se le da  una puntuaci&oacute;n a los movimientos corporales, movimientos respiratorios,  tono muscular adem&aacute;s del volumen amni&oacute;tico y grado placentario,  por la clasificaci&oacute;n de Grannum.</li>    </ul>La diferencia del PBF de<i> Manning  </i>y el de<i> Vintzileos</i> radica en que cada variable lo cuantifica con 3  puntos, a&ntilde;adiendo 1 punto cuando la variable estudiada es dudosa.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  estudio preliminar de <i>Vintzileos,</i> consisti&oacute; en 150 pacientes de  alto riesgo, y sus resultados fueron muy parecidos a los de <i>Manning,</i> lo  que confirm&oacute; el alto valor predictivo de esta prueba.<sup>17</sup>     <p><i>Sham  </i>y otros en 1989 elaboraron un perfil biof&iacute;sico modificando el de Vintzileos,  basado exclusivamente en el examen ultrasonogr&aacute;fico, donde se realiza un  estudio cuantitativo de los movimientos respiratorios y de los movimientos corporales  groseros y un examen cualitativo del tono fetal, cantidad de l&iacute;quido amni&oacute;tico  y del grado de madurez placentaria.     <p><i>Llian </i>y otros justifican la modificaci&oacute;n  del perfil de <i>Vintzileos, </i>bas&aacute;ndose en el concepto de que a todas  las variables no se debe asignar igual valor en la composici&oacute;n del perfil,  ya que desde el punto de vista fisiol&oacute;gico no se alteran de la misma forma  estos reflejos y medios internos.     <p>Hemos citado algunos de los perfiles m&aacute;s  usados y que mejores valores predictivos han obtenido en los estudios realizados.  No obstante, es importante recalcar que el grado de actividades biof&iacute;sicas  que pueden incorporarse a la cl&iacute;nica fetal no est&aacute; limitado por  la capacidad t&eacute;cnica, sino por las limitaciones de tiempo para realizarla.      <p>Aunque el estudio ultrasonogr&aacute;fico de algunas variables biof&iacute;sicas  en forma de perfiles se ha mostrado como un m&eacute;todo anteparto &uacute;til  para mejorar el diagn&oacute;stico de compromiso fetal, este representa para nosotros  una serie de inconvenientes que daremos a conocer: <ul>     <li> Inexperiencia del  observador y fallo de la t&eacute;cnica: seg&uacute;n distintos autores<sup>18</sup>  creemos que siempre deben realizarse con un mismo equipo y un solo observador,  a&ntilde;adiendo <i>Manning </i>que en su experiencia, el error interobservador  encontrado pudo haber sido inferior al 10 %.</li>    <li> Uso del perfil sin incluir  la valoraci&oacute;n cardiotocogr&aacute;fica o reactividad card&iacute;aca fetal:  consideramos que en toda gestaci&oacute;n de riesgo debe realizarse el control  de la reactividad card&iacute;aca junto con el estudio ecogr&aacute;fico, ya que  &eacute;ste es muy sensible, al igual que los movimientos respiratorios fetales,  a la hipoxia, y ser&iacute;a un par&aacute;metro m&aacute;s a considerar para  mejorar el valor predictivo y la mejor conducta para el bienestar feto-materno.</li>    <li>  Decisiones de manejo cl&iacute;nico basadas exclusivamente en la puntuaci&oacute;n  del perfil cuantitativo: la correcta interpretaci&oacute;n se debe de buscar en  la valoraci&oacute;n de las variables afectadas, m&aacute;s que en la puntuaci&oacute;n  total de la prueba.</li>    <li> Intervalo entre pruebas biof&iacute;sicas: aunque  el intervalo normal aceptado en las gestaciones de alto riesgo es de 2 veces por  semana<sup>5,12,13,17,18</sup> y en rotura prematura de membranas de 1 a 3 d&iacute;as.<sup>4</sup></li>    </ul>Creemos  que cuando el resultado de las pruebas de perfil son todas normales y los factores  de riesgo que han considerado hacerla se han normalizado, bien sean fetales o  maternas, el intervalo puede ser semanalmente o de lo contrario, intercambiarlo  con otras pruebas de bienestar fetal. <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Las pruebas de bienestar fetal  se han valorado en gran n&uacute;mero de trabajos, han sido utilizadas en pacientes  de riesgo y en escasas oportunidades de bajo riesgo, lo que alerta al cl&iacute;nico.  Emplearlas en pacientes normales traer&iacute;a inconvenientes, entre otros, un  aumento de la sensibilidad y una disminuci&oacute;n de la especificidad. El &uacute;nico  perfil para embarazos normales encontrado por nosotros es descrito por<i> Basket  </i>y otros; en un estudio de 11 012 perfiles realizados encontraron cambios en  los componentes biof&iacute;sicos durante el embarazo. A pesar de estos cambios  la frecuencia de puntuaciones normales totales no se modific&oacute; en grado  importante durante todo el embarazo, inclusive hasta las 42 semanas.<sup>19</sup></li>    </ul><h4>  Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <li> Plattnerg, Renner WY, Went J.  Fetal sex determination by ultrasound scan in the 2nd and 3rd trimester. Obstet-Gynecol  1983:61- 454.</li>    <li> Nyberg DA, Barry S, Malony J, et al. Diagnostic ultrasound  of fetal anomalies. Chicago: Year Book Medical, 1990:483-91.</li>    <li> Vintzileos  AM, Gaffney SE, Salinger LM, et al. The fetal biophysical profile and its predictive  value. Obstet Gynecol 1983;62:271.</li>    <li> Vintzileos AM, Worstoy A, Campbell  et al. Evaluaci&oacute;n fetal anteparto mediante eco-graf&iacute;a: perfil biof&iacute;sico  fetal. Ecograf&iacute;a en ginecolog&iacute;a y obstetricia. 3 ed. 1995.</li>    <li>  5.Pruebas para determinar el bienestar fetal anteparto. En: Manual de diagn&oacute;stico  y tratamiento en Obstetricia y Perinatolog&iacute;a. 1997: 98-106.</li>    <li> Harblnder  SB, Lawren DP, et al. Evaluaci&oacute;n de la salud fetal: el perfil biof&iacute;sico  en Obstetricia y Ginecolog&iacute;a. 2 ed. 1991.</li>    <li> Manning FA, Morrison  I, Lange IR, et al. Fetal assessment based on fetal biophysical profile scoring;  experience in 12,620 referred high risk pregnancies I: perinatal morbility by  frequence and etiology. Am J Obstet Ginecol 343, 1985.</li>    <li> Manning FA, Morrison  I, Harman CR, et al. Fetal assessment based on fetal biophysical profile scoring:  experience in 19,221 refered high risk pregnancies II. An analysis of false negative  fetal death. Am J Obstet Gynecol 1987;157:880.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Hadlock FP, Deter RL,  Harris RB. Detecci&oacute;n sonogr&aacute;fica de patrones anormales de crecimiento  fetal. Clin Obstet Ginecol 1984;2:439--66.</li>    <li> Hadlock FP, Deter RL, Harrist  RD, et al. Estimation of fetal weight the use of head, body and femur measurements.  A prospective study. Am J Obstet Gynecol 1985;151:333-7.</li>    <li> Stewart AL,  Reynolds EO, et al. Outcome for infants of very birth-weight survey of world literature.  Lancet 1981:1038-40.</li>    <li> American College of Obstetrician and Gynecologist.  Perinatal and infant mortality statistics. Conmmittee opinion 167, December 1995.</li>    <li>  Section XII. Techniques to assess fetal health. Cap43. Antepartum assessment.  Williams Obstetrics. 20<sup>th</sup> ed, 1997:P.1013.</li>    <li> Pruebas para determinar  el bienestar anteparto. En: Manual de diagn&oacute;stico y tratamiento en Obstetricia  y Perinatolog&iacute;a. 1997:103.</li>    <li> Tyrrell S, Obard AH, Lilpood RJ. Umbilical  artery Doppler velocimetry as a predictor of fetal hypoxia and acidosis at birth  Obstet Gynecol 1989;74:332-7.</li>    <li> Gabee SG, Junnifer R, Niebyl JL, Simpson  JS. Obstetrics normal and problems pregnancies. En: Antepartum fetal evaluation  3 ed. 1996:341-51.</li>    <li> Vintzilios AM, Camphell WA, et al. The use and misuse  of the fetal biophysical profile. Am J Obstet Gynecol 1987;157,527,233.</li>    <li>  Manning FA, Morreau van der, et al. Fetal assessment based on fetal biophysical  profile scoring: experience en 12,620 referred high-risk patients perinatal mortality  by frequency and etiology. Am J Obstet Gynecol 1985; 151:343-9.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Baskett  TF. Gestacional age and fetal biophysical assessment. Am J Obstet Gynecol 1988:108-332.</li>    </ol>Recibido:  11 de enero de 1999. Aprobado: 23 de marzo de 1999.     <br>Dr. <i>Ricardo Manuel  Ferreiro.</i> Hospital Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro".  Ciudad de La Habana, Cuba.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <p><a NAME="*"></a><sup>1</sup>  Especialista de II Grado en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Profesor asistente.           ]]></body>
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