<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0138-600X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Obstet Ginecol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0138-600X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0138-600X2002000200012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos aspectos histórico-sociales del aborto]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Some historical and social aspects of abortion]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mayo Abad]]></surname>
<given-names><![CDATA[Digna]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana Facultad de Ciencias Médicas Miguel Enríquez ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<volume>28</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0138-600X2002000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0138-600X2002000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0138-600X2002000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó una revisión de aspectos históricos y sociales de la práctica del aborto desde los inicios de la humanidad hasta las corrientes actuales en el mundo y la posición de nuestro país al respecto. Se enfatizó en la necesidad de un mayor uso de los métodos anticonceptivos disponibles a fin de disminuir la morbi-mortalidad por causa de la utilización del aborto como método de control de la natalidad.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It was made a review of the historical and social aspects of the practice of abortion from the beginning of humanity to the current trends in the world, as well as of the position of our country on this regard. Emphasis was made on the need to use the available contraceptive methods so as to reduce the morbidity and mortality caused by the use of abortion as a birth control method]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[ABORTO LEGAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ABORTO INDUCIDO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[AGENTES ANTICONCEP-TIVOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[DISPOSITIVOS ANTICONCEPTIVOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PLANIFICACION FAMILIAR]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ABORTION, LEGAL]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ABORTION, INDUCED]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CONTRACEPTIVE AGENTS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CONTRACEPTIVE DEVICES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[FAMILY PLANNING]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Miguel Enr&iacute;quez&quot;    <br>  Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana    <br> </p><h2>Algunos  aspectos hist&oacute;rico-sociales del aborto    <br> </h2>    <p><i><a href="#cargo">Dra.  Digna Mayo Abad<span class="superscript">1</span></a></i><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>Se realiz&oacute; una revisi&oacute;n de aspectos  hist&oacute;ricos y sociales de la pr&aacute;ctica del aborto desde los inicios  de la humanidad hasta las corrientes actuales en el mundo y la posici&oacute;n  de nuestro pa&iacute;s al respecto. Se enfatiz&oacute; en la necesidad de un mayor  uso de los m&eacute;todos anticonceptivos disponibles a fin de disminuir la morbi-mortalidad  por causa de la utilizaci&oacute;n del aborto como m&eacute;todo de control de  la natalidad.</p>    <p><i>DeCS:</i> ABORTO LEGAL/historia; ABORTO INDUCIDO/historia;  AGENTES ANTICONCEP-TIVOS; DISPOSITIVOS ANTICONCEPTIVOS; PLANIFICACION FAMILIAR.</p>    <p>El  aborto, o sea, la expulsi&oacute;n del producto de la concepci&oacute;n cuando  todav&iacute;a no es capaz de sobrevivir fuera del seno materno, es tan antiguo  como la propia humanidad, y ha sido permanente objeto de estudio desde diferentes  puntos de vista.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>De cada 10 embarazos,<span class="superscript">1</span>  se pierde bajo la forma de aborto.<span class="superscript">1</span> Es el llamado  aborto espont&aacute;neo, con una morbilidad muy baja y una mortalidad pr&aacute;cticamente  nula. Se considera que su etiolog&iacute;a fundamental es la malformaci&oacute;n  del nuevo ser que va a nacer, convirti&eacute;ndose de esta forma en un hecho  deseable.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>Pero lo que hace a la interrupci&oacute;n  del embarazo tema de discusi&oacute;n diaria en los diferentes medios, es la posici&oacute;n  que se asume ante el aborto terap&eacute;utico y el que se hace por petici&oacute;n.    <br>  </p>    <p>No obstante la amplia difusi&oacute;n de los m&eacute;todos anticonceptivos  en la segunda mitad del presente siglo, el aborto contin&uacute;a siendo utilizado  incorrectamente como un m&eacute;todo de control de la natalidad. Se estima que  en el lmundo se producen al a&ntilde;o m&aacute;s de 40 millones de abortos provocados.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>La pr&aacute;ctica del aborto era ya conocida muchos siglos antes de nuestra  era. En los pueblos primitivos, de patriarcado absoluto, el jefe de la familia  pod&iacute;a vender e incluso matar a sus hijos, a&uacute;n antes de nacer. En  esas circunstancias, el aborto no ten&iacute;a car&aacute;cter punible. Se pensaba  que el feto pertenec&iacute;a al cuerpo femenino, a sus entra&ntilde;as; y dado  que la mujer ten&iacute;a un estado de minoridad, el padre o el jefe de la familia  ejerc&iacute;a absolutos derechos sobre el fruto de la concepci&oacute;n.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Durante siglos, no mejor&oacute; mucho la subestimaci&oacute;n a la madre,  que inclu&iacute;a o presupon&iacute;a la del vientre tambi&eacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En  general, las antiguas legislaciones no castigaron al aborto. En Grecia Antigua,  donde se consideraba que el feto no ten&iacute;a alma, <i>Plat&oacute;n</i> manifest&oacute;  en su obra <i>La Rep&uacute;blica</i>, que el aborto deber&iacute;a prescribirse  en caso de incesto o cuando los padres fueran personas de edad; en tanto <i>Arist&oacute;teles</i>  y otros fil&oacute;sofos, lo recomendaban como f&oacute;rmula para limitar las  dimensiones de la familia. Aqu&iacute; se consideraba al feto como parte de la  madre, y era ella quien pod&iacute;a disponer al arbitrio de su cuerpo.    <br> </p>    <p>La  represi&oacute;n al aborto comienza en Roma,<span class="superscript">4</span>  cuando aparecen sustancias nocivas a la salud de las mujeres sometidas a esos  m&eacute;todos. La punibilidad o no del aborto ha tenido en la historia de la  humanidad diversos criterios, que van desde la plena libertad, al ser el vientre  de la madre prolongaci&oacute;n del cuerpo de la mujer, hasta las concepciones  cristianas que irrumpen con una nueva valoraci&oacute;n de la vida y dan calificaci&oacute;n  de homicidio al aborto provocado.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>El  cristianismo se instal&oacute; con una apreciaci&oacute;n rigurosa en este sentido.  Doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s de Cristo, se promulgaron medidas rigurosas  contra la mujer sujeta a esta acci&oacute;n, incluyendo la pena de muerte, castigos  corporales y el exilio.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>Este criterio  se basaba en que la mujer no ten&iacute;a derecho a arrebatarle al marido su descendencia,  la esperanza de la posterioridad. Si desde el principio del cristianismo se observ&oacute;  una sobria hostilidad frente al aborto, esto se debi&oacute; al criterio de que  se trataba de la muerte de un inocente. Seg&uacute;n la concepci&oacute;n cat&oacute;lica,  el alma es la que brinda a un ente u organismo la categor&iacute;a de ser humano.  Esto es lo que se denomina, la concepci&oacute;n hilom&oacute;rfica de la naturaleza  humana. Su principal defensor fue <i>Santo Tom&aacute;s de Aquino</i>, quien sosten&iacute;a  que el esp&iacute;ritu era forma sustancial del alma, en tanto que el cuerpo era  el producto de la uni&oacute;n del alma con la materia.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Esta concepci&oacute;n hilom&oacute;rfica fue adoptada por el Concilio  de Oxena en 1312, de modo que hasta ese entonces, la iglesia no consideraba al  aborto como un asesinato, mientras tanto el alma no animara al cuerpo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Durante  la Edad Media en Europa, especialistas de diversas disciplinas se adhirieron por  unanimidad a esta teor&iacute;a. Los te&oacute;logos y juristas de Derecho Can&oacute;nico  fijaron el momento de la animaci&oacute;n del feto de modo ambivalente en 40 d&iacute;as  para los varones y 90 para las hembras.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>La constituci&oacute;n <i>Criminalis Carolina</i>, promulgada por el emperador  en 1533, fij&oacute; en el punto medio del embarazo el momento de la animaci&oacute;n  del feto, es decir, desde que la madre percibe sus movimientos.    <br> </p>    <p>A pesar  de que algo se avanza para atenuar la pena por aborto, en 1588 el Papa <i>Sixto  V</i> proclama en una de sus decisiones (<i>Bula Effraenautum</i>), que todos  los abortos son cr&iacute;menes que se cartigar&iacute;an con la excomuni&oacute;n.  Esta <i>Bula</i> no tuvo mucha repercusi&oacute;n, pero en Francia se endureci&oacute;  de nuevo el r&eacute;gimen en relaci&oacute;n con esta pr&aacute;ctica, y <i>Enrique  II </i>promulg&oacute; una ordenanza donde reviv&iacute;a la pena capital para  la mujer que abortara voluntariamente.<span class="superscript">5</span>    <br> </p>    <p>Como  en general no se logran los objetivos esperados, el Pont&iacute;fice <i>Gregorio  XIV</i> adopta nuevamente el criterio de la animaci&oacute;n y el alma. Posteriormente,  el Papa <i>P&iacute;o IX</i>, suprime la distinci&oacute;n entre el aborto en  la primera fase del desarrollo del embri&oacute;n y el realizado despu&eacute;s,  promulgando la excomuni&oacute;n autom&aacute;tica para toda mujer que abortara  voluntariamente.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>Luego en 1930, <i>P&iacute;o  XI</i> dijo que la vida de la mujer y del feto eran igualmente sagradas, que nadie  ten&iacute;a el poder ni la autoridad para destruirlas. <i>P&iacute;o XII</i>  refrend&oacute; esta argumentaci&oacute;n d&aacute;ndole normas a la rigidez de  la iglesia frente a este asunto del ni&ntilde;o por nacer. <i>Pablo VI</i> en  1968, confirm&oacute; la misma concepci&oacute;n, y <i>Juan XXIII</i> record&oacute;  que la vida humana es sagrada desde su origen.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En general, la iglesia  mantiene un criterio s&oacute;lidamente r&iacute;gido de la pr&aacute;ctica abortiva:  &quot;Todo aborto viola la ley de Dios&quot;. Y no es hasta fines del siglo XVIII  y principios del XIX, que comienzan a inquietarse las esferas intelectuales y  legales, proponiendo la exclusi&oacute;n del aborto como una pr&aacute;ctica punible.  Los pa&iacute;ses abanderados fueron Francia y Alemania, en donde exist&iacute;an  verdaderas ligas en relaci&oacute;n con este problema. Se reactualiz&oacute; el  viejo concepto de la mujer en cuanto a disponer de s&iacute; misma, neg&aacute;ndole  autonom&iacute;a al feto. En general, los principios igualitarios del XVIII fueron  influyendo para que la sanci&oacute;n fuera m&aacute;s racional y humanitaria,  y las leyes tend&iacute;an a ser menos severas.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Un antecedente a este sano relajamiento de la severidad punible frente  al aborto est&aacute; dado en 1602, cuando el jurista espa&ntilde;ol <i>Tom&aacute;s  S&aacute;nchez</i>, en su Tratado de Moralidad Sexual y Matrimonial, justific&oacute;  la excepcionalidad abortiva en el caso de la mujer violada y embarazada, solo  si estaba por casarse y no pod&iacute;a librarse del compromiso matrimonial sin  p&eacute;rdida de reputaci&oacute;n, o tambi&eacute;n, si era posterior a su casamiento,  en caso que temiera razonablemente, que los parientes del marido la descubrieran  y le dieran muerte por ello.    <br> </p>    <p>Este concepto del honor va tomando fuerza,  y en 1882, aparece otra figura con caracter&iacute;sticas mitigantes en el C&oacute;digo  espa&ntilde;ol, que es el aborto <i>honoris causa</i>. Esta modificaci&oacute;n  tuvo eco en otras legislaciones que la adoptaron.    <br> </p>    <p>Ya situados en siglo  XX, el famoso Antiproyecto Federal Suizo de 1916, se&ntilde;ala en su art&iacute;culo  112: &quot;El aborto practicado por un m&eacute;dico titulado con el consentimiento  de la embarazada, no es punible&quot;. Tambi&eacute;n aparecen en t&eacute;rminos  contempor&aacute;neos la doctrina eugen&eacute;sica y la doctrina feminista. La  primera est&aacute; basada en la idea de prever enfermedades hereditarias, as&iacute;  como en la planificaci&oacute;n familiar, y la segunda dice que corresponde a  la mujer el derecho de decidir tener hijos o no, y en defensa pues del aborto.    <br>  </p>    <p>Otra legislaci&oacute;n es la de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de 1920,  &quot;Decretos sobre la protecci&oacute;n de la salud femenina&quot;, que declara  no sancionable al aborto atendido por un m&eacute;dico y en un hospital, bas&aacute;ndose  en un razonamiento interesante: &quot;...ya que la represi&oacute;n de esta operaci&oacute;n  no conduce a ning&uacute;n resultado positivo y se convierte en un acto secreto,  por lo cual las mujeres se hacen v&iacute;ctimas de los abortadores que act&uacute;an  por su cuenta y a menudo sin idoneidad cient&iacute;fica, que hacen de la operaci&oacute;n  secreta su oficio&quot;. En esta norm&aacute;tica, el feto desaparece como ente  protegido y aparecen la mujer y la familia amparados jur&iacute;dicamente, aunque  no fue sino hasta bien entrada la d&eacute;cada de los 60 que empezaron a registrarse  cambios en la legislaci&oacute;n de algunos estados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En los a&ntilde;os  80, la discusi&oacute;n sobre el aborto en Estados Unidos origin&oacute; fuertes  controversias p&uacute;blicas. Las posiciones eran 3: los que deseaban desterrar  al aborto en cualquier circunstancia (caso del movimiento en Defensa de la Vida);  los que estimaban que el aborto deber&iacute;a practicarse a instancias de cualquier  mujer embarazada (opini&oacute;n del grupo favorable a la libre elecci&oacute;n);  y los que restringir&iacute;an la pr&aacute;ctica del aborto a determinadas situaciones,  como el riesgo grave para la salud de la madre, o cuando el embarazo fuera el  fruto de la violaci&oacute;n o el incesto.    <br> </p>    <p>El criterio liberal estima  que el estado no tiene derecho a limitar la libertad de elecci&oacute;n de la  madre gestante. El conservador afirma que el estado no tiene derecho a secundar  la destrucci&oacute;n del feto, implantando la legislaci&oacute;n del aborto.  Los que se hallan en una postura intermedia, pretenden que la ley arbitre garant&iacute;as  que impidan la pr&aacute;ctica &quot;irresponsable&quot; del aborto.    <br> </p>    <p>El  movimiento en Defensa de la Vida est&aacute; muy bien organizado, cuenta con el  respaldo de la Iglesia Cat&oacute;lica y de otros grupos religiosos, as&iacute;  como las personas que no profesan ninguna religi&oacute;n. Sus simpatizantes defienden  4 axiomas principales:</p><ul>     <li> Todos los seres humanos, incluso el feto que  se halla en el vientre de la madre, reciben directamente de Dios el don de la  vida.</li>    <li> Los seres humanos no tienen derecho a quitarles la vida a otros  seres inocentes.</li>    <li> La vida humana comienza en el momento de la concepci&oacute;n.</li>    <li>  El aborto, en cualquier fase de la gestaci&oacute;n, equivale a quitar la vida  a un ser inocente.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>Desde la &oacute;ptica del catolicismo, s&oacute;lo  es l&iacute;cito privar de la vida al ser humano cuando este no es inocente, como  es el caso de la pena capital, o cuando es secuela involuntaria de una contengiencia  de otro g&eacute;nero.     <br> </p>    <p>Por otra parte, el Movimiento en pro de la  libre elecci&oacute;n, enumera 4 proposiciones:</p><ul>     <li> Nadie tiene obligaci&oacute;n  de ser madre a la fuerza.</li>    <li> No hay que dar a luz a hijos no deseados.</li>    <li>  La prepotencia masculina es la causa del rigor y la estrechez de las leyes regulares  del aborto.</li>    <li> La libertad de la mujer depende, en &uacute;ltima instancia,  de que sea ella la que tenga pleno y libre control de su vida procreadora.<span class="superscript">5</span></li>    </ul>    <p>En  1992, una encuesta de opini&oacute;n en Estados Unidos report&oacute; que el 46  % de los americanos consideraban incorrecto el aborto, mientras que el 47 % lo  estimaba correcto. Sin embargo, acerca de su legalidad o no, la mayor&iacute;a  apoya la disponibilidad de los servicios de aborto en ciertas circunstancias;  el 47 % cree que &quot;el aborto es lo mismo que matar un ni&ntilde;o&quot;, y  el 45 % dice que &quot;no es un asesinato porque el feto realmente no es una persona&quot;.<span class="superscript">6</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En la actualidad, hay diversos criterios en cuanto a cu&aacute;l es el  momento en que el producto de la concepci&oacute;n se considera ser humano. Para  algunos es a las 12 semanas que debe considerarse persona, cuando el sistema nervioso  central est&aacute; formado y pueden reconocerse los hemisferios cerebrales, el  cerebelo y el bulbo. Otros han establecido que los derechos de persona humana  deben ser respetados desde que es viable, o sea, entre las 24 y las 28 semanas  de gestaci&oacute;n. Estos l&iacute;mites cambian constantemente, gracias a los  adelantos logrados en la Perinatolog&iacute;a.<span class="superscript">7</span>    <br>  </p>    <p>En Cuba, la ley m&aacute;s antigua sobre el aborto es el c&oacute;digo  penal de 1870, que fue promulgado en mayo de 1879 por Decreto Real y se mantuvo  vigente hasta 1936, cuando fue publicado el C&oacute;digo de Defensa Social, que  se mantuvo hasta 1959 y que se&ntilde;alaba que el aborto, intencionalmente provocado,  pero amparado por una causa establecida legalmente, ser&iacute;a considerado l&iacute;cito.  Esas causas eran:</p><ul>     <li> El aborto necesario para salvar la vida de la madre  o para evitar grave da&ntilde;o en su salud (aborto terap&eacute;utico).</li>    <li>  El que se provocase o llevase a cabo con su anuencia, cuando la gestaci&oacute;n  hubiese sido ocasionada por haberse cometido sobre la gr&aacute;vida el delito  de violaci&oacute;n, rapto no seguido de matrimonio o estupro (aborto por raz&oacute;n  de honor).</li>    <li> El que se provocase o llevase a cabo con la anuencia de los  padres, cuando el prop&oacute;sito sea evitar la transmisi&oacute;n al feto de  una enfermedad hereditaria o contagiosa de car&aacute;cter grave (aborto eug&eacute;nico).</li>    </ul>    <p>Durante  los primeros a&ntilde;os despu&eacute;s de 1959, no se realizaban abortos debido  principalmente al &eacute;xodo de m&eacute;dicos especializados, y a que aument&oacute;  de forma vertiginosa el n&uacute;mero de embarazos que exig&iacute;an al m&aacute;ximo  las capacidades m&eacute;dicas existentes. Adem&aacute;s, no se ten&iacute;a un  concepto claro de la necesidad y la importancia de la planificaci&oacute;n familiar  como derecho individual de la poblaci&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como consecuencia,  se observ&oacute; que la cifra de mortalidad materna por aborto ilegal y debido  a maniobras autoinfringidas aumentaban considerablemente, al mismo tiempo que  bajaban las dem&aacute;s causas de mortalidad. Hubo que tomar medidas efectivas  para garantizar que la mujer hiciera uso del derecho humano elemental de decidir  sobre el n&uacute;mero de hijos que deseaba tener. Se decidi&oacute; crear en  1965 las condiciones necesarias de institucionalizaci&oacute;n del aborto por  el Sistema Nacional de Salud.    <br> </p>    <p>Bruscamente aument&oacute; la demanda  de interrupciones de embarazos que pudieron haberse evitado por medio de anticonceptivos.    <br>  </p>    <p>La mortalidad materna por esta causa desciende de 29,7 por 100 000 nacidos  vivos en 1968, a 15,3 en 1986, 8,9 en 1988, 5,9 en 1997 y llega a 4,6 en 1998.  A pesar de esta reducci&oacute;n, el aborto sigue estando entre las primeras causas  de muerte materna.    <br> </p>    <p>En Cuba, la interrupci&oacute;n de la gestaci&oacute;n  en el primer trimestre solo se encuentra limitada a los deseos y libertad de la  pareja en la planificaci&oacute;n de su descendencia.    <br> </p>    <p>El aborto ha  sido y es en el mundo de hoy, uno de los m&eacute;todos m&aacute;s ampliamente  practicados para regular la fecundidad. La Federaci&oacute;n Internacional de  Planificaci&oacute;n de la Familia conf&iacute;a en que con m&aacute;s previsi&oacute;n  y uso de los servicios anticonceptivos disminuir&aacute; la necesidad de recurrir  al aborto.<span class="superscript">8</span> Se calcula que ocurren entre 30 y  50 millones de abortos inducidos anualmente en todo el mundo, lo cual se corresponde  con una tasa de 40 a 50 por cada 1000 mujeres en edad f&eacute;rtil y una proporci&oacute;n  de 260-450 abortos por cada 1000 nacidos vivos (MINSAP. Anuario estad&iacute;stico,  1998).    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si el uso consciente y responsable de medios anticonceptivos  para evitar embarazos inoportunos es la forma m&aacute;s apropiada de planificaci&oacute;n  familiar, tenemos que aceptar que no estamos aplicando satisfactoriamente las  posibilidades existentes. No se trata de limitar el acceso al aborto, prohibirlo  o ejercer presi&oacute;n sobre la mujer que lo solicite, pues el derecho tiene  que respetarse, es inviolable. Nuestra obligaci&oacute;n es disminuir la incidencia  de este mediante la implantaci&oacute;n de medidas educativas coordinadas y combinadas  con la accesibilidad a una amplia gama de m&eacute;todos anticonceptivos para  toda la poblaci&oacute;n. La situaci&oacute;n actual constituye un reto para nuestro  Sistema Nacional de Salud.</p><h4>Summary</h4>    <p>It was made a review of the historical  and social aspects of the practice of abortion from the beginning of humanity  to the current trends in the world, as well as of the position of our country  on this regard. Emphasis was made on the need to use the available contraceptive  methods so as to reduce the morbidity and mortality caused by the use of abortion  as a birth control method    <br> </p>    <p><i>Subject headings:</i> ABORTION, LEGAL/history;  ABORTION, INDUCED/history; CONTRACEPTIVE AGENTS; CONTRACEPTIVE DEVICES; FAMILY  PLANNING.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     <li> Rigol RO.  Obstetricia y ginecolog&iacute;a. T.2. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n;  1984.P.37-45.</li>    <li> Sgambatti S. El aborto: aspectos historiogr&aacute;ficos,  legales, &eacute;ticos y cient&iacute;ficos. Ediciones de la Biblioteca de la  Universidad Central de Venezuela, 1986.P.9-10.</li>    <li> Zirmmernman M. Aborto.  Leyes pr&aacute;cticas: Legislaci&oacute;n Pol&iacute;tica No. 3, abril, 1977.</li>    <li>  Aguirre Zozoya F. Epidemiolog&iacute;a del aborto. Ginecol Obstet Mex 1976;22(134):1675-90.</li>    <li>  Masters WH, Johnson VE, Kolodny RC. La sexualidad humana. La Habana. Editorial  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1987.P.681-5.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Blendon RJ. The public  and the controversy over abortion. JAMA 1993;15:270.</li>    <li> Velez Correa LA.  &Eacute;tica m&eacute;dica. Interrogantes acerca de la medicina, la vida y la  muerte. Corporaci&oacute;n para las investigaciones biol&oacute;gicas, 1987.</li>    <li>  Manual de Planificaci&oacute;n Familiar para m&eacute;dicos. Publicaciones M&eacute;dicas  de IPPF (Federaci&oacute;n Internacional de Planificaci&oacute;n de la familia),  1989:305.</li>    </ol>    <p>Recibido: 24 de marzo de 2000. Aprobado: 26 de diciembre  de 2000.    <br> Dra. <i>Digna Mayo Abad</i>. Calle 62 No. 21506 entre 215 y 217.  Reparto Florida, San Miguel del Padr&oacute;n, CP 11000, Ciudad de La Habana,  Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><b><a href="#autor">1</a></b></span><a href="#autor">  Especialista de I Grado en Obstetricia y Ginecolog&iacute;a. Profesora Asistente.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rigol]]></surname>
<given-names><![CDATA[RO]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Obstetricia y ginecología: T.2]]></source>
<year>1984</year>
<page-range>37-45</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Pueblo y Educación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sgambatti]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El aborto: aspectos historiográficos, legales, éticos y científicos]]></source>
<year>1986</year>
<page-range>9-10</page-range><publisher-name><![CDATA[Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Aborto: Leyes prácticas]]></source>
<year>1977</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguirre Zozoya]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Epidemiología del aborto]]></article-title>
<source><![CDATA[Ginecol Obstet Mex]]></source>
<year>1976</year>
<volume>22</volume>
<numero>134</numero>
<issue>134</issue>
<page-range>1675-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Masters]]></surname>
<given-names><![CDATA[WH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johnson]]></surname>
<given-names><![CDATA[VE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kolodny]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sexualidad humana]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>681-5</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Blendon]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The public and the controversy over abortion]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1993</year>
<volume>15</volume>
<page-range>270</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velez Correa]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ética médica: Interrogantes acerca de la medicina, la vida y la muerte. Corporación para las investigaciones biológicas]]></source>
<year>1987</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Manual de Planificación Familiar para médicos]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>305</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
