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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El daño multiorgánico en autopsias realizadas en Cuba en 1994]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The multiple organ injury in autopsies carried out in Cuba in 1994]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Medicina Militar Dr. Luis Díaz Soto  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The experiences obtained from the study of multiple organ injury linked to the investigation of 17 739 autopsies of adults who died in Cuba in 1994 are exposed. The multiple organ injury was found in 10 % of the cases. 47 % came from the intensive and intermediate care units, whereas 17 % were in hospital less than 24 hours. The severe tissue damage and infections were the most frequent causal factors. The most affected organs were: spleen, liver, brain, lung, digestive tube, and kidney. The most common direct causes of death were: the multiple organ injury itself, its manifestations in certain organs, and its causes when they persist. It was confirmed that the multiple organ injury occurs when a causal factor provokes in the organism an immediate response, mainly immunological, which becomes systemic and produces characteristic lesions in different organs. According to its magnitude, it may cause immediate death, cure spontaneous or therapeutically, or manifest itself clinically as a multiple organ failure syndrome.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[INSUFICIENCIA DE MULTIPLES ORGANOS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis D&iacute;az Soto" <H2> El da&ntilde;o  multiorg&aacute;nico en autopsias realizadas en Cuba en 1994</H2><I>Tte. Cor.  Jos&eacute; Hurtado de Mendoza Amat,1 Cptan. Teresita Montero Gonz&aacute;lez,<SUP>2</SUP>  Cptan. Ver&oacute;nica Walwyn Salas,<SUP>2</SUP> y Dr. Reynaldo &Aacute;lvarez  Santana<SUP>3</SUP></I> <OL>     <LI> Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Especialista  de I Grado en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica. Profesor Titular.</LI>    <LI> Especialista  de I Grado en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica.</LI>    <LI> Especialista de II Grado  en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica.</LI>    </OL><H4> RESUMEN</H4>Se exponen las  experiencias en el estudio del da&ntilde;o multiorg&aacute;nico vinculadas al  estudio de 17 739 autopsias de adultos fallecidos en Cuba en 1994. El da&ntilde;o  multiorg&aacute;nico ocurri&oacute; en el 10 % de los casos. El 47 % procedi&oacute;  de las unidades de cuidados intensivos e intermedios y el 17 % tuvo una estad&iacute;a  hospitalaria menor de 24 horas. Como factores causales m&aacute;s frecuentes se  presentaron el da&ntilde;o tisular severo y las infecciones. Los &oacute;rganos  m&aacute;s afectados fueron: bazo, h&iacute;gado, cerebro, pulm&oacute;n, tubo  digestivo y ri&ntilde;&oacute;n. Las causas directas de muerte m&aacute;s frecuentes:  el propio da&ntilde;o multiorg&aacute;nico, sus manifestaciones en determinados  &oacute;rganos y las causas que lo producen cuando persisten. Se confirm&oacute;  que cuando un factor causal desata en el organismo una respuesta inmediata, fundamentalmente  inmunol&oacute;gica, que se hace sist&eacute;mica y produce lesiones caracter&iacute;sticas  en diversos &oacute;rganos, ocurre el da&ntilde;o multiorg&aacute;nico. De acuerdo  con su magnitud &eacute;ste puede producir la muerte inmediata, regresar espont&aacute;nea  o terap&eacute;uticamente o manifestarse cl&iacute;nicamente como un s&iacute;ndrome  de disfunci&oacute;n m&uacute;ltiple de &oacute;rganos.     <P><I>Descriptores DeCS:</I>  INSUFICIENCIA DE MULTIPLES ORGANOS; AUTOPSIAS; CUBA; BASES DE DATOS FACTUALES  <H4> INTRODUCCI&Oacute;N</H4>Las grandes guerras de este siglo han marcado hitos  en la evoluci&oacute;n y tratamiento de pacientes traumatizados. Muchos de ellos,  operados e infectados, fallec&iacute;an. El choque hipovol&eacute;mico durante  la I y II Guerra Mundial caus&oacute; la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas,  hasta que en esta &uacute;ltima comenz&oacute; la reanimaci&oacute;n con l&iacute;quidos  y reposici&oacute;n de sangre. En la guerra de Corea la insuficiencia renal aguda  pas&oacute; a ser complicaci&oacute;n frecuente y mortal. En la guerra de Viet-Nam  apareci&oacute; el s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria del adulto, todav&iacute;a  un trastorno frecuente y causa de muerte elevada.     <P>En la d&eacute;cada de los  70, con el desarrollo de la terapia intensiva y el alargamiento de la vida de  los pacientes, es que surge el fallo multiorg&aacute;nico.<SUP>1-4</SUP> En la  d&eacute;cada del 80, algunos autores<SUP>5,6</SUP> precisan el t&eacute;rmino,  profundizan en la fisiopatolog&iacute;a, y su diagn&oacute;stico es cada vez m&aacute;s  frecuente en los pacientes cr&iacute;ticos. Ante esta situaci&oacute;n, y las  confusiones propias de su relaci&oacute;n con diversos factores causales y sus  complicaciones, expertos en el asunto se re&uacute;nen y definen los principales  trastornos relacionados con lo que denominan s&iacute;ndrome de disfunci&oacute;n  m&uacute;ltiple de &oacute;rganos (SDMO).<SUP>7</SUP>     <P>A pesar del elevado n&uacute;mero  de pacientes que fallecen con el SDMO no abundan en la literatura los trabajos  relacionados con fallecidos autopsiados. Adem&aacute;s, los que aparecen, identifican  los diagn&oacute;sticos realizados con el SDMO y no establecen diferencias entre  las alteraciones estructurales y las funcionales. Lo primero se explica por la  crisis mundial que atraviesa la autopsia. Lo segundo por un enfoque metodol&oacute;gico  que identifica estructura y funci&oacute;n, que si bien est&aacute;n &iacute;ntimamente  relacionados, no constituyen la misma cosa y su diferenciaci&oacute;n y precisi&oacute;n  son premisas para profundizar en el objeto de estudio.     <P>En Cuba se realiza un  n&uacute;mero relativamente elevado de autopsias, se utiliza el Sistema Automatizado  de Registro y Control en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica (SARCAP)<SUP>8</SUP>  y se cuenta con un Banco de Datos Nacional de Autopsias.     <P>A mediados de la d&eacute;cada  del 70, en el ISMM "Dr. Luis D&iacute;az Soto" se comenzaron estudios que han  culminado en trabajos de terminaci&oacute;n de residencia y una tesis doctoral  terminada<SUP>9</SUP> y otra en preparaci&oacute;n. ( <I>Hurtado de Mendoza Amat  J.</I> Alteraciones locales y generales en la enfermedad por quemadura. Estudio  histoqu&iacute;mico y ultraestructural en un modelo de rat&oacute;n quemado. Tesis  para la categor&iacute;a de Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. ISMM de Sof&iacute;a,  Bulgaria, 1983). Los primeros estudios -en animales de experimentaci&oacute;n  y en el humano- sobre las alteraciones pulmonares y en otros &oacute;rganos de  la enfermedad por quemaduras y otros factores causales, fueron presentados en  el VI Congreso Nacional de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica celebrado en 1988.  All&iacute; se establecieron los criterios para el diagn&oacute;stico del da&ntilde;o  multiorg&aacute;nico (DMO), sus relaciones con el SDMO y sus principales bases  etiopatog&eacute;nicas. Ulteriores estudios han permitido profundizar en este  tema. El objetivo de este trabajo es exponer estas experiencias vinculadas al  estudio de las autopsias contenidas en el Banco de Datos Nacional de Autopsias.  <H4> M&Eacute;TODOS</H4>Se analizan 1 776 casos con diagn&oacute;stico de DMO,  obtenidos de 17 739 autopsias realizadas a adultos fallecidos en Cuba en 1994,  contenidas en el Banco de Datos Nacional de Autopsias que inclu&iacute;a 38 hospitales  de 13 provincias del pa&iacute;s. Representaban el 67 % de las autopsias realizadas  y el 24 % de los fallecidos en el pa&iacute;s en 1994, de acuerdo con los datos  suministrados por la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas del MINSAP.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se aplic&oacute; la definici&oacute;n del DMO como un conjunto de trastornos  morfol&oacute;gicos frecuentes en pacientes cr&iacute;ticos, asociado con diversos  factores causales y, por tanto, vinculado a cualquier especialidad, edad o sexo,  donde primordialmente ocurre un da&ntilde;o inmunol&oacute;gico que se concatena  con un da&ntilde;o sist&eacute;mico, y que de acuerdo con su intensidad puede  evolucionar hacia la muerte inmediata, regresar o manifestarse evolutivamente  con un SDMO (figura 1).     <CENTER><A HREF="/img/revistas/mil/v26n1/f103197.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mil/v26n1/f103197.gif" ALT="Figura" VSPACE=5 BORDER=1 HEIGHT=106 WIDTH=216></A></CENTER>    
<CENTER>FIGURA.  <I>Da&ntilde;o multiorg&aacute;nico. Etiopatogenia.</I></CENTER>    <P>Los requisitos  seguidos para el diagn&oacute;stico del DMO son: la presencia de un factor causal  y 3 o m&aacute;s &oacute;rganos afectados por las manifestaciones que se muestran  en la tabla 1.     <CENTER>TABLA 1. <I>Manifestaciones en los &oacute;rganos afectados  por el da&ntilde;o multi&oacute;rganico</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Manifestaciones de DMO&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&Oacute;rganos  afectados</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Disreactividad del tejido  linfoide</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Brazo (Ganglio, H&iacute;gado, etc&eacute;tera)</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Edema pulmonar de permeabilidad</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Pulm&oacute;n</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Edema pulmonar neurog&eacute;nico</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Edema pulmonar mixto</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Nefrosis osm&oacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Ri&ntilde;&oacute;n</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Necrosis tubular aguda</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&Uacute;lceras o inflamaciones agudas esofago-gastro-duodenales</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tubo  digestivo alto</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Enterocolitis aguda inespec&iacute;fica(inlcuye  necrotizante)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tubo digestivo bajo</TD></TR> <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Esteatosis hep&aacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">H&iacute;gado</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Colestasis intrahep&aacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tumefacci&oacute;n celular hep&aacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Hepatitis reactiva</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Colecistitis aguda aliti&aacute;sica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Ves&iacute;cula  biliar</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tumefacci&oacute;n celular del  p&aacute;ncreas</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">P&aacute;ncreas</TD></TR> <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Pancreatitis focal inespec&iacute;fica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Coagulaci&oacute;n intravascular diseminada</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Sangre</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Depleci&oacute;n lip&iacute;dica cortical</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Suprarrenales</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Infarto subendoc&aacute;rdico</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Coraz&oacute;n</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tumefacci&oacute;n celular del miocardio</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Miocarditis focal inespec&iacute;fica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Edema cerebral</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Cerebro</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Anoxia cerebral</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  </TABLE></CENTER>Las variables estudiadas fueron: sexo, edad, especialidades de  egreso, estad&iacute;a hospitalaria, causas de muerte, manifestaciones y &oacute;rganos  m&aacute;s afectados.     <P>Los datos fueron obtenidos y procesados por el SARCAP.<SUP>8</SUP>  <H4> RESULTADOS</H4>Los 1 776 fallecidos con DMO representaron el 10 % del total  de autopsias revisadas. El rango por hospitales vari&oacute; entre 0 y 4 %. Fueron  del sexo masculino el 55.4 % de los fallecidos con DMO. El &iacute;ndice M/F fue  de 1,24. La edad promedio fue 57 a&ntilde;os y la d&eacute;cada de 65-74 la m&aacute;s  representada. Ten&iacute;an 55 y m&aacute;s a&ntilde;os el 59,2 % de los casos  (tabla 2). Entre las 20 especialidades que tuvieron fallecidos con DMO las m&aacute;s  afectadas fueron: terapia intensiva (incluye las unidades de cuidados intensivos  e intermedios) con 46,5 %, medicina interna 23,2 %, medicina de urgencia (cuerpo  de guardia) 7,8 % y cirug&iacute;a 6,1 %. El 58 % de los casos fallecieron en  la primera semana y el 17,3 % en las primeras 24 horas (tabla 3).     <CENTER>TABLA  2. <I>Distribuci&oacute;n por edades. Autopsias con da&ntilde;o multiorg&aacute;nico</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 >  <TR> <TD VALIGN=TOP COLSPAN="11">     <CENTER>Edad promedio: 57 a&ntilde;os Rango:  15 - 104 a&ntilde;os</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">Total&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>15-24</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>24-34</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>35-44</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>45-54</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>55-64</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>65-74</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>75-84</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>85-94</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>95 y +</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>S/E<SUP>*</SUP></CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">1776</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>120</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>154</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>190</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>252</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>275</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>330</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>296</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>131</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>6</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>22</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">%</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>6,8</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>8,7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>10,7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>14,2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>15,5</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>18,6</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>16,7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>7,4</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">      <CENTER>0,3</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="9%">     <CENTER>1,24</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>    ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER><SUP>*</SUP> Sin especificar la edad</CENTER>    <CENTER>TABLA  3.<I> Estad&iacute;a hospitalaria. Autopsias con da&ntilde;o multiorg&aacute;nico</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>D&iacute;as</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Frec</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>%</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Acumulado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>%</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>0 (&lt; 24 h)</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>308</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>17,34</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>308</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>17,34</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>1 - 3</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>400</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>22,52</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>708</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>39,86</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>4 - 7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>323</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>18,19</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1031</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>58,05</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>8 - 14</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>325</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>18,30</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1356</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>76,35</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>15 - 21</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>151</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>8,50</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1507</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>84,85</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>22 - 30</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>112</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>6,31</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1619</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>91,16</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>31 - 60</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>107</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>6,02</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1726</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>97,18</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>> 60</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>50</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>2,82</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>1776</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>100,00</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>Las causas b&aacute;sicas de muerte m&aacute;s frecuentes fueron  la aterosclerosis, la hipertensi&oacute;n arterial y la diabetes mellitus (tabla  4). Las causas directas de muerte y las causas intermedias de muerte, estudiadas  en conjunto y m&aacute;s usuales, fueron el DMO y el SDMO, la bronconeumon&iacute;a  y la septicemia (tabla 5).     <P>La infecci&oacute;n estuvo presente en el 77,8 %  de los fallecidos estudiados. Las manifestaciones de DMO m&aacute;s frecuentes  (tabla 6) fueron la esplenitis y hepatitis reactiva, el edema cerebral y el edema  pulmonar no cardiog&eacute;nico.     <P>Los &oacute;rganos m&aacute;s afectados fueron:  bazo, h&iacute;gado, cerebro, pulm&oacute;n, tubo digestivo alto, ri&ntilde;&oacute;n,  tubo digestivo bajo, p&aacute;ncreas, coraz&oacute;n, gl&aacute;ndulas suprarrenales  y la sangre. <H4> DISCUSI&Oacute;N</H4>La frecuencia del DMO va a estar determinada  por el inter&eacute;s de los pat&oacute;logos. Desconocer el tema, menospreciar  el diagn&oacute;stico de las manifestaciones en diversos &oacute;rganos y la falta  de motivaci&oacute;n, o el exceso de entusiasmo en un diagn&oacute;stico, pueden  conducir a cifras variables a la hora de analizar su frecuencia.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los autores  en una base de datos de 8 299 autopsias del ISMM "Dr. Luis D&iacute;az Soto",  analizadas retrospectivamente de 1962-85 y prospectivamente de 1986-92, encontraron  una frecuencia de 41,6 %. En 1990, <I>Montero </I>hizo un estudio prospectivo  de gran rigurosidad. Con el criterio de un solo investigador en todos los casos  y tratando de evitar toda tendencia subjetiva a favor del DMO, la cifra fue 32,3  % en todas las autopsias realizadas que incluyeron todas las edades y especialidades.  Trabajos realizados en hospitales de ej&eacute;rcitos dieron las siguientes frecuencias:  en el "Mario Mu&ntilde;oz Monroy" de Matanzas, 31,6 % y en el "Comandante Manuel  Fajardo" de Santa Clara, donde se hizo un control de calidad retrospectivo a 154  autopsias realizadas en un a&ntilde;o, el porcentaje de casos diagnosticados con  DMO aument&oacute; de 9 % a 23,4 %.     <P>El sexo y la edad deben ser estudiados  con mayor profundidad. En un estudio de 304 fallecidos por hechos violentos contenidos  en la base de datos del ISMM "Dr. Luis D&iacute;az Soto" y presentado en el VII  Forum de Ciencia y T&eacute;cnica, tanto el sexo como la edad mostraron una aparente  tendencia al aumento relativo del sexo femenino y de las edades entre 15 y 55  a&ntilde;os, las personas supuestamente m&aacute;s inmunoprotegidas. En las 1  776 autopsias con DMO que se presentan, el sexo femenino fue el 44,6 %; mientras  que en las 17 739 de donde se extrajeron fue el 43,2 %. Los &iacute;ndices M/F  fueron 1,24 y 1,31 respectivamente. El promedio de edad en las autopsias con DMO  fue de 57 a&ntilde;os, 7 menos que en el total mientras en los casos con DMO,  los menores de 55 a&ntilde;os fueron el 40,8 % (tabla 2) y en el total de casos  s&oacute;lo alcanzaron el 25 %.     <P>En las especialidades de procedencia, la terapia  intensiva (unidades de cuidados intensivos e intermedios) no es la &uacute;nica  que atiende a pacientes con DMO. Ninguna especialidad est&aacute; exenta de atender  pacientes que, sin traumatismos severos e incluso sin presentar a&uacute;n alteraciones  del SDMO; pero con otros factores causales -infecci&oacute;n lo m&aacute;s frecuente-  cuando fallecen muestran las alteraciones morfol&oacute;gicas del DMO.     <P>La estad&iacute;a  hospitalaria de los pacientes que fallecen con DMO confirm&oacute; lo planteado  en la literatura consultada<SUP>2</SUP> acerca del SDMO como consecuencia del  alargamiento de la vida de los pacientes. Sin embargo, es de gran inter&eacute;s  que el 17,3 % -cerca de la quinta parte de los casos presentados- fallecieron  en las primeras 24 horas. Esto, unido a otras experiencias tanto en animales de  experimentaci&oacute;n<SUP>9</SUP> como en humanos,<SUP>10</SUP> y la de otros  investigadores extranjeros,<SUP>11,12</SUP> confirman una vez m&aacute;s que el  DMO ocurre como una respuesta inmediata a diferentes factores causales (figura).      <P>Entre las causas b&aacute;sicas de muerte (tabla 4), si sumamos las 10 primeras  s&oacute;lo alcanzan un tercio del total, lo que indica la gran variedad de trastornos  que pueden dar lugar al DMO. Al analizarlas se observ&oacute; c&oacute;mo pr&aacute;cticamente  todas producen finalmente da&ntilde;o tisular severo, o pueden asociarse con la  infecci&oacute;n, cuando no lo son directamente, como la leptospirosis. Llam&oacute;  la atenci&oacute;n la presencia del c&aacute;ncer de colon, que en la casu&iacute;stica  global ocup&oacute; el segundo lugar. Esto se explic&oacute; por la mayor frecuencia  con que se asocia con las intervenciones quir&uacute;rgicas y a las infecciones.      <P>TABLA 4. <I>Principales diagn&oacute;sticos anatomopatol&oacute;gicos de causas  b&aacute;sicas de muerte en autopsias con da&ntilde;o multiorg&aacute;nico</I>      <BR>&nbsp;     <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>N/O</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>COD<SUP>*</SUP></CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enfermedad</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>%</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>440</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Aterosclerosis</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>7,55</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>401</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Hipertensi&oacute;n esencial</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5,39</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>3</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>414</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enf. isqu&eacute;mica cr&oacute;nica  card&iacute;aca (aterosclerosis coronaria)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>3,77</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>4</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>250</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Diabetes mellitus</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>3,77</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>5</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>437</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enfermedad cerebrovascular  (aterosclerosis cerebral)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>3,02</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>6</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>558</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Colitis y gastroenteritis  no infecciosas</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>2,59</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>E81</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Accidente de tr&aacute;fico  de veh&iacute;culo de motor con colisi&oacute;n</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>2,26</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>8</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>100</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Leptospirosis</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>1,94</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>9</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>153</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tumor maligno colon</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>1,83</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>10</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>560</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Obstrucci&oacute;n intestinal  sin menci&oacute;n de hernia</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>1,68</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>    <CENTER><SUP>*</SUP> C&oacute;digos de 3 d&iacute;gitos seg&uacute;n  Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades, 9na. revisi&oacute;n<SUP>16</SUP></CENTER>    <P>El  factor causal es un elemento com&uacute;n que sirve para identificar, tanto el  DMO como el SDMO. En los trabajos realizados sobre el tema se han agrupado los  factores causales (figura) en: da&ntilde;o tisular severo que incluye traumatismos,  intervenciones quir&uacute;rgicas mayores, c&aacute;ncer diseminado, infartos  y hemorragias extensas, choque, infecciones e intoxicaciones severas, da&ntilde;o  inmunol&oacute;gico y anoxia tisular.     <P>Las causas directas de muerte estudiadas  en conjunto con las intermedias (tabla 5) incluyen los diagn&oacute;sticos funcionales.  Los porcentajes se obtuvieron en relaci&oacute;n con las 1 776 autopsias estudiadas,  de ah&iacute; que los 10 primeros trastornos alcancen el 123,6 %. Los m&aacute;s  frecuentes fueron el DMO y el SDMO; manifestaciones del DMO en un &oacute;rgano,  que al predominar dentro del cuadro general llevaron directamente a la muerte  del paciente; edema cerebral y pulmonar y persistencia de los factores causales  o incremento de su intensidad. De esto &uacute;ltimo, el mejor ejemplo es la infecci&oacute;n,  que adem&aacute;s de importante factor causal, lo es tambi&eacute;n de causa directa  de muerte. En total la infecci&oacute;n estuvo presente en el 77,8 %, m&aacute;s  que el 55,8 % de las 17 739 autopsias revisadas.     <P>TABLA 5. <I>Principales diagn&oacute;sticos  anatomopatol&oacute;gicos de causas directas e intermedias de muerte en autopsias  con da&ntilde;o multiorg&aacute;nico</I>     <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>N/O</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>COD<SUP>*</SUP></CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enfermedad</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>%</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>799</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Da&ntilde;o y fallo multiorg&aacute;nico  (SDMO)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>25,34</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>485</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Bronconeumon&iacute;a</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>20,89</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>3</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>038</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Septicemia</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>18,58</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>4</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>348</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Otras afecciones del enc&eacute;falo  (edema cerebral)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>14,30</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>5</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>785</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">S&iacute;ntomas relacionados  con aparato cardiovascular (choque)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>8,78</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>6</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>518</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Otra neumopat&iacute;a (edema  pulmonar)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>7,77</CENTER></TD></TR> <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>410</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Infarto mioc&aacute;rdico  agudo</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>5,80</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>8</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>786</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">S&iacute;ntomas  relacionados con el aparato respiratorio (IRA)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5,69</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>9</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>434</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Oclusi&oacute;n de las arterias  cerebrales (infarto cerebral)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>5,63</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>10</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>567</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Peritonitis</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5,57</CENTER></TD></TR> </TABLE></CENTER>    <CENTER><SUP>*</SUP> C&oacute;digos  de 3 d&iacute;gitos seg&uacute;n Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades,  9na revisi&oacute;n<SUP>16</SUP></CENTER>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La presencia del DMO no tiene que  ser necesariamente causa de muerte, puede incluirse como otro diagn&oacute;stico.  El DMO (figura 1) puede manifestarse de inmediato y provocar la muerte del paciente  o puede ser menos severo y regresar espont&aacute;nea o terap&eacute;uticamente.  Estas 2 posibilidades generalmente no dan lugar a manifestaciones cl&iacute;nicas  de SDMO o son muy discretas. La tercera posibilidad es cuando estas se presentan  de modo evidente y permiten el diagn&oacute;stico del SDMO. En este caso, la mayor  parte de los pacientes mueren y s&oacute;lo una minor&iacute;a logra sobrevivir,  cuando los cuidados intensivos son eficaces y adecuada la respuesta del organismo.      <P>Al analizar todos los diagn&oacute;sticos realizados en las 1 776 autopsias  y seleccionar ordenadamente las 10 primeras manifestaciones de DMO (tabla 6) se  comprob&oacute; que la esplenitis y hepatitis reactiva, manifestaciones de da&ntilde;o  inmunol&oacute;gico, ocupan los primeros lugares seguidos del edema cerebral y  el pulmonar "no cardiog&eacute;nico".     <CENTER>TABLA 6. <I>Principales manifestaciones  del da&ntilde;o multiorg&aacute;nico en autopsias</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>N/O</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>COD<SUP>*</SUP></CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enfermedad</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>%</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>2894</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Esplenitis reactiva</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>61,37</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5739</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Hepatitis reactiva</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>48,87</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>3</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>3485</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Edema cerebral</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>43,64</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>4</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5185</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Edema pulmonar no cardiog&eacute;nico</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>37,16</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>5</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>5718</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Esteatosis hep&aacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>33,78</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>6</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5845</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Insuficiencia renal aguda  (necrosis tubular aguda)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>31,93</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5350</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Gastritis aguda</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>30,97</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>8</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5301</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Esofagitis aguda</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>23,93</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>9</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5313</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Ulcera g&aacute;strica aguda</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>16,95</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>10</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>5583</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Enterocolitis</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <CENTER>8,84</CENTER></TD></TR> </TABLE></CENTER>    <CENTER><SUP>*</SUP> C&oacute;digos  de 4 d&iacute;gitos seg&uacute;n Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades,  9na. revisi&oacute;n<SUP>16</SUP></CENTER>    <P>Entre los &oacute;rganos afectados  el &uacute;nico no representado fue la ves&iacute;cula (colecistitis aguda aliti&aacute;sica).  Este trastorno, citado por otros autores<SUP>6</SUP> como manifestaci&oacute;n  del SDMO fue poco frecuentemente diagnosticado en autopsias, en el medio objeto  de estudio.     <P>Al analizar la afectaci&oacute;n por &oacute;rganos debe distinguirse  entre el DMO y el SDMO, lo que nos permite profundizar en su estudio, conocer  mejor el tema y por ende, su patogenia. El SDMO es un s&iacute;ndrome, el conjunto  de s&iacute;ntomas y signos, las alteraciones funcionales en un paciente. El DMO  son las alteraciones morfol&oacute;gicas, estructurales, que se diagnostican mediante  la autopsia cuando est&aacute;n o estuvieron presentes los factores causales que  explican la evoluci&oacute;n del paciente fallecido. El diagn&oacute;stico del  SDMO es <I>premortem</I> y el del DMO <I>postmortem</I>. El SDMO puede diagnosticarse  cuando el m&eacute;dico asis-tencial recoge los elementos cl&iacute;nicos y humorales  en la medida en que aparecen y el avance tecnol&oacute;gico se lo permite. El  DMO puede diagnosticarse de inmediato con las t&eacute;cnicas convencionales que  realiza un pat&oacute;logo en el estudio <I>postmortem</I> de un fallecido.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Sin  embargo, no debe olvidarse que estructura y funci&oacute;n van aparejadas y que  sus alteraciones ocurren al un&iacute;sono, est&aacute;n interrelacionadas entre  s&iacute;. El DMO no antecede al SDMO. Los que cambian son los elementos y posibilidades  diagn&oacute;sticas. El SDMO requiere no s&oacute;lo de la capacidad del m&eacute;dico  de asistencia, sino de tecnolog&iacute;as que en la medida que se desarrollan  hacen m&aacute;s precoz el diagn&oacute;stico. Los requisitos diagn&oacute;sticos  del DMO est&aacute;n presentes en la autopsia y son f&aacute;cilmente detectables  por el pat&oacute;logo, muchos de ellos macrosc&oacute;picamente.     <P>Al estudiar  la patogenia del DMO se impone el enfoque sist&eacute;mico, m&aacute;xime cuando  se trata del organismo humano, expresi&oacute;n mayor de la perfecci&oacute;n  sist&eacute;mica. Los factores causales se&ntilde;alados hacen que los pacientes  sufran un da&ntilde;o de su sistema inmunol&oacute;gico que es primordial. En  la literatura<SUP>6,13,14</SUP> est&aacute; planteada la estrecha relaci&oacute;n  entre el SDMO y la insuficiencia inmunol&oacute;gica, que a la vez es causa y  efecto.     <P>Se ha observado en pacientes fallecidos inmediatamente despu&eacute;s  de un traumatismo, manifestaciones de da&ntilde;o inmunol&oacute;gico, lo que  confirma experiencias previas en trabajos experimentales.<SUP>10</SUP>     <P>El da&ntilde;o  inmunol&oacute;gico al concatenarse con el surgimiento o agravamiento de la infecci&oacute;n  y el da&ntilde;o de otros &oacute;rganos o sistemas que se interrelacionan entre  s&iacute;, da lugar al DMO. En una primera etapa (como es evidente en el SIDA)  se presenta un respuesta reactiva en la que aumentan los elementos celulares -fundamentalmente  linfocitos- aunque afectados en su calidad, lo que hace la respuesta insuficiente.  Una segunda etapa de depleci&oacute;n celular es caracter&iacute;stica en pacientes  que fallecen en estadios m&aacute;s avanzados. Estudios sobre la acci&oacute;n  de los mediadores, y en especial las linfocinas, parecen confirmarlo, <I>Schluter  et al</I>.<SUP>14</SUP> reportan en pacientes quemados aumento en las cifras de  interleucina-6. Este aumento que se decuplic&oacute; en pacientes que sobrevivieron,  se centuplic&oacute; en los pacientes que fallecieron. Es decir, ante el factor  causal o agente agresor, el organismo reacciona de inmediato. Una respuesta inadecuada,  incluso exagerada e ineficiente da lugar al proceso explicado.     <P>En los trabajos  realizados por los autores, en correspondencia con la literatura revisada,<SUP>6</SUP>  se consideran los principales &oacute;rganos y sus manifestaciones en el DMO los  expuestos en la tabla 1. Obviamente, ning&uacute;n &oacute;rgano o sistema debe  quedar indemne ante una respuesta sist&eacute;mica del organismo a uno de los  factores causales antes mencionados. &Oacute;rganos de los sistemas endocrino,  muscular y otros, necesitan de nuevos estudios que precisen las alteraciones que  pone de manifiesto la presencia del DMO. Las alteraciones del tiroides expuestas  en el trabajo de terminaci&oacute;n de residencia de <I>Montero</I>; las cl&aacute;sicas  alteraciones musculares en la fiebre tifoidea y otras afecciones graves (degeneraci&oacute;n  de Zenker y miositis focal inespec&iacute;fica); la cistitis aguda hemorr&aacute;gica  -descartada la iatrogenia por cateterismo- entre otras, son alteraciones que se  valoran para su posible futura inclusi&oacute;n como manifestaciones de DMO.     <P>Los  trastornos cl&aacute;sicos incluidos en la tabla 1 no necesitan explicaciones.  S&oacute;lo merecen algunas consideraciones la esplenitis reactiva, en la que  el aspecto macrosc&oacute;pico es fundamental: un bazo aumentado de volumen y  friable es un criterio casi concluyente de esplenitis reactiva, t&eacute;rmino  preferible al de esplenitis aguda. La coagulaci&oacute;n intravascular diseminada  se diagnostica al observar trombos de fibrina en la microvasculatura que en ocasiones  son escasos y requieren una b&uacute;squeda exhaustiva, pues la presencia de intensa  congesti&oacute;n vascular con hemat&iacute;es lisados con un aspecto homog&eacute;neo  caracter&iacute;stico, obliga a buscarlos. M&aacute;s a&uacute;n cuando, como  demostr&oacute; <I>Garc&iacute;a</I> en 1990 en su trabajo de terminaci&oacute;n  de residencia, el diagn&oacute;stico <I>premortem</I> de coagulaci&oacute;n intravascular  diseminada se ha observado con mayor frecuencia que el <I>postmortem</I>. El edema  pulmonar de permeabilidad con engrosamiento por edema del tabique interalveolar  como lesi&oacute;n b&aacute;sica o elemental, debe tenerse en cuenta. En la actualidad  se utiliza tambi&eacute;n el t&eacute;rmino pulm&oacute;n del s&iacute;ndrome  de dificultad respiratoria del adulto y m&aacute;s recientemente el de lesi&oacute;n  pulmonar aguda. Como en otras entidades consideramos que lo m&aacute;s importante  es garantizar el diagn&oacute;stico del trastorno y no desgastarse en discusiones  sem&aacute;nticas. En la necrosis tubular aguda (en ocasiones dif&iacute;cil de  precisar por los cambios autol&iacute;ticos asociados) puede facilitarse su diagn&oacute;stico  mediante el empleo de la fluorescencia, al igual que en el infarto subendoc&aacute;rdico,  seg&uacute;n la experiencia recogida en el trabajo de <I>Montero</I>.     <P>Un comentario  aparte merecen los diagn&oacute;sticos de disreactividad (esplenitis, adenitis,  hepatitis), considerados manifestaciones de da&ntilde;o inmunol&oacute;gico; aunque  en este trabajo, la hepatitis reactiva se incluy&oacute; dentro de las manifestaciones  del h&iacute;gado. Otras lesiones inflamatorias focales e inespec&iacute;ficas  observadas en miocardio, p&aacute;ncreas (no confundir con la pancreatitis aguda  hemorr&aacute;gica, causa y no manifestaci&oacute;n de DMO) y otros &oacute;rganos,  como el m&uacute;sculo esquel&eacute;tico, podr&iacute;an ser manifestaciones  de disreactividad inmunol&oacute;gica sin descartar la respuesta a un da&ntilde;o  tisular por anoxia.     <P>Un aspecto de importancia pr&aacute;ctica y actualidad  relacionado estrechamente con lo antes planteado, es el trasplante de &oacute;rganos.  El DMO, no s&oacute;lo constituye un hecho casi obligado en la reacci&oacute;n  de rechazo de &oacute;rganos trasplantados debido a la inmunodepresi&oacute;n  iatrog&eacute;nica que acompa&ntilde;a a estos pacientes, sino que es de gran  importancia su valoraci&oacute;n para la selecci&oacute;n del &oacute;rgano del  donante. Si se tiene en cuenta que &eacute;ste es generalmente un fallecido por  muerte violenta, desde los primeros momentos comenzar&aacute;n las manifestaciones  de DMO. Estas ser&aacute;n m&aacute;s r&aacute;pidas, y mayor el da&ntilde;o en  los &oacute;rganos m&aacute;s sensibles (pulm&oacute;n, ri&ntilde;&oacute;n);  por tanto el acortamiento del tiempo y la aplicaci&oacute;n de medidas para la  protecci&oacute;n del DMO ser&aacute;n de primordial importancia para el &eacute;xito  del trasplante.     <P>El papel de la anoxia y la acci&oacute;n de toxinas han sido  analizados por diversos autores como factores importantes en la producci&oacute;n  de varias de las manifestaciones de DMO, especialmente del edema pulmonar de permeabilidad.  En &eacute;ste dan lugar al da&ntilde;o endotelial vascular, a quien sigue la  extravasaci&oacute;n del l&iacute;quido y prote&iacute;nas causantes del engrosamiento  del tabique interalveolar por edema, que luego se hace intralveolar. La anoxia  por s&iacute; misma da lugar al da&ntilde;o y muerte celular, incluso en numerosos  &oacute;rganos;<SUP>10,16</SUP> otros autores hacen referencia al aumento del  consumo de ox&iacute;geno en estos pacientes.<SUP>1</SUP> Recientemente se han  publicado trabajos en que se relaciona las apoptosis -muerte celular programada-  con el SDMO.<SUP>17,18</SUP> Son estudios en etapas tempranas que es necesario  continuarlos para aclarar m&aacute;s el papel de la apoptosis y el DMO.     <P>Por  todo lo expuesto se sugiere un ensayo clinicoterap&eacute;utico. Utilizar en pacientes  con factores causales de DMO, el uso de inmunomoduladores y oxigenoterapia del  tipo de la oxigenaci&oacute;n hiperb&aacute;rica o la ozonoterapia. Se utilizar&iacute;an  en etapas precoces y servir&iacute;an para prevenir el da&ntilde;o inmunol&oacute;gico  y sus consecuencias, as&iacute; como las de la anoxia y la acci&oacute;n de toxinas  circulantes. De esta forma se protege el sistema inmunol&oacute;gico e impide  la concatenaci&oacute;n de hechos que llevan al DMO. Adem&aacute;s, la anoxia  que es causa y efecto del da&ntilde;o en muchos &oacute;rganos, se compensa con  la oxigenoterapia adecuada, que a la vez protege a los tejidos de la acci&oacute;n  de las toxinas circulantes que en etapa inicial comienzan a presentarse.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El  uso de los m&eacute;todos terap&eacute;uticos sugeridos no excluyen, por supuesto,  el de otros indicados de acuerdo con las caracter&iacute;sticas individuales de  los pacientes que van a ser tratados y que deben incluir desde el apoyo diet&eacute;tico  hasta el psicol&oacute;gico. La acci&oacute;n terap&eacute;utica debe ir dirigida  a apoyar al organismo afectado con la mayor precocidad posible y causando las  iatrogenias menores. Se debe evitar el tan frecuente abuso de los antibi&oacute;ticos.  Estos tienen indicaciones precisas que cuando se violan produce una verdadera  cat&aacute;strofe en el organismo, incluso inmunodepresi&oacute;n al paciente,  al destruir gran n&uacute;mero de agentes biol&oacute;gicos que act&uacute;an  como barrera defensiva. El desarrollo de sustancias monoclonales, contra agentes  biol&oacute;gicos, toxinas, etc., ayudar&aacute;n en el tratamiento futuro de  estos pacientes. Numerosos trabajos en esta direcci&oacute;n abrigan esas esperanzas,  aunque los costos tan elevados a&uacute;n lo hacen imposible en la pr&aacute;ctica.      <P>El uso de inmunomoduladores y ox&iacute;geno suplementario tienen valor fun-damentalmente  en los primeros momentos, antes de producirse las manifestaciones floridas del  DMO y, como es obvio, del SDMO. Ya instalado &eacute;ste, los resultados favorables  son m&aacute;s dif&iacute;ciles. Estas medidas deben ser precoces, preventivas.  El DMO, no ya el SDMO, hay que sospecharlo desde los primeros momentos, cuando  se produce el factor causal.     <P>Este trabajo tambi&eacute;n pretende servir de  base para la aplicaci&oacute;n de estas u otras medidas terap&eacute;uticas, que  en definitiva sirvan para evitar muertes de pacientes &uacute;tiles a la sociedad,  en edades productivas la mayor&iacute;a, que como se ha pretendido demostrar son  evitables siempre que se tomen precozmente las medidas terap&eacute;uticas adecuadas.      <P>Como conclusiones tenemos que cuando un factor causal desata en el organismo  una respuesta inmediata, fundamentalmente inmunol&oacute;gica, que se hace sist&eacute;mica  y da lugar a productos t&oacute;xicos que ocasionan principalmente lesiones endoteliales  y an&oacute;xicas en diversos &oacute;rganos, estamos en presencia del DMO.     <P>Es  v&aacute;lido el diagn&oacute;stico de DMO cuando est&aacute;n presentes un factor  causal y 3 o m&aacute;s &oacute;rganos con manifestaciones del DMO.     <P>El DMO,  de acuerdo con su magnitud, puede producir la muerte inmediata, la regresi&oacute;n  espont&aacute;nea o terap&eacute;utica, o manifestarse cl&iacute;nicamente como  un SDMO.     <P>Se sugiere un ensayo clinicoterap&eacute;utico en que se utilice,  en pacientes con factores causales del DMO, el uso de inmunomoduladores y oxi-genoterapia  del tipo de la oxigenaci&oacute;n hiperb&aacute;rica o la ozonoterapia. <H4> SUMMARY</H4>The  experiences obtained from the study of multiple organ injury linked to the investigation  of 17 739 autopsies of adults who died in Cuba in 1994 are exposed. The multiple  organ injury was found in 10 % of the cases. 47 % came from the intensive and  intermediate care units, whereas 17 % were in hospital less than 24 hours. The  severe tissue damage and infections were the most frequent causal factors. The  most affected organs were: spleen, liver, brain, lung, digestive tube, and kidney.  The most common direct causes of death were: the multiple organ injury itself,  its manifestations in certain organs, and its causes when they persist. It was  confirmed that the multiple organ injury occurs when a causal factor provokes  in the organism an immediate response, mainly immunological, which becomes systemic  and produces characteristic lesions in different organs. According to its magnitude,  it may cause immediate death, cure spontaneous or therapeutically, or manifest  itself clinically as a multiple organ failure syndrome.     <P><I>Subject headings:</I>  MULTIPLE ORGAN FAILURE; AUTOPSY; CUBA; DATABASES, FACTUAL. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <!-- ref --><P>  1. Tilney NL, Bailey GL, Morgan AP. Sequential system failure after rupture of  abdominal aortic aneuryms. Ann Surg 1973;178:117-23.<!-- ref --><P> 2. Baue AE. Multiple  progressive or sequenteal sytems failure: a syndrome of the 1970s. Arch Surg 1975;110:779-81.<!-- ref --><P>  3. Fulton RL, Jones CE. The cause of post-traumatic pulmonary insufficiency in  man. Surg Gynecol Obstet 1975;140:179-86.<!-- ref --><P> 4. Eiseman B, Beart R, Norton  L. Multiple organ failure. Surg Gynecol Obstet 1977;144:323-32.<!-- ref --><P> 5. Fry  DE, Perlstein L, Fulton RL, Polk HC. Multiple system organ failure: the role of  uncontrolled infection. 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