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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Experiencia en el enfoque multidisciplinario de la disfunción sexual masculina]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Medicina Militar Dr. Luis Díaz Soto  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[To show the methodology used and the results obtained by the multidisciplinary Group of Sexology of the Higher Military Medicine Institute "Dr. Luis Díaz Soto" in the diagnosis and treatment of male sexual dysfunction, a study of 369 patients who attended the Sexology medical office from 1992 to 1995 was presented. 285 patients were classified as predominantly psychogenic and 84 as predominantly organic. The most frequent sexual dysfunction was the erectil dysfunction and the most affected age range was 36-55 years. The most common causes of sexual dysfunction were prolonged reactive syndrome, vascular disorders and endocrinopathies. Surgical treatment was applied to patients with both artery and vein disorders and the response was evaluated as positive in 28 of the 36 operated patients. The need of a multidisciplinary care for this disease according to its different causes was demonstrated.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[DISFUNCIONES SEXUALES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[EQUIPO DE ATENCION AL PACIENTE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis D&iacute;az Soto" <h2> Experiencia  en el enfoque multidisciplinario de la disfunci&oacute;n sexual masculina</h2><i><a href="#*">My.  Neida M&eacute;ndez G&oacute;mez,<sup>1</sup> Dra. M&iacute;riam Tr&aacute;paga  Ortega,<sup>2</sup> Lic. Teresita Valdivia Rodr&iacute;guez,<sup>3</sup> Tte.  Cor. Osvaldo Miranda Arencibia,<sup>4</sup> Dra. C. Esther E. Medina Herrera,<sup>5</sup>  y My. Jos&eacute; E. Saur&iacute; Ch&aacute;vez<sup>6</sup></a></i> <h4> RESUMEN</h4>Con  el fin de mostrar la metodolog&iacute;a empleada y sus resultados en el Grupo  Multidisciplinario de Sexolog&iacute;a del Instituto Superior de Medicina Militar  "Dr. Luis D&iacute;az Soto" para el diagn&oacute;stico y tratamiento de la disfunci&oacute;n  sexual masculina, se presenta el estudio de 369 pacientes que acudieron a la consulta  de sexolog&iacute;a durante los a&ntilde;os 1992 a 1995. Se clasificaron como  predominantemente psic&oacute;genos 285 pacientes y 84 como predominantemente  org&aacute;nicos. El tipo de disfunci&oacute;n sexual m&aacute;s frecuente fue  la er&eacute;ctil y el rango de edad en el que m&aacute;s se observ&oacute; fue  entre los 36 y 55 a&ntilde;os. Las causas m&aacute;s frecuentes de disfunci&oacute;n  sexual fueron el s&iacute;ndrome reactivo prolongado, los trastornos vasculares  y las endocrinopat&iacute;as. En pacientes con alteraciones vasculares, tanto  arteriales como venosas, se les aplic&oacute; tratamiento quir&uacute;rgico y  la respuesta fue evaluada como positiva en 28 de los 36 pacientes intervenidos.  Se corrobor&oacute; la necesidad de la atenci&oacute;n multidisciplinaria de esta  afecci&oacute;n seg&uacute;n sus diferentes causas.     <p><i>Descriptores DeCS: </i>DISFUNCIONES  SEXUALES; EQUIPO DE ATENCION AL PACIENTE; EDUCACION SEXUAL.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;      <p>El desarrollo cient&iacute;fico en el campo de la medicina propici&oacute;  la creaci&oacute;n de grupos multidisciplinarios para la evaluaci&oacute;n integral  de diferentes enfermedades.     <p>En 1990 se organiz&oacute; en el Instituto Superior  de Medicina Militar "Dr. Luis D&iacute;az Soto" un grupo multidisciplinario para  el estudio de la disfunci&oacute;n sexual (DS), el cual est&aacute; integrado  por especialistas de Endocrinolog&iacute;a, Psiquiatr&iacute;a, Psicolog&iacute;a,  Angiolog&iacute;a y Urolog&iacute;a entre otros.     <p>En &eacute;pocas pasadas la  causa de la DS se consideraba puramente psic&oacute;gena y los pacientes eran  atendidos s&oacute;lo por especialistas en Psiquiatr&iacute;a. En la actualidad  los hombres y mujeres con trastornos en la esfera de la sexualidad reciben una  atenci&oacute;n integral por especialistas de las diferentes disciplinas relacionadas  con esta esfera.<sup>1</sup>     <p>Entre las causas de la DS en el hombre se se&ntilde;alan  enfermedades ps&iacute;quicas, en-docrinas, alteraciones vasculares y secundarias  a la ingesti&oacute;n de medicamentos,<sup>2-5</sup> las que pueden presentarse  aisladamente o concurrir varias de ellas en un mismo paciente. Por otra parte,  es de esperar que todo paciente con disfunci&oacute;n sexual desarrolle alteraciones  psic&oacute;genas por sus implicaciones en la relaci&oacute;n de pareja.     <p>En  relaci&oacute;n con la sexualidad existen adem&aacute;s factores sociales, religiosos  y educacionales que pueden influir negativamente en la actividad sexual del sujeto.  Es por ello, que en toda consulta de Sexolog&iacute;a se requiere evaluar la informaci&oacute;n  que acerca de la sexualidad poseen los pacientes que a ella asisten.     <p>En este  trabajo se exponen las caracter&iacute;sticas fundamentales de los hombres atendidos  en la consulta multidisciplinaria de Sexolog&iacute;a en un per&iacute;odo de  3 a&ntilde;os y se eval&uacute;an la informaci&oacute;n y educaci&oacute;n sexual  de ellos. <h4> M&Eacute;TODOS</h4>Se estudiaron 369 pacientes del sexo masculino,  con edades comprendidas entre 16 y 55 a&ntilde;os que acudieron a la consulta  de Sexolog&iacute;a entre 1992 y 1995. A los pacientes se les realiz&oacute; una  entrevista psicosexual, pruebas psicom&eacute;tricas, interrogatorio, encuestas  para conocer el nivel de informaci&oacute;n y educaci&oacute;n sexual y examen  f&iacute;sico.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con la informaci&oacute;n obtenida y los resultados de las investigaciones  complementarias, los pacientes se clasificaron de acuerdo con las causas fundamentales  de la disfunci&oacute;n en predominantemente psic&oacute;genos (PP) si en ellos  estaban presentes causas como el estado situacional, el s&iacute;ndrome ast&eacute;nico,  alcoholismo, parafilia o psicosis, entre otras. La clasificaci&oacute;n de predominantemente  org&aacute;nicos (PO) se aplic&oacute; al paciente cuando le era diagnosticada  una entidad correspondiente a alteraciones de tipo vascular, endocrinol&oacute;gica,  secundaria a tratamiento m&eacute;dico, prostatitis, neuropat&iacute;a alcoh&oacute;lica  o enfermedad de Peyrone.     <p>Los criterios para considerar a un paciente con DS  fueron los siguientes:     <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <ul>     <li> Insatisfacci&oacute;n sexual  por ambos miembros de la pareja por m&aacute;s de 3 meses de evoluci&oacute;n.</li>    <li>  Disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil o eyaculaci&oacute;n precoz con m&aacute;s  de 3 meses de evoluci&oacute;n.</li>    <li> Anorgasmia con m&aacute;s de 3 meses  de evoluci&oacute;n.</li>    <li> Eyaculaci&oacute;n retr&oacute;gada con m&aacute;s  de 3 meses de evoluci&oacute;n.</li>    </ul>    <p>A todos los pacientes se les realizaron  los estudios siguientes: flujometr&iacute;a arterial y venosa, &iacute;ndice pene-brazo  (IPB) y prueba de papaverina escalonada.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A aquellos pacientes en que se sospech&oacute;  obstrucci&oacute;n arterial y/o fuga venosa se les realiz&oacute; adem&aacute;s  arteriograf&iacute;a o cavernosograf&iacute;a para concluir el estudio.     <p>La  respuesta al tratamiento se consider&oacute; satisfactoria cuando el paciente  refiri&oacute; haber mantenido relaciones sexuales favorables por un per&iacute;odo  mayor de 3 meses para ambos integrantes de la pareja. Todos los pacientes, independientemente  de la causa, recibieron tratamiento psicol&oacute;gico.     <p>Los datos fueron procesados  con el sistema de gesti&oacute;n de bases de datos y de procesamiento estad&iacute;stico  Complete Statistical System (CSS) y se obtuvieron los valores absolutos y relativos  (razones y porcentajes) necesarios. Se aplicaron pruebas de significaci&oacute;n  estad&iacute;stica (chi cuadrado y Q de porcentaje) con el 95 % de confiabilidad.  <h4> RESULTADOS</h4>En la distribuci&oacute;n del grupo seg&uacute;n edad, se  observ&oacute; que la mayor frecuencia de disfunci&oacute;n sexual estuvo entre  36 y 55 a&ntilde;os de edad (tabla 1).     <br>&nbsp;     <p>    <br>     <p>     <center>TABLA 1.  Distribuci&oacute;n por edades</center>    <center><table CELLPADDING=5 > <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Edad&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">      <center>Pacientes</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">(a&ntilde;os)</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>Porcentajes</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">16 - 25</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>57</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>15,6</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">26 - 35</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>63</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>17,4</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">36 - 45</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>115<sup>*</sup></center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>30,0</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">46 - 55</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>108<sup>*</sup></center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>29,6</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">56 - 65</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>23</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>6,6</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">M&aacute;s de 65</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>0,8</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>369</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>100</center></td></tr> </table></center>    <center>     <p><sup>*</sup> p &lt;  0,05.</center>    <p>    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El motivo de consulta de los sujetos de este estudio,  se consider&oacute; al mismo tiempo como tipo de DS (tabla 2).     <br>&nbsp;     <p>    <br>      <p>     <center>TABLA 2.<i> Motivo de consulta</i></center>    <center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">     <center>Pacientes</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Tipos de DS&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>Porcentaje</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">DSE</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>254<sup>*</sup></center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>68,84</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">DSE y eyaculaci&oacute;n  precoz</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>71</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>19,14</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Eyaculaci&oacute;n  precoz</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>41</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>11,21</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Desviaci&oacute;n  del pene</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>0,81</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>369</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>100</center></td></tr>  </table></center>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><sup>*</sup> p &lt; 0,05.</center>    <p>    <br>     <p>Previo al  comienzo de la DS, el 24,93 % de los pacientes utiliz&oacute; alg&uacute;n tipo  de medicamento que pudiera haber influido en la aparici&oacute;n de la disfunci&oacute;n.      <p>En las manifestaciones ps&iacute;quicas referidas por los pacientes predomin&oacute;  la ansiedad como s&iacute;ntoma (tabla 3).     <br>&nbsp;     <p>    <br>     <p>     <center>TABLA  3. <i>S&iacute;ntomas ps&iacute;quicos</i></center>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">     <center>Pacientes</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">S&iacute;ntomas&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>Porcentaje</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Ansiedad</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>260<sup>*</sup></center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>70,46</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Depresi&oacute;n</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>90</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>24,39</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Irritabilidad</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>120<sup>*</sup></center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>32,52</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Ideas obsesivas&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>60</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>16,26</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Manifestaciones ast&eacute;nicas</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>55</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>14,90</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Insomnio</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>52</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>14,09</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Ideas suicidas</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>7</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1,89</center></td></tr>  </table></center>    <center><sup>*</sup> p &lt; 0,05.</center>    <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <p>Con respecto  al tiempo de evoluci&oacute;n de la DS en la primera consulta, aunque el 70 %  no consult&oacute; antes de los 3 a&ntilde;os, llam&oacute; la atenci&oacute;n  que el 16 % de ellos present&oacute; un tiempo de evoluci&oacute;n de m&aacute;s  de 7 a&ntilde;os (tabla 4).     <br>&nbsp;     <p>    <br>     <p>     <center>TABLA 4.<i> Evoluci&oacute;n  de la DS (al inicio de la consulta)</i></center>    <center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Tiempo de evoluci&oacute;n de la DS (a&ntilde;os)&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">      <center>Pacientes</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>Porcentaje</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Menos de 1</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>114</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>30,90</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">De 1 a 3&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>143</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>38,75</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">De 4 a 6&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>50</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>13,55</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">De 7 a 9&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>21</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>5,69</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">De 10 a 15&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>29</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>7,86</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">M&aacute;s de 15&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>12</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,25</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>369</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>100</center></td></tr> </table></center>    <p>El an&aacute;lisis del interrogatorio  y del examen f&iacute;sico permitieron clasificar como PP al 77 % (N=285) de los  casos y como PO al 23 % (N=84). Las causas m&aacute;s frecuentes de disfunci&oacute;n  sexual en los pacientes estudiados del grupo PP fue el estado situacional que  alcanz&oacute; el 88 %, mientras que en el grupo PO, las vasculopat&iacute;as  del pene (43 %) y las endocrinopat&iacute;as (40 %) mostraron las m&aacute;s altas  frecuencias (tablas 5 y 6). De los 36 pacientes con disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil  (DSE) de causa vasculog&eacute;nica, 20 ten&iacute;an origen arterial (55,5 %)  y 13 venoso (fuga venosa, 36,2 %). Un paciente con alteraciones de origen vascular  present&oacute; obstrucci&oacute;n arterial y fuga venosa, mientras que otros  2 presentaron obstrucci&oacute;n arterial con neuropat&iacute;a diab&eacute;tica  y tumor del pene, respectivamente.     <br>&nbsp;     <p>    <br>     <p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>TABLA 5<i>.  Causas de la DS en los pacientes PP</i></center>    <center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">     <center>Pacientes</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Causas&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>Porcentaje</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Estado situacional</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>251</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>88,07</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">S&iacute;ndrome ast&eacute;nico</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>25</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>8,78</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Alcoholismo</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>6</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>2,10</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Parafilia</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>2</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>0,70</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Psicosis</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>0,35</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>285</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>100</center></td></tr>  </table></center>    <p>     <center>TABLA 6.<i> Causas de la DS en los pacientes PO</i></center>    <br>&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<center><table CELLPADDING=5 > <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td><td VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">      <center>Pacientes</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Causas&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>No.</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>Porcentaje</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Vasculares</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>36</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>42,86</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Endocrinol&oacute;gicas</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>34</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>40,48</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Secundarias al tratamiento</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>6</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,14</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Enfermedad de Peyrone</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,57</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Neuropat&iacute;a alcoh&oacute;lica</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,57</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Prostatitis</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>2,38</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>84</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>100</center></td></tr>  </table></center>    <br>&nbsp;     <p>El 80 % de los pacientes no hab&iacute;a recibido  informaci&oacute;n ni educaci&oacute;n sexual antes de asistir a la consulta.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tipo de tratamiento empleado estuvo relacionado con la causa de la DS, de  manera que a los pacientes PP se les aplicaron t&eacute;cnicas combinadas de focalizaci&oacute;n  sensorial y medicina tradicional, mientras que a los PO se les control&oacute;  su enfermedad de base y se les realiz&oacute; tratamiento quir&uacute;rgico en  el caso de los vasculares. En el subgrupo con alteraciones vasculares-arteriales  se realiz&oacute; la t&eacute;cnica de Virag II a 17 pacientes y la de Michal  II a 6. En el subgrupo con alteraciones venosas se realiz&oacute; la t&eacute;cnica  de Rossi a 10 pacientes y la de Lue a 3.     <p>En los diab&eacute;ticos se prioriz&oacute;  el control metab&oacute;lico estricto, en los hipogon&aacute;dicos se impuso el  tratamiento convencional al igual que en los pacientes con bocio t&oacute;xico  difuso.     <p>La respuesta al tratamiento en pacientes del grupo PP fue satisfactoria  en 200 pacientes (70 %), 41 permanecen en tratamiento (14 %) y 44 (16 %) lo abandonaron.      <p>En el grupo PO, 18 (78 %) de los pacientes con alteraciones arteriales mostraron  respuesta positiva al tratamiento quir&uacute;rgico 18 (78 %), mientras en el  subgrupo de alteraciones venosas la respuesta positiva se obtuvo en 10 pacientes  (76 %). La edad promedio de los pacientes con alteraciones vasculares fue de 42  a&ntilde;os. <h4> DISCUSI&Oacute;N</h4>En general, los resultados concuerdan con  los reportados por otros autores<sup>2,6</sup> en relaci&oacute;n con la edad,  el motivo de consulta y la presencia de s&iacute;ntomas ps&iacute;quicos, donde  la ansiedad fue el de mayor frecuencia y esto bien pudiera ser causa o consecuencia  de DS.     <p>Los mecanismos que intervienen en el control de la actividad sexual  son m&uacute;ltiples, de ellos el factor neural y el vascular pueden verse afectados  por el empleo de drogas que alterar&iacute;an este mecanismo. En la serie de pacientes  estudiada, el 25 % utiliz&oacute; alg&uacute;n f&aacute;rmaco capaz de interferir  con la erecci&oacute;n y se obtuvo mejor&iacute;a cl&iacute;nica con el reajuste  del tratamiento. Estos resultados confirmaron la importancia de los efectos secundarios  de algunos medicamentos en la patogenia de la DS y mostraron la necesidad de un  interrogatorio exhaustivo y de una constante actualizaci&oacute;n por parte del  personal del equipo multidisciplinario, pues cada d&iacute;a se a&ntilde;aden  m&aacute;s drogas a esa lista.<sup>7</sup>     <p>El tipo de DS m&aacute;s frecuentemente  encontrado en esta serie fue la dificultad para la erecci&oacute;n, resultado  que coincide con lo reportado por otros investigadores, tanto en Cuba como en  otras latitudes.<sup>8</sup> El tiempo transcurrido desde el inicio de los s&iacute;ntomas  hasta la primera consulta demor&oacute; en la mayor&iacute;a de los pacientes  m&aacute;s de 1 a&ntilde;o; hubo sujetos que tardaron m&aacute;s de 7 a&ntilde;os,  situaci&oacute;n &eacute;sta que induce a pensar que en cuestiones de sexualidad,  los "mitos" suelen ser m&aacute;s fuertes que el raciocinio, toda vez que el Sistema  Nacional de Salud cubano ofrece una amplia cobertura de atenci&oacute;n que al  parecer no fue utilizada por ellos.     <p>Existen diferentes formas de clasificar  <i>a priori</i> los pacientes con DS<sup>9</sup> (<i>M&eacute;ndez G&oacute;mez  N</i>. Disfunci&oacute;n sexual masculina. Evoluci&oacute;n cl&iacute;nica y neuroendocrina.  Tesis doctoral. Ciudad de La Habana: Instituto Superior de Medicina Militar "Dr.  Luis D&iacute;az Soto"; 1997).     <p>El grupo multidisciplinario del Instituto Superior  de Medicina Militar "Dr. Luis D&iacute;az Soto" se propuso emplear la terminolog&iacute;a  de PP y PO a partir de la cual el 77 % de los pacientes se agruparon en la categor&iacute;a  de PP y el 23 % en la de PO, lo que en general coincidi&oacute; con lo reportado  en diferentes estudios,<sup>2</sup> es decir, que el factor psic&oacute;geno es  el m&aacute;s frecuente dentro de las causas de la DS.     <p>Al analizar las afecciones  o entidades que pudieran explicar la DS, as&iacute; como la literatura revisada<sup>3,10</sup>  coinciden en se&ntilde;alar el estado situacional o reactivo prolongado, las causas  vasculares (obstrucci&oacute;n arterial o la fuga venosa) y las endocrinopat&iacute;as  como las m&aacute;s frecuentes, lo que l&oacute;gicamente tiene implicaciones  terap&eacute;uticas y pron&oacute;sticas.     <p>En pacientes sometidos a tratamiento  quir&uacute;rgico por trastornos vasculares se realizaron pruebas hemodin&aacute;micas  a los 3 a&ntilde;os de la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica y los resultados  obtenidos, tanto en pacientes con alteraciones arteriales como con venosas, coinciden  con los reportes de otros autores.<sup>9</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se consider&oacute; necesario  que todos los pacientes recibieran orientaci&oacute;n y educaci&oacute;n sexual,  toda vez que exist&iacute;a en los pacientes desconocimiento sobre la sexualidad  y porque se consider&oacute; que cuando por cualquier motivo fallan los mecanismos  de la erecci&oacute;n, el hacer fijaci&oacute;n sobre este hecho puede llegar  a convertirse de una situaci&oacute;n pasajera en una enfermedad con todos los  s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos que ello implica. La raz&oacute;n de brindar tratamiento  psicol&oacute;gico a todos los pacientes estuvo basada en que incluso los pacientes  del grupo PO, una vez eliminada la causa org&aacute;nica que provoc&oacute; la  disfunci&oacute;n sexual, presentan una inhibici&oacute;n psicol&oacute;gica que  requiere tratamiento especializado.     <p>En conclusi&oacute;n, este trabajo puso  de manifiesto la necesidad del enfoque multidisciplinario en la evaluaci&oacute;n  de pacientes con DS, para contribuir a la definici&oacute;n de la causa que la  produce, ya sea aislada o multifactorial, y para adoptar las medidas terap&eacute;uticas  que de forma individual requiere cada paciente, con lo que se incrementa la calidad  de la atenci&oacute;n y por tanto, la calidad de vida en estos pacientes. <h4>  SUMMARY</h4>To show the methodology used and the results obtained by the multidisciplinary  Group of Sexology of the Higher Military Medicine Institute "Dr. Luis D&iacute;az  Soto" in the diagnosis and treatment of male sexual dysfunction, a study of 369  patients who attended the Sexology medical office from 1992 to 1995 was presented.  285 patients were classified as predominantly psychogenic and 84 as predominantly  organic. The most frequent sexual dysfunction was the erectil dysfunction and  the most affected age range was 36-55 years. The most common causes of sexual  dysfunction were prolonged reactive syndrome, vascular disorders and endocrinopathies.  Surgical treatment was applied to patients with both artery and vein disorders  and the response was evaluated as positive in 28 of the 36 operated patients.  The need of a multidisciplinary care for this disease according to its different  causes was demonstrated.     <p><i>Subject headings:</i> SEXUAL DYSFUNCTIONS; PATIENT  CARE TEAM; SEX EDUCATION. <h4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>    <!-- ref --><P> 1. M&eacute;ndez  G&oacute;mez N, Valdivia Rodr&iacute;guez T, Mart&iacute;nez P&eacute;rez MT,  Miranda Arencibia O, Gil Gonz&aacute;lez P, Beauballet Fern&aacute;ndez P, et  al. Estudio multidisciplinario del paciente con disfunci&oacute;n sexual. Rev  Med Milit 1990;4(2):51-3.<!-- ref --><P> 2. Schiavic RC. Psychometric characteristics  of individuals with sexual dysfunction and their partners. J Sex Marital Ther  1992;18(3):219-20.<!-- ref --><P> 3. Valdivia Rodr&iacute;guez T, Real Becerra ME, Roig  Rosabal M, M&eacute;ndez G&oacute;mez N. Disfunciones sexuales masculinas. Caracterizaci&oacute;n  psicoxesual de las parejas. Sexol Soc 1996;5:30-1.<!-- ref --><P> 4. Bemelmaus BL, Meuleman  EJ, Doesburg WH, Notermans SL, Debruyne FM. Erectile dysfunction in diabetic men.  The neurological factor revisited. J Urol 1994;151(4):884-9.<!-- ref --><P> 5. Citron  JT, Ettinger B, Rubinoff H, Ettinger VM, Minkoff J, Hom F, et al. Prevalence of  hypothalamic pituitary imaging abnormalities in impotent men with secondary hypogonadism.  J Urol 1996;155:529-33.<!-- ref --><P> 6. Goldman A, Carroll JL. Educational intervention  as an adjunct to treatment of erectil dysfunction in older couples. J Sex Marital  Ther 1990;16:3.<!-- ref --><P> 7. Casabe AR, Bechara AJ, Fern&aacute;ndez H, Rovegno A.  Fisiolog&iacute;a de la erecci&oacute;n. Arch Esp Urol 1995;48(5):516-25.<!-- ref --><P>  8. Fern&aacute;ndez V&aacute;ldez F, Silveira P&aacute;ez U, Garc&iacute;a Lizame  M, Hern&aacute;ndez Carrazana H. Impotencia sexual masculina. Nuevo enfoque. Rev  Cubana Med 1988;27(9):7-16.<!-- ref --><P> 9. M&eacute;ndez G&oacute;mez N, Silva Hern&aacute;ndez  D, Saur&iacute; Ch&aacute;vez JE, Valdivia Rodr&iacute;guez T, Miranda Arencibia  O. Pacientes con disfunci&oacute;n sexual. Una clasificaci&oacute;n &uacute;til  para un efectivo diagn&oacute;stico y tratamiento. Sexol Soc 1995;3:39.<!-- ref --><P>  10. Cremniter D, Guelfi JD, Fourestie V, Fermanian J. Analisys of the terms used  by general practitioners to characterize patient considered by them as depressed.  A prospective study on 682 patient. J Affect Disord 1995;34:311-8.<p>Recibido:  2 de abril de 1999. Aprobado: 11 de abril de 1999.     <br><i>My. Neida M&eacute;ndez  G&oacute;mez</i>. Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis D&iacute;az  Soto". Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11700, Ciudad de La Habana, Cuba.      <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <a NAME="*"></a><sup>1</sup> Doctora en Ciencias M&eacute;dicas.  Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a. Instructora.     <br><sup>2</sup>  Doctora en Ciencias Psicol&oacute;gicas. Investigadora Titular.     <br><sup>3</sup>  Licenciada en Psicolog&iacute;a. Profesora Asistente.     <br><sup>4</sup> Especialista  de I Grado en Psiquiatr&iacute;a.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>5</sup> Doctora en Ciencias M&eacute;dicas.  Especialista de II Grado en Fisiolog&iacute;a Normal y Patol&oacute;gica. Investigadora  Auxiliar.     <br><sup>6</sup> Especialista de I Grado en Angiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a  Vascular. Instructor.       ]]></body><back>
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