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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina Militar]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trastorno por estrés postraumático en el contexto médico militar]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Posttraumatic stress disorder in the medicomilitary context]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,ISMM Dr. Luis Díaz Soto  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A review on a very important disease for military medicine that together with acute stress disorder is the psychiatric disease characteristic of war is exposed. An account is made of the historical background that allowed to reach the present concept of posttraumatic stress disorder, as well as its diagnostic criteria, epidemiology and treatment. This disease may be studied and the therapeutical intervention may be modelled taking into account that a group of events of high psychotraumatic potentiality take place in the civilian life, making possible its condtion of parallel syndrome. The theoretical approach to the topic is made on the basis of a review of the latest publications on it.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="left">Instituto Superior de Medicina Militar &quot;Dr. Luis D&iacute;az Soto&quot; </p> <h2 align="left">Trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico en el contexto m&eacute;dico militar </h2>     <p><a href="#cargo">My. Ren&eacute; Esteban Ventura Vel&aacute;zquez,<span class="superscript">1</span> Dra. Tania Marta Bravo Collazo<span class="superscript">2</span> y Dra. Solangel Hern&aacute;ndez T&aacute;panes<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4> Se expone una revisi&oacute;n sobre una enfermedad de gran importancia para la medicina militar ya que es junto al trastorno por estr&eacute;s agudo, la enfermedad psiqui&aacute;trica propia de la guerra. Se hace un recuento de los antecedentes hist&oacute;ricos que permitieron llegar al concepto actual del trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, as&iacute; como sus criterios diagn&oacute;sticos, epidemiolog&iacute;a y tratamiento. Esta enfermedad puede ser estudiada y modelada la intervenci&oacute;n terap&eacute;utica ya que un grupo de eventos de alta potencialidad psicotraum&aacute;tica ocurre en la vida civil, lo que posibilita su condici&oacute;n de s&iacute;ndrome paralelo. El acercamiento te&oacute;rico al tema se realiza sobre la base de una revisi&oacute;n de las m&aacute;s recientes publicaciones sobre este.     <p><em>Palabras clave</em>: Estr&eacute;s postraum&aacute;tico, trauma, cat&aacute;strofes. </p>     <p>El trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TPET) es una enfermedad vinculada desde sus or&iacute;genes a sucesos psicotraum&aacute;ticos como la guerra, aunque no exclusivo de estas situaciones, lo que lo convierte en uno de los llamados s&iacute;ndromes paralelos; puede y debe ser utilizado para la preparaci&oacute;n de los oficiales m&eacute;dicos para la guerra.<span class="superscript">1 </span></p>     <p>El TEPT fue clasificado en el “ Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders” ( DSM-IV) como un trastorno de ansiedad, con una prevalencia de por vida relativamente frecuente, representa la respuesta tard&iacute;a a un evento de car&aacute;cter extremo o catastr&oacute;fico que produce alteraciones psicol&oacute;gicas de tal magnitud, que la angustia deja de ser una se&ntilde;al de peligro para convertirse en fuente de este. </p>     <p>Este trastorno ofrece un cuadro cl&iacute;nico articulado por 3 s&iacute;ntomas b&aacute;sicos: </p> <ul>       <li> Evocaci&oacute;n reiterada e involuntaria del acontecimiento traum&aacute;tico. </li>       <li> Reducci&oacute;n del nivel general de respuesta a est&iacute;mulos cotidianos. </li>       <li> Aumento del estado de vigilia. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los s&iacute;ntomas comienzan luego de un per&iacute;odo de latencia, que var&iacute;a desde una semana hasta meses (rara vez m&aacute;s de seis). El curso es fluctuante, pero se puede esperar la recuperaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de los casos. Con frecuencia se advierte que los veteranos de la guerra y supervivientes de desastres civiles, que aparentemente durante muchos a&ntilde;os no ten&iacute;an s&iacute;ntomas, pueden desarrollar ulteriormente, un s&iacute;ndrome postraum&aacute;tico florido tras la incidencia de sucesos estresantes. </p>     <p>Se ha descrito, adem&aacute;s, en los veteranos con TEPT una mayor frecuencia de otros trastornos, como el consumo de sustancias psicoactivas, los trastornos de ansiedad, de somatizaci&oacute;n y depresiones al compararlos con la poblaci&oacute;n general.<span class="superscript">2</span></p> Un grupo de s&iacute;ntomas de este s&iacute;ndrome, est&aacute;n presente en un porcentaje significativo de los veteranos de la Operaci&oacute;n Escudo del Desierto, los que han padecido de una condici&oacute;n denominada s&iacute;ndrome del Golfo. <h4>Antecedentes </h4>     <p>En 1666 <i>Samuel Pepys</i>, a ra&iacute;z del gran incendio de Londres, describi&oacute;    un cuadro semejante a lo que hoy llamamos TEPT. <em>Erichsen</em> en 1866 describi&oacute;    un s&iacute;ndrome con s&iacute;ntomas psicosom&aacute;ticos y cognitivos en    v&iacute;ctimas de desastres ferroviarios. En 1889 <em>Herman Oppenheim</em>,    introdujo el t&eacute;rmino de “neurosis traum&aacute;tica”, concepto que mantiene    su vigencia. El suizo <em>Edouar Stierlin</em> public&oacute; 2 investigaciones,    una sobre el terremoto de Messina y otra referida a un grave accidente minero.    <em>Sigmund Freud</em> modific&oacute; sus ideas con respecto a la relaci&oacute;n    trauma-psicopatolog&iacute;a con el paso de los a&ntilde;os, para al final ignorar    el efecto de los traumas reales, los que sustituy&oacute; por los traumas fantaseados.  </p>     <p>Pero es la experiencia b&eacute;lica la que ofrece descripciones m&aacute;s completas y abundantes, con caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas similares a la que ofrecen las cat&aacute;strofes civiles. En la guerra las personas est&aacute;n expuestas a gran cantidad de agentes psicotraumatizantes, que se salen del rango de la experiencia humana habitual. </p>     <p>En la I Guerra Mundial, fue de mucho inter&eacute;s la neurosis traum&aacute;tica, y se debati&oacute; profundamente el llamado &quot;<em>shock</em> de las trincheras&quot;, que tambi&eacute;n se relacion&oacute; con causas f&iacute;sicas, esta vez con lesiones cerebrales. Por esa &eacute;poca, los s&iacute;ntomas residuales asociados con el estr&eacute;s del combate, fueron clasificados como &quot;neurosis de guerra&quot;. Pero aunque se conoc&iacute;a su relaci&oacute;n con acontecimientos b&eacute;licos, se cre&iacute;a que las causas fundamentales estaban en predisposiciones previas, como alteraciones de la personalidad y subestimaban el efecto traum&aacute;tico de la batalla. </p>     <p>Las investigaciones sobre las consecuencias ps&iacute;quicas de la guerra aumentaron en la II Guerra Mundial, en el curso de la cual se report&oacute; un incremento de la incidencia de la &quot;neurosis traum&aacute;tica&quot;. Este diagn&oacute;stico result&oacute; significativo entre las tropas dislocadas en el Pac&iacute;fico, donde exist&iacute;an las peores condiciones y mayor aislamiento, a pesar de que hab&iacute;a sido mayor el n&uacute;mero de reclutas rechazados por causas ps&iacute;quicas, comparado con la anterior contienda mundial. En esa &eacute;poca al s&iacute;ndrome se le llam&oacute; &quot;agotamiento del combate&quot;, a pesar de que numerosos soldados sin enfermedad mental previa, hab&iacute;an sido afectados por la exposici&oacute;n al estr&eacute;s ambiental propio de la guerra. Estos seg&uacute;n Menninger, si se trataban cerca de la l&iacute;nea de combate, se recuperaban mejor que los tratados en hospitales de retaguardia. </p> <h4>Epidemiolog&iacute;a </h4>     <p>Se ha reportado una prevalencia de por vida en los veteranos de Vietnam entre    el 20 y el 30 %, cifra semejante a la encontrada en otras contiendas b&eacute;licas<span class="superscript">3    </span>y otros ej&eacute;rcitos,<span class="superscript">4,5 </span>as&iacute;    como en v&iacute;ctimas civiles de ataques, amenazas y abusos, la que se sit&uacute;a    entre el 10 y el 30 %.<span class="superscript">6,7</span> En los accidentes<span class="superscript">8</span>    y cat&aacute;strofes naturales tambi&eacute;n se presenta aunque con cifras    menores.<span class="superscript">9 </span> </p>     <p>Las violaciones representan los sucesos de la vida civil donde se reportan mayores tasas de TEPT,<span class="superscript">10</span> algunos autores plantean que m&aacute;s del 50 % de las mujeres violadas presentan TEPT.<span class="superscript">11</span> La prevalencia estimada en la poblaci&oacute;n general es del 3-6 %, lo que est&aacute; sustentado por los hallazgos de un grupo de estudios. </p>     <p>Se ha descrito que en situaciones de guerra los individuos que son evacuados tienden a presentar mayor persistencia de s&iacute;ntomas postraum&aacute;ticos que aquellos que al presentarlos son tratados en hospitales, cerca de la l&iacute;nea de fuego, los que con mayor frecuencia se recuperan y no causan baja sanitaria. En este caso la evacuaci&oacute;n funcionar&iacute;a de modo similar a las indemnizaciones en la vida civil, las que se asocian con las neurosis de renta que se han descrito como factores perpetuantes de los s&iacute;ntomas.<span class="superscript">12 </span> </p>     <p>Se ha se&ntilde;alado que un grupo de sujetos luego de vivenciar situaciones l&iacute;mites presentan formas  incompletas del TEPT. Despu&eacute;s del ataque terrorista del 11 de Septiembre en Nueva York se estima que m&aacute;s del 50 % de las personas que se vieron involucradas directamente en este, presentaban s&iacute;ntomas postraum&aacute;ticos aunque no tuvieran el s&iacute;ndrome completo. Se ha planteado que la presencia de TEPT parcial podr&iacute;a interferir, tanto como el trastorno completo, en la readaptaci&oacute;n del individuo tras un evento traum&aacute;tico.<span class="superscript">13 </span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los altos niveles de combate se han asociado con la presencia del trastorno en los veteranos de la operaci&oacute;n “Tormenta del Desierto”,<span class="superscript">14</span> y en los veteranos de Vietnam.</p>     <p>Con respecto a la relaci&oacute;n causal entre los factores prem&oacute;rbidos y el desarrollo de TEPT, no existe acuerdo en la literatura. <em>McFarlane</em> plante&oacute; que la gravedad de la exposici&oacute;n a un desastre era el determinante principal de morbilidad precoz, mientras que los trastornos psicol&oacute;gicos previos eran los que mejor predec&iacute;an la evoluci&oacute;n cr&oacute;nica del TEPT. En un estudio de veteranos de Vietnam se observ&oacute; que el buen ajuste social prem&oacute;rbido era predictor de TEPT. Otras investigaciones apoyan el hecho de que la presencia de trastornos de ansiedad y algunos rasgos de personalidad, aumentan el riesgo de padecer TEPT despu&eacute;s de un evento traum&aacute;tico.<span class="superscript">15,16 </span> </p>     <p>La participaci&oacute;n en acciones b&eacute;licas se ha relacionado con la presencia de TEPT a largo plazo, y con otros trastornos psiqui&aacute;tricos. Entre los veteranos, se han asociado con mayor frecuencia los trastornos de estado de &aacute;nimo, el trastorno obsesivo compulsivo, los trastornos de ansiedad, las toxicoman&iacute;as, adem&aacute;s los individuos que han sufrido TEPT tienen un riesgo aumentado de padecer otros trastornos psiqui&aacute;tricos.<span class="superscript">6,17-19</span></p>     <p> El TEPT no ha sido a&uacute;n aceptado como una clasificaci&oacute;n con basamento patog&eacute;nico, a pesar de que se reconoce que el trauma es un componente esencial de la definici&oacute;n del trastorno. Para relacionar un factor causal con una enfermedad se requiere que se cumplan 2 factores esenciales. </p>     <p>El primer factor involucra al concepto validez, o la habilidad para reconocer el trastorno como una entidad diagn&oacute;stica discreta. Esto significa que la enfermedad aparezca despu&eacute;s de la exposici&oacute;n al factor causal propuesto. Las investigaciones prospectivas reflejan un aumento en TEPT comparados con otros diagn&oacute;sticos que tambi&eacute;n aparecen en respuesta a un evento traum&aacute;tico.</p>     <p> El segundo factor consiste en la posibilidad de aislar y replicar el agente    causal propuesto. Por ejemplo, la escarlatina es reconocida como una entidad    diagn&oacute;stica discreta con una asociaci&oacute;n con un agente reconocido,    el <em>Staphylococcus aureus</em>. </p>     <p>La pregunta forzada aqu&iacute; es &iquest;qu&eacute; tipo de trauma se puede considerar suficiente para incurrir en una designaci&oacute;n causal? </p>     <p>El desacuerdo se basa en la opini&oacute;n de algunos investigadores que plantean que el trauma representa un factor o elemento desencadenante no espec&iacute;fico de diversos s&iacute;ndromes,  como la depresi&oacute;n mayor, el trastorno de p&aacute;nico, los problemas som&aacute;ticos y la adicci&oacute;n. Estos trastornos tambi&eacute;n aumentan su incidencia despu&eacute;s del trauma. Cuestiones  como intensidad del estresor, factores de riesgo en el evento, vulnerabilidad del individuo y evaluaci&oacute;n subjetiva del evento son a&uacute;n considerados como factores mediadores en el desarrollo del trastorno. Adem&aacute;s de que otros factores causales han sido propuestos como los factores gen&eacute;ticos.<span class="superscript">20 </span></p>     <p>La comorbilidad con problemas relacionados con el consumo de alcohol resulta variable en la bibliograf&iacute;a consultada.<span class="superscript">21,22 </span> Algunos estudios reportan una prevalencia de por vida de toxicoman&iacute;as entre el 25 y 75 % en excombatientes con TEPT. </p>     <p>Un solo episodio traum&aacute;tico puede tener influencia para toda la vida, a pesar de que el sujeto no llegue a enfermar con un TEPT completo, es decir, con todos los criterios necesarios para ser diagnosticado.<span class="superscript">23</span> Algunos trabajos plantean que la afectaci&oacute;n en las &aacute;reas laborales y sociales es similar en los pacientes con TEPT total y en los que presentan TEPT incompleto.<span class="superscript">24</span> Esta situaci&oacute;n  muchas veces es incomprendida por las autoridades encargadas de los seguros de salud,<span class="superscript">25</span> y reforzada por la visi&oacute;n que de estos pacientes se tiene en ocasiones. Algunos piensan que se trata de personas que buscan apoyo econ&oacute;mico y social por todas las v&iacute;as, y se les estigmatiza con el planteamiento de que simulan la enfermedad y los <em>tests</em> que se les aplica.<span class="superscript">26,27</span> Esto influye de manera negativa en el desarrollo de planes para atender a los afectados por la enfermedad. </p> La desaparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas puede facilitarse gracias a lo que  se denomina “variables de contenci&oacute;n social”, entre las que se incluyen:  la reinserci&oacute;n en la vida social y laboral, la comprensi&oacute;n de la  sociedad por lo sucedido, y la imagen del excombatiente ante la comunidad, entre  otros factores. Es importante tambi&eacute;n la apreciaci&oacute;n que el individuo  tiene sobre su calidad de vida.<span class="superscript">28 </span>  <h4>Tratamiento </h4> Son m&uacute;ltiples las t&eacute;cnicas terap&eacute;uticas propuestas en el TEPT. Pero en esta revisi&oacute;n solo se har&aacute; referencia brevemente al tratamiento farmacol&oacute;gico. La mayor&iacute;a de la literatura se basa en reportes de casos, ensayos retrospectivos y ensayos abiertos, con un n&uacute;mero menor de estudios controlados con placebo.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los estudios con antidepresivos tric&iacute;clicos (imipramina, desipramina y amitriptilina) reportan mejor&iacute;a general, especialmente en los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n. Los s&iacute;ntomas intrusivos y de evitaci&oacute;n no fueron reducidos de manera importante en pacientes. </p>     <p>La eficacia de la fenelzina fue demostrada a dosis de 75 mg/d&iacute;a, incluso sobre s&iacute;ntomas intrusivos. Con fluoxetina se han realizado reportes de casos y un ensayo abierto que involucr&oacute; a 19 veteranos de combate. La efectividad fue demostrada en las 3 sub-escalas de TEPT. </p>     <p>Se report&oacute; un estudio controlado con alprazolam, a una dosis de 0,5 a 6 mg/d&iacute;a, y 16 de 20 pacientes experimentaron mejor&iacute;a, especialmente en s&iacute;ntomas asociados con el arousal auton&oacute;mico,  como somnolencia, irritabilidad y ansiedad. </p>     <p>Se report&oacute; buenos resultados en un estudio con clonazepam en pacientes que presentaban insomnio marcado y TEPT.<span class="superscript">29</span> El uso de benzodiazepinas debe ser limitado a un m&aacute;ximo de 4 a 6 semanas. </p>     <p>El propanolol han sido efectivo en controlar los s&iacute;ntomas residuales del hiperarosual auton&oacute;mico a dosis de 120 a 160 mg/d&iacute;a. El beneficio potencial ha sido demostrado en combinaci&oacute;n con antidepresivos tric&iacute;clicos. Los pacientes deben ser controlados hemodin&aacute;micamente con determinaciones de signos vitales, incluyendo evaluaci&oacute;n para cambios hipotensivos ortost&aacute;ticos, al menos diariamente durante el per&iacute;odo inicial de dosificaci&oacute;n. </p>     <p>La carbamazepina ha recibido favorables revisiones en ensayos cl&iacute;nicos y prospectivos abiertos de pacientes con TEPT. Esta puede ser especialmente &uacute;til en tratar las recolecciones intrusivas. Dado que en un subgrupo de pacientes con TEPT se aprecia trazados anormales en el EEG y experimentan descontrol epis&oacute;dico, las gu&iacute;as para el uso de carbamazepina en pacientes con EEG subictales anormales deben ser aplicadas a la poblaci&oacute;n con TEPT tambi&eacute;n. El &aacute;cido valproico, que tiene su <em>locus</em> de acci&oacute;n sobre el sistema GABA, ha mostrado posibilidades en pacientes con TPET. </p>     <p>La risperidona se ha utilizado a bajas dosis de manera efectiva sobre todo en los s&iacute;ntomas intrusivos y en la hiperactivaci&oacute;n que se ve en mujeres con TEPT v&iacute;ctimas de abuso en la infancia y abuso sexual.<span class="superscript">30 </span> </p>     <p>El trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico es el m&aacute;s importante trastorno psiqui&aacute;trico vinculado a la guerra, lo que no significa que esta sea la &uacute;nica consecuencia para la salud mental de las personas, pero en este y en el trastorno de estr&eacute;s agudo se ha reconocido una relaci&oacute;n de causa y efecto. A diferencia del estr&eacute;s agudo las consecuencias son a largo plazo. </p>     <p>Al ser el TPET &nbsp; un trastorno modelable en el contexto civil,  le confiere el car&aacute;cter de s&iacute;ndrome paralelo, puede y debe ser estudiado por los psiqu&iacute;atras militares como parte de su preparaci&oacute;n para actuar en situaci&oacute;n de guerra. </p>     <p>T&eacute;nganse en cuenta que existe la experiencia en los servicios m&eacute;dicos de las FAR, de la presencia de este trastorno en combatientes internacionalistas que cumplieron misi&oacute;n en la Rep&uacute;blica Popular de Angola. </p> <h4><strong>Summary</strong></h4> <h6>Posttraumatic stress disorder in the medicomilitary context </h6> A review on a very important disease for military medicine that together with acute stress disorder is the psychiatric disease characteristic of war is exposed. An account is made of the historical background that allowed to reach the present concept of posttraumatic stress disorder, as well as its diagnostic criteria, epidemiology and treatment. This disease may be studied and the therapeutical intervention may be modelled taking into account that a group of events of high psychotraumatic potentiality take place in the civilian life, making possible its condtion of parallel syndrome. The theoretical approach to the topic is made on the basis of a review of the latest publications on it.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Key words</em>: Posttraumatic stress, trauma, catastrophes.</p> <h4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Men&eacute;ndez L&oacute;pez J, Infante Vel&aacute;zquez M, Moreno Puebla R, Feliciano Gonz&aacute;lez V, Rodr&iacute;guez Per&oacute;n JM. S&iacute;ndromes paralelos. Su pertinencia actual en la preparaci&oacute;n del oficial m&eacute;dico para las contingencias de tiempo de guerra. Rev Cubana Med Milit. 2004;33(2). <!-- ref --><p> 2. Eisen SA, Griffith KH, Xian H, Scherrer JF, Fischer ID, Chantarujikapong S, et al.  Lifetime and 12-month prevalence of psychiatric disorders in 8,169 male Vietnam War era veterans. Mil Med. 2004;169(11):896-902. <!-- ref --><p>3. Coker WJ, Bhatt BM, Blatchley NF, Granham JT. Clinical findings for the first 1000 Gulf war veterans in the Ministry of Defense's medical assessment programmer. BMJ. 1999;318:290-4. <!-- ref --><p>4. Seedat S, Le Roux C, Stein DJ. 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