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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Necesidad de prótesis bucomaxilofacial en pacientes atendidos en la consulta de somatoprótesis]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive study of 122 subjects, who attended the Somatoprothesis consultation service at "Dr Luis Díaz Soto" Higher Institute of Military Medicine, to identify buccomaxillofacial protheses and characterized by defect type, age, sex and cause, in order to develop a prevention and promotion program and to grant the required material and human resources. Information was gathered from January to December, 2003 from the medical histories; then data was processed and it was found that the craniofacial area most frequently affected was the ocular part as well as traumas caused by these defects predominated. Besides, it resulted that the higher percentage of those who needed the prostheses is included in 35-59y old male group.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3 align="justify">Informe corto    <br> </h3>     <p align="justify">Instituto Superior de Medicina Militar &quot;Dr. Luis D&iacute;az    Soto&quot;</p>     <p align="justify"></p> <h2 align="justify">Necesidad de pr&oacute;tesis bucomaxilofacial en pacientes atendidos    en la consulta de somatopr&oacute;tesis</h2>     <p align="justify"></p>     <p align="justify"><a href="#cargo">Dr. Sandorf Montero Contis<span class="superscript">1</span>    y Dra. Ingrid Mesa P&eacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4 align="justify">Resumen    <br> </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio descriptivo en 122 individuos que    asistieron a la Consulta de Somatopr&oacute;tesis del Instituto Superior de    Medicina Militar &quot;Dr. Luis D&iacute;az Soto&quot; a fin de identificar    las necesidades de pr&oacute;tesis bucomaxilofaciales y caracterizarlas seg&uacute;n    el tipo de defecto, edad, sexo y causa; para de este modo poder desarrollar    un programa de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n, as&iacute; como establecer    los recursos materiales y humanos necesarios. La informaci&oacute;n se recopil&oacute;    desde enero a diciembre de 2003 mediante las historias cl&iacute;nicas; los    datos se procesaron y se hall&oacute; que el &aacute;rea del macizo craneofacial    que con m&aacute;s frecuencia se vio afectada fue la ocular, as&iacute; como    que predominaron los traumatismos como causa de dichos defectos. Adem&aacute;s,    result&oacute; que el mayor porcentaje de los necesitados se incluyen dentro    del grupo de 35-59 a&ntilde;os de edad y corresponden al sexo masculino. </p>     <p align="justify"> <b>Palabras clave</b>: Necesidad, pr&oacute;tesis bucomaxilofacial,    edad, sexo.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La funci&oacute;n de la est&eacute;tica en el sector de la salud    en general, y espec&iacute;ficamente en el estomatol&oacute;gico, es fundamental.    Tanto la forma del tratamiento como la atenci&oacute;n personalizada que se    le ofrezca al paciente son elementos de vital importancia para lograr el bienestar    biopsicosocial de los individuos que tratamos.<span class="superscript">1</span>    La pr&oacute;tesis bucomaxilofacial se define como la sustituci&oacute;n alopl&aacute;stica    de los tejidos perdidos en la regi&oacute;n de los maxilares y de la cara con    el prop&oacute;sito de restaurar la anatom&iacute;a lo m&aacute;s exactamente    posible. Pueden restablecerse igualmente las funciones perdidas, aunque en algunos    casos resultan limitadas.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>     <p align="justify">Las causas de la p&eacute;rdida de estos tejidos pueden ser, fundamentalmente,    tratamientos quir&uacute;rgicos de neoplasias malignas, malformaciones cong&eacute;nitas    y traumatismos, entre otros. Las pr&oacute;tesis bucomaxilofaciales pueden ser:    oculares, orbitales, nasales, auriculares, de defectos maxilares o mandibulares,    craneales y complejas.<span class="superscript">3</span> En la mayor&iacute;a    de los casos se retiene en el lugar por uno de los siguientes m&eacute;todos:    la intermediaci&oacute;n de anteojos; otras veces, la aplicaci&oacute;n de un    adhesivo de calidad m&eacute;dica a la parte posterior de la pr&oacute;tesis    y a la piel. Un m&eacute;todo m&aacute;s seguro para retener una pr&oacute;tesis    facial lo ha establecido el uso de implantes. La &oacute;steo-integraci&oacute;n    refuerza la retenci&oacute;n de una pr&oacute;tesis grandemente y permite lograr    muy buenos resultados.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>     <p align="justify">Entre los primeros materiales utilizados se encontraba el celuloide    o goma vulcanizada, con los inconvenientes de la dificultad en su preparaci&oacute;n,    su aspecto poco convincente y la f&aacute;cil combustibilidad. M&aacute;s tarde    se observaron progresos al emplearse compuestos a base de gelatina y glicerina    pero estos materiales se deterioraban f&aacute;cilmente y se derret&iacute;an    a temperatura ambiental elevada. Durante la Segunda Guerra Mundial aparecieron    en el mercado sustancias como el l&aacute;tex l&iacute;quido prevulcanizado,    las resinas polivin&iacute;licas (PVC) y particularmente el acr&iacute;lico,    que brindaban la posibilidad de realizar pr&oacute;tesis bucomaxilofaciales    para sustituir la p&eacute;rdida de grandes sustancias de la cara, con las cuales    se lograban resultados satisfactorios, tanto en el orden est&eacute;tico como    en el funcional.<span class="superscript">5</span> M&aacute;s tarde aparecieron    los acr&iacute;licos resilentes y posteriormente los mercaptanos y siliconas.  </p>     <p align="justify"> El desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico acelerado de las    especialidades quir&uacute;rgicas y su actividad en todo el territorio nacional,    posibilita la satisfacci&oacute;n de las necesidades de rehabilitaci&oacute;n    de los pacientes, en quienes con frecuencia aparecen secuelas que afectan su    calidad de vida, lo que compromete su interrelaci&oacute;n efectiva con el medio    ambiente.<span class="superscript">6</span> Aspectos estos que han llevado a    la realizaci&oacute;n de una investigaci&oacute;n para conocer las necesidades    de pr&oacute;tesis bucomaxilofacial y de este modo poder desarrollar un programa    de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n, as&iacute; como establecer los recursos    materiales y humanos necesarios para enfrentarlo.    <br> </p> <h4 align="justify">M&eacute;todos    <br> </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio transversal que comprend&iacute;a    como universo a todos los individuos con p&eacute;rdida de tejido en el macizo    craneofacial que asistieron a la Consulta de Somatopr&oacute;tesis del Instituto    Superior de Medicina Militar &quot;Dr. Luis D&iacute;az Soto&quot;. Los datos    se recopilaron durante el a&ntilde;o 2003, mediante la historia cl&iacute;nica.        <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las variables analizadas fueron: edad (0-4, 5-11, 12-14, 15-18,    19-34,35-59 y 60 o m&aacute;s a&ntilde;os), sexo, tipo de defecto (oculares,    orbitales, nasales, auriculares, de defectos maxilares o mandibulares, craneales    y complejos) y el agente causal (tratamientos quir&uacute;rgicos de neoplasias    malignas, malformaciones cong&eacute;nitas, traumatismos y otras que comprendi&oacute;    glaucoma, retinopat&iacute;as, infecciones, etc.)     <br> </p>     <p align="justify">El procesamiento de la informaci&oacute;n se realiz&oacute; de forma automatizada,    utilizando el porcentaje como medida resumen.     <br> </p> <h4 align="justify">Resultados</h4>     <p align="justify">De los 124 pacientes atendidos con necesidad de pr&oacute;tesis    bucomaxilofacial, 94 (75,8 %) presentaron afectaci&oacute;n ocular, 17 (13,7    %) orbital, en 5 (4,0 %) se vieron involucradas 2 &oacute; m&aacute;s regiones,    en 4 (3,2 %) el &aacute;rea mandibular, en 2 (1,6 %) la craneal e igual resultado    en la maxilar. Ninguno de ellos present&oacute; afectaci&oacute;n auricular  ni nasal. </p>     <p align="justify">El mayor n&uacute;mero de individuos que se vieron necesitados    de este tipo de pr&oacute;tesis teniendo en cuenta el agente causal del defecto    correspondi&oacute; a los que presentaron traumatismos. Del total de examinados,    en 86 (6,5 %) fue de origen traum&aacute;tico, en 14 (11,1 %) por otras causas    (glaucoma, retinopat&iacute;as, infecciones), en 8 (6.5 %) a partir de intervenciones    quir&uacute;rgicas por afecciones oncol&oacute;gicas y en 6 (4,8 %) fue cong&eacute;nito.</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s se estableci&oacute; el n&uacute;mero de pacientes    afectados de acuerdo con el grupo de edad. De ellos, 65 (52,4 %) quedaron incluidos    en el grupo de 35-59 a&ntilde;os, 28 (22,6 %) en el de 19-34 a&ntilde;os, 20    (16,1 %) en el de 60 &oacute; m&aacute;s a&ntilde;os, 9 (7,3 %) en el de 15-18    a&ntilde;os y 2 (1,6 %) en el de 5-11 a&ntilde;os. No se encontraron pacientes  en el grupo de edad de 0-4 y 12-14 a&ntilde;os. </p>     <p align="justify">Con respecto a los individuos que precisaron atenci&oacute;n teniendo    en cuenta el sexo a que pertenecen, se observ&oacute; que 77 (69,1 %) correspondieron  al sexo masculino y 47 (37,9 %) al femenino. </p> <h4 align="justify">Discusi&oacute;n</h4>     <p align="justify">La regi&oacute;n ocular fue la de mayor afectaci&oacute;n, la    cual mostr&oacute; la susceptibilidad del ojo. El globo ocular se halla bajo    la protecci&oacute;n de un per&iacute;metro &oacute;seo formado por los huesos    de la cara y del cr&aacute;neo. No obstante, objetos de menor tama&ntilde;o    pueden vencer la resistencia de los huesos de la &oacute;rbita; contusiones    y heridas lacerantes son de los perjuicios m&aacute;s graves que puede recibir    esta zona.<span class="superscript">7 </span>Una injuria en el ojo es una de    las principales causas de p&eacute;rdida del &oacute;rgano visual en el mundo.    En los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica se producen m&aacute;s de 2,5 millones    de traumatismos oculares al a&ntilde;o, lo que deja miles de personas visualmente    incapacitadas.<span class="superscript">8</span> El traumatismo ocular es la    causa fundamental de ceguera unilateral no cong&eacute;nita.<span class="superscript">9</span>    La bilateralidad de las lesiones y la alta incidencia de cuerpos extra&ntilde;os    intraoculares contin&uacute;an siendo el mayor problema oftalmol&oacute;gico    en la guerra a pasar de los intentos de utilizaci&oacute;n de medios de protecci&oacute;n    elaborados para este fin. En la acci&oacute;n combativa &uml;Tormenta del Desierto&uml;    fue necesaria la enucleaci&oacute;n de 35 ojos, por fragmentos de proyectiles  en su mayor&iacute;a.<span class="superscript">10</span> </p>     <p align="justify">En la mayor&iacute;a de los pacientes, el origen de su condici&oacute;n    obedece a traumatismos padecidos. El cr&aacute;neo y el macizo facial son las    &aacute;reas m&aacute;s expuestas a traumas. La falta de tejidos blandos de    protecci&oacute;n, permite que el impacto con cualquier superficie dura d&eacute;    como resultado la lesi&oacute;n de esta &aacute;rea. Los accidentes automovil&iacute;sticos,    la violencia callejera, los incidentes laborales, dom&eacute;sticos y deportivos,    forman en su conjunto sus pilares etiol&oacute;gicos.<span class="superscript">11</span>    As&iacute; como las acciones combativas donde una gran cantidad de lesionados    severos perece en corto plazo en el campo de batalla debido al gran poder de    fuego desarrollado actualmente en los combates, pero las medidas de reanimaci&oacute;n  tempranas tambi&eacute;n han logrado elevar la cifra de supervivientes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El grupo de edad con mayor n&uacute;mero de pacientes fue el de    35-59 a&ntilde;os. Es un grupo de edad muy activo en diferentes esferas como    la social, la laboral y en la defensa del pa&iacute;s. Adem&aacute;s enmarca    una cifra importante de individuos que en d&eacute;cadas anteriores participaron    en acciones combativas en diferentes regiones del mundo cumpliendo el principio  del internacionalismo y la solidaridad practicada por nuestro pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">Acerca de la presencia de necesidad de pr&oacute;tesis bucomaxilofacial    seg&uacute;n el sexo de los individuos se observa como predominio del sexo masculino    sobre el femenino. Esto se explica si admitimos que son los hombres los principales    protagonistas de accidentes de tr&aacute;nsito, ri&ntilde;as, pr&aacute;ctica    de deportes violentos, contiendas b&eacute;licas, etc.<span class="superscript">12</span>    Por lo general, el hombre desarrolla actividades m&aacute;s peligrosas que la    mujer de la misma edad y por tanto est&aacute; m&aacute;s expuesto a sufrir    lesiones de esta &iacute;ndole. Se sabe que en el mundo m&aacute;s del 80 %    de los traumatismos son sufridos por los hombres, con frecuente ocurrencia en  el ambiente laboral. </p>     <p align="justify">Se puede concluir que el grupo de edad con mayor frecuencia de    afectaci&oacute;n corresponde al de 35-59 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n que la    mayor&iacute;a de los individuos con estas necesidades pertenecen al sexo masculino.    Adem&aacute;s, fueron los traumatismos el agente causal m&aacute;s com&uacute;n    en los individuos que hoy precisan atenci&oacute;n en este departamento y que    la zona del macizo cr&aacute;neo-facial que con m&aacute;s frecuencia se encontr&oacute;    comprometida fue la ocular.</p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6 align="justify">Requirement of buccomaxillofacial prosthesis in patients seen at the somatoprosthesis service </h6>     <p align="justify">A descriptive study of 122 subjects, who attended the Somatoprothesis    consultation service at &quot;Dr Luis D&iacute;az Soto&quot; Higher Institute    of Military Medicine, to identify buccomaxillofacial protheses and characterized    by defect type, age, sex and cause, in order to develop a prevention and promotion    program and to grant the required material and human resources. Information    was gathered from January to December, 2003 from the medical histories; then    data was processed and it was found that the craniofacial area most frequently    affected was the ocular part as well as traumas caused by these defects predominated.    Besides, it resulted that the higher percentage of those who needed the prostheses    is included in 35-59y old male group.</p>     <p align="justify"><b>Key words</b>: Necessity, buccomaxillofacial prosthesis, age, sex.    <br> </p> <h4 align="justify">Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <div align="justify">       <!-- ref --><p>1. Otero Baxter Y, Segu&iacute; Ulloa A. Las afecciones est&eacute;ticas: un          problema para prevenir. Rev Cubana de Estomatol. 2001;39(2):83-9.<!-- ref --><p> 2. Rahn AO, Boucher LJ. Pr&oacute;tesis maxilofaciales. Principios y conceptos.              Barcelona: Ed. Toray SA; 1973. p. 7-8.<!-- ref --><p>3. &Aacute;lvarez Rivero A. Conceptos y principios generales en pr&oacute;tesis          maxilofaciales. La Habana; 1993. <!-- ref --><p> 4. Russo C. Nueva especialidad odontol&oacute;gica en el CFFAA. Rev Salud              Militar. 2002 Septiembre;24(1):8-9.<!-- ref --><p> 5. Armin R, Shewenzer W. Tratamientos de los defectos faciales post-quir&uacute;rgicos          por medio de pr&oacute;tesis maxilofacial. Chicago: Ed. An Dent Assoc; 1978.          p. 20-1.<!-- ref --><p>6. &Aacute;lvarez Rivero A, Novoa Castro A. Una inquietud milenaria. Rev Avances          M&eacute;dicos en Cuba. 1999;8 (21):12.<!-- ref --><p> 7. Nano H. Traumatismo ocular. Monograf&iacute;a en Internet. Buenos Aires.              Citado 13 de abril de 2003. Disponible en <a href="http://%20www.clinano.com.ar/publicaciones/atprim%20_7.htm%20">http://              www.clinano.com.ar/publicaciones/atprim _7.htm </a><!-- ref --><p> 8. L&oacute;pez Astaburruaga JM. Trauma ocular. Monograf&iacute;a en Internet.          Medell&iacute;n. Citado 18 de abril de 2003. Disponible en: <a href="http://www.escuela.med.puc.cl/paginas/Cursos/quinto/Especialidades/%20Oftalmolog%EDa/Trauma%20Ocular.html">http://www.escuela.med.puc.cl/paginas/Cursos/quinto/Especialidades/          Oftalmolog&iacute;a/Trauma Ocular.html</a><!-- ref --><p> 9. Labrada Rodr&iacute;guez Y, Flores P&eacute;rez D, Gonz&aacute;les Hess          H. Traumatolog&iacute;a ocular en ni&ntilde;os. Rev Cubana Oftalmol. 2003;16(2).<!-- ref --><p> 10. Mart&iacute;nez Rivalta G. El herido ocular en la contienda b&eacute;lica.          Rev Cubana Med Milit. 1998;27(2):124-32.<!-- ref --><p> 11. Vanelli A, Ciechomski J. Nuestra conducta frente a las fracturas &oacute;rbito-cigom&aacute;ticas.          Monograf&iacute;a en Internet. Santiago de Chile. Citado 20 de enero de 2003.          Disponible en <a href="http:%20//www.secom.org/art%EDculos.html">http: //www.secom.org/art&iacute;culos.html</a><!-- ref --><p> 12. Pi&eacute;drola Gil G. Medicina preventiva y salud p&uacute;blica. 9na          ed. Barcelona: Ed. Cient&iacute;fico T&eacute;cnica, SS; 1994. p. 34-5. <p align="justify">Recibido: 12 de abril de 2006. Aprobado: 15 de mayo de 2006.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Dr. <i>Sandorf Montero Contis</i>. Instituto Superior de Medicina Militar &quot;Dr.    Luis D&iacute;az Soto&quot;. Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11 700,    Ciudad de La Habana, Cuba.</p>     <p align="justify"><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">    Especialista de I Grado en Pr&oacute;tesis Estomatol&oacute;gica.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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