<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0138-6557</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina Militar]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cub Med Mil]]></abbrev-journal-title>
<issn>0138-6557</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0138-65572007000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Caracterización clínica del paciente quemado por electricidad]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical characterization of the electrical burn patient]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valdés Mesa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sady]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Borges Muiño]]></surname>
<given-names><![CDATA[Harley]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palacios Alfonso]]></surname>
<given-names><![CDATA[Irene]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Medicina Milita Dr. Luis Díaz Soto.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>36</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0138-65572007000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0138-65572007000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0138-65572007000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó un estudio sobre la morbilidad por quemaduras eléctricas en pacientes hospitalizados en la Unidad de Caumatología del Instituto Superior de Medicina Militar &#8220;Dr. Luis Díaz Soto&#8221;, en el periodo comprendido de diciembre de 1975 a diciembre de 2004, con el objetivo de determinar las características clínicas y epidemiológicas de este tipo de lesionado. El universo de trabajo estuvo conformado por 208 pacientes con un predominio del sexo masculino de la tercera década de la vida, lo que representó el 98,1 %. En 139 pacientes el contacto directo con la electricidad fue el mecanismo de producción del accidente y en el 76 % las extremidades las regiones anatómicas más afectadas, requirieron tratamiento quirúrgico la séptima parte de los pacientes. Quedó demostrado que este es un trauma complejo, que la inmediatez de la atención especializada y la presencia de un equipo interdisciplinario fue decisivo para garantizar la supervivencia.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A study on morbidity from electrical burns in patients admitted in the Burn Unit of &#8220;Dr. Luis Díaz Soto&#8221; Higher Institute of Military Medicine, from December 1975 to December 2004, was conducted to determine the clinical and epidemiological characteristics of this type of injured. The working universe consisted of 208 patients with a predominance of third age males, accounting for 98.1 %. In 139 patients, the direct contact with electricity was the mechanism causing accidents. In 76 %, the extremities were the more affected anatomical areas. A seventh of the patients required surgical treatment. It was demonstrated that this is a complex trauma, and that the immediate specialized care, and the presence of an interdisciplinary team were decisive to guarantee survival.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Quemado eléctrico]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[quemaduras especiales]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[traumatismo eléctrico]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Electrical burn patient]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[special burns]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[electrical trauma.]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Superior de Medicina Milita “Dr. Luis D&iacute;az Soto” <strong></strong></p> <h2>Caracterizaci&oacute;n cl&iacute;nica del paciente quemado por electricidad </h2>     <p><a href="#cargo">Cap. Sady Vald&eacute;s Mesa,<span class="superscript">1</span> Cor. (R) Harley Borges Mui&ntilde;o<span class="superscript">2</span> y Tte. Cor. Irene Palacios Alfonso<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p>Se realiz&oacute; un estudio sobre la morbilidad por quemaduras el&eacute;ctricas en pacientes hospitalizados en la Unidad de Caumatolog&iacute;a del Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis D&iacute;az Soto”, en el periodo comprendido de diciembre de 1975 a diciembre de 2004, con el objetivo de determinar las caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas y epidemiol&oacute;gicas de este tipo de lesionado. El universo de trabajo estuvo conformado por 208 pacientes con un predominio del sexo masculino de la tercera d&eacute;cada de la vida, lo que represent&oacute; el 98,1 %. En 139 pacientes el contacto directo con la electricidad fue el mecanismo de producci&oacute;n del accidente y en el 76 % las extremidades las regiones anat&oacute;micas m&aacute;s afectadas, requirieron tratamiento quir&uacute;rgico la s&eacute;ptima parte de los pacientes. Qued&oacute; demostrado que este es un trauma complejo, que la inmediatez de la atenci&oacute;n especializada y la presencia de un equipo interdisciplinario fue decisivo para garantizar la supervivencia. </p>     <p><strong>Palabras clave:</strong> Quemado el&eacute;ctrico, quemaduras especiales, traumatismo el&eacute;ctrico. </p>     <p>La electricidad ha sido unos de los descubrimientos m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos siglos. Ella ha conducido a grandes avances y al alcance de altos niveles de confort en el mundo moderno. Su uso ampliamente difundido, ha aumentado el riesgo de accidentes y lesiones.<span class="superscript">1</span> La naturaleza y severidad de este tipo de trauma est&aacute; condicionada por varios factores: el tipo de corriente (continua o alterna), el voltaje, la resistencia, el trayecto, y los mecanismos de contacto que pueden ser: directo, por arco o por ignici&oacute;n.<span class="superscript">2-4</span> </p>     <p>Las quemaduras el&eacute;ctricas se consideran especiales porque el s&iacute;ndrome cl&iacute;nico a que da lugar es diferente del resto de los traumas t&eacute;rmicos. El manejo correcto de una lesi&oacute;n el&eacute;ctrica exige el conocimiento de las propiedades f&iacute;sicas de la electricidad, la fisiolog&iacute;a sist&eacute;mica y regional de su acci&oacute;n, las caracter&iacute;sticas de las quemaduras y el amplio abanico de complicaciones que deben darse. Es precisamente por esto que se considera que es complejo el manejo del lesionado por electricidad.<span class="superscript">4</span> La corriente puede afectar cualquier tejido u &oacute;rgano: la piel, los m&uacute;sculos, los vasos sangu&iacute;neos, los nervios, los tendones e incluso los huesos. Tambi&eacute;n puede existir da&ntilde;o cardiaco, neurol&oacute;gico y renal. Los &oacute;rganos intraabdominales pueden sufrir lesiones diversas como perforaciones viscerales o el desarrollo de &uacute;lceras de estr&eacute;s. Todos estos elementos sirven para ilustrar la complejidad y la gravedad de estos traumas. Sus consecuencias f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas pueden ser desastrosas, con efectos marcados en la esfera social y laboral.<span class="superscript">5-7 </span></p>     <p>El presente trabajo tiene como objetivo presentar una informaci&oacute;n b&aacute;sica acerca del comportamiento cl&iacute;nico en estos pacientes, como parte inicial de una serie de estudios cl&iacute;nico-epidemiol&oacute;gicos en pacientes quemados. </p>     <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo retrospectivo que incluy&oacute; el an&aacute;lisis de variables seleccionadas en 208 pacientes hospitalizados en la Sala de Caumatolog&iacute;a en el Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis D&iacute;az Soto” en el periodo comprendido de diciembre de 1975 a diciembre del 2004, por presentar quemaduras por electricidad. Esta cifra representa el 100 % de los casos ingresados por esta causa, de un total de 5 029 ingresos que han ocurrido en esta sala en el per&iacute;odo antes expuesto. </p>     <p>Las fuentes para la recolecci&oacute;n de datos primarios fueron las historias cl&iacute;nicas, la Historia Cl&iacute;nica computarizada del paciente quemado el&eacute;ctrico y los libros de registros de ingresos del Servicio de Caumatolog&iacute;a de la instituci&oacute;n. </p>     <p>Las variables que se analizaron fueron las siguientes: edad, sexo, mecanismo de contacto, tiempo transcurrido entre la fecha del accidente y la admisi&oacute;n hospitalaria, localizaci&oacute;n de las lesiones, puerta de entrada, de salida y recorrido de la corriente, pron&oacute;stico de vida, tratamiento local, estad&iacute;a hospitalaria y estado al egreso. Para el pron&oacute;stico de vida se utiliz&oacute; la Clasificaci&oacute;n Cubana de Pron&oacute;stico. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una vez recogidos los datos primarios se procesaron en forma automatizada y se aplicaron procedimientos de estad&iacute;stica descriptiva. </p>     <p>El an&aacute;lisis de la serie estudiada mostr&oacute; que, como promedio, ingresan en este servicio 8 lesionados por a&ntilde;o. Las variables demogr&aacute;ficas estudiadas se comportan de la siguiente manera: edad promedio de 33 a&ntilde;os, grupo de edades m&aacute;s frecuentes entre 31 y 40 a&ntilde;os (69/208; 33,2 %), con claro predominio del sexo masculino (981 %). </p>     <p>Los mecanismos productores de la quemadura el&eacute;ctrica fueron el contacto directo con la corriente el&eacute;ctrica (139/208; 66,8 %) y los efectos del arco el&eacute;ctrico (60 pacientes; 28,8 %). Solo el 4,3 % de los accidentes ocurrieron por ignici&oacute;n o llamarada de vestidos u objetos cercanos a la v&iacute;ctima. </p>     <p>De los 208 pacientes. 144 (69,2 %) recibieron la atenci&oacute;n especializada en el transcurso de las primeras 24 h de ocurrido el accidente y 106 (73,6 %) de ellos fueron atendidos en menos de 6 h. Solo 64 pacientes (30 %) fueron admitidos en el hospital despu&eacute;s de las 24 h de evoluci&oacute;n. </p>     <p>Las regiones anat&oacute;micas m&aacute;s afectadas fueron las extremidades superiores, lesionadas en 182 pacientes. Le siguieron en importancia los miembros inferiores (108 pacientes), el tronco y la cara con 77 y 46 casos respectivamente. El sitio de entrada de la corriente se localiz&oacute; con mayor frecuencia en las extremidades superiores (118 casos; 84,9 %), mientras que el de salida se ubic&oacute; predominantemente en los miembros inferiores (96 pacientes; 69,1%). En relaci&oacute;n con el trayecto seguido por la corriente el&eacute;ctrica, en sentido vertical ocurri&oacute; en 99 pacientes (71,2 %), mientras que el sentido horizontal se vio en 40 lesionados (28 %). </p>     <p>De acuerdo con los par&aacute;metros de la clasificaci&oacute;n cubana de pron&oacute;stico, el 70,6 % de los pacientes se consideraron como quemados menores. 96 casos (46,1 %) presentaron lesiones leves. Hay que destacar que 35 pacientes (17 %) fueron clasificados como grandes quemados y fueron atendidos en la Unidad de Terapia Intensiva. </p>     <p>El 73,3 % requiri&oacute; tratamiento quir&uacute;rgico. Las operaciones m&aacute;s frecuentes fueron el autoinjerto de piel y la necrectom&iacute;a realizados a 151 y 81 pacientes respectivamente. Se les realiz&oacute; amputaci&oacute;n a 28 pacientes (13,5 %) y a 3 pacientes hubo de realizarle m&aacute;s de una amputaci&oacute;n. </p>     <p>La estad&iacute;a hospitalaria media fue de 34 d&iacute;as (rango 1-110 d&iacute;as), el mayor volumen de casos tuvo una estad&iacute;a entre 1-2 meses (91 pacientes; 43,7 %). </p>     <p>La mortalidad fue de 3,4 % (7 pacientes, todos ellos grandes quemados), 6 de ellos se comportaron como conductores de la corriente y el trayecto de esta por el cuerpo fue en sentido vertical. </p>     <p>Este trabajo ha permitido confirmar que son precisamente individuos j&oacute;venes y del sexo masculino, como han podido comprobar otros autores,<span class="superscript">8-15</span> quienes m&aacute;s se afectan por quemaduras el&eacute;ctricas. De la misma forma, se ha confirmado lo reportado por <em>Rodr&iacute;guez</em>, <em>Gavilondo</em>, <em>Yoan </em> y otros,<span class="superscript">3,6-8,13,15</span> acerca de que la mayor&iacute;a de los accidentes son producidos cuando el paciente se pone en contacto directo con la energ&iacute;a el&eacute;ctrica. En el estudio se pudo comprobar lo planteado por <em>Gallal</em>, <em>Jovedaz </em> y <em>Tejerina </em> que las &aacute;reas m&aacute;s afectadas son las extremidades, en primer lugar las extremidades superiores, secundadas por los miembros inferiores.<span class="superscript">2,6,8,9,12,16</span> Toda esta informaci&oacute;n resulta ser importante a la hora de planificar no solo la distribuci&oacute;n de recursos materiales sino el entrenamiento y la preparaci&oacute;n del personal facultativo que labora en este tipo de unidades asistenciales. Debe tenerse en cuenta que el promedio de casos que como norma se atienden internacionalmente en servicios de Caumatolog&iacute;a est&aacute; entre el 3,6 % y 4,5 %,<span class="superscript">3,6,8-10</span> rango en el que se encuentra el resultado de esta serie. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso de quemaduras por electricidad, el trayecto de la corriente no siempre es f&aacute;cil de identificar. Este determina el territorio tisular en riesgo. Puede ocurrir que no exista lesi&oacute;n externa en la piel y por debajo de esa piel sana haya tejidos da&ntilde;ados. Tambi&eacute;n se pueden afectar &oacute;rganos vitales sin que se hayan producido quemaduras, que pueden comprometer la vida del paciente. </p>     <p>Generalmente cuando un paciente es conductor de la corriente el&eacute;ctrica existe un sitio de entrada y uno de salida, zonas donde el da&ntilde;o es m&aacute;s grave. Autores como <em>Linares</em>, <em>Alejandra </em> y <em>Miguel</em>, han demostrado que los miembros superiores y sobre todo la mano derecha, es la zona de entrada m&aacute;s frecuente y los pies son la salida m&aacute;s com&uacute;n.<span class="superscript">3,4,5,6,7,17</span> Estos resultados coinciden con los obtenidos en la investigaci&oacute;n. </p>     <p>Los accidentes por electricidad pueden producir quemaduras cut&aacute;neas de diversos grados de profundidad, combinadas con una destrucci&oacute;n intensa de los tejidos profundos, por lo que el tratamiento quir&uacute;rgico en ocasiones es imprescindible, en muchos pacientes la necesidad de realizar numerosos actos quir&uacute;rgicos es frecuente, puesto que con ello se facilita la rehabilitaci&oacute;n y se acelera su recuperaci&oacute;n funcional futura. <em>Cerepani </em> y <em>Kismoone </em> opinan que los procederes quir&uacute;rgicos m&aacute;s utilizados son el autoinjerto de piel y la necrectom&iacute;a.<span class="superscript">8,11-13</span> Otro de los recursos terap&eacute;uticos empleados con frecuencia en los pacientes quemados el&eacute;ctricos es la amputaci&oacute;n, debido a la gravedad y complejidad del trauma que este agente ocasiona, en la literatura revisada se recoge que entre el 9 y 14 % de los pacientes es necesario realizar la amputaci&oacute;n, informaci&oacute;n avalada por especialistas como <em>Gallal</em>, <em>Babik </em> y <em>Yuan</em>.<span class="superscript">8,11,13-15</span> Estos resultados se corresponden con los obtenidos en la investigaci&oacute;n. </p>     <p>El hecho de que un elevado porcentaje de la casu&iacute;stica haya recibido la atenci&oacute;n especializada en las primeras 24 h y un n&uacute;mero importante durante las primeras 6 horas de ocurrido el accidente demuestran los altos niveles de organizaci&oacute;n y desarrollo de la atenci&oacute;n de salud en Cuba. Los pacientes admitidos con unos d&iacute;as de evoluci&oacute;n fueron remitidos de otras provincias del pa&iacute;s o se encontraban en el cumplimiento de misiones internacionalistas. Estos resultados contrastan con otros estudios revisados que muestran que la mitad de los pacientes son admitidos en los servicios de Caumatolog&iacute;a despu&eacute;s de las 48 horas de evoluci&oacute;n.<span class="superscript">6,15 </span></p>     <p>Actualmente se reporta como predominio de la estad&iacute;a hospitalaria un rango entre 30 y 60 d&iacute;as, lo que coincide con los resultados de este trabajo, esta estancia prolongada se explica por la incidencia de varios factores: las grandes posibilidades de presentarse adem&aacute;s de la lesi&oacute;n el&eacute;ctrica traumas asociados que convierten al paciente en un lesionado complejo, la necesidad de varios tratamientos quir&uacute;rgicos progresivos puesto que en ocasiones inicialmente un tejido aparenta viable y luego no es as&iacute;, e incluso hay lesionados que requieren amputaci&oacute;n por lo tanto el tratamiento se hace m&aacute;s complejo.<span class="superscript">6,12,13,15</span> </p>     <p>La mortalidad debido a quemaduras el&eacute;ctricas oscila seg&uacute;n diversas series, entre el 3 y 9 %.<span class="superscript">6,9,18,19</span> La proporci&oacute;n de muerte en este trabajo (3,4 %) es similar a lo reportado en la literatura. </p>     <p>Existen muchas controversias con la repercusi&oacute;n del recorrido de la corriente y la mortalidad, diversos autores plantean que el trayecto horizontal est&aacute; asociado con una mortalidad del 60 % al pasar a trav&eacute;s del coraz&oacute;n puede causar arritmias graves y/o lesi&oacute;n directa mioc&aacute;rdica, otros plantean que el sentido vertical tambi&eacute;n est&aacute; asociado con una mortalidad muy elevada puesto que al pasar por el cerebro puede producir paros respiratorios por lesi&oacute;n directa cerebral y par&aacute;lisis. Lo cierto es que cualquiera de los 2 recorridos es fatal para el paciente, ambos pueden causar lesiones severas que comprometen la vida del paciente.<span class="superscript">5,19 </span></p> <h4>Summary</h4> <h6>Clinical characterization of the electrical burn patient </h6>     <p>A study on morbidity from electrical burns in patients admitted in the Burn Unit of “Dr. Luis D&iacute;az Soto” Higher Institute of Military Medicine, from December 1975 to December 2004, was conducted to determine the clinical and epidemiological characteristics of this type of injured. The working universe consisted of 208 patients with a predominance of third age males, accounting for 98.1 %. In 139 patients, the direct contact with electricity was the mechanism causing accidents. In 76 %, the extremities were the more affected anatomical areas. A seventh of the patients required surgical treatment. It was demonstrated that this is a complex trauma, and that the immediate specialized care, and the presence of an interdisciplinary team were decisive to guarantee survival. </p>     <p><strong>Key words:</strong> Electrical burn patient, special burns, electrical trauma. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p>1. Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Programa de desarrollo 2000. Cirug&iacute;a    Pl&aacute;stica y Caumatolog&iacute;a. La Habana: Editorial Ciencias Medicas,    1997.p.12-8. <!-- ref --><p>2. Arevalo Velazco JM, Valero Gasalla J. Traumatismo el&eacute;ctrico. Madrid:    Emergencia M&eacute;dica; 2002.p.54-61. <!-- ref --><p>3. Rodr&iacute;guez Igles A, Marchesse. M. Lesiones por electricidad. Stgo    de Chile: Byl. W. Way; 2001.p.89-97. <!-- ref --><p>4. Linares HA, Benain F. Tratado de quemaduras. Buenos Aires: Ed. Interamericana;    1993.p.368-81. <!-- ref --><p>5. Gonz&aacute;lez Cabero J, Lorente JA. Lesiones por electricidad y el rayo.    Emergencias. 1999;11:295-301. <!-- ref --><p>6. Almenara G. Quemaduras el&eacute;ctricas: Estudio cl&iacute;nico-epidemiol&oacute;gico.    Lima: El Manual Moderno; 2003.p.1-6. <!-- ref --><p>7. Coiffman F, G&oacute;nzalez Rodr&iacute;guez A, Davis JE., Melani C. Cirug&iacute;a    pl&aacute;stica, reconstructiva y est&eacute;tica. 2da ed. Bogot&aacute;: Ed.    Latinoamericana de Cirug&iacute;a.. 1994. p. 582-5. <!-- ref --><p> 8. Gang RK, Bajec J. Electrical Burns in kuwuait: A revie ad analysis of 64    cases. Burns. 1992;18(6):49-9.<!-- ref --><p>9. Bellba G, Penal, Belba M, Isaerj S, Mingoratej L. Severe burn in children    in thast five years in Albania . Annals Burn Fire Disasters. 2000;11(4):203-8.  <!-- ref --><p> 10. Siamangah Burn injuries. Treatment of burn patiens prior to admission    to the emergency department. Annals Burn Fire Disasters. 2002;XV (2):3-8. <!-- ref --><p> 11. Gallal AR, Yousef SM. Electrical Burns in the Benghazi urban area. Libys.    Annals Burn Fire Disasters. 2001;XI(4):209-13. <!-- ref --><p> 12. Ceperani MJ, Leonald L, Slafer H, Goldfarh WI . The strategic management    of the high –voltage electrical injury. Annals Burn Fire Disasters. 2000; X(3):    131-3. <!-- ref --><p> 13. Jovedar S, Kismoune H, Boudjenia F, Boach D. Les brulures electriques.    Annals Burn Fire Disasters. 2001;IX(2):12 <!-- ref --><p> 14. Bobik J. Electrical Burninjuries. Annals Burn Fire Disasters. 2002;XI(3):153-5.  <!-- ref --><p> 15. Yuan ZQ, Penz YZ. Electrical injuried caused by graphite fishing rod contact    whith over head electric cables. Annals Burn Fire Disasters. 2002;XV (4):174-5.  <!-- ref --><p> 16. Tejerina C, Reig A., Colina J, Eafont J, Baena D. An Epidemiological study    of burn patients hospitalizad in Valencia. Annals Burn Fire Disasters. 2001;XVIII    (1):15-8. <!-- ref --><p> 17. Fern&aacute;ndez E, Golvez L, G&oacute;mez Garc&iacute;a E, Solinas Mart&iacute;nez    JM. Epidemiology of Burn in Malaga, Spain . Annals Burn Fire Disasters. 2004;23(4):323-32.  <!-- ref --><p> 18. Begiho G, Benam F, Batamack JF, Sosso M. Troitment of prognostic de la    brulure grave au centre brules de bouala, Cameroun. Annals Burn Fire Disasters.    2000;XIII(3)13. <!-- ref --><p> 19. Ar&eacute;valo Velazco JM, Valero gasalla J. Traumatismo el&eacute;ctrico.    En: Manual de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. Sociedad Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a    Pl&aacute;stica Reparadora y Est&eacute;tica. Disponible en: <a href="http://www.%20secpre.org/documentos%25%202088.html">http://www.    secpre.org/documentos% 2088.html</a><p>Recibido: 29 de septiembre de 2006. Aprobado: 30 de octubre de 2006.     <br>   Cap. <em>Sady Vald&eacute;s Mesa </em>. Instituto Superior de Medicina Milita    “Dr. Luis D&iacute;az Soto”. Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11 700,    Ciudad de La Habana , Cuba. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de I Grado de Caumatolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica.    <br>     <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Especialista de II Grado de Caumatolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. Profesor Consultante. Profesor Titular.     <br>   <span class="superscript"><strong>3</strong></span>Especialista de II Grado de Caumatolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1.</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Cuba^dMinisterio de Salud Pública.</collab>
<source><![CDATA[Programa de desarrollo 2000.: Cirugía Plástica y Caumatología.]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>12-8.</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Medicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2.</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arevalo Velazco]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Valero Gasalla]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Traumatismo eléctrico]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>54-61.</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Emergencia Médica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez Igles]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marchesse.]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lesiones por electricidad.]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>89-97</page-range><publisher-loc><![CDATA[Stgo de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Byl. W. Way]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4.</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Linares]]></surname>
<given-names><![CDATA[HA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benain]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de quemaduras.]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>368-81</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González Cabero]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lorente]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lesiones por electricidad y el rayo.]]></article-title>
<source><![CDATA[Emergencias]]></source>
<year>1999</year>
<volume>11</volume>
<page-range>295-301.</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6.</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Almenara]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Quemaduras eléctricas: Estudio clínico-epidemiológico.]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>.1-6.</page-range><publisher-loc><![CDATA[Lima ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Manual Moderno]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gónzalez Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Davis]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE.,]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Melani]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cirugía plástica, reconstructiva y estética]]></source>
<year>1994</year>
<edition>2da ed.</edition>
<page-range>582-5.</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Latinoamericana de Cirugía..]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gang]]></surname>
<given-names><![CDATA[RK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bajec]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Electrical Burns in kuwuait: A revie ad analysis of 64 cases]]></article-title>
<source><![CDATA[Burns.]]></source>
<year>1992</year>
<volume>18</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>49-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bellba]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Penal]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Belba]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Isaerj]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mingoratej]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Severe burn in children in thast five years in Albania]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>11</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>203-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Siamangah Burn]]></surname>
<given-names><![CDATA[injuries]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of burn patiens prior to admission to the emergency department]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>XV</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>3-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gallal]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yousef]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Electrical Burns in the Benghazi urban area: Libys]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>XI</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>209-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ceperani]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leonald]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Slafer]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldfarh]]></surname>
<given-names><![CDATA[WI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The strategic management of the high -voltage electrical injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>X</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>131-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jovedar]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kismoune]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boudjenia]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boach]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Les brulures electriques]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters]]></source>
<year>2001</year>
<volume>IX</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bobik]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Electrical Burninjuries]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters]]></source>
<year>2002</year>
<volume>XI</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>153-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yuan]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZQ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Penz]]></surname>
<given-names><![CDATA[YZ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Electrical injuried caused by graphite fishing rod contact whith over head electric cables]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>XV</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>174-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tejerina]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reig]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Colina]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eafont]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baena]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[An Epidemiological study of burn patients hospitalizad in Valencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>XVIII</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>15-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Golvez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gómez García]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Solinas Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemiology of Burn in Malaga, Spain]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>23</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>323-32</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Begiho]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benam]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Batamack]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sosso]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[Troitment of prognostic de la brulure grave au centre brules de bouala, Cameroun]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals Burn Fire Disasters.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>XIII</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19.</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arévalo Velazco]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Valero gasalla]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Traumatismo eléctrico.]]></article-title>
<source><![CDATA[Manual de Cirugía Plástica. Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
