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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infección de la herida quirúrgica: Aspectos epidemiológicos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Medicina Militar Dr. Luis Díaz Soto.  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A bibliographic review on surgical wound infections and its epidemiological features was made, because of they remain as a significant problem for many hospital institutions. Rate of surgical wound infection is one of more important indexes to establish the quality of surgical service due to its huge economical and health cost. This is provoked by lack of studies on hospital institutions to identify those factors increasing risk of infection of surgical wound, and also lack of postoperative surveillance methods after discharge, resulting in a sub-registry of incidence rates, and a inappropriate control of infections. From that we can deduce interest to know real incidence and comparison with figures obtained in other centers, that may be a reference to improve assistance practice.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Infecciones intrahospitalarias]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis D&iacute;az Soto” </p> <h2>Infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica. Aspectos epidemiol&oacute;gicos </h2>     <p><a href="#cargo">Dra. Daimil&eacute; L&oacute;pez Tagle,<span class="superscript">1</span> Dra. Mar&iacute;a Hern&aacute;ndez Ferrer,<span class="superscript">2</span> Dra. Tamara Saldivar Arias,<span class="superscript">1</span> Dra. Teresa Sotolongo Hern&aacute;ndez,<span class="superscript">3</span> y Dr. Osvaldo Vald&eacute;s Dupeyr&oacute;n<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica sobre las infecciones de la herida quir&uacute;rgica y sus aspectos epidemiol&oacute;gicos, debido a que contin&uacute;an siendo un importante problema para muchas instituciones hospitalarias. La tasa de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica es uno de los &iacute;ndices m&aacute;s importantes para establecer la calidad de un servicio quir&uacute;rgico por el enorme costo econ&oacute;mico y en salud que esta ocasiona. Esto se debe en gran medida a la falta de estudios en las instituciones hospitalarias para identificar aquellos factores que incrementan el riesgo de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica y la falta de m&eacute;todos de vigilancia posoperatoria despu&eacute;s del alta, lo que trae consigo un subregistro de las tasas de incidencia y un inadecuado control de las infecciones. De ah&iacute; el inter&eacute;s de conocer la incidencia real y la comparaci&oacute;n con las cifras obtenidas en otros centros, que pueden servir de referencia, para mejorar la pr&aacute;ctica asistencial. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Infecciones intrahospitalarias, infecciones, herida quir&uacute;rgica, aspectos epidemiol&oacute;gicos, factores de riesgos. </p>     <p align="justify">La asistencia m&eacute;dica, en sentido general, ha tenido un desarrollo vertiginoso en el contexto de los grandes progresos cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos y son significativos los avances en medidas de control y tratamiento de las infecciones, los cuales han contribuido significativamente a reducir la letalidad de muchas enfermedades. Menci&oacute;n especial merecen los avances que se han obtenido en la atenci&oacute;n al enfermo grave. No obstante, no se ha podido resolver un problema de muy vieja data: la infecci&oacute;n intrahospitalaria (IIH).<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Se ha se&ntilde;alado c&oacute;mo el hospital, instituci&oacute;n que pretende brindar servicios diagn&oacute;stico y terap&eacute;utico, puede ser tambi&eacute;n un lugar peligroso para los enfermos. </p>     <p align="justify">Desde hace ya algunos a&ntilde;os se conoc&iacute;a el riesgo que ten&iacute;an los enfermos, al entrar en un hospital, de contagiarse unos a los otros, e incluso de contagiar a quienes los atend&iacute;an. Sin embargo, no fue hasta 1980 que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), reconoci&oacute; a la IIH como una entidad cl&iacute;nica con todas las caracter&iacute;sticas de una enfermedad muy bien definida.<span class="superscript">2 </span></p>     <p align="justify">Actualmente se define como tal, toda infecci&oacute;n que no est&eacute; presente o incub&aacute;ndose en el momento del ingreso en el hospital, que se manifieste cl&iacute;nicamente, o sea, descubierta por la observaci&oacute;n durante la cirug&iacute;a, procederes o pruebas diagn&oacute;sticas, o que sea basada en el criterio cl&iacute;nico. Se incluyen aquellas que por su per&iacute;odo de incubaci&oacute;n se manifiestan posteriormente al alta del paciente y se relacionan con los procederes o actividad hospitalaria, adem&aacute;s de las relacionadas con los servicios ambulatorios.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">En Cuba, de forma general, el comportamiento de las IIH var&iacute;a seg&uacute;n el tipo de hospital; as&iacute;, las mayores tasas se observan en los hospitales cl&iacute;nico-quir&uacute;rgicos (3,6 por cada 100 egresados). </p>     <p align="justify">A partir de la vigilancia epidemiol&oacute;gica de las infecciones hospitalarias en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os, la tasa global oscila entre 2,6 y 2,9 % por cada 100 egresados, con un promedio anual de 25 026 infectados; Ciudad de La Habana es la provincia de mayor riesgo con una tasa de 3,2 por cada 100 egresados (datos de la Direcci&oacute;n Provincial de Salud, Ciudad de La Habana). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por servicios el an&aacute;lisis muestra que los de cirug&iacute;a general, neonatolog&iacute;a cerrada y terapia de adultos y ni&ntilde;os concentra el 50 % o m&aacute;s de las notificaciones. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n la localizaci&oacute;n, la tasa m&aacute;s elevada se detecta en la herida quir&uacute;rgica con 2,5 %.<span class="superscript">4</span> Dentro de los hospitales cl&iacute;nico-quir&uacute;rgicos de Ciudad de La Habana los que mayor tasa de IIH aportan son el Hospital “Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n” (tasa de 6,4 por cada 100 egresados), el “Calixto Garc&iacute;a” (4,1 por cada 100 egresados) y el “Salvador Allende” con 3,8 por cada 100 egresados.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Basado en ello se considera importante seguir estudiando con profundidad este fen&oacute;meno y el inter&eacute;s de nuestro trabajo en ofrecer informaci&oacute;n con el objetivo de incrementar el conocimiento existente acerca de este problema, de manera que permita actuar sobre la infecci&oacute;n quir&uacute;rgica y sus posibles causas. </p> <h4>Conceptos </h4>     <p>La infecci&oacute;n intrahospitalaria ha sido definida indistintamente y en diferentes momentos de su evoluci&oacute;n hist&oacute;rica como: </p> <ol>       <li> Todo aquel evento que ocurre posterior a 72 h de permanecer en un hospital      o derivada de dicha estancia y detectada aun despu&eacute;s de su egreso.<span class="superscript">6</span>    </li>       <li> Cualquier enfermedad infecciosa cl&iacute;nicamente reconocible que afecta al paciente como consecuencia de su admisi&oacute;n o concurrencia en el hospital, o al personal del hospital relacionado con su trabajo, con independencia de si los s&iacute;ntomas aparecen durante la permanencia en el hospital de la persona afectada o despu&eacute;s de su egreso. </li>       <li> No se puede excluir las no diagnosticadas despu&eacute;s de la admisi&oacute;n, como consecuencia de incompetencia en el examen cl&iacute;nico, falta de ex&aacute;menes complementarios o por manifestaci&oacute;n tard&iacute;a debido a un prolongado per&iacute;odo de incubaci&oacute;n, la infecci&oacute;n inexistente antes del acto quir&uacute;rgico por la manipulaci&oacute;n instrumental u otros procedimientos equivalentes en cuidados de pacientes internados.<span class="superscript">7</span> </li>       <li> Actualmente se define como toda infecci&oacute;n que no est&eacute; presente o incub&aacute;ndose en el momento del ingreso en el hospital, que se manifieste cl&iacute;nicamente, o sea, descubierta por la observaci&oacute;n durante la cirug&iacute;a, procederes o pruebas diagn&oacute;sticas, o que sea basada en el criterio cl&iacute;nico. Se incluyen aquellas que por su per&iacute;odo de incubaci&oacute;n se manifiestan posteriormente al alta del paciente y se relacionan con los procederes o actividad hospitalaria, adem&aacute;s de las relacionadas con los servicios ambulatorios.<span class="superscript">3</span> </li>     </ol> <h4>Aspectos epidemiol&oacute;gicos </h4>     <p>La infecci&oacute;n intrahospitalaria se deriva de la transmisi&oacute;n de un microorganismo pat&oacute;geno, desde un reservorio en el medio hospitalario a un paciente previamente no infectado (infecci&oacute;n cruzada). Los elementos que participan en la infecci&oacute;n son: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Los microorganismos que la producen. </li>       <li> El ambiente en el que tiene lugar. </li>       <li> Los mecanismos de defensa del hu&eacute;sped. </li>     </ul>     <p align="justify">Con la entrada del paciente al hospital se inicia la transformaci&oacute;n de su flora cut&aacute;nea y nasofaringe original, en una poblaci&oacute;n de g&eacute;rmenes propios del hospital, hecho que favorece la adquisici&oacute;n de IIH.<span class="superscript">8</span> </p>     <p align="justify">Si bien la introducci&oacute;n de los principios de asepsia (1851) y antisepsia (1867) unido a la aparici&oacute;n de los antibi&oacute;ticos (redujeron las tasas del 80 o el 90 % al 10 % aproximadamente),<span class="superscript">9</span> hizo pensar que surg&iacute;a una soluci&oacute;n definitiva a este problema, los resultados demuestran que no ha sido as&iacute;. </p>     <p>Se reconocen varios factores que condicionan la reemergencia de las infecciones intrahospitalarias: </p> <ol>       <li>El uso de antimicrobianos en los hospitales e instituciones de salud de estad&iacute;a prolongada, y la transferencia de pacientes entre instituciones y los hospitales que han creado un gran reservorio de cepas resistentes en las instituciones de salud. </li>       <li>El lavado de manos entre un paciente y otro. </li>       <li>Los pacientes hospitalizados son cada vez m&aacute;s inmunodeprimidos. El cambio de las atenciones quir&uacute;rgicas a centros ambulatorios deja en los hospitales a los pacientes m&aacute;s graves, por lo que se est&aacute;n convirtiendo en grandes unidades de cuidados intensivos. Este cambio ha llevado a una mayor frecuencia de infecciones generalizadas asociadas con acceso vascular y neumon&iacute;as en pacientes ventilados. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>En muchas instituciones hospitalarias la donaci&oacute;n de sangre continuar&aacute; como una fuente de enfermedades infecciosas emergentes. </li>       <li>M&aacute;s a&uacute;n, el envejecimiento de los hospitales, las reparaciones en la infraestructura y las renovaciones crear&aacute;n riesgos de enfermedades mic&oacute;ticas transmitidas por el aire causadas por el polvo y las esporas removidas durante la demolici&oacute;n y construcci&oacute;n.<span class="superscript">6</span> </li>     </ol>     <p>Seg&uacute;n estudios realizados por el CDC de Atlanta en 8 hospitales norteamericanos, se concluy&oacute; que la IIH afecta un 5 % de los pacientes que egresan de los hospitales del mundo.<span class="superscript">7,10,11 </span></p>     <p>Esta complicaci&oacute;n genera prolongaci&oacute;n de la estancia hospitalaria, aumento de la mortalidad e incremento de los costos econ&oacute;micos y sociales. Ve&aacute;se algunas cifras: </p> <ul>       <li> El incremento se estima en unas 2 000 estancias extras, por cada 250 camas, o dicho de otra forma, unos 8 d&iacute;as extras de estancia por cama y a&ntilde;o, suponiendo siempre una prevalencia de alrededor del 5 %.<span class="superscript">7</span> </li>       <li> En un estudio realizado en Espa&ntilde;a (Vaqu&eacute;, 1999)<span class="superscript">12      </span>para servicios quir&uacute;rgicos, el incremento de la estancia en      pacientes infectados fue de 10,2 d&iacute;as, y 25,2 d&iacute;as si el paciente      presentaba 3 infecciones. Algo no tan inusual si se sabe que la media de infecciones      por paciente es de al menos 1,25 y que hasta el 29 % de los pacientes infectados      presentan infecci&oacute;n en m&aacute;s de una localizaci&oacute;n.<span class="superscript">10</span>    </li>     </ul>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con su impacto econ&oacute;mico se ha estimado en unos 2 100 d&oacute;lares el gasto adicional por infecci&oacute;n, lo que conduce a unos 4 500 millones de d&oacute;lares a los gastos anuales sanitarios. Dentro del gasto, el primer componente corresponde al alargamiento de la estancia (93 % de todo el aumento del costo), seguido del aumento en el consumo de antimicrobianos, utilizaci&oacute;n de material de curaci&oacute;n en grandes cantidades y costo del tiempo del equipo de salud.<span class="superscript">13,14 </span></p>     <p align="justify">Este primer acercamiento al problema despert&oacute; la curiosidad de la comunidad cient&iacute;fica internacional y comenz&oacute; a realizar estudios con el objetivo de dominar este complejo fen&oacute;meno. En la d&eacute;cada de los 70 del pasado siglo se llevaron a cabo varios estudios, entre los cuales merece ser mencionado el proyecto “SENIC” (Study Efficacy of Nosocomial Infection Control). En dicho estudio se estim&oacute; que la cifra de infecci&oacute;n intrahospitalaria era del 5,7 por cada 100 pacientes hospitalizados. Estudios recientes sobre esta problem&aacute;tica han demostrado que la tasa de IIH pudiera estar entre un 5 % y 8 % por cada 100 pacientes dados de alta.<span class="superscript">15</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A nivel mundial, el evento m&aacute;s importante en el reporte de IIH lo representa la infecci&oacute;n del tracto urinario (40 %), y en segundo lugar, en la mayor&iacute;a de las series publicadas, se encuentra la infecci&oacute;n de sitio quir&uacute;rgico (ISQ).<span class="superscript"><a href="#titulo">*</a><a name="asterisco1"></a></span>Esta &uacute;ltima representa del 20 al 25 % del total de IIH que se dan en los hospitales del mundo. Con menor frecuencia la infecci&oacute;n respiratoria (20 %) y el resto de las infecciones constituyen un 16 %.<span class="superscript">12,16,17 </span></p>     <p align="justify">Si se tiene en cuenta que la infecci&oacute;n de la herida    quir&uacute;rgica (IHQ) es mucho m&aacute;s grave por la alta mortalidad que    lleva aparejada, lo representando el 77 % de las muertes de pacientes quir&uacute;rgicos,<span class="superscript">18    </span>y que realmente la tasa de este tipo de infecci&oacute;n est&aacute;    subestimada debido a que casi en ning&uacute;n estudio se computa la morbilidad    despu&eacute;s del alta por falta de m&eacute;todos de vigilancia posoperatoria,    mediante los cuales se puede diagnosticar el 75 % de las infecciones,<span class="superscript">19</span>    se comprender&aacute; mejor la importancia de las infecciones hospitalarias    diagnosticadas tras el alta del paciente, por lo que se acepta que entre el    25 y el 60 % de IHQ se manifiestan cuando el enfermo ha abandonado el hospital.    Este seguimiento es y ser&aacute; de mayor inter&eacute;s en un futuro, dada    la implantaci&oacute;n progresiva de programas de cirug&iacute;a ambulatoria    y de corta estancia.<span class="superscript">8 </span></p> <h4>Factores de riesgos </h4>     <p align="justify">El riesgo de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica es muy variable y depende del procedimiento quir&uacute;rgico y de la presencia de factores de riesgo. Como tal se debe considerar a aquellas variables que tienen una relaci&oacute;n independiente y significativa con el desarrollo de una infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica. El conocimiento de dichos factores de riesgo permite estratificar adecuadamente las diferentes intervenciones que realizamos y as&iacute;, controlar las infecciones de una forma m&aacute;s racional. </p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n facilita la adopci&oacute;n de medidas preventivas que ir&aacute;n dirigidas a disminuir la posibilidad de contaminaci&oacute;n de la herida (medidas de asepsia y antisepsia), a mejorar el estado general o local del paciente o a evitar la transformaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n en infecci&oacute;n (profilaxis antibi&oacute;tica).<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">Diferentes estudios han identificado una serie de factores de riesgo que pueden influir en la aparici&oacute;n de la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica; entre otros cabe destacar:<span class="superscript">21-24</span></p> <h6>Intr&iacute;nsecos (relacionados con el paciente) </h6> <ul>       <li> Desnutrici&oacute;n y depleci&oacute;n proteica. </li>       <li> Edad avanzada. </li>       <li> Enfermedades asociadas (diabetes, c&aacute;ncer, enfermedad vascular cr&oacute;nica y obesidad). </li>       <li> Alteraci&oacute;n de la funci&oacute;n inmune por enfermedad o reg&iacute;menes terap&eacute;uticos. </li>       <li> H&aacute;bito de fumar. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Falla org&aacute;nica cr&oacute;nica. </li>       <li> Infecci&oacute;n recurrente en un lugar remoto. </li>       <li> Perfusi&oacute;n tisular disminuida. <strong></strong></li>     </ul> <h6>Extr&iacute;nsecos (relacionados con la cirug&iacute;a y el ambiente hospitalario) </h6> <ul>       <li> Lavado de manos para el acto quir&uacute;rgico. </li>       <li> Preoperatorio prolongado. </li>       <li> Hospitalizaci&oacute;n prolongada. </li>       <li> Operaciones anteriores. </li>       <li> Rasurado. </li>       <li> Vestuario quir&uacute;rgico. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a. </li>       <li> Climatizaci&oacute;n. </li>       <li> Instrumental. </li>       <li> T&eacute;cnica quir&uacute;rgica. </li>       <li> Antisepsia de la piel. </li>       <li> Antibi&oacute;ticos profil&aacute;cticos. </li>       <li> Esterilizaci&oacute;n. </li>     </ul> <h4>Clasificaciones </h4>     <p>Desde el punto de vista epidemiol&oacute;gico, las infecciones de la herida quir&uacute;rgica se clasifican en incisionales y de &oacute;rganos o cavidad.<span class="superscript">3,20,25 </span></p>     <p>Las incisionales <strong><em></em></strong>a su vez se dividen en superficial y profunda. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Superficial: Infecci&oacute;n que ocurre dentro de los primeros 30 d&iacute;as despu&eacute;s del procedimiento quir&uacute;rgico; comprende solamente la piel y el tejido celular subcut&aacute;neo a nivel de la incisi&oacute;n y se cumple, al menos, uno de los criterios siguientes: </p> <ol>       <li> Drenaje purulento procedente de la porci&oacute;n superficial de la incisi&oacute;n, con comprobaci&oacute;n microbiol&oacute;gica o sin ella. </li>       <li> Organismos aislados de un cultivo de fluidos o tejido de la incisi&oacute;n superficial obtenido de manera as&eacute;ptica. </li>       <li> Al menos uno de los signos y s&iacute;ntomas siguientes: </li>   <ul>         <li>Dolor o hipersensibilidad. </li>         <li>Tumefacci&oacute;n. </li>         <li>Rubor o calor local. </li>         <li>La herida quir&uacute;rgica ha sido abierta por el cirujano, aunque el cultivo sea negativo. </li>       </ul>       <li> El cirujano o el m&eacute;dico que atiende el paciente diagnostica infecci&oacute;n. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p align="justify">Profunda: Infecci&oacute;n que ocurre dentro de los 30 primeros d&iacute;as despu&eacute;s del procedimiento quir&uacute;rgico si no se ha dejado un implante<span class="superscript">,<a href="#titulo">**</a><a name="asterisco2"></a></span> o dentro del primer a&ntilde;o si se ha dejado implante, est&aacute; relacionada con el procedimiento y compromete los tejidos blandos profundos (planos fascial y muscular) y al menos uno de los criterios siguientes: </p> <ul>       <li> Hay drenaje purulento de la incisi&oacute;n profunda, pero no del componente &oacute;rgano/espacio del sitio quir&uacute;rgico. </li>       <li> Una dehiscencia espont&aacute;nea de la incisi&oacute;n profunda o que es abierta por el cirujano cuando el paciente tiene alguno de los signos y s&iacute;ntomas siguientes: </li>       <li> Fiebre mayor de 38 &deg;C. </li>       <li> Dolor localizado o hipersensibilidad local, excepto si el cultivo es negativo. </li>       <li> Absceso u otra evidencia de infecci&oacute;n que compromete la incisi&oacute;n profunda descubierta por examen directo, durante la reintervenci&oacute;n o por examen radiol&oacute;gico o histopatol&oacute;gico. </li>       <li> El cirujano o el m&eacute;dico que atiende al paciente diagnostica infecci&oacute;n. </li>     </ul>     <p align="justify">La infecci&oacute;n del &oacute;rgano <em></em>o <em></em>cavidad es <strong></strong>una infecci&oacute;n que ocurre dentro de los 30 primeros d&iacute;as despu&eacute;s del procedimiento quir&uacute;rgico si no se ha dejado un implante, o dentro del primer a&ntilde;o si se ha dejado implante, est&aacute; relacionada con el procedimiento y compromete cualquier parte de la anatom&iacute;a (&oacute;rganos o espacios) diferentes a la incisi&oacute;n y el cual fue abierto o manipulado durante el procedimiento, y cumple uno de los criterios siguientes: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Drenaje purulento a trav&eacute;s de un dren ubicado en el &oacute;rgano espacio. </li>       <li> Organismos aislados de un cultivo de fluidos o tejidos del &oacute;rgano espacio. </li>       <li> Absceso u otra evidencia de infecci&oacute;n que compromete el &oacute;rgano espacio y se encuentra por examen directo durante la reintervenci&oacute;n, o por examen radiol&oacute;gico o histopatol&oacute;gico. </li>       <li> El cirujano o el m&eacute;dico que atiende al paciente diagnostica infecci&oacute;n. </li>     </ul>     <p align="justify">Para los prop&oacute;sitos del seguimiento de los pacientes    en el programa de vigilancia de la herida, este se contin&uacute;a clasificando    seg&uacute;n el riesgo de contaminaci&oacute;n en limpia, limpia contaminada,    contaminada y sucia, establecidos por el National Research Council de los Estados    Unidos (1964)<span class="superscript">26</span> y adoptada por el American    College of Surgeons, que est&aacute; vigente actualmente y es la clasificaci&oacute;n    m&aacute;s utilizada a nivel mundial para predecir la posibilidad de que una    herida quir&uacute;rgica se infecte o no. </p>     <p align="justify">Herida limpia <em></em>es la herida quir&uacute;rgica no infectada que no presenta inflamaci&oacute;n y en la cual no se efectu&oacute; invasi&oacute;n de los tracto respiratorio, alimenticio, genital o urinario. Estas son generalmente cerradas y en caso necesario se drenan mediante un sistema cerrado. Las heridas quir&uacute;rgicas incisionales posteriores a traumatismos no penetrantes deben incluirse en esta categor&iacute;a. La frecuencia de infecci&oacute;n no debe pasar del 2 %. </p>     <p align="justify">Herida limpia contaminada <em></em>es la herida quir&uacute;rgica en la cual ha ocurrido invasi&oacute;n del tracto respiratorio, alimenticio, genital o urinario en condiciones controladas y sin contaminaci&oacute;n inusual. Se incluyen operaciones del tracto biliar, ap&eacute;ndice, vagina y orofaringe, a condici&oacute;n de que no haya evidencias de infecci&oacute;n o violaciones de t&eacute;cnicas importantes. La frecuencia de infecci&oacute;n puede oscilar entre 5-10 %. </p>     <p align="justify">Heridas contaminadas son las heridas accidentales recientes y abiertas, intervenciones quir&uacute;rgicas con violaciones graves de la t&eacute;cnica de esterilidad o contaminaci&oacute;n marcada del tracto gastrointestinal, adem&aacute;s de incisiones que presentan inflamaci&oacute;n aguda no purulenta. La infecci&oacute;n puede oscilar entre 10-20 %. </p>     <p align="justify">Herida sucia o infectada es la herida traum&aacute;tica vieja con retenci&oacute;n de tejido desvitalizado y de las que entra&ntilde;an infecci&oacute;n cl&iacute;nica o perforaci&oacute;n visceral. Esta definici&oacute;n lleva a pensar que antes de la operaci&oacute;n el campo operatorio estaba contaminado por los microorganismos que produjeron la infecci&oacute;n posquir&uacute;rgica.<span class="superscript">3,21-23</span> La infecci&oacute;n puede ocurrir en m&aacute;s del 20 %. </p> <h4>Microbiolog&iacute;a </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se ha demostrado que cuando el sitio operatorio se encuentra contaminado con m&aacute;s de 105 microorganismos por gramo de tejido, el riesgo de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica se incrementa significativamente y la cantidad de g&eacute;rmenes requeridos para producir infecci&oacute;n es mucho menor cuando se encuentran materiales extra&ntilde;os presentes en el sitio operatorio.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">La microbiolog&iacute;a var&iacute;a seg&uacute;n el grado de contaminaci&oacute;n de la herida, as&iacute; en las operaciones limpias, son m&aacute;s frecuentes los g&eacute;rmenes grampositivos. El <em>Staphylococcus aureus </em> constituye el pat&oacute;geno principal. En las cirug&iacute;as con proximidad al perin&eacute; hay mayor probabilidad de microorganismos gramnegativos, por los cambios en la colonizaci&oacute;n de la piel en esta zona.<span class="superscript">23</span> Las operaciones limpias contaminadas tienen mayor riesgo, puesto que hay acceso a &aacute;reas normalmente colonizadas; generalmente son programadas con una preparaci&oacute;n antibi&oacute;tica sist&eacute;mica e intestinal prequir&uacute;rgica que reduce el riesgo de infecci&oacute;n.<span class="superscript">27 </span></p>     <p align="justify">Las operaciones del colon y tracto genital femenino presentan flora polimicrobiana. En las heridas de los procedimientos en el colon, el contaminante principal es la <em>Escherichia </em><em> coli </em> y el <em>Bacteriodes fragilis</em>. El tracto genital femenino tiene un microorganismo diferente anaerobio, que es el <em>Bacteriodes species</em>. </p>     <p align="justify">En las heridas sucias infectadas es frecuente encontrar como    colonizadores, microorganismos como la <em>E. </em><em> coli</em>, <em>Klebsiella</em>,    <em>B. fragilis</em>, <em>Clostridium species </em> y estreptococo anaerobio.    En los abscesos e infecciones intrahospitalarias la microflora del sitio operatorio    es diferente; son g&eacute;rmenes multirresistentes, como la <em>Pseudomona    sp</em>, Enterobacter sp y el Enterococo.<span class="superscript">22,28</span>  </p>     <p align="justify">En seguimientos realizados nacional e internacionalmente se    ha visto un incremento en la incidencia de infecciones quir&uacute;rgicas causadas    por pat&oacute;genos resistentes a antibi&oacute;ticos convencionales, como    el <em>S. aureus </em> meticilino resistente y por hongos como <em>C&aacute;ndida    albicans</em>. De 1991-1995 la incidencia de infecciones quir&uacute;rgicas    causadas por hongos aument&oacute; de 0,1 a 0,3 x 1 000 infectados; este aumento    se puede deber al incremento de enfermos graves, pacientes inmunocomprometidos    sometidos a cirug&iacute;a o por el uso indiscriminado de antibi&oacute;ticos    de amplio espectro.<span class="superscript">21</span></p>     <p>Los g&eacute;rmenes m&aacute;s frecuentes encontrados en estudios realizados en Mini&aacute;polis (CDC) desde 1986 hasta 1996 fueron los siguientes: </p> <ul>       <li> Grampositivo m&aacute;s comunes (los que acumularon el 34 % de las IIH): <em>S. aureus</em>, S. coagulasa negativo, Enterococos. </li>       <li> Gramnegativos (acumularon el 32 %): <em>Escherichia coli</em>, <em>Pseudomona aeruginosa</em>, </li>     </ul> <h4>Enterobacter sp, <em>K. pneumoniae</em></h4>     <p align="justify">A pesar de los avances de la cirug&iacute;a contempor&aacute;nea puede afirmarse, sin lugar a duda, que la batalla contra este terrible flagelo lejos de ganarse se perpet&uacute;a. El inter&eacute;s por la infecci&oacute;n quir&uacute;rgica sigue completamente vigente: por un lado las tasas de infecciones son unos de los &iacute;ndices m&aacute;s importantes para establecer la calidad de un servicio quir&uacute;rgico y por otro lado hay que considerar el enorme costo econ&oacute;mico y “en salud” que suponen las infecciones (dolor, ansiedad, p&eacute;rdida de funci&oacute;n, eventraciones, costos laborales, etc&eacute;tera). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Una de las v&iacute;as consideradas para luchar contra las infecciones de heridas quir&uacute;rgicas es conociendo a profundidad c&oacute;mo se comporta esta entidad nosol&oacute;gica en relaci&oacute;n con cada uno de estos factores para modificarlos en consecuencia. En cualquier caso, estudios como el ya mencionado “SENIC” han concluido que al menos un tercio de las tasas de infecci&oacute;n de herida quir&uacute;rgica pueden reducirse actuando tan solo sobre factores modificables. Esta fracci&oacute;n prevenible de las infecciones de heridas quir&uacute;rgicas &iacute;ntimamente relacionada con diversos aspectos de la calidad asistencial, especialmente en las instalaciones m&eacute;dicas.<span class="superscript">21</span> </p> <h4>Antecedentes hist&oacute;ricos </h4>     <p align="justify">En Cuba no es hasta despu&eacute;s del triunfo revolucionario que comienza el desarrollo de la prevenci&oacute;n y el control de la IIH con estudios realizados en la d&eacute;cada de los 60 para identificar su prevalencia y posterior estrategia de prevenci&oacute;n y control, con prevalencias entre 1,5 y 54 %. </p>     <p align="justify">En 1964, el doctor <em> C. Ord&oacute;&ntilde;ez </em>public&oacute; un trabajo sobre la protecci&oacute;n contra la infecci&oacute;n en hospitales y en 1967 se recogieron los primeros datos sobre incidencia de infecci&oacute;n posquir&uacute;rgica de una investigaci&oacute;n realizada en el Hospital “Comandante Manuel Fajardo”. </p>     <p align="justify">En 1968 se cre&oacute; el Primer Comit&eacute; de Prevenci&oacute;n y Control de las Infecciones Intrahospitalarias (CPCIIH) en el Hospital “Enrique Cabrera”. En 1971 se fund&oacute; el primer Servicio de Epidemiolog&iacute;a Hospitalaria en el Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana. En 1974 comenz&oacute; a prestar servicios la primera enfermera vigilante epidemiol&oacute;gica en el Hospital “Comandante Manuel Fajardo”, antiguo regional Plaza. En 1980 se editaron las <em>Normas nacionales de infecciones intrahospitalarias. </em> En 1983 se cre&oacute; el primer Programa Nacional de Prevenci&oacute;n y Control de las Infecciones Intrahospitalarias. Entre los a&ntilde;os 1993-1995 el Centro Provincial de Higiene y Epidemiolog&iacute;a elabor&oacute; e inici&oacute; en Ciudad de La Habana el Programa Ampliado de Epidemiolog&iacute;a Hospitalaria, que se incorpor&oacute; a la Residencia de Higiene y Epidemiolog&iacute;a en 1997. En este a&ntilde;o se seleccion&oacute; el Hospital “Hermanos Ameijeiras” como Centro de Referencia Nacional para la Infecci&oacute;n Hospitalaria.<span class="superscript">29</span> </p>     <p align="justify">Las IIH y en particular las infecciones de la herida quir&uacute;rgica contin&uacute;an afectando a muchos pacientes que egresan de los hospitales, lo que genera prolongaci&oacute;n de la estancia hospitalaria, aumento de la mortalidad e incremento de los costos econ&oacute;micos y sociales, por lo que es un indicador de calidad en la atenci&oacute;n a los pacientes. </p>     <p align="justify">Las tasas de incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica est&aacute;n subestimadas por falta de m&eacute;todos de vigilancia posoperatoria una vez que el paciente ha egresado del hospital. </p> <h4 align="justify">Summary </h4> <h6>Infection in surgical wound. Epidemiological features </h6>     <p align="justify">A bibliographic review on surgical wound infections and its epidemiological features was made, because of they remain as a significant problem for many hospital institutions. Rate of surgical wound infection is one of more important indexes to establish the quality of surgical service due to its huge economical and health cost. This is provoked by lack of studies on hospital institutions to identify those factors increasing risk of infection of surgical wound, and also lack of postoperative surveillance methods after discharge, resulting in a sub-registry of incidence rates, and a inappropriate control of infections. From that we can deduce interest to know real incidence and comparison with figures obtained in other centers, that may be a reference to improve assistance practice. </p>     <p><em>Key words</em>: Intrahospital infections, infections, surgical wound, epidemiological features, risk factors. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Mart&iacute;nez AF, Gonz&aacute;lez VJ, S&aacute;ez CG. Infecci&oacute;n    hospitalaria: un viejo problema, un problema actual. Citado de 1 ro diciembre    de 2002. Disponible en: <a href="http://capiro.vcl.sld.cu/medicentro/v4n100/INFECCION.htm">http://capiro.vcl.sld.cu/medicentro/v4n100/INFECCION.htm    </a><!-- ref --><p> 2. Secci&oacute;n de Saneamiento B&aacute;sico y Ambiental. Programa de Manejo    Seguro de Desechos Hospitalarios. 2003. Citado de 1 ro diciembre de 2002. Disponible    en: <a href="http://www.info.ccss.sacr/genmed/gestamb/samb.17htm">http://www.info.ccss.sacr/genmed/gestamb/samb.17htm    </a><!-- ref --><p> 3. Programa Nacional de Prevenci&oacute;n y Control de la Infecci&oacute;n    Intrahospitalaria. La Habana : Ministerio de Salud P&uacute;blica de Cuba; 1997.  <!-- ref --><p> 4. Registro de Infecciones Intrahospitalarias. La Habana: Direcci&oacute;n    Nacional de Estad&iacute;sticas; 2004. <!-- ref --><p> 5. Registro de Infecciones Intrahospitalarias. La Habana: Centro Provincial    de Higiene y Epidemiolog&iacute;a; 2004. <!-- ref --><p> 6. Situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica internacional. [Peri&oacute;dico    en l&iacute;nea] Noviembre de 1998 [Citado de 2 diciembre de 2002]: 4(52): [11    pantallas]. Disponible en: <a href="http://wwwsld.cu/instituciones/uats/uats/SEI/sei1198#infecciones%2020intrahospitalaria">http://wwwsld.cu/instituciones/uats/uats/SEI/sei1198#infecciones%2020intrahospitalaria    </a><!-- ref --><p> 7. CDC. Hospital Infections Program. Atlanta, 1991 <!-- ref --><p> 8. Aiber RC, Rabaneque Hern&aacute;ndez MJ, G&oacute;mez L&oacute;pez LI.    Infecci&oacute;n nosocomial en pacientes quir&uacute;rgicos. Problema de medici&oacute;n    y comparaci&oacute;n de resultados. Revista Espa&ntilde;ola de Salud P&uacute;blica.    [ Peri&oacute;dico en l&iacute;nea ] . Citado de 4 de junio de 2004: [11 pantallas].    Disponible en: <a href="http://cursoacter.gestionensalud.com/art%c3%Adculos/Modulo%204/INFECCI%93N%20NOSOCOM/AL%20EN%25PACIENTES%20QUIR%C3%9ARGICOS.pdf">http://cursoacter.gestionensalud.com/art%c3%Adculos/Modulo%204/INFECCI%93N%20NOSOCOM/AL%20EN%PACIENTES%20QUIR%C3%9ARGICOS.pdf    </a><!-- ref --><p> 9. Peralta VC, L&oacute;pez HA, D&iacute;az RJ. Infecci&oacute;n en el sitio    operatorio en apendiceptomizados en el servicio de cirug&iacute;a del hospital    “III ESSALUD. CHIMBOTE”. Rev Gastroenterol Per&uacute;. 2004;24(1):43-9. <!-- ref --><p> 10. CDC. 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Disponible: <a href="http://www.mpsp.org/mpsp/Documentos/inf_nosoc/heridaqhtm">http://www.mpsp.org/mpsp/Documentos/inf_nosoc/heridaq.htm    </a><!-- ref --><p> 15. Hern&aacute;ndez HA. Factores de riesgo y costo econ&oacute;mico de la    infecci&oacute;n nosocomial de un hospital de &aacute;mbito comercial. Universidad    Aut&oacute;noma de Barcelona (Tesis Doctoral). 2001 <!-- ref --><p> 16. CDC. Hospital Infections Programs. Atlanta , 1999. <!-- ref --><p> 17. Haley RW, Culver DH, White JW. The nationwide nosocomial infection rate.    A new need for vital statistitics. Am J Epidemiol. 1996;121:159-67. <!-- ref --><p> 18. Asensio A, Torres J. Quantifying excess length of post- surgical stay    attributable to infections: a comparison of methods. J Clin Epidemiol. 1999;52:1249-56.  <!-- ref --><p> 19. Gaynes RP. Surveillance of nosocomial infections. En: Bennet JV, Brachman    PS, eds. Hospital infections. 4 ed. Philadelphia : Lippencott- Raven; 1998.    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Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11 700, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#asterisco1">*</a></span><a href="#asterisco1">Antiguamente llamada infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica (1988), se redefini&oacute;, en el a&ntilde;o 1992, por el CDC de Atlanta conjuntamente con la Society for Hospital Epidemiololgy of America y con la Surgical Infection Society como infecci&oacute;n de sitio quir&uacute;rgico. </a><a name="titulo"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#asterisco2">**</a></span><a href="#asterisco2">Un cuerpo extra&ntilde;o implantable no derivado de tejido humano (ejemplo pr&oacute;tesis cardiaca vascular, injerto vascular no humano, coraz&oacute;n mec&aacute;nico o pr&oacute;tesis de cadera) que est&aacute; permanentemente colocado en el paciente durante la cirug&iacute;a. </a><a name="titulo"></a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista    de I Grado en Higiene y Epidemiolog&iacute;a.     <br>   <span class="superscript"><b>2</b></span>Especialista de I Grado en Higiene    y Epidemiolog&iacute;a. Profesora Asistente.     <br>   <span class="superscript"><b>3</b></span>Residente 2 do a&ntilde;o en Cirug&iacute;a    General. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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