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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Carlos María Vilas: El poder y la política. El contrapunto entre razón y pasiones]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <b>RESE&Ntilde;A</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Carlos Mar&iacute;a    Vilas: El poder y la pol&iacute;tica. El contrapunto entre raz&oacute;n y pasiones*</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>    <br>   </b></font></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3">Carlos Mar&iacute;a    Vilas: Power and Politics. Counterpoint between Reason and Passions </font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aurelio Alonso    Tejada</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Subdirector de    la Revista Casa de las Am&eacute;ricas.    <br>   </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">* Presentaci&oacute;n    del libro de Carlos Mar&iacute;a Vilas: El poder y la pol&iacute;tica. El contrapunto    entre raz&oacute;n y pasiones, Editorial Biblos, Buenos Aires, 2013, realizada    en la Casa de las Am&eacute;ricas, La Habana, el 19 de febrero de 2014.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Nos congrega hoy    aqu&iacute; el privilegio de contar entre nosotros al polit&oacute;logo argentino    Carlos Mar&iacute;a Vilas, uno de los pensadores m&aacute;s originales y consistentes    de la ciencia social latinoamericana de nuestros d&iacute;as. Lo destaco en    un momento en el cual vemos aflorar en la Am&eacute;rica Latina una nueva marea    de estudios desde una izquierda cuyas preguntas y respuestas se colocan en la    avanzada del pensamiento pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social, al nivel    del planeta. Una izquierda que se debate entre el rescate marxista y la superaci&oacute;n    de los descalabros del socialismo del siglo XX.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Vilas no es un    nombre desconocido para los cubanos. Es un amigo cercano, que gan&oacute; el    premio Casa de las Am&eacute;ricas en 1984, con su ensayo Perfiles de la Revoluci&oacute;n    Sandinista, el cual devino r&aacute;pidamente uno de los estudios obligados    para la comprensi&oacute;n de aquel importante acontecimiento revolucionario.    Mantuvo una colaboraci&oacute;n activa con el gobierno sandinista en los a&ntilde;os    80 en las &aacute;reas de la educaci&oacute;n, la planificaci&oacute;n y el    desarrollo regional y en el proceso de desarrollo institucional de las autonom&iacute;as    regionales en la Costa Atl&aacute;ntica.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Vilas ostenta un    nutrido curr&iacute;culo como investigador, profesor universitario, consultor    internacional y funcionario p&uacute;blico, en el cual no puedo detenerme ahora,    pues opto por centrar la atenci&oacute;n ahora en comentar su libro m&aacute;s    reciente, titulado El poder y la pol&iacute;tica. El contrapunto entre raz&oacute;n    y pasiones, que acaba de ver la luz editado por Biblos, en Buenos Aires, y del    cual esperamos poder contar, en un futuro no lejano, con una edici&oacute;n    al alcance del lector cubano.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como es habitual    en Vilas, el t&iacute;tulo de la obra nos remite de manera directa al prop&oacute;sito    y al contenido mismo. &quot;Recuperar la pol&iacute;tica&quot;, que la nebulosa    neoliberal ha intentado enmascarar en nombre de la enga&ntilde;osa virtud del    apoliticismo. La recuperaci&oacute;n de la pol&iacute;tica pasa por volver a    poner el tema del poder en el centro del an&aacute;lisis. Poder y pol&iacute;tica    son conceptos muy relacionados, pero de ning&uacute;n modo coextensivos.     <br>   Nos encontramos tal vez con el m&aacute;s ancestral de los debates en el terreno    de la filosof&iacute;a de la historia. Y tambi&eacute;n ante un tema de la mayor    actualidad. Quien crea que todo ha sido dicho est&aacute; perdido. Los desaf&iacute;os    que la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica ha puesto en el orden del d&iacute;a    latinoamericano (y en el sistema-mundo) dan testimonio de su actualidad. La    obra dedica los dos cap&iacute;tulos iniciales a descifrar los conceptos y su    relaci&oacute;n estrecha, y presentar, a trav&eacute;s de ella, el leitmotiv    del ensayo.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Define el poder    como relaci&oacute;n y objetivaci&oacute;n de estructuras de dominaci&oacute;n,    y sus caracter&iacute;sticas centrales, entre las cuales destaca la tendencia    a la expansi&oacute;n y la tensi&oacute;n con fuerzas de contenci&oacute;n.        <br>   El poder solo puede ser aprendido como una relaci&oacute;n que atraviesa a todos    los planos de las relaciones humanas, desde la familia hasta el Estado. Recordemos    que uno de los aportes centrales del descubrimiento marxista consisti&oacute;    en revelar la relaci&oacute;n de poder tras toda la estructura de clases de    la sociedad, que sus precursores y contempor&aacute;neos manejaban con criterios    reduccionistas. A pesar de que fue expuesto con claridad en la obra m&aacute;s    reproducida y citada de la tradici&oacute;n marxista (El manifiesto comunista),    frecuentemente se pasa por alto en los an&aacute;lisis puntuales. Los v&iacute;nculos    que se forman entre explotaci&oacute;n y dominaci&oacute;n son esenciales en    la comprensi&oacute;n del curso de los procesos hist&oacute;ricos.     <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Destaca Vilas la    din&aacute;mica orientada a la expansi&oacute;n y la concentraci&oacute;n, como    inherente a la relaci&oacute;n de poder. Cita en este sentido a Maquiavelo cuando    afirma: &quot;los hombres no parecen poseer con seguridad lo que tienen si no    conquistan de nuevo algo m&aacute;s&quot;. Creo importante igualmente la distinci&oacute;n    de la intencionalidad y la efectividad como dos vertientes en el ejercicio del    poder y el autor sugiere el an&aacute;lisis de las mismas en la aproximaci&oacute;n    al desarrollo gramsciano del concepto de hegemon&iacute;a.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La pol&iacute;tica    se nos da como &quot;pr&aacute;ctica de organizaci&oacute;n y conducci&oacute;n    social&quot;, la cual es expresi&oacute;n del despliegue concentrado del poder.    La caracteriza como &quot;instrumento de elecci&oacute;n de las opciones de    poder&quot;, dentro de una inevitable diversidad, siempre din&aacute;mica. Argumenta    que las razones de la pol&iacute;tica &quot;no son las del comercio y las de    las religiones por m&aacute;s que muchas veces tienden a entremezclarse&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De hecho, no nos    hallamos ante configuraciones constantes, inamovibles, unitarias, sino todo    lo contrario. A la pol&iacute;tica le corresponden tambi&eacute;n de manera    org&aacute;nica las din&aacute;micas del conflicto y de su soluci&oacute;n.    &quot;La pol&iacute;tica surge [nos dice] de la intersecci&oacute;n del conflicto    y el poder&quot; y la conflictividad social, m&aacute;s amplia que la conflictividad    pol&iacute;tica, la contiene, dada la pluralidad de intereses que caracteriza    a la vida social. Me permito recordar la relaci&oacute;n entre diferencia y    contradicci&oacute;n en La ciencia de la l&oacute;gica de Hegel, y la susceptibilidad    de las diferencias, a veces incluso en una panoplia compleja de diversidades,    en devenir contradicciones, y una vez alcanzado este desarrollo, volverse definitorias.        <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Despu&eacute;s    del tratamiento de los conceptos de poder y pol&iacute;tica, desarrolla, en    el tercer cap&iacute;tulo dos vertientes de la pol&iacute;tica, la una, asumida    en el plano de la exclusi&oacute;n, la confrontaci&oacute;n, la rivalidad, y    la otra como proceso de deliberaci&oacute;n entre iguales. Por la primera se    extiende hasta la definici&oacute;n te&oacute;rica del enemigo. Por la otra,    para la filosof&iacute;a deliberativa &quot;la pol&iacute;tica es una interacci&oacute;n    continua, a trav&eacute;s de la cual los ciudadanos coordinan sus acciones y    mitigan las incertidumbres inevitables en el ejercicio de la libertad&quot;.    Destaca el peso, en esta corriente, de Hanna Arendt, para quien &quot;el pluralismo    social (los intereses sociales y econ&oacute;micos) debe ser excluido de la    arena pol&iacute;tica porque el reconocimiento de desigualdades en el &aacute;mbito    p&uacute;blico conspira contra la libertad que tiene como condici&oacute;n a    la igualdad&quot;, y define su posici&oacute;n como &quot;un grito [&#133;.]    a favor de un mundo que ella quer&iacute;a diferente y mejor, pero un grito    intransitivo en la medida en que imagina lo normativo como real y sustituye    discursivamente este por aquel&quot;.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Seguidamente describe    la construcci&oacute;n del adversario pol&iacute;tico, para lo cual parte del    car&aacute;cter contingente de la determinaci&oacute;n del adversario y de la    inexistencia de &quot;adversarios esenciales&quot;. Critica desde esta posici&oacute;n    los riesgos del esencialismo al dar una connotaci&oacute;n puntual a la rivalidad    pol&iacute;tica.     <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En los tres cap&iacute;tulos    finales creo percibir una intersecci&oacute;n de alcance contextual en la pol&iacute;tica,    a trav&eacute;s de los conceptos de tiempo, miedo y pasi&oacute;n (junto a otros    que les son correlativos). En el primer caso desglosa el an&aacute;lisis de    la pol&iacute;tica en el tiempo, que cubre el grueso del cap&iacute;tulo, del    tiempo de la pol&iacute;tica, que lo cierra. Entre uno y otro incluye la cr&iacute;tica    puntual de la tesis del &quot;fin de la historia&quot; cuya versi&oacute;n final    Fukuyama trat&oacute; infructuosamente de inmortalizar.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Me pareci&oacute;    de particular inter&eacute;s el sexto cap&iacute;tulo, &quot;Miedos y afectos&quot;,    por discernir, en tono pol&eacute;mico, en primer lugar, sobre el peso de la    incertidumbre, y a continuaci&oacute;n sobre el carisma, &quot;la confianza    pol&iacute;tica y el capital social&quot;. El cap&iacute;tulo s&eacute;ptimo    y final busca los v&iacute;nculos de las pasiones, virtudes, razones e intereses,    con la pol&iacute;tica, para desembocar en un ep&iacute;grafe titulado &quot;Fe    y escepticismo&quot;, que comienza en los t&eacute;rminos siguientes: &quot;La    consideraci&oacute;n de estos asuntos tiene sentido porque en el centro de toda    teor&iacute;a pol&iacute;tica existe siempre, de manera m&aacute;s o menos elaborada,    una antropolog&iacute;a filos&oacute;fica, una concepci&oacute;n, o por lo menos    una idea fundacional de qu&eacute; es y c&oacute;mo es el ser humano&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Me parece evidente    que se har&iacute;a imposible recorrer las trescientas p&aacute;ginas del ensayo    de Carlos M. Vilas en tan reducido lapso. Solo me he propuesto transmitir, a    quienes puedan interesarse, una informaci&oacute;n y una motivaci&oacute;n.    Deseo a&ntilde;adir que la obra, como todas las del autor, ha sido realizada    sobre una extraordinaria riqueza de fuentes, y con un tratamiento pol&eacute;mico    que considero imprescindible en temas a los cuales tanta reflexi&oacute;n se    ha dedicado. Desde los comienzos del libro, quien se aventure a la lectura descubrir&aacute;    la pol&eacute;mica de Robert Dahl con Charles Wright Mills a ra&iacute;z de    la aparici&oacute;n de su notable ensayo La &eacute;lite del poder, en 1957.    Y a lo largo del libro encontraremos referencia, de manera an&aacute;loga, a    numerosos debates, con lo cual se enriquece la aproximaci&oacute;n del lector    a la problem&aacute;tica.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Concluyo mis apreciaciones    reiterando que creo que nos encontramos ante una obra indispensable y sumamente    oportuna en estos momentos de b&uacute;squeda y de reconstrucci&oacute;n, de    rescate de paradigmas, en los procesos vividos en la Am&eacute;rica Latina.    <br>   Muchas gracias.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aurelio Alonso    Tejada. Subdirector de la Revista Casa de las Am&eacute;ricas. Correo electr&oacute;nico:    <a href="mailto:aurelio@casa.co.cu">aurelio@casa.co.cu</a></font></p>     <p></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>      ]]></body>
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