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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo de la tuberculosis en la República de Cuba]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The essential aspects for the management of tuberculosis surveillance and control are described to propitiate their divulgation among to health professionals. Since 1970 there is an integrated program under way within the health services based on the localization of cases by the bacilloscopic examination and the sputum culture in symptomatic respiratory patients, the ambulatory controlled treatment, the investigation of the contacts of the notified cases, including the chemoprophylaxis with isoniacide, and the BCG vaccination to newborns. In 1995, the percentage of symptomatic patients detected at the general medicine offices was of 0,7 %, whereas the percentage of the first bacilloscopy performed among the symptomatic individuals was of 78,6 %, 99,5 % of the detected contacts were investigated. 37,9 % of the new cases were diagnosed at the primary health care level. After a decreasing trend mantained from 1979 to 1991, mortality has increased from 50 deaths (0,5 x 105 ) in 1991 to 157 (1,4 x 105) in 1995, and the incidence rose from 503 (4,7 x 105) in 1991 to 1 574 (14,3 x 105) in 1994, and to 1 553 (14,0 x 105) in 1995, which suggests that the increase observed during the last6 years begins to stop. The primary resistance to tuberculostatics was of 3,5 % in 1992-1995, and of 11,5 % in 1996. A priority integrated program of surveillance and control adjusted to the present socioeconomic conditions of the country is still going on.]]></p></abstract>
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<kwd lng="en"><![CDATA[EPIDEMIOLOGIC SURVEILLANCE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P>Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kour&iacute;" </P> <H2>Manejo de la tuberculosis en la Rep&uacute;blica de Cuba</H2>     <P><A HREF="#autores"><I>Dra. Luisa Armas P&eacute;rez<SUP>1</SUP> y Dr. Edilberto Gonz&aacute;lez Ochoa<SUP>2</sup></I></A></P> <H4>RESUMEN</H4><DIR>      <P>Se describen los aspectos esenciales del manejo de la vigilancia y el control de la tuiberculosis en Cuba para propiciar su divulgaci&oacute;n a los profesionales de la salud. Desde 1970 se ejecuta un programa integrado dentro de los servicios de salud basado en la localizaci&oacute;n de casos mediante el examen bacilosc&oacute;pico y el cultivo de esputos en personas sintom&aacute;ticas respiratorias, el tratamiento ambulatorio controlado, la investigaci&oacute;n de los contactos de los casos notificados que incluye la quimioprofilaxis con isoniacida, a lo que se suma la vacunaci&oacute;n con BCG a los reci&eacute;n nacidos. En el a&ntilde;o 1995 el porcentaje de sintom&aacute;ticos detectados en las consultas de medicina general fue de 0,7 %; el porcentaje de primera baciloscopia realizada entre los sintom&aacute;ticos fue de 78,6 %. Se investig&oacute; el 99,5 % de los contactos detectados; el 37,9 % de los casos nuevos fueron diagnosticados en la atenci&oacute;n primaria de salud. despu&eacute;s de una tendencia decreciente mantenida desde 1979 hasta 1991, la mortalidad se ha incrementado de 50 fallecidos (0,5 x 105) en 1991 a 157 (1,4 x 105) en 1995, y la incidencia pas&oacute; de (4,7 x 105) en 1991 a 1574 (14,3 x 105) en 1994 y a 1 553 (14,0 x 105) en 1995; por lo que parece que comienza a detenerse el incremento observado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La resistencia primaria a los tuberculost&aacute;ticos fue de 3-5 %, en 1992-1995 y de 11,5 % en 1996. se mantiene en ejecuci&oacute;n un programa integrado de vigilancia y control priorizado y ajustado a las condiciones socioecon&oacute;micas del pa&iacute;s en esta etapa. </P>     <P>Descriptores DeCS: TUBERCULOSIS/prevenci&oacute;n &amp; control; VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; CUBA.</P></DIR>      <P>Las mejoras socioecon&oacute;micas alcanzadas en muchos pa&iacute;ses despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial y la aparici&oacute;n de las potentes drogas antituberculosas a fines de la d&eacute;cada de 1940, lograron un impacto muy bueno en la tendencia de la mortalidad, morbilidad e infecci&oacute;n por la tuberculosis (TB).1-5 Por los &eacute;xitos alcanzados, err&oacute;neamente, se perdi&oacute; la prioridad de los programas de control en la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses y como consecuencia disminuyeron los recursos financieros y humanos para las actividades de vigilancia y control, y lo que es mucho m&aacute;s importante, se dej&oacute; de pensar en el orden cl&iacute;nico, en la ocurrencia y consecuencias de esta enfermedad.1-3,6 La aparici&oacute;n de la infecci&oacute;n por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) dio un vuelco negativo al curso favorable de esta enfermedad, tanto en los pa&iacute;ses desarrollados como en los subdesarrollados, y se sum&oacute; a este fen&oacute;meno negativo otro a&uacute;n m&aacute;s grave y que hace mucho m&aacute;s complejo su control: la aparici&oacute;n de la multidrogorresistencia (MDR) a los medicamentos espec&iacute;ficos. La tuberculosis se convirti&oacute; en una de las enfermedades reemergentes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas de este siglo.1-3,7-9 </P>     <P>Cuba no ha estado ajena a lo que sucede en el contexto internacional. Para tratar de frenar esta adversa situaci&oacute;n, debemos recuperar la prioridad de los programas de control, y perfeccionar el estado de alerta del personal de la atenci&oacute;n primaria de salud (APS) y otros m&eacute;dicos generales, en cuanto a la sospecha cl&iacute;nica para localizar y tratar de manera eficiente a los nuevos enfermos; &eacute;stos constituyen las fuentes de infecci&oacute;n que mantienen la transmisi&oacute;n en la comunidad, adem&aacute;s en ocasiones, la TB es la primera manifestaci&oacute;n del s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).8,10-15 </P>     <P>El objetivo de este trabajo es brindar una s&iacute;ntesis de los aspectos m&aacute;s relevantes de la vigilancia y control de la TB, en las condiciones de operaci&oacute;n rutinaria de los servicios de APS en Cuba. </P> <H4>Antecedentes</H4>     <P>La lucha antituberculosa en Cuba ha atravesado 3 etapas, la primera, anterior a 1959; la segunda, desde 1959 hasta 1970; y la &uacute;ltima, posterior a 1970.16 En la primera etapa se realizaban acciones de atenci&oacute;n m&eacute;dica sanatorial y dispensarial a cargo del Consejo Nacional de Tuberculosis con poco apoyo estatal y escasa cobertura. La segunda se caracteriz&oacute; por la atenci&oacute;n m&eacute;dica gratuita a cargo del Sistema Nacional de Salud (SNS), con cobertura nacional completa de toda la poblaci&oacute;n, en forma de programa vertical con policl&iacute;nicos, dispensarios y hospitales generales y antituberculosos. El rasgo principal de la tercera etapa consisti&oacute; en el desarrollo de acciones preventivo-asistenciales completamente integradas dentro de los servicios generales de salud, con cobertura completa de toda la poblaci&oacute;n, basada en la localizaci&oacute;n de casos a partir de los sintom&aacute;ticos respiratorios, con confirmaci&oacute;n del diagn&oacute;stico por baciloscopia o cultivos de <I>Mycobacterium tuberculosis</I> y el tratamiento ambulatorio controlado de manera estricta. </P>     <P>En la concepci&oacute;n de las estrategias de la vigilancia de la tuberculosis, se parte de ciertos enfoques generales de nuestro SNS: </P> <OL>      <LI>Integraci&oacute;n de la vigilancia dentro de los servicios generales de salud, con centralizaci&oacute;n de directrices y objetivos, y descentralizaci&oacute;n del planeamiento y ejecuci&oacute;n.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Pesquisaje pasivo y activo, sobre la base de la integraci&oacute;n dentro de los programas preventivos de salud en general, con atenci&oacute;n a los grupos de conductas o condiciones de riesgo.</LI>     <LI>Tratamiento del total de los casos identificados, donde se combina la atenci&oacute;n ambulatoria y la hospitalizaci&oacute;n de acuerdo con las caracter&iacute;sticas de los individuos tratados.</LI>    </OL>  <H4>M&eacute;todos, t&eacute;cnicas y procedimientos</H4>     <P>Para la vigilancia de la TB (fig. 1), se lleva a cabo un proceso de identificaci&oacute;n o localizaci&oacute;n de nuevos enfermos, abordado de la forma siguiente:10-12,16-21 </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v50n2/f114298.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v50n2/f114298.gif" BORDER=0 ALT="Figura 1"></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig.1. Vigilancia de la tuberculosis.</P>     <P ALIGN="CENTER">CPHE: Centro Provincial de Higiene y Epidemiolog&iacute;a.</P>     <P>1. B&uacute;squeda pasiva de casos mediante la identificaci&oacute;n de los enfermos con s&iacute;ntomas respiratorios prolongados que acuden de forma espont&aacute;nea a los servicios de salud de los consultorios del m&eacute;dico de la familia (cubren actualmente m&aacute;s del 90 % de la poblaci&oacute;n) o de los m&eacute;dicos de sectores, de unos 400 policl&iacute;nicos y tambi&eacute;n en m&aacute;s de 250 hospitales, adem&aacute;s del resto de las unidades del SNS, donde se lleva a cabo la atenci&oacute;n de salud ambulatoria y de encamamiento, seg&uacute;n las circunstancias necesarias. </P>     <P>Cada m&eacute;dico tiene la responsabilidad de sospechar e identificar la enfermedad frente al grupo de enfermos que presente cualesquiera de los s&iacute;ntomas o signos siguientes: tos o expectoraci&oacute;n de 2 o m&aacute;s semanas de evoluci&oacute;n, al que denominamos sintom&aacute;tico respiratorio (SR + 14), tos acompa&ntilde;ada de esputo sanguinolento; dolor tor&aacute;xico por m&aacute;s de 3 semanas y fiebre por m&aacute;s de 3 semanas de duraci&oacute;n. Tambi&eacute;n debe sospecharse esta enfermedad ante un enfermo con p&eacute;rdida de peso y astenia, y en aqu&eacute;llos en los que en una radiograf&iacute;a de t&oacute;rax aparezca alguna sombra sospechosa detuberculosis. </P>     <P>2. B&uacute;squeda activa de los sintom&aacute;ticos respiratorios en las personas incluidas en los grupos de alto riesgo, como: </P> <OL TYPE="a">      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Personas con s&iacute;ntomas respiratorios de larga duraci&oacute;n.</LI>     <LI>Contactos de enfermos tuberculosos.</LI>     <LI>Diab&eacute;ticos, enfermos de procesos malignos, gastrectomizados, con insuficiencia renal o cualquier otra enfermedad cr&oacute;nica debilitante.</LI>     <LI>Inmunodeprimidos o sometidos a tratamientos inmunosupresores por tiempo prolongado (esteroides, citost&aacute;ticos y otros).</LI>     <LI>Pacientes infectados por el VIH o enfermos de sida.</LI>     <LI>Personas mayores de 45 a&ntilde;os, bajo cualquier condici&oacute;n laboral y en particular los expuestos en hospitales y laboratorios.</LI>     <LI>Residentes en hogares de ancianos, de impedidos f&iacute;sicos y mentales, reclusorios y otros de alta densidad poblacional.</LI>     <LI>Alcoh&oacute;licos.</LI>     <LI>Desnutridos.</LI>     <LI>Marginados sociales.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Drogadictos.</LI>     <LI>Inmigrantes procedentes de &aacute;reas hiperend&eacute;micas de TB.</LI>    </OL>      <P>En todos estos casos se debe interrogar bien al enfermo, examinarlo f&iacute;sicamente, ordenarle 2 ex&aacute;menes directos del esputo y el cultivo de la primera muestra o de la mezcla de la primera y segunda muestras. Es importante que se ense&ntilde;e al enfermo a toser para obtener secreciones procedentes de los bronquios, las que resultan m&aacute;s valiosas para el diagn&oacute;stico de la enfermedad. </P>     <P>El examen directo de los esputos se realiza en los laboratorios de los policl&iacute;nicos y los cultivos se hacen en la red de 28 laboratorios de micobacterias ubicados en los Centros Municipales y Provinciales de Higiene y Epidemiolog&iacute;a, y tambi&eacute;n en los laboratorios de microbiolog&iacute;a de 87 hospitales, todos tienen como laboratorio de referencia al Laboratorio Nacional de Referencia e Investigaci&oacute;n en Tuberculosis y Micobacterias del Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kour&iacute;" (IPK).22 En esta red se emplean t&eacute;cnicas de diagn&oacute;stico, identificaci&oacute;n y tipificaci&oacute;n de micobacterias en forma escalonada debidamente normalizadas. </P>     <P>Se considera un caso nuevo de tuberculosis pulmonar a aqu&eacute;l diagnosticado por primera vez, o diagnosticado anteriormente pero no notificado antes, y se clasifica, seg&uacute;n el resultado de la microscopia, de la manera siguiente:21,23 </P>     <P>1. Tuberculosis pulmonar con examen directo (baciloscopia) positivo: </P><DIR>      <P>a) Dos baciloscopias positivas.     <BR> b) Una baciloscopia positiva con un cultivo positivo de <I>M. tuberculosis.</I>     <BR> c) Una baciloscopia positiva junto con cuadrocl&iacute;nico y rayos X de t&oacute;rax compatible con tubercu-losis.</P></DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. Tuberculosis pulmonar con examen directo negativo (baciloscopia negativa): </P><DIR>      <P>a) Dos baciloscopias negativas y al menos 1 cultivo positivo de <I>M. tuberculosis.</I>     <BR> b) Al menos de 2 a 4 baciloscopias negativas y cultivo negativo, pero que presenta imagen radiogr&aacute;fica compatible con tuberculosis activa.</P></DIR>      <P>3. Tuberculosis extrapulmonar: </P><DIR>      <P>a) Cultivo positivo de material procedente de cualquier localizaci&oacute;n extrapulmonar.     <BR> b) Evidencias cl&iacute;nico-radiol&oacute;gicas o histol&oacute;gicas o biol&oacute;gicas, compatibles con tuberculosis extrapulmonar.</P></DIR>      <P>En caso de muestras de &oacute;rganos tomados, se recomienda que &eacute;stas se env&iacute;en con buena conservaci&oacute;n y en el menor tiempo posible a los laboratorios de micobacterias para tratar de hacer la confirmaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica de la TB. </P>     <P>En personas con serolog&iacute;a positiva al HIV o con sida, la conducta para establecer el diagn&oacute;stico de infecci&oacute;n o enfermedad tuberculosa var&iacute;a seg&uacute;n el riesgo de infecci&oacute;n tuberculosa que existe en el &aacute;rea donde vive la persona con la sospecha diagn&oacute;stica de <I>M. tuberculosis.</I> </P>     <P>Otras definiciones de t&eacute;rminos utilizados en la vigilancia de la enfermedad son las siguientes:21 </P>     <P><I>Curado.</i> Enfermo con baciloscopia inicial positiva que completa todas las dosis de tratamiento y tiene 3 o m&aacute;s baciloscopias negativas y una de ellas al final del tratamiento. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>Fracaso al tratamiento.</i> Enfermo con bacilospia positiva desde el momento del diagn&oacute;stico y/o al 4to. mes de comenzado el tratamiento. </P>     <P><I>Reca&iacute;da.</i> Persona declarada curada, que regresa al servicio de salud con baciloscopia o cultivo positivo. </P>     <P><I>Cr&oacute;nico.</i> Enfermo con baciloscopia o cultivo positivo despu&eacute;s de completar un esquema de retratamiento controlado. </P>     <P><I>Fallecido.</i> Todo enfermo que fallece en el curso del tratamiento, independientemente de la causa. </P>     <P><I>Inasistencia.</i> Ausencia al tratamiento por un per&iacute;odo continuo de hasta 15 d. </P>     <P><I>Abandono.</i> Ausencia al tratamiento de forma continuada por m&aacute;s de 15 d. </P> <H4>Conducta frente a un caso nuevo de tuberculosis</H4>     <P>Est&aacute; orientado que inmediatamente que se confirme el diagn&oacute;stico de un caso se registre a trav&eacute;s del llenado de la Tarjeta de Enfermedades de Declaraci&oacute;n Obligatoria (EDO), modelo 84-01, por constituir el documento m&aacute;s importante de registro de todas las enfermedades notificables. &Eacute;sta debe ser enviada el mismo d&iacute;a, si es posible, al departamento de estad&iacute;stica del &aacute;rea de salud, el que a su vez ofrece informaci&oacute;n telef&oacute;nica adelantada a la unidad de an&aacute;lisis y tendencias del municipio. Al mismo tiempo, se reporta al epidemi&oacute;logo del municipio o al del &aacute;rea de salud y al neum&oacute;logo del municipio, donde &eacute;ste existe. </P>     <P>El epidemi&oacute;logo, junto con el m&eacute;dico de la familia llenan la Encuesta Epidemiol&oacute;gica, modelo 81-50-1, deben insistir en la calidad y fidelidad de los datos solicitados, sobre todo del censo de contactos, que debe ser lo m&aacute;s amplio posible, acorde con lo que arrojen el interrogatorio y la observaci&oacute;n. </P>     <P>En el momento del diagn&oacute;stico el m&eacute;dico ordena al enfermo una radiograf&iacute;a de t&oacute;rax; una prueba tubercul&iacute;nica 2UT de PPD-RT23 con Tween-80, con lectura a las 72 h, e investigaciones hematol&oacute;gicas (hemograma, eritrosedimentaci&oacute;n, transaminasa glut&aacute;mica pir&uacute;vica y serolog&iacute;a para VIH). Adem&aacute;s, llena el certificado para el cobro del 100 % del salario mientras dure el per&iacute;odo de tratamiento y ofrece informaci&oacute;n educativa al enfermo y sus familiares sobre la enfermedad, recaba la colaboraci&oacute;n de todos para alcanzar el &eacute;xito deseado, la curaci&oacute;n del enfermo y el control de todos sus contactos. </P>     <P>Tambi&eacute;n el m&eacute;dico prescribe y da inicio al tratamiento antituberculoso ambulatorio controlado, orientado por el programa de control del pa&iacute;s:21,24 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=617> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P><I>Primera fase, diaria (60 dosis)</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamento&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>5 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Pirazinamida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15-30 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>1,5-2,0 g</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Estreptomicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>1 g en &lt; 50 a&ntilde;os</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>1 g i.m. &lt; 50 a&ntilde;os</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>0,5 g en 50 a&ntilde;os</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>0,5 g i.m. 50 a&ntilde;os</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Segunda fase, intermitente, 2 veces por semana(40 dosis)</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamento&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dosis diaria</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>750 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">En casos necesarios (infecci&oacute;n VIH/sida, embarazo) se sustituye la estreptomicina (EM) por etambutol (EMB).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En los casos de reca&iacute;da, fracaso o abandono,21,24 se administra un r&eacute;gimen de 8 meses de duraci&oacute;n con una primera fase diaria de 3 meses de duraci&oacute;n, hospitalizado, con administraci&oacute;n de 5 medicamentos (isoniasida, rifampicina, pirazinamida, etambutol y estreptomicina) y una segunda fase, ambulatoria de 5 meses de duraci&oacute;n con 3 medicamentos (isoniacida, rifampicina y etambutol) administrados 3 veces por semana: </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=617> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P><I>Primera fase</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamento</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>5 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Pirazinimida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15-30 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>2g</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Estreptomicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>1 g/d/2 meses en &lt;50 a&ntilde;os</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>1 g en &lt;50 a&ntilde;os</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>0,5 g/d /2 meses en 50 a&ntilde;os&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>0,5 g en 50 a&ntilde;os</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Etambutol</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>20 mg/kg/2 meses</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>2,5 g</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15 mg/kg el 3er, mes</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Segunda fase</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamento</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>15 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>750 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>10 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>Etambutol</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>40 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP"> <I>    <P>2,5 g</I></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">Los miembros del equipo de salud deben velar por el cumplimiento de los principios b&aacute;sicos de la quimioterapia moderna: control y supervisi&oacute;n estrecha de la ingesti&oacute;n, continuidad de las dosis y fases del tratamiento seleccionado y combinaci&oacute;n adecuada de las drogas en las diferentes fases del tratamiento. </P>     <P>La evaluaci&oacute;n del tratamiento debe hacerse mediante el examen microsc&oacute;pico mensual, si el enfermo tiene s&iacute;ntomas. Si al cuarto mes de tratamiento contin&uacute;a positivo podemos estar frente a un enfermo resistente a las drogas, entonces se ordena un cultivo del esputo y las pruebas de sensibilidad a las drogas y se debe mantener igual tratamiento hasta recibir el resultado de las investigaciones para, junto a la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica y a la microscopia, decidir la conducta que se va a seguir. Se insiste en la necesidad de vigilar las manifestaciones de intolerancia o toxicidad y en los casos que aparezcan, se debe suspender el tratamiento, registrarlas en el modelo de control de tratamiento y adem&aacute;s, interconsultar con el cl&iacute;nico del Grupo B&aacute;sico de Trabajo (integrado por especialistas de Medicina Interna, Pediatr&iacute;a, Ginecoobstetricia, Psicolog&iacute;a y una enfermera, que atienden alrededor de 15 consultorios) o con el neum&oacute;logo del municipio o de la provincia para decidir la conducta que se debe seguir. </P>     <P>En los casos de personas con serolog&iacute;a positiva al VIH o enfermos de sida en los que se diagnostique una tuberculosis, adem&aacute;s de realizar las actividades de control ya descritas, se debe ordenar el aislamiento hospitalario en los servicios de cl&iacute;nica del IPK o en otros servicios de medicina de hospitales cl&iacute;nico-quir&uacute;rgicos generales provinciales designados para estos fines, mientras tenga microscopia positiva, y se administrar&aacute; el tratamiento, estrictamente supervisado, con igual esquema de drogas antituberculosas, s&oacute;lo que se sustituye la EM por el EMB. </P> <H4>Conducta frente a los contactos</H4>     <P>En menores de 15 a&ntilde;os se realiza la prueba tubercul&iacute;nica. Si &eacute;sta resulta positiva (5 mm o m&aacute;s), no tiene s&iacute;ntomas y la radiograf&iacute;a de t&oacute;rax es negativa, se administra quimioprofilaxis secundaria con isoniacida, independientemente de haber sido vacunado con BCG. Si tiene s&iacute;ntomas sugestivos de la enfermedad o radiograf&iacute;a positiva o tuberculina positiva de 15 mm o m&aacute;s, puede ser considerado como un caso de primoinfecci&oacute;n tuberculosa:10,21 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE BORDER CELLSPACING=1 CELLPADDING=4> <TR><TD VALIGN="TOP" COLSPAN=3>     <P><I>Primoinfecci&oacute;n tuberculosa con lesiones no demostrables</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Primera fase&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamentos&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;<I>Dosis diaria (4 semanas)</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;<I>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Segunda fase</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamentos&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis bisemanal (24 semanas)</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="TOP" COLSPAN=3> <I>    <P>Primoinfecci&oacute;n tuberculosa con lesiones demostrables</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Primera fase&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamentos&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria (8 semanas)</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Segunda fase, bisemanal (20 semanas)</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida y rifampicia en dosis iguales</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=624 VALIGN="TOP" COLSPAN=3>     <P><I>Primoinfecci&oacute;n tuberculosa con lesiones demostrables complicadas</i>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Primera fase (8 semanas)</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Medicamentos&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10-20 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>300 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10-20 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Etambutol o</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>15-25 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>1 g/d</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Estreptomicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>20-40 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>1 g/d</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=624 VALIGN="TOP" COLSPAN=3>     <P><I>Segunda fase, bisemanal (20 semanas)&nbsp;</i>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Medicamentos&nbsp;</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis diaria</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Dosis m&aacute;xima diaria</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Isoniacida</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>20-40 mg/kg/d</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>750 mg</I></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>Rifampicina</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>10-20 mg/kg</I></TD> <TD WIDTH=208 VALIGN="TOP"> <I>    <P>600 mg</I></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">En personas de 15 a&ntilde;os y m&aacute;s se identifican todos los sintom&aacute;ticos respiratorios y se investigan como tal. Los contactos &iacute;ntimos o incluidos en grupos de alto riesgo que no resultan enfermos, deben recibir quimioprofilaxis secundaria con isoniacida. </P> <H4>Vacunaci&oacute;n BCG y quimioprofilaxis secundaria</H4>     <P>Otra medida muy &uacute;til para la prevenci&oacute;n de las formas m&aacute;s graves de la enfermedad en los menores de 5 a&ntilde;os de edad, es la vacunaci&oacute;n con BCG.<SUP>10,11,21,25,26</SUP> Se administra 0,1 cc intrad&eacute;rmica en la inserci&oacute;n superior del m&uacute;sculo deltoides del brazo izquierdo. &Eacute;sta es aplicada a todos los nacidos vivos en hospitales materno-infantiles. Aquellos casos nacidos en las casas o que tienen alguna contraindicaci&oacute;n m&eacute;dica al nacimiento, son primovacunados en el policl&iacute;nico de su &aacute;rea. </P>     <P>La quimioprofilaxis secundaria est&aacute; orientada que se utilice en los contactos estrechos de enfermos tuberculosos, con tuberculina positiva de 5 mm o m&aacute;s, y en los casos siguientes:10-12,21,27 </P>  <UL>     <LI>Personas no vacunadas con BCG con conversi&oacute;n o viraje tubercul&iacute;nico reciente. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Personal de salud, donde est&eacute; incrementado el riesgo de enfermar. </LI>     <LI>Contactos incluidos en alguno de los grupos de alto riesgo ya mencionados. </LI>    </UL>      <P>En todos los casos de quimioprofilaxis secundaria se debe administrar la isoniacida por v&iacute;a oral por un lapso m&iacute;nimo de 6 meses y m&aacute;ximo de 1 a&ntilde;o. La dosis recomendada es de 5 mg/kg/d para adultos y 10 mg/kg/d, para ni&ntilde;os. En ning&uacute;n caso se exceder&aacute; la dosis de 300 mg/d. </P> <H4>Resultados</H4> <H4>Tendencia y distribuci&oacute;n de la tuberculosis</H4>     <P>La notificaci&oacute;n de casos nuevos disminuy&oacute; desde 1 133 (11,6 x 105) en 1979, hasta 503 (4,7 x 105) en 1991, esto es 56 % de reducci&oacute;n de los casos y 59 % de la tasa (4,3 % por a&ntilde;o) (fig. 2). Sin embargo, en 1992 se notificaron 633 casos (5,8 x 105), 130 m&aacute;s que en el a&ntilde;o anterior (28,5 % de incremento), y en 1993 la notificaci&oacute;n ascendi&oacute; a 789 casos (7,2 x 105), 285 m&aacute;s que en 1991 (56,6 % m&aacute;s que en 1991) y 155 m&aacute;s que en 1992 (24,4 % de incremento). En 1994 se reportaron 1 574 casos (14,3 x 105), o sea 1 071 notificaciones m&aacute;s o lo que es igual a 3 veces m&aacute;s lo notificado en 1991. En 1995 se reportaron 1 553 enfermos (14,0 x 105), lo que equivale al triple de lo notificado en 1991 y 21 menos que en 1994. </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v50n2/f114298.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v50n2/f214298.gif" BORDER=0 ALT="Figura 2"></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig.2. Casos de tuberculosis (0,11-0,18).</P>     <P>* A partir de 1994 los datos totales incluyen casos con bacteriolog&iacute;a positiva y negativa. Los datos de 1995 son provisionales.     <BR> Fuente: Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica y Direcci&oacute;n Nacional de Epidemiolog&iacute;a. Ministerio de Salud P&uacute;blica. </P>     <P>Desde 1979 hasta 1991 el porcentaje anual de reducci&oacute;n fue mayor o igual que 5 % en todos los grupos etarios, excepto en los mayores de 65 a&ntilde;os. Fue mayor en los menores de 15 a&ntilde;os (7,1-7,6 x 105) y en los de 15 a 24 a&ntilde;os (6,1-7,1 x 105). Del total de casos notificados en 1994 y 1995, son muy pocos los que pertenecen al grupo de menores de 15 a&ntilde;os y s&oacute;lo 10,5 y 8,3 % en 1994 y 1995, de forma respectiva, se incluyen en el grupo de 15 a 24 a&ntilde;os. Los ancianos (65 y m&aacute;s a&ntilde;os) aportan el 27,5 y 30,6 % de los casos, respectivamente, en estos 2 a&ntilde;os. El resto de los casos pertenece a los adultos de 25 a 64 a&ntilde;os con el 60,5 y 59,2 %, respectivamente. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La distribuci&oacute;n de las tasas de incidencia de tuberculosis seg&uacute;n las provincias del pa&iacute;s mostr&oacute; un incremento durante 1995 en relaci&oacute;n con 1994 en 7 provincias: La Habana (8,4 a 12,9 x 105), Ciudad de La Habana (16,2 a 17,0 x 105), Matanzas (11,1 a 14,3 x 105), Sancti Sp&iacute;ritus (8,9 a 10,7 x 105), Holgu&iacute;n ( 10,4 a 13,7 x 105), Granma (13,5 a 14,6 x 105) y Guant&aacute;namo (8,8 a 12,3 x 105). Las restantes 7 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud lograron una disminuci&oacute;n de sus tasas durante 1995 en relaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior, las reducciones m&aacute;s marcadas se encontraron en Villa Clara (22,1 a 15,5 x 105), Ciego de &Aacute;vila (16,2 a 12,7 x 105), Las Tunas (14,7 a 10,1 x 105) y la Isla de la Juventud (17,0 a 11,6 x 105). La disminuci&oacute;n fue menor en Pinar del R&iacute;o (15,1 a 13,5 x 105), Cienfuegos (22,8 a 21,8 x 105), Camag&uuml;ey (15,5 a 13,5 105) y Santiago de Cuba (13,4 a 11,8 x 105) (fig. 3). </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v50n2/f314298.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v50n2/f314298.gif" BORDER=0 ALT="Figura 3"></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig.3. Tasas de tuberculosis por provincias.</P>     <P>Los casos de TB en personas seropositivas al virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) muestran una cifra acumulada de 96 casos hasta el 2 abril de 1996, la inmensa mayor&iacute;a de ellos vinculados a un brote de transmisi&oacute;n nosocomial en el Sanatorio de Santiago de la Vegas, durante 1993 y 1994. </P>     <P>En 1991 se notificaron 50 defunciones por tuberculosis (0,5 x 105), 65 en 1992 (0,6 x 105), 96 en 1993 (0,9 x 105), 146 en 1994 (1,0 x 105) y 157 en 1995 (1,4 x x 105). </P> <H4>Algunos indicadores operacionales del programa</H4>     <P>Durante 1995, el porcentaje de sintom&aacute;ticos respiratorios (SR + 14) identificados por consulta de Medicina General fue de 0,7 % y oscil&oacute; en las provincias entre 0,3 y 1,1. Ocho provincias tuvieron porcentajes inferiores al nacional. </P>     <P>En el total del pa&iacute;s el porcentaje de primeras baciloscopias en SR + 14 fue de 78,6 %. Once provincias estuvieron por debajo de la media nacional. </P>     <P>El porcentaje de casos diagnosticados en APS fue de 37,9 % (560/1 553) en el pa&iacute;s, oscilando entre 30,2 % en Santiago de Cuba y 70,2 % en Ciego de &Aacute;vila. Nueve provincias estuvieron por debajo de la media nacional y 6 por encima de esta cifra. </P>     <P>Durante 1995 se detect&oacute; en el pa&iacute;s un promedio de 9,4 contactos por cada caso diagnosticado, en 6 provincias se observaron porcentajes mayores. Del total de contactos detectados en el pa&iacute;s se investig&oacute; el 99,5 %. Hubo 10 provincias que investig&oacute; el 100 % de los contactos. </P> <H4>Discusi&oacute;n</H4>     <P>Seg&uacute;n las cifras preliminares de la notificaci&oacute;n hasta el 31 de diciembre de 1995,5,28 en este &uacute;ltimo a&ntilde;o se produjo la detenci&oacute;n de la tendencia ascendente que hab&iacute;a tenido la enfermedad a partir de 1992. La notificaci&oacute;n de casos nuevos de tuberculosis (0,11-0,18) disminuy&oacute; ligeramente desde 1 574 casos en 1994 hasta 1 553 en 1995, es decir, 21 casos menos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las modificaciones en el diagn&oacute;stico y registro de la tuberculosis llevadas a cabo en su Programa Nacional de Control en 1994, que incluyen como "caso" los diagn&oacute;sticos cl&iacute;nico-radiol&oacute;gicos con examen directo o cultivo negativos, a diferencia de lo estipulado anteriormente, han influido en el aumento del reporte de casos de tuberculosis ocurrido durante 1994 y 1995. As&iacute;, el reporte de los casos con examen directo y cultivo negativo fue de 337 (21,5 %) en 1994 y de 876 (58,0 %) en 1995.21,29 </P>     <P>Aunque se observan casos espor&aacute;dicos en los menores de 15 a&ntilde;os, las cifras contin&uacute;an siendo muy bajas. Tambi&eacute;n la proporci&oacute;n en la poblaci&oacute;n de 15 a 29 a&ntilde;os es peque&ntilde;a, por lo que se considera que la ocurrencia de nuevas infecciones en la poblaci&oacute;n por debajo de 25 a&ntilde;os de edad se mantiene baja. Casi la tercera parte de los casos notificados ocurre en los ancianos, lo que puede corresponderse con la frecuencia de reactivaciones end&oacute;genas en este grupo, el que adem&aacute;s fue fuertemente afectado desde el punto de vista nutricional por las condiciones del denominado per&iacute;odo especial en tiempos de paz.30,31 </P>     <P>En las provincias en que la tasa de morbilidad aument&oacute; durante 1995 en relaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior, el incremento no fue muy marcado, aunque es de se&ntilde;alar que en 1995 no hubo provincia con tasa inferior a 10 x 105, a diferencia del a&ntilde;o 1994 en que hubo 3 provincias con tasas inferiores a este valor. Tambi&eacute;n disminuy&oacute; el n&uacute;mero de las que tuvieron tasas superiores a 20 x 105, es decir, las tasas tienden a equipararse si comparamos las diferentes provincias entre s&iacute;, lo que pudiera deberse tambi&eacute;n a un diagn&oacute;stico m&aacute;s estable despu&eacute;s de las modificaciones del programa. No es posible hacer una valoraci&oacute;n cabal con s&oacute;lo 2 a&ntilde;os de experiencia en este sentido, y es necesario un an&aacute;lisis de tendencia de al menos 5 a&ntilde;os en relaci&oacute;n con los cambios introducidos para el diagn&oacute;stico y registro de casos en 1994.28,32 </P>     <P>Hasta el presente, las evidencias relacionadas con la aparici&oacute;n de infecci&oacute;n por el VIH entre los casos nuevos de tuberculosis notificados, lo cual no ha sido reportado, hace pensar que la coexistencia de la infecci&oacute;n VIH-TB en la poblaci&oacute;n general no es un problema importante a&uacute;n. T&eacute;ngase presente que este fen&oacute;meno se observa en estos momentos confinado a la ocurrencia de tuberculosis activa en personas conocidas seropositivas al VIH, la mayor&iacute;a dentro del brote epid&eacute;mico en los sanatorios del pa&iacute;s. </P>     <P>Otro aspecto de inter&eacute;s est&aacute; relacionado con la ocurrencia de la resistencia a las drogas antituberculosas. Seg&uacute;n datos de la vigilancia de &eacute;sta en enfermos de la comunidad y en seropositivos al VIH, en 1981 y 1982 fue reportado 8 y 6 %, respectivamente, de cepas de <I>M. tuberculosis</I> con resistencia primaria; en 1987, fue de 3,2 %; en 1988-1989, de 2,7 %;33 en 1991, de 2,5 %; entre 1992-1995, seg&uacute;n los registros del Laboratorio Nacional de Referencia de Tuberculosis y otras Micobacterias, la resistencia primaria permaneci&oacute; entre 3,0 y 5 %; y en 1996, se report&oacute; alguna resistencia primaria a las drogas en 11,5 % de las cepas estudiadas (49/426) y 0,9 % de multidrogorresistencia (4/426).4 Estos datos demuestran las bondades de un programa integrado con aplicaci&oacute;n de la supervisi&oacute;n y completamiento del tratamiento. </P>     <P>Al parecer, hubo un mejor comportamiento en el porcentaje de SR + 14 detectado por consulta externa de forma general, aunque algunas provincias reportaron cifras por debajo del 0,6 % que propone el programa. Este indicador requiere ser valorado y ajustado nuevamente acorde con la situaci&oacute;n actual de la enfermedad y los servicios de salud del pa&iacute;s. </P>     <P>En 1995, el resto de los indicadores analizados se comport&oacute; algo por debajo de los prop&oacute;sitos del programa, tanto la proporci&oacute;n de primeras baciloscopias realizadas (esperado, 95 %), como la proporci&oacute;n de casos diagnosticados en atenci&oacute;n primaria de salud (esperado, 80 %) y la proporci&oacute;n de contactos investigados (prop&oacute;sito, 100 %). El promedio de contactos por casos de TB se mantiene bajo. Todo esto evidencia la necesidad de continuar fortaleciendo el programa nacional de control de la tuberculosis en el pa&iacute;s. </P>     <P>Las condiciones que posiblemente contribuyeron a la reemergencia de las notificaciones de casos de tuberculosis comienzan a ser estabilizadas despu&eacute;s del reforzamiento de las actividades del programa de control y del comienzo del proceso de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s a partir de 1995. En los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os, aun durante el transcurso del per&iacute;odo especial en tiempo de paz que ha ocurrido como consecuencia del derrumbe del sistema socialista en Europa y del recrudecimiento del bloqueo econ&oacute;mico impuesto por los EE.UU., se ha podido mantener un nivel satisfactorio de acciones preventivas y de atenci&oacute;n m&eacute;dica destinadas a detener y reducir la transmisi&oacute;n del <I>M. tuberculosis</I>. </P>     <P>En la actualidad, las actividades del programa de control de la tuberculosis se intensifican y perfeccionan dentro de las direcciones siguientes: a) replanteo de las estrategias de localizaci&oacute;n de casos; b) implantaci&oacute;n de la automatizaci&oacute;n del procesamiento de la informaci&oacute;n y registro de los casos; c) reajuste de los elementos de gesti&oacute;n del programa; d) reforzamiento de la capacitaci&oacute;n y reactualizaci&oacute;n de los profesionales y t&eacute;cnicos; e) fortalecimiento del componente de investigaci&oacute;n.35 </P>     <P>Se trabaja en estos momentos para identificar mejor los focos de la transmisi&oacute;n de la TB, para encontrar formas m&aacute;s efectivas de educar a la poblaci&oacute;n y al personal de salud, en la mejor&iacute;a de la eficiencia de la investigaci&oacute;n de casos, en el perfeccionamiento del an&aacute;lisis peri&oacute;dico de los datos de la vigilancia y para mejorar el rendimiento del tratamiento, provocar una estabilizaci&oacute;n y luego una nueva disminuci&oacute;n, que haga retornar a la tendencia decreciente de la tuberculosis.36 </P> <H4>SUMMARY</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>The essential aspects for the management of tuberculosis surveillance and control are described to propitiate their divulgation among to health professionals. Since 1970 there is an integrated program under way within the health services based on the localization of cases by the bacilloscopic examination and the sputum culture in symptomatic respiratory patients, the ambulatory controlled treatment, the investigation of the contacts of the notified cases, including the chemoprophylaxis with isoniacide, and the BCG vaccination to newborns. In 1995, the percentage of symptomatic patients detected at the general medicine offices was of 0,7 %, whereas the percentage of the first bacilloscopy performed among the symptomatic individuals was of 78,6 %, 99,5 % of the detected contacts were investigated. 37,9 % of the new cases were diagnosed at the primary health care level. After a decreasing trend mantained from 1979 to 1991, mortality has increased from 50 deaths (0,5 x 105 ) in 1991 to 157 (1,4 x 105) in 1995, and the incidence rose from 503 (4,7 x 105) in 1991 to 1 574 (14,3 x 105) in 1994, and to 1 553 (14,0 x 105) in 1995, which suggests that the increase observed during the last6 years begins to stop. The primary resistance to tuberculostatics was of 3,5 % in 1992-1995, and of 11,5 % in 1996. A priority integrated program of surveillance and control adjusted to the present socioeconomic conditions of the country is still going on. </P>     <P>Subject headings: TUBERCULOSIS/prevention &amp; control; EPIDEMIOLOGIC SURVEILLANCE; PRIMARY HEALTH CARE; CUBA. </P> <H4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Murray C, Styblo K, Rouillon A. Tuberculosis. En: Disease control priorities in developing countries. New York: Oxford University, 1993:233-4.</LI>    <!-- ref --><LI>Horsburgh CR, Jr, Pozniak A. 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<body><![CDATA[<P>Dra. <I>Luisa Armas P&eacute;rez.</I> Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kour&iacute;". Apartado 601, Marianao 13, Ciudad de La Habana, Cuba. </P> <OL>      <LI><A NAME="autores"></A>Especialista de II Grado en Neumotisiolog&iacute;a. Profesora e Investigadora Auxiliar.</LI>     <LI>Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Profesor e Investigador Titular.</LI>    </OL>      <P>&nbsp; </P>     ]]></body><back>
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