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</front><body><![CDATA[ <p align=left>&nbsp;</p> <h3 align=left>Oficina Sanitaria Panamericana de la Salud </h3> <H2>Estrategias para el control del dengue y del <i>Aedes aegypti</i> en las Américas  </H2>     <P><i><a href="#3cargo">Dr. Rodo</a><a href="#cargo">lfo Rodríguez Cruz<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a><a href="#3cargo"><span class="superscript">    </span></a></i></P>     <P><B>DeCS: </B>DENGUE/epidemiología; DENGUE/transmisión; DENGUE/prevención  &amp; control; VIRUS DEL DENGUE; AEDES; IDENTIFICACION DE LA EMERGENCIA;  AMERICAS.</P>     <P><B>Subject headings:</B> DENGUE/epidemiology; DENGUE/ trasmition;  DENGUE/prevention &amp; control; dengue virus; AEDES; EMERGENCY IDENTIFICATION;  AMERICAS. </P> <h4>I. INTRODUCCIÓN</h4>     <P align="left">De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), dos    quintas partes de la población mundial vive en riesgo de ser infectada por dengue    y más de 100 países han sido afectados por epidemias de dengue o dengue hemorrágico.    La OMS estima que anualmente ocurren más de50 000 000 de casos de dengue y dengue    hemorrágico; 500 000 casos hospitalizados y 20 000 defunciones. El 95% de los    casos son niños; las tasas de ataque llegan hasta 64 por 1 000 habitantes. El    control de la enfermedad es costoso y las epidemias ocasionan un importante    impacto negativo en el desarrollo socioeconómico de los países.</P>     <P>El dengue y el dengue hemorrágico vienen constituyendo un problema cada vez  más grave para los países de la Región de las Américas, que se han visto  afectados en los últimos años por extensas y explosivas epidemias. Aún más  alarmante resulta la emergencia del dengue hemorrágico observada a partir de la  epidemia de Cuba en 1981 y su extensión gradual a otros países de la Región. En  el período posterior a ese año más de 40 000 casos de dengue hemorrágico han  sido notificados por 25 países. </P>     <P>Entre 1948 y 1972 el Ae. <I>aegypti</I>, mosquito vector del dengue y de la  fiebre amarilla, fue erradicado en 21 países del continente. En 1997,  prácticamente todos los países de América se encontraban <I>reinfestados</I>,  incluido el Sur de los Estados Unidos de Norteamérica; y han ocurrido numerosas  epidemias de dengue y de dengue hemorrágico en la Región, lo que se ha  convertido progresivamente en un problema de salud.</P>     <P>Los Ministros de Salud de los países del Continente Americano reconocieron    la gravedad de esta situación; discutieron el tema y aprobaron la resolución    CD39.R11 durante la XXXIX Reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana    de la Salud (OPS) en septiembre de 1996, que establece el mandato hacia los    Gobiernos miembros para que colaboren en la definición de las directrices generales,    para la elaboración de un <I>Plan continental </I>de ampliación e intensificación    del combate al <i>Ae. aegypti</i> con el objetivo de su erradicación futura    de las Américas. </P>     <P>Dando cumplimiento a la mencionada resolución en el mes de diciembre de 1996,    el programa de Enfermedades Transmisibles (HCT) de la División de Prevención    y Control de Enfermedades de la OPS convocó a varios Especialista de II Grado    en Epidemiología especialistas a una reunión en su oficina central, los que    tuvieron a su cargo la elaboración de un formulario-guía que se envió a los    países de la región en enero de 1997 con el objetivo de confeccionar Planes    Nacionales de Ampliación e Intensificación al <i>Ae. aegypti</i>, a partir de    los cuales se elaboraría el <I>Plan continental</I>. </P>     <P>Entre el 22 y el 24 de abril de 1997, se reunió en Caracas, Venezuela, el  grupo de<I> trabajo</I> constituido por expertos de varios países, para la  elaboración del <I>Plan continental</I>, a partir de los planes nacionales. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El <I>Plan continental</I> elaborado tiene como objetivo el incremento de las  acciones de combate al <I>Ae. aegypti</I> para alcanzar niveles de infestación  cercanos a 0 y lograr su erradicación y así conseguir la eliminación de la  circulación de los virus del dengue. La factibilidad de un Plan con estas  características fue analizado, considerándose al efecto los principios y  directrices que se requieren aplicar por cada país para lograr la interrupción  de la transmisión del dengue. </P> <H4>II. ANTECEDENTES </H4>     <P>Aunque no ha existido transmisión urbana del virus de la fiebre amarilla en  las Américas por más de 40 años, la presencia de altas densidades del <I>Ae.  aegypti </I>en centros urbanos ubicados en áreas enzoóticas de esta enfermedad  constituye un riesgo potencial de su urbanización. La situación ocurrida en Perú  en 1995 con la notificación de 492 casos y 192 defunciones, evidencia la  existencia del riesgo mencionado. </P>     <P>Las campañas de erradicación del <i>Ae. aegypti</i> fueron muy exitosas en    la década de los años 50 y de los 60, a partir de la Resolución de la Organización    Panamericana de la Salud aprobada en 1947. Para 1972 se había logrado la erradicación    del vector en 21 países de la Región. Sin embargo, para la década de los años    70, la falta de sostenimiento y en algunos casos abandono de los programas trajo    como resultado la reinfestación de los países, perdiéndose el esfuerzo realizado    en los años anteriores. </P>     <P>En 1985 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) aprobó una resolución  que recomendó a los países la ejecución de la estrategia de control del <I>Ae.  aegypti</I>, pero la situación del dengue y el dengue hemorrágico continuó  empeorando en los años subsiguientes. </P>     <P>En 1995 y ante el deterioro mantenido de la situación, el Consejo Directivo  de la Organización en su XXXVIII Reunión aprobó una resolución que establecía la  creación de un Grupo Técnico para estudiar la factibilidad, oportunidad y  conveniencia de elaborar un Plan Continental para la erradicación del <I>Ae.  aegypti</I> en los países de la Región. </P>     <P>Visto el documento elaborado por este Grupo Técnico, el Consejo Directivo de    la OPS en su Reunión XXXIX en 1996 aprobó la Resolución CD39.R11 en la que insta    a sus miembros a la elaboración de planes nacionales de ampliación e intensificación    del combate al <I>Ae. aegypti</I> para su futura erradicación y estableció la    creación de un <I>grupo de trabajo</I> integrado por expertos en la materia,    los que estarían encargados de la elaboración del Plan continental. </P>     <P>Dando cumplimiento a la mencionada Resolución se reunieron en Caracas,  Venezuela entre el 21 y 25 de abril, un Grupo de Trabajo constituido por  expertos de varios países para la elaboración del Plan continental. El Plan de  combate al <I>Ae. aegypti</I> que ahora se presenta, fue elaborado tomando como  contexto de referencia los planes nacionales que los países previamente habían  elaborado en cumplimiento de la resolución del Consejo Directivo de 1996. <I>El  grupo de trabajo</I> tuvo en cuenta también el análisis de los factores de éxito  que existieron durante las campañas iniciales de erradicación en la Región, así  como los factores que determinaron el fracaso de estas campañas con la  reinfestación de los países que habían logrado la erradicación. </P>     <P><I>El grupo de trabajo</I> destacó las diferencias que existen entre  programas de control y erradicación, porque requieren estrategias, metodologías  y metas diferentes. El control implica el uso eficiente de recursos limitados  para el combate del vector en áreas de mayor riesgo de epidemias de dengue o  fiebre amarilla, y la erradicación implica cobertura universal de las acciones  de lucha contra el vector para su total eliminación y la subsiguiente vigilancia  para evitar la reinfestación. </P>     <P>El grupo destacó las diferencias que existen entre los países en lo referente  a la situación de sus actuales programas y las acciones de combate al <I>Ae.  aegypti</I>. En la mayoría de los casos las estrategias y los recursos dedicados  resultan inadecuadas e insuficientes para enfrentar un programa de combate con  el objetivo de la erradicación.</P>     <P>Hubo consenso entre los miembros del grupo de trabajo de que la mayor parte  de los fondos para la ejecución del Plan serán fondos nacionales. La OPS apoyará  y asesorará a los países miembros y cooperará con ellos en la elaboración y  ejecución de los planes nacionales, poniendo a su disposición la información  técnica que permita el mayor nivel de impacto técnicamente posible. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las diferencias existentes entre los países determinaron que el <I>grupo de  trabajo</I> se pronunciara por aplicar una estrategia regional, consistente en  el establecimiento de 5 etapas, que van gradualmente desde las acciones  iniciales de intensificación y ampliación del combate al vector, hasta la fase  de erradicación y finalmente de vigilancia para evitar la reinfestación. </P>     <P>Se hizo notar la necesidad de trabajar en la solución de los problemas y  factores negativos que existen en la mayoría de los países, donde la voluntad  política traducida en recursos para ejecutar esta estrategia, deberán tener la  más alta prioridad en cada país de la Región </P> <H4>III. SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PROGRAMAS</H4>     <P>Las actividades específicas por parte de los servicios de salud y los  programas de control se ven obstaculizados, con diferentes grados de complejidad  por la influencia de factores económicos, políticos, sociales y administrativos.  Existe asimismo una falta de aplicación en el terreno de la prioridad oficial de  la prevención y el control del dengue. Las actividades de control del vector no  cuentan con sostenibilidad, lo cual se relaciona con la carencia de  institucionalización de programas, falta de integración intrasectorial e  intersectorial, y de participación comunitaria.</P>     <P>La mayoría de los programas se han incorporado dentro del Ministerio de Salud  como Servicio de <I>Ae. aegypti</I> y fiebre amarilla o combinados con el  Servicio de malaria o Servicio de control de vectores. Generalmente hay poca  comunicación y colaboración con otros Departamentos o Divisiones dentro del  Ministerio (Epidemiología, Saneamiento, Educación, etc.), otros Ministerios,  organismos gubernamentales y no gubernamentales y grupos comunitarios. También  existe poca capacitación del personal de los programas y prácticamente ninguna  investigación operacional. Los países llevan a cabo el combate al vector,  principalmente con insecticidas. Con frecuencia se aplican larvicidas a  recipientes que se podrían destruir o recoger, y hay uso excesivo de adulticidas  en ultra-bajo-volumen (UBV) en áreas donde no hay transmisión de dengue. Este  método es útil como apoyo para la supresión de epidemias y no para combate de  rutina.</P> <H4>A. ESTRATEGIAS DE COMBATE AL AEDES AEGYPTI </H4>     <P>El control y la erradicación son 2 estrategias, con metodologías y metas  diferentes. </P>     <P>La estrategia de <I>erradicación</I> implica cobertura universal de todos los  criaderos del mosquito en todas las casas de todas las localidades infestadas en  el país, para la eliminación total del vector y la subsecuente vigilancia  permanente contra la reinfestación. El costo inicial de esta estrategia es alto,  pero una vez eliminado el mosquito, el costo de vigilancia contra la  reinfestación es mucho menor, y se evita totalmente la transmisión de dengue y  fiebre amarilla urbana. </P>     <P>La estrategia de<I> control</I>, tiene como base evitar epidemias y muertes  por dengue y fiebre amarilla urbana.</P>     <P>Se identifican las áreas con mayor riesgo y se concentran los esfuerzos en  estas áreas para reducir, pero no para erradicar el vector. El costo de la  estrategia de control es menor que el costo de la <I>fase de ataque</I> de la  estrategia de erradicación, pero mayor que la fase de mantenimiento de la  estrategia de erradicación (vigilancia contra la reinfestación). Después de  algunos años de ejecución de esta estrategia, el costo de control podría ser  mayor que el costo de la erradicación. </P>     <P>Una estrategia intermedia entre control y erradicación, sobre todo cuando no  hay suficientes recursos para cobertura universal, sería la eliminación total  del vector en áreas limitadas de alto riesgo, la expansión progresiva de estas  áreas ibres del vector, y la vigilancia contra la reinfestación. </P> <H4>IV. EL PLAN CONTINENTAL</H4> <h5> A. OBJETIVOS </h5>     <P>El <I>Plan continental</I> tiene como objetivo el incremento de las acciones    de combate al <I>Ae. aegypti </I>para alcanzar niveles de infestación cercanos    a 0 y lograr su futura erradicación.</P> <h5> B. META</h5>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> La meta del Plan continental para el combate al <i>Ae. aegypti</i> será, interrumpir    la transmisión del dengue en el Continente Americano mediante la reducción progresiva    de las áreas infestadas por <I>Ae. aegypti</I>.</P> <h5>C. PRINCIPIOS Y DIRECTRICES </h5>     <P>Para la conclusión y realización del <I>Plan continental</I> del combate al  <I>Ae. aegypti</I> para interrumpir la transmisión del dengue, es necesario la  aplicación de los principios siguientes: </P> <ul>       <li> Institucionalidad y respaldo legal del programa al nivel de los ministerios      de salud y gobiernos</li>       <li> Trabajar en la eliminación de las condiciones socioambientales que favorecen      la proliferación del vector.</li>       <li> Participación comunitaria efectiva.</li>       <li> Fortalecimiento del nivel central con la reestructuración y reorganización      necesaria.</li>       <li> Descentralización, fortalecimiento y adecuación a la estructura local.</li>       <li> Integración y gestión intrasectorial e intersectorial. </li>       <li> Integración de instituciones gubernamentales y no gubernamentales.</li>       <li> Universalidad y sincronización en la aplicación del <I>Plan continental</I>.    </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Reordenamiento de los recursos disponibles en todos los niveles.</li>       <li> Integración y cumplimiento de los lineamientos técnicos descritos en las      guías, manuales, etc. </li>       <li> Participación de los Centros de Investigación y Enseñanza. </li>     </ul> <h5>D. AUTOEVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN ACTUAL DE PAÍSES.     <BR>   CLASIFICACIÓN OPERATIVA Y TÉCNICA DE LOS PROGRAMAS </h5>     <P>Se listan los componentes indispensables que deben contener los programas de  combate del <I>Ae. aegypti</I> asignándole un valor porcentual a cada uno. Cada  país determinará así cual es su situación y las áreas que deben mejorar si  desean alcanzar las metas previstas.</P> <h5>E. COMPONENTES DEL PLAN </h5>     <p><I> 1. Eliminación de criaderos</I> de <i>Ae. aegypti</i>. </p>     <p>El control de recipientes artificiales como envases desechables, llantas y    barriles donde se cría el mosquito <I>Ae. aegypti</I>, es la piedra angular    de cualquier esfuerzo para prevenir el dengue. El control efectivo de criaderos    de <I>Ae. aegypti </I>incluye el saneamiento ambiental, la participación social,    la comunicación y educación en salud y el control químico y biológico. El desarrollo    de una estrategia efectiva requiere el concurso de varias disciplinas como entomología,    ingeniería, psicología de comportamiento, comunicación/educación en salud y    sociología/antropología médica. La base de cualquier acción efectiva es conocer    los criaderos principales al nivel local y los factores que permiten o favorecen    su existencia. La mejor manera de lograr el control es mediante la modificación    de 2 factores principales: </p>     <P>a) La calidad de servicios básicos (saneamiento ambiental).    <BR>   b) El comportamiento humano al nivel domiciliar. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El combate químico debe ser considerado como un componente complementario más  allá de la eliminación física de los criaderos de <I>Ae. aegypti</I>. </P>     <P>2. <I>Papel del saneamiento ambiental</I>. </P>     <P>Las acciones de saneamiento ambiental se dirigen principalmente a la  eliminación de criaderos y tienen que ver principalmente con 2 áreas  específicas: agua y residuos sólidos. Cuando el suministro de agua potable no  existe, es irregular o de baja calidad, es común el almacenamiento de agua en  tanques, barriles y otros recipientes, y estos pueden producir grandes  cantidades de mosquitos. Cuando la recolección de basura es irregular o de baja  calidad, la acumulación de materiales inservibles en los patios como latas,  botellas y llantas es más frecuente y con iguales consecuencias, mayor  producción de mosquitos. </P>     <P>2.1. Agua potable.</P>     <P>a) Toneles, recipientes, donde la gente deposita el agua potable, ya sea porque    no tiene servicio intradomiciliario o porque la red funciona en forma irregular.        <BR>   b) Tanques de almacenamiento de agua potable comunales o  individuales.</P>     <P>2.2. Control de residuos sólidos. </P>     <P>Los problemas se centran en la formación de criaderos en: </P>     <P>a) Los domicilios (por la basura abandonada en forma de recipientes,  botellas, llantas, etc. Estos, generalmente se encuentran en jardines, patios de  servicio y azoteas).    <BR>b) Las áreas públicas (en los recipientes y llantas  abandonados en lugares de disposición final inadecuados, a "orillas de los  ríos", en basureros clandestinos y en las orillas de las carreteras).     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>c) En  las industrias (por el almacenamiento de materiales para la industria,  principalmente en la industria renovadora de llantas). </P>     <P>Según datos de la OPS, la situación del saneamiento en la Región en cuanto    a agua potable arroja los resultados siguientes:</P>     <P align="center"> 1995/OPS </P>     <P align=left>Cobertura agua potable urbana / 84 %    <br>   Cobertura agua potable rural / 41 %     <BR>   Alcantarillado urbano / 80 %     <BR>   Disposición de excretas / 40 %     <BR>   Recolección / 70 %     <BR>   Disposición final de basuras / 30 %     <BR>   Déficit de vivienda / 16 %     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   Vivienda inadecuada / 38 %     <BR>   Vivienda mejorable / 21 % </P>     <P align=left>    <BR>Según la respuesta de los países a la encuesta realizada por  el grupo de trabajo que formula el Plan a principios de 1997, se tienen los  datos siguientes:</P>     <P align=left>Cobertura urbana de agua potable / 83 %    <BR>   % de casas que requieren de almacenamiento de agua / 36 %     <BR>   Municipios con recolección de basura / 80 %     <BR>   Disposición adecuada de basuras (<I>enfoque Ae. aegypti</I>) / 59 %     <BR> </P>     <P align=left>En cada país estas coberturas varían y la influencia de los  elementos en la formación de criaderos es diferente según las condiciones  locales. Además estos datos son relativos a municipios, lo que no significa que  dentro de cada municipio la cobertura alcance 100 % de los domicilios. Las  principales acciones de saneamiento que deben ser consideradas para un programa  de eliminación de <I>Ae. aegypti</I> son: </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>a) Mejoría en el sistema de abastecimiento de agua.     <BR>b) Control  adecuado de residuos sólidos (recolección de basura y reciclaje).    <BR>c)  Eliminación de los criaderos naturales o artificiales.     <BR>d) Gestión del  sistema de vigilancia ambiental. </P>     <P align=left>Otras acciones y obras tienen una relación menos directa con el  control de <I>Ae. aegypti</I> como son el alcantarillado sanitario, el drenaje  urbano y el control de roedores. Sin embargo, estas deben ser consideradas como  fundamentales para la mejoría de la calidad de vida de la población, y no  únicamente como acciones de control de endemias. </P>     <p><i>3. Papel de la participación social y comunicación.</i></p>     <p> Se entiende que la participación social es un componente de los programas    de combate al <I>Ae. aegypti</I> que está integrada con todos los demás componentes,    sobre todo, con las actividades de saneamiento ambiental y control químico.    La participación comunitaria no es una actividad aislada y específica, sino    un proceso continuo y permanente que se puede usar para desarrollar un programa    integrado. Esto significa que la participación social requiere una discusión    continua entre las comunidades y el personal del programa, para producir actividades    capaces de modificar prácticas y comportamientos humanos, que propician la proliferación    y el mantenimiento de criaderos potenciales de <I>Ae. aegypti</I>. </p>     <P align=left>No es posible acabar con los criaderos solamente mediante la  mejoría de los servicios básicos. La existencia de muchos criaderos se debe a  comportamientos humanos específicos que favorecen su existencia. Estos  comportamientos incluyen: </P> <ul>       <li> El almacenamiento de agua, que ocurre cuando el suministro de agua es irregular.</li>       <li> El almacenamiento de materiales usados como llantas, latas y botellas,      por su utilidad y/o valor potencial o la dificultad de su eliminación.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El mantenimiento de agua en bebederos de perros, gatos, pollos y otros      animales.</li>       <li> El mantenimiento de agua en recipientes que contienen plantas como vasos      y tiestos. </li>     </ul>     <P align=left>Para modificar estos comportamientos se requiere una estrategia  integrada que toma en cuenta las ventajas y desventajas del comportamiento  actual y del comportamiento alternativo, y barreras al cambio de comportamiento  culturales y sociales. </P>     <P align=left>La participación social no solo abarca la participación tanto de  grupos comunitarios organizados (patronato, comité del barrio) como de  instituciones y organizaciones como clubes cívicos, iglesias, escuelas y  organizaciones no gubernamentales, como también la participación individual de  cada miembro de la comunidad. La participación social es necesaria para la  mejoría de servicios básicos y para la promoción de cambios en el comportamiento  humano. La comunicación/educación en salud utiliza varios canales de  comunicación como escuelas, medios masivos (televisión, radio) y materiales  impresos para apoyar el mejoramiento de servicios básicos y promover cambios en  el comportamiento humano. </P>     <P align=left>En comunidades que carecen de servicios básicos, donde los  criaderos principales son los recipientes para almacenar agua y recipientes  desechables, por lo general es recomendable una estrategia de desarrollo  comunitario en que la comunidad identifica sus propios problemas y colabora con  el gobierno y/o con organizaciones no gubernamentales (ONGs) en la búsqueda de  soluciones. El control de otros tipos de criaderos como bebederos de animales o  plantas (tiestos, materos, floreros) se logra mediante el uso de canales de  comunicación específicos, como personas de alta credibilidad (veterinarios,  botánicos) o tiendas donde se venden productos para mascotas y/o plantas.  Mientras que el primer tipo de acción se desarrolla al nivel local, el último  tipo de acción se organiza muchas veces al nivel nacional con el apoyo de grupos  locales. </P>     <P align=left>El sector privado es un grupo importante. Su participación puede  tomar varias formas, como: patrocinio de programas de comunicación (imprimir  folletos, patrocinar espacio en la televisión) y/o actividades al nivel  comunitario; poner instrucciones o mensajes en productos de alto riesgo, es  decir aquellos que muchas veces se convierten en criaderos (latas, platos para  plantas, bebederos de animales, llantas); reciclaje de materiales usados y  comunicación para promover el reciclaje (llantas, vidrio, latas) y mercadeo  social de productos anti-mosquito (larvicidas, tapas para barriles, tela  metálica). </P>     <P align=left><i>4. Papel del control químico. </i></P>     <P align=left>Las operaciones de combate al mosquito <I>Ae. aegypti</I> deben  desarrollarse, en lo posible, con un empleo mínimo de insecticidas; se escogen  aquellos productos más seguros, de alta eficacia, con grado de toxicidad muy  bajo y con posibilidad mínima o nula de contaminación del ambiente. </P>     <P align=left>El tratamiento focal es la operación fundamental de la fase de  ataque de un programa de combate al mosquito <I>Ae. aegypti</I>. El tratamiento  focal incluye la eliminación o modificación de los criaderos, con participación  de la comunidad y la aplicación de larvicida en aquellos depósitos que no es  posible destruir. Cuando el trabajador de salud realiza el tratamiento focal  casa por casa, es importante una adecuada inspección de las áreas que rodean la  vivienda y el interior de esta. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>Se utilizan larvicidas como el temephos en granos de arena 1 %. Se  aplicará en todos aquellos depósitos de agua que no pueden ser eliminados y/o  destruidos dentro y alrededor de las casas en dosis de 1 ppm. Estos depósitos o  reservorios pueden ser clasificados de acuerdo con su uso, en útiles para el  hombre, inservibles o eliminables y naturales. </P>     <P align=left>Al tratar un depósito de agua, se efectúa su aforo, calculando su  volumen total y sobre esta base se aplica el insecticida. Parte del insecticida  aplicado permanecerá en el fondo del depósito en donde será liberado en la  medida en que llegue un nuevo abastecimiento de agua (ver información técnica  sobre temephos). </P>     <P align=left>El trabajador de salud que realiza el tratamiento focal debe  además realizar un trabajo de educación para la salud con los moradores,  manifestándoles lo que se espera de ellos y la forma como deben colaborar  manteniendo el larvicida donde fue colocado, para que eviten la producción de  criaderos del mosquito. </P> <h5 align=left>F. CONTROL DE EMERGENCIAS </h5>     <P align=left>Los adulticidas deben emplearse fundamen-talmente durante brotes  epidémicos de alguna de las enfermedades que transmite el vector. El control del  adulto se realiza mediante el empleo de compuestos químicos, casi siempre como  medida de emergencia. El empleo de insecticidas adulticidas para combatir al  vector queda reducido al empleo durante las epidemias, pero no debe aplicarse  como medida de rutina. </P>     <P align=left>Es adecuado que el programa adquiera y mantenga en previsión, un  cierto número de unidades de equipo pesado, portátil e insecticidas para los  tratamientos espaciales.</P>     <P align=left>El combate al <I>Ae. aegypti</I> adulto se realiza de estas  maneras: </P>     <P align=left>1. Tratamientos espaciales con equipos pesados.</P>     <P align=left>En situaciones de emergencia creadas por la aparición de brotes  epidémicos de dengue o dengue hemorrágico, las aplicaciones espaciales de  aerosoles de insecticidas fríos (ULV) o calientes (nebulización térmica),  constituyen las medias apropiadas para disminuir rápidamente las densidades de  <I>Aedes</I>, al dar muerte a las hembras infectadas. Estos tratamientos se  aplican desde la calle, por máquinas pesadas instaladas en vehículos. </P>     <P align=left>Deben aplicarse ciclos de corta duración (3 a 5 d) que se repiten  sucesivamente, hasta que se alcance una disminución consistente del número de  enfermos. Las horas más apropiadas para los tratamientos son la madrugada, hasta  las primeras horas de la mañana y el anochecer, cuando hay reversión de  temperatura. </P>     <P align=left>Los tratamientos espaciales a ultra-bajo-volumen (UBV) son  apropiados para áreas urbanas en ciudades de tamaño medio o grande, con calles  planas, pavimentadas. El mantenimiento y la limpieza de los equipos son  esenciales para el buen funcionamiento y larga vida de las máquinas. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>2. Tratamientos espaciales intradomiciliarios con equipo portátil.  </P>     <P align=left>Estos tratamientos adulticidas se realizan durante las horas del    día como medida de apoyo a las aplicaciones con equipo pesado, en las áreas    inaccesibles al vehículo que lleva el generador. Las aplicaciones se realizan    habitación por habitación, lanzando un chorro de aerosol de 3 s de duración    hacia la parte alta de cada cuarto y en el patio posterior o corral. </P>     <P align=left>3. Tratamiento perifocal.</P>     <P align=left> Es un tipo de tratamiento adulticida de emergencia que se aplica    con insecticida de efecto residual, en forma de suspensión, en el exterior e    interior de los recipientes que no se pueden destruir, como apoyo al tratamiento    con larvicidas. Generalmente, se lleva a cabo en las áreas de mayor densidad    de <i>Aedes.</i></P> <h5 align=left> G. VIGILANCIA ENTOMOLÓGICA </h5>     <P align=left><i>Metas </i></P>     <P align=left>1. Establecer índices de infestación o reinfestación en cada localidad.        <br>   2. Determinar la importancia relativa de los diferentes tipos de recipientes    en la producción de mosquitos.    <br>   3. Investigar la presencia de otros vectores (<i>Ae. albopictus</i>) como factor    de riesgo de transmisión de dengue.    <br>   4. Monitorear el nivel de susceptibilidad de los mosquitos <i>Aedes</i> a los    insecticidas. </P>     <P align=left><i>Etapas </i></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>1. Conocer la distribución y los índices de <i>Ae. aegypti</i> para    definir el riesgo de transmisión del dengue.    <br>   2. Establecer métodos de vigilancia entomológica para determinar niveles de    infestación y detectar nuevas infestaciones. </P>     <P align=left><i>Actividades </i></P>     <P align=left>Los principales métodos de vigilancia de infestación usados hasta    el momento son la inspección de casas y el empleo de trampas de ovipostura (ovitrampas    y larvitrampas). La inspección de casas consiste en examinar todos los recipientes    dentro y fuera de las casas e identificación microscópica de las larvas encontradas.    Los resultados se expresan como Índice de Casas (el porcentaje de las casas    con estadios larvarios de <i>Ae. aegypti</i>) e Índice Breteau (el número de    recipientes infestados por 100 casas inspeccionadas). </P>     <P align=left>Las ovitrampas son recipientes con agua colocados por los inspectores    en las casas para atraer mosquitos a que depositen huevos. Los 2 tipos de trampas    más comunes son hechas con secciones radiales de llantas y frascos de plástico    o vidrio. Son especialmente útiles para detección, de nuevas infestaciones o    reinfestaciones, y son más económicos en términos de tiempo del inspector. Los    resultados se expresan como porcentaje de trampas positivas.</P>     <P align=left> Para determinar el nivel de infestación, no es necesario inspeccionar    todas las casas en la localidad. Dependiendo del tamaño del área encuestada    y la posición deseada en el índice, se puede tomar una muestra, generalmente    entre 10 a 33 % de las casas, de acuerdo con las Guías de Dengue de la OPS (1995).    Las casas a inspec-cionar deben estar distribuidas uniformemente por toda la    localidad. </P>     <P align=left>Para detectar nuevas infestaciones, se pueden visitar periódicamente    los "puntos estratégicos" de cada localidad, es decir, los lugares con mayor    probabilidad de infestarse y focos generadores para infestar el resto de la    localidad; por ejemplo cementerios, talleres de monta-llantas y cementerios    de automóviles. </P> <h5 align=left>H. VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA </h5>     <P align=left>1. Conceptos básicos. </P>     <P align=left>El objetivo del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de dengue es    la detección precoz de casos, que permita la rápida aplicación de las medidas    de control, interrupción de la transmisión y prevención de epidemias. Para lograrlo,    se necesita identificar los casos sospechosos mediante la búsqueda activa y    la ejecución de estudios epidemiológicos. </P>     <P align=left>En las guías para la Prevención y el Control de Dengue y Dengue    Hemorrágico, se detallan los conceptos y las acciones, específicos para realizar    la vigilancia según situaciones epidemiológicas particulares, que en estos momentos    afectan a los países del continente. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>En el control integrado del dengue y el combate contra el <i>Ae.    aegypti</i>, los lineamientos para la vigilancia epidemiológica se encuentran    establecidos, haciéndose énfasis por lo tanto que para alcanzar los objetivos    del <i>plan continental</i> se deben fortalecer los conceptos siguientes: </P> <ul>       <li>Priorizar y sistematizar la vigilancia activa como principal instrumento      para la detección precoz de casos o brotes epidémicos. </li>       <li> Fortalecer la vigilancia activa al nivel de todas las instituciones de      salud, estatales y privadas, locales y hospitalarias con el personal debidamente      capacitado. </li>       <li> Establecer sitios o centros centinelas para monitorear la enfermedad y      conocer los serotipos circulantes. Al respecto es importante considerar la      identificación temprana de los serotipos del virus dengue, en áreas en donde      hasta ahora no se había detectado su circulación. </li>       <li> Ampliar la divulgación y perfeccionar el conocimiento sobre el diagnóstico      diferencial, la clasificación clínica y el tratamiento de dengue al personal      médico de todos los niveles de atención a la salud.</li>       <li> Análisis integral del comportamiento de los síndromes febriles y la situación      entomológica local para intensificar la búsqueda activa de casos.</li>       <li> Llevar a cabo la estratificación de las diferentes áreas geográficas basadas      en factores de riesgo, considerando algunas características como densidad      poblacional, puntos de entrada al país, situación entomológica, saneamiento      ambiental, abastecimiento de agua y antecedentes de dengue en el área.</li>       <li> Aplicación de las normas técnicas de la <i>Guía para consolidar la vigilancia      serológica y virológica de casos sospechosos</i>. </li>       <li> Retroalimentción al nivel local de los resultados de laboratorio.</li>       <li> Incrementar la cobertura de la red de laboratorios, descentralizar el diagnóstico      serológico, teniendo en cuenta las características epidemiológicas, de comunicaciones,      vías de acceso y socioeconómicas de cada país y mantener el control de calidad      de la red. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <P align=left>2. Implementación de la vigilancia epidemiológica. Los instrumentos    básicos de la vigilancia epidemiológica del dengue son: </P>     <p align=left>a) La toma de muestras en la búsqueda activa de casos febriles al    nivel comunitario o la comprobación del diagnóstico clínico, acompañado de información    relacionada con la fecha de inicio de fiebre, y lugar de residencia.    <br>   b) El procesamiento de las muestras en el laboratorio, lo cual proporcionará    información sobre serotipo viral infectante, para la notificación inmediata    a los centros de atención médica.     <br>   c) La determinación de la presencia de <i>Ae. aegypti</i> o <i>Ae. albopictus</i>,    o vigilancia entomológica.    <br>   d) La investigación epidemiológica.    <br>   e) El sistema de información.    <br>   f) Capacitación.     <br>   g) Evaluación. La vigilancia epidemiológica del dengue suele estar incluida    en el sistema de vigilancia epidemiológica nacional de los países y se recomienda,    a corto plazo, el fortalecimiento de los servicios de epidemiología en los diferentes    niveles de los sistemas de salud.</p> <h5 align=left>I. CAPACITACIÓN </h5>     <P align=left>La reorientación de los actuales programas nacionales de control    del dengue y del <i>Ae. aegypti</i>, requerirá la capacitación del personal.    Así se deberán realizar talleres y seminarios para el intercambio de información    y promoción de nuevas estrategias y la discusión constante de la normatización    de las actividades. Se recomienda capacitación del personal en: </P> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Diagnóstico clínico, técnicas de laboratorio y tratamiento de casos. </li>       <li> Vigilancia entomológica. </li>       <li> Saneamiento del medio ambiente. </li>       <li> Control de las situaciones de emergencia.</li>       <li> Manejo y procesamiento de la información epidemiológica y operacional.</li>       <li> Técnicas de promoción de participación comunitaria.</li>     </ol> <h5 align=left> J. INVESTIGACIÓN</h5>     <P align=left> Los métodos y las combinaciones de métodos de control del vector    que sean de bajo costo y aplicables, requieren de la realización de investigaciones    operacionales relacionadas con la identificación, clasificación y frecuencia    estacional de las fuentes de mosquitos o criaderos; la determinación de zonas    geográficas y poblaciones de alto riesgo para la presencia de brotes de dengue;    la dosificación adecuada en el tratamiento químico larvario; y las alternativas    para el control biológico de larvas del vector. Asimismo es necesario realizar    estudios o investigaciones para determinar los factores sociales que influyen    en el comportamiento de la comunidad ante las fuentes o criaderos de mosquitos    y ante una situación de alerta epidemiológica. </P> <h4 align=left>V. SECUENCIA DE LAS ACTIVIDADES DE LOS PLANES NACIONALES</h4>     <P align=left> La decisión de los países de ampliar e intensificar sus programas    de combate de <i>Ae. aegypti</i> ya fue hecha cuando los Ministros de Salud    aprobaron la Resolución CD39R11, en septiembre de 1996. La mayoría de los países    ya han analizado su situación epidemiológica y entomológica y han preparado    sus nuevos planes nacionales. Los próximos pasos estarán dirigidos a formar    una Comisión Nacional, multidisciplinaria, para coordinar las actividades del    programa, de identificar fondos, tanto nacionales como internacionales, para    la implementación de los planes, comprar los materiales, equipos e insecticidas    necesarios y contratar y capacitar el personal. </P>     <P align=left>Dentro de cada país pueden haber áreas con situaciones epidemiológicas    diversas, donde se pueden ejecutar etapas diferentes que permitan un avance    del programa, para llegar a ser un programa de erradicación. Las etapas, descritas    abajo, pueden ser desarrolladas simultáneamente o secuencialmente, dependiendo    de la situación local. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>Etapas </P> <ol>       <li> Evitar epidemias de dengue, dengue hemorrágico y fiebre amarilla urbana,      por medio de la vigilancia epidemiológica y el combate del <i>Ae. aegypti</i>      en las áreas de alto riesgo.</li>       <li> Evitar brotes de dengue reduciendo la infestación del <i>Ae. aegypti</i>      a &lt; 1 % de las viviendas infestadas.</li>       <li> Interrumpir la transmisión de dengue. </li>       <li> Erradicar el <i>Ae. aegypti</i>. </li>       <li> Vigilar la reinfestación de áreas libres del vector.</li>     </ol>     <P align=left> Independiente de la etapa que se está ejecutando, se debe tener    una vigilancia entomológica adecuada, que permita detección precoz del vector    en las áreas consideradas no-infestadas. </P>     <P align=left>Un programa de erradicación se divide en 4 fases: preparatoria,    ataque, consolidación y mantenimiento. </P>     <P align=left><i>Fase preparatoria</i>: contempla todas las actividades de preparación    especial para la campaña, compra de materiales, capacitación de personal, etcétera.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left> <i>Fase de ataque</i>: además de todas las actividades mencionadas    para la intensificación y ampliación del combate al vector, para erradicación,    todas las áreas infestadas son cubiertas con ciclos bimestrales o trimestrales.    Cuando las encuestas entomológicas indican que un área ha quedado libre de infestación    por un a&ntilde;o, pasa a la fase de consolidación.</P>     <P align=left> <i>Fase de consolidación</i>: se continúa inspeccionando una muestra    de las casas bimestralmente, pero no se hace tratamiento de las casas a menos    que aparezca una casa infestada. </P>     <P align=left>Si esto ocurre se inspeccionan y tratan todas las casas a un radio    de 300 m del foco. Si se encuentran otras casas infestadas, el área vuelve a    la fase de ataque. Después de un segundo a&ntilde;o sin infestación, el área    pasa a la fase de mantenimiento.</P>     <P align=left> <i>Fase de mantenimiento</i>: la vigilancia contra la reinfestación    se hace solamente a través de ovitrampas y mediante la inspección de los puntos    estratégicos.</P>     <P align=left> Cuando todas las localidades de un país están en la fase de mantenimiento,    un grupo de expertos visita el país, revisa los datos y, si corresponde, declara    "erradicado" el <i>Ae. aegypti</i> del país. </P>     <P align=left>En vista de que los países están en diferentes situaciones en sus    programas de combate al <i>Ae. aegypti</i> según los recursos asignados, es    probable que el avance de una etapa a otra de intensificación, ampliación y    finalmente de erradicación no será igual para todos los países. En las primeras    campa&ntilde;as de erradicación, un solo país fue declarado libre del vector    un año después del comienzo oficial del programa continental en el año 1947.    El último país no fue declarado erradicado hasta 24 a&ntilde;os después del    comienzo de la campaña.</P>     <P align=left> El grupo de expertos ha considerado en relación con las etapas    del <i>Plan continental</i>, que sobre la base de las experiencias acumuladas    en los últimos 50 años, en los que las estrategias de erradicación y/o control    han prevalecido indistintamente, el éxito de este Plan dependerá de que todos    los países en la Región y no solo una parte, se comprometan a su ejecución y    decidan apoyar las acciones con los fondos nacionales que serán necesarios para    su implementación.</P> <h4 align=left>VI. MONITORÍA Y EVALUACIÓN DEL PLAN </h4>     <P align=left>Tomando como referencia la situación epidemiológica, entomológica    y del nivel de actividades en los programas de dengue en cada país, al inicio    de la ejecución del <i>plan nacional</i> se establecerá un sistema de monitoría    que permita identificar los avances, estancamientos y retrocesos, tanto en términos    de resultados como de impacto. De esta manera se podrán plantear las modificaciones    y los fortalecimientos que sean necesarios, para asegurar que cada <i>plan nacional</i>    tenga el mayor impacto factible desde el punto de vista técnico. </P>     <P align=left>Así se establecerá un conjunto de indicadores a los cuales se darán    seguimiento. Los principales indicadores de este conjunto serán: incidencia    de dengue clásico, incidencia de dengue hemorrágico, y el número de casas infestadas    por <i>Ae. aegypti</i>. No obstante, la evaluación en términos de impacto se    dará en función de la etapa en que se ubique el plan del país respectivo (dentro    de las 5 etapas que se han planteado para el logro de la meta). </P>     <P align=left>La información para este seguimiento y evaluación provendrá de los    sistemas de vigilancia epidemiológica y entomológica que los países establecerán    o fortalecerán como parte de la implementación de su <i>Plan nacional</i>.</P> <h4 align=left> VII. CONSIDERACIONES DE LA OPS SOBRE LA SITUACIÓN DEL DENGUE EN    LA REGIÓN </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>La actual situación del dengue y dengue hemorrágico en la Región    de las Américas evaluada en el contexto de los Programas de Control del <i>Aedes    aegypti</i> permite arribar a las consideraciones siguientes:</P> <ol>       <li> La OPS continuará solicitando a los países el reforzamiento de las actividades      de lucha contra el dengue y su mosquito vector, tal como están contenidas      en el<i> Plan continental</i>.</li>       <li> Los países deberán seguir trabajando por mejorar la vigilancia epidemiológica      con criterio de estratificación de áreas de riesgo, que permita la detección      precoz de brotes y medidas inmediatas de control. </li>       <li> Los países deberán dar mayor prioridad a la capacitación, comunicación      social, y educación sanitaria, con el objetivo de lograr una mayor participación      de la comunidad en las aciones de control. </li>       <li> La OPS continuará brindando apoyo y asesoría a los países, en los planes      nacionales para el control del dengue en la Región. Esta cooperación promoverá      información, comunicación y capacitación en el control del dengue, <i>Ae.      aegypti</i> de forma multisectorial. </li>     </ol> <h4 align=left>VIII. NUEVA GENERACIÓN DE PROGRAMAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL DEL    DENGUE </h4>     <P align=left>La alta incidencia de dengue y de fiebre hemorrágica del dengue,    la presencia de los 4 serotipos del virus del dengue en la Región de las Américas    y el alto nivel de infestación del vector, apuntan a la necesidad de intensificar    las actividades de prevención y control. El problema sigue creciendo exponencialmente    y una vacuna para el dengue está lejos de ser realidad. Por lo tanto, las actuales    estrategias deberán ser revisadas y una nueva perspectiva para la gestión de    los programas debe ser adoptada como forma de enfrentar este problema de salud    pública. Puesto así, el dengue es un desafío para los diversos niveles gubernamentales    (local, regional y nacional) de todos los países de la Región.</P>     <P align=left> Los países de las Américas están invirtiendo grandes sumas de dinero    y no se presentan en la Región señales de que la situación esté mejorando. En    1996, 23 países invirtieron 331 000 000 USD y, en 1997, 671 000 000 USD en programas    de control. Análisis económicos hechos por la OPS indican que un programa integrado    de control del dengue dirigido a la práctica de evitar, tratar, substituir y    eliminar criaderos puede llegar a reducir hasta 30 % de lo que se invierte hoy.  </P>     <P align=left>Las epidemias dan origen a costos de hospitalización, de asistencia    a enfermos, de campañas de emergencia para el control del vector y de campañas    de publicidad y esclarecimiento a la población. Los estudios económicos realizados    en las décadas de los años 70 y 80 sobre las epidemias de Puerto Rico y Cuba    indican costos de más de 100 000 000 USD (servicios médicos, pérdidas de jornadas    de trabajo, medidas de control, sueldos a personal de salud), además de las    pérdidas indirectas por el bajo flujo de turistas y por la imagen política del    país -un riesgo para la credibilidad de los gobernantes e instituciones, pues    la prensa y otros grupos sociales pueden considerar inadecuada la habilidad    gubernamental de controlar efectivamente la situación. Estos costos no llegaron    a ser contabilizados. </P>     <P align=left>La Nueva Generación de Programas de Prevención y Control del Dengue    se ubica bajo la Promoción de la Salud, pues salud es un bien social colectivo.    El paradigma de la promoción está centrado en el principio de que salud es el    "mayor recurso para el desarrollo social, económico y personal, así como una    importante dimensión para la calidad de vida" y que factores políticos, económicos,    sociales, culturales, ambientales, de comportamiento y biológicos pueden tanto    favorecer cuanto perjudicar la salud del ser humano, indistintamente.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left> Del paradigma de la promoción, establecido con la Carta de Ottawa    (1986) y el cual sigue recibiendo respaldo de las sucesivas conferencias, incluso    de la V Conferencia Global, realizada en México, en junio de 2000, resultan    importantes estrategias entre las cuales está "la necesidad de una acción coordinada    entre el gobierno, sector salud y otros sectores sociales y económicos, organizaciones    voluntarias y no-gubernamentales, autoridades locales, industria y medios de    comunicación", además de la necesidad de adaptar programas a las realidades    y necesidades locales, considerando diferencias sociales, culturales y económicas.  </P>     <P align=left>La solución para dengue apunta hacia esta visión holística de la    promoción. No hay para dengue nada fácil, único y barato. Es necesario promover    cambios -cambios de comportamiento- no solo en la comunidad sino, también, en    la manera como los programas de prevención y control están estructurados. Las    intervenciones que están siendo llevadas a cabo en los países no están funcionado.    No se concretaron como acciones de suceso o sostenibles a lo largo de esos años,    porque han tenido una estructura vertical, muy cara, basada en control químico    (uso de insecticidas) y porque utilizan la participación comunitaria y la educación    en salud solo en los casos de epidemias o emergencias. La participación comunitaria    está normalmente enfocada para campañas de limpieza masivas (descacharrización),    para la distribución de materiales impresos y para campañas masivas de radio    y televisión para diseminar información sobre el vector, sus criaderos y la    enfermedad.</P>     <P align=left> Siendo el dengue un problema vinculado al saneamiento del medio    domiciliario, la existencia de criaderos se debe a comportamientos humanos (individuales,    comunitarios e institucionales) específicos que los favorece, porque todo recipiente    con capacidad de retener agua es un potencial criadero para los huevos de <i>Aedes</i>.    Por lo cual es necesario adoptar una nueva perspectiva para la gestión de los    programas -control integrado y comunicación social para salud pública, bases    y estrategias de la Promoción de la Salud. </P>     <P align=left>La nueva generación de Programas de Prevención y Control del Dengue    demanda cambios en la gestión de los programas, cambios en el perfil del nuevo    gerente, en las intervenciones e instrumentos, demanda cambios en los sucesivos    vacíos de evaluación, sistematización y documentación, cambios en la gestión    de salud de los programas. En verdad, cambios anteriores a los cambios de comportamiento    que se quiere investigar, seleccionar y aplicar, de acuerdo con cada realidad    del individuo, de la familia o de otras instituciones fuera del sector salud.  </P>     <P align=left>Así, para la nueva generación de programas de prevención y control    del dengue la gestión de salud -programa de control integrado- se plantea como    punto sinergético. Son los ingredientes para esta nueva generación de programas    de dengue: (I) vigilancia integrada epidemiológica y entomológica; (II) abogacía    e implementación de acciones intersectoriales entre salud, ambiente y educación,    además de otros sectores como industria y comercio para nuevos materiales, turismo,    legislativo y judiciario; (III) la efectiva participación comunitaria; (IV)    manejo ambiental y atención a los servicios básicos como abastecimiento de agua,    disposición de aguas residuales, gestión de residuos sólidos y de neumáticos    usados; (V) atención al paciente dentro y fuera del sistema de salud; (VI) notificación    de casos (casos clínicos, confirmados, casos y muertes por FHD, serotipos circulantes);    (VII) incorporación del tema dengue/salud al sistema formal de educación; (VIII)    análisis crítico de la función y uso de insecticidas; (IX) capacitación formal    de profesionales y trabajadores en salud (del área médica o del área social);    y (X) preparación para emergencias, implantando mecanismos y preparativos para    hacer frente a los brotes y epidemias.</P>     <P align=left> La nueva generación de programas contempla estrategias como:</P> <ul>       <li> Fuerte liderazgo en la gerencia de los programas. - Apoyo político y financiero      sostenible para dar continuidad a las intervenciones. </li>       <li> Control selectivo del vector basado en una efectiva comunicación social,      participación comunitaria y control ambiental dirigido hacia el cambio del      comportamiento individual y colectivo.</li>       <li> Manejo ambiental y actividades relacionadas (agua, basura y desechos sólidos).    </li>       <li> Vigilancia activa e integrada basada en un eficiente y confiable sistema      de información en salud (epidemiológica y entomológica). </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Atención médica a los pacientes dentro o fuera del sistema de salud, que      incluya reconocimiento de señales de alarma y respuestas apropiadas.</li>       <li> Herramientas de evaluación que puedan medir periódicamente la efectividad      de las acciones que están siendo implementadas. </li>       <li> Conocimiento del impacto económico de los varios componentes de los programas      de prevención y control.</li>       <li> Capacitación continua de los recursos humanos de las ciencias sociales      y de las biomédicas en todos los niveles (del local al nacional). </li>     </ul>     <p>La nueva generación de Programas de Prevención y Control del Dengue es una    necesidad frente al contexto de referencia de la nueva Resolución CD 43.R4 aprobada    unánimemente el día 26 de septiembre de 2001, por el 43o. Consejo Directivo    de la Organización Panamericana de la Salud. Este Consejo es integrado por los    ministros de Salud de los países miembros en las Américas.<span class="superscript">1-16    </span></p> <h4 align=left>&nbsp;</h4> <h4 align=left>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Ministerio de Saúde, Brasil. 1996. Plan Director de Erradiçao de <i>Ae.      aegypti</i> do Brasil. </li>    <!-- ref --><li> OPS/OMS Resolución CD.39R11. <i>Ae. aegypti</i>. Septiembre de 1996. </li>    <!-- ref --><li> OPS/HCP/HCT/95.049 Revisión 1. Alternativas para la prevención y control      del dengue y dengue hemorrágico en los países de Centroamérica. Junio de 1995.</li>    <!-- ref --><li> OPS. 1996. Reunión el Task Force sobre el <i>Ae. aegypti</i> . Rio de Janeiro,      abril de 1996, los programas de erradicación y de control del <i>Ae. aegypti</i>      en Las Américas. </li>    <!-- ref --><li> OPS/OMS .-CE 118/16. 6 de mayo de 1996. Estudios sobre la factibilidad      de la erradicación de Ae. aegypti. </li>    <!-- ref --><li> OPS/OMS 1994. Dengue and Dengue Hemorrhagic Fever in the Americas: Guidelines      for Prevention and Control. Scientific Publication #584. (Publicado en 1995      con el título Dengue y Dengue Hemorrágico en Las Américas: Guías para su Prevención      y Control). </li>    <!-- ref --><li> OPS/HCP/HCT/90/97. Plan Continental de Ampliación e Intensificación del      Combate al <i>Aedes aegypti</i> (Informe de un grupo de trabajo). </li>    <!-- ref --><li> OPS, 1999. Plan detallado de Acción para la Próxima Generación: Prevención      y Control del Dengue. PAHO/HCP/HCT/136/99. http://www.paho.org/ Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU    </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2000. Promoción de Estrategias para el estímulo de la participación      comunitaria y la educación popular en el control del dengue a través de la      comunicación social - Reunión Subregional de los Países Andinos (Bolivia,      Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) - Abril 2000 - OPS/HCP/HCT/172.00. http://www.paho.org/      Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU.</li>    <!-- ref --><li> OPS, 2000. Promoción de Estrategias para la Participación Comunitaria y      la Educación Popular en el Control del Dengue a través de la comunicación      social - Reunión Subregional en los Países del Cono Sur (Argentina, Brasil,      Chile, Paraguay, Uruguay) - Mayo 2000 - OPS/HCP/HCT/173.00. http://www.paho.org/      Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU.</li>    <!-- ref --><li> OPS, 2000. Promoción de Estrategias para la Participación Comunitaria y      la Educación Popular en el Control del Dengue a través de la comunicación      social - Reunión Subregional en los Países de Centroamérica (Panamá, Belice,      México y Rep. Dominicana) - Mayo 2000 - OPS/HCP/HCT/174.00. http://www.paho.org/      Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU. </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2001. Resolución CD 43.R4 - Dengue e Fiebre Hemorrágica del Dengue.      43o. Consejo Directivo, 53o. Sección del Comité Regional, Washington, DC,      en 26 de Septiembre de 2001. 22pp. http://www.paho.org/ Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU.    </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2002. Lecciones, Desafíos y Experiencias - Participación Comunitaria      en Dengue, Proyecto Post Mitch - Informe Final. OPS/HCP/HCT/215/02. Washington      DC. 65pp. </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2002. Primer Encuentro Internacional Dengue/Ecoclubes - Informe Ejecutivo,      Buenos Aires, 13, 14 y 15 de noviembre, 2001. OPS/HCP/HCT/213/02. Washington      DC. 9pp. </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2002. Desafíos Futuros para la Comunicación Social en Programas de      Prevención y Control del Dengue y de la FHD - Reunión Técnica de Comunicación      Social - Carta de Guayaquil - Informe Final. OPS/HCP/HCT/208/02. Washington      DC. 45pp. http://www.paho.org/Spanish/HCP/HCT/VBD/guayaquil.htm </li>    <!-- ref --><li> OPS, 2002. Marco de Referencia - Nueva Generación de Programas de Prevención      y Control del Dengue en las Américas. OPS/HCP/HCT/206/02. Washington DC. 22pp.      www.paho.org/ Project.asp?SEL=TP&amp;LNG=SPA&amp;CD=DENGU webpage: http://www.paho.org/dengue    </li>    </ol>     <p> Recibido: 23 de abril de 2002. Aprobado:19 de julio de 2002.     <br>   Dr. <i>Rodolfo Rodríguez Cruz</i>. Asesor Regional OPS/OMS en TB. Oficina Sanitaria    Panamericana de la Salud. 525, 23 Street N.W.Washington DC.20037 </p>     <p>&nbsp;</p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1 </a></span><a href="#autor">Especialista    de II Grado en Epidemiología</a><a name="cargo"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <H5>&nbsp;</H5>     ]]></body><back>
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<collab>Ministerio de Saúde, Brasil</collab>
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