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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estrongiloidiosis diseminada en pacientes con SIDA: a propósito de 2 casos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Disseminated strongyloidosis in AIDS patients: apropos of two cases]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí.  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0375-07602006000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0375-07602006000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0375-07602006000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se presentó el reporte de 2 casos que desarrollaron un síndrome de hiperinfección por Strongyloides stercoralis en el desarrollo del VIH/SIDA. Estos pacientes tenían una inmunodepresión severa con conteos de linfocitos de la subpoblación T CD4+ por debajo de 200 células/mm³. En el primer caso predominaron las manifestaciones respiratorias, donde se encontraron incontables larvas rabditoides de Strongyloides tanto en los esputos como en las heces. En el segundo caso fueron más comunes las manifestaciones neurológicas, pero solo se pudo detectar una larva de Strongyloides stercoralis por campo microscópico (100X de aumento) en heces. Ambos individuos, a pesar de la terapéutica aplicada, tuvieron un desenlace fatal. La importancia de este trabajo radica en tomar conciencia de la posibilidad de una infección diseminada por este helminto en algunos pacientes y estar alertas para un oportuno diagnóstico, y adecuado tratamiento o prevención de las fatales consecuencias de la infección por este nematodo.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Two cases with hyperinfection syndrome caused by Strongyloides stercoralis in the development of HIV/AIDS were reported. These patients had a severe immunodepression with lymphocyte counts of the subpopulation of CD4+ T cells under 200 cells/mm³. In the first case, a predominance of respiratory manifestations was observed and numerous Strongyloides rhabditiform larvae were found in sputum and faeces. In the second case, the neurological manifestations were more common, but only a larva of Strongyloides stercoralis could be detected per microscopic field (100X of magnification) in faeces. Both individuals in spite of the applied therapeutics had a fatal end. The importance of this paper is to be aware of the possibility of an infection disseminated by this helminth in some patients, and to be ready for a suitable diagnosis and an adequate treatment or prevention of the fatal consequences of the infection caused by this nematode.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Strongyloides stercoralis]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Estrongiloidosis diseminada]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SIDA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p class=MsoNormal><span lang=PT-BR style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:PT-BR'>Instituto de Medicina Tropical      "Pedro Kourí"</span></p>   <h2 class=MsoNormal><span lang=ES>Estrongiloidiosis diseminada en pacientes      con SIDA: a propósito de 2 casos</span></h2>       <p class=MsoNormal><span lang=ES><a href="#credito">Dra. María del C. Dorvigny      Scull,<sup>1</sup> Dr. Osvaldo Castro,<sup>2</sup> Dr. Fidel Ángel Núñez<sup>3</sup>      y Dra. Virginia Capó<sup>4</sup></a><sup><a name="autor"></a></sup></span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Resumen</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Se presentó el reporte de 2 casos que desarrollaron      un síndrome de hiperinfección por <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Strongyloides stercoralis</i> en el desarrollo del VIH/SIDA. Estos pacientes      tenían una inmunodepresión severa con conteos de linfocitos de la subpoblación      T CD4+ por debajo de 200 células/mm<sup>3</sup>. En el primer caso predominaron      las manifestaciones respiratorias, donde se encontraron incontables larvas      rabditoides de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides</i> tanto      en los esputos como en las heces. En el segundo caso fueron más comunes las      manifestaciones neurológicas, pero solo se pudo detectar una larva de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i> por campo microscópico      (100X de aumento) en heces. Ambos individuos, a pesar de la terapéutica aplicada,      tuvieron un desenlace fatal. La importancia de este trabajo radica en tomar      conciencia de la posibilidad de una infección diseminada por este helminto      en algunos pacientes y estar alertas para un oportuno diagnóstico, y adecuado      tratamiento o prevención de las fatales consecuencias de la infección por      este nematodo.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES><b>Palabras clave</b>: <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Strongyloides stercoralis</i>; Estrongiloidosis diseminada; SIDA.</span></p>       <p class=MsoNormal>&nbsp;</p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>La infección por <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Strongyloides stercoralis</i> es endémica en regiones tropicales y subtropicales.<sup>1</sup>      Este es uno de los parásitos que en la actualidad ha adquirido una extraordinaria      importancia debido a su incidencia en determinadas infecciones virales como      las producidas por los retrovirus HTLV-1 y el virus de la inmunodeficiencia      humana (VIH). </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Esta enfermedad parasitaria, a pesar del siglo      transcurrido desde su descubrimiento en 1876, sigue constituyendo un problema      significativo a causa de su capacidad de autoinfección (endógena y exógena);      su resistencia a los tratamientos y su potencial de recrudescencia con desenlace      fatal, si los individuos infectados son inmunodeprimidos por enfermedad o      por terapéutica.<sup>2</sup> </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>La tasa de infección entre los pacientes positivos      al VIH no se conoce bien, pero las tasas estimadas fluctúan entre 10 y 20      %. Al igual que en los casos de inmunodepresión por otras causas, en las personas      infectadas por el VIH existe el peligro de que se produzca una diseminación      extraintestinal de esta parasitosis, en especial cuando los recuentos de linfocitos      T CD4+ son menores de 200 células/mm<sup>3</sup>.<sup>3-5</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En este trabajo se reportan 2 casos con SIDA      ingresados en el Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí" (IPK) y que      desarrollaron un síndrome de hiperinfección por <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Strongyloides stercoralis</i>, los que a pesar de la terapéutica establecida      tuvieron una evolución fatal.</span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Caso 1 </span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>El paciente I. G. V., procedente de Matanzas,      de 29 años de edad, masculino, mestizo, homosexual, seropositivo al VIH desde      1997, definido como SIDA en el grupo B3 de acuerdo con la clasificación del      Centro de Control de las Enfermedades de Atlanta (CDC) de 1993.<sup>6</sup>      Se inició el tratamiento antirretroviral (triterapia) con zidovudina, lamivudina      en Indinavir en el 2000. Desde noviembre de ese mismo año se diagnosticó una      estrongiloidosis intestinal para lo cual llevó tratamiento en 2 ocasiones      con tiabendazol (500 mg) 3 tabletas cada 8 h por 7 y 14 d, respectivamente.      </span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES>El 31 de agosto de 2001 ingresa en el IPK por      fiebre de 38 °C, cefalea occipital y frontal, vómitos precedidos de náuseas,      tos con escasa expectoración y además dolor abdominal de 15 d de evolución      aproximadamente. Entre los datos positivos al examen físico, se encontraron:      </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En el aparato respiratorio: estertores crepitantes      en base pulmonar izquierda.    <br>     </span><span lang=ES>Abdomen: distensión abdominal, dolor a la palpación superficial      y profunda en epigastrio e hipocondrio derecho.    <br>     </span><span lang=ES>En sistema nervioso central: discreta rigidez de nuca.    <br>     </span><span lang=ES>Los estudios hematológicos realizados mostraron: </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>- Leucograma con diferencial    <br>     </span><span lang=ES>Leucocitosis moderada a predominio de segmentados.    <br>     </span><span lang=ES>Leucocitos: 13,1 X 10<sup>9 </sup>L    <br>     </span><span lang=ES>Polimorfonucleares: 0,90 Linfocitos: 0,16 Monocitos:      0,04    <br>     </span><span lang=ES>- Hb- 5,9 g/L    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     </span><span lang=ES>- Conteo de linfocitos TCD4 ± 6 %-138 células/mm<sup>3</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>- Examen de esputos y de copas cónicas: se      observan incontables larvas de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides      stercoralis</i>.    <br>     </span><span lang=ES>- En los estudios radiológicos, solo se informó una elevación      del hemidiafragma derecho.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En el resto de los estudios no se detectaron      alteraciones significativas.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>A pesar de la terapéutica instaurada, las condiciones      ventilatorias del paciente empeoraron, apareciendo evolutivamente disnea,      expectoración hemoptoica y taquicardia entre otras alteraciones hemodinámicas,      que lo llevaron irreversiblemente a la muerte 4 d después de su ingreso. El      examen <i style='mso-bidi-font-style:normal'>postmortem</i> mostró: estrongiloidosis      diseminada a intestino delgado y grueso, pulmón, hígado, encéfalo y riñones      (fig.). </span></p>       <p class=MsoNormal align=center style='text-align:center'><a href="/img/revistas/mtr/v58n2/f0113206.jpg"><img src="/img/revistas/mtr/v58n2/f0113206.jpg" width="372" height="291" border="0"></a></p>       
<p class=MsoNormal align=center style='text-align:center'><b style='mso-bidi-font-weight: normal'><span lang=ES style='font-size:10.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Fig</span></b><span lang=ES style='font-size:10.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>. En la microfotografía      se señala una larva de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides      stercoralis</i> en un corte de pulmón. Tinción de hematoxilina y eosina (aumento      microscópico 400X).</span></p>       <p class=MsoNormal>&nbsp;</p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Caso 2</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>La paciente B.Q.P procedente de Guantánamo,      de 29 años, femenina, raza negra, seropositiva al VIH desde 1998, definida      a partir de abril de 2002 como SIDA, en el grupo C2, según la clasificación      del CDC de 1993.<sup>6</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>El 29 de agosto de 2002 ingresa en el Sanatorio      de Guantánamo por vértigos, dolor retroocular, y dificultad para la visión      del ojo derecho; lo que se interpreta como un cuadro clínico de una neurotoxoplasmosis      y se inicia el tratamiento específico. Después de 14 d con tratamiento las      manifestaciones clínicas empeoraron y se decide el traslado al IPK donde ingresa      en la UCI (unidad de cuidados intensivos), el 19 de septiembre de 2002.</span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES>Los datos al examen físico que se encontraron      fueron:</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>- Boca: candidiasis oral.    <br>     </span><span lang=ES>- Sistema nervioso central: Lenguaje tropeloso, hemiparesia      derecha.    <br>     </span><span lang=ES>La paciente refería además mareos y pérdida de apetito.    <br>     </span><span lang=ES>Los estudios hematológicos mostraron:</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>- Leucograma con diferencial    <br>     </span><span lang=ES>Leucocitos: 4,0 X 10<sup>9 </sup>L    <br>     </span><span lang=ES>Polimorfonucleares: 0,72 Linfocitos: 0,25 Eosinófilos:      0,01    <br>     </span><span lang=PT-BR style='mso-ansi-language:PT-BR'>- Conteo de Linfocitos      TCD4±3%- 62 células/mm<sup>3</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>- Examen parasitológico de las heces: larvas      de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i> una      por campo (400X de aumento). En el resto de los análisis no se detectaron      alteraciones significativas.</span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES>A pesar de la terapéutica múltiple y variada      administrada, la paciente empeora su cuadro clínico, se produce agitación      psicomotriz que obligó a mantener tratamiento con sedantes de forma permanente,      temperatura elevada y distensión abdominal con pérdida abundante de contenido      gastrointestinal por sonda nasogástrica, situación que impidió el mantenimiento      de la vía oral. Bajo dichas condiciones fallece el 8 de octubre de 2002.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>El estudio <i style='mso-bidi-font-style:normal'>postmortem</i>      mostró: Estrongiloidosis intestinal y diseminada a encéfalo, hígado, riñón      y piel. </span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Discusión y Conclusiones</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>La estrongiloidosis sistémica es rara pero      es una seria complicación de la estrongiloidosis intestinal, sobre todo en      pacientes VIH/SIDA con conteos de linfocitos T CD4+ menores que 200 células      /mm<sup>3</sup>, resultado que coincide con los encontrados en los 2 casos      reportados. Esta disminución de los conteos celulares de esa subpoblación      linfocitaria constituye un gran riesgo por el deterioro que produce de la      inmunidad humoral y celular, lo que acelera la proliferación del parásito,      resultando en un incremento de la carga parasitaria y la posible diseminación      a otros órganos.<sup>7,8</sup> </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Entre las alteraciones asociadas a esta parasitosis      han sido descritas la anemia y el síndrome de malabsorción, lo que también      ha sido atribuido a la sobreinfección bacteriana.<sup>8-10</sup> Es importante      destacar que en el primer caso predominaron las manifestaciones respiratorias      como tos, disnea y expectoración hemoptoica, lo que es muy característico      entre los síntomas pulmonares de la hiperinfección por <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides</i>, además se describe broncoespasmo      e insuficiencia respiratoria. </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Las radiografías de tórax pueden mostrar infiltrados      intersticiales difusos, consolidación o abscesos,<sup>11</sup> aunque en estos      casos las radiografías de tórax no mostraron alteraciones significativas.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Cuando se disemina la infección con <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i> puede alcanzar      además de los pulmones, otros órganos como corazón, hígado, ganglios linfáticos,      sistema nervioso central (SNC), estómago y piel.<sup>12</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En el segundo caso predominaron variadas manifestaciones      del SNC que pudieron obedecer a otras causas de enfermedades oportunistas      en el paciente inmunodeprimido, pero los exámenes realizados no arrojaron      otras alteraciones, además en este caso es importante destacar que se encontró      en las heces examinadas solo una larva de <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Strongyloides</i> por campo, (400X de aumento), que no se tuvo en consideración      el peligro que esto causa, pues desafortunadamente el total de larvas eliminadas      en las heces no se correlaciona con la carga de gusanos adultos y puede subestimarse      la severidad de la infección.<sup>13</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En el SNC la invasión larvaria puede producir      cuadros meningoencefalíticos.<sup>11,14</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>En los 2 pacientes se detectó una disminución      del conteo de eosinófilos, lo cual es más frecuente durante la hiperinfección.      La eosinofilia disminuye en los individuos que son tratados y en los que sufren      la forma diseminada, en quienes constituye un factor de mal pronóstico porque      está indicando una alteración importante de la respuesta inmune.<sup>4,15-17</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Ambos pacientes tuvieron un desenlace fatal      como se describe en la literatura para los pacientes con VIH/SIDA, pues la      respuesta al tratamiento puede ser pobre y son comunes las fallas terapéuticas.<sup>18</sup></span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES>La importancia de este trabajo radica en llamar      la atención ante pacientes inmunocomprometidos con síntomas gastrointestinales      y pulmonares sugestivos de infección con <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i>, en los que recomendamos      un diagnóstico precoz, para la instauración de un tratamiento oportuno y adecuado,      lo que permitiría reducir la alta tasa de mortalidad que puede provocar la      hiperinfección con este helminto. </span></p>   <h2 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Disseminated      strongyloidosis in AIDS patients: apropos of two cases</span></h2>   <h4 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Summary</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Two cases      with hyperinfection syndrome caused by <i>Strongyloides stercoralis</i> in      the development of HIV/AIDS were reported. These patients had a severe immunodepression      with lymphocyte counts of the subpopulation of CD4+ T cells under 200 cells/mm<sup>3</sup>.      In the first case, a predominance of respiratory manifestations was observed      and numerous <i>Strongyloides</i> rhabditiform larvae were found in sputum      and faeces. In the second case, the neurological manifestations were more      common, but only a larva of <i>Strongyloides stercoralis</i> could be detected      per microscopic field (100X of magnification) in faeces. Both individuals      in spite of the applied therapeutics had a fatal end. The importance of this      paper is to be aware of the possibility of an infection disseminated by this      helminth in some patients, and to be ready for a suitable diagnosis and an      adequate treatment or prevention of the fatal consequences of the infection      caused by this nematode.</span></p>       <p class=MsoNormal><b style='mso-bidi-font-weight:normal'><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Key words</span></b><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>: <i>Strongyloides stercoralis</i>, disseminated      strongyloidosis, AIDS.</span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Referencias bibliográficas</span></h4>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>1. Hagelskjaer LH. A fatal case of systemic strongyloidiasis          and review of the literature. </span><span lang=ES      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Eur J Clin Microbiol          Infect Dis 1994;13:1069-73.</span></p>       <p><span      lang=ES style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>2. Izquierdo          A. <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides</i>. En: Llop A,          Valdés-Dapena M, Suazo JL, eds. Microbiología y Parasitología Médicas. t.3.          Cap 98. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2001. p.227-38.</span></p>       <p><span      lang=ES style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>3. Celedon          JC, Mathur-Wagh U, Fox J, García R, Wiest PM. </span><span lang=EN-US      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:      EN-US'>Systemic strongyloidiasis in patients infected with the human immunodeficiency          virus. A report of 3 cases and review of the literature. Medicine 1994;73:256-63.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>4. Olmos JM, Gracia S, Villoria F, Salesa R, Gonzalez          Macias J. Disseminated strongyloidiasis in a patient with acquired immunodeficiency          syndrome. Eur J Intern Med 2004;15:529-30.</span></p>       <p><span      lang=ES style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'><span      lang=PT-BR style='color:windowtext;mso-ansi-language:PT-BR;text-decoration:      none;text-underline:none'>5. Silva CV, Ferreira MS, Borges AS, Costa-Cruz JM.</span></span><span      lang=ES style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:PT-BR'> </span><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:      11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-US'>Intestinal parasitic          infections in HIV/AIDS patients: experience at a teaching hospital in central        </span><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-US'>Brazil</span></st1:place></st1:country-region><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>. Scand J Infect Dis 2005;37:211-5.</span></p>       <p><span      lang=ES style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'><span      lang=EN-US style='color:windowtext;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-weight:      bold;text-decoration:none;text-underline:none'>6. Richesson RL</span></span><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>, </span><span lang=ES style='mso-bidi-font-size:      11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'><span      lang=EN-US style='color:windowtext;mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-weight:      bold;text-decoration:none;text-underline:none'>Hwang LY</span></span><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>. <span style='mso-bidi-font-weight:bold'>Impact          of the 1993 CDC surveillance definition of AIDS in </span></span><st1:State><st1:place><span        lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-weight:bold'>Texas</span></st1:place></st1:State><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-weight:bold'>, 1991-1994.</span><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'> </span><span lang=ES style='mso-bidi-font-size:      11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'><span      style='color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none'>Tex Med</span>    1998;94:56-63.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>7. Keiser PB, Nutman TB. <i style='mso-bidi-font-style:      normal'>Strongyloides stercoralis</i> in the immunocompromised population.          Clin Microbiol Rev 2004;17:208-17.</span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>8. Sarangarajan R, Ranganathan A, Belmonte AH, Tchertkoff          V. <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i> Infection          in AIDS. AIDS Patient Care STDS 1997;11:407-14. </span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>9. Sreenivas DV, Kumar A, Kumar YR, Bharavi C, Sundaram          C, Gayathri K. Intestinal strongyloidiasis: A rare opportunistic infection.          Indian J Gastroenterol 1997,16:105-6.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>10. Friedenberg F, Wongpraparut N, Fisher RA, Gubernick          J, Zaeri N, Eiger G, <i style='mso-bidi-font-style:normal'>et al</i>. Duodenal          obstruction caused by <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides          stercoralis</i> enteritis in a HTLV-1 Infected host. Dig Dis Sci 1999;44:1184-8.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>11. Merck Manual. Medicina Interna (CD-ROM). </span><st1:State><st1:place><span        lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-US'>Madrid</span></st1:place></st1:State><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>:Harcourt; 2000.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>12. Sarangarajan R, Belmonte AH, Tchertkoff V. <i      style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i> hyperinfection          diagnosed by gastric cytology in an AIDS patient. AIDS 1997;11:394-6.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>13. Singh S. Human strongyloidiasis in AIDS era: Its          zoonotic importance. J Assoc Physicians India 2002;50:415-22.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>14. Farreras Valnt</span><span lang=ES      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>i P, Rozman          C. Medicina Interna (CD-ROM). Madrid: Harcourt SA; 2000.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>15. Kaminsky RG. Evaluation of three methods for laboratory          diagnosis of <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Strongyloides stercoralis</i>      infection. J Parasitol 1993;79:227-80.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>16. Heyworth M. Parasitic disease immunocompromised          hosts. Gastroenterol Clin North Am 1996;25:691-707.</span></p>       <p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>17. Carvalho E, Andrade T, Andrade J, Rocha H. Immunological          features in different clinical forms of strongyloidiasis. Trans R Soc Trop          Med Hyg 1983;77:346-9.</span></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>18. Torres J, Isturiz R, Murillo J, Guzman M, Contreras          R. Efficacy of ivermectin in the treatment of strongyloidiasis complicating          AIDS. </span><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;      mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-MX'>Clin Infect Dis 1993;17:900-2.        </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES>Recibido: 12 de enero de 2006. Aprobado: 10      de abril de 2006.    <br>     </span><span lang=ES>Dra. <i style='mso-bidi-font-style:normal'>María del      C. Dorvigny Scull</i>. Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí". Autopista      Novia del Mediodía km 6½, entre Carretera Central y Autopista de Pinar del      Río. La Lisa. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: mcdorvi@ipk.sld.cu</span></p>       <p class=MsoNormal><sup><span lang=ES><a href="#autor">1</a></span></sup><a href="#autor"><span lang=ES>      Especialista de I Grado en Medicina Interna.    <br>     </span><sup><span lang=ES>2</span></sup><span lang=ES> Máster en Infectología.      Especialista de II Grado en Medicina Interna. Investigador Agregado.    <br>     </span><sup><span lang=ES>3</span></sup><span lang=ES> Doctor en Ciencias      Médicas. Especialista de II Grado en Microbiología. Investigador Auxiliar.    <br>     </span><sup><span lang=ES>4</span></sup><span lang=ES> Doctora en Ciencias      Médicas. Especialista de II Grado en Anatomía Patológica. Investigadora Titular.      </span></a><span lang=ES><a name="credito"></a> </span></p>      ]]></body>
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