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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Medicina regenerativa: Células madre en enfermedades del corazón]]></article-title>
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<kwd lng="es"><![CDATA[célula madre hematopoyética]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[infarto del miocardio]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3 align="left">Art&iacute;culos de revisi&oacute;n </h3>     <p align="left">Instituto de Hematolog&iacute;a e Inmunolog&iacute;a </p> <h2 align="left">Medicina regenerativa. C&eacute;lulas madre en enfermedades del coraz&oacute;n <strong></strong></h2>     <p>Dra. Elvira Dortic&oacute;s Balea y Dr. Porfirio Hern&aacute;ndez Ram&iacute;rez </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">La aplicaci&oacute;n de la medicina regenerativa en pacientes con enfermedades cardiovasculares, ha sido objeto de numerosas investigaciones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tanto en procesos agudos como el infarto del miocardio, cr&oacute;nicos como la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica, o ambas situaciones. Diferentes fuentes de c&eacute;lulas se han utilizado. Los primeros intentos se iniciaron en el laboratorio con c&eacute;lulas embrionarias, despu&eacute;s se comenzaron a inyectar miocitos aut&oacute;logos, obtenidos del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico y cultivado antes de su inyecci&oacute;n. M&aacute;s recientemente surgi&oacute; como una “nueva estrella” la ya bien conocida c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica adulta de la m&eacute;dula &oacute;sea. Se ha hecho evidente que las c&eacute;lulas de la medula &oacute;sea tienen la capacidad de diferenciarse hacia cardiomiocitos. El mecanismo por lo que esto ocurre no est&aacute; a&uacute;n bien dilucidado; se plantea que se debe a la plasticidad de estas c&eacute;lulas, cuando son inyectadas directamente en el &aacute;rea isqu&eacute;mica durante una cirug&iacute;a de derivaci&oacute;n o bien por v&iacute;a intracoronaria, por v&iacute;a transendoc&aacute;rdica o por v&iacute;a sist&eacute;mica. En la literatura mundial se han comunicado varios estudios al respecto, pero la mayor&iacute;a abarcan un escaso n&uacute;mero de pacientes, pocos tienen grupo control y son estudios no aleatorizados. En ellos se ha demostrado la factibilidad, eficiencia e inocuidad del proceder. Sin embargo, a&uacute;n se mantienen diferentes interrogantes sobre este proceder. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica, infarto del miocardio, cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica, medicina regenerativa. </p>     <p align="justify">Uno de los acontecimientos m&aacute;s fascinantes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido la aplicaci&oacute;n de la medicina regenerativa en las enfermedades cardiovasculares, ya que, a pesar de los recientes avances en el tratamiento m&eacute;dico y en las t&eacute;cnicas intervencionistas para revascularizar las coronarias, la enfermedad coronaria isqu&eacute;mica y la insuficiencia card&iacute;aca (IC) contin&uacute;an siendo las causas m&aacute;s frecuentes de morbilidad y mortalidad en el mundo desarrollado.<span class="superscript">1,2</span> </p>     <p align="justify">Una gran proporci&oacute;n de estos pacientes pueden desarrollar insuficiencia card&iacute;aca debido al remodelado ventricular, proceso caracterizado por una expansi&oacute;n mec&aacute;nica de la pared infartada, seguida de una progresiva dilataci&oacute;n y disfunci&oacute;n ventricular.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">Los esfuerzos para tratar pacientes con enfermedades card&iacute;acas avanzadas se hab&iacute;an centrado en el trasplante de coraz&oacute;n y m&aacute;s recientemente, en los dispositivos mec&aacute;nicos ventriculares.<span class="superscript">1</span> El trasplante de coraz&oacute;n tiene como limitante la escasez de donantes, la elevada mortalidad por infecciones secundarias a la inmunosupresi&oacute;n que requieren estos pacientes y en el caso de los dispositivos mec&aacute;nicos, el riesgo de complicaciones tromb&oacute;ticas. Por otra parte, en la mayor parte de estos pacientes, la calidad de vida es pobre y la mortalidad muy elevada. </p>     <p align="justify">Esto motiv&oacute; que se continuaran buscando alternativas terap&eacute;uticas. El surgimiento de la medicina regenerativa, basado en la plasticidad de las c&eacute;lulas madre y las evidencias de que el miocardio puede regenerarse, aunque de forma limitada, han servido de fundamento a la utilizaci&oacute;n del trasplante de c&eacute;lulas madre al coraz&oacute;n. Para reparar el coraz&oacute;n se han invocado nuevos mecanismos basados en las evidencias de que este puede sufrir un proceso de reparaci&oacute;n en la vida adulta y de que la vasculog&eacute;nesis no es una actividad dependiente solo de la etapa de desarrollo fetal.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Los nuevos conceptos sobre la plasticidad de las c&eacute;lulas madre y el conocimiento de que esta puede residir en diversos tejidos y tambi&eacute;n diferenciarse hacia diversos tejidos y &oacute;rganos, han sido aportes importantes para el desarrollo de la medicina regenerativa.<span class="superscript">5,6 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Exist&iacute;a el dogma de que el miocardio no ten&iacute;a posibilidades de regenerarse despu&eacute;s de un da&ntilde;o celular, por ejemplo, el producido por un infarto agudo del miocardio (IM), debido a que los cardiomiocitos adultos son c&eacute;lulas totalmente diferenciadas . Recientemente <strong></strong>surgieron evidencias de que existe cierto grado de mitosis y de formaci&oacute;n de nuevos miocitos, predominantemente en el borde del &aacute;rea de un IM.<span class="superscript">7,8</span> </p>     <p align="justify"><em>Anversa </em> y colaboradores<span class="superscript">7 </span>comunicaron la existencia de las c&eacute;lulas madre card&iacute;acas (CMC) residentes en el coraz&oacute;n del adulto, tanto normal como patol&oacute;gico. Estas nuevas c&eacute;lulas descritas tienen la propiedad de que pueden diferenciarse hacia c&eacute;lulas endoteliales, musculares lisas y cardiomiocitos funcionantes y, por lo tanto, son capaces de producir regeneraci&oacute;n mioc&aacute;rdica despu&eacute;s de un infarto en experimentos con ratones.<span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">En mam&iacute;feros, estas CMC son lin-, c kit+ (CD117+) y se ha demostrado que son capaces de producir regeneraci&oacute;n card&iacute;aca cuando se inyectan por v&iacute;a intravascular. 10 <strong><em></em></strong>Pero tambi&eacute;n se ha demostrado la existencia de estas CMC en el coraz&oacute;n humano y pueden dar lugar a la formaci&oacute;n de nuevos miocitos en pacientes con estenosis a&oacute;rtica<span class="superscript">11</span> y con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica.<span class="superscript">12</span> </p>     <p align="justify">Adem&aacute;s de esta CMC, en los 2 &uacute;ltimos a&ntilde;os, se han comunicado otras poblaciones de c&eacute;lulas card&iacute;acas primitivas con capacidad de diferenciarse hacia cardiomiocitos, regenerar las &aacute;reas de IM o ambas cosas.<span class="superscript">13</span> Entre estas, una poblaci&oacute;n celular denominada como poblaci&oacute;n lateral, o <em>side population </em> card&iacute;aca (SPC), con caracter&iacute;sticas similares a las que existen en la m&eacute;dula &oacute;sea (MO), ya que tienen capacidad funcional para expulsar el citofluorocromo Hoechst 33342 cuando el an&aacute;lisis se realiza en un separador de c&eacute;lulas activadas con fluorescencia (FACS). Esta SPC es inmunofenot&iacute;picamente diferente de las c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas (CMH) provenientes de la MO , est&aacute;n presentes en el coraz&oacute;n adulto normal y son capaces de diferenciarse desde el punto de vista bioqu&iacute;mico y funcional, hacia cardiomiocitos maduros, y por lo tanto, identifica a esta SPC como una fuente de progenitores card&iacute;acos diferentes.<span class="superscript">14</span> </p>     <p align="justify">La relaci&oacute;n entre los diversos tipos de progenitores card&iacute;acos no est&aacute; clara, al igual que los mecanismos por los que se mantiene una reserva de CPC bajo condiciones normales y patol&oacute;gicas; lo que s&iacute; es un hecho importante dentro de la biolog&iacute;a card&iacute;aca, es la demostraci&oacute;n de esta hip&oacute;tesis de que el coraz&oacute;n es un &oacute;rgano con capacidad de autorrenovaci&oacute;n, lo cual es un descubrimiento revolucionario en esta ciencia. </p>     <p align="justify">La nueva formaci&oacute;n de cardiomiocitos tambi&eacute;n puede deberse a que c&eacute;lulas madre residentes en la MO y otros tejidos, migren hacia el tejido card&iacute;aco da&ntilde;ado y se diferencien.<span class="superscript">15,16</span> </p>     <p align="justify">En pacientes que han sufrido un IM se ha encontrado un aumento en el n&uacute;mero de c&eacute;lulas CD34+ circulantes, con un pico m&aacute;ximo a los 7 d&iacute;as, y se propugna que esto representa una activaci&oacute;n del mecanismo de regeneraci&oacute;n ante un proceso de injuria del miocardio. Existen variables como la edad del paciente, los antecedentes de enfermedad coronaria previa, asociaci&oacute;n con infecciones, una angioplastia precoz, que parecen influir en el n&uacute;mero de estas c&eacute;lulas que pueden movilizarse hacia la sangre perif&eacute;rica (SP).<span class="superscript">17 </span></p>     <p align="justify">Otro hecho que sostiene esta hip&oacute;tesis es el quimerismo que se ha encontrado cuando se realiza trasplante de coraz&oacute;n entre personas de diferente sexo. Por lo tanto, probablemente existen 2 v&iacute;as mediante las cuales el coraz&oacute;n de un donante del sexo femenino puede ser repoblado por c&eacute;lulas del receptor masculino: </p> <ul>       <li> Por c&eacute;lulas indiferenciadas presentes en el remanente del coraz&oacute;n del receptor. </li>       <li> Por transporte a trav&eacute;s de la circulaci&oacute;n sist&eacute;mica de c&eacute;lulas indiferencias residentes en la MO del paciente trasplantado, que son capaces de movilizarse hacia el tejido da&ntilde;ado y en virtud de su plasticidad diferenciarse hacia cardiomiocitos.<span class="superscript">18,19</span> </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p align="justify">Sin embargo, esta capacidad de regeneraci&oacute;n es limitada y no es suficiente para remplazar los miocitos da&ntilde;ados despu&eacute;s de un IM. Por lo tanto, para restablecer la funci&oacute;n card&iacute;aca, se ha planteado que es necesaria la terapia celular mediante el trasplante de c&eacute;lulas que puedan producir nuevos miocitos. </p>     <p>Con la terapia celular para el coraz&oacute;n se persiguen varios objetivos:<span class="superscript">20</span> </p> <ul>       <li> Remplazar los miocitos da&ntilde;ados necr&oacute;ticos e hipofuncionantes por miocitos funcionantes (miog&eacute;nesis). </li>       <li> Mejorar la angiog&eacute;nesis y la vasculog&eacute;nesis del coraz&oacute;n da&ntilde;ado. </li>       <li> Limitar la expansi&oacute;n de la escara y de la dilataci&oacute;n ventricular, lo que potencialmente incrementa la contractilidad regional y mejora la funci&oacute;n ventricular. </li>       <li> Mejorar la funci&oacute;n contr&aacute;ctil del coraz&oacute;n. </li>     </ul>     <p align="justify">Los mecanismos por los que se puede alcanzar una mejor&iacute;a de la funci&oacute;n ventricular mediante el trasplante de c&eacute;lulas madre, no est&aacute; bien definido. Pueden participar la mejor&iacute;a de la angiog&eacute;nesis y la vasculog&eacute;nesis, la mejor&iacute;a de la sobrevida del &aacute;rea de miocardio en hibernaci&oacute;n, as&iacute; como efectos paracr&iacute;nicos de las c&eacute;lulas inyectadas y modulaci&oacute;n del tejido cicatrizal.<span class="superscript">21</span> El hecho fundamental es que estas actividades pueden disminuir o revertir el proceso de remodelado card&iacute;aco con disminuci&oacute;n del &aacute;rea del infarto, lo que trae como consecuencia la mejor&iacute;a de la funci&oacute;n ventricular. </p>     <p align="justify">La primera aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de la terapia celular se report&oacute; por <em>Menasch&eacute; </em> en un estudio de fase 1 en que se trasplantaron mioblastos esquel&eacute;ticos.<span class="superscript">22</span> En ese mismo a&ntilde;o, <em>Orlic </em> demostr&oacute; que las CMH pod&iacute;an transdiferenciarse hacia cardiomiocitos en ratones que hab&iacute;an sufrido un da&ntilde;o mioc&aacute;rdico.<span class="superscript">23</span> Esto marc&oacute; un hito en el campo de la terapia celular en pacientes con IM, IC o ambos procesos. Las CMH se han inyectado, tanto directamente en el tejido muscular que rodea al &aacute;rea infartada, como por v&iacute;a intracoronaria mediante cateterismo o por v&iacute;a transendoc&aacute;rdica. As&iacute; comenzaron los estudios experimentales en animales, tratando de explicar todos los mecanismos por los que este proceder podr&iacute;a ser &uacute;til. No obstante, a&uacute;n no existen conclusiones, pero se debe resaltar el hecho de que la terapia celular se ha movido r&aacute;pidamente del &aacute;rea experimental a la cl&iacute;nica. Si bien los datos preliminares apoyan la utilidad de la terapia celular para su aplicaci&oacute;n en la regeneraci&oacute;n del miocardio isqu&eacute;mico, muchos aspectos quedan a&uacute;n por dilucidar, lo que ha ocasionado que existan muchas interrogantes sobre este proceder, entre ellas: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> &iquest;Cu&aacute;l es el mejor tipo de c&eacute;lula a administrar? </li>       <li> &iquest;Las c&eacute;lulas deben ser procesadas o deben ser administradas como poblaciones celulares sin purificar? </li>       <li> &iquest;Cu&aacute;l es la fuente de c&eacute;lulas m&aacute;s apropiada? </li>       <li> &iquest;Por que v&iacute;a se administran? </li>       <li> &iquest;En qu&eacute; enfermos se debe aplicar esta terapia: en agudos o en cr&oacute;nicos? </li>       <li> &iquest;Cu&aacute;l es el n&uacute;mero &oacute;ptimo de c&eacute;lulas a administrar? </li>     </ul> <h4>Tipo de c&eacute;lula </h4>     <p align="justify">En estudios experimentales se han evaluado diversos tipos de poblaciones celulares para su aplicaci&oacute;n en la terapia celular del coraz&oacute;n, denominada cardiomioplastia. Las c&eacute;lulas empleadas en este proceder han sido las c&eacute;lulas embrionarias, los mioblastos y m&aacute;s recientemente ha adquirido gran auge la c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica.<span class="superscript">15,24</span> Sus principales caracter&iacute;sticas se muestran en la tabla 1. </p>     <p align="center">Tabla 1 . C&eacute;lulas empleadas en la regeneraci&oacute;n card&iacute;aca </p> <table width="200" align="center" cellspacing="3">   <tr>     <td>    <div align="center">Caracter&iacute;sticas </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Mioblastos aut&oacute;logos</div></td>     <td>    <div align="center">Mioblastos alog&eacute;nicos </div></td>     <td>    <div align="center">CMH </div></td>     <td>    <div align="center">C&eacute;lulas embrionarias </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Necesidad de inmunosupresi&oacute;n </td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>     <div align="center">+  </div></td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">&plusmn;</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Carcinog&eacute;nesis</td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">?</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">++</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Disponibilidad </td>     <td>    <div align="center">+</div></td>     <td>    <div align="center">&plusmn;</div></td>     <td>    <div align="center">++</div></td>     <td>    <div align="center">&plusmn; </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Transformaci&oacute;n en cardiomiocitos (plasticidad) </td>     <td>    <div align="center">+ </div></td>     <td>    <div align="center">+ </div></td>     <td>    <div align="center">+ </div></td>     <td>    <div align="center">+ </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Arritmogen&eacute;sis </td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">+ </div></td>     <td>    <div align="center">+</div></td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">-</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Problemas &eacute;ticos</td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">&plusmn;</div></td>     <td>    <div align="center">-</div></td>     <td>    <div align="center">++ </div></td>   </tr> </table>     <p align="center">CMH: c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica. </p>     <p align="center">Tabla 2. Estudios cl&iacute;nicos con c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas inyectadas por v&iacute;a intracoronaria </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="685" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Autores (bibliograf&iacute;a) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">Enfermedad </p></td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Tipo de c&eacute;lula </p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">Pacientes/ controles </p>     </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Finalidad </p></td>     <td width="108" valign="top">    <p>Resultados </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">Strauer 2002 (38) </td><td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>         </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">CD133+, MO </p>        </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">10/10 </p>        </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Factible Segura No MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Assmus     <br>       TOPCARE-AMI 2002 (52) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>        </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Mononucleares, MO </p>        </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">20/11 </p>        </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI VSF </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura MS Reducci&oacute;n significativa </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Wollert 2004 BOOST (58) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>        </td>     <td width="132" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Mononucleares, MO </p>        </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">30/30 </p>        </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Cheng 2004 (57) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">CIC </p>        </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Mononucleares, MO </p>        </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">34/35 </p>        </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI VSF </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura MS MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Kang 2004 60) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>        </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Movilizadas con FC-G, SP </p>        </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">20-7 10 SP 10 FC-G </p>             <p align="center">&nbsp; </p></td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Aumento de re-estenosis MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Fern&aacute;ndez-Avil&eacute;s 2004 (44) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>     </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Mononucleares, MO </p>     </td>     <td width="96" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">20/13 </p>     </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI Movilidad pared </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura MS MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Kuethe 2004 (55) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>     </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Mononucleares, MO </p>     </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">5/0 </p>     </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI Movilidad pared </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura No MS No MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>anderheyen 2004 (54) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">IMA </p>     </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">CD 133+ , MO </p>     </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">12/10 </p>     </td>     <td width="120" valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI Perfusi&oacute;n </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura MS MS </p>             <p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="685" valign="top">    <p>Janssens 2006 (53) </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">IMA </p>     </td>     <td width="132" valign="top">    <p align="center">Mononucleares, MO </p>     </td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">33/34 Aleatorio Doble ciego </p>     </td>     <td width="120" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Factibilidad Seguridad FEVI </p>     </td>     <td width="108" valign="top">    <p>Factible Segura No MS</p>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">MA: infarto agudo del miocardio; CIC: cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica; MO: m&eacute;dula &oacute;sea; SP: sangre perif&eacute;rica; FC-G: factor de crecimiento granuloc&iacute;tico; FEVI: fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo; VSF: volumen sist&oacute;lico final; MS: mejor&iacute;a significativa. </p>     <p align="justify">El tipo de c&eacute;lula m&aacute;s l&oacute;gico para la terapia celular ser&iacute;a el cardiomiocito normal, pero se ha demostrado que el trasplante de cardiomiocitos adultos y fetales da lugar a injertos muy peque&ntilde;os y usualmente mueren despu&eacute;s de implantados, debido a su baja capacidad de divisi&oacute;n. El mioblasto esquel&eacute;tico ha sido hasta el momento la fuente de c&eacute;lulas m&aacute;s empleadas, sobre todo en estudios experimentales, teniendo en cuenta que son c&eacute;lulas con una alta capacidad proliferativa <em>in vitro</em>, su propia esencia de ser c&eacute;lulas provenientes del tejido muscular, por lo que tienen pocas posibilidades de formaci&oacute;n de tumores, y por otra parte, son de f&aacute;cil obtenci&oacute;n de forma aut&oacute;loga y muy resistentes a la isquemia.<span class="superscript">25</span> Trabajos en que se han empleado modelos animales con cardiopat&iacute;as, tanto agudas como cr&oacute;nicas, han demostrado la capacidad de los mioblastos esquel&eacute;ticos para lograr un implante duradero, cuando se trasplante un n&uacute;mero suficiente de c&eacute;lulas. Entre sus inconvenientes est&aacute; que el acoplamiento el&eacute;ctrico de estas c&eacute;lulas implantadas es objeto de controversia, ya que en trabajos experimentales se han detectado arritmias y hasta muerte s&uacute;bita.<span class="superscript">26</span> Todo esto ha limitado su uso para la terapia celular. Sin embargo, se han publicado 6 ensayos cl&iacute;nicos en humanos, inyectando mioblastos conjuntamente con otros procedimientos para revascularizar las coronarias, y los resultados han demostrado una mejor&iacute;a de la funci&oacute;n mioc&aacute;rdica, sobre todo, la funci&oacute;n sist&oacute;lica. Esta fuente de c&eacute;lulas se contin&uacute;a investigando por las potenciales ventajas que posee.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">Las c&eacute;lulas embrionarias tienen la gran ventaja de su probada capacidad de diferenciaci&oacute;n, pero enfrentan, sobre todo, problemas &eacute;ticos, y adem&aacute;s son potencialmente carcinog&eacute;nicas.<span class="superscript">28</span> Por todo esto, ha tomado auge el trasplante de c&eacute;lulas madre provenientes de la MO. Existen limitaciones te&oacute;ricas para utilizar cl&iacute;nicamente la MO como fuente de c&eacute;lulas madre para regenerar el miocardio. Aunque la mayor&iacute;a de los autores encuentran que estas c&eacute;lulas se diferencian hacia cardiomiocitos, en otros trabajos no se ha demostrado esta potencialidad.<span class="superscript">29</span> El mecanismo de diferenciaci&oacute;n, para la mayor&iacute;a de los autores, est&aacute; condicionado por la plasticidad de las c&eacute;lulas progenitoras. Posteriormente, este concepto de plasticidad fue cuestionado, ya que no se observ&oacute; una verdadera transdiferenciaci&oacute;n y entonces se ha propuesto un mecanismo de “fusi&oacute;n celular” como una posibilidad alternativa. Recientemente, se ha expuesto que el mecanismo que sostiene la terapia celular es m&aacute;s complejo de lo que se hab&iacute;a anticipado y que las c&eacute;lulas progenitoras liberan factores angiog&eacute;nicos, protegen a los cardiomiocitos de la apoptosis, inducen la proliferaci&oacute;n de los cardiomiocitos end&oacute;genos y pueden reclutar las c&eacute;lulas madre card&iacute;acas residentes en el coraz&oacute;n. Tambi&eacute;n se adjudican ciertos efectos paracr&iacute;nicos a las c&eacute;lulas implantadas que podr&iacute;an contribuir a la producci&oacute;n de vasculog&eacute;nesis y remodelaci&oacute;n ventricular.<span class="superscript">30,31</span> Independientemente del mecanismo que sea, s&iacute; existe un consenso general de que la terapia celular tiene la potencialidad de mejorar la perfusi&oacute;n y la contractilidad del miocardio da&ntilde;ado.<span class="superscript">32</span> </p>     <p align="justify">Es importante demostrar que las c&eacute;lulas implantadas se han integrado al nuevo microambiente, que tienen las caracter&iacute;sticas estructurales y bioqu&iacute;micas del tejido en que se han transformado, que han sobrevivido y que han adquirido las funciones del nuevo tejido, as&iacute; como que existe un acoplamiento electromec&aacute;nico completo. Este acoplamiento entre el m&uacute;sculo card&iacute;aco y las c&eacute;lulas implantadas, puede demostrarse por la expresi&oacute;n persistente de ciertas prote&iacute;nas como la N-caderina y la conectina-43, que se expresan en los cardiomiocitos normales y que permitir&iacute;an comprobar la invasi&oacute;n de la barrera del tejido fibroso por las c&eacute;lulas implantadas.<span class="superscript">33</span> </p>     <p align="justify">Se conoce que en la MO existe una poblaci&oacute;n celular muy heterog&eacute;nea, aunque los diversos tipos de c&eacute;lulas progenitoras, as&iacute; como los mecanismos de control de su funci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n, a&uacute;n no est&aacute;n bien comprendidos.<span class="superscript">34</span> Se encuentran progenitores hematopoy&eacute;ticos (CD34+), precursores endoteliales (CD 133+), las c&eacute;lulas mesenquimales (estromales) (CD34-), otras denominadas como poblaci&oacute;n lateral y las c&eacute;lulas progenitoras adultas multipotentes, conocidas por sus siglas en ingl&eacute;s como MAPC. Por lo tanto, de los diferentes tipos de c&eacute;lulas madre, las provenientes de la MO parecen ser, hasta el momento, las que han demostrado mayor capacidad de diferenciarse hacia fibras musculares card&iacute;acas o a c&eacute;lulas endoteliales, y por este motivo, han sido las que se han utilizado en la mayor&iacute;a de los estudios cl&iacute;nicos provenientes de diferentes pa&iacute;ses y publicados en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os. </p> <h4 align="justify">M&eacute;todos de separaci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Para algunos autores es importante separar una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica a la que se atribuye la capacidad de diferenciarse hacia cardiomiocitos, pero los trabajos que comparan la capacidad regenerativa de cada una de las subpoblaciones celulares de la MO son escasos, mientras que en otras investigaciones se utilizan las c&eacute;lulas totales de la MO, ya que se plantea que en ellas est&aacute;n todas las c&eacute;lulas progenitoras con capacidad de transdiferenciaci&oacute;n y no es necesario emplear m&eacute;todos que son costosos, que requieren manipulaci&oacute;n <em>ex vivo </em> y demoran la aplicaci&oacute;n de esta terapia.<span class="superscript">35 </span></p>     <p align="justify">Una vez obtenidas las c&eacute;lulas de la MO pueden emplearse m&eacute;todos de aislamiento y selecci&oacute;n celular, ya sea por anticuerpos monoclonales para separar poblaciones celulares muy espec&iacute;ficas o por t&eacute;cnicas de separaci&oacute;n por gradientes de Ficoll, con lo que se obtienen todas las c&eacute;lulas mononucleares. Experimentalmente, las c&eacute;lulas de la MO pueden ser inducidas a prediferenciarse en miocitos mediante un sistema de cocultivo con cardiomiocitos<span class="superscript">36</span> y la inclusi&oacute;n de 5-azacitidina en los cultivos. Estos intentos pueden ser efectivos en el manejo de la remodelaci&oacute;n card&iacute;aca; sin embargo, las pruebas cl&iacute;nicas pueden ser comprometidas por las mutaciones potenciales debidas a la 5-azacitidina.<span class="superscript">37</span> En otros trabajos, las c&eacute;lulas extra&iacute;das son colocadas en medios de cultivo que favorecen su diferenciaci&oacute;n y aumentan su n&uacute;mero.<span class="superscript">38 </span></p>     <p align="justify">Las CMH pueden obtenerse de la MO con el procedimiento habitual, y esta es la fuente m&aacute;s utilizada. Pero tambi&eacute;n pueden obtenerse de la sangre perif&eacute;rica, despu&eacute;s de ser movilizadas mediante el uso de factores de crecimiento, como el granuloc&iacute;tico (FC-G), el de granuloc&iacute;tico y macr&oacute;fagos (FC-GM), el factor de <em>stem cell </em> (FC-S) o una asociaci&oacute;n de factores.<span class="superscript">39</span> El FC-G se ha empleado como tratamiento &uacute;nico en la etapa isqu&eacute;mica aguda, ya que potencializa el proceso natural de movilizaci&oacute;n celular posinfarto. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otra fuente de c&eacute;lulas que se ha empleado es el cord&oacute;n umbilical, pero este proceder esta a&uacute;n en fase investigativa.<span class="superscript">40</span> </p> <h4>Formas de administraci&oacute;n </h4>     <p align="justify">La regla de oro en relaci&oacute;n con la forma de administraci&oacute;n es trasplantar el n&uacute;mero suficiente de c&eacute;lulas en la regi&oacute;n del miocardio da&ntilde;ada y alcanzar el m&aacute;ximo de retenci&oacute;n de las c&eacute;lulas en dicha regi&oacute;n. Es importante el lugar de la administraci&oacute;n, no solo para inyectar con certeza en el sitio de la lesi&oacute;n, sino porque las c&eacute;lulas parecen diferenciarse hacia la estirpe celular del sitio en que se inyectan. La mortalidad celular puede ser muy alta cuando se implantan en el centro de una escara fibr&oacute;tica, debido a la disminuci&oacute;n de nutrientes y de ox&iacute;geno que tiene el miocardio isqu&eacute;mico. El implante de las c&eacute;lulas debe hacerse preferentemente en las &aacute;reas perif&eacute;ricas (zonas intermedias entre escaras y miocardio normal) y la asociaci&oacute;n con angiog&eacute;nesis terap&eacute;utica puede mejorar la sobrevida celular.<span class="superscript">41</span> </p>     <p>Las rutas de administraci&oacute;n se muestran en la figura. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/v22n1/f0103106.jpg"><img src="/img/revistas/v22n1/hihf0103106.jpg" width="153" height="173" border="0"></a></p>     
<p align="center">Figura. V&iacute;as de administraci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre en cardiopat&iacute;as. a) transepic&aacute;rdica; b) intracoronaria; c) transendoc&aacute;rdica; d) intravenosa. </p>     <p><strong></strong>Estas pueden ser: </p>     <p>a) Transvascular: </p>     <p align="justify">Co mprende: la v&iacute;a endovenosa, la inyecci&oacute;n intracoronaria y la movilizaci&oacute;n de c&eacute;lulas progenitoras hacia la sangre perif&eacute;rica. La forma transvascular ha sido la ruta m&aacute;s empleada en el infarto en fase aguda, cuando el IM es reciente y se hace reperfusi&oacute;n, momento en que las mol&eacute;culas de adhesi&oacute;n se expresan de forma significativa. </p>     <p align="justify"><em>La v&iacute;a intravenosa</em>:  consiste en la inyecci&oacute;n de las c&eacute;lulas al torrente sangu&iacute;neo mediante un cat&eacute;ter venoso central. Tiene la ventaja de ser un procedimiento simple, que se puede emplear en casos con infarto agudo. Sin embargo, tiene la desventaja potencial de que la dispersi&oacute;n de las c&eacute;lulas hacia otros &oacute;rganos reduce el n&uacute;mero de c&eacute;lulas que llegan al miocardio y se adhieren a &eacute;l.<span class="superscript">42</span> </p>     <p>El proceso de incorporaci&oacute;n implica una interacci&oacute;n c&eacute;lula-tejido circundante y c&eacute;lula-c&eacute;lula, lo que trae como consecuencia que la c&eacute;lula trasplantada se implante en el tejido del receptor.<span class="superscript">43</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>La infusi&oacute;n intracoronaria</em>:  es similar a la t&eacute;cnica de cateterizaci&oacute;n, por lo tanto, puede realizarse en cualquier instituci&oacute;n que realice coronariograf&iacute;a. Las c&eacute;lulas se inyectan a trav&eacute;s de un cat&eacute;ter intracoronario y dependiendo del lugar donde este se encuentre, las c&eacute;lulas se dispersan por el lecho arterial coronario o se sit&uacute;an en un &aacute;rea espec&iacute;fica del miocardio. Esta t&eacute;cnica, que se ha empleado en el IM agudo, tambi&eacute;n puede ser muy &uacute;til en el caso de las miocardiopat&iacute;as idiop&aacute;ticas, donde no existe un &aacute;rea o zona de infarto bien delimitada y as&iacute; las c&eacute;lulas se dispersan a trav&eacute;s de la circulaci&oacute;n coronaria hacia diferente &aacute;reas afectadas.<span class="superscript">38</span> En el caso de un IM, el cat&eacute;ter se coloca cerca del &aacute;rea de necrosis para depositar mayor n&uacute;mero de c&eacute;lulas en esta &aacute;rea afectada.<span class="superscript">39</span> </p>     <p align="justify"><em>Movilizaci&oacute;n de CMH de la sangre perif&eacute;rica</em>: este m&eacute;todo reciente ha generado nuevas expectativas, es el uso de factores estimuladores de la movilizaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre end&oacute;genas, sin realizar extracci&oacute;n, basados en la hip&oacute;tesis de que por un mecanismo de atracci&oacute;n, estas c&eacute;lulas migran hacia el &aacute;rea de tejido da&ntilde;ado, donde se asientan y diferencian.<span class="superscript">44</span> </p>     <p align="justify">M&aacute;s frecuentemente se utilizan progenitores celulares que pueden recogerse por af&eacute;resis de sangre perif&eacute;rica, despu&eacute;s de movilizarlos mediante la inyecci&oacute;n sist&eacute;mica de un factor de crecimiento e inyectarlos directamente en el &aacute;rea afectada o readministrarlos por v&iacute;a intracoronaria.<span class="superscript">45,46 </span></p>     <p><strong><em> </em></strong>b) Inyecci&oacute;n directa en el m&uacute;sculo card&iacute;aco: </p>     <p>Esta es la ruta preferida en pacientes en fases m&aacute;s avanzadas con cardiomiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica y enfermedad coronaria avanzada. </p>     <p align="justify"><em>Por v&iacute;a transepic&aacute;rdica </em>: las c&eacute;lulas se inyectan directamente en el miocardio. En humanos esta v&iacute;a se ha utilizado hasta el momento en conjunto con una cirug&iacute;a de revascularizaci&oacute;n o <em>by-pass</em>,  o durante la colocaci&oacute;n de un dispositivo mec&aacute;nico ventricular.<span class="superscript">47</span> </p>     <p align="justify">La inyecci&oacute;n de las c&eacute;lulas se hace directamente en el &aacute;rea afectada y sus bordes. Te&oacute;ricamente, representa la forma m&aacute;s precisa de administraci&oacute;n de las c&eacute;lulas y ha sido la forma m&aacute;s empleada en los estudios cl&iacute;nicos. Tiene la limitante de que solo se puede realizar a pacientes que van a ser sometidos a cirug&iacute;a de revascularizaci&oacute;n, debido al riesgo quir&uacute;rgico y anest&eacute;sico. La ventaja potencial de este proceder es la posibilidad de visualizar directamente el &aacute;rea necr&oacute;tica e inyectar las c&eacute;lulas con mayor precisi&oacute;n, mediante agujas finas de calibre 25, en el &aacute;rea afectada y en la que la circunda. Se administran repetidas inyecciones de peque&ntilde;os vol&uacute;menes que aportan numerosas c&eacute;lulas. Por esta v&iacute;a tambi&eacute;n se han inyectado CMH por toracotom&iacute;a m&iacute;nima en pocos casos, pero con este proceder se ha observado una alta frecuencia de arritmias. <strong></strong></p>     <p align="justify"><em>La v&iacute;a transendoc&aacute;rdica </em> cada d&iacute;a va ganando m&aacute;s popularidad. Se hace por v&iacute;a perc&uacute;tanea y se emplea un sistema de mapeo electromec&aacute;nico mediante un cat&eacute;ter denominado <em>cell-fix </em> NOGA, que incluye un m&eacute;todo de identificaci&oacute;n electrofisiol&oacute;gica del &aacute;rea infartada y simult&aacute;neamente se hace el tratamiento celular, inmovilizando mediante succi&oacute;n la zona infartada con un sistema desplegable tipo “ventosa”. As&iacute; es posible determinar con precisi&oacute;n qu&eacute; &aacute;rea del miocardio est&aacute; viable y cu&aacute;l no, y se precisa mejor el sitio de la inyecci&oacute;n. La desventaja es lo costoso del sistema y que no todos los centros tienen acceso a este.<span class="superscript">48</span> </p>     <p align="justify"><em>Inyecci&oacute;n a trav&eacute;s de las venas coronarias: </em>e ste sistema se basa en el empleo de un cat&eacute;ter que tiene incorporado en su punta un sistema de ultrasonido para guiarlo y una aguja extensible que permite la inyecci&oacute;n de las c&eacute;lulas mononucleares en el miocardio. Este m&eacute;todo se ha empleado de forma experimental en pacientes con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica, para inyectar mioblastos en las &aacute;reas de miocardio no viables. En contraste con la v&iacute;a transendoc&aacute;rdica, en que las c&eacute;lulas se inyectan en forma perpendicular a la pared ventricular, con este sistema se inyectan en forma paralela a la pared del ventr&iacute;culo y con mayor profundidad. Se debe destacar que la colocaci&oacute;n del cat&eacute;ter en <strong></strong>la vena coronaria espec&iacute;fica no es un procedimiento f&aacute;cil ni carente de riesgo.<span class="superscript">49</span> </p> <h4>Momento de la administraci&oacute;n </h4>     <p>La terapia celular tiene indicaciones en diferentes situaciones: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Eventos agudos, como el IM y traumas card&iacute;acos. </p>     <p>&#149;&nbsp; Enfermedades cr&oacute;nicas: cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica, miocardiopat&iacute;as dilatadas, cardiopat&iacute;a en el curso de la enfermedad de Chagas.<span class="superscript">50</span> </p>     <p align="justify">No existen conclusiones sobre cu&aacute;l es el momento &oacute;ptimo para efectuar el trasplante de c&eacute;lulas despu&eacute;s de un IM. Algunos estudios en modelos animales, as&iacute; como en humanos, sugieren que el tratamiento con c&eacute;lulas es m&aacute;s beneficioso despu&eacute;s del proceso agudo inflamatorio que sigue al IM, pero antes de que comience la fase activa del remodelado ventricular.<span class="superscript">51</span> </p>     <p>Sin embargo, en 2 ensayos cl&iacute;nicos con la utilizaci&oacute;n de CMH, el beneficio de la funci&oacute;n se encontr&oacute; trasplantado c&eacute;lulas pocas horas despu&eacute;s del infarto.<span class="superscript">38,52 </span></p>     <p align="justify">Debido a la fisiopatolog&iacute;a de la evoluci&oacute;n del IM, parece ser que el momento del trasplante tiene un efecto sobre el proceso de transdiferenciaci&oacute;n <em>in vivo</em>. Si la transdiferenciaci&oacute;n es dependiente del medio, como sugieren algunos trabajos, y las CMH se inyectan en una zona de escara fibr&oacute;tica, se diferenciar&aacute;n hacia fibroblastos, mientras que si se inyectan de forma temprana en la zona del infarto donde a&uacute;n existe miocardio viable, esto inducir&aacute; a las c&eacute;lulas trasplantadas a diferenciarse hacia c&eacute;lulas musculares, y as&iacute; contribuir a la miog&eacute;nesis. Como la CMH responde de forma diferente a la respuesta inflamatoria del hu&eacute;sped y los diversos tipos de c&eacute;lulas tienen diferentes momentos &oacute;ptimos para que ocurra el implante con el m&aacute;ximo de beneficio, se requiere la realizaci&oacute;n de estudios que permitan esclarecer y definir lo relacionado con el momento &oacute;ptimo para la administraci&oacute;n celular. </p> <h4>N&uacute;mero de c&eacute;lulas a administrar </h4>     <p>El n&uacute;mero de CMH administradas ha sido variable en los diferentes trabajos. Para su identificaci&oacute;n se ha utilizado generalmente el marcador CD34+. </p>     <p>El numero de c&eacute;lulas esta en dependencia de: </p> <ul>       <li> Tipo de c&eacute;lula: cuando se administra una poblaci&oacute;n de c&eacute;lulas de la MO sin purificar su n&uacute;mero ha variado entre 1 a 10 x 10 6 c&eacute;lulas CD34+, 38,53 mientras que cuando se emplean fracciones celulares purificadas, como la CD 133+ su n&uacute;mero ha sido de 1,5 a 2,8 x 10 6 . 47 </li>       <li> Fuente de obtenci&oacute;n: en el caso de trasplantes con c&eacute;lulas movilizadas y obtenidas de la SP , la cantidad ha oscilado entre 13 y 80 x 10 6 de CD34+ y entre 4,5 y 63,5 x 10 9 las de CMN+, 45 n&uacute;mero mayor que el que se obtiene de MO. </li>       <li> V&iacute;a de administraci&oacute;n: cuando se emplea la v&iacute;a intravascular, el n&uacute;mero de c&eacute;lulas requeridas es mayor por la dispersi&oacute;n celular que ocurre, mientras que en la inyecci&oacute;n intramioc&aacute;rdica, ya sea por v&iacute;a epic&aacute;rdica o transendoc&aacute;rdica, se utiliza una cantidad menor de c&eacute;lulas. De hecho, se ha evaluado como una posibilidad el efectuar implantes celulares repetidos cuando se utilizan cat&eacute;teres percut&aacute;neos. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p align="justify">No existen estudios que comparen el n&uacute;mero de c&eacute;lulas administradas con la mejor&iacute;a de la funci&oacute;n mioc&aacute;rdica. Con toda seguridad, la continuidad de los estudios en este campo permitir&aacute;n precisar la cantidad &oacute;ptima de c&eacute;lulas a implantar. </p> <h4>Ensayos cl&iacute;nicos </h4>     <p align="justify">Se han comunicado numerosos estudios, pero la mayor&iacute;a son con escaso n&uacute;mero de pacientes, varios carecen de grupo control y no han sido aleatorizados. En las tablas 2 y 3 se muestra un resumen de los trabajos m&aacute;s importantes publicados, los diferentes procedimientos utilizados, las v&iacute;as de inyecci&oacute;n, la asociaci&oacute;n con cirug&iacute;a de revascularizaci&oacute;n o la no existencia de dicha asociaci&oacute;n, as&iacute; como los principales resultados obtenidos. </p>     <p align="center">Tabla 3. Estudios cl&iacute;nicos con c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas inyectadas por v&iacute;as epic&aacute;rdica y transendoc&aacute;rdica</p> <table width="94%" align="center" cellspacing="3">   <tr>     <td width="14%">    <p align="center">Autores (bibliograf&iacute;a) </p>    </td>     <td width="11%">    <div align="center">Enfermedad</div></td>     <td width="19%">    <div align="center">Tipo de c&eacute;lula</div></td>     <td width="19%">    <div align="center">V&iacute;a de administraci&oacute;n </div></td>     <td width="12%">    <p align="center">Pacientes/ controles </p>    </td>     <td width="13%">    <div align="center">Finalidad </div></td>     <td width="12%">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Resultados </div></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p>Stamm 2003 (47) </p>           <p>&nbsp; </p></td>     <td valign="top">    <p align="center">CIC </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">45+ CD133+ MO </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">Epic&aacute;rdica con revascularizaci&oacute;n </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">6/0 </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI Perfusi&oacute;n </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factible Segura MS en 4 pacientes MS en 5 pacientes </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p>Perin 2003 (48) </p>     </td>     <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">CIC </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">MononuclearesMO </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">Transendoc&aacute;rdica </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">14/7 </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI VSF </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factible Segura MS Reducci&oacute;n significativa </p>             <p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">Tse 2003 (62) </td>     <td valign="top">CIC</td>     <td valign="top">    <p align="center">Mononucleares MO </p>    </td>     <td valign="top">    <p align="center">Transendoc&aacute;rdica Sistema NOGA</p>    </td>     <td valign="top">    <div align="center">8/0 </div></td>     <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Factibilidad Seguridad FEVI Movilidad pared Adelgazamiento pared </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factible Segura No MS MS MS </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p>Fuchs 2003 (59) </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">CIC </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">Mononucleares MO </p>     </td>     <td valign="top">    <p align="center">Transendoc&aacute;rdica </p>             <p align="center">&nbsp; </p>             <p align="center">&nbsp; </p></td>     <td valign="top">    <p align="center">10/0 </p>     </td>     <td valign="top">    <p>Factibilidad Seguridad FEVI Angina Isquemia de estr&eacute;s</p>     </td>     <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Factible Segura No MS MS MS</p>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">CIC: cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica; MO: m&eacute;dula &oacute;sea; FEVI: fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo; VSF: volumen sist&oacute;lico final; MS: mejor&iacute;a significativa. </p>     <p align="justify">En estos se ha demostrado la factibilidad, eficiencia e inocuidad del proceder, y en su mayor&iacute;a, encuentran una mejor&iacute;a de la funci&oacute;n ventricular. En un estudio reciente realizado a doble ciegas y con los pacientes aleatorizados, no se obtuvo mejor&iacute;a de la funci&oacute;n global del ventr&iacute;culo izquierdo, aunque se consider&oacute; que posiblemente s&iacute; mejore el proceso de remodelado card&iacute;aco despu&eacute;s del infarto. </p>     <p align="justify">Los ensayos cl&iacute;nicos han incluido, fundamentalmente, grupos de pacientes con IM agudo que han recibido angioplastia e implantaci&oacute;n de <em>stent </em>para reabrir la coronaria afectada. La v&iacute;a intracoronaria en el IM agudo es la que m&aacute;s se ha empleado por los diferentes investigadores.<span class="superscript">42,52-58 </span></p>     <p align="justify">La experiencia en un grupo de m&aacute;s de 100 pacientes en que se ha empleado este m&eacute;todo, sugiere que la inyecci&oacute;n intracoronaria de c&eacute;lulas mononucleares de la MO sin purificaci&oacute;n, es segura. La inyecci&oacute;n no provoc&oacute; un da&ntilde;o isqu&eacute;mico adicional al miocardio, no produjo reacci&oacute;n inflamatoria sist&eacute;mica ni aument&oacute; el n&uacute;mero de reestenosis. Tampoco se asoci&oacute; con arritmias supraventriculares. El uso de c&eacute;lulas de MO separadas con gradiente de <em>Ficoll </em> no produjo calcificaciones intramioc&aacute;rdicas ni formaci&oacute;n de tumores en un per&iacute;odo de observaci&oacute;n de 12 a 18 meses.<span class="superscript">38,54</span> </p>     <p align="justify">En un estudio se encontr&oacute; incremento en la frecuencia de reestenosis en el grupo de pacientes a los que se administraron c&eacute;lulas progenitoras obtenidas de la sangre perif&eacute;rica despu&eacute;s de la administraci&oacute;n de FC-GM, lo que se atribuy&oacute; principalmente al uso de este factor de crecimiento para la movilizaci&oacute;n.<span class="superscript">59</span> Este aspecto no est&aacute; totalmente esclarecido y es a&uacute;n objeto de estudios.<span class="superscript">60</span> </p>     <p align="justify">En otro grupo de pacientes con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica, se inyectaron las c&eacute;lulas directamente en el m&uacute;sculo card&iacute;aco. Se emple&oacute; la v&iacute;a transepic&aacute;rdica y la transendoc&aacute;rdica, con el objetivo fundamental de producir angiog&eacute;nesis.<span class="superscript">61,62 </span></p>     <p align="justify">En casi todos se utilizaron c&eacute;lulas mononucleares no purificadas, aunque algunos autores utilizaron la fracci&oacute;n de c&eacute;lulas con marcadores CD133+, 54 con el objetivo primordial de producir angiog&eacute;nesis, ya que este ant&iacute;geno solo se expresa en las CPH m&aacute;s inmaduras y en los precursores endoteliales, y ambas poblaciones colaboran en el proceso de vascularizaci&oacute;n de los tejidos isqu&eacute;micos. Solo el 1% de las c&eacute;lulas nucleadas de la MO tienen este marcador, y por lo tanto, solo se puede obtener un n&uacute;mero muy peque&ntilde;o de c&eacute;lulas para estos objetivos terap&eacute;uticos.<span class="superscript">63</span> </p>     <p align="justify">Ahora bien, entre las limitaciones est&aacute;n que el n&uacute;mero de pacientes incluidos en las diferentes series es escaso, el tiempo de seguimiento es corto en general y las indicaciones no son uniformes. Los procedimientos para evaluar los resultados no son siempre similares. Hay series que tratan pacientes en fase aguda, otros en fase cr&oacute;nica, pacientes con insuficiencia card&iacute;aca isqu&eacute;mica no susceptible de trasplante. Tambi&eacute;n var&iacute;an las v&iacute;as de administraci&oacute;n, al igual que el sitio de inyecci&oacute;n, unas veces intra infarto, mientras que en otras se hace peri infarto. </p>     <p align="justify">Estos estudios, al final, llegan a una conclusi&oacute;n com&uacute;n, pues acaban reconociendo que la regeneraci&oacute;n mioc&aacute;rdica en el &aacute;mbito cl&iacute;nico no ha hecho m&aacute;s que empezar, y ser&aacute;n necesarias series m&aacute;s numerosas estudiadas con una metodolog&iacute;a estricta que permita demostrar que la terapia regenerativa mioc&aacute;rdica, adem&aacute;s de ser un m&eacute;todo factible y seguro, es una t&eacute;cnica eficaz. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Por ello se requiere dise&ntilde;ar investigaciones que permitan avalar los resultados, cumpliendo todos los requerimientos necesarios. Para muchos, los estudios cl&iacute;nicos han sido precoces, y arguyen que todav&iacute;a no se conocen exactamente los mecanismos mediante los cuales act&uacute;a la terapia celular, pero para otros esto se justifica por las ventajas potenciales que ofrece este tipo de tratamiento. Lo cierto es que, en este campo, la cl&iacute;nica se ha ido por delante de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica, ya que hay muchos aspectos que requieren ser precisados, como la duraci&oacute;n del implante, la capacidad de las c&eacute;lulas implantadas para diferenciarse y mantener el fenotipo de cardiomiocitos y al mismo tiempo, integrarse el miocardio que sirve de hospedero y contribuir a mejorar la funci&oacute;n contr&aacute;ctil. La respuesta de las c&eacute;lulas implantadas a los est&iacute;mulos fisiol&oacute;gicos y patol&oacute;gicos tambi&eacute;n requiere ser evaluada. La terap&eacute;utica &oacute;ptima posiblemente se base en trasplantar diferentes fracciones de c&eacute;lulas que se complementen unas a otras, para lograr restaurar la funci&oacute;n del miocardio,<span class="superscript">64</span> as&iacute; como el uso de una combinaci&oacute;n de factores estimuladores de la movilizaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre end&oacute;genas.<span class="superscript">65</span> </p>     <p align="justify">En fecha reciente se efectu&oacute; una reuni&oacute;n de consenso de la Sociedad Europea de Cardiolog&iacute;a, sobre la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica con c&eacute;lulas madre adultas aut&oacute;logas para el tratamiento de cardiopat&iacute;as. En ella se se&ntilde;alaron los problemas investigativos que a&uacute;n se mantienen en este campo y se hicieron recomendaciones sobre las investigaciones que se consideran m&aacute;s apropiadas en la actualidad. Se se&ntilde;al&oacute; que el tratamiento con las c&eacute;lulas madre aut&oacute;logas, en la etapa actual, no se puede todav&iacute;a recomendar para su uso en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica habitual, por lo que se aconseja continuar las investigaciones en esta &aacute;rea.<span class="superscript">66</span> </p>     <p align="justify">El desarrollo de estudios en animales que permitan evaluar muchos de los aspectos se&ntilde;alados y el desarrollo de ensayos cl&iacute;nicos aleatorizados y controlados con mayor n&uacute;mero de pacientes, contribuir&aacute;n a definir el papel definitivo de la cardiomioplastia celular. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Radovancevic B, Vrtovec B, Frazier OH. Left ventricular assist devices: An alternative to medical therapy for end-stage heart failure. Curr Opin Cardiol 2003;18:210–4. </p>     <p> 2. Rogers WJ, Canto JG, Lambrew CT, Tiefenbrunn AJ, Kinkaid B, Shoultz DA, et al. Temporal trends in the treatment of over 1.5 million patients with myocardial infarction in the US from 1990 to 1999: The National Registry of Acute Myocardial Infarction 1, 2, and 3. J Am Coll Cardiol 2000;36:2056-63. </p>     <p> 3. Bolognese L, Carrabba N, Parodi G, Santori GM, Buonamici P, Cerisano G, et al. Impact of microvascular dysfunction on left ventricular remodelling and long-term clinical outcome after primary coronary angioplasty for acute myocardial infarction. Circulation 2004;109:1121-6. </p>     <p> 4. Shintani S, Murohara T, Ikeda H, Ueno T, Tomoki H, Katoh A, et al. Mobilization of endothelial progenitor cells in patients with acute myocardial infarction. Circulation 2001;103:2776-9. </p>     <p> 5. K&ouml;rbling M, Estrov Z. Adult stem cells for tissue repair- A new therapeutic concept? N Engl J Med 2003;349:570-82. </p>     <p> 6. Verfaillie CM, Pera MF, Lansdorp PM. Stem cells: Hype and reality. Hematology 2002;1:369-91. </p>     <p> 7. Anversa P, Nadal-Ginard B. Myocyte renewal and ventricular remodelling. Nature 2002;415:240-3. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 8. Orlic D, Hill JM, Arai AE. Stem cells for myocardial regeneration. Circ Res 2002;91:1092-02. </p>     <p> 9. Beltrami AP, Barlucchi L, Torella D, Baker M, Limana F, Chimenti S, et al. Adult cardiac stem cells are multipotent and support myocardial regeneration. Cell 2003;114:763-76. </p>     <p> 10. Dawn B, Stein AB, Urbanek K, Rota M, Whang B, Rastaldo R, et al. Cardiac stem cells delivered intravascularly transverse the vessel barrier regenerate infarcted myocardium and improve cardiac function. Proc Natl Aca Sci USA 2005;102:3766-71. </p>     <p> 11. Urbanek K, Quaini F, Tasca G, Torella D, Castaldo C, Nadal-Ginard B, et al. Intense myocyte formation from cardiac stem cells in human cardiac hypertrophy. Proc Natl Acad Sci USA 2003;100:10440-5. </p>     <p> 12. Urbanek K, Torella D, Sheik F, De Angelis A, Nurzynska D, Silvestre F, et al .Myocardial regeneration by activation of multipotent cardiac stem cells in ischemic heart failure. Proc Natl Acad Sci USA 2005;102:8692-7. </p>     <p> 13. Dawn B, Bolli R. Cardiac progenitors cells. The revolution continues. Cir Res 2005;97:1080-2. </p>     <p> 14. Bouquet F, Pfister O, Jain M, Oikonomopoulos A, Ngoy S, Summer R, et al. Restoration of cardiac progenitors cells after myocardial infarction by self-proliferation and selective homing of bone marrow-derived stem cells. Circ Res 2005;97:1090-2. </p>     <p> 15. Makino S, Fukuda K, Miyoshi S, Konishi F, Kodama H, Pan J, et al. Cardiomyocytes can be generated from marrow stromal cells in vitro. J Clin Invest 1999;103:697–05. </p>     <p> 16. Nadal-Ginard B, Kajstura J, Leri A, Anversa P. Myocyte death, growth, and regeneration in cardiac hypertrophy and failure. Circ Res 2003;92:139-50. </p>     <p> 17. Muller-Ehmesen J, Scheid C, Grundmann F, Hirsh I, Turan G. Tossios P, et al. The mobilization of CD34 positive mononuclear cells after myocardial infarction is abolished by revascularization of the culprit vessel. Int J Cardiol 2005;103:7-11. </p>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<br> Dra. <em>Elvira Dortic&oacute;s Balea </em>. Instituto de Hematolog&iacute;a e Inmunolog&iacute;a. Apartado Postal 8070, Ciudad de La Habana, CP 10800, Cuba. Tel (537) 57 8268. Fax (537) 44 2334. e-mail: <a href="mailto:ihidir@hemato.sld.cu">ihidir@hemato.sld.cu</a></p>      ]]></body>
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