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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Enfermedades infecciosas emergentes: transmisión por la transfusión de sangre]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Some emerging and reemerging infectious diseases may be transmitted through blood transfusions. Many times, there are no serological screening assays for these infections and, when these tests are not made, the recipients' risks to receive contaminated products increase. That's why, the rest of the measures to guarantee the blood safety that include the use of voluntary habitual donors, the careful selection of the donor by physical examination and medical interview, health education and self-exclusion of those donors that due to their behavior could be transmitters, the maintenance of registries of rejected donors, and the epidemiological recommendations in case of epidemic , should be accomplished with extreme caution. The main emerging biological agents , such as the hepatitis G virus (HGV), blood transfusion-borne virus, human herpes virus type 8 (HHV-8), SEN-V, as well as the prions , the corona-virus causing the severe acute respiratory syndrome (SARS) and the West Nile virus (WNV) that may represent potential risks for the blood safety in Cuba, are described]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="left">Instituto de Hematolog&iacute;a e Inmunolog&iacute;a </p> <h2 align="left">Enfermedades infecciosas emergentes: transmisi&oacute;n por la transfusi&oacute;n de sangre </h2>     <p align="left">DrC. Ren&eacute; A. Rivero Jim&eacute;nez </p> <h4><strong> </strong>Resumen </h4>     <p align="justify">Algunas enfermedades infecciosas emergentes y re-emergentes se podr&iacute;an transmitir a trav&eacute;s de las transfusiones de sangre. Para estas infecciones muchas veces ni siquiera existen pruebas serol&oacute;gicas de pesquisaje, y cuando estas pruebas no se realizan, se incrementan los riesgos para que los receptores reciban productos contaminados, por lo que el resto de las medidas para asegurar la seguridad sangu&iacute;nea, que incluyen la utilizaci&oacute;n de donantes voluntarios habituales, la selecci&oacute;n cuidadosa del donante mediante el examen f&iacute;sico y el interrogatorio m&eacute;dico, la educaci&oacute;n sanitaria y autoexclusi&oacute;n de donantes que por su conducta pudieran ser transmisores, el mantenimiento de registros de donantes rechazados, y las recomendaciones epidemiol&oacute;gicas en caso de epidemias, se deben cumplir con sumo cuidado. Se describen los principales agentes biol&oacute;gicos emergentes, como el virus de la hepatitis G (VHG), virus transmisible por transfusi&oacute;n (TTV), el virus del herpes humano tipo 8 (HHV-8), el SEN-V, as&iacute; como los priones, el coronavirus causante del s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el virus del Nilo occidental (VNO), que podr&iacute;an representar riesgos potenciales para la seguridad de la sangre en Cuba. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: transfusi&oacute;n, enfermedades emergentes, riesgo. </p>     <p align="justify">En Cuba es muy peque&ntilde;o el peligro de transmisi&oacute;n de agentes infecciosos por medios de transfusi&oacute;n de componentes sangu&iacute;neos (eritrocitos, plaquetas y plasma) y derivados del plasma (concentrados de factores de coagulaci&oacute;n, concentrados inmunoglobul&iacute;nicos y otros derivados del plasma que contienen prote&iacute;nas). A pesar de ello, es de mucha importancia la vigilancia ininterrumpida que incluya una supervisi&oacute;n y notificaci&oacute;n de las reacciones postransfusionales de origen infeccioso, pues la sangre disponible sigue siendo vulnerable al ataque de microorganismos que se han vinculado con infecciones recientemente identificadas, conocidas como emergentes, o por agentes biol&oacute;gicos re-emergentes. Aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se incrementaron las medidas para disminuir el riesgo de transmisi&oacute;n transfusional de las infecciones virales tradicionales, los agentes biol&oacute;gicos emergentes tienen una importancia creciente en el cuadro epidemiol&oacute;gico de varios pa&iacute;ses y se emiten alertas por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). La trascendencia epidemiol&oacute;gica viene dada por la existencia de posibles donantes aparentemente sanos que pueden tener infecciones para la cuales no existen a&uacute;n los m&eacute;todos masivos de detecci&oacute;n o el tratamiento adecuado. El desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as est&aacute; llevando al descubrimiento de virus cuya relevancia en la medicina transfusional debe ser investigada. Para evaluar la importancia de un nuevo agente biol&oacute;gico en la medicina transfusional se deben considerar una serie de criterios: transmisi&oacute;n por transfusi&oacute;n, patogenicidad, prevalencia en donantes de sangre, persistencia y disponibilidad de ensayos de pesquisaje.<span class="superscript">1</span> </p>     <p>En este trabajo de revisi&oacute;n, se abordan los principales agentes biol&oacute;gicos emergentes que pueden ser responsables de infecciones transmitidas por transfusi&oacute;n (ITT) en Cuba. </p> <h4>Virus emergentes <strong></strong></h4>     <p align="justify">Desde 1995 se identificaron 4 nuevos virus, para 3 de los cuales se han llevado a cabo numerosos estudios: el virus de la hepatitis G (VHG), virus transmisible por transfusi&oacute;n (TTV), el virus del herpes humano tipo 8 (HHV-8) y m&aacute;s recientemente el SEN-V.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El VHG y el TTV fueron relacionados inicialmente con las hepatitis postransfusionales no-A no-B (HPT-NANB), pero a&uacute;n no pudieron ser asociados con esta patolog&iacute;a.<span class="superscript">3,4</span> El VHG fue identificado en 1995.<span class="superscript">5,6</span> No se pudo demostrar fehacientemente una asociaci&oacute;n de este con hepatitis u otra enfermedad. 7 Trabajos previos no hab&iacute;an hallado evidencia de replicaci&oacute;n del virus en h&iacute;gado. 8 <em>Halasz </em>y colaoradores, <em></em>9 demostraron que el VHG replica en hepatocitos de donantes de sangre sin causar enfermedad hep&aacute;tica. El pesquisaje de donaciones de sangre para VHG no est&aacute; indicado, ya que no hay evidencia de enfermedad causada por ese virus, el que tiene una prevalencia alta en la poblaci&oacute;n general.<span class="superscript">10</span> </p>     <p align="justify">En 1997 se identific&oacute; un nuevo virus en 3 de 5 pacientes con hepatitis postransfusional en Jap&oacute;n, quienes eran negativos para todos los marcadores de virus de hepatitis conocidos.<span class="superscript">11</span> Los t&iacute;tulos de ADN viral se correlacionaban con los niveles de ALT. Adem&aacute;s, se aisl&oacute; el virus de h&iacute;gado con t&iacute;tulos iguales o mayores a los hallados en los sueros correspondientes. Este virus se denomin&oacute; TT por las iniciales del paciente del cual se aisl&oacute;. Actualmente existe gran cantidad de estudios que sugieren que este no es una causa significativa de enfermedad hep&aacute;tica.<span class="superscript">12</span> Los primeros trabajos informaron que la prevalencia en la poblaci&oacute;n general era baja, pero con la utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de PCR m&aacute;s sensibles y mejores sebadores, se demostr&oacute; que en algunos pa&iacute;ses alcanzaba porcentajes mayores al 80 %. 10 Esto indica la falta de necesidad de su pesquisa en donantes de sangre. Ambos virus (VHG y TTV) son transmisibles por transfusi&oacute;n,<span class="superscript">13,14</span> son persistentes<span class="superscript">15</span> y su prevalencia en donantes de sangre es elevada, entre el 1 y 5 % para VHG 16 y del 2 al 80 % para TTV,<span class="superscript">17</span> seg&uacute;n estudios en otros pa&iacute;ses. </p>     <p align="justify">El SEN-V es un virus ADN de cadena simple, peque&ntilde;o, sin envoltura, que podr&iacute;a causar HPT-NANB con niveles relativamente bajos de ALT. 2 Este virus se aisl&oacute; a partir de un paciente infectado con VIH y se identificaron 8 variantes, de las cuales 2, SENV-D y SENV-H, se estudiaron por <em>Umemura </em>y colaoradores<span class="superscript">18</span> para investigar su papel en causar HPT-NANB. La incidencia de infecci&oacute;n por este virus despu&eacute;s de recibir transfusiones fue del 30 % (en 86 pacientes sobre 286) a diferencia del 3 % en controles no transfundidos. El riesgo de transmisi&oacute;n aument&oacute; proporcionalmente con el n&uacute;mero de unidades transfundidas, y la prevalencia en donantes de sangre voluntarios de EE.UU. fue del 1,8 %. Se sabe que 11 de 12 pacientes (92 %) con HPT-NANB fueron infectados con SEN-V en el momento de la transfusi&oacute;n, en comparaci&oacute;n con 55 de 225 (24 %) de receptores en las mismas condiciones que no desarrollaron hepatitis. En 31 receptores infectados, el virus persisti&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o en el 45 % y hasta 12 a&ntilde;os en el 13 % y en algunos casos se pudo detectar &aacute;cido nucleico viral espec&iacute;fico de SEN-V en h&iacute;gado. Existe,, por lo tanto, una asociaci&oacute;n muy importante entre el SEN-V y la HPT-NANB en comparaci&oacute;n con los controles, pero esto no establece que este virus sea el agente causante de la misma, adem&aacute;s, la gran mayor&iacute;a de los receptores infectados no desarroll&oacute; hepatitis.<span class="superscript">18 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El HHV-8 es un gamma herpes virus aislado en 1994 en pacientes VIH positivos afectados por el sarcoma de Kaposi (SK). 2 Posteriormente se demostr&oacute; una gran correlaci&oacute;n entre esta enfermedad neopl&aacute;sica y el virus, tanto en pacientes VIH positivos como en negativos. 19 La c&eacute;lula blanco es el linfocito B y el virus es detectado adem&aacute;s de en el 100,% de las lesiones del SK, en el 50-100 % de las c&eacute;lulas perif&eacute;ricas mononucleares de los pacientes.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">En particular, la prevalencia m&aacute;s elevada se detect&oacute; en hombres que tienen sexo con hombres (10 al 30 %), lo que sugiere una transmisi&oacute;n sexual de la enfermedad, mientras que en donantes de sangre y poblaciones controles la prevalencia fue del 0 al 10 %. 20 Es interesante destacar que en poblaciones africanas, la infecci&oacute;n var&iacute;a del 35 al 69 % en donantes de sangre, independientemente del estatus de VIH.<span class="superscript">2</span> Hasta el momento no se demostr&oacute; la transmisibilidad del HHV-8 por sangre y otros derivados, aunque esta posibilidad no puede ser excluida.<span class="superscript">2,21</span> </p>     <p align="justify">El SK se describi&oacute; con una frecuencia relativamente alta luego de trasplantes renales, card&iacute;acos y pulmonares, lo que llev&oacute; a la sugerencia por parte de algunos autores sobre la necesidad del estudio de HHV-8 en donantes de &oacute;rganos.<span class="superscript">2</span> </p> <h4>&iquest;Priones por v&iacute;a transfusional? <strong></strong></h4>     <p align="justify">La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) est&aacute; asociada con un n&uacute;mero importante de otras enfermedades humanas y animales, las encefalopat&iacute;as espongiformes transmisibles, que incluyen el <em>scrapie </em> en ovinos y la encefalopat&iacute;a espongiforme bovina (EEB). Son enfermedades fatales que no tienen tratamiento, causadas por una prote&iacute;na denominada <em>prion</em>, que se define como un agente pat&oacute;geno infeccioso de estructura proteica, resistente a los procedimientos que modifican o hidrolizan los &aacute;cidos nucleicos.<span class="superscript">22</span> La ECJ afecta al sistema nervioso central y se observa con mayor frecuencia en adultos entre 50 y 75 a&ntilde;os; su distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica es universal, su incidencia anual es de un caso por cada 1 . 000 . 000 de habitantes y es similar en ambos sexos. </p>     <p align="justify">La primera descripci&oacute;n fue publicada por <em>Jakob </em> en 1921 en la que hace referencia a una publicaci&oacute;n previa de <em>Creutzfeldt</em>.<span class="superscript">23</span> La ECJ tiene un per&iacute;odo de incubaci&oacute;n muy largo, de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, pero al momento de expresarse cl&iacute;nicamente su evoluci&oacute;n es r&aacute;pida, conduciendo a la muerte en menos de un a&ntilde;o. </p>     <p align="justify">La transmisibilidad de ECJ se demostr&oacute; en forma experimental en chimpanc&eacute;s en 1968 24 y en 1974 se describi&oacute; por primera vez un caso iatrog&eacute;nico de ECJ al que se le hab&iacute;a realizado un trasplante de c&oacute;rnea; posteriormente se han descrito casos relacionados con trasplantes de duramadre, de t&iacute;mpano y con el uso de electrodos intracerebrales contaminados. En la d&eacute;cada de los 80 han aparecido casos relacionados con la administraci&oacute;n parenteral de hormona del crecimiento y de hormona gonadotr&oacute;pica. Adem&aacute;s de los casos iatrog&eacute;nicos, la mayor&iacute;a de los casos de enfermedad son espor&aacute;dicos (85-95 %) y solo unos pocos son familiares (10-15 %).<span class="superscript">25</span> </p>     <p align="justify">En 1996, <em>Will </em>y colaboradores,<span class="superscript">26</span> publicaron la aparici&oacute;n de ECJ en el Reino Unido, con hallazgos cl&iacute;nicos y neuropatol&oacute;gicos at&iacute;picos. Los pacientes eran 10 adultos j&oacute;venes con una evoluci&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s larga que la cl&aacute;sica y la denominaron nueva variante de la ECJ (nvECJ). Se postul&oacute; que el agente responsable de esta variante podr&iacute;a ser el mismo pri&oacute;n responsable de la EEB. 27 Existen algunos casos de personas con nvECJ que han sido donantes, pero tomar&aacute; muchos a&ntilde;os encontrar evidencia de transmisi&oacute;n por v&iacute;a transfusional, y no se puede excluir la posibilidad de que los riesgos de transmisi&oacute;n de nvECJ sean mayores que para ECJ.<span class="superscript">25</span> </p>     <p>A pesar de que a&uacute;n no se ha demostrado la transmisi&oacute;n por v&iacute;a transfusional de agentes como los causantes de ECJ<span class="superscript">25,28</span> y nvECJ,<span class="superscript">9,29</span> en algunos pa&iacute;ses se est&aacute;n implementando medidas de prevenci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Diversas publicaciones no pudieron establecer riesgos de transmisi&oacute;n a nivel transfusional. Durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, el uso de sangre y derivados sangu&iacute;neos ha aumentado considerablemente. Si la transfusi&oacute;n de sangre fuera una causa importante de ECJ, cabr&iacute;a esperar un aumento en la incidencia de esta enfermedad, sin embargo, esta ha permanecido constante.<span class="superscript">30</span> Adem&aacute;s, la evidencia epidemiol&oacute;gica indica que aproximadamente entre el 10 y 15 % de las personas que desarrollaron ECJ cl&aacute;sica, fueron donantes de sangre, lo que significa que un n&uacute;mero significativo de receptores habr&iacute;a sido transfundido con productos sangu&iacute;neos de pacientes incubando esta enfermedad.<span class="superscript">29</span> </p>     <p align="justify">En EE.UU., <em>Holman </em>y colaboradores,<span class="superscript">31</span> observaron que desde 1979 hasta 1994, no hubo incremento en los casos de ECJ en personas que hab&iacute;an recibido gran cantidad de transfusiones (con hemofilia, anemia o talasemia). Adem&aacute;s, durante el seguimiento de un paciente con ECJ, quien hab&iacute;a sido un donante de sangre frecuente, ninguno de los 35 receptores de sus unidades desarroll&oacute; la enfermedad.<span class="superscript">32</span> Otro estudio fue el seguimiento realizado por el Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta, EE.UU. (CDC) y la ARC en 178 receptores de unidades de donantes que posteriormente desarrollaron ECJ. Nueve de esos receptores vivieron entre 13 y 24 a&ntilde;os despu&eacute;s de la transfusi&oacute;n y 41 m&aacute;s de 5 a&ntilde;os; en ning&uacute;n caso se observ&oacute; ECJ.<span class="superscript">33</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tampoco se han informado casos de ECJ en pacientes politransfundidos por 3 &oacute; 4 d&eacute;cadas.El CDC realiz&oacute; un estudio sobre 24 pacientes con hemofilia severa quienes murieron con s&iacute;ntomas de enfermedades del sistema nervioso central. Estos hab&iacute;an recibido tratamiento por 15 a 23 a&ntilde;os y en ning&uacute;n caso se encontraron evidencias de ECJ.<span class="superscript">34</span> </p>     <p align="justify">A pesar de la falta de evidencia epidemiol&oacute;gica de transmisi&oacute;n de ECJ por v&iacute;a transfusional, existen estudios en animales de experimentaci&oacute;n y en humanos que indican que la sangre puede contener niveles bajos del agente infeccioso del ECJ.<span class="superscript">35</span> Adem&aacute;s se han publicado en Australia y Francia trabajos no muy bien documentados que indicar&iacute;an transmisi&oacute;n de ECJ por transfusiones y por infusi&oacute;n de alb&uacute;mina contaminadas.<span class="superscript">25</span> Recientemente se inform&oacute; en Nueva Zelanda, que sangre de una oveja infectada con EEB transmiti&oacute; la enfermedad por transfusi&oacute;n a otra oveja sana, que mostr&oacute; signos de enfermedad 610 d&iacute;as despu&eacute;s.<span class="superscript">36</span> </p>     <p align="justify">Medidas de precauci&oacute;n para prevenir el probable riesgo transfusional, se han introducido en diversos pa&iacute;ses, tales como: a) lleucodepleci&oacute;n: se introdujo en el Reino Unido, Portugal y Luxemburgo: b)inactivaci&oacute;n:estudios preliminares indicar&iacute;an que las t&eacute;cnicas de fraccionamiento, filtraci&oacute;n y purificaci&oacute;n reducir&iacute;an la infectividad y c)exclusi&oacute;n de donantes: en 1987 la FDA prohibi&oacute; la donaci&oacute;n de sangre de receptores de hormona de crecimiento de origen humano. En diciembre de 1994 recomend&oacute; que los productos plasm&aacute;ticos que fueron manufacturados con sangre de donantes que posteriormente desarrollaron ECJ se deber&iacute;an dejar de distribuir y que m&eacute;dicos y receptores deb&iacute;an ser notificados en el caso de haber sido transfundidos con esos derivados. En 1997, la Gu&iacute;a Europea para preparaci&oacute;n, uso y calidad de componentes sangu&iacute;neos adopt&oacute; las mismas medidas con respecto a la transmisi&oacute;n de ECJ por derivados plasm&aacute;ticos y hemocomponentes. Finalmente, la OMS en 1997<span class="superscript">37</span> sugiri&oacute; excluir de la donaci&oacute;n a donantes tratados con extractos de gl&aacute;ndulas pituitarias, donantes que tienen familiares con historia de ECJ y donantes que han recibido injertos de duramadre.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">Adem&aacute;s, como la mayor parte de los casos de nvECJ ocurrieron en el Reino Unido, la residencia en dicho pa&iacute;s se ha considerado como un factor de riesgo para transmisi&oacute;n de esta variante. Inicialmente en EE.UU. y Canad&aacute;, y con posterioridad en Austria, Jap&oacute;n, Nueva Zelanda y Cuba, se tom&oacute; como medida de precauci&oacute;n la exclusi&oacute;n como donantes de las personas que han residido por 6 o m&aacute;s meses en el Reino Unido entre 1980 y 1996.<span class="superscript">38</span> La ARC estim&oacute; que as&iacute; se reduce el n&uacute;mero de donantes en el 2,2 %. Adem&aacute;s, sostiene que debe extenderse la exclusi&oacute;n como donantes a personas que hayan residido en Francia y otros pa&iacute;ses de Europa Occidental y tambi&eacute;n extender el per&iacute;odo de exposici&oacute;n desde 1980 hasta el presente, en lugar de hasta 1996. Ellos estiman que estos criterios reducir&aacute;n el n&uacute;mero de donantes de sangre en un rango del 5 al 6 %. </p>     <p align="justify">En Cuba, seg&uacute;n los <em>Procederes para Bancos de Sangre y Servicios de Transfusiones </em>del MINSAP, son rechazados como donantes las personas que hubieren recibido hormona hipofisaria de crecimiento de origen humano y quienes hubieren recibido implante de meninges. (<em>Ballester JM</em>. Procederes para Bancos de Sangre y Servicios de Transfusi&oacute;n, Cuba, 2004. Ministerio de Salud P&uacute;blica, La Habana, 2004). </p> <h4>Nuevas amenazas </h4> <h6><strong>S&iacute;ndrome respiratorio agudo severo (SARS) </strong></h6>     <p align="justify">Recientemente surgi&oacute; en Asia la amenaza del SARS.<span class="superscript">39</span> Aunque no se han informado casos de SARS debidos a transmisi&oacute;n por productos sangu&iacute;neos l&aacute;biles o por derivados sangu&iacute;neos, existe un riesgo te&oacute;rico sobre la transmisi&oacute;n del SARS a trav&eacute;s de la transfusi&oacute;n de productos l&aacute;biles de la sangre, dado que viremias bajas se han detectado hasta aproximadamente 10 d&iacute;as despu&eacute;s de la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas de casos probables de SARS o de pacientes con SARS.<span class="superscript">39</span> El coronavirus causante del SARS, fue aislado recientemente e identificado como un virus emergente, cuya transmisi&oacute;n puede ocurrir por distintas v&iacute;as, incluida la transfusi&oacute;n de sangre.<span class="superscript">40</span> El Departamento de Seguridad de la Sangre y Tecnolog&iacute;a Cl&iacute;nica (WHO/BCT), de la OMS, propone varias recomendaciones como principios preventivos a adoptar ante el riesgo te&oacute;rico de transmisi&oacute;n del SARS a trav&eacute;s de la transfusi&oacute;n de productos l&aacute;biles de la sangre.<span class="superscript">39</span> Estas incluyen: diferir las donaciones de sangre de las categor&iacute;as de donantes, seg&uacute;n aparecen en la tabla. </p>     <p align="center">Tabla. Recomendaciones en caso de epidemia del s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo (SARS). Caracter&iacute;sticas de los donantes, seg&uacute;n regiones geogr&aacute;ficas </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Donantes seg&uacute;n regiones geogr&aacute;ficas </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p align="center">Donaci&oacute;n de sangre </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p><em>&Aacute;reas con transmisi&oacute;n local reciente</em><span class="superscript">** </span></p></td>     <td width="343" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Asintom&aacute;tico, no contacto cercano<span class="superscript">***</span> </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p align="center">S&iacute; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Asintom&aacute;tico, con contacto cercano </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Diferir para 3 semanas despu&eacute;s del &uacute;ltimo d&iacute;a de contacto </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, caso probable de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Diferir para 3 meses despu&eacute;s de su completa recuperaci&oacute;n y terminaci&oacute;n de la terapia </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, caso sospechoso de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Diferir para 1 mes despu&eacute;s de la completa recuperaci&oacute;n y culminaci&oacute;n de la terapia </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, se excluye SARS<span class="superscript">**** </span></p></td>     <td width="343" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seguir las recomendaciones nacionales y locales para la selecci&oacute;n de donantes . </p>     </td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p><em>&Aacute;reas sin transmisi&oacute;n local reciente de SARS </em></p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Viajeros procedentes de &aacute;reas con transmisi&oacute;n local reciente de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Asintom&aacute;tico </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Diferir para 3 semanas despu&eacute;s de la fecha de regreso al pa&iacute;s </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, caso probable de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Diferir para 4 meses despu&eacute;s de de la completa recuperaci&oacute;n y culminaci&oacute;n de la terapia </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, caso sospechoso de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Diferir para 1 mes despu&eacute;s de la completa recuperaci&oacute;n y culminaci&oacute;n de la terapia </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Sintom&aacute;tico, se excluye SARS<span class="superscript">****</span> </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Seguir las recomendaciones nacionales y locales para la selecci&oacute;n de donantes </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p>Viajeros procedentes de &aacute;reas donde no hay transmisi&oacute;n reciente de SARS </p></td>     <td width="343" valign="top">    <p>Seguir las recomendaciones nacionales y locales para la selecci&oacute;n de donantes </p></td>   </tr> </table>     <p align="center">Productos sangu&iacute;neos l&aacute;biles: sangre total, preparaciones de gl&oacute;bulos, plaquetas, granulocitos, plasma fresco congelado y crioprecipitado.     <br>   <span class="superscript">**</span>M&aacute;ximo nivel administrativo de la regi&oacute;n de un pa&iacute;s que reporta transmisi&oacute;n local del SARS.     <br>   <span class="superscript">***</span>Haber cuidado a, convivido con, o tenido contacto directo con secreciones respiratorios o fluidos corporales de un caso sospechoso o probable de SARS.     <br>   <span class="superscript">****</span>Un caso deber&iacute;a ser excluido como caso SARS si un diagn&oacute;stico alternativo, hecho cl&iacute;nicamente o por procedimientos de laboratorio, puede explicar totalmente su enfermedad. </p>     <p align="justify">Los Bancos de Sangre y los Servicios de Transfusiones de Sangre (BS-STS) deben preguntar a los donantes de sangre que han donado, que reporten si alguno ha sido sospechoso o diagnosticado como caso probable de SARS dentro del mes anterior a la donaci&oacute;n de sangre y en caso de que el producto no se haya transfundido, se debe descartar su transfusi&oacute;n. Aquellos pa&iacute;ses con sistemas e instalaciones, hacer la trazabilidad de los receptores de sangre, y el seguimiento de los receptores que han recibido sangre o productos sangu&iacute;neos en el mes posterior a la donaci&oacute;n de los donantes que cumplan con los criterios de casos de SARS. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estas recomendaciones podr&iacute;an tambi&eacute;n servir como base para los criterios de pesquisaje de &oacute;rganos, tejidos y c&eacute;lulas para el trasplante, tomando en consideraci&oacute;n que las medidas de precauci&oacute;n, en particular para los viajeros procedentes de las &aacute;reas con transmisi&oacute;n local reciente de SARS, se necesitan balancear con los beneficios del trasplante de los pacientes. Los trabajadores de los servicios de sangre deben estar concientes de las recomendaciones para los trabajadores de la salud para la prevenci&oacute;n de SARS. Para la definici&oacute;n de caso SARS, consulte la referencia “Definici&oacute;n de caso SARS para vigilancia”.<span class="superscript">41</span> </p> <h6><strong>Fiebre del virus del Nilo occidental (VNO) </strong></h6>     <p align="justify">Desde 1999 se report&oacute; por primera vez la presencia del VNO en Las Am&eacute;ricas, y ya Cuba se ha unido al grupo de pa&iacute;ses en la regi&oacute;n del Caribe que reporta casos de infecci&oacute;n por el VNO.<span class="superscript">42</span> El VNO se aisl&oacute; por primera vez en 1937 de la sangre de un paciente febril en el distrito del Nilo occidental del norte de la Rep&uacute;blica de Uganda, &Aacute;frica. Es un virus que se mantiene en la naturaleza a trav&eacute;s de la transmisi&oacute;n mosquitos-aves-mosquitos. Es end&eacute;mico de &Aacute;frica, Asia, Europa y Australia, con epidemias recientes en Ruman&iacute;a (1996), Rusia (1999), e Israel (2000).<span class="superscript">43</span> </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de su aparici&oacute;n por primera vez en la ciudad de Nueva York (1999), el VNO complet&oacute; su paso costa a costa en 2002.&nbsp; El brote epid&eacute;mico del a&ntilde;o 2002 en los EE.UU. fue el m&aacute;s grande registrado de meningoencefalitis por VNO con 2 354 casos entre 3 389 infecciones reportadas de VNO hasta noviembre 30 del 2002.<span class="superscript">44</span> &nbsp; </p>     <p align="justify">El primer caso documentado de transmisi&oacute;n persona a persona a trav&eacute;s de la donaci&oacute;n de &oacute;rganos y la transfusi&oacute;n de sangre tambi&eacute;n ocurri&oacute; en el 2002, as&iacute; como la transmisi&oacute;n a trav&eacute;s de la placenta y la infecci&oacute;n intrauterina, y una posible transmisi&oacute;n v&iacute;a lactancia materna.<span class="superscript">44</span> El VNO es un flavivirus RNA de simple cadena, serol&oacute;gicamente relacionado con el virus de la encefalitis japonesa, el de la encefalitis de San Luis, el de la encefalitis del Valle Murray y el virus Kunjin (variante Australiana del VNO).&nbsp; La part&iacute;cula viral tiene aproximadamente 50 nm de di&aacute;metro con 11 kb de la cadena de RNA. Posee una membrana lip&iacute;dica de envoltura que lo hace susceptible a los detergentes. </p>     <p align="justify">La infecci&oacute;n es asintom&aacute;tica en la mayor&iacute;a de los seres humanos, pero una minor&iacute;a (20 %) presenta una enfermedad ligera tipo catarro que dura de 3 a 6 d&iacute;as (fiebre del Nilo occidental), con una incidencia pico al final del verano y un per&iacute;odo de incubaci&oacute;n de 3 a 14 d&iacute;as. Menos del 1% de las infecciones trae como resultado una severa enfermedad neurol&oacute;gica, donde la edad avanzada es un importante factor de riesgo.<span class="superscript">45</span> </p>     <p align="justify">La inmunidad contra el VNO est&aacute; pr&aacute;cticamente ausente en las poblaciones americanas. En un hospedero inmunocompetente, anticuerpos espec&iacute;ficos (IgM seguida de IgG) aparecen despu&eacute;s de la infecci&oacute;n, los que logran la eliminaci&oacute;n del virus de la circulaci&oacute;n. La fase vir&eacute;mica dura de 6 a 11 d&iacute;as, comenzando aproximadamente 2 d&iacute;as antes del debut de la enfermedad. Se han desarrollado ensayos inmunoenzim&aacute;ticos de captura de anticuerpos IgM para detectar la infecci&oacute;n, pero por el contrario de otros virus transmisibles por transfusi&oacute;n, como el CMV y el VIH, la seropositividad para VNO no es indicativa de infectividad. Los anticuerpos IgM persisten por un a&ntilde;o o m&aacute;s despu&eacute;s de la infecci&oacute;n inicial.<span class="superscript">43</span> </p>     <div align="justify">El riesgo de adquirir VNO a trav&eacute;s de la transfusi&oacute;n de sangre var&iacute;a geogr&aacute;ficamente y con las estaciones del a&ntilde;o. En los EE.UU., en 1999 se calcul&oacute; que el riesgo de adquirir VNO en la barriada de Queens, NY, estaba en 1,8 por 10 000 donaciones, con un pico a fines de sgosto, y muy bajo riesgo antes y despu&eacute;s de septiembre.<span class="superscript">46</span> </div>     <p align="justify">Para el 2002, los riesgos estimados se incrementaron entre 3 y 4 donantes infectados con VNO por 10 000, con un pico de hasta 20 por 10 000 en las &aacute;reas m&aacute;s severamente afectadas de los EE.UU.; de los m&aacute;s de 4 000 casos documentados de infecci&oacute;n por VNO, 21 se debieron a infecciones transmitidas por la transfusi&oacute;n de sangre (a partir de 14 donantes infectantes).<span class="superscript">47</span> Cuando se compara con las hepatitis B, C o el VIH, el riesgo para el VNO es 1 &oacute; 2 veces mayor, por lo que la detecci&oacute;n y exclusi&oacute;n de los donantes infectivos para el VNO se convirti&oacute; en una alta prioridad para el sistema de suministro seguro de sangre en los EE.UU., a&uacute;n cuando el riesgo para cualquier individuo es mayor por la picada de mosquitos que por la v&iacute;a sangu&iacute;nea. Sin embargo, todav&iacute;a no hay ning&uacute;n sistema de pesquisaje serol&oacute;gico de donantes aprobado por FDA, por lo que se realiza una exclusi&oacute;n de donantes sobre la base del interrogatorio o el cuadro cl&iacute;nico-epidemiol&oacute;gico de la zona, especialmente reportes de fiebres recientes acompa&ntilde;adas con dolores de cabeza, y con lo que se cuenta es con un sistema de NAT 6 que fue implementado con fines de la investigaci&oacute;n en 2003. </p>     <p align="justify">El Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP) de Cuba ha divulgado los primeros 3 casos humanos afectados por el VNO. Los pacientes desarrollaron manifestaciones cl&iacute;nicas como encefalitis, dolor de cabeza y debilidad muscular y requirieron hospitalizaci&oacute;n, no obstante, los 3 pacientes se han recuperado. El LCR y/o las muestras de suero, fueron positivas para anticuerpos IgM e IgG contra el VNO. Los pacientes resid&iacute;an en las provincias de Villa Clara y Sancti Spiritus, en el centro de la isla. Por otra parte, 4 muestras equinas de suero fueron tambi&eacute;n positivas por las t&eacute;cnicas de ELISA competitivo e inhibici&oacute;n de la hemaglutinaci&oacute;n. Los caballos positivos fueron detectados en provincia de La Habana y en la Ciudad de La Habana. Todos estos casos humanos y equinos probables fueron confirmados por an&aacute;lisis de neutralizaci&oacute;n con la cepa WNV NY-99, en el Laboratorio Nacional de Microbiolog&iacute;a de la Salud de Canad&aacute;, en Winnipeg. Dichos resultados confirman la actividad del VNO en la isla, aunque el virus no se ha detectado en p&aacute;jaros desde 2002, a&ntilde;o en el cual la vigilancia cubana del VNO fue establecida.<span class="superscript">42</span> </p>     <p align="justify">Tomando en cuenta que es posible destruir el VNO mediante pasteurizaci&oacute;n y tratamiento con detergentes solventes, 2 m&eacute;todos de inactivaci&oacute;n viral que se utilizan en la fabricaci&oacute;n de todos los concentrados de factor de coagulaci&oacute;n derivados del plasma, el Grupo Nacional de Hematolog&iacute;a y Bancos de Sangre sostiene que los beneficios del uso m&eacute;dico de los hemoderivados rebasan por mucho cualquier riesgo potencial de transmisi&oacute;n de VNO. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Hasta ahora no se ha validado ninguna prueba de sangre para la detecci&oacute;n del VNO en sangre donada y la mayor&iacute;a de las personas que contraen el VNO no muestran s&iacute;ntomas, lo que dificulta su aplazamiento como donantes de sangre; no obstante, cerca de una tercera parte desarrolla s&iacute;ntomas menores como fiebre y dolor de cabeza. La infecci&oacute;n dura poco y las personas eliminan el virus r&aacute;pidamente. </p>     <p align="justify">El Grupo Nacional de Hematolog&iacute;a y Bancos de Sangre del MINSAP elabor&oacute; una estrategia de prevenci&oacute;n y de recomendaciones para evitar la transmisi&oacute;n del VNO a trav&eacute;s de la sangre que se colecta y transfunde en Cuba. Hasta que no se realicen las pruebas de detecci&oacute;n NAT, el riesgo de transmisi&oacute;n del VNO se debe tomar en cuenta por el personal m&eacute;dico en situaciones donde la decisi&oacute;n de transfundir no es urgente. Si el riesgo es evidente, se deben adoptar decisiones para los casos electivos de cirug&iacute;a de posponer la intervenci&oacute;n o usar sangre aut&oacute;loga en los casos que sean factibles. Los centros de transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea deber&aacute;n tomar precauciones con el fin de asegurarse que los donantes a quienes se ha diagnosticado el VN se han recuperado completamente antes de donar sangre. Se solicitar&aacute; a los donantes que se comuniquen con el centro de transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea en caso de que presenten s&iacute;ntomas del VN despu&eacute;s de haber donado sangre. </p>     <p align="justify">Tanto para este virus emergente como para el resto, hay que evaluar el riesgo-beneficio de la transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea, ya que estas infecciones son dif&iacute;ciles de detectar en los donantes. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Emerging infectious diseases&nbsp;: transmission by blood transfusion <strong></strong></h6>     <p align="justify">Some emerging and reemerging infectious diseases may be transmitted through blood transfusions. Many times, there are no serological screening assays for these infections and, when these tests are not made, the recipients' risks to receive contaminated products increase. That's why, the rest of the measures to guarantee the blood safety that include the use of voluntary habitual donors, the careful selection of the donor by physical examination and medical interview, health education and self-exclusion of those donors that due to their behavior could be transmitters, the maintenance of registries of rejected donors, and the epidemiological recommendations in case of epidemic <strong>, </strong>should be accomplished with extreme caution. <strong></strong>The main emerging biological agents , such as the hepatitis G virus (HGV), blood transfusion–borne virus,  human herpes virus type 8 (HHV-8), SEN-V, as well as the prions <strong>, </strong> the corona-virus causing the severe acute respiratory syndrome (SARS) and the West Nile virus (WNV) that may represent potential risks for the blood safety in Cuba, are described. </p>     <p><em>Key words</em>: Blood transfusion, emerging diseases, risk. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Blejeri JL, Carreras LA, Salamone HJ. Riesgo de transmisi&oacute;n de infecciones por v&iacute;a transfusional. Medicina 2002;62:259-78. </p>     <p> 2. Allain J. Emerging viruses in blood transfusion. Vox Sang 2000;78(Suppl 2):243-8. </p>     <p> 3. Sheng L, Soumillion A, Peerlinck K, Verslype C, Lin L, van Pelt J, et al. Hepatitis G viral RNA in serum and in peripheral blood mononuclear cells and its relation to VHC-RNA in patients with clotting disorders. Thromb Haemost 1997;77:868-72. </p>     <p> 4. Lefrere JJ, Roudot-Thoraval F, Lefrere F, Kanfer A, Mariotti M, Lerable J, et al. Natural history of the TT virus infection through follow-up of TTV DNA-positive multiple-transfused patients. Blood 2000;95:347-51. </p>     <p> 5. Simons JN, Leary TP, Dawson GJ, Pilot-Matias TJ, Muerhoff AS, Schlauder GG, et al. Isolation of a novel virus-like sequences associated with human hepatitis. Nat Med 1995;1:564-9. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 6. Linnen J, Wages J Jr, Zhang-Keck ZY, Fry KE, Krawczynski KZ, Alter H, et al. Molecular cloning and disease association of hepatitis G virus: A trans-fusion-transmissible agent. Science 1996;271:505-8. </p>     <p> 7. Miyakawa Y, Mayumi M. Hepatitis G virus: A true hepatitis virus or an accidental tourist? N Engl J Med 1997;336:795-6. </p>     <p> 8. Laskus T, Radkowski M, Wand LF, Vargas H, Rakela J. Lack of evidence for hepatitis G virus replication in the livers of patients coinfected with hepatitis C and G viruses. J Virol 1997;71:7804-6. <strong></strong></p>     <p> 9. Halasz R, Sallberg M, Lundholm S, Andersson G, Lager B, Glaumann H, et al. The GB virus C/hepatitis G virus replicates in hepatocites without causing liver disease in healthy blood donors. J Infect Dis 2000;182:1756-60. </p>     <p> 10. Seifried E, Roth W. Optimal blood donation screening. Br J Haematol 2000;109: 694-8. </p>     <p> 11. Nishizawa T, Okamoto H, Konishi K, Yoshizawa H, Miya-kawa Y, Mayumi M. A novel DNA virus (TTV) associated with elevated transaminase levels in posttransfusion hepatitis of unknown etiology. Biochem Biophys Res Commun 1997;241:92-7. </p>     <p> 12. Naumov N. TT virus-highly prevalent, but still in search of a disease. J Hepatol 2000;33:157-9. </p>     <p> 13. Shimizu M, Osada K, Okamoto H. Transmission of GB virus C by blood transfusions during heart surgery. Vox Sang 1997;72:76-8. <strong></strong></p>     <p> 14. Matsumoto A, Yeo A, Shih J, Tanaka E, Kiyosawa K, Alter H. Transfusion-associated TTV infection and its relationship to liver disease. Hepatology 1999;30:283-8. </p>     <p> 15. Hadlock K, Foung S. GBV-C/VHG: A new virus within the Flaviviridae and its clinical implications. Transfus Med Rev 1998;12:94-108. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 16. Mushahwar I, Zuckerman J. Clinical implications of GB virus C. J Med Virol 1998;56:1-3. </p>     <p> 17. Abe K, Inami T, Asano K, Miyoshi C, Masaki N, Hayashi S, et al. TT virus infection is widespread in the general populations from different geographic regions. J Clin Microbiol 1999;37:2703-5. </p>     <p> 18. Umemura T, Yeo AE, Sottini A, Moratto D, Tanaka Y, Wang RY, et al. SEN virus infection and its relationship to transfusion-associated hepatitis. Hepatology 2001;33:1301-11. </p>     <p> 19. Levy J. Three new human herpesviruses (HHV-6,7,8). Lancet 1997;649:558-63. </p>     <p> 20. Lennette E, Blackbourn D, Levy J. Antibodies to human herpes virus type 8 in the general population and in Kaposi's sarcoma patients. Lancet 1996;348:856-61. </p>     <p> 21. Cristiano K, Wirz M, Gentilli G. Do intravenous immu-noglobulin products manufactured from plasma collected in Italy place immunocompromised patients at risk of contracting human herpesvirus 8?. Transfusion 2000;40:258-9. </p>     <p> 22. Prusiner S. The prion diseases. Sci Am 1995;272:48-57. </p>     <p> 23. Jakob A. &Uuml;ber eine multiplen sklerose klinisch nahes-tehende Erkrankung des Zentralnervensystems mit bemerkenswerten anatomischen Befunden. Med Klin 1921;13:372-6. </p>     <p> 24. Gibbs CJ Jr , Gajdusek DC, Asher DM, Alpers MP, Beck E, Daniel PM, et al. Creutzfeldt-Jakob disease (subacute spongiform encephalopathy): trans-mission to the chimpanzee. Science 1968;161:388-9. </p>     <p> 25. Will R, Kimberlin R. Creutzfeldt-Jakob disease and the risk from blood or blood products. Vox Sang 1998;75:178-80. </p>     ]]></body>
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