<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-0300</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Invest Bioméd]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-0300</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-03001995000100011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Carta al editor]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillo Herrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[José A]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>1995</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>1995</year>
</pub-date>
<volume>14</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-03001995000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-03001995000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-03001995000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <HTML>   <HEAD>      <META HTTP-EQUIV="Content-Type" CONTENT="text/html; charset=iso-8859-1">      <META NAME="Generator" CONTENT="Microsoft Word 97">      <META NAME="Template" CONTENT="D:\MICROSOFT OFFICE\OFFICE\html.dot">      <META NAME="GENERATOR" CONTENT="Mozilla/4.05 [en] (Win95; I) [Netscape]">      <TITLE>Carta al editor</TITLE>   <LINK rel="STYLESHEET" href="../ibistyle.css" type="text/css">   </HEAD>        <DIV ALIGN=right> </DIV>      <H2>   Carta al editor</H2>   La Habana, 28 de abril de 1994       <BR>"A&ntilde;o 36 de la Revoluci&oacute;n"          <P>Dr. Jos&eacute; A. Castillo Herrera       <BR>Director, Revista Cubana de Investigaciones Biom&eacute;dicas          <P>Estimado Editor:          <P><I>Recientemente, los avances en Inmunofarmacolog&iacute;a han sido   revisados (Inmunology Today, Julio 1993), y espec&iacute;ficamente la Terapia   Inmunosupresora en autoinmunidad (Bach, J.F.; p&aacute;g. 322 de la Revista   y n&uacute;mero citado).1</I>          <P><I>Este tipo de terapia en autoinmunidad, se asienta en el paradigma   de lo propio </I>vs. <I>lo no propio como funci&oacute;n primaria del sistema   inmunitario.</I>          <P><I>Los resultados cl&iacute;nicos de tal v&iacute;a de acceso, han sido   una mejor&iacute;a notable en el pron&oacute;stico de estos pacientes,   alcanz&aacute;ndose una mayor esperanza de vida, as&iacute; como largos   per&iacute;odos de remisi&oacute;n de los s&iacute;ntomas en este grupo   de enfermedades. No obstante en muchos de estos pacientes se impone un   transcurso terap&eacute;utico que comienza en los esteroides, contin&uacute;a   en la azothioprina y termina en citost&aacute;ticos como el metrotexate   y la ciclofosfamida. Este curso cada vez m&aacute;s agresivo sobre el sistema   inmune est&aacute; determinado por la falta de respuestas terap&eacute;uticas   que permitan controlar la enfermedad. El compromiso, cada vez mayor del   sistema inmune, determina la aparici&oacute;n de complicaciones como el   desarrollo de tumores malignos e infecciones, frecuente causa de muerte   en estos pacientes.</I>          <P><I>Si el paradigma de lo propio contra lo no propio, llevado a las experiencias   cl&iacute;nicas, confronta tales resultados, no son menores los problemas   conceptuales con que se encuentra: la presencia de autoanticuerpos en individuos   normales est&aacute; perfectamente documentada, y es conocida la respuesta   propia de regulaci&oacute;n del sistema inmune, hasta el nivel idiot&iacute;pico.2</I>          ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>Conceptualmente, hemos considerado un paradigma diferente: el sistema   inmune es un sistema organismal, cuya funci&oacute;n principal es la homeostasis   de la proliferaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n celulares, especialmente   de estirpes celulares hematol&oacute;gicas.3</I>          <P><I>Este punto de vista se apoya en el modelo de reconocimiento de las   superficies celulares por las c&eacute;lulas linfoides T, con se&ntilde;ales   inductivas (+) o inhibidoras (-) de la proliferaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n   de esas c&eacute;lulas.4,5 Las se&ntilde;ales pueden ser auxiliadoras o   supresoras espec&iacute;ficas,6 pero tambi&eacute;n no espec&iacute;ficas,   como es el caso de las diferentes citokinas-interleukinas activas en un   corto rango de acci&oacute;n, que se liberan como resultado de la interacci&oacute;n   del linfocito T y las c&eacute;lulas "inspeccionadas".</I>          <P><I>Las se&ntilde;ales de muerte celular desde la inducci&oacute;n de   muerte celular programada -apoptosis- hasta la citotoxicidad celular son   consideradas elementos negativos extremos del sistema de regulaci&oacute;n   al que me refiero. Se manifestar&iacute;an cuando una estirpe celular va   mas all&aacute; de la proliferaci&oacute;n admitida con diferenciaci&oacute;n   o quiz&aacute;s m&aacute;s cr&iacute;tico, sin marcadores de diferenciaci&oacute;n.   Visto as&iacute;, no hace falta un sistema elaborado "ad hoc" para enfrentarnos   a lo extra&ntilde;o.</I>          <P><I>"Lo extra&ntilde;o" -lo gen&eacute;ticamente no programado estructural,   temporal o cuantitativamente- cuando es representado por un virus o una   bacteria, debe activar superlativamente a un sistema dedicado a tan fina   inspecci&oacute;n de las c&eacute;lulas normales. Sin embargo, los modelos   infecciosos son los m&aacute;s frecuentes y cl&iacute;nicamente llamativos,   lo que tal vez ha influido en que hayan sido considerados lo primario o   teoremas b&aacute;sicos de la inmunidad, cuando en realidad pueden ser   m&aacute;s bien un corolario.7</I>          <P><I>De cualquier manera, Ehrlich predijo que si no fuera por el sistema   inmune, el c&aacute;ncer ser&iacute;a una enfermedad mucho m&aacute;s frecuente,   palabras que asientan perfectamente a una concepci&oacute;n fisiol&oacute;gica   del sistema inmune.</I>          <P><I>Tambi&eacute;n recientemente,8 Revillard evalu&oacute; el "status"   actual de la terapia en autoinmunidad como decepcionante. Consider&oacute;   varios procederes terap&eacute;uticos con productos biol&oacute;gicos de   procedencia y acci&oacute;n inmunol&oacute;gica, (inmunoglobulina humana   endovenosa, receptores de c&eacute;lulas T y vacunaci&oacute;n pept&iacute;dica,   citokinas y anticitokinas, anticuerpos monoclonales) con perspectivas en   el tratamiento de la autoinmunidad.</I>          <P><I>Basados en el paradigma fisiol&oacute;gico de la funci&oacute;n inmunitaria,   aplicamos a pacientes con c&aacute;ncer de mama9 un modelo de inmunoterapia   global inespec&iacute;fica de regulaci&oacute;n, el cual contin&uacute;a   siendo utilizado en el INOR (Z. Vald&eacute;s, Comunicaci&oacute;n personal).</I>          <P><I>Dicho modelo ha sido recientemente aplicado con buenos resultados   a pacientes con s&iacute;ndromes complejos de autoinmunidad (lupus eritematoso   sist&eacute;mico (LES) con infecciones pulmonares y bajo tratamiento inmunosupresor).</I>          <P><I>Adem&aacute;s de los mecanismos operativos discutidos antes,10 otros   elementos pueden haber influido en los resultados. As&iacute; el plasma   fresco, adem&aacute;s de acci&oacute;n cooperadora citol&iacute;tica por   el complemento, aporta inmunoglobulinas y factores hormonales, am&eacute;n   del complemento, elementos estos reguladores que pueden desarrollar un   papel m&aacute;s importante en la regulaci&oacute;n &iacute;ntima de la   respuesta inmunitaria.</I>          <P><I>Las transfusiones de c&eacute;lulas pueden tambi&eacute;n haber producido   efectos no previstos entonces: los resultados de los estudios experimentales   de tolerancia infecciosa11 y los cl&iacute;nicos en pacientes transplantados,   de microquimerismo12 semejan en alg&uacute;n grado, la situaci&oacute;n   cl&iacute;nica de los pacientes tratados.</I>          ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>Los pacientes de LES son individuos gen&eacute;ticamente proclives   a producir una respuesta inmune anormal ante ant&iacute;genos normales.   Adem&aacute;s, el LES se ve como una enfermedad con envejecimiento acelerado   y hemos discutido el envejecimiento como un proceso organismal y al LES   como una posible enfermedad organismal.3</I>          <P><I>Las c&eacute;lulas transfundidas a los pacientes proven&iacute;an   de individuos normales -i.e, son naturalmente tolerizadas o toler&oacute;genas,   a esos ant&iacute;genos- pudiendo imponer, te&oacute;ricamente al menos,   al organismo enfermo un estado de tolerancia infecciosa similar al logrado   experimentalmente. Las c&eacute;lulas transfundidas provienen en general   de donantes masculinos. Si bien no tenemos pruebas formales experimentales,   varias funciones biol&oacute;gicas han sido recuperadas en unos 18 meses   posteriores al tratamiento en al menos, una paciente.</I>          <P><I>Los pacientes con LES, sometidos a nuestro esquema terap&eacute;utico,   hab&iacute;an sido tratados con inmunosupresores (prednisona y azothioprina   -los mismos usados en transplantes- lo que pudo facilitar que las c&eacute;lulas   transfundidas se microquimerizaran en el receptor. La microquimerizaci&oacute;n   ha sido invocada en la m&aacute;s larga vida y menor rechazo de los transplantes   de h&iacute;gado,12 encontr&aacute;ndose las c&eacute;lulas del donante   hasta 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de realizado el transplante. Es conocido   que en la sangre perif&eacute;rica viajan c&eacute;lulas tronculares pluripotenciales   hematopoy&eacute;ticas,13,14 lo que se ha invocado tambi&eacute;n en la   tolerizaci&oacute;n lograda en transplantes de m&eacute;dula, con transfusiones   de sangre subsiguientes.12</I>          <P><I>El microquimerismo, una vez logrado, puede producir efectos tolerog&eacute;nicos   a largo plazo.12 Pudiera ser muy bien la explicaci&oacute;n de la tolerancia   infecciosa.</I>          <P><I>Ante el fallo frecuente de la terapia inmunosupresora aislada Bach   sustenta "que merecen buscarse nuevos caminos".1 Considerando los resultados   cl&iacute;nicos en estos pacientes tratados con inmunoterapia global inespec&iacute;fica   de regulaci&oacute;n, conceptualmente basado en un paradigma inmunol&oacute;gico   diferente -que no excluye la terapia inmunosupresora- pudiera ser uno de   esos caminos, que vale la pena explorar cl&iacute;nicamente para evaluar   sus mejores posibilidades.</I>          <P>Dr. Sc.M. Carlos Cervantes       <BR>J' Dpto. Inmunolog&iacute;a       <BR>Hospital "Comandante Fajardo"       <BR>J' Lab. Ref. y Des. Geriatr&iacute;a       <BR>Policl&iacute;nico Reina       ]]></body>
<body><![CDATA[<DIV ALIGN=right> </DIV>          </body>   </HTML>        ]]></body>
</article>
