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</front><body><![CDATA[ <h3> Editorial</h3><h2> La dieta de Cambridge<i>*</i></h2><i>&iquest;Cu&aacute;l  es el r&eacute;gimen ideal para adelgazar? A primera vista esto podr&iacute;a  asegurarse si resultara nutritivo y apetitoso, producir una excelente reducci&oacute;n  del peso y disminuci&oacute;n del apetito, las personas se sintieran bien y brindara  un m&eacute;todo para mantener el peso. &Eacute;ste fue el objetivo que yo esperaba  alcanzar cuando comenc&eacute; a investigar hace unos 30 a&ntilde;os.</i>     <p><i>En  1970 encontr&eacute; que las dietas convencionales de 100 kcal eran usualmente  inefectivas. En la desesperaci&oacute;n muchos directores usaron la dieta de cero  calor&iacute;a (inanici&oacute;n completa) que se observ&oacute; era muy peligrosa  y ocasion&oacute; muchas muertes. Por esta raz&oacute;n, se necesitaba una dieta  m&aacute;s efectiva. La nueva generaci&oacute;n de dietas que durante mis investigaciones  fueron llamadas dietas de muy bajas calor&iacute;as (VLCD&acute;s) fueron las  dietas por debajo de 800 kcal. La dieta de Cambridge es de muy bajas calor&iacute;as.</i>      <p><i>Las dietas de muy bajas calor&iacute;as no son nuevas.<sup>1</sup> La primera  fue descrita en 1929, hace 70 a&ntilde;os en la Universidad de Pittsburg, donde  se utilizaron s&oacute;lo ingredientes alimenticios equivalentes a 450 kcal. Esto  fue muy exitoso, pero olvidado, quiz&aacute;s por causa de la Segunda Guerra Mundial.  Durante los a&ntilde;os 70 se renovaron las actividades cient&iacute;ficas, sobre  todo en Francia donde Apfelbaum introdujo una dieta de alb&uacute;mina de huevo  baja de sodio. Entonces, investigadores en los EE.UU. e Italia usaron una dieta  consistente en carne magra y pescado. En Dinamarca ellos introdujeron un polvo  proteico con jugo de naranja. Pero s&oacute;lo 2 grupos, uno en los EE.UU y el  nuestro en el Reino Unido, trabajaron en formulaciones de dietas que conten&iacute;an  en absoluto todos los nutrientes esenciales. Estas dietas de muy bajas calor&iacute;as  nutricionalmente completas, prove&iacute;an suficientes prote&iacute;nas para  reponer las p&eacute;rdidas diarias; pero m&aacute;s importante era suficiente  carbohidrato para ahorrar prote&iacute;na, moderada cetosis y retenci&oacute;n  de minerales (los que pueden perderse durante una dieta de muy bajas calor&iacute;as.  &Eacute;stas contienen fibras para provenir la constipaci&oacute;n, adem&aacute;s  de grasas, minerales y vitaminas en suficientes cantidades para cubrir las necesidades  diarias.</i>     <p><i>Mis investigaciones sobre las dietas de muy bajas calor&iacute;as  comenzaron en colaboraci&oacute;n con el doctor Ian Mc Lean-Baird en el Hospital  de Middlesex, Londres, con la utilizaci&oacute;n de una variedad de composiciones  de dietas en pacientes en el hospital. El contenido energ&eacute;tico de la dieta  vari&oacute; de 0 hasta cerca de 400 kcal.<sup>2</sup> Utilizando s&oacute;lo  la composici&oacute;n de la dieta se asegur&oacute; una excelente p&eacute;rdida  de peso, y el primer paciente logr&oacute; perder 56 kg en 28 semanas, sin ning&uacute;n  otro alimento. Fue muy importante determinar la cantidad &oacute;ptima de carbohidratos.  Nosotros encontramos que un nivel entre 30 a 45 g/d era el mejor, porque reduc&iacute;a  la p&eacute;rdida de prote&iacute;nas y tambi&eacute;n produc&iacute;a una cetonuria  moderada, que era fisiol&oacute;gicamente aceptable. Estos pacientes se sent&iacute;an  bien y disminu&iacute;an el apetito.</i>     <p><i>Muchas pruebas se desarrollaron  para determinar el balance nitrogenado y la bioqu&iacute;mica cl&iacute;nica.<sup>3</sup>  Sobre la base de estos experimentos fue divisada la formulaci&oacute;n de la dieta  de Cambridge original. &Eacute;sta contiene 330 kcal, 34 g de prote&iacute;nas  42 g de carbohidratos, 3 g de grasas y 100 % de las vitaminas y minerales permitidos,  recomendados d&iacute;a por d&iacute;a. Esta dieta fue primero introducida comercialmente  en los EE.UU en 1980, consisti&oacute; en un polvo para mezclar con agua, para  suministrar en sopas o leche diluida en varios sobres.</i>     <p><i>En 1987 el Ministerio  de Salud del Reino Unido public&oacute; un reporte, basado en las evidencias de  12 eminentes cient&iacute;ficos que trabajaban en ese campo, quienes recomendaron  ligeras variaciones en su composici&oacute;n.<sup>4</sup> La recomendaci&oacute;n  de contenido energ&eacute;tico fue elevada de 330 kcal y el contenido de prote&iacute;nas  de 33 a 40 g/d. &Eacute;sta es la formulaci&oacute;n de la dieta de Cambridge,  que se vende en muchos pa&iacute;ses desde 1988.<sup>5</sup></i>     <p><i>En el Reino  Unido tenemos un n&uacute;mero de sistemas m&eacute;dicos diferentes y est&aacute;n  en particular interesados en nuestro programa m&eacute;dico, que comenz&oacute;  hace alrededor de 7 a&ntilde;os. Hoy existen casi 300 consultorios m&eacute;dicos  en el Servicio Nacional de Salud que operan en cl&iacute;nicas de obesidad con  la utilizaci&oacute;n exclusiva de la dieta de Cambridge. Adem&aacute;s, tenemos  una organizaci&oacute;n que utiliza grupos terap&eacute;uticos, junto con enfermeros  y m&eacute;dicos. Existen alrededor de 300 consultantes que trabajan con los m&eacute;dicos.</i>      <p><i>La p&eacute;rdida de peso con la utilizaci&oacute;n de la dieta es excelente.  En las mujeres es de alrededor de 2 kg por semana y en los hombres de 3 kg a la  semana en todas las personas. Los hombres pierden m&aacute;s peso que las mujeres  porque ellos tienen un metabolismo alto por el incremento de su masa muscular.  En un estudio que incluy&oacute; a 500 pacientes del sexo femenino, tratados en  nuestro programa de grupos de terapia con m&eacute;dicos, la p&eacute;rdida promedio  de peso fue de 18 kg en 12 semanas. El &iacute;ndice de masa corporal se redujo  siempre dentro del rango normal. Una elevada p&eacute;rdida de peso ha sido obtenida  en sujetos individuales. Un hombre en Noruega perdi&oacute; 140 kg en 10 meses  y una dama en Sud&aacute;frica 130 kg en 13 meses.</i>     <p><i>Los efectos secundarios  de la dieta son pocos y tienen baja incidencia; consisten en n&aacute;useas ligeras,  cefaleas y constipaci&oacute;n. Estos pueden ser prevenidos si se toman 2 L de  agua d&iacute;a por d&iacute;a. Se recomienda tomar un vaso de agua en seguida  despu&eacute;s de consumir la dieta para diluir las sales minerales, que pueden  producir n&aacute;useas. El agua tambi&eacute;n es necesaria para prevenir la  deshidrataci&oacute;n, que causa cefaleas. Para la constipaci&oacute;n persistente  se recomienda como ayuda un agente de bajas calor&iacute;as para aumentar el bolo  fecal como el </i>fybogel<i>.<sup>5</sup></i>     <p><i>Las personas pierden el apetito  3 d despu&eacute;s de llevar la dieta, porque el contenido en carbohidratos, az&uacute;car  en sangre, e insulina no est&aacute;n elevados. As&iacute;, el ciclo normal de  glicemia-hipoglicemia que produce hambre, est&aacute; roto y se desarrolla la  anorexia. Se ha pensado que las cetonas elevadas ayudan al estado de &aacute;nimo  de los pacientes y muchas personas no est&aacute;n deprimidas y se sienten jubilosas.</i>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Nosotros hemos investigado ansiosamente la seguridad de la dieta. Existe  s&oacute;lo una anormalidad y es el elevado nivel de &aacute;cido &uacute;rico  plasm&aacute;tico. Esto significa que las personas susceptibles de gota deben  continuar cumpliendo su medicaci&oacute;n.<sup>3</sup> No hay anormalidad en los  electrocardiogramas. Durante la reducci&oacute;n del peso, las prote&iacute;nas  de los tejidos disminuyen en todos los tejidos, porque el exceso de peso consiste  en 25 % de prote&iacute;nas. En la dieta de Cambridge comparada con una dieta  convencional de 1 000 kcal no hay p&eacute;rdida excesiva de prote&iacute;nas.<sup>6</sup></i>      <p><i>Han existido muchas cr&iacute;ticas con el uso de las dietas de muy bajas  calor&iacute;as sobre la base de que su contenido energ&eacute;tico es tambi&eacute;n  bajo.<sup>7</sup> Sin embargo, nosotros creemos que es cient&iacute;ficamente  irracional pensar que el contenido energ&eacute;tico de una dieta significa que  es peligrosa. La energ&iacute;a proviene de 2 fuentes: de los alimentos que se  ingieren y de las reservas internas. Las reservas de energ&iacute;a son enormes  y ha sido calculado que una mujer de 60 kg tiene casi 115 000 kcal de reserva  en su tejido adiposo, esto es suficiente energ&iacute;a para 80 d. La seguridad  de la reposici&oacute;n de los alimentos en la f&oacute;rmula de las dietas depende  m&aacute;s de su composici&oacute;n en micronutrientes y macronutrientes y no  de su contenido energ&eacute;tico.</i>     <p><i>Las dietas de muy bajas calor&iacute;as  han sido objeto de muchas investigaciones, por la necesidad de demostrar seguridad.  Se han realizado muchas publicaciones cient&iacute;ficas sobre la dieta de Cambridge  en estos a&ntilde;os, que al menos 6 libros y 80 publicaciones cient&iacute;ficas  han sido producidos por varios autores.<sup>5</sup> Desde 1980 se han utilizado  5 encuentros sat&eacute;lites en asociaci&oacute;n con congresos internacionales.  Cada a&ntilde;o se muestra un incremento en el n&uacute;mero de publicaciones  sobre las dietas de muy bajas calor&iacute;as y los pacientes estudiados. A partir  de 1975 han sido alrededor de 400 publicaciones que abarcan a 49 500 pacientes.  Se ha estimado que m&aacute;s de 20 000 000 de personas han usado las dietas de  muy bajas calor&iacute;as en el mundo. Desde 1980 en que la f&oacute;rmula completa  de la dieta se ha utilizado, no se han registrado muertes, lo que pudiera atribuirse  al uso de las dietas de muy bajas calor&iacute;as. Estas dietas nutricionalmente  completas pueden ser consideradas como seguras.</i>     <p><i>Existe una evidencia  muy reciente de que la rapidez en la p&eacute;rdida de peso confiere beneficios  positivos adicionales a la salud, independiente de la p&eacute;rdida de peso,  en especial en diab&eacute;ticos. Creo que incluir una dieta de muy bajas calor&iacute;as  en un programa de reducci&oacute;n del peso es la m&aacute;s efectiva y v&aacute;lida  estrategia diet&eacute;tica.</i>     <p><i>Nosotros recomendamos que las dietas de  muy bajas calor&iacute;as pudieran ser utilizadas por varias semanas y sugerimos  que hasta 12 semanas es satisfactoria. Otras personas, creen que ellas pudieran  ser solo usadas intermitentemente. Sin embargo, no existen razones cient&iacute;ficas  para este proceder. El uso intermitente brinda efectos indeseables como un incremento  en peso causado por una elevaci&oacute;n en agua y gluc&oacute;geno. Uno de los  problemas con el uso intermitente de la dieta es la dificultad para recomenzarla  despu&eacute;s de interrumpida. Un gran n&uacute;mero de estudios ha mostrado  la ausencia de alg&uacute;n efecto indeseable con el uso continuado de las dietas  de muy bajas calor&iacute;as.<sup>5</sup> La dieta de Cambridge tiene muchos efectos  beneficiosos, en particular en los diab&eacute;ticos tipo II, hiperlipemia e hipertensi&oacute;n.  En diab&eacute;ticos despu&eacute;s de 4 semanas sometidos a la dieta de Cambridge  hay un r&aacute;pido descenso de la glucosa en plasma. El doctor Henry, de San  Diego, se ha especializado en el uso de las dietas de muy bajas calor&iacute;as  en diab&eacute;ticos y concluy&oacute; que son seguras bajo supervisi&oacute;n  m&eacute;dica.<sup>8,9</sup> La reducci&oacute;n del peso es excelente (1 a 3  kg por semanas). El control de la glicemia est&aacute; aumentado por causa de  la reducci&oacute;n de la producci&oacute;n de la glucosa por el h&iacute;gado,  incremento en la acci&oacute;n de la insulina en el h&iacute;gado y tejidos perif&eacute;ricos  y elevaci&oacute;n de la secreci&oacute;n de insulina. Adem&aacute;s, la hipertensi&oacute;n  y la hiperlipemia se reducen y el tratamiento provee beneficios a largo plazo.</i>      <p><i>El uso de la dieta de Cambridge como fuente nutrional &uacute;nica reduce  el colesterol sangu&iacute;neo a un promedio de 25 % y los triglic&eacute;ridos  a un promedio de 40 %. Todos los pacientes mostraron alguna reducci&oacute;n y  el decrecimiento fue mayor en aquellos con altos valores iniciales. La reducci&oacute;n  ocurre s&oacute;lo mientras los pacientes est&aacute;n usando la dieta como &uacute;nica  fuente y cuando regresan a la dieta normal, los valores aumentan de nuevo pero  no a los valores de pretratamiento.</i>     <p><i>La hipertensi&oacute;n es un claro  rasgo com&uacute;n en aquellas personas con sobrepeso y un descenso en la presi&oacute;n  arterial ocurre despu&eacute;s de un corto per&iacute;odo en la dieta, igualmente  antes de que la p&eacute;rdida de peso sea pronunciada. Esto puede ser por causa  de la acci&oacute;n diur&eacute;tica de la dieta. En muchos pacientes que han  sido estudiados, lograr un peso normal tambi&eacute;n ha resultado en un regreso  a los valores normales de presi&oacute;n arterial.</i>     <p><i>Es importante modificar  algunas drogas que se est&eacute;n administrando durante el uso de la dieta Cambridge,<sup>5</sup>  porque el efecto de la dieta en pacientes diab&eacute;ticos e hipertensos deber&iacute;a  ser con la suspensi&oacute;n de la medicaci&oacute;n de diur&eacute;ticos y de  hipoglicemiantes orales, drogas antihipertensivas y la reducci&oacute;n de la  insulina. La experiencia cl&iacute;nica en los EE.UU. indica que muchos de los  efectos secundarios que requieren atenci&oacute;n cl&iacute;nica fueron el resultado  directo de la continuaci&oacute;n de la dosis de una o m&aacute;s de estas medicaciones  en los niveles previos.</i>     <p><i>Las dietas de muy bajas calor&iacute;as pueden  ser muy importantes en tratamiento a largo plazo de la obesidad. Existe un componente  evaluable de la reducci&oacute;n del peso a largo plazo si est&aacute; asociado  con la realizaci&oacute;n regular de ejercicios f&iacute;sicos y modificaciones  conductuales. Hay muchos factores que pudieran ser de beneficio positivo con el  uso de las dietas de muy bajas calor&iacute;as. Primero, es importante realizar  actividad f&iacute;sica moderada de forma regular y la participaci&oacute;n regular  en un programa de reducci&oacute;n de peso. La adecuada educaci&oacute;n concerniente  a la modificaci&oacute;n de la conducta y la nutrici&oacute;n son tambi&eacute;n  importantes. Se propugna el mantenimiento de una dieta baja en grasas y alta en  carbohidratos con un &iacute;ndice bajo de glicemia. Pero el m&aacute;s importante  de todos es un cambio permanente en el estilo de vida.</i>     <p><i>Se ha encontrado  que la dieta de Cambridge es beneficiosa para el mantenimiento del peso.</i>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>En  el hospital de Karolinsks en Estocolmo, </i>Ryttig <i>y </i>Rassmer<i> estudiaron  60 pacientes que utilizaron la dieta de Cambridge durante 12 semanas, los que  tuvieron una reducci&oacute;n de peso promedio de 20 kg.<sup>10</sup> Durante  el a&ntilde;o siguiente un grupo us&oacute; la dieta de Cambridge 2 veces al d&iacute;a  y el otro grupo utiliz&oacute; la dieta recomendada por dietistas. Ambos grupos  tuvieron un total de 1 600 kcal/d. Los pacientes que usaron la dieta de Cambridge  recuperaron s&oacute;lo 8 kg de peso comparados con 12 kg del grupo control. Hubo  tambi&eacute;n un gran incremento en la presi&oacute;n arterial en el grupo que  no us&oacute; la dieta de Cambridge. Durante las primeras 12 semanas ocurri&oacute;  una disminuci&oacute;n en la presi&oacute;n arterial y &eacute;sta persisti&oacute;  en los a&ntilde;os siguientes en el grupo con las dietas de Cambridge, pero no  en el grupo que no us&oacute; la dieta de Cambridge para mantener el peso.</i>      <p><i>En conclusi&oacute;n, la dieta de Cambridge es muy efectiva cuando es usada  como &uacute;nica fuente nutritiva, esto est&aacute; cl&iacute;nicamente probado  y asegurado. Contiene todos los nutrientes esenciales y es muy apetitosa. Despu&eacute;s  de 3 d se pierde el apetito y las personas se sienten bien y esto tambi&eacute;n  ha sido observado que es bueno para el mantenimiento del peso cuando es usado  como un suplemento. Cumple todas las necesidades de un r&eacute;gimen diet&eacute;tico  ideal para la reducci&oacute;n y el mantenimiento del peso.</i>     <p><i>Desde 1980  la dieta ha sido aprobada en muchos pa&iacute;ses del mundo pero no en Am&eacute;rica  Latina. El n&uacute;mero de esta revista describe el uso de la dieta en Cuba.  El trabajo ha sido excelentemente realizado y los resultados positivos obtenidos,  inducen la esperanza de usar la dieta en esta parte del nuevo mundo.</i>     <div align=right><i>Dr.  Allan N. Howard</i>     <br><i>Downing College, Universidad</i>     <br><i>de Cambridge,  Reino Unido</i></div><h4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4><ol>     <li> Howard  AN. The historical development, efficacy and safety of very low calorie diet.  Int J Obes 1981;5:195-208.</li>    <li> McLean B, Parson RL, Howard AN. Clinical and  metabolic studies of chemically defined diets in the management of obesity. Metabolism  1974;23:645-57.</li>    <li> Howard AN, Grant A, Edwards O, Littlewood ER, McLean  BI. The treatment of obesity with a very low calorie liquid formula diet: an in-patient/out-patient  comparison using skimmed milk protein as the chief protein source. Int J Obes  1978;2:321-32.</li>    <li> Commitee on Medical Aspects of Food Policy. The use of  very low calorie diets in obesity. Report on Health and Social Subjects No. 31,  HMSO, London, 1987.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Marks J, Howard AN. La dieta Cambridge: un manual  para profesionales de la salud publicado por el CEL. Grandview N Rigton LS17 ODW,  UK, 1997.</li>    <li> Ryde SJ, Morgan WD, Birks JL, Dutton J. Changes in body composition  following a very low calorie diet. Basic Life Sci 1993;60:263-5.</li>    <li> Howard  AN. The Swansea trial: its purpose and rationale En: Kreitsman SN, Howard AN,  eds. The Swansea trial: body composition and metabolic studies with a very low  calorie diet (VLCD) London: Smith-Gordon,1993:15-23.</li>    <li> Henry RR, Wallace  P, Olefsky CM. The effects of weight loss on the mechanisms of hyperglycemia in  obese non-insulin-dependent diabetes mellitus. Diabetes 1986;35:990-7.</li>    <li>  Henry RR, Wiest-Kent TA, Scheaffer L, Kolterman OG, Olefsky JM. Metabolic consequences  of very low calorie diet therapy in obese non-insulin-denpedent and non-diabetic  subjects. Diabetes 1986;35:155-64.</li>    <li> Ryttig KP, Rossner S. Weight maintenance  after a VLCD weight period and the effects of VLCD supplementation. J Int Med  1995;236:299-306.</li>      ]]></body>
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