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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto de Ciencias B&aacute;sicas y Precl&iacute;nicas &quot;Victoria de  Gir&oacute;n&quot; </p>    <p align="JUSTIFY">     <p align="JUSTIFY"> <h2>La Ciencia:  un enfoque dial&eacute;ctico - materialista <b>de su devenir</b></h2>    <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY"> Lic. Julia Garc&iacute;a Capote y Lic. Tania Sureda     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">&nbsp;     <p align="JUSTIFY"><i>DeCS: </i>CIENCIA; CIENCIAS SOCIALES;  DESARROLLO TECNOL&Oacute;GICO; DESARROLLO SOCIAL.     <p align="JUSTIFY"><i>Subject  headings:</i> SCIENCE; SOCIAL SCIENCES; TECHNOLOGICAL DEVELOPMENT; SOCIAL DEVELOPMENT.      <p>&nbsp;</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p  align="JUSTIFY">Si nos proponemos realizar una reflexi&oacute;n sobre los elementos  esenciales que caracterizan a nuestra &eacute;poca, sin lugar a dudas, hay que  partir del vertiginoso avance de la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.  El progreso de la ciencia y de la t&eacute;cnica no fue jam&aacute;s tan acelerado  como lo resulta hoy. Es comprensible entonces, que nuestro siglo haya sido denominado  y con raz&oacute;n el siglo de la energ&iacute;a nuclear, la conquista del hombre  de los espacios c&oacute;smicos, los materiales sint&eacute;ticos, la quimizaci&oacute;n,  la cibern&eacute;tica, la inform&aacute;tica y la automatizaci&oacute;n compleja  de la producci&oacute;n.     <p align="JUSTIFY">Los ritmos siempre crecientes del  desarrollo del progreso cient&iacute;fico-t&eacute;cnico generan un incremento  inusitado del poder humano sobre los fen&oacute;menos de la naturaleza, la penetraci&oacute;n  de los logros de la ciencia y de la t&eacute;cnica en todas las esferas de la  vida econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social del hombre, la enorme influencia  de las ideas cient&iacute;ficas en desarrollo sobre la formaci&oacute;n de la  ideolog&iacute;a, la cosmovisi&oacute;n y la transformaci&oacute;n de todos los  aspectos de la vida de la sociedad. Est&aacute;n cambiando radicalmente el lugar  y el papel del productor de bienes materiales en el sistema de la producci&oacute;n  social, lo mismo que el car&aacute;cter y las condiciones de trabajo, la vida  cotidiana y la existencia del hombre, sus puntos de vista y concepciones del mundo  circundante y los modos y estilos de vida social.     <p align="JUSTIFY">En Cuba,  el desarrollo cient&iacute;fico ha sido una tarea priorizada del gobierno revolucionario.  El estado dedica actualmente, una buena parte de su presupuesto al financiamiento  de importantes l&iacute;neas de investigaci&oacute;n en las esferas de la salud  humana, la biotecnolog&iacute;a, la biolog&iacute;a molecular, la obtenci&oacute;n  de medicamentos, la producci&oacute;n de energ&iacute;a, la informaci&oacute;n  y el conocimiento, tanto a partir de fuentes naturales como por v&iacute;a qu&iacute;mica,  inform&aacute;tica y agricultura.     <p align="JUSTIFY">En la primera parte de este  trabajo pretendemos exponer una serie de ideas sobre la ciencia y su devenir en  el contexto social; en un segundo momento, por nuestra condici&oacute;n de pa&iacute;s  agr&iacute;cola, nos referimos a la necesidad de continuar buscando formas m&aacute;s  racionales de la lucha contra plagas de insectos nocivos, algo tan importante  para la agricultura de pa&iacute;ses como el nuestro en las enajenantes condiciones  del mundo polarizado en que vivimos, y donde la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica  est&aacute; obligada a desempe&ntilde;ar un papel de primer orden.     <p align="JUSTIFY">La  ciencia constituye hoy, m&aacute;s cerca que nunca, un sistema de conocimientos  verdaderos, adquiridos por los hombres, acerca de la realidad que nos rodea. Cuenta  con toda una serie de m&eacute;todos, procederes y modos de conocimientos cient&iacute;ficamente  fundamentados y comprobados en la pr&aacute;ctica; descubre con su ayuda las leyes  que rigen el desarrollo del mundo objetivo y viabiliza los medios y posibilidades  para emplear, en la actividad pr&aacute;ctica de los hombres, los conocimientos  que obtiene.     <p align="JUSTIFY">La ciencia incluye los datos de la pr&aacute;ctica  acumulados por la humanidad y verificados, contiene tambi&eacute;n leyes, f&oacute;rmulas  y teoremas; los conceptos, categor&iacute;as e ideas son important&iacute;simos  elementos de la ciencia, los cuales se agrupan a su vez para formar diferentes  teor&iacute;as y sistemas de conocimientos. Abarca tambi&eacute;n determinadas  supuestas hip&oacute;tesis que en el desarrollo de la ciencia y de la pr&aacute;ctica  social, bien se confirman para transformarse en teor&iacute;as cient&iacute;ficas,  bien rechazan si resultan falsas. La ciencia es tambi&eacute;n medio e instrumento  del conocimiento y penetraci&oacute;n en el entorno por el hombre. Es un proceso  con desarrollo hist&oacute;rico. Su formaci&oacute;n y progreso ha tenido lugar  durante milenios y continuar&aacute; en tanto exista la humanidad.     <p align="JUSTIFY">En  los albores de la sociedad, era dif&iacute;cil hablar de estructura de la ciencia  o de sistema de conocimientos. La ciencia propiamente dicha a&uacute;n no exist&iacute;a,  y no solo porque los conocimientos que ten&iacute;an los hombres de la sociedad  preclasista fueran muy primitivos, reflejaran los datos m&aacute;s superficiales,  puramente emp&iacute;ricos, de las propiedades de los objetos circundantes, sino  tambi&eacute;n porque no se generalizaba ni sistematizaba por nadie.     <p align="JUSTIFY">El  trabajo intelectual a&uacute;n no se hab&iacute;a desprendido del f&iacute;sico,  y los hombres adquir&iacute;an nuevos conocimientos &uacute;nicamente en el proceso  de su actividad laboral, trasmiti&eacute;ndolos directamente de generaci&oacute;n  en generaci&oacute;n. Adem&aacute;s, por entonces no conoc&iacute;an la ciencia  de los fen&oacute;menos de la realidad ni las leyes de su desarrollo, es decir,  carec&iacute;an de aquellos conocimientos que verdaderamente puedan denominarse  cient&iacute;ficos.     <p align="JUSTIFY">La ciencia comenz&oacute; a formarse como  sistema de conocimiento y forma de la conciencia social, solo en un determinado  escal&oacute;n del desarrollo de la sociedad humana, cuando ya se hab&iacute;a  acumulado cierto m&iacute;nimo de conocimientos comprobados por la pr&aacute;ctica  y, por consiguiente, cuando las necesidades de la actividad pr&aacute;ctica de  los hombres, en primer lugar de toda la producci&oacute;n social, impusieron categ&oacute;ricamente  un estudio continuado m&aacute;s activo de los fen&oacute;menos del mundo material.      <p align="JUSTIFY">A manera de fundamentaci&oacute;n de lo antes expuesto deteng&aacute;monos  en Marx, cuando en el manifiesto comunista se&ntilde;ala que: &quot;...en las  anteriores &eacute;pocas hist&oacute;ricas encontramos casi por todas partes una  completa diferenciaci&oacute;n de la sociedad en diversos estamentos, m&uacute;ltiple  escala gradual de las condiciones sociales&quot;. &quot;La moderna sociedad burguesa,  que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones  de clase&quot;. &quot;Nuestra &eacute;poca, la &eacute;poca de la burgues&iacute;a,  se distingue, sin embargo, por haber simplificado las contradicciones de clases&quot;.  Y contin&uacute;a se&ntilde;alando que &quot;...el descubrimiento de Am&eacute;rica  y la circunnavegaci&oacute;n de &Aacute;frica ofrecieron a la burgues&iacute;a  en ascenso un nuevo campo de actividad... el mercado mundial aceler&oacute; prodigiosamente  el desarrollo del comercio de la navegaci&oacute;n y de los medios de transporte  por tierra. Este desarrollo influy&oacute;, a su vez, en el auge de la industria...&quot;  &quot;...la burgues&iacute;a no puede existir sino a condici&oacute;n de revolucionar  incesantemente los instrumentos de producci&oacute;n, y con ello todas las relaciones  sociales&quot;.<sup class="superscript">1</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Reforzando todo ello, Engels  se&ntilde;al&oacute;: </p>    <p align="JUSTIFY">     <blockquote>     <p>...el conocimiento  de la naturaleza adquiri&oacute; una forma cient&iacute;fica &uacute;nicamente  en el siglo xviii, en ciertas ramas, algunos a&ntilde;os antes. Con su ley de  gravedad, Newton cre&oacute; la astronom&iacute;a cient&iacute;fica; con la descomposici&oacute;n  de la luz, la &oacute;ptica cient&iacute;fica; con el teorema del binomio y la  teor&iacute;a infinitesimal, las matem&aacute;ticas cient&iacute;ficas y con el  conocimiento de la naturaleza de fuerzas, la mec&aacute;nica cient&iacute;fica.  De la misma forma, la F&iacute;sica cobr&oacute; car&aacute;cter cient&iacute;fico  tambi&eacute;n en el siglo xviii, en tanto que la qu&iacute;mica hab&iacute;a  sido recientemente creada por Black, Lavoisier y Priestley, la geograf&iacute;a  se elev&oacute; a nivel de ciencia al determinarse la forma de la Tierra y tras  numerosos viajes. Del mismo modo la historia natural se convirti&oacute; en ciencia  gracias a Buffon y Linneo, hasta la geolog&iacute;a comenz&oacute; a salir poco  a poco del remolino de fant&aacute;sticas hip&oacute;tesis en que se debat&iacute;a.<sup class="superscript">2</sup>  </p></blockquote>    <p align="JUSTIFY">     <p align="JUSTIFY">El impetuoso desarrollo  de las ciencias naturales en el siglo xviii y los a&ntilde;os siguientes condujeron  a que de la ciencia, como un todo &uacute;nico, fueran desprendi&eacute;ndose  cada vez con mayor rapidez sus distintos dominios para formar ramas del conocimiento  independientes que en la medida en que se iban desarrollando, se estructuraban  como ciencias aut&oacute;nomas, sectores m&aacute;s estrechos de una determinada  rama del saber. El proceso de separaci&oacute;n y formaci&oacute;n de nuevas ciencias,  es decir, el proceso de su diferenciaci&oacute;n contin&uacute;a realiz&aacute;ndose  hasta nuestros d&iacute;as. Junto con la diferenciaci&oacute;n avanza tambi&eacute;n  el proceso de integraci&oacute;n. En el punto de contacto de dos o m&aacute;s  ciencias existentes se forman disciplinas cient&iacute;ficas independientes dedicadas  a la investigaci&oacute;n de problemas comunes para aquellas ramas contactantes  en cuya frontera se formaron las nuevas. Como resultado han surgido la qu&iacute;mica  f&iacute;sica, la f&iacute;sica qu&iacute;mica, la termodin&aacute;mica qu&iacute;mica,  la bioqu&iacute;mica, etc.<sup class="superscript">3</sup>     <p align="JUSTIFY">El  origen de la filosof&iacute;a y su correlaci&oacute;n con los conocimientos cient&iacute;ficos  (el tipo de pensamiento que representa), trae no pocos problemas a la hora de  considerar, en su evoluci&oacute;n ulterior, la correlaci&oacute;n entre los cuadros  cient&iacute;ficos del mundo generados y las concepciones del mundo.     <p align="JUSTIFY">En  un sentido subjetivista, Karl Jasper intent&oacute; una clasificaci&oacute;n de  las &quot;actitudes&quot; productoras de las concepciones filos&oacute;ficas (cuyo  sentido generalizador &quot;complementa&quot; al &quot;descriptivo&quot; de las  ciencias), en activas, contemplativas, autorreflexivas, que es de todo punto imposible  aceptar por el reduccionismo que trae aparejado el criterio clasificador: la identificaci&oacute;n  entre actitud individual y el sentido hist&oacute;rico que condiciona esa actitud.  Pese a todo, Jasper reconoci&oacute; la existencia de un elemento com&uacute;n  a las producciones filos&oacute;ficas y cient&iacute;ficas que ser&iacute;a de  imprescindible an&aacute;lisis, despojado desde luego, de su carga irracionalista,  lo que denomin&oacute; &quot;t&eacute;cnicas de pensamiento&quot;, que se reduce  a l&iacute;neas de continuidad, entre actitudes en la b&uacute;squeda del saber,  pero que no carecen, seg&uacute;n expresamos, de un aspecto racional.     <p align="JUSTIFY">Tanto  la filosof&iacute;a como las ciencias naturales, sin contar con otras formas del  saber humano, responden a estilos de pensamiento, que no pueden por su parte ajustarse  a modelos estrictos, ni exactamente a la clasificaci&oacute;n propuesta por este  autor pero que denotan la unidad del conocimiento humano, no solo por el inter&eacute;s  com&uacute;n de abordar la realidad, sino por las perspectivas desde las cuales  se lleva a cabo.     <p align="JUSTIFY">Hist&oacute;ricamente ha existido una integraci&oacute;n  del saber en 3 etapas fundamentales: la Antig&uuml;edad, los siglos xv y xvi Europa  (com&uacute;nmente conocidos como de Renacimiento) y la Contemporaneidad (en la  cual se hacen realidad las predicciones de los cl&aacute;sicos del marxismo, sobre  la base de los fen&oacute;menos en el campo del conocimiento, que ya pudieron  presenciar en su &eacute;poca). Esta integraci&oacute;n del saber trajo entre  sus consecuencias, una conciencia del estrecho v&iacute;nculo existente entre  la ciencia y la filosof&iacute;a, entre las producciones humanas y, a la larga,  de la inserci&oacute;n de ambas en una misma l&iacute;nea hist&oacute;rica. Ahora  bien, la comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos cient&iacute;ficos y filos&oacute;ficos  requiere del conocimiento de cada sociedad y su actitud ante los descubrimientos  e investigaciones, condicionada por las necesidades de estas, pero exige tambi&eacute;n,  el an&aacute;lisis del devenir personal, &uacute;nico que explica &#191;por qu&eacute;?,  entre las opciones que siempre ofrecen las &eacute;pocas, fue escogida aquella  que posibilit&oacute; el descubrimiento, su interpretaci&oacute;n o la falta de  esta y la repercusi&oacute;n suscitada.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><i>Ejemplo:</i> Las  diferentes perspectivas de Newton y Leibniz en el enfoque del c&aacute;lculo infinitesimal,  obedecen al medio cient&iacute;fico en que se desenvolv&iacute;a cada uno, pero  tambi&eacute;n a otros factores personales. Tomar estos &uacute;ltimos (factores  personales) como fundamentales ha sido por mucho tiempo un gran defecto de los  historiadores de la ciencia y la filosof&iacute;a. No tomarlos, otro error grave  tambi&eacute;n, si de hacer verdadera historia se trata. Ha de evitarse el reduccionismo  externalista del tipo que criticaba Engels cuando escribi&oacute; que: &quot;...la  concepci&oacute;n materialista de la historia tambi&eacute;n tiene ahora muchos  amigos de esos para los cuales no es m&aacute;s que un pretexto para no estudiar  historia...&quot;, muy lejano esto, desde luego, de una postura marxista consecuente.  El propio Engels se refiri&oacute; a la necesidad, adem&aacute;s, del estudio  de los factores de &uacute;ltima instancia del v&iacute;nculo existente entre  el desarrollo cient&iacute;fico y filos&oacute;fico, para comprender cada uno  de estos, y a los peligros de ignorar tales nexos.     <p align="JUSTIFY">Si el <i>anti-Di&uuml;ring</i>  y <i>Ledwing Feuerbach y el fin de la Filosof&iacute;a Cl&aacute;sica Alemana</i>,  no fueran verdaderos monumentos exponentes de tal idea de un valor an&aacute;logo  al de <i>Materialismo y Empiriocriticismo </i>y otras obras de Marx o Lenin, bastar&iacute;an  las observaciones contenidas en su correspondencia para mostrar tal requerimiento.  Al respecto Engels se&ntilde;al&oacute;:     <p align="JUSTIFY">     <p align="JUSTIFY">...por  lo que se refiere a las esferas ideol&oacute;gicas que flotan a&uacute;n m&aacute;s  alto en el aire: la religi&oacute;n, la filosof&iacute;a, etc., estas tienen un  dominio prehist&oacute;rico de lo que llamar&iacute;amos necedades, con que la  historia se encuentra y acepta. Esas diversas ideas falsas acerca de la Naturaleza,  el car&aacute;cter del hombre mismo, los esp&iacute;ritus, las fuerzas m&aacute;gicas,  etc., se basan siempre en factores econ&oacute;micos de aspecto negativo; el incipiente  desarrollo econ&oacute;mico del per&iacute;odo tiene por complemento y tambi&eacute;n  en parte, por condici&oacute;n, e incluso por causa, las falsas ideas acerca de  la Naturaleza. Y aunque las necesidades econ&oacute;micas hab&iacute;an sido y  lo seguir&aacute;n siendo cada vez m&aacute;s, el acicate principal del conocimiento  progresivo de la naturaleza, ser&iacute;a no obstante, una pedanter&iacute;a querer  buscar a todas esas necedades primitivas una explicaci&oacute;n econ&oacute;mica.  La historia de las ciencias es la gradual superaci&oacute;n de esas necedades,  o bien de su sustituci&oacute;n por otras nuevas, aunque menos absurdas.<sup class="superscript">5</sup>      <p align="JUSTIFY">     <p align="JUSTIFY">Las ciencias naturales fueron durante siglos  parte integrante de la filosof&iacute;a y al independizarse durante el siglo xv,  continuaron &quot;desde fuera&quot; influyendo en las acciones filos&oacute;ficas.  As&iacute; de hecho, la concepci&oacute;n mec&aacute;nica del mundo, que parte  de la obra de Cop&eacute;rnico, Davinci, Galileo, Descartes, Newton, Gassendi,  Lagrange, D&#180;Alembert, Laplace, etc., predomin&oacute; hasta finales del siglo  xix en las mentes de hombres de ciencia y fil&oacute;sofos.     <p>Engels en sus obras  indica con fuerza el papel de las ciencias naturales en la determinaci&oacute;n  del contenido de la dial&eacute;ctica, y se&ntilde;ala como decisivas en la ruptura  del modo metaf&iacute;sico de pensar: el descubrimiento de la c&eacute;lula, la  transformaci&oacute;n de la energ&iacute;a, y la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n  de Darwin. Lenin, por su parte, explica apoy&aacute;ndose en los descubrimientos  de las ciencias naturales que le toc&oacute; vivir (el descubrimiento del electr&oacute;n,  la radio-actividad, los rayos X, etc.), el por qu&eacute; del fin de la concepci&oacute;n  mec&aacute;nica del mundo, y logra su genial definici&oacute;n de materia como  s&iacute;ntesis de todo lo aportado por las ciencias naturales. Lo hecho por Einstein  en la fundamentaci&oacute;n de los conceptos de espacio y tiempo se inscribe dentro  de esta misma l&iacute;nea. </p>    <p align="JUSTIFY">Las necesidades pr&aacute;cticas  de los hombres, base y causa de la aparici&oacute;n de nuevas ciencias y ramas  del saber, impulsan tambi&eacute;n el desarrollo, la profundizaci&oacute;n y el  perfeccionamiento de los conocimientos ya existentes. Las teor&iacute;as cient&iacute;ficas  surgen ante el imperativo del hombre de resolver los problemas de la pr&aacute;ctica.      <p align="JUSTIFY">El progreso de la ciencia a partir del &uacute;ltimo tercio  del siglo xix permiti&oacute; en menos de 100 a&ntilde;os puntualizar muchos eslabones  del panorama de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica en el Sistema Solar y en  la Tierra descrito por Engels en sus obras. Pero en sus rasgos fundamentales,  este panorama conserva hoy su validez.     <p align="JUSTIFY">Al considerar el proceso  de desarrollo hist&oacute;rico de la Naturaleza, Engels destaca que en esta imperan  las leyes fundamentales de la dial&eacute;ctica y dedica su mayor atenci&oacute;n  a la principal: la ley de la unidad y lucha de los contrarios.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">El  desarrollo de la ciencia representa un proceso hist&oacute;rico y, como tal, tiene  su fuente interna, fuerza motriz de su desarrollo. En esa fuente interna del avance  del progreso cient&iacute;fico, como en cualquier otro proceso de desenvolvimiento  del desarrollo de cualquier esfera de la realidad ya sea la naturaleza, la sociedad  o el pensamiento, est&aacute; presente la dial&eacute;ctica de la unidad y lucha  de los contrarios. Y esta unidad y lucha es la fuente del desarrollo y perfeccionamiento  de nuestros conocimientos. Engels escribi&oacute;: &quot;lo mismo que la electricidad,  el magnetismo, etc., se polarizan y mueven en sentido contrario, as&iacute; ocurre  tambi&eacute;n con el pensamiento&quot;.     <p align="JUSTIFY">El desarrollo y perfeccionamiento  de nuestros conocimientos del mundo circundante se logra superando las contradicciones  que surgen sin cesar entre el hombre, el investigador y el objeto cognoscible,  siempre en desarrollo, es decir, el objeto de nuestro conocimiento en el mundo  material.     <p align="JUSTIFY">Una de las manifestaciones de esta regularidad universal  de la dial&eacute;ctica es la que existe permanentemente en la lucha de opiniones  y cr&iacute;tica libre en la ciencia. Cuando los hombres tratan de explicar por  primera vez uno u otro fen&oacute;meno suelen promoverse diferentes hip&oacute;tesis,  opiniones y supuestos distintos y hasta contradictorios que explican el sentido  y la esencia del fen&oacute;meno estudiado. Durante el proceso de investigaci&oacute;n,  unas hip&oacute;tesis o suposiciones se refutan o rechazan y, otras, se confirman  y aceptan como m&aacute;s probables o como demostradas cient&iacute;ficamente,  es decir, como verdades. Donde no se da la lucha de opiniones contrapuestas, la  verdad no se desarrolla, se produce el estancamiento.     <p align="JUSTIFY">En el  curso del desarrollo de los conocimientos cient&iacute;ficos surgen sin cesar  hip&oacute;tesis, suposiciones, teor&iacute;as y criterios diversos y directamente  opuestos, la lucha entre los cuales conduce al progreso de los conocimientos cient&iacute;ficos.  El conocimiento concreto de cualquier fen&oacute;meno tambi&eacute;n se produce  como resultado del surgimiento y la superaci&oacute;n de las contradicciones dial&eacute;cticas  que aparecen objetivamente en el curso de dicho proceso.     <p align="JUSTIFY">Otra  ley fundamental de la dial&eacute;ctica que debe tenerse en cuenta en el estudio  de todo este proceso es la ley de los cambios cuantitativos y cualitativos. Cada  descubrimiento, cada paso m&aacute;s o menos importante en su progreso, no es  otra cosa que un salto preparado por todo el curso anterior del desarrollo de  la ciencia en el campo dado, es un paso de cambios graduales, imperceptibles,  cuantitativos a otros cardinales, cualitativos.     <p align="JUSTIFY">As&iacute;,  por ejemplo, el descubrimiento de la tabla peri&oacute;dica de los elementos qu&iacute;micos  por Mendel&eacute;iev se hace comprensible y es natural si se tiene en cuenta  que ya hab&iacute;an sido descubiertas e investigadas las magnitudes de los pesos  at&oacute;micos que entraron org&aacute;nicamente en la ley peri&oacute;dica.  Se hab&iacute;a establecido tambi&eacute;n que entre los pesos at&oacute;micos  de los elementos semejantes existe cierta relaci&oacute;n simple com&uacute;n  y se hab&iacute;an acumulado conocimientos acerca de los elementos raros que revelaron  sus diversos v&iacute;nculos entre s&iacute; y con los otros elementos.<sup class="superscript">4</sup>  La regularidad peri&oacute;dica se derivaba directamente de la reserva de aproximaciones  e informaciones verificadas ya existentes.     <p align="JUSTIFY">La ley de los cambios  cuantitativos y cualitativos como ley universal de la dial&eacute;ctica, en la  esfera de la ciencia puede y es orientada por el hombre teniendo a su haber la  constataci&oacute;n de importantes resultados. Los hombres de ciencia realizaron  siempre un gigantesco trabajo antes de que un descubrimiento cient&iacute;fico  se hiciera posible. Acumularon el material correspondiente, efectuaron los necesarios  experimentos, construyeron y verificaron meticulosamente hip&oacute;tesis previas.  Todo este per&iacute;odo de preparaci&oacute;n evolutiva del avance de la ciencia  culminaba tarde o temprano con un descubrimiento cient&iacute;fico, es decir,  el rompimiento de la medida y con ello, incuestionablemente, el salto hacia la  nueva cualidad. Y ello demuestra la universalidad de esta ley, por cuanto la misma  fundamenta todo el proceso cognoscitivo, todo el desarrollo de la ciencia.     <p align="JUSTIFY">La  ley de la negaci&oacute;n de la negaci&oacute;n, ley universal de la dial&eacute;ctica,  revela la naturaleza del desarrollo de los objetos que nos circundan, establece  la interconexi&oacute;n entre los escalones anteriores y posteriores del desarrollo;  entre lo viejo, caduco, y lo nuevo, naciente.     <p align="JUSTIFY">El significado  de esta ley para el conocimiento no solo consiste en que permite interpretar los  fen&oacute;menos en su avance progresivo, sino tambi&eacute;n, ayuda en cada caso  concreto a descubrir el nexo org&aacute;nico de lo nuevo con lo viejo, a identificar  la forma en que lo nuevo puede surgir y crecer solo a base de lo viejo, por qu&eacute;  es imprescindible la sucesi&oacute;n directa entre lo viejo y lo nuevo, tanto  en el conocimiento como en la actividad pr&aacute;ctica de los hombres. Toda negaci&oacute;n  dial&eacute;ctica conserva lo positivo ya logrado anteriormente.     <p align="JUSTIFY">Este  mundo complejo en que vivimos cambia con rapidez y en &eacute;l tiene lugar un  progreso cient&iacute;fico y t&eacute;cnico sin precedentes. El hombre ha salido  al espacio c&oacute;smico y penetra cada d&iacute;a m&aacute;s profundamente en  los arcanos de la naturaleza.<sup class="superscript">5</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">La  ciencia introduce cambios revolucionarios en nuestras nociones de la energ&eacute;tica,  la inform&aacute;tica, la medicina, la qu&iacute;mica, la f&iacute;sica, etc.  En una palabra, cada descubrimiento (que se hace muy r&aacute;pidamente) cambia  la situaci&oacute;n en el mundo, desplazando los &eacute;nfasis habituales en  el desarrollo cient&iacute;fico y social de nuestra vida. En este mundo complejo,  en esta interacci&oacute;n compleja del desarrollo social y cient&iacute;fico,  tan solo la ciencia puede prever de modo definido las posibilidades de cambios  a producirse en la sociedad, gracias a los descubrimientos cient&iacute;ficos,  influyendo asimismo en los problemas sociales. As&iacute; la ciencia se torna  eslab&oacute;n principal en el desarrollo de toda la sociedad y hace factible  resolver problemas locales y regionales que se transforman a su vez en problemas  globales.     <p align="JUSTIFY">Sin lugar a dudas, el conocimiento del desarrollo  de la ciencia nos demuestra que ella ha constituido siempre un rompimiento con  lo viejo, lo caduco, lo obsoleto. No obstante, sus avances, sus resultados no  han sido siempre puestos en beneficio de la humanidad, y por lo tanto, su papel,  en ocasiones ha sido contraproducente para el hombre. Ello ha dependido de la  posici&oacute;n clasista del sujeto que hace ciencia. Muchos descubrimientos cient&iacute;ficos  no han sido hechos precisamente para satisfacer determinadas necesidades de los  hombres en general, es decir, en beneficio de toda la sociedad. Es bien conocido  el desarrollo y el nivel de sofisticaci&oacute;n al que han llegado las armas  nucleares y de exterminio masivo. Asimismo, el hombre ha sido capaz de crear virus  letales en humanos, que ocasionan la muerte o la discapacidad de diferentes maneras,  tambi&eacute;n plagas o enfermedades para atacar a determinados cultivos y destruir  plantaciones enteras de estos, por solo citar algunos ejemplos.     <p align="JUSTIFY">El  desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico puede traer y ha tra&iacute;do  consecuencias negativas a la sociedad por causa de su uso militar, el impacto  ecol&oacute;gico y otras v&iacute;as, por lo cual se ha ido afirmando una preocupaci&oacute;n  &eacute;tica y pol&iacute;tica en relaci&oacute;n con la ciencia y la tecnolog&iacute;a.  Un an&aacute;lisis de la ciencia contempor&aacute;nea, indica una polarizaci&oacute;n  de la ciencia, producto de una polarizaci&oacute;n de la riqueza en el mundo.  La enorme brecha entre pa&iacute;ses desarrollados y subdesarrollados tiende cada  vez m&aacute;s a profundizarse y deviene irreversible. Si duda el poder&iacute;o  cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico est&aacute; teniendo un activo papel en  esos procesos de polarizaci&oacute;n de la riqueza y el poder. Los objetivos que  orientan el desarrollo de la ciencia mundial son definidos en su mayor&iacute;a  en los pa&iacute;ses desarrollados y seg&uacute;n sus necesidades. Hay 2 polos,  en uno recae el peso y la orientaci&oacute;n de la ciencia, y en el otro, la debilidad  de las instituciones cient&iacute;ficas en los pa&iacute;ses subdesarrollados.  No se trata de una situaci&oacute;n coyuntural, sino estructuralmente afirmada  que se consolida y ahonda, lo que justifica la tesis de que la polarizaci&oacute;n  es una propiedad estable del sistema cient&iacute;fico internacional. El ambiente  desfavorable en lo econ&oacute;mico y pol&iacute;tico desestimula la ciencia e  incentiva la fuga de cerebros.<sup class="superscript">6</sup> Es por esto que  la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en un pa&iacute;s en desarrollo representa  enfrentarse a una serie de desaf&iacute;os de vital importancia. El desaf&iacute;o  de la velocidad; el tiempo de obsolescencia de las tecnolog&iacute;as disminuye  constantemente. Otro problema es la importancia de la combinaci&oacute;n de la  experiencia de los poseedores de conocimientos con las expectativas de innovaci&oacute;n  de los cient&iacute;ficos j&oacute;venes.     <p align="JUSTIFY">Por otra parte est&aacute;  el proceso de globalizaci&oacute;n, como sabemos de car&aacute;cter objetivo y  previsto por los cl&aacute;sicos del marxismo desde el siglo xix, pero engarzado  con la doctrina neoliberal del capitalismo contempor&aacute;neo, el cual presenta  para los pa&iacute;ses pobres subdesarrollados, desaf&iacute;os, oportunidades  y frustraciones. Est&aacute; el dilema de escoger entre el riesgo de desvincularse  de los problemas del contexto espec&iacute;fico de la regi&oacute;n y el riesgo  de desvincularse de las tendencias globales de la investigaci&oacute;n. Tambi&eacute;n  aparece el problema de la informaci&oacute;n y de la necesidad de la recombinaci&oacute;n  de conocimientos, consecuencia de la velocidad con que se adquieren estos.     <p align="JUSTIFY">En  este contexto, hay tambi&eacute;n algunas cuestiones medulares que debemos y tenemos  que enfrentar. Conocemos que la producci&oacute;n agr&iacute;cola vegetal constituye  el soporte b&aacute;sico de la vida humana en la Tierra. A fin de obtener esta  producci&oacute;n, los agricultores tienen que hacer frente, coexistir y competir  con una no menos importante cantidad de plagas, hierbas y enfermedades que tienden  a reducir su cosecha y disminuir el valor de esta. Hacer frente a estas plagas  supone un desembolso anual de millones de d&oacute;lares. La importancia de la  venta de estos productos tiene una clara justificaci&oacute;n en el volumen de  las p&eacute;rdidas atribuidas a los insectos, malas hierbas y enfermedades. Seg&uacute;n  cifras de la FAO, dadas en el a&ntilde;o 1978, pero todav&iacute;a en plena vigencia,  las p&eacute;rdidas sufridas en los principales cultivos alcanzan &iacute;ndices  realmente elevados.     <p align="JUSTIFY">El adecuado control de las plagas exige  una continuada investigaci&oacute;n por parte de la industria especializada y  de los organismos oficiales para asegurar las posibilidades de lucha con el m&iacute;nimo  de riesgo ecol&oacute;gico o para el aplicador. De hecho la investigaci&oacute;n  de plaguicidas se ha convertido en un amplio y complejo campo de la ciencia, pero  las presiones, las nuevas reglamentaciones, las incidencias ecol&oacute;gicas,  las resistencias y tolerancias de los insectos a los productos utilizados, y las  exigencias propias del mercado cada vez m&aacute;s t&eacute;cnico y desarrollado,  contribuyen a hacer progresivamente m&aacute;s dif&iacute;cil la obtenci&oacute;n  de nuevos productos de inter&eacute;s.     <p align="JUSTIFY">Se dispone de informaci&oacute;n  acerca de productos que a&uacute;n a pesar de su potencial tecnol&oacute;gico  como plaguicida nunca llegaron a ser comercializados, por un sin n&uacute;mero  de razones. El alto costo de las evaluaciones necesarias para que puedan ser registrados,  junto con una limitada esperanza de vida comercial, es determinante para hacer  desistir al investigador de desarrollarlos. Esto, claramente, con mayor agudeza  en nuestros pa&iacute;ses. Consecuentemente, la proporci&oacute;n de nuevos productos  descubiertos que por sus aspectos de eficiencia y viabilidad econ&oacute;mica  justifican su comercializaci&oacute;n, ha disminuido dr&aacute;sticamente.     <p align="JUSTIFY">Hoy  d&iacute;a la totalidad de la industria de agroqu&iacute;micos invierte una media  de 150 000 000 de d&oacute;lares en investigaci&oacute;n y desarrollo por cada  nueva materia activa que llega a ser comercializada. De ah&iacute; la zozobra  al ver que una resistencia inducida a trav&eacute;s de la selecci&oacute;n de  razas tolerantes, o por el empleo inadecuado o a destiempo del producto, puede  reducir sensiblemente las esperanzas depositadas en este, despu&eacute;s de varios  a&ntilde;os de esfuerzos y grandes inversiones.     <p align="JUSTIFY">El uso masivo  de los plaguicidas qu&iacute;micos convencionales ha originado determinados problemas,  principalmente, desarrollo de resistencia por parte de algunas plagas; manifestaci&oacute;n  perjudicial de algunos insectos que hasta el momento se hab&iacute;an mantenido  por debajo de niveles lesivos y, contaminaci&oacute;n del entorno. Sin embargo,  su disponibilidad sigue siendo, hoy por hoy, indispensable tanto para la agricultura  como para la sanidad p&uacute;blica. Y cabe cuestionarse entonces, c&oacute;mo  hacer frente a esta situaci&oacute;n y salir adelante en este, nuestro mundo.      <p align="JUSTIFY">En los inicios de nuestra reflexi&oacute;n nos referimos a  la situaci&oacute;n de unipolarizaci&oacute;n que vive la humanidad. Ese abismo  entre Norte y Sur, entre pa&iacute;ses ricos y pobres, se&ntilde;alamos, cada  vez se agranda m&aacute;s, se hace m&aacute;s irreversible, y todo ello agudiza  al extremo las contradicciones a las que el hombre que hace ciencia debe y tiene  que enfrentarse.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">Todo ello se fundamenta al comprender que  la ciencia constituye hoy objeto de investigaci&oacute;n de primer orden, debido,  esencialmente, al papel tan importante que le corresponde en la sociedad contempor&aacute;nea.  Convertida en columna vertebral del organismo social, es decir, de su econom&iacute;a,  de su pol&iacute;tica y su cultura, de sus funciones y fuerzas motrices, se convierte  un elemento indispensable en la sociedad del nuevo milenio. La diferenciaci&oacute;n  del mundo en ricos y pobres, en pa&iacute;ses del norte y pa&iacute;ses del sur,  est&aacute; indisolublemente vinculada a la polarizaci&oacute;n del conocimiento  cient&iacute;fico mundial. Esto tiene una repercusi&oacute;n en todas las esferas  de la vida social, econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y militar, pero tambi&eacute;n,  sin lugar a dudas, en lo cultural e ideol&oacute;gico.     <p align="JUSTIFY">La globalizaci&oacute;n  neoliberal, como doctrina pol&iacute;tica hegem&oacute;nica del imperialismo mutila  los intentos de desarrollo cient&iacute;fico y progreso de los pa&iacute;ses.  <h4 align="JUSTIFY"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b> </h4>    <p align="JUSTIFY">  <ol>     <!-- ref --><li> Marx C, Engels F. El Manifiesto Comunista. Mosc&uacute;: Editorial Progreso,  1973;t1:33-7. </li>    <!-- ref --><li> Andreiev I. La ciencia y el progreso social. Mosc&uacute;:  Editorial Progreso, 1979:13. </li>    <li> Marx C, Engels F. La situaci&oacute;n de  la clase obrera en Inglaterra en el siglo xviii. Mosc&uacute;: Editorial MIR,  1976;t 1:599. </li>    <!-- ref --><li> Tr&iacute;fonov DN, Trif&oacute;nov VD. C&oacute;mo fueron  descubiertos los elementos qu&iacute;micos. Mosc&uacute;: Editorial MIR, 1990:23.  </li>    <!-- ref --><li> Rak&iacute;tov A. Fundamentos de la Filosof&iacute;a. Mosc&uacute;:  Editorial Progreso, 1989:244. </li>    <!-- ref --><li> J N&uacute;&ntilde;ez. La ciencia y la  tecnolog&iacute;a como procesos sociales. La Habana: Editorial F&eacute;lix Varela,  1999.</li>    </ol>     ]]></body>
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