<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-0300</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Invest Bioméd]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-0300</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-03002005000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Micotoxinas y cáncer]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mycotoxins and cancer]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bolet Astoviza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miriam]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Socarrás Suárez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Matilde]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario General Calixto García  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>24</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>54</fpage>
<lpage>59</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-03002005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-03002005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-03002005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó una revisión de las micotoxinas, de las cuales las aflatoxinas son las más frecuentes y junto a las ocratoxinas y fumonisinas son productoras de cáncer en el hombre. Se hace referencia a los aspectos históricos de su descubrimiento, algunas de sus características generales fundamentales y qué se puede hacer para disminuir de alguna manera la aparición del cáncer, el cual constituye hace años la segunda causa de muerte en Cuba; y se debe tratar de tomar medidas dentro de lo posible para evitar esta enfermedad, como lo es educar a las personas en varios aspectos nutricionales para que realicen una alimentación balanceada y además mejorar las condiciones ambientales para lograr la no contaminación de los alimentos]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A review of mycotoxins was made. Aflatoxins are the most common of them, and together with ochratoxins and fumonisins produce cancer in man. The historical aspects of their discovery, as well as some of their fundamental general characteristics and what can be done to reduce in some way the appearance of cancer, which has been the second cause of death in Cuba for many years, were dealt with in this paper. Some of the measures that should be taken to prevent this disease are educating persons in various nutritional aspects to have a balanced diet and improving the environmental conditions so as not to contaminate food]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Micotoxinas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[aflatoxinas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ocratoxinas, fumonisinas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[cáncer]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Mycotoxins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[aflatoxins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ochratoxins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[fumonisins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[cancer]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <div class=Section1>     <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Hospital Universitario “General Calixto García”</span></p><h2 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Micotoxinas y cáncer</span></h2>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'><i>Dra. Miriam Bolet Astoviza y Dra. María Matilde Socarrás Suárez</i></span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Resumen</span></h4>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se realizó una revisión de las micotoxinas, de las cuales las aflatoxinas  son las más frecuentes y junto a las ocratoxinas y fumonisinas son productoras  de cáncer en el hombre. Se hace referencia a los aspectos históricos de su descubrimiento,  algunas de sus características generales fundamentales y qué se puede hacer para  disminuir de alguna manera la aparición del cáncer, el cual constituye hace años  la segunda causa de muerte en Cuba; y se debe tratar de tomar medidas dentro de  lo posible para evitar esta enfermedad, como lo es educar a las personas en varios  aspectos nutricionales para que realicen una alimentación balanceada y además  mejorar las condiciones ambientales para lograr la no contaminación de los alimentos.  </span></p>    <p class=MsoNormal><i style='mso-bidi-font-style:normal'><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Palabras clave</span></i><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>: Micotoxinas, aflatoxinas,  ocratoxinas, fumonisinas, cáncer.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Los alimentos pueden ser contaminados por micotoxinas, que son metabolitos  secundarios producidos por algunas especies de hongos, lo que constituye un peligro  para la salud de las personas y de los animales (<a href="www.%BFpor%20qu%E9%20analizar%20las%20micotoxinas?mcotoxin.htm">www.¿por  qué analizar las micotoxinas?mcotoxin.htm</a>,4:2002)<sup><span style='mso-bidi-font-weight: bold'>1.</span></sup></span></p>    
<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las micotoxinas son sustancias tóxicas cancerígenas que se originan por  el crecimiento del hongo sobre subproductos, harinas, granos, frutas, y otros,  incluso aún sin cosechar y producen daño en el organismo del animal y pueden transmitirse  al hombre.<sup>2</sup> Están presentes en casi la totalidad de las materias primas  y alimentos utilizados en la alimentación de animales. Se pueden encontrar en  cualquier punto de la cadena alimenticia, desde la siembra y cosecha hasta en  la carne y leche que se consume. Los alimentos más susceptibles a la contaminación  fúngica y consecuente producción de aflatoxinas son los granos y cereales (maní,  maíz, trigo, cebada, avena, sorgo, arroz, almendra, frijoles, semillas oleaginosas  de algodón, girasol, soya), frutos secos, frutas deshidratadas, leche y productos  lácteos, hierbas, especias, café, cacao, piensos, aceites vegetales, cerveza,  entre otros.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las aflatoxinas presentes en los piensos son ingeridas por los animales  y se excretan en la leche o aparecen como residuo en carnes y huevos <span style='color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none'>(<a href="mailto:%20veterinaria@ole.com.micotoxinas">veterinaria@ole.com.micotoxinas</a>,21:44,2002</span>).  <i>Van Walbeck</i> y otros en 1968 reportaron presencia de aflatoxinas en espaguetis.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Numerosa es la bibliografía que reporta al maní como el mejor sustrato  para el desarrollo de aflatoxinas, que están consideradas como la materia más  contaminante después de las radioactivas. Los órganos más afectados son el hígado,  los riñones y el cerebro, no obstante, los daños más específicos dependen del  tipo de micotoxinas presentes en el alimento y generalmente se potencian los efectos  por estar presentes más de un tipo (Avilán W, Velásquez E. Diagramación electrónica.  En: Alimentos concentrados para aves y cerdos. CENIAP-FONAIAP (estudia control  y prevención de micotoxinas).CNP 1649.2003).</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Propiedades: estos metabolitos son compuestos tóxicos que presentan bajo  peso molecular y algo muy importante a tener en cuenta es que no pierden su toxicidad  ni por tratamiento térmico ni por la acción de las enzimas del subsistema digestivo,  siendo consideradas por esto de mayor acción tóxica que las bacteriotoxinas (<a href="http://micotoxinas%20en%20alimentos.htm">http://micotoxinas  en alimentos.htm</a>, 2002). </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>La formación de las micotoxinas depende de la composición del sustrato,  la capacidad genética de los hongos para producirlas y de factores ecológicos.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las condiciones que hacen posible su producción son:</span></p>    <p style='mso-list:l24 level1 lfo26; '><span class="MsoNormal"> <span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Tamaño muy pequeño de los hongos y se pueden dispersar  por el aire muy fácilmente y establecerse en muchos sustratos diferentes desde  donde pueden crecer.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Condiciones ambientales de contaminación (<a href="http://contaminaci%F3n%20del%20aire%20en%20interiores.htm">http://contaminación  del aire en interiores.htm</a> ,4:2002).</span></span><span class="MsoNormal"><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'><sup><span class="superscript">3</span>    <br> </sup></span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Factores físicos: humedad y agua disponible, temperatura,  zonas de microflora (pequeñas zonas del alimento con alto contenido en humedad)  e integridad física del grano o del alimento.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Factores químicos: composición del sustrato, pH, nutrientes  minerales y disponibilidad de oxígeno.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Factores biológicos: presencia de invertebrados.</span></span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Aspectos históricos</span></h4>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Los efectos adversos de los mohos y los hongos se conocían ya en la antigüedad  (Vergilius PM. Georgike. Velika Gorica, Papir,1994).<sup>3</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En los siglos <span style='text-transform:uppercase'>viii</span> y <span style='text-transform:uppercase'>vii</span> a.C se instauró el Festival de las  Robigalia en honor del Dios Robigus, a quien era necesario propiciar para proteger  el grano y los árboles. Se celebraba el 25 de abril, época en que las cosechas  resultaban atacadas por la roña o el mildíu (Ovidius PN. Opera omnia. III Fasti,  Tristia, Epistolae ex pronto. Leipzig, Nova editio stereotipa,1845).</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En la Edad Media, los brotes de ergotismo causados por alcaloides ergóticos  de <i>Claviceps purpurea</i> alcanzaron proporciones de epidemia, mutilando y  matando a miles de personas en Europa.<sup>4,5</sup> </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las micotoxinas pueden producir brotes de distintas enfermedades conocidas  como micotoxicosis, la primera: el ergotismo data del año 1711, a fines del siglo  <span style='text-transform:uppercase'>xix</span> y principios del <span style='text-transform:uppercase'>xx</span>,  el eczema facial en ovinos de Australia y Nueva Zelanda, la Massavie zabolevenie  en equinos reportada en la antigua URSS en el año 1930 y el síndrome hemorrágico  en el subsistema digestivo. Las micotoxicosis son las intoxicaciones producidas  por el consumo de alimentos con micotoxinas. Hay procesos de micotoxicosis por  contacto a través de la piel y por la inhalación en ambientes muy cargados. Pueden  ser agudas o subagudas (elevada concentración) que acaba con la vida, o crónicas  (bajas dosis durante mucho tiempo)(<span style='color:windowtext;text-decoration:none;text-underline:none'><a href="mailto:%20veterinaria@ole.com.micotoxinas">veterinaria@ole.com.micotoxinas</a>,21:44,2002</span>).<span style='mso-bidi-font-weight:bold'></span></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial;mso-bidi-font-weight:bold'>El estudio de los hongos como tóxicos se inició  en los </span><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>años 60 con una intoxicación masiva que provocó la muerte de 100 000 aves  en Inglaterra por la ingestión de pienso preparado con harina de maíz contaminada  con <i>Aspergillus flavus</i>, detectándose un metabolito altamente tóxico al  que denominaron aflatoxina, que poco tiempo después produjo la muerte a 106 personas  de 397 que se intoxicaron.<sup>3</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Existen alrededor de 150 tipos de mohos que son capaces de producir micotoxinas  cuando se desarrollan en condiciones favorables. En el año 1977 la FAO reportó  las micotoxinas de mayor importancia: aflatoxinas, ocratoxinas, citrinina, zearalenona,  patulina, tricotecanos y esterigmatocistina.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las aflatoxinas son potentes agentes cancerígenos y están distribuidos  ampliamente en la naturaleza. Dentro de las especies de hongos que producen aflatoxinas  se encuentran: <i>Aspergillus flavus</i>, <i>Aspergillus parasiticus</i>, <i>Penicillium  puberalis</i> y <i>Aspergillus oryzae</i>. En 1967 fueron reportadas las especies  <i>Aspergillus niger</i>, <i>Aspergillus gruber</i>, <i>Aspergillus wentii</i>,<i>  Penicillium frecuentans</i>, <i>Penicillium variable</i> y <i>Penicillium citrinum</i>  como productores de aflatoxinas por <i>Nulik</i> y <i>Holiday</i>.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se ha demostrado que la cantidad de aflatoxinas producidas por <i>A. flavus</i>  y <i>A. parasiticus</i> disminuye por la acción del resto de los microorganismos  presentes en los granos.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se demostró en el año 1966 por <i>Ciegler </i>y otros que aproximadamente  1 000 especies microbianas, incluidas levaduras, hongos, bacterias, actinomicetos  y algas eran capaces de degradar las aflatoxinas. Se ha comprobado la acción aislada  de bacterias y hongos como <i>Corynebacterium rubrum</i>, <i>Aspergillus niger</i>,  <i>Trichoderma viride</i> y <i>Mucor ambigus</i> en la modificación de la estructura  de la aflatoxina B<sub>1 </sub>(Alltech. Combatiendo la contaminación por micotoxinas.2003).</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las aflatoxinas en forma cristalina son muy estables al calor pero en presencia  de humedad y elevada temperatura se destruyen en determinado período de tiempo.  Se destruye parte de la aflatoxina mediante el proceso de tostado. </span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las aflatoxinas tienen efectos tóxicos inmediatos, además de inmunosupresores,  mutagénicos, teratogénicos y carcinogénicos. El principal órgano diana de los  efectos tóxicos y carcinogénicos es el hígado.<sup>1</sup> También inducen tumores  en riñón, colon y pulmón.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En estudios epidemiológicos en diversas partes del mundo donde es frecuente  el cáncer de hígado se ha encontrado relación estadísticamente significativa entre  el nivel de contaminación con aflatoxinas, y esta enfermedad.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>El hombre con una dieta deficiente nutricionalmente es más susceptible  a los efectos tóxicos de las aflatoxinas, que pueden ejercerse directamente y  provocar toxicosis aguda o toxicosis crónica subletal que tiene como manifestación  el cáncer.<sup>6</sup> En estudios recientes se hallaron aflatoxinas en el cerebro  y los pulmones de niños fallecidos por Kwashiorkor y en niños controles que habían  muerto por otras enfermedades. Esto podía deberse a un desequilibrio metabólico  o al fracaso de los mecanismos excretorios en los niños con enfermedades como  el sarampión (que precede al Kwashiorkor en 25 % de los casos), insuficiencia  renal, estenosis pilórica o gastroenteritis, y a menor depuración de las aflatoxinas  en las neuropatías.<sup>6</sup></span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En 1966 se demostró que el mecanismo de acción de las aflatoxinas incluía  la inhibición del DNA y el RNA, la inhibición de la mitosis y la producción de  alteraciones cromosómicas, lo que evidenció su efecto como agente carcinogénico,  teratogénico y mutagénico. Por esto se ha planteado que las aflatoxinas son un  factor de inducción de neoplasia en el hombre.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>La aflatoxina una vez absorbida en el intestino delgado es transportada  por los glóbulos rojos y las proteínas plasmáticas hasta el hígado vía portal,  donde es metabolizada por las enzimas oxidasas que las biotransforman en metabolitos,  algunos altamente reactivos que tienen la capacidad de unirse covalentemente con  centros nucleofólicos de macromoléculas celulares como el DNA, RNA, y proteínas.  Esto implica un riesgo biológico para la célula.</span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Ocratoxina</span></h4>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las ocratoxinas (OTA) son metabolitos secundarios de cepas de <i>Aspergillus  </i>y <i>Penicillium</i> presentes en los cereales, el café y el pan, así como  en todo tipo de productos alimenticios de origen animal.<sup>1,7</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>El primer reporte de ocurrencia natural de ocratoxina A fue en una muestra  de maíz procedente de EE. UU.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se puede encontrar en los alimentos siguientes: café verde y café soluble,  cereales, frutas deshidratadas, cerveza, especias, riñón de cerdo, piensos y vinos.<sup>8-11</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se absorbe fácilmente del tracto gastrointestinal, siendo su biodisponibilidad  superior a 50 % en todas las especies de mamíferos ensayadas. Presenta una alta  afinidad por las proteínas plasmáticas, lo que determina una larga persistencia  en el organismo.<sup>7</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En 1965 se aislaron cepas toxigénicas en muestras de legumbres y cereales  al sur de África.</span></p>    <p class=MsoNormal><i><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Van del Meerwe</span></i><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'> y otros demostraron que cepas de <i>A. ochraceus</i>  aisladas en alimentos elaborados sobre la base de maíz contaminado causaron la  muerte de pavos, ratas y ratones.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Las ocratoxinas son 7 amidas isocumarinas de ß fenilalanina. La ocratoxina  A es la más tóxica y el miembro que más predomina. Se detecta con mayor frecuencia  y en concentraciones más elevadas, en la sangre de los habitantes de regiones  endémicas. Los granos analizados habían permanecido almacenados durante muchos  meses en despensas que no reunían las condiciones adecuadas.<sup>10</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Los órganos más sensibles a la acción de la ocratoxina son los riñones  y el hígado, causando necrosis tubular en los riñones y enteritis en el intestino  delgado.<sup>7</sup></span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><i><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Austwick </span></i><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>en 1975 sugirió que la ocratoxina A pudiera ser la causante de la nefropatía  de los Balcanes que se presenta en las áreas cercanas al Danubio, en Rumanía,  Yugoslavia y Bulgaria.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Estudios toxicológicos a largo plazo de <i>Nesheim</i> en 1976 mostraron  carcinogénesis en ratas, y <i>Brown</i> y otros evidenciaron que la dosis subletal  de ocratoxina puede producir reabsorción del feto, teratogénesis y trastornos  renales. Es carcinogénica para el hombre porque induce adenomas renales y carcinomas.<sup>7</sup></span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Fumonisinas</span></h4>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Son micotoxinas producidas en todo el mundo por <i>Fusarium moniliforme</i>  y especies afines cuando crecen en el maíz. Tienen importancia toxicológica las  Fumonisinas B<sub>1</sub> y B<sub>2</sub>.<sup>12,13</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>El Grupo de Trabajo de la Agencia Internacional para las Investigaciones  del Cáncer la evaluó como posiblemente carcinogénica para el ser humano, basados  en evidencias suficientes (cáncer de hígado y esófago).<sup>13</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>La eliminación de la contaminación producida por micotoxinas implica el  conocimiento de cuáles son las de mayor incidencia, de su estructura y de la capacidad  reactiva con otras moléculas que permitan su transformación en otras estructuras  no tóxicas.<sup>14</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Se destoxifica mediante métodos naturales, físicos y químicos como por  los silicatos alumínicos (son los más empleados porque no crean problemas de residuos,  no destruyen vitaminas ni proteínas, no producen reacciones parciales, no crean  metabolitos tóxicos, no tienen un precio demasiado elevado).<sup>14</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Aunque el calor degrade a las aflatoxinas, no es económicamente factible  ni efectivo inactivarlas en los almacenes, porque las temperaturas necesarias  para alcanzar un efecto significativamente importante, o bien destruyen el alimento  o le confieren propiedades organolépticas detestables para su empleo.<span style='mso-bidi-font-weight:bold'></span></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>La segregación o separación física se puede realizar en los hogares mediante  la inmersión de los granos en agua y separando los granos sobrenadantes.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Existe otro método para detectar y reducir los niveles de aflatoxinas para  algunos alimentos como el maní, almendras y maíz, que se basa en separar en piezas  como mazorcas descoloridas.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>La luz solar es más efectiva que cualquier otro agente radiante para la  destrucción de las aflatoxinas en líquidos claros como el aceite de maní contaminado,  expuesto a la luz solar en botellas transparentes se descontamina irreversiblemente  en 1 h aproximadamente. Esto es solo posible en líquidos claros y no en volúmenes  sólidos opacos, como son la mayor parte de los alimentos susceptibles a la contaminación.</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>En muchos países del mundo existe legislación y recomendaciones industriales  para las micotoxinas predominantes. Esto se realiza porque la seguridad y la salud  resultan importantes por los efectos nocivos de las micotoxinas sobre la salud  de las personas y los animales en la producción de cáncer de hígado y riñón principalmente  y alteraciones del sistema inmunológico como se ha comprobado que la distribución  de micotoxinas en alimentos y materias primas es heterogénea y que la descontaminación  y la elaboración de alimentos no son eficaces para su total eliminación, por lo  que resulta muy importante emplear técnicas de muestreo adecuadas y procedimientos  analíticos rigurosos para asegurar la calidad y seguridad de los alimentos.<span style='mso-bidi-font-weight:bold'></span></span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Medidas</span></h4>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>1. Evitar los factores que influyen en el desarrollo de hongos y en la  producción de micotoxinas:</span></p>    <p class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo25; '> <span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Selección adecuada de las semillas del maní, maíz,  sorgo y otros granos.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Evitar la humedad del producto, las temperaturas (producción  máxima de hongos entre 25 y 32 grados) y humedad relativa elevadas en el almacenamiento  y la conservación de las semillas.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Eliminar las malezas.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Practicar rutinariamente la rotación de los cultivos.    <br>  </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Desactivar o quemar toda materia orgánica muerta antes  de la preparación del terreno.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Evitar daños mecánicos a los productos.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Recolectar los cultivos en plena madurez.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Los almacenes deben ser secos y que no permitan la  entrada de agua.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Cumplir las normas sanitarias de almacenamiento (estibas,  niveles de humedad adecuados, ventilación e iluminaciones adecuadas, etc.).    <br>  </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Controlar la infestación de insectos.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Almacenar a baja temperatura.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>No utilizar los granos verdes, quebrados o aventados.    <br>  </span><span style='mso-bidi-font-size: 11.0pt;font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family: Symbol'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial'>Inspección periódica del producto almacenado.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>2. Realizar una alimentación balanceada, para evitar la ingestión continua  de micotoxinas.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>El cáncer constituye hace años la segunda causa de muerte en Cuba, y como  una de sus causas más importantes y modificables es una alimentación incorrecta,  dentro de la cual se encuentra la ingestión de alimentos contaminados con micotoxinas;  se debe tratar de tomar medidas dentro de lo posible para evitar esta enfermedad.  </span></p>    <p class=MsoNormal>&nbsp;</p><h2 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-US'>Mycotoxins and cancer</span></h2><h4 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-US'>Summary</span></h4>    <p class=MsoBodyText><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-US'>A review of mycotoxins was  made. Aflatoxins are the most common of them, and together with ochratoxins and  fumonisins produce cancer in man. The historical aspects of their discovery, as  well as some of their fundamental general characteristics and what can be done  to reduce in some way the appearance of cancer, which has been the second cause  of death in </span><st1:country-region><st1:place><span lang=EN-US   style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:   EN-US'>Cuba</span></st1:place></st1:country-region><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-US'> for many years, were dealt with in this paper. Some of the measures that  should be taken to prevent this disease are educating persons in various nutritional  aspects to have a balanced diet and improving the environmental conditions so  as not to contaminate food. </span></p>    <p class=MsoNormal><i style='mso-bidi-font-style:normal'><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language: EN-US'>Key words</span></i><span lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-US'>: Mycotoxins, aflatoxins,  ochratoxins, fumonisins, cancer.</span></p><h4 class=MsoNormal>&nbsp;</h4><h4 class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Referencias bibliográficas</span></h4></div>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div class=Section1>    <!-- ref --><P><span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>1. Peraica M,  Radic B, Luci&#263; P. Efectos tóxicos de las micotoxinas en el ser humano. Bull  World Health Organ 1999;77(9):754-66.</span><!-- ref --><P>2. <span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Orriss GD. Implicaciones  para la salud pública de las enfermedades en animales. Alimentación animal y seguridad  de los alimentos. Peligros asociados con la alimentación animal. Micotoxinas 1997;3(44):1028-4346.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>3. Almudena  A, Lizaso J. Hongos y micotoxinas. Madrid:Fundación Ibérica para la Seguridad  Alimentaria; 2001.p.1-3.</span><P>4. <span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Van Dongen PWJ,  De Groot ANJA. </span><span lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:      11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB'>History of ergot  alkaloids from ergotism to ergomitre. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol1995;60:109-16.</span></P></div>    <div class=Section1><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>5. Schneider DJ. First report of field outbreaks  of ergotalkaloid toxicity in </span><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>South Africa. Onderstepoort J Vet Res1996;63:97-108.</span>    <!-- ref --><P><span      lang=EN-US style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-US'>6. Oyelami OA. </span><span lang=EN-GB      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:      EN-GB'>Aflatoxins in the lungs of children with Kwashiorkor and children  with miscellaneous diseases in </span><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>Nigeria</span></st1:place></st1:country-region><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>. J Toxicol Environm Health, 1997.</span><P>7.  <span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>López de Cerain  A, Jiménez AM, Ezpeleta O, Bello J. Efectos tóxicos de la Ocratoxina A. Pamplona:Departamento  de Bromatología, Tecnología de Alimentos y Toxicología;2000.p.2.</span></P></div>    <!-- ref --><div class=Section1><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>8. Radi&#263; B. Ochratoxin A in human sea in the  area with epidemic nephropathy in </span><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>Croatia. Toxicol Lett1997;91:105-9.</span>    <!-- ref --><P><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>9. Malir F. The level of ochratoxin A in blood serum  of adults in the </span><st1:country-region><st1:place><span lang=EN-GB        style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:        EN-GB'>Czech Republic</span></st1:place></st1:country-region><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>. </span><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;      mso-bidi-font-family:Arial'>Rev Med Vét1998;149:710.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>10. Solti L. Ochratoxin A content of human sera  determined by sensitive ELISA. J Analyt Toxicol1997;21:44-8.</span><!-- ref --><P>11.  <span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>Scott PM. Survey of Canadian human blood plasma  for ochratoxin A. Food Addit Contam1998;15:555-62.</span><div class=Section1><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>12. De Nijs M. Public health aspects of Fusarium  mycotoxins in food in the </span><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>Netherlands</span></st1:place></st1:country-region><span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>: A risk assessment. </span></div>    <div class=Section1><st1:country-region><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>Netherlands: Wageningen Agricultural University;  1998.p.140.</span>    <!-- ref --><P>13. <span      lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;      mso-ansi-language:EN-GB'>Visconti A, Marasas WFO, Miller JD, Riley R. Micotoxins  of growing interest. Conference on Mycotoxins. Tunisia<:Trid Joint FAO/WHO/UNEP  International, </span><st1:State><st1:place><span        lang=EN-GB style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;        mso-ansi-language:EN-GB'>Tunis; 1999.p.2,4,7.</span>    <!-- ref --><P>14. <span      style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Borrell J, Gimeno  G. Micotoxinas en los alimentos: medidas de prevención y detoxificación. Alimentación  2003;567:569-71.</span>    <P>&nbsp;</div>    <div class=Section1>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Recibido: 18 de marzo de 2004. Aprobado: 4 de febrero de 2005.    <br> </span><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial'>Dra. <i>Miriam Bolet Astoviza</i>. Calle 17 # 966 entre 8 y 10, Vedado,  Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400. Teléf: 831 12 52. Correo electrónico: <a href="mailto:%20bolet@infomed.sld.cu">bolet@infomed.sld.cu</a></span></p></div>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peraica]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Radic]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luci]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Efectos tóxicos de las micotoxinas en el ser humano]]></article-title>
<source><![CDATA[Bull World Health Organ]]></source>
<year>1999</year>
<volume>77</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>754-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Orriss]]></surname>
<given-names><![CDATA[GD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Implicaciones para la salud pública de las enfermedades en animales. Alimentación animal y seguridad de los alimentos: Peligros asociados con la alimentación animal]]></article-title>
<source><![CDATA[Micotoxinas]]></source>
<year>1997</year>
<volume>3</volume>
<numero>44</numero>
<issue>44</issue>
<page-range>1028-4346</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Almudena]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lizaso]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hongos y micotoxinas]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>1-3</page-range><publisher-name><![CDATA[Fundación Ibérica para la Seguridad Alimentaria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dongen]]></surname>
<given-names><![CDATA[PWJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Groot]]></surname>
<given-names><![CDATA[ANJA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[History of ergot alkaloids from ergotism to ergomitre]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>60</volume>
<page-range>109-16</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schneider]]></surname>
<given-names><![CDATA[DJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[First report of field outbreaks of ergotalkaloid toxicity in South Africa]]></article-title>
<source><![CDATA[Onderstepoort J V Res]]></source>
<year>1996</year>
<volume>63</volume>
<page-range>97-108</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Oyelami]]></surname>
<given-names><![CDATA[OA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Aflatoxins in the lungs of children with Kwashiorkor and children with miscellaneous diseases in Nigeria]]></article-title>
<source><![CDATA[J Toxicol Environm Health]]></source>
<year>1997</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Radi]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ochratoxin A in human sea in the area with epidemic nephropathy in Croatia]]></article-title>
<source><![CDATA[Toxicol Lett]]></source>
<year>1997</year>
<volume>91</volume>
<page-range>105-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Malir]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The level of ochratoxin A in blood serum of adults in the Czech Republic]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Med Vét]]></source>
<year>1998</year>
<volume>149</volume>
<page-range>710</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Solti]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ochratoxin A content of human sera determined by sensitive ELISA]]></article-title>
<source><![CDATA[J Analyt Toxicol]]></source>
<year>1997</year>
<volume>21</volume>
<page-range>44-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Scott]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Survey of Canadian human blood plasma for ochratoxin A]]></article-title>
<source><![CDATA[Food Addit Contam]]></source>
<year>1998</year>
<volume>15</volume>
<page-range>555-62</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Nijs]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Public health aspects of Fusarium mycotoxins in food in the Netherlands: A risk assessment]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>140</page-range><publisher-name><![CDATA[Wageningen Agricultural University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Visconti]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marasas]]></surname>
<given-names><![CDATA[WFO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Riley]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Micotoxins of growing interest]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>7</page-range><publisher-name><![CDATA[FAO/WHO/UNEP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Borrell]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gimeno]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Micotoxinas en los alimentos: medidas de prevención y detoxificación]]></article-title>
<source><![CDATA[Alimentación]]></source>
<year>2003</year>
<volume>567</volume>
<page-range>569-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
