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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Beneficios del catéter epicutáneo en el recién nacido]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstétrico Ramón González Coro  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In order to show the benefits of the use of the epicutaneous catheter in intensive therapy unit of the neonatology service of "América Arias" Gynecoobstetric Teaching Hospital, a descriptive, cross-sectional retrospective study was conducted aimed at expressing the most important characteristics of the procedure and the epicutaneous catheter technique in a sample of 37 neonates. All the newborn infants that were admitted in the service were included in the study. The methods used were the document and directed observation based on a collection of data recorded in the medical histories. The following data were taken into consideration: gestational age, permanence of the catheter, length stay of the newborn at the service, reason for indication, place of insertion, complications associated with the catheter and reason for removal. It was observed that the epicutaneous catheter was more frequently indicated to neonates with acquired sepsis, congenital bronchopneumonia and with perinatal severe asphyxia. The most punctured place for the catheterization was the upper right limb. Of all the studied newborn infants, 83.7 % did no have complications. The most detected was phlebitis in 3 cases, accounting for 8.1 %. The main reason for removing the catheter was the elective mode in 59.5 %. The average durability of the catheter was 12 days and the average stay of the neonates in the service was 18 days. This study is aimed at contributing to the wider spreading of this procedure and at showing the other neonatology services of the country the experiences attained in relation to the benefits of the epicutaneous catheter in the newborn infants.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CATETER EPICURANEO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[RECIEN NACIDO]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[EPICUTENEOUS CATHETER]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[NEWBORN INFANT]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Hospital Ginecoobst&eacute;trico &quot;Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro&quot;    <br>  <h2>Beneficios del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo en el reci&eacute;n nacido    <br>  </h2>    <p><a href="#cargo">Lic. Frank Castro L&oacute;pez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4></h4><h4>Resumen</h4>    <p>  Con el objetivo de demostrar los beneficios del uso del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo  en la terapia intensiva del servicio de neonatolog&iacute;a del Hospital Docente  Ginecoobst&eacute;trico ''Am&eacute;rica Arias'' se realiz&oacute; un estudio  descriptivo de tipo transversal y retrospectivo, que estuvo dirigido a expresar  las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes del procedimiento y la t&eacute;cnica  del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo en una muestra de 37 neonatos. Se estim&oacute;  como universo a todos los reci&eacute;n nacidos ingresados en el servicio. Los  m&eacute;todos utilizados fueron la observaci&oacute;n documental y dirigida basados  en una recopilaci&oacute;n de datos que se registraron en las historias cl&iacute;nicas.  Se recogieron para el estudio los siguientes datos: edad gestacional, permanencia  del cat&eacute;ter, estad&iacute;a del reci&eacute;n nacido en el servicio, motivo  de indicaci&oacute;n, lugar de inserci&oacute;n, complicaciones asociadas al cat&eacute;ter  y motivo de retirada. Se observ&oacute; que las indicaciones del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo m&aacute;s frecuentes fueron a los reci&eacute;n nacidos que  presentaron sepsis adquirida, bronconeumon&iacute;a cong&eacute;nita y con asfixia  perinatal severa. El sitio que m&aacute;s se puncion&oacute; para la cateterizaci&oacute;n  fue el miembro superior derecho. De todos los reci&eacute;n nacidos estudiados  el 83,7 % no present&oacute; complicaciones, la m&aacute;s detectada fue la flebitis  s&oacute;lo en 3 casos para el 8,1%. El principal motivo de retirada del cat&eacute;ter  fue el modo electivo en el 59,5 %. El promedio de durabilidad del cat&eacute;ter  fue de 12 d&iacute;as y la estad&iacute;a promedio de los neonatos en el servicio  fue de 18 d&iacute;as. Con este estudio se pretende contribuir a la mayor difusi&oacute;n  de este proceder y mostrar, a los dem&aacute;s servicios de neonatolog&iacute;a  del pa&iacute;s, las experiencias alcanzadas en cuanto a los beneficios del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo en los reci&eacute;n nacidos. </p>    <p><i>Palabras clave</i>:  Cat&eacute;ter epicut&aacute;neo, reci&eacute;n nacido.</p>    <p>En los &uacute;ltimos  a&ntilde;os la cifra de reci&eacute;n nacidos gravemente enfermos y prematuros  de muy bajo peso con una edad gestacional cada vez menor ha ido en aumento. Estos  neonatos requieren cuidados intensivos para resolver problemas cada vez m&aacute;s  complejos y su supervivencia depende, en muchas ocasiones, de los cuidados relacionados  con el acceso venoso que permita mantener los tratamientos durante tiempo prolongado.<span class="superscript">1</span>  De hecho, cuanto mayor es la gravedad, mayor va a ser su dependencia del funcionamiento  de las v&iacute;as venosas centrales y perif&eacute;ricas. A esta situaci&oacute;n  hay que a&ntilde;adir el peque&ntilde;o calibre de las venas de los reci&eacute;n  nacidos, hecho que incluso ha sensibilizado a la industria m&eacute;dica y ha  llevado a dise&ntilde;ar dispositivos espec&iacute;ficos, como el cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo de silicona.<span class="superscript">2 </span></p>    <p> En Espa&ntilde;a  en el a&ntilde;o 1989 fue publicada una investigaci&oacute;n con el t&iacute;tulo  ''Cat&eacute;ter percut&aacute;neo: la soluci&oacute;n'', donde se explica de  forma clara y precisa los beneficios, procederes y aplicaci&oacute;n del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo. Este trabajo impact&oacute; a las unidades de neonatolog&iacute;a  del pa&iacute;s y fue apoyado por otros trabajos, como los realizados por la unidad  de cuidados intensivos pedi&aacute;tricos del hospital del Sistema Andaluz de  Salud en C&aacute;diz y por materiales did&aacute;cticos, como videos, los cuales  contribuyeron a la visualizaci&oacute;n de la t&eacute;cnica a realizar.</p>    <p>En  Cuba fue introducida esta t&eacute;cnica en el a&ntilde;o 1995 en los hospitales  pedi&aacute;tricos. Se demostr&oacute; fehacientemente el beneficio de este procedimiento  y se le incorporaron adem&aacute;s normas utilizadas en estos hospitales que contribuyeron  al mejor funcionamiento del cat&eacute;ter venoso.</p>    <p>En el a&ntilde;o 1997  se comenz&oacute; a utilizar esta t&eacute;cnica en el servicio de neonatolog&iacute;a  del Hospital Ginecoobst&eacute;trico ''Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro'' donde  el procedimiento del cat&eacute;ter realizado por las enfermeras fue de gran utilidad  y luego transmitieron estas experiencias por medio de cursos b&aacute;sicos, conferencias  y talleres al resto de los servicios de neonatolog&iacute;a.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el a&ntilde;o  1998 esta t&eacute;cnica comenz&oacute; a practicarse en el Hospital Ginecoobst&eacute;trico  ''Am&eacute;rica Arias'' y se ha realizado a partir de entonces como una alternativa  m&aacute;s para la administraci&oacute;n parenteral de nutrientes, f&aacute;rmacos,  sustancias vasoactivas y/o fluidoterapia prolongada en los neonatos. </p>    <p>Existen  distintas formas de acceso venoso central en el neonato para el tratamiento por  v&iacute;a parenteral: a trav&eacute;s de la vena umbilical (la v&iacute;a m&aacute;s  utilizada hace unos a&ntilde;os), por acceso directo a las venas femoral, yugular  o subclavia (t&eacute;cnica de Seldinger)<span class="superscript">3</span> y  mediante disecci&oacute;n venosa. En la actualidad la cateterizaci&oacute;n por  el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo de silicona es otro m&eacute;todo de acceso  vascular central a partir de una vena perif&eacute;rica. </p>    <p>Desde su introducci&oacute;n  por <i>Shaw</i><span class="superscript">4 </span>la t&eacute;cnica de cateterizaci&oacute;n  venosa central percut&aacute;nea con cat&eacute;ter de silicona se ha mostrado  como un procedimiento eficaz y seguro que evita sufrimientos innecesarios, ya  que suprime las m&uacute;ltiples punciones e inmovilizaciones y es un procedimiento  de enfermer&iacute;a &uacute;til, eficaz y de f&aacute;cil aprendizaje.<span class="superscript">5</span></p>    <p>No  obstante, el empleo de estos cat&eacute;teres epicut&aacute;neos no est&aacute;  exento de riesgos: por un lado, problemas mec&aacute;nicos (obstrucci&oacute;n,  rotura del cat&eacute;ter, perforaci&oacute;n del vaso, extravasaciones, trombosis  de grandes vasos incluso aur&iacute;cula derecha, hidrot&oacute;rax)<span class="superscript">5,6  </span>y por otro lado, con especial relevancia, los problemas infecciosos, sobre  todo sist&eacute;micos (relacionados con el cat&eacute;ter).<span class="superscript">7</span>    <br>  </p>    <p>Para profundizar en el uso de cat&eacute;teres epicut&aacute;neos en el  neonato, se plante&oacute; la realizaci&oacute;n de un estudio con los siguientes  objetivos: demostrar los beneficios del uso del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo  en la terapia intensiva neonatal, as&iacute; como precisar las indicaciones m&aacute;s  frecuentes que conllevan a su uso, establecer el sitio de punci&oacute;n m&aacute;s  efectivo, cu&aacute;les son las complicaciones que conlleva, determinar cu&aacute;les  son las causas m&aacute;s frecuentes que provocan la retirada del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo y la durabilidad del mismo.</p><h4>M&eacute;todos</h4>    <p>Se  realiz&oacute; un estudio descriptivo de tipo transversal y retrospectivo, que  estuvo dirigido a expresar las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importante del  procedimiento y t&eacute;cnica del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo, con el objetivo  de estudiar los beneficios del mismo. Los datos fueron recolectados en el per&iacute;odo  comprendido entre el 1ero. de enero al 1ero. de diciembre de 2001. Los m&eacute;todos  utilizados fueron la observaci&oacute;n documental y dirigida, los datos se registraron  en las historias cl&iacute;nicas del servicio de neonatolog&iacute;a del Hospital  Ginecoobst&eacute;trico ''Am&eacute;rica Arias''. Los datos tomados y su definici&oacute;n  se presentan a continuaci&oacute;n:</p><ul>     <li> Edad. Se tom&oacute; en d&iacute;as  de nacido, comprendida las primeras horas inmediatas de vida, hasta los 28 d&iacute;as.    <br>  </li>    <li>Durabilidad del cat&eacute;ter. Se tom&oacute; en d&iacute;as, desde  que se realiz&oacute; la t&eacute;cnica de cateterizaci&oacute;n hasta la retirada  del mismo, cualquiera que fuera la causa.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Estad&iacute;a del reci&eacute;n  nacido en el servicio. Se tom&oacute; en d&iacute;as, desde las primeras horas  que ingres&oacute; hasta que se fue de alta del servicio.</li>    <li>Indicaciones  del cat&eacute;ter percut&aacute;neo. Se tom&oacute; aquellos ni&ntilde;os que  ten&iacute;an criterios de cateterizaci&oacute;n por epicut&aacute;neo por diversas  enfermedades.</li>    <li>Sitio de punci&oacute;n. Se tom&oacute; el miembro en que  fueron puncionados, el miembro superior e inferior, derecho o izquierdo.</li>    <li>Complicaciones.  Se tomaron aquellos neonatos que presentaron complicaciones debido al cat&eacute;ter  percut&aacute;neo, tales como: flebitis, extravasaci&oacute;n, sepsis y trombosis  venosa.</li>    <li>Motivo de retirada. Se tomaron las causas que motiv&oacute; el  retiro del cat&eacute;ter tales como: suspensi&oacute;n del tratamiento, por obstrucci&oacute;n,  fuera de lugar, por rotura u otras complicaciones.</li>    </ul>    <p>Se estim&oacute;  como universo a todos los reci&eacute;n nacidos que ingresaron en el servicio,  en el per&iacute;odo en que se enmarca la investigaci&oacute;n. Se utiliz&oacute;  un muestreo de tipo probal&iacute;stico y se tom&oacute; como muestra a los 37  neonatos a los que se les realiz&oacute; la t&eacute;cnica de abordaje venoso  mediante el uso del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo. Se excluyeron aquellos que  presentaron otro tipo de cateterizaci&oacute;n como el cat&eacute;ter umbilical,  por acceso directo a las venas femoral, yugular o subclavia (t&eacute;cnica de  Seldinger) y mediante disecci&oacute;n venosa.    <br> </p>    <p>Los resultados se expresaron  en porcentajes.</p>    <p><strong>Material a utilizar</strong></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la t&eacute;cnica  de cateterizaci&oacute;n mediante el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo, es muy  importante la preparaci&oacute;n correcta de las mesas auxiliares, extremando  las medidas de higiene, definiendo la mesa de material limpio y la del material  est&eacute;ril. La mesa de material limpio consta de la cinta m&eacute;trica,  el envase de agua y jab&oacute;n, ligadura, esparadrapo hipoal&eacute;rgico, bulbo  de heparina, los frascos de yodo povidona, de alcohol al 76 % y el de suero fisiol&oacute;gico.  Preparar soluci&oacute;n heparinizada (0,1 cc de heparina en 10 cc de soluci&oacute;n  salina).    <br> </p>    <p>La mesa auxiliar de material est&eacute;ril est&aacute; compuesta,  por los guantes quir&uacute;rgicos, rollo de gasa, torundas de algod&oacute;n  y de gasa, llave de tres pasos, jeringuillas de 2cc, los pa&ntilde;os hendidos,  el cat&eacute;ter de silicona del grosor y longitud adecuado para el paciente  y el set de instrumental de cateterizaci&oacute;n que consta de 2 frascos de monodosis,  pinzas Adson sin diente y pinzas Herina.</p>    <p>Una vez preparadas las mesas auxiliares  con el material a utilizar, bien definidos el material est&eacute;ril y limpio,  se analizan las caracter&iacute;sticas que presenta el reci&eacute;n nacido (RN),  el peso, la vitalidad y las condiciones en que se encuentra. Para comenzar el  proceder el neonato debe encontrarse en un ambiente t&eacute;rmico con temperatura  regulada, sin hipovolemia y sin alteraciones metab&oacute;licas (acidosis metab&oacute;lica).    <br>  </p>    <p><strong>T&eacute;cnicas y procedimientos </strong></p><ol>     <li> Realizar  un lavado de manos higi&eacute;nico y vigoroso, con el fin de evitar las infecciones.</li>    <li>  Medir e interpretar los signos vitales con &eacute;nfasis en la temperatura y  la frecuencia cardiaca. La hipotermia dificulta la canalizaci&oacute;n y el paso  del cat&eacute;ter debido a la vasoconstricci&oacute;n. </li>    <li> Seleccionar  el miembro que se va a puncionar y localizar la vena m&aacute;s adecuada. Las  venas m&aacute;s empleadas son las de extremidad superior pero se pueden utilizar  tambi&eacute;n venas de extremidades inferiores y las epicraneales.</li>    <li> Medir  con la cinta m&eacute;trica desde el sitio de punci&oacute;n hasta la zona precordial.  La colocaci&oacute;n correcta y final del cat&eacute;ter percut&aacute;neo debe  ser en vena cava superior antes de su desembocadura en aur&iacute;cula derecha  no m&aacute;s de 2 cm por debajo de la l&iacute;nea de uni&oacute;n de los bordes  de clav&iacute;culas y la vena cava inferior, porque puede provocar una perforaci&oacute;n  mioc&aacute;rdica o un taponamiento card&iacute;aco.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Desinfectar de forma  mec&aacute;nica la regi&oacute;n seleccionada con agua y jab&oacute;n, para arrastrar  suciedades.</li>    <li> Inmovilizar al paciente con la asistencia de otro ayudante  si fuera necesario.</li>    <li> Colocarse gorros y tapabocas. </li>    <li> Realizar  un lavado de manos higi&eacute;nico y vigoroso y ponerse una sobrebata est&eacute;ril.</li>    <li>  Colocarse los guantes est&eacute;riles.</li>    <li> Preparar las jeringuillas con  soluci&oacute;n salina y otra con soluci&oacute;n heparinizada.</li>    <li> Se recomienda  heparinizar el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo para evitar su obstrucci&oacute;n  durante la maniobra y a la vez se comprueba el correcto funcionamiento del mismo.  Algunos autores no recomiendan usar heparina en los RN menores de 1 500g para  evitar el sangramiento por la inmadurez de su sistema de coagulaci&oacute;n.</li>    <li>  Verter las soluciones antis&eacute;pticas como alcohol al 76% y yodo povidona  en sus correspondientes envases de monodosis.</li>    <li> Desinfectar la zona elegida  con povidona yodada y su posterior aclaramiento con alcohol al 76 %. El modo m&aacute;s  frecuente de contaminaci&oacute;n del cat&eacute;ter es desde la piel que rodea  la entrada del sitio de punci&oacute;n. La piel del reci&eacute;n nacido es colonizada  inicialmente por los microorganismos presentes en el canal vaginal y despu&eacute;s  por los que llegan del ambiente externo, es por tal motivo que se insiste en la  realizaci&oacute;n de una buena descontaminaci&oacute;n. </li>    <li> Colocar ligadura  en el miembro seleccionado para llenar la vena de sangre. Observar coloraci&oacute;n  de los miembros de la parte distal, si hay una cianosis marcada, se retira y se  espera que recupere el color. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Puncionar con la mariposa G19, luego de  canalizar correctamente la vena retirar la ligadura con mucha preacauci&oacute;n,  evitando movimientos bruscos para que no se extravase.</li>    <li> Introducir el  cat&eacute;ter de silicona a trav&eacute;s de la mariposa con ayuda de una pinza  de Adson sin dientes y mediante peque&ntilde;os recorridos de 3 a 4 mm hasta la  medida seleccionada.</li>    <li> Administrar si fuese necesario por el cat&eacute;ter  percut&aacute;neo, soluci&oacute;n salina lentamente para observar el recorrido  y posibles extravasaciones de la vena, si las hubiese, retirar la mariposa y comenzar  otra canalizaci&oacute;n.</li>    <li> Una vez llegada la marca del cat&eacute;ter  al sitio de punci&oacute;n, se desplaza la mariposa hasta el final del cat&eacute;ter  y se desecha.</li>    <li> Limpiar la zona de inserci&oacute;n con alcohol al 76 %,  para retirar las manchas de sangre.</li>    <li> Se fija el cat&eacute;ter con esparadrapo  hipoal&eacute;rgico, para evitar su salida fuera de lugar.</li>    <li> Proteger la  zona de inserci&oacute;n con gasa est&eacute;ril para evitar la contaminaci&oacute;n  con el medio externo. </li>    <li> Realizar la conexi&oacute;n con el equipo perfusor  mediante el uso de la llave de tres pasos con la agarradera corta, con un flujo  continuo. </li>    <li> Control radiol&oacute;gico para determinar recorrido del cat&eacute;ter  y posici&oacute;n final del mismo. </li>    </ol>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/enf/v20n2/f0105204.jpg"><img src="/img/revistas/enf/v20n2/f0105204.jpg" width="186" height="143" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fig.1.  Material est&eacute;ril.</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/enf/v20n2/f0205204.jpg"><img src="/img/revistas/enf/v20n2/f0205204.jpg" width="191" height="156" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fig.  2. Medici&oacute;n de la distancia entre el punto de punci&oacute;n y la zona  precordial.</p>    <p align="center"><A HREF="/img/revistas/enf/v20n2/f0305204.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/enf/v20n2/f0305204.jpg" WIDTH="187" HEIGHT="163" BORDER="0"></A></p>    
<p align="center">Fig.3.  Introducci&oacute;n del cat&eacute;ter de silicona a trav&eacute;s de la mariposa  con ayuda de una pinza de Adson sin dientes.</p>    <p><strong>Cuidados de enfermer&iacute;a  en el reci&eacute;n nacido con cat&eacute;ter epicut&aacute;neo</strong></p><ol>      <li> Controlar diariamente el estado del cat&eacute;ter para tomar medidas por  si presenta obstrucci&oacute;n, rotura o salida accidental.</li>    <li> Cambiar el  sistema difusor cada 24 h y la llave de tres pasos cada 48 h, para evitar residuos  de los l&iacute;quidos que pueden provocar tromboembolismo y para evitar las infecciones  desde las conexiones.</li>    <li> Realizar curas del sitio de punci&oacute;n con  alcohol al 76 % en d&iacute;as alternos, cambiar diariamente los ap&oacute;sitos  de gasa est&eacute;ril. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Verificar peri&oacute;dicamente la adecuada  inmovilizaci&oacute;n del miembro y su coloraci&oacute;n.</li>    <li> Vigilar que  no se detenga la perfusi&oacute;n continua de los l&iacute;quidos, para evitar  la obstrucci&oacute;n.</li>    <li> Lavar el cat&eacute;ter antes y despu&eacute;s  de la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos, para evitar los residuos.</li>    <li>  Realizar la administraci&oacute;n de los medicamentos de forma lenta para evitar  los bolos de infusi&oacute;n, la presi&oacute;n no debe exceder de 1,0 Bar (760  mm Hg) y las inyecciones deben ser lentas no excediendo la presi&oacute;n m&aacute;xima  de 1,2 Bar (912 mm Hg), para evitar la rotura del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo.</li>    <li>  Evitar tracciones del cat&eacute;ter para que no se salga de la medida.</li>    <li>  En los casos de sospecha de sepsis solicitar hemocultivo y proceder al retiro  del cat&eacute;ter.</li>    <li> Comprobar permeabilidad del cat&eacute;ter.</li>    <li>  Evitar reflujo de sangre por el cat&eacute;ter para eliminar la posibilidad de  obstrucci&oacute;n. </li>    <li> No utilizar la v&iacute;a del cat&eacute;ter percut&aacute;neo  en la administraci&oacute;n de sangre total, concentrado de hemat&iacute;es, extracciones  de sangre, medici&oacute;n de presi&oacute;n venosa central y macromol&eacute;culas  en general, debido al grosor del cat&eacute;ter que favorecer&iacute;a la obstrucci&oacute;n  del mismo y su retirada. </li>    <li> Examinar diariamente el sitio de inserci&oacute;n  en busca de:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ol><ul>     <li>Signos de infecci&oacute;n (en este caso retirar  el cat&eacute;ter)</li>    <li>Desplazamiento (realizar nueva fijaci&oacute;n del  cat&eacute;ter)</li>    <li>Sangramiento (comprimir la regi&oacute;n o administrar  vitamina K, 3 mg si fuese necesario)</li>    <li>Filtraci&oacute;n (retirar el cat&eacute;ter).  </li>    </ul><h4>Resultados</h4>    <p> En el servicio de neonatolog&iacute;a del Hospital  Ginecoobst&eacute;trico'' Am&eacute;rica Arias'' se registraron las afecciones  que presentaron los reci&eacute;n nacidos a los que se les indic&oacute; el uso  del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo. La sepsis adquirida (32, 4%), la bronconeumon&iacute;a  cong&eacute;nita (18,9 %) y la asfixia perinatal (16,2 %) fueron las 3 causas  m&aacute;s frecuentes. </p>    <p align="center">Tabla 1.<i>Indicaciones del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo</i></p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>      <div align="center">Diagn&oacute;sticos </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No.  de casos </div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Sepsis  adquirida </td><td>     <div align="center">12</div></td><td>     <div align="center">32,5</div></td></tr>  <tr> <td>Bronconeumon&iacute;a cong&eacute;nita </td><td>     <div align="center">7  </div></td><td>     <div align="center">18,9</div></td></tr> <tr> <td>Asfixia perinatal  severa</td><td>     <div align="center">6</div></td><td>     <div align="center">16,2</div></td></tr>  <tr> <td>Sepsis perinatal </td><td>     <div align="center">5 </div></td><td>     <div align="center">13,5</div></td></tr>  <tr> <td>Bronconeumon&iacute;a adquirida </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4</div></td><td>      <div align="center">10,8</div></td></tr> <tr> <td>Enterocolitis necrotizante</td><td>      <div align="center">2</div></td><td>     <div align="center">5,4</div></td></tr> <tr>  <td height="19">Hemorragia subaracnoidea</td><td height="19">     <div align="center">1</div></td><td height="19">      <div align="center">2,7 </div></td></tr> <tr> <td height="19">Total </td><td height="19">      <div align="center">37</div></td><td height="19">     <div align="center">100,0</div></td></tr>  </table>    <p align="center"> Fuente: historias cl&iacute;nicas.</p>    <p align="center">El  sitio de cateterizaci&oacute;n preferentemente elegido fueron las venas de la  extremidad superior, lugar donde los cat&eacute;teres se colocan con mayor facilidad.  En 14 neonatos (37,9%), el miembro superior derecho fue el m&aacute;s utilizado  para este tipo de t&eacute;cnica.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> Tabla 2. <i>Sitio de cateterizaci&oacute;n</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Miembros</div></td><td>     <div align="center">No.  de casos</div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Miembro  superior derecho</td><td>     <div align="center">14</div></td><td>     <div align="center">37,9</div></td></tr>  <tr> <td>Miembro superior izquierdo</td><td>     <div align="center">9</div></td><td>      <div align="center">24,3</div></td></tr> <tr> <td>Miembro inferior derecho</td><td>      <div align="center">6</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">16,2</div></td></tr>  <tr> <td>Miembro inferior izquierdo</td><td>     <div align="center">8 </div></td><td>      <div align="center">21,6</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">37  </div></td><td>     <div align="center">100,0</div></td></tr> </table>    <p align="center">  Fuente: historias cl&iacute;nicas.</p>    <p align="left">Las complicaciones que m&aacute;s  se detectaron en los neonatos fueron las inflamatorias locales entre ellas la  flebitis en 3 casos (8,1%) y la extravasaci&oacute;n en 2 casos (5,4%). Se registr&oacute;  1 neonato infestado (2,8%) debido al uso del cat&eacute;ter; se analizaron 9 cat&eacute;teres  con sospecha de g&eacute;rmenes por el cuadro cl&iacute;nico que presentaron los  beb&eacute;s estudiados y por la permanencia prolongada que tuvieron los cat&eacute;teres,  en uno de ellos se detect&oacute; crecimiento bacteriano de estafilococo coagulasa  positivo.     <br> </p>    <p align="center">Tabla 3. <i>Complicaciones del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo</i></p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>      <div align="center">Complicaciones</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No. de casos  </div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>No presentaron  </td><td>     <div align="center">31</div></td><td>     <div align="center">83,7</div></td></tr>  <tr> <td>Flebitis </td><td>     <div align="center">3</div></td><td>     <div align="center">8,1</div></td></tr>  <tr> <td>Extravasaci&oacute;n </td><td>     <div align="center">2 </div></td><td>      <div align="center">5,4</div></td></tr> <tr> <td>Sepsis</td><td>     <div align="center">1</div></td><td>      <div align="center">2,8</div></td></tr> <tr> <td>Trombosis venosa</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0</div></td><td>      <div align="center">0,0</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">37</div></td><td>      <div align="center">100,0</div></td></tr> </table>    <p align="center"> Fuente: historias  cl&iacute;nicas.</p>    <p>El motivo de retirada del cat&eacute;ter venoso percut&aacute;neo  que m&aacute;s se encontr&oacute; en la mayor&iacute;a de los casos estudiados  fue la indicaci&oacute;n de forma electiva bien por la necesidad de pasar a otra  v&iacute;a o bien por considerarse concluido el tratamiento, lo que aconteci&oacute;  en 22 neonatos para el 59,5 %. </p>    <p align="center">Tabla 4. <i>Motivo de retirada  del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Causas </div></td><td>     <div align="center">No. de  casos </div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Por elecci&oacute;n  </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">22</div></td><td>     <div align="center">59,5</div></td></tr>  <tr> <td>Complicaciones </td><td>     <div align="center">6</div></td><td>     <div align="center">16,2</div></td></tr>  <tr> <td>Obstrucci&oacute;n </td><td>     <div align="center">4 </div></td><td>     <div align="center">10,8</div></td></tr>  <tr> <td>Rotura </td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">8,1</div></td></tr>  <tr> <td>Fuera de lugar</td><td>     <div align="center">2</div></td><td>     <div align="center">5,4</div></td></tr>  <tr> <td>Total </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">37</div></td><td>     <div align="center">100,0</div></td></tr>  </table>    <p align="center"> Fuente: historias cl&iacute;nicas.</p>    <p>En la muestra  estudiada el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo dur&oacute; un promedio de 12 d&iacute;as  (con un m&aacute;ximo de 23 d&iacute;as y un m&iacute;nimo de 3), menos de 10  d&iacute;as fue el tiempo de durabilidad m&aacute;s registrado. Hubo un solo neonato  con duraci&oacute;n superior a 21 d&iacute;as y con m&aacute;s de 30 d&iacute;as  no fue necesario en ning&uacute;n caso.</p>    <p align="center"> Tabla 5. <i>Durabilidad  del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Intervalos </div></td><td>     <div align="center">No.  de casos </div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Menos  de 10 d&iacute;as</td><td>     <div align="center">21 </div></td><td>     <div align="center">56,8</div></td></tr>  <tr> <td>11 - 20 d&iacute;as </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15 </div></td><td>      <div align="center">40,5</div></td></tr> <tr> <td height="15">21 - 30 d&iacute;as  </td><td height="15">     <div align="center">1</div></td><td height="15">     <div align="center">2,7</div></td></tr>  <tr> <td>M&aacute;s de 30 d&iacute;as</td><td>     <div align="center">0 </div></td><td>      <div align="center">0,0</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">37</div></td><td>      <div align="center">100,0</div></td></tr> </table>    <p align="center"> Fuente: historias  cl&iacute;nicas.</p>    <p>Al analizar la estad&iacute;a del reci&eacute;n nacido  en el servicio, la moda de los d&iacute;as de permanencia fue de 12 d&iacute;as  con un m&aacute;ximo de 46 d&iacute;as en un solo paciente y un m&iacute;nimo  de 4, para un promedio de 18 d&iacute;as. Solo se reportaron 4 fallecidos de estos  casos estudiados debido a su afecci&oacute;n de base, 3 fueron por asfixia perinatal  severa y 1 por una sepsis nosocomial.</p><h4></h4><h4></h4><h4>Discusi&oacute;n  </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Debe existir siempre un criterio bien preciso para el uso del cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo, en neonatolog&iacute;a se indica con mayor frecuencia en los  prematuros de muy bajo peso, en los neonatos que presentan insuficiencia renal  aguda, distr&eacute;s respiratorios graves, diarreas, trastornos gastrointestinales  o en aquellos neonatos a los cuales se les suspende la v&iacute;a oral por cualquier  motivo. Existen afecciones menos graves que en realidad no necesitan esta t&eacute;cnica,  ya que con otras v&iacute;as de administraci&oacute;n de medicamentos mejoran  su estado cl&iacute;nico<span class="superscript">8,9</span> como son la v&iacute;a  intramuscular y la v&iacute;a oral. En este trabajo la indicaci&oacute;n para  el uso del cat&eacute;ter epicut&aacute;neo fue correcta coincidiendo con lo planteado  por otros autores.<span class="superscript">8</span> No se debe hacer uso indebido  de este proceder no s&oacute;lo por ser un producto muy caro en el mercado internacional,  su precio oscila alrededor de los $30.00 d&oacute;lares, sino porque se debe considerar  que aunque sea una v&iacute;a de f&aacute;cil acceso, es un m&eacute;todo invasivo  y puede convertirse en una f&aacute;cil puerta de entrada de g&eacute;rmenes.</p>    <p>  La v&iacute;a de abordaje empleada inicialmente por <i>Shaw</i> fue la v&iacute;a  epicraneal<span class="superscript">4 </span>aunque habitualmente, las venas m&aacute;s  empleadas son las de la extremidad superior aunque se pueden utilizar tambi&eacute;n  las venas de extremidades inferiores. En este trabajo fueron las venas de las  extremidades superiores las empleadas mayoritariamente por la facilidad que tiene  el personal de enfermer&iacute;a para su canalizaci&oacute;n y evitar numerosas  punciones al neonato y tambi&eacute;n porque este sitio es el de m&aacute;s f&aacute;cil  acceso. La colocaci&oacute;n correcta y final del cat&eacute;ter percut&aacute;neo  debe ser en vena cava superior antes de su desembocadura en aur&iacute;cula derecha  no m&aacute;s de 2 cm por debajo de la l&iacute;nea de uni&oacute;n de los bordes  de clav&iacute;culas y tambi&eacute;n en la vena cava inferior, contando como  v&iacute;a de acceso perif&eacute;rico la vena mediana bas&iacute;lica, vena mediana  cef&aacute;lica, venas safena interna y externa, vena temporal y vena yugular  externa (como &uacute;ltima alternativa). Seguidamente se utilizaron como &uacute;ltima  opci&oacute;n las venas de las extremidades inferiores. Aunque hay algunas unidades  neonatales que utilizan casi exclusivamente las venas de las extremidades inferiores.<span class="superscript">10</span></p>    <p>  Los g&eacute;rmenes pueden llegar al cat&eacute;ter a trav&eacute;s de diferentes  v&iacute;as, pueden proceder de l&iacute;quidos de infusi&oacute;n contaminados,<span class="superscript">11</span>  v&iacute;a hemat&oacute;gena; desde la piel que rodea la entrada del cat&eacute;ter  (modo m&aacute;s frecuente) y a trav&eacute;s de las conexiones.<span class="superscript">3</span>  Es de vital importancia que el personal de enfermer&iacute;a extreme las medidas  de asepsia y antisepsia. Fue bastante frecuente la utilizaci&oacute;n de la llave  de tres pasos unida al cat&eacute;ter y la protecci&oacute;n m&aacute;s habitualmente  empleada para la conexi&oacute;n y la llave fue la gasa est&eacute;ril; en el  servicio donde se realiz&oacute; este estudio se registr&oacute; un cat&eacute;ter  epicut&aacute;neo colonizado por bacterias (estafilococo coagulasa positivo).  De las complicaciones inflamatorias locales, la flebitis result&oacute; ser la  m&aacute;s habitual y es uno de los motivos para retirar el cat&eacute;ter,<span class="superscript">5</span>  se presenta m&aacute;s frecuentemente cuando el cat&eacute;ter se inserta a trav&eacute;s  de venas de extremidades inferiores<span class="superscript">5</span> y en los  neonatos con menor peso y edad gestacional, quiz&aacute;s debido a diferencias  anat&oacute;micas en el sistema venoso que dificultan su progresi&oacute;n y favorece  el da&ntilde;o endotelial.<span class="superscript">12</span> En este estudio  la mayor&iacute;a de los reci&eacute;n nacidos estudiados no presentaron complicaciones.      <br> </p>    <p> El motivo m&aacute;s habitual por el que se retira el cat&eacute;ter  es el electivo,<span class="superscript">3</span> como se demostr&oacute; en este  estudio lo que expresa los resultados favorables obtenidos con este tipo de cat&eacute;teres  en neonatos. Se han descrito complicaciones mec&aacute;nicas y locales en relaci&oacute;n  con los cat&eacute;teres epicut&aacute;neos, dentro de las mec&aacute;nicas, la  m&aacute;s frecuentemente detectadas han sido la obstrucci&oacute;n y la rotura.  Tambi&eacute;n se registra la salida accidental del cat&eacute;ter. Se han publicado  complicaciones como la trombosis venosa <span class="superscript">5</span> y otras  m&aacute;s graves pero menos frecuentes como la perforaci&oacute;n mioc&aacute;rdica,<span class="superscript">5</span>  taponamiento card&iacute;aco por derrame peric&aacute;rdico,<span class="superscript">8  </span>derrame pleural,<span class="superscript">5</span> hidrot&oacute;rax, <span class="superscript">13</span>  par&aacute;lisis hemidiafragm&aacute;tica,<span class="superscript">14</span>  edema pulmonar<span class="superscript">15</span> y parada card&iacute;aca.<span class="superscript">1</span>  Muchas de estas complicaciones son debidas a malas posiciones del cat&eacute;ter.  Se reitera que el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo no se puede utilizar en la  administraci&oacute;n de sangre total, concentrado de hemat&iacute;es, extracciones  de sangre, medici&oacute;n de presi&oacute;n venosa central y macromol&eacute;culas  en general.<span class="superscript">6</span> Evitar la rotura del cat&eacute;ter  es importante, por ello hay que estar pendientes de que los equipos de infusi&oacute;n  no se excedan de la presi&oacute;n establecida, y por los mismos motivos, las  inyecciones deben ser lentas.    <br> El tiempo de permanencia de los cat&eacute;teres  es variable, seg&uacute;n las diferentes bibliograf&iacute;as consultadas la media  est&aacute; entre 10 y 20 d&iacute;as,<span class="superscript">5</span> aunque  se han comunicado permanencias superiores a 150 d&iacute;as.<span class="superscript">5</span>  La duraci&oacute;n de la canalizaci&oacute;n depende fundamentalmente de las caracter&iacute;sticas  del paciente (peso, gravedad, dificultad para la canalizaci&oacute;n y otras),  por ello se describen las permanencias mayores en los neonatos de peso extremadamente  bajo.<span class="superscript">12</span> En la muestra estudiada la permanencia  fue m&aacute;s bien corta, en 21 neonatos duraron menos de 10 d&iacute;as, con  una media de 12 d&iacute;as y un m&aacute;ximo de 23<span class="superscript">.</span></p>    <p>La  cateterizaci&oacute;n venosa mediante el cat&eacute;ter epicut&aacute;neo es una  t&eacute;cnica que reporta numerosos beneficios para el reci&eacute;n nacido.    <br>  </p><ul>     <li>Acorta la estad&iacute;a del reci&eacute;n nacido en el servicio  debido a sus m&uacute;ltiples usos, como en la administraci&oacute;n parenteral  de nutrientes, f&aacute;rmacos, sustancias vasoactivas y/o fluidoterapia prolongada  en los neonatos.</li>    <li>Por su longitud permite llegar a vasos de mayor calibre  y de esta manera las infusiones que se producen causan menos fen&oacute;menos  inflamatorios irritativos en el endotelio.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Mayor permanencia en comparaci&oacute;n  con los otros cat&eacute;teres, por lo que tiene menor frecuencia de cambio, lo  que reduce el riego de infecci&oacute;n bacteriana.</li>    <li>Reduce el costo que  conlleva un ingreso prolongado en un servicio de cuidados especiales de neonatolog&iacute;a.</li>    <li>Disminuye  el tiempo de separaci&oacute;n madre-hijo.</li>    <li>Es un proceder de enfermer&iacute;a  f&aacute;cil y muy eficaz.</li>    <li>Menor riesgo de bloqueo, lo que permite per&iacute;odos  de aplicaci&oacute;n m&aacute;s largo.</li>    <li>Por su flexibilidad permite la  movilizaci&oacute;n del neonato lo que evita las &uacute;lceras por dec&uacute;bito.</li>    <li>Disminuye  considerablemente la morbilidad y la mortalidad infantil debido a las complicaciones  que pueden ser evitadas. </li>    </ul><h4>Summary</h4>    <p>In order to show the benefits  of the use of the epicutaneous catheter in intensive therapy unit of the neonatology  service of &quot;Am&eacute;rica Arias&quot; Gynecoobstetric Teaching Hospital,  a descriptive, cross-sectional retrospective study was conducted aimed at expressing  the most important characteristics of the procedure and the epicutaneous catheter  technique in a sample of 37 neonates. All the newborn infants that were admitted  in the service were included in the study. The methods used were the document  and directed observation based on a collection of data recorded in the medical  histories. The following data were taken into consideration: gestational age,  permanence of the catheter, length stay of the newborn at the service, reason  for indication, place of insertion, complications associated with the catheter  and reason for removal. It was observed that the epicutaneous catheter was more  frequently indicated to neonates with acquired sepsis, congenital bronchopneumonia  and with perinatal severe asphyxia. The most punctured place for the catheterization  was the upper right limb. Of all the studied newborn infants, 83.7 % did no have  complications. The most detected was phlebitis in 3 cases, accounting for 8.1  %. The main reason for removing the catheter was the elective mode in 59.5 %.  The average durability of the catheter was 12 days and the average stay of the  neonates in the service was 18 days. This study is aimed at contributing to the  wider spreading of this procedure and at showing the other neonatology services  of the country the experiences attained in relation to the benefits of the epicutaneous  catheter in the newborn infants. </p>    <p><i>Key words</i>: Epicutaneous catheter,  newborn infant.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas  </h4><ol>     <!-- ref --><li> Sasidharan P, Billman G. Cardiac arrest in an extremely low birtth  weight infant: complication of percutaneous central venous catheter hyperalimentation.  J Perinatal 1996; 16:123-6.</li>    <!-- ref --><li> Esque Ruiz M, &Aacute;lvarez E. Microcat&eacute;teres  percut&aacute;neos: experiencia en un centro de patolog&iacute;a neonatal. Anal  Esp Pediatr1987;27:261-4.</li>    <!-- ref --><li> Sitges-Serra, Linares J. Catheter sepsis: the  clue is the hub. Surgery 1985;97:355-7.</li>    <!-- ref --><li> Shaw JLC. Parenteral nutrition  in the management of sick low birth weight infants. Pediatr Clin North Am 1973;20:333-58.</li>    <!-- ref --><li>  Neubaver AP. Percuneous central iv in the neonate: experience with 535 silastic  catheter in newborns. J Parenter Nutrit1995;19:151-5.</li>    <!-- ref --><li> Chathas MK, Paton  JB; Fisher DE. Percutaneous central venous catheterization: three years experience  in a neonatal intensive care unit. Am J Dis Child 1990;144:1246-50.</li>    <!-- ref --><li> Le&oacute;n  A, D&iacute;az R, Iba&ntilde;ez J. Factores de riesgo de infecci&oacute;n por  cat&eacute;ter en UCIO. Madrid: Semiuc;1996.p.45-6.</li>    <!-- ref --><li> Mupanemuda M. A life-threatening  complication of percutaneous central venous catheters in neonates. Am J Dis Child1992;146:1414-5.</li>    <!-- ref --><li>  Salzman MB, Rubin LG. Intravenous catheter-related infections. Adv Pediatr Infect  Dis 1995;10:337-68.</li>    <!-- ref --><li> Rodr&iacute;guez Quiroga E. Utilizaci&oacute;n de  cat&eacute;teres percut&aacute;neos en neonatolog&iacute;a: inserci&oacute;n de  los cat&eacute;teres. Bol Med Hosp Infant Mex 1993;50:162-6.</li>    <!-- ref --><li> Hern&aacute;ndez  R, &Aacute;guila E. Estudio prospectivo de las complicaciones infecciosas en RN  con cat&eacute;teres de silicona utilizados para infusi&oacute;n de nutrici&oacute;n  parenteral. Anal Esp Pediatr 1996; 45:626-30.</li>    <!-- ref --><li> Durand M, Ramanathan R.  Prospective evaluation of percutaneous central venous silastic in newborn infants  whith birth weight of 510 to 3920 g. Pediatr 1986;78:245-50.</li>    <!-- ref --><li> Mc Donnell  PJ, Qualman SJ, Hutchins GM. Bilateral hidrothorax as life-threatening complication  of central venous hyperalimentation. Surg Gycecol Obstet 1984;16:285-96.</li>    <!-- ref --><li>  Colectivo de autores. Hemidraphagmatic paralysis as complication on central venous  catheterization in neonate. J Perinatol 1995;15:386-8.</li>    <!-- ref --><li> Carrera G. Edema  polmonare. Una rara complicaza del catetere siliconato venoso centrale ad inserzione  percutanea. Minerva Pediatr 1989; 41:521-4.</li>    </ol>    <p>Recibido: 18 de febrero  de 2004. Aprobado: 5 de marzo de 2004.    <br> Lic. <i>Frank Castro L&oacute;pez</i>.  Hospital Ginecoobst&eacute;trico &quot;Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro&quot;.  La Habana, Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Licenciado  en Enfermer&iacute;a.</a><a name="cargo"></a>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>      ]]></body><back>
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<year>1987</year>
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