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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Vigencia del pensamiento nightingaleano en la enfermería profesional cubana de 1909-1925]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Estudios humanísticos. Fac. Gral. Calixto Garcia  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Information was searched in primary and secondary documental sources. Among the first there are studies on the work of Florence Nightingale and on the history of universal nursing. As regards the second sources, journals and reports, which were official organs of associations to which Cuban nursing personalities belonged, were consulted. Their academic records and some historical documents from the archives were also reviewed. 2 fundamental stages of the nursing practice in Cuba were established: one known as the preprofessional stage that takes into consideration the survival care as a first approach to the nursing work, understood as the care given by women in the domestic space, and the other stage, the professional, where a series of changes get nursing closer to the profession canons. The present article deals with the second stage, in which the historical figure of Florence Nightingale, his theoretical thinking , and his repercussion on the universal context, where the Cuban nurses Margarita Nuñez, Martina Guevara, Pelegrina Sardá and Hortensia Pérez, play their role, are stressed in order to make some considerations on the force of Nightingale's thinking in the exercise of the profession and nursing teaching, starting from the performance of some of the above mentioned Cuban nurses..]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Historia    <br> </h3>    <p>Centro de Estudios Human&iacute;sticos para las Ciencias  M&eacute;dicas    <br> </p><h2>Vigencia del pensamiento nightingaleano en la enfermer&iacute;a  profesional cubana de 1909-1925</h2>    <p><a href="#cargo">Lic. Luz Berjaga Pern&iacute;a  <span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen  </h4>    <p>Se realiz&oacute; una b&uacute;squeda de informaci&oacute;n en fuentes  documentales primarias y secundarias. Entre las primeras se encuentran estudios  sobre la obra de <i>Florence Nightingale</i> y sobre la historia de la enfermer&iacute;a  universal. Con respecto a las segundas fuentes se consultaron revistas e informes  que constituyeron &oacute;rganos oficiales de asociaciones a las cuales pertenecieron  personalidades de la enfermer&iacute;a cubana, adem&aacute;s de sus expedientes  acad&eacute;micos y documentos hist&oacute;ricos consultados en archivos. Se establecieron  2 etapas fundamentales de la pr&aacute;ctica de la enfermer&iacute;a: una conocida  como etapa pre-profesional, que tiene en cuenta el cuidado de supervivencia, como  primera aproximaci&oacute;n al quehacer enfermero, entendido este como el cuidado  que ejerci&oacute; la mujer en el espacio dom&eacute;stico y otra etapa, la profesional,  donde se producen los cambios que van acercando la enfermer&iacute;a a los c&aacute;nones  de profesi&oacute;n. Es esta segunda etapa la que se trata en el presente art&iacute;culo,  resaltando la figura hist&oacute;rica de <i>Florence Nightingale</i> y su pensamiento  te&oacute;rico, y, especialmente la repercusi&oacute;n de &eacute;ste en el contexto  universal, en el que se desempe&ntilde;an las enfermeras cubanas <i>Margarita  N&uacute;&ntilde;ez</i>, <i>Martina Guevara</i>, <i>Pelegrina Sard&aacute;</i>  y <i>Hortensia P&eacute;rez</i>, con el prop&oacute;sito de esbozar algunas consideraciones  acerca de la vigencia del pensamiento nightingaleano en el ejercicio de la profesi&oacute;n  y la ense&ntilde;anza de la enfermer&iacute;a, a partir de la actuaci&oacute;n  de algunas de las enfermeras cubanas ya mencionadas.</p>    <p><i>Palabras clave</i>:  Enfermer&iacute;a, historia, pensamiento nightingaleano.</p>    <p>Para entender mejor  la creaci&oacute;n del hombre hay que analizarla a partir de la historia, es decir,  desde su gestaci&oacute;n en el tiempo y en el espacio, de modo que, si se toma  en cuenta que la especie humana siempre ha tenido personas con necesidades de  val&iacute;a propias y se ha reclamado el cuidar de ellas, se puede afirmar, que  la pr&aacute;ctica del cuidado al pr&oacute;jimo es tan antigua como el propio  hombre y que a&uacute;n en sus formas m&aacute;s primitivas, siempre ha estado  acompa&ntilde;ada de determinadas normas morales consecuentes con el nivel de  desarrollo de las formaciones econ&oacute;micas sociales en que se han originado.</p>    <p>No  obstante este cuidado entendido como pr&aacute;ctica de enfermer&iacute;a ha ido  evolucionando y de acuerdo a sus caracter&iacute;sticas, el estudio hist&oacute;rico  de esa evoluci&oacute;n ha establecido entre otras, 2 etapas fundamentales:</p>    <p>Una  conocida como la <b>etapa pre-profesional</b>, que tiene en cuenta el cuidado  de supervivencia, como primera aproximaci&oacute;n al quehacer enfermero, entendido  este como el cuidado que ejerci&oacute; la mujer en el espacio dom&eacute;stico  y &quot;toda la historia de la enfermer&iacute;a como oficio&#133;( que la abarca  hasta el siglo XVIII aproximadamente) donde desempe&ntilde;a una funci&oacute;n  muy limitada&#133;el an&aacute;lisis intelectual de los problemas que trataba  y la toma de decisiones sobre los mismos&quot;, donde la subordinaci&oacute;n  a la medicina comienza a ser casi total. (Hern&aacute;ndez Mart&iacute;n F) en  su trabajo La Enfermer&iacute;a en la Historia: un an&aacute;lisis desde la perspectiva  profesional, .</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otra etapa <b>la profesional</b>, que como su nombre lo indica  es donde se producen los cambios que van acercando la enfermer&iacute;a a los  c&aacute;nones de profesi&oacute;n.</p>    <p>Esta segunda etapa ser&aacute; tratada  en lo esencial a continuaci&oacute;n, por cuanto en ella realiza un papel fundamental  la figura hist&oacute;rica de <i>Florence Nightingale</i> como iniciadora de la  enfermer&iacute;a moderna en el contexto universal y se desempe&ntilde;an las  enfermeras cubanas <i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez</i>, <i>Martina Guevara</i>,  <i>Pelegrina Sard&aacute; </i>y <i>Hortensia P&eacute;rez</i> en la historia de  la enfermer&iacute;a en Cuba. Se pretende esbozar en este trabajo algunas consideraciones  acerca de la vigencia del pensamiento nightingaleano en el ejercicio de la profesi&oacute;n  y la ense&ntilde;anza de la enfermer&iacute;a, a partir de la actuaci&oacute;n  de algunas de las enfermeras antes nombradas.</p>    <p>Para ello se ha consultado  fuentes secundarias y primarias trabajadas con detenimiento. Entre las primeras  se encuentran estudios sobre la obra de <i>Florence Nightingale</i> y sobre la  historia de la enfermer&iacute;a universal entre otras. Con respecto a las segundas  fuentes se consultaron revistas e informes que constituyeron &oacute;rganos oficiales  de Asociaciones a las cuales pertenecieron estas personalidades, adem&aacute;s  de sus expedientes acad&eacute;micos y documentos hist&oacute;ricos consultados  en archivos.    <br> </p><h4>Desarrollo</h4>    <p>Es en el siglo XIX cuando <i>Florence  Nightingale</i>,<span class="superscript">1</span> en su inquietud por demostrar  que el cuidado al paciente no era s&oacute;lo administrar medicinas, realiza una  series de observaciones que la llevan a reconocer el valor peculiar del &quot;cuidado&quot;  como calidad de la atenci&oacute;n sanitaria, vista en su globalidad (como cantidad  y calidad de vida).</p>    <p>En Crimea realiz&oacute; la primera valoraci&oacute;n  de la situaci&oacute;n en que se encontraban los hospitales de campa&ntilde;a  y las necesidades de los soldados ingleses y logr&oacute; controlar esta situaci&oacute;n  en 6 meses durante su estancia en el lugar.</p>    <p>Bi&oacute;grafos, historiadores  y te&oacute;ricos de la enfermer&iacute;a coinciden en que la obra de <i>Florence  Nightingale</i> la hace precursora en el liderazgo de la lucha por el desarrollo  de la enfermer&iacute;a cuando en 1860, funda la primera escuela de formaci&oacute;n  de enfermeras donde puso en pr&aacute;ctica sus criterios sobre la educaci&oacute;n  y el ejercicio profesional entre otros.</p>    <p>Sus criterios sobre la ense&ntilde;anza  de la enfermer&iacute;a se basaron en instruir sobre principios cient&iacute;ficos  y la experiencia pr&aacute;ctica para dominar los procedimientos y t&eacute;cnicas.  Abogando por la independencia de las escuelas de enfermer&iacute;a respecto de  los hospitales. Las escuelas estadounidenses y de otras regiones del mundo no  pudieron poner en pr&aacute;ctica &eacute;ste criterio hasta muchos a&ntilde;os  despu&eacute;s.<span class="superscript">2</span></p>    <p>Avizor&oacute; que la  calidad del &quot;arte de la enfermer&iacute;a no se pod&iacute;a obtener s&oacute;lo  con examen para titularse, sino que eran necesarios &quot;m&eacute;todos de verificaci&oacute;n&uml;  que incluyeran estudios de casos (notas) realizados por las propias aspirantes.</p>    <p>En  el ejercicio de la profesi&oacute;n por el logro de la calidad de vida opinaba,  que el papel de la enfermera consist&iacute;a en evitar que se interrumpiera <b>el  proceso reparador natural</b> y facilitar condiciones &oacute;ptimas para que  este se diera en su m&aacute;xima expresi&oacute;n. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resalt&oacute; las  ventajas de un medio en buenas condiciones para prevenir las enfermedades y eliminar  las contaminaciones, aire fresco, calor y tranquilidad eran algunos de los elementos  que propuso <i>Florence Nightingale</i> para manipular el <b>entorno</b>.</p>    <p>Tambi&eacute;n  describi&oacute; las relaciones entre la habitaci&oacute;n del enfermo y el resto  de la casa y de esta con el vecindario. Aspectos ambientales de su teor&iacute;a  (ventilaci&oacute;n, calor, tranquilidad, dieta y limpieza) son a&uacute;n componentes  esenciales de la asistencia a los enfermos.</p>    <p>En cuanto a la actuaci&oacute;n  de la enfermera, pensaba que las mismas deb&iacute;an usar continuamente en su  profesi&oacute;n el <b>sentido com&uacute;n</b> unido a la <b>observaci&oacute;n</b>,<b>  la perseverancia y el ingenio</b>, y reafirmaba que &uml;si no se tiene el h&aacute;bito  de la observaci&oacute;n es mejor renunciar a ser enfermera, de una forma u otra,  labor para la que no se estar&aacute; llamada por muy sol&iacute;cita y bondadosa  que se pueda ser&uml; .<span class="superscript">3</span></p>    <p>La <b>vocaci&oacute;n</b>  de enfermera la ve&iacute;a como un compromiso con el trabajo. Las enfermeras  deber&iacute;an comportarse como mediadoras en el plano moral refiri&eacute;ndose  a su relaci&oacute;n profesional con los pacientes. Les ense&ntilde;&oacute; as&iacute;  el principio de la <b>confidencialidad</b> y propugn&oacute; la extensi&oacute;n  de los cuidados a los pobres para mejorar su estado de salud. Aport&oacute; comentarios  acerca de los procesos de <b>toma de decisiones</b> del paciente, concepto &eacute;tico  de particular importancia en la ciencia moderna, aunque releg&oacute; al paciente  a un rol relativamente pasivo, cuyas necesidades eran atendidas principalmente  por la enfermera. </p>    <p>Reconoci&oacute; la importancia del <b>movimiento sufragista</b>  en el avance de la teor&iacute;a feminista, aunque no se inmiscuy&oacute; de forma  activa en ese movimiento. Fue partidaria abierta de que se asignara poder pol&iacute;tico  a las mujeres y trabaj&oacute; por otras v&iacute;as por el desarrollo de las  mismas.</p><h4>V&iacute;nculos de este ideario con la enfermer&iacute;a cubana</h4>    <p>Los  principios de <i>Florence Nightingale</i> se convirtieron en ideario y gu&iacute;a  para otras tierras del mundo, entre ellas el continente americano y espec&iacute;ficamente  para Estados Unidos, donde se fundan en 1873, 3 escuelas experimentales: Bellevue  Hospital, en New York; New Haven Hospital, en Connecticut; y Massachusetts Hospital,  en Boston.</p>    <p>La fundaci&oacute;n de la primera de estas 3 escuelas anteriormente  se&ntilde;aladas, fue debido a la relaci&oacute;n que estableci&oacute; <i>Elizabeth  Blackwell</i> -la primera mujer m&eacute;dico norteamericana- con <i>Florence  Nightingale</i>, durante la Guerra de Secesi&oacute;n en Estados Unidos. Esa escuela  est&aacute; relacionada con la historia de la enfermer&iacute;a cubana pues fue  en ella donde se formaron varias de las enfermeras norteamericanas, que m&aacute;s  tarde vendr&iacute;an a Cuba a fundar las primeras escuelas de enfermeras en el  pa&iacute;s.<span class="superscript">4</span></p>    <p>Se puede inferir que en Cuba,  en el campo de la enfermer&iacute;a, hubo gran influencia de la enfermer&iacute;a  norteamericana cuando se produce la I Intervenci&oacute;n y Ocupaci&oacute;n de  EE.UU. que puso fin a la guerra hispano-cubana. Un grupo de enfermeras norteamericanas,  egresadas de la escuela Bellevue, fueron reclutadas para venir a Cuba con el ej&eacute;rcito  de intervenci&oacute;n y se convirtieron en portadoras del ideario nightingaleano,  asumido oficialmente por las escuelas que ellas fundaron en el pa&iacute;s.     <br>  En medio de estos hechos devino el siglo XX cubano simbolizando el nacimiento  de una rep&uacute;blica, matizada por luces y sombras. Sombras, porque emergi&oacute;  frustrada bajo la intervenci&oacute;n extranjera, enmendada por un ap&eacute;ndice  constitucional que favoreci&oacute; el crecimiento de una rep&uacute;blica contaminada  por la corrupci&oacute;n y la politiquer&iacute;a de muchos de sus gobiernos.  Y luces, porque tuvo entre otros, como valor sustantivo, la defensa -desde muy  diversas posiciones ideol&oacute;gicas - de la identidad, la naci&oacute;n, la  cultura y la sanidad cubana. </p>    <p>En este sentido la d&eacute;cada de los a&ntilde;os  10, reflej&oacute; estos matices. En ella se consolidaron transformaciones sociales  y es tambi&eacute;n la d&eacute;cada en que la Dama de la L&aacute;mpara ve sus  &uacute;ltimos d&iacute;as de fruct&iacute;fera labor a los 90 a&ntilde;os de  edad, el 13 de agosto de 1910.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En ese contexto hist&oacute;rico, se insertan  una serie de acontecimientos ejecutados por enfermeras profesionales, que demostraron  el inicio de un proceso de reconocimiento de su existencia como mujeres para transformar  su condici&oacute;n y situaci&oacute;n de vida. En marzo de 1909, fue promovido  un grupo de enfermeras cubanas que se distinguieron por sus m&eacute;ritos y competencia  a dirigir las Escuelas de Enfermeras radicadas en los hospitales que, hasta entonces,  hab&iacute;an estado a cargo de enfermeras norteamericanas, as&iacute; como a  plazas de nueva creaci&oacute;n como la de Inspecci&oacute;n General de Enfermeras.  Al mismo tiempo, se destina a 3 de estas mujeres cubanas para el servicio de enfermeras  visitadoras dentro de la campa&ntilde;a de profilaxis social orientada por la  Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, del Poder Ejecutivo.</p>    <p>El 29  de marzo de 1909, un grupo de enfermeras se organiza para constituir, bajo la  presidencia de la enfermera <i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez N&uacute;&ntilde;ez</i>,  la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras de la Rep&uacute;blica de Cuba, estableciendo  sus principios normativos en un reglamento que concibi&oacute; una organizaci&oacute;n  ben&eacute;fica-cultural no gubernamental, que afili&oacute; exclusivamente durante  los primeros diez a&ntilde;os a enfermeras graduadas de las escuelas estatales.  </p>    <p>El Club Femenino de Cuba, conformado por mujeres cuya procedencia social,  cultural y pol&iacute;tica era muy heterog&eacute;nea, cre&oacute; en 1921 la  Federaci&oacute;n Nacional de Asociaciones Femeninas de Cuba, integrada por 5  asociaciones, una de las cuales fue la Asociaci&oacute;n de Enfermeras y Alumnas  de la Rep&uacute;blica de Cuba que ya para estos a&ntilde;os contaba con metas  m&aacute;s elevadas. En el a&ntilde;o 1922, la Federaci&oacute;n de Asociaciones  convoca a la celebraci&oacute;n del I Congreso Nacional de Mujeres en 1923, donde  la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras de Cuba estuvo representada por la  delegada <i>Pelegrina Sard&aacute; y Sard&aacute;</i>, presidenta en ese entonces  de dicha organizaci&oacute;n, quien plante&oacute; criterios muy s&oacute;lidos  en la plenaria.</p><h4>Enfermeras cubanas herederas del pensamiento de <i>Florence  Nightingale</i></h4>    <p><i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez N&uacute;&ntilde;ez</i>  (&iquest; - 1923). En 1909, al tomar posesi&oacute;n del cargo el Dr. <i>Mat&iacute;as</i>  <i>Duque</i>, coronel del Ej&eacute;rcito Libertador de Cuba como Secretario de  Sanidad y Beneficencia, al finalizar la II Intervenci&oacute;n Norteamericana  en el pa&iacute;s, asciende a <i>Margarita </i>al cargo de Superintendente del  Hospital &quot;N&uacute;mero Uno&quot; y de su Escuela de Enfermeras, para de  inmediato promoverla al cargo de Iinspectora General de las Escuelas de Enfermeras  de la Rep&uacute;blica. Como Presidenta de la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras  Cubanas viaj&oacute; a Londres en 1909, reci&eacute;n constituida la organizaci&oacute;n,  al III Congreso del Consejo Internacional de Enfermeras y en ese viaje llev&oacute;  consigo una mantilla para ofrecer de regalo a Miss <i>Florence Nightingale</i>,  fundadora de la enfermer&iacute;a profesional, quien desde hac&iacute;a a&ntilde;os  se encontraba enferma, postrada en su cama; pero aun l&uacute;cida y capaz. <i>Margarita  </i>organiz&oacute; tambi&eacute;n el Servicio de Enfermeras del Municipio y,  bajo su competente direcci&oacute;n se equip&oacute; y organiz&oacute; el Servicio  del Hospital Municipal de Emergencias, &quot;Gral. Freyre de Andrade&quot;, del  cual fuera tambi&eacute;n su Superintendente. En 1913, en ocasi&oacute;n de las  nuevas elecciones de la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras de Cuba, <i>Margarita</i>  resultaba reelecta en su cargo de Presidenta. Por &uacute;ltimo, desempe&ntilde;&oacute;  el cargo de Jefa del Negociado de Enfermeras, fundado en 1917. El cargo de Presidenta  lo ocup&oacute; hasta 1918, en que, por razones de salud, no acept&oacute; ser  propuesta para la reelecci&oacute;n. </p>    <p>La joven e incansable luchadora por  los derechos y superaci&oacute;n de las enfermeras cubanas falleci&oacute; el  11 de noviembre de 1923. Su cad&aacute;ver recibi&oacute; sepultura en el pante&oacute;n  de las enfermeras en la necr&oacute;polis de Col&oacute;n, cuya construcci&oacute;n  - realizada en 1912, bajo la presidencia de la propia <i>Margarita</i>, con un  costo de $1 716,27- fue sufragada con la contribuci&oacute;n de las enfermeras  asociadas.</p>    <p>Al logro de este empe&ntilde;o prest&oacute; tambi&eacute;n su  concurso el entonces Secretario de Sanidad y Beneficencia, Dr. <i>Manuel Varona  Su&aacute;rez</i>, el mismo que a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1924, al conmemorarse  el primer aniversario de la muerte de la excepcional enfermera cubana, hiciera  uso de la palabra, en su condici&oacute;n de senador de la Rep&uacute;blica, en  el acto homenaje realizado en la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas  y Naturales de La Habana, organizado por la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras  de Cuba, bajo la presidencia de la enfermera <i>Martina Guevara Molina</i>, compa&ntilde;era  de luchas profesionales de <i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez</i>. El paneg&iacute;rico  de esta extraordinaria figura de la enfermer&iacute;a cubana estuvo a cargo del  Dr. <i>Federico Torralbas</i>, director en ese momento del hospital &quot;Gral.  Calixto Garc&iacute;a&quot;.</p>    <p>A&ntilde;os m&aacute;s tarde, al materializarse  una de las grandes aspiraciones de las enfermeras cubanas, el poder construir  y amueblar un pabell&oacute;n para enfermeras enfermas en el hospital &quot;Gral.  Calixto Garc&iacute;a&quot;, este pabell&oacute;n llev&oacute; el nombre de la  enfermera m&aacute;s distinguida de esos tiempos, quien pasar&iacute;a a convertirse  en la figura casi legendaria y paradigm&aacute;tica de los a&ntilde;os venideros.</p>    <p>El  Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del hospital est&aacute; formado actualmente  por 2 pabellones: <i>Emilio Mart&iacute;nez</i>, en recordaci&oacute;n al padre  de la especialidad en Cuba; y <i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez</i>, al que lamentablemente  un d&iacute;a alg&uacute;n ignorante le hizo arrancar el nombre que ostentaba  al frente. El pabell&oacute;n <i>Margarita N&uacute;&ntilde;ez</i> es el que est&aacute;  situado frente a la antigua Sala de Veteranos, donde hoy radica la Facultad de  Ciencias M&eacute;dicas.<span class="superscript">5</span></p>    <p><i>Martina Guevara  Molina</i> (1883- ?). Dentro de sus actividades se destac&oacute; no s&oacute;lo  por ser una competente profesional sino tambi&eacute;n por ser una de las grandes  l&iacute;deres de la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermeras de Cuba. No obstante  fue abanderada en la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica de la pedagog&iacute;a  sobre la docencia en enfermer&iacute;a. En calidad de primera profesora de la  enfermer&iacute;a cubana instrument&oacute; un curso preparatorio, para aspirantes  a alumnas de enfermeras, donde daba la posibilidad a las superintendentes de las  escuelas de probar las condiciones f&iacute;sicas, mentales, morales y ps&iacute;quicas  de la futura alumna. Le permit&iacute;a a la aspirante a comprobar sus verdaderos  prop&oacute;sitos y vocaci&oacute;n por la profesi&oacute;n y le evitaba la fatiga  corporal que trae consigo en los primeros tiempos el aprendizaje de enfermera.  Por &uacute;ltimo, daba la posibilidad de una mejor preparaci&oacute;n de la futura  alumna, nivelaci&oacute;n de conocimientos, y por ende de la futura enfermera.  Para <i>Martina Guevara</i> teor&iacute;a y pr&aacute;ctica eran palabra &quot;correlativas&quot;  pues no se pod&iacute;an concebir aisladas una de la otra. Aclaraba que ense&ntilde;anza  pr&aacute;ctica no era s&oacute;lo la experiencia en el sal&oacute;n de pr&aacute;ctica  sino que el punto cardinal de toda la lecci&oacute;n es el enfermo, al que se  estudiaba teniendo en cuenta sus s&iacute;ntomas, relaci&oacute;n con su entorno  entre otros aspectos que <i>Florence Nightingale</i> abordaba en su teor&iacute;a  y que ahora eran adaptado y revisado a las condiciones del momento.<span class="superscript">6</span>  </p>    <p><i>Pelegrina Sard&aacute; y Sard&aacute;</i> (1872-1948). Condecorada por  la Cruz Roja Cubana por sus m&eacute;ritos. Particip&oacute; en la redacci&oacute;n  de las modificaciones que se introdujeron en el reglamento de la Asociaci&oacute;n  Nacional de Enfermeras y Alumnas de la Rep&uacute;blica de Cuba (ANEARC). Fue  presidenta de esta asociaci&oacute;n a partir de 1918 (Amaro Cano MC. Efem&eacute;rides  de la historia de la enfermer&iacute;a cubana pero su labor no s&oacute;lo se  circunscribi&oacute; a trabajos en el &aacute;mbito de la asociaci&oacute;n, sino  que se vincul&oacute; sistem&aacute;ticamente con el movimiento feminista de su  &eacute;poca a trav&eacute;s de su condici&oacute;n de federada, de la Federaci&oacute;n  Nacional de Asociaciones Feministas a la que la Asociaci&oacute;n de Enfermeras  pertenec&iacute;a. Apoy&oacute; la lucha por exigir el cumplimiento de leyes que  contribu&iacute;an al reconocimiento de los derechos de la mujer a salario y empleo,  que hasta la fecha la sociedad y la legislaci&oacute;n le conced&iacute;an solamente  a los hombres. Esto qued&oacute; patentado el 14 de marzo de 1921, cuando participa  en un Comit&eacute; Conjunto de Asociaciones Femeninas para formular la propuesta,  utilizar la propaganda y gestionar cerca de los poderes y funcionarios p&uacute;blicos  el derecho de la mujer a esta legislaci&oacute;n. Durante su estancia en Per&uacute;,  con motivo de participar en la Segunda Conferencia Panamericana de Mujeres, entre  diciembre de 1924 y enero de 1925, concluye su exposici&oacute;n ratificando su  disposici&oacute;n a continuar desarrollando la profesi&oacute;n de enfermera,  mediante &quot;la fundaci&oacute;n de una beca de viaje para estimular y dar la  posibilidad de profundizaci&oacute;n en la ense&ntilde;anza de las escuelas de  enfermeras&quot;.<span class="superscript">7</span> Apoy&oacute; la necesidad  que ten&iacute;an las enfermeras de luchar por el retiro, una vez cumplidos 20  a&ntilde;os de trabajo consecutivo al estado y luch&oacute; incansablemente por  evitar el ejercicio clandestino de la profesi&oacute;n en Cuba. Propici&oacute;  que las enfermeras fueran profesionales con un alto nivel cultural y para ello  aprob&oacute; la suscripci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n a revistas de la &eacute;poca  como la Revista M&eacute;dica Cubana. &quot;Para que sea distribuida en las escuelas  de enfermeras, hospitales, sanatorios y cl&iacute;nicas &#133;como medida de cultura  profesional &#133;&quot;. Como superintendente de la escuela de enfermeras del  hospital &quot;Gral. Calixto Garc&iacute;a&quot; se ocup&oacute; de la ense&ntilde;anza  de la enfermer&iacute;a. En entrevista concedida a la periodista y l&iacute;der  del Movimiento Feminista cubano <i>Hortensia Lamar</i>, el 20 de mayo de 1933  ofrece sus criterios acerca del sistema de estudio ningtingaleano al que reconoce  sus ventajas basada en la vinculaci&oacute;n de la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica  no obstante plantea la necesidad de adaptarlo a las condiciones cubanas equiparando  las horas de trabajo con otras actividades que deb&iacute;an realizar. Para esto  llev&oacute; la jornada a 6 horas de trabajo dejando las restantes para la comida,  el estudio, el descanso o la cultura f&iacute;sica. Para ella era necesario aumentar  la matr&iacute;cula de las escuelas viendo en ello la oportunidad de brindarle  a la mujer cubana posibilidades de empleo, de independencia econ&oacute;mica y  por sobre todas las cosas un mayor n&uacute;mero de profesionales que ejercer&iacute;an  sus cuidados de enfermer&iacute;a en funci&oacute;n de garantizar una mejor calidad  de vida a la poblaci&oacute;n. <i>Pelegrina</i> confi&oacute; en que la mujer  pod&iacute;a desempe&ntilde;ar y acometer tareas, que redundar&iacute;an en un  futuro de progreso, por eso como delegada al Primer Congreso Nacional de Mujeres  celebrado en La Habana en 1923 disert&oacute; sobre &quot;La influencia de la  mujer en la protecci&oacute;n moral y f&iacute;sica de la raza&quot;. En este  documento expone su tesis sobre la importancia&#133;&quot; de los principios de  la Eugenesia, ciencia que ense&ntilde;a que la c&eacute;lula creada lleva en s&iacute;  desde el momento en que es fecundada, los elementos vitales de sus progenitores.  Estos elementos mediante su desarrollo natural dar&aacute;n lugar a un ser cuyo  grado de perfecci&oacute;n estar&aacute; en relaci&oacute;n con el que los padres  posean&#133;&uml;. Aunque no incluye directamente, la influencia que ejerce la  sociedad en el desarrollo de ese nuevo ser, si hace alusi&oacute;n a la necesidad  que tienen los j&oacute;venes de educarse bajo estos principios que se corresponden  con las acciones de prevenci&oacute;n de enfermedades que abogamos actualmente.  Perpetuar la especie significaba educarse en el aspecto f&iacute;sico, intelectual  y moral. Adem&aacute;s de reconocer la importancia del juego y la educaci&oacute;n  bajo una direcci&oacute;n cient&iacute;fica y que la violencia para con el ni&ntilde;o  s&oacute;lo engendra la falsedad y la mentira en ellos. En el actuar de esta enfermera  se mantienen criterios que tambi&eacute;n defendi&oacute; <i>Florence Nightingale</i>  referente a la importancia de la instrucci&oacute;n para el desarrollo de la profesi&oacute;n  y sobre la independencia de a mujer como ser social.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Hortensia P&eacute;rez  Llerena</i> (&iquest; - &iquest;). Ingres&oacute; el 1 de noviembre de 1903 en  la escuela de enfermeras del hospital N&uacute;mero Uno de La Habana, gradu&aacute;ndose  el 1 de enero de 1907. Se desempe&ntilde;&oacute; como funcionaria, asumiendo  la jefatura del Negociado de Enfermeras de la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia.  Fue tambi&eacute;n miembro activo de la Asociaci&oacute;n de Enfermeras y Alumnas  de la Rep&uacute;blica de Cuba, donde ide&oacute; recabar de los poderes p&uacute;blicos  la autorizaci&oacute;n de hacer una colecta p&uacute;blica llamada &quot;D&iacute;a  de la Enfermera,&quot; convirti&eacute;ndose en una activa luchadora por la mejor&iacute;a  de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus colegas en espec&iacute;fico de  las enfermeras visitadoras.</p>    <p>Para <i>Hortensia </i>la enfermer&iacute;a era  la responsable &quot;del sostenimiento y desarrollo de la vida humana&quot;, por  lo que reafirma los criterios de <i>Florence</i> con respecto al ejercicio profesional  de las enfermeras por el logro de la calidad de vida del paciente y por la responsabilidad  que le atribuye, medit&oacute; en todo lo referente a materia de legislaci&oacute;n  en esta profesi&oacute;n, no s&oacute;lo en el &aacute;mbito nacional sino en  el internacional. </p>    <p>Su reflexi&oacute;n la llev&oacute; a analizar que las  legislaciones existentes en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses estaban todav&iacute;a  muy lejos de alcanzar la madurez necesaria debido a lo joven que era a&uacute;n  la profesi&oacute;n. Siendo necesario considerar la legislaci&oacute;n relacionada  con las enfermeras a partir de 2 aspectos fundamentales:    <br> </p><ul>     <li>Uno  referente a la regulaci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n de las Escuelas de  Enfermeras donde tiene puntos coincidentes con las ideas que sobre la educaci&oacute;n  de las enfermeras pon&iacute;a en pr&aacute;ctica <i>Nightingale</i> al defender  en el plenario &quot;La finalidad de nuestra profesi&oacute;n demanda una gran  atenci&oacute;n en lo que toca a la preparaci&oacute;n, tanto f&iacute;sica, como  intelectual y moral, por parte de las que aspiren a graduarse y entendemos que  cada una de las&#133;Asociaciones de Enfermeras &#133;deben esforzarse &#133;(por)que  se redacten programas oficiales, donde a&uacute;n no existan, que determinen minuciosamente  los puntos de vista&#133; &quot;(antes mencionados).</li>    <li> El otro referente  a la determinaci&oacute;n de la capacidad de la enfermera y de su radio de acci&oacute;n  una ves obtenido su t&iacute;tulo, esgrimiendo la necesidad de una regulaci&oacute;n  oficial de los deberes y derechos de las enfermeras en las instituciones del estado,  en la cl&iacute;nicas particulares, as&iacute; como de la relaci&oacute;n con  el personal subalterno con el que deb&iacute;an trabajar en el ejercicio de la  profesi&oacute;n</li>    </ul>    <p>Reclam&oacute; la atenci&oacute;n por la regulaci&oacute;n  oficial de las horas de descanso de las enfermeras teniendo en cuenta que no debe  ser quebrantada por ning&uacute;n concepto. Para ella era tambi&eacute;n indispensable  que las leyes amparasen a la enfermera casada, obligando a las entidades donde  prestaban sus servicios a que le concedieran 2 meses de licencia con sueldo antes,  y uno en las mismas condiciones, despu&eacute;s del alumbramiento, en cada caso.</p>    <p>Era  defensora igualmente, de la gran necesidad de constituir y organizar, con la cooperaci&oacute;n  del estado, cajas de ahorro y fondos de jubilaci&oacute;n, separada de cualquier  otra forma de jubilaci&oacute;n.</p>    <p><i>Hortensia </i>pensaba que la defensa  de los derechos sociales y profesionales de las enfermeras era un objetivo internacional  que se sal&iacute;a del marco estrecho de cada Asociaci&oacute;n, por lo que los  esfuerzos deb&iacute;an ser mancomunados mundialmente en defensa de la humanidad.  A la defensa de algunos de estos derechos dedic&oacute; su vida esta destacada  figura de la enfermer&iacute;a moderna.<span class="superscript">8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Se puede concluir que el pensamiento de <i>Florence Nightingale</i> en  favor de la independencia y la precisi&oacute;n en el &aacute;mbito de la actuaci&oacute;n  y la ense&ntilde;anza de la enfermer&iacute;a sigue siendo hoy una gu&iacute;a  de orientaci&oacute;n y est&iacute;mulo para la continua evoluci&oacute;n de la  profesi&oacute;n. Dentro del marco de las ciencias m&eacute;dicas, la enfermer&iacute;a  cubana desde su surgimiento como profesi&oacute;n recibi&oacute; en primera instancia  la influencia de la enfermer&iacute;a norteamericana, impregnada del pensamiento  nightingaleano, pensamiento que con la actuaci&oacute;n de las enfermeras cubanas  se adapt&oacute; y enriqueci&oacute; sentando las bases del desarrollo futuro.</p><h4>Summary</h4>    <p>Information  was searched in primary and secondary documental sources. Among the first there  are studies on the work of <i>Florence Nightingale</i> and on the history of universal  nursing. As regards the second sources, journals and reports, which were official  organs of associations to which Cuban nursing personalities belonged, were consulted.  Their academic records and some historical documents from the archives were also  reviewed. 2 fundamental stages of the nursing practice in Cuba were established:  one known as the preprofessional stage that takes into consideration the survival  care as a first approach to the nursing work, understood as the care given by  women in the domestic space, and the other stage, the professional, where a series  of changes get nursing closer to the profession canons. The present article deals  with the second stage, in which the historical figure of <i>Florence Nightingale</i>,  his theoretical thinking , and his repercussion on the universal context, where  the Cuban nurses <i>Margarita Nu&ntilde;ez</i>, <i>Martina Guevara</i>, <i>Pelegrina  Sard&aacute;</i> and <i>Hortensia P&eacute;rez</i>, play their role, are stressed  in order to make some considerations on the force of Nightingale's thinking in  the exercise of the profession and nursing teaching, starting from the performance  of some of the above mentioned Cuban nurses..</p>    <p><i>Key words</i>: Nursing,  history, Nightingale's thinking.    <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <li> <i>Florence Nightingale</i>, considerada la matriarca de la enfermer&iacute;a  moderna, naci&oacute; el 12 de mayo de 1820 en Florencia, Italia, mientras sus  padres ciudadanos ingleses realizaban un largo viaje por Europa. De regreso a  Inglaterra su infancia transcurre bajo una educaci&oacute;n esmerada propia de  una aristocracia victoriana y avanzada para su tiempo. En 1851 comienza su formaci&oacute;n  en enfermer&iacute;a en Kaiserwerth, Alemania, una comunidad religiosa protestante  que contaba con un centro hospitalario. A partir de aqu&iacute; inici&oacute;  un constante quehacer de supervisi&oacute;n de centros hospitalarios y ben&eacute;ficos  en tiempo de paz y de guerra tanto dentro de su pa&iacute;s como fuera de &eacute;l,  ocupando cargos oficiales, que la hicieron acreedora de homenajes y premios. Dedic&oacute;  gran parte de su vida a la formaci&oacute;n de enfermeras y a tratar de mejorar  la calidad de vida de la sociedad en que vivi&oacute;. El arte la ha inmortalizado  como &quot;La Dama de la L&aacute;mpara&uml;, por el uso que de ella hizo en las  noches de vigilia en los hospitales de campa&ntilde;a. Termina sus d&iacute;as  de fruct&iacute;fera labor a los 90 a&ntilde;os de edad, el 13 de agosto de 1910.      <!-- ref --><br> Para profundizar en su vida y obra se puede revisar: Decker B, Farley J.  What would Nightingale say ? Nurse Educator 1991,16 (3).</li>    <li> A&uacute;n en  1929 en el Congreso de Montreal, Canad&aacute;, evento organizado por el Concilio  Internacional de Enfermeras, se analizaba la desigualdad existente en lo referente  a la legislaci&oacute;n que regulaba el nombramiento del personal que examinaba  en las Escuelas de Enfermeras de Estados Unidos de Norteam&eacute;rica. Pues si  bien en algunos estados, estos se compon&iacute;an tan solo de enfermeras, en  otros estaban formados &uacute;nicamente por m&eacute;dicos y en algunos, una  proporci&oacute;n de cada uno. Por lo que se abogaba por la regulaci&oacute;n  uniforme donde las enfermeras tuvieran el control de su propia disciplina.</li>    <!-- ref --><li>  Nightingale F. Notas sobre enfermer&iacute;a: qu&eacute; es y qu&eacute; no es.  Barcelona: Salvat; 1990.p. 40 (P200).</li>    <!-- ref --><li> Amaro Cano MC. Algunas consideraciones  acerca de la personalidad hist&oacute;rica de Florence Nightingale. Rev Cubana  Enfermer 1991; (1).</li>    <!-- ref --><li> Amaro Cano MC. Margarita N&uacute;&ntilde;ez, la  Florence Nightingale cubana. Rev Cubana Enfermer 1996; (1).</li>    <!-- ref --><li> Amaro Cano  MC. S&iacute;ntesis biogr&aacute;fica de Martina Guevara Molina. Rev Cubana Enfermer  2002; 18 (2):122-4.</li>    <!-- ref --><li> Sard&aacute; y Sard&aacute; Pelegrina. Temas presentados  por la Asociaci&oacute;n de Enfermeras de Cuba a la Segunda Conferencia Panamericana  de Mujeres. La Habana 1924.p.51.</li>    <li> Discurso pronunciado en el Congreso  Internacional de Enfermeras de Montreal en 1929 por <i>Hortensia P&eacute;rez</i>,  como Jefa del Negociado de Enfermeras de la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia.</li>    </ol>    <p>Recibido:  2 de septiembre de 2003. Aprobado: 7 de noviembre de 2003.    <br> Lic. <i>Luz Berjaga  Pern&iacute;a</i>. Centro de Estudios human&iacute;sticos. Fac. &quot;Gral. Calixto  Garcia&quot;. 27 y G, Vedado. La Habana, Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Jefa  del &Aacute;rea Tem&aacute;tica de Historia de la Enfermer&iacute;a del Centro  de Estudios Human&iacute;sticos para las Ciencias M&eacute;dicas, de la FCM &quot;General  Calixto Garc&iacute;a&quot;. Profesora Asistente. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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