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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos factores de riesgo de la mortalidad infantil, en un área de salud]]></article-title>
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<kwd lng="es"><![CDATA[MORTALIDAD INFANTIL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[FACTORES DE RIESGO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[EDAD MATERNA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <DIV ALIGN=right>   <H5>   <FONT SIZE=-1><A HREF="mgisu295.htm">    </A><A HREF="mgi23295.htm">    <BR>     </A></FONT></H5> </DIV>      <H2>   Algunos factores de riesgo de la mortalidad infantil, en un &aacute;rea   de salud</H2>   <I>Marlene Campa Cruz,<SUP>1</SUP> Jos&eacute; Manuel Mart&iacute;nez Camejo,<SUP>2</SUP>   Alonso V. Russell Gonz&aacute;lez<SUP>3</SUP> y Zadys M. Acosta Vidal<SUP>4</SUP></I><SUP></SUP>   <OL>       <LI>   Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Facultad de Ciencias   M&eacute;dicas "Zoilo Marinello" de Las Tunas.</LI>          <LI>   Especialista de II Grado en Bioestad&iacute;stica. Profesor Auxiliar. Facultad   de Ciencias M&eacute;dicas "Zoilo Marinello" de Las Tunas.</LI>          <LI>   Especialista de II Grado en Organizaci&oacute;n y Administraci&oacute;n   de Salud. Profesor Auxiliar. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas Zoilo   Marinello" de Las Tunas.</LI>          <LI>   Instructor de Bioestad&iacute;stica y Computaci&oacute;n. Facultad de Ciencias   M&eacute;dicas "Zoilo Marinello" de Las Tunas.</LI>       </OL>      <H4>   RESUMEN</H4>   Se realiza un estudio del tipo de caso-control sobre la mortalidad infantil del  &aacute;rea de salud del policl&iacute;nico "Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a" del  municipio Las Tunas, donde los casos fueron las defunciones en menores de 1 a&ntilde;o  del &aacute;rea, ocurridas en 1991 y 1992, y los controles fueron una muestra  de los nacidos vivos de 1990, 1991 y 1992. Se aplic&oacute; una encuesta que inclu&iacute;a  distintas variables consideradas como diferenciales y factores de riesgo en la  mortalidad infantil. Se expresan como resultados y conclusiones que el grupo de  menores de 7 d&iacute;as de nacidos result&oacute; ser el m&aacute;s afectado,  pues estuvo muy relacionado con las causas de muerte perinatales. Se encontr&oacute;  una sobremortalidad en el sexo masculino que result&oacute; 1,6 veces superior  a la mortalidad en el sexo femenino; los factores biol&oacute;gicos de riesgo  como: madre joven, bajo peso al nacer y gestaci&oacute;n pret&eacute;rmino, estuvieron  asociados con gran intensidad a la mortalidad infantil; otros factores de riesgo  de consideraci&oacute;n fueron la no lactancia materna, menor n&uacute;mero de  asistencia a las consultas, dificultades en las visitas de terreno prenatales,  intervalo intergen&eacute;sico corto, y antecedentes de muertes infantiles y fetales.      <P><I>Palabras clave: </I>MORTALIDAD INFANTIL; FACTORES DE RIESGO; EDAD MATERNA;    RECIEN NACIDO DE BAJO PESO.  <H4>   INTRODUCCION</H4>   En el mundo, en sentido general, se ha observado en los &uacute;ltimos   30 a&ntilde;os una notable disminuci&oacute;n de la mortalidad infantil,1   reducci&oacute;n mucho m&aacute;s marcada en los pa&iacute;ses desarrollados.   Desde la d&eacute;cada pasada, un grupo de esos pa&iacute;ses presenta   tasas inferiores a 10 por 1 000 nacidos vivos,2 y en 1993 se reportan tasas   muy bajas como las de Irlanda y Jap&oacute;n con cifras de 5 y 4 por 1   000 nacidos vivos, respectivamente.3 Cuba alcanz&oacute; en el pasado a&ntilde;o   1994 una tasa de mortalidad infantil de 9,4 por 1 000 nacidos vivos, cifra   s&oacute;lo comparable con las de los pa&iacute;ses desarrollados que tienen   mejores resultados en este indicador.          <P>En Am&eacute;rica Latina, esta situaci&oacute;n en general es id&eacute;ntica   a la de los pa&iacute;ses subdesarrollados,4 y se reportan en 1993 tasas   muy elevadas como las de Hait&iacute; y Bolivia, con 87 y 80 defunciones   de menores de 1 a&ntilde;o por 1 000 nacidos vivos, respectivamente.3          <P>Las cifras de esta tasa alcanzadas por Cuba, muestran que la salud p&uacute;blica   identifica y prioriza al grupo poblacional de la mujer y el ni&ntilde;o   con el m&aacute;s alto grado de atenci&oacute;n. El Programa de Atenci&oacute;n   Maternoinfantil es un ejemplo de las posibilidades que brinda el aunar   todos los esfuerzos del Ministerio de Salud P&uacute;blica con el apoyo   extrasectorial y la priorizaci&oacute;n por las autoridades pol&iacute;ticas   y del Gobierno, para conseguir el objetivo que permiti&oacute; la reducci&oacute;n   de este indicador.5          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Esto ha conllevado a que el an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica   de la tasa de mortalidad infantil de Cuba, muestre una tendencia marcadamente   descendente.6 Este descenso tambi&eacute;n puede observarse en la tasa   de mortalidad infantil de la provincia Las Tunas, aunque &eacute;ste estuvo   matizado por algunas interrupciones hasta 1987,7 en que comienza a experimentar   reducciones anuales estables, y logra en 1993 una cifra de 9,6 por 1 000   nacidos vivos, la m&aacute;s baja de su historia.          <P>Sin embargo, este descenso no ha sido estable en el &uacute;ltimo quinquenio,   en el &aacute;rea de salud del Policl&iacute;nico "Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a",   &aacute;rea que, por el tama&ntilde;o de su poblaci&oacute;n y por tener   completa su cobertura de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n con m&eacute;dicos   de la familia, tiene mucha importancia en la mortalidad infantil del municipio   y de la provincia, por lo que para obtener un mejor conocimiento de esta   situaci&oacute;n, se procedi&oacute; a identificar qu&eacute; factores   biol&oacute;gicos, socioambientales, y de atenci&oacute;n m&eacute;dica,   est&aacute;n desempe&ntilde;ando una funci&oacute;n determinante en el   comportamiento de la mortaldidad infantil en esta &aacute;rea de salud,   y as&iacute; poder actuar con eficiencia sobre esta problem&aacute;tica.   Con este fin y con el de contribuir a consolidar los niveles de salud de   la madre y del ni&ntilde;o, contemplado dentro de los Objetivos, Prop&oacute;sitos   y Directrices para el a&ntilde;o 2000,5 se realiza este estudio.   <H4>   MATERIAL Y METODO</H4>   Se realiza un estudio del tipo de caso-control, en el &aacute;rea de salud   del Policl&iacute;nico "Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a", del municipio Las   Tunas, con el fin de determinar la influencia de algunos factores biol&oacute;gicos,   socioambientales, y de atenci&oacute;n m&eacute;dica, sobre la mortalidad   infantil del &aacute;rea en 1991 y 1992.          <P>El universo lo constituyeron todas las defunciones ocurridas en menores   de 1 a&ntilde;o en 1991 y 1992 (grupo de estudio), y los nacidos vivos   de 1990, 1991 y 1992 de esa &aacute;rea, de los que se seleccion&oacute;   una muestra para que integraran el grupo control.          <P>Para la muestra del grupo control, se calcul&oacute; un tama&ntilde;o   que fuera 1,5 veces mayor al del grupo de estudio, el que result&oacute;   de 33 casos por los 22 del grupo de estudio. Para la selecci&oacute;n de   las unidades de an&aacute;lisis que integraron la muestra, &eacute;stas   fueron identificadas a partir del registro de nacidos vivos del Departamento   de Estad&iacute;sticas del Policl&iacute;nico, y se utiliz&oacute; como   m&eacute;todo de muestreo el "sistem&aacute;tico". Los casos que integraron   ambos grupos fueron identificados en una lista, que se confeccion&oacute;   con el nombre, la direcci&oacute;n de la madre y el consultorio del m&eacute;dico   de la familia a que pertenec&iacute;a. Con posterioridad, estas madres   fueron visitadas por el m&eacute;dico de la familia, para completar el   cuestionario mediante una entrevista.          <P>Para determinar la asociaci&oacute;n entre 2 variables, se utiliz&oacute;   la prueba de chi-cuadrado, y se utiliz&oacute; una confiabilidad del 95   %. Para medir el grado de asociaci&oacute;n de los distintos factores de   riesgo de la mortalidad infantil, se utiliz&oacute; el estimador del riesgo   relativo Odds Ratio (raz&oacute;n de dispariedad), calculado por la serie   <I>An&aacute;lisis del Sistema EPIINFO.</I>   <H4>   RESULTADOS</H4>   En la tabla 1 se representa la distribuci&oacute;n de los casos del grupo   de estudio (total de defunciones en menores de 1 a&ntilde;o del &aacute;rea   de salud en 1991 y 1992) y del grupo control (muestra de los nacidos vivos   en 1990, 1991 y 1992), donde se destaca 1991 como el a&ntilde;o en que   m&aacute;s casos se reportaron para el estudio. Se incluyeron 6 casos en   el grupo control, nacidos en 1990; y se busc&oacute; comparar ambos grupos,   pues algunos de los fallecidos en 1991 pudieron haber nacido durante ese   a&ntilde;o.          <P>Al analizar la mortalidad ocurrida en el bienio 1991-1992, seg&uacute;n   sus componentes (tabla 2), se encontr&oacute; que los menores de 7 d&iacute;as   de nacidos presentaron una alta tasa (12,1 defunciones por 1 000 nacidos   vivos) y fue el grupo que tuvo casi todo el peso de la mortalidad infantil   del &aacute;rea, pues represent&oacute; el 86,5 %.          <P>Por causas de muerte, las tasas m&aacute;s altas correspondieron a las   principales afecciones perinatales con una cifra de 5,1 por 1 000 nacidos   vivos, otras afecciones perinatales con 3,2 por 1 000 nacidos vivos y las   anomal&iacute;as cong&eacute;nitas con 2,5 por 1 000 nacidos vivos; estas   3 causas unidas presentaron una tasa de 10,8 por 1 000 nacidos vivos, el   89,3 % de la mortalidad neonatal precoz y el 77,1 % de la mortalidad infantil.          <P>En la distribuci&oacute;n de los casos por sexo, se encontr&oacute;   que en ambos grupos predomin&oacute; el masculino (tabla 3), la tasa de   mortalidad infantil para el bienio 1991-1992 de este sexo fue mucho m&aacute;s   alta que la del sexo femenino, 17,3 por 10,5, respectivamente, cifra 1,6   veces superior en el sexo masculino. En la composici&oacute;n del grupo   control, tambi&eacute;n predomin&oacute; el sexo masculino, lo que hace   homog&eacute;nea a la distribuci&oacute;n por sexos en ambos grupos, y   evita que &eacute;sta sea una variable de confusi&oacute;n, lo que se demuestra   con la no significaci&oacute;n de la prueba chi-cuadrado.          <P>Por grupos de edades maternas, se encontr&oacute; predominio del grupo   de estudio sobre el control en los grupos de edades extremas. En el grupo   de los fallecidos, 5 madres (22,7 %) ten&iacute;an menos de 18 a&ntilde;os,   contra ninguna en el grupo control; 10 ten&iacute;an menos de 20 a&ntilde;os   en el de estudio (45,4 %), por solamente 1 en el control (3,0 %). Adem&aacute;s,   se encontr&oacute; en el grupo de estudio una madre con 35 a&ntilde;os   o m&aacute;s, y ninguna en el grupo control. En cuanto a los no fallecidos,   29 madres (87,9 %), se encontraban entre las edades de 20 y 29 a&ntilde;os.   Las diferencias significativas encontradas en la prueba estad&iacute;stica   aplicada, indican que existi&oacute; relaci&oacute;n de asociaci&oacute;n   en estas variables (tabla 4).          <P>Con respecto al peso del ni&ntilde;o al nacer, se encontraron marcadas   diferencias entre ambos grupos, el de estudio present&oacute; 17 casos   con peso inferior a los 2 500 g (77,3 %), y en el control no se encontr&oacute;   ning&uacute;n caso con bajo peso al nacer. Las diferencias entre estas   variables, resultaron estad&iacute;sticamente significativas.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Seg&uacute;n el tiempo de gestaci&oacute;n en semanas, en el grupo de   estudio predominaron las gestaciones pret&eacute;rmino (de menos de 37   semanas), con 13 casos para el 59,1 %, y no se observ&oacute; ning&uacute;n   caso con estas caracter&iacute;sticas en el grupo control. Las diferencias   entre ambos grupos con relaci&oacute;n a la edad gestacional, resultaron   significativas.          <P>La tabla 5 resume los resultados de algunos de los factores de riesgo   ya presentados y de otros de conocida influencia en la mortalidad infantil,   y los clasifica en biol&oacute;gicos, socioambientales y de atenci&oacute;n   m&eacute;dica. Dentro de los biol&oacute;gicos se destacaron como los de   mayor riesgo: la madre joven (menos de 18 a&ntilde;os), con un riesgo relativo   estimado de 9,2, el bajo peso al nacer, con 7,6 y la gestaci&oacute;n pret&eacute;rmino   con un riesgo de 4,7 veces mayor. Dentro de los factores considerados como   socioambientales, el de mayor grado de asociaci&oacute;n lo tuvo la no   lactancia materna, 7,6 veces m&aacute;s riesgoso. Otros factores de importancia   resultaron: el menor n&uacute;mero de consultas prenatales y de visitas   de terreno realizadas con un riesgo de 5,9 y 4,3 veces superior respectivamente.   El intervalo intergen&eacute;sico corto, los antecedentes de muertes infantiles,   de muertes fetales y la multiparidad, tambi&eacute;n resultaron factores   con un riesgo superior a 2; o sea, que result&oacute; superior al doble,   el riesgo de fallecer cuando estaba presente el factor, que cuando estaba   ausente.   <H4>   DISCUSION</H4>   El componente mortalidad neonatal temprana, conocido como el de m&aacute;s   dif&iacute;cil reducci&oacute;n, represent&oacute; el 86,5 % de la mortalidad   del &aacute;rea, proporci&oacute;n muy superior al 45,1 % que represent&oacute;   en el pa&iacute;s en 1992.8 Este componente est&aacute; muy relacionado   con las condiciones de vida, y con la atenci&oacute;n de la embarazada   y del parto, as&iacute; como con distintos factores de riesgo como la edad   materna, el peso al nacer, la duraci&oacute;n de las gestaciones y otros   factores socioecon&oacute;micos que afectan tanto a la madre como al feto,   los que hacen que la magnitud de la mortalidad en la primera semana de   vida del ni&ntilde;o sea determinante dentro de la mortalidad infantil,   sobre todo en regiones con bajos niveles de &eacute;sta.9,10          <P>La situaci&oacute;n presentada con la mortalidad neonatal temprana en   esta &aacute;rea, estuvo muy relacionada con las causas de muerte, pues   las principales afecciones perinatales, las otras afecciones perinatales   y las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas presentaron las tasas m&aacute;s   altas, por lo que para la reducci&oacute;n de la alta cifra de este indicador,   se hace necesario en el &aacute;rea, extremar los cuidados prenatales,   controlar la nutrici&oacute;n de la embarazada, incrementar la educaci&oacute;n   de la salud y modificar los factores de riesgo prenatales.11          <P>Con respecto a la distribuci&oacute;n de la mortalidad por sexo, los   resultados coinciden con los de otros autores que plantean la existencia   de sobremortalidad del sexo masculino en la mortalidad infantil y fundamentalmente   en el componente mortalidad neonatal temprana.12 Otros estudios han reportado   que la mortalidad en el sexo masculino ha sido de hasta 1,5 veces superior   que la del sexo femenino, lo que explican, entre otras razones, por el   aumento en el &uacute;ltimo trimestre de embarazo de los niveles de testosterona,   lo que hace a &eacute;stos m&aacute;s vulnerables a la asfixia y a la membrana   hialina.13          <P>La distribuci&oacute;n de la edad materna no fue homog&eacute;nea en   ambos grupos, las edades que predominaron en el grupo de estudio fueron   las menos favorables y las de mayor riesgo para la salud del ni&ntilde;o   y de la madre, pero no result&oacute; as&iacute; en el grupo control, en   que predominaron las edades de 20 a 29 a&ntilde;os, las m&aacute;s recomendadas   para la maternidad seg&uacute;n muchos autores.14,15          <P>El bajo peso al nacer, que s&oacute;lo estuvo presente en el grupo de   fallecidos, es considerado como uno de los problemas de salud maternoinfantil   m&aacute;s importante de los pa&iacute;ses desarrollados y en desarrollo,   y se ha se&ntilde;alado como uno de los mejores indicadores para realizar   intervenciones neonatales apropiadas.16 El alto riesgo de fallecer al tener   un bajo peso, nos indica que es necesario redoblar los esfuerzos en la   identificaci&oacute;n temprana de las embarazadas con alto riesgo de tener   un reci&eacute;n nacido con bajo peso, as&iacute; como intervenir tambi&eacute;n   con medidas preventivas sobre la primiparidad temprana, el intervalo intergen&eacute;sico   no adecuado, los antecedentes de reci&eacute;n nacidos con bajo peso y   de nacidos muertos, la deficiente nutrici&oacute;n materna (talla, peso   habitual y ganancia de peso durante el embarazo) y el h&aacute;bito de   fumar, aspectos que fueron planteados en las conclusiones de la investigaci&oacute;n   de riesgo maternoinfantil.17          <P>En el mundo, la incidencia de bajo peso al nacer var&iacute;a desde   cifras tan bajas como el 3,6 % en Suecia, hasta el m&aacute;ximo del 40   %, reportado en algunas regiones de la India y Guatemala.18 Seg&uacute;n   los objetivos, prop&oacute;sitos y directrices de nuestro Ministerio, el   prop&oacute;sito es alcanzar en el a&ntilde;o 1995 un &iacute;ndice del   7 % y de 6 % en el 2000.5          <P>Al analizar los valores del estimador del riesgo relativo (<I>Odds Ratio   </I>) de los distintos factores, se destacan los altos valores obtenidos   en los factores biol&oacute;gicos; la madre joven, el bajo peso al nacer   y la gestaci&oacute;n pret&eacute;rmino, presentaron cifras entre 4,6 y   9,2 veces m&aacute;s riesgo de fallecer cuando estaba presente el factor   que cuando estaba ausente. Esta estimaci&oacute;n se realiz&oacute; aisladamente   para cada factor, por lo que la combinaci&oacute;n de ellos debe haber   tenido un gran peso en la mortalidad infantil del &aacute;rea.          <P>Dentro de los factores considerados como socioambientales, el de mayor   grado de asociaci&oacute;n lo tuvo la no lactancia materna, 7,6 veces m&aacute;s   riesgoso. Este factor est&aacute; considerado por distintos autores como   de riesgo, con repercusi&oacute;n en la mortalidad infantil,19 aunque en   este estudio pudiera estar sobreestimado su valor, pues en el grupo de   estudio muchos de estos ni&ntilde;os fallecieron en sus primeras horas   de vida, en salas de cuidados neonatales, donde no tuvieron la posibilidad   de lactar.          <P>Otros factores de importancia resultaron los relacionados con la atenci&oacute;n   m&eacute;dica, como lo fueron: el menor n&uacute;mero de consultas prenatales   y de visitas de terreno que recibieron los del grupo de los fallecidos,   situaci&oacute;n que resulta parad&oacute;jica, pues en este grupo predominaron   en sentido general las embarazadas con mayor riesgo obst&eacute;trico,   que son las que mayor atenci&oacute;n deben recibir.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El intervalo intergen&eacute;sico corto, antecedentes de muertes infantiles,   de muertes fetales y de abortos, tambi&eacute;n resultaron factores de   inter&eacute;s, as&iacute; como la multiparidad, lo que coincide con lo   reportado por otros autores.9,20,21.          <P>Se destaca que todos estos factores no pueden verse aisladamente, pues   ellos se encuentran relacionados entre s&iacute; e influyen en conjunto   sobre la problem&aacute;tica de la mortalidad infantil.21,22   <H4>   CONCLUSIONES</H4>      <OL>       <LI>   El componente mortalidad neonatal temprana tuvo una alta tasa en el bienio,   y represent&oacute; casi toda la mortalidad infantil del &aacute;rea. Estuvo   muy relacionado con las afecciones perinatales y las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas,   que resultaron las principales causas de muerte.</LI>          <LI>   En el bienio estudiado ocurri&oacute; una alta sobremortalidad en el sexo   masculino, fundamentalmente en el componente mortalidad neonatal temprana;   la tasa para el sexo masculino result&oacute; 1,6 veces superior a la del   sexo femenino.</LI>          <LI>   La combinaci&oacute;n de los factores biol&oacute;gicos de riesgo como:   madre joven, bajo peso al nacer y gestaci&oacute;n pret&eacute;rmino, pudo   haber desempe&ntilde;ado una funci&oacute;n determinante en la mortalidad   infantil del &aacute;rea, por los altos valores de riesgo encontrados en   ellos aisladamente.</LI>          <LI>   Dentro de los factores socioambientales de riesgo, la no lactancia materna   tuvo el mayor valor de riesgo, situaci&oacute;n donde influyeron las defunciones   neonatales tempranas, por su imposibilidad de lactar.</LI>          <LI>   Factores relacionados con la atenci&oacute;n m&eacute;dica como: la menor   cantidad de consultas y de visitas de terreno prenatales, tuvieron influencia   en los casos fallecidos. Igual situaci&oacute;n presentaron el intervalo   intergen&eacute;sico corto y los antecedentes de muertes infantiles y fetales.</LI>       </OL>          <DIV ALIGN=right>   <H5>   <FONT SIZE=-1><A HREF="mgisu295.htm">    </A><A HREF="mgi23295.htm"></A></FONT></H5></DIV>           ]]></body>
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