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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H3>Trabajo de Revisi&oacute;n</H3> <H2>Actualidades en el tratamiento y profilaxis de la toxoplasmosis</H2> <I>    <P>Manuela de la Caridad  Vald&eacute;s Abreu,<SUP>1</SUP> Ana Gloria  D&iacute;az Mart&iacute;nez<SUP>2</SUP> y Natalio  Svarch Scharager<SUP>3</SUP></P></I>  <OL>      <LI>Especialista en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica del Departamento de Servicios Especiales de Informaci&oacute;n. Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas. Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Licenciada en Bioqu&iacute;mica. Departamento de Servicios Especiales de Informaci&oacute;n. Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas. Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Profesor Titular de Microbiolog&iacute;a del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana.</LI>    </OL>  <H4>RESUMEN</H4>     <P>Se ofrece una revisi&oacute;n te&oacute;rica actualizada sobre la terapia, la prevenci&oacute;n y el control de la toxoplasmosis a partir de la literatura revisada en las bases de datos MEDLINE, LILACS y la de Literatura Cubana de Medicina de los a&ntilde;os 1989 a 1995, tambi&eacute;n se incluyen algunos cl&aacute;sicos propios de la tem&aacute;tica localizados en los &oacute;rganos de informaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas. Se tratan otros aspectos de inter&eacute;s como el modo de transmisi&oacute;n, los hospederos (definitivos e intermediarios) y las manifestaciones cl&iacute;nicas m&aacute;s notables. Se destaca la importancia de realizar el examen parasitol&oacute;gico a nivel primario de salud y con car&aacute;cter masivo a partir del proceso de captaci&oacute;n de la embarazada y de llevar a cabo el seguimiento, con vistas a detectar tempranamente la presencia del par&aacute;sito o la enfermedad y evitar las consecuencias negativas que esta conlleva. </P>     <P><I>Palabras clave:</i> TOXOPLASMOSIS/ transmisi&oacute;n; TOXOPLASMOSIS/ quimioterapia; TOXOPLASMOSIS/ prevenci&oacute;n y control; TOXOPLASMOSIS CONGENITA/ prevenci&oacute;n y control. </P> <H4>INTRODUCCION</H4>     <P>La toxoplasmosis es la enfermedad causada por el par&aacute;sito intracelular <I>Toxoplama gondii</I>. La infecci&oacute;n toxopl&aacute;smica no es lo mismo que la toxoplasmosis. La infecci&oacute;n toxopl&aacute;smica aguda adquirida despu&eacute;s del nacimiento es usualmente asintom&aacute;tica. Por su parte, la toxoplasmosis cong&eacute;nita en reci&eacute;n nacidos es la resultante de la infecci&oacute;n transplacentaria del par&aacute;sito de la madre infectada al hijo.1 </P>     <P>Este protozoo (el Toxoplasma), pertenece a la familia Sarcocystidae, que incluye los g&eacute;neros Sarcocystis y Toxoplasma. El par&aacute;sito cumple un ciclo evolutivo.2-5 Su nombre se debe a su forma arqueada (del griego <I>toxos </I>que significa arcos y <I>plasma</I>, forma). Posiblemente la caracter&iacute;stica m&aacute;s importante, entre las biol&oacute;gicas, es su distribuci&oacute;n universal, en todos los climas, y en todas las agrupaciones animales de sangre caliente (mam&iacute;feros y aves). Es precisamente esta caracter&iacute;stica la que ayuda a distinguirlo de otros protozoarios como el ya mencionado Sarcocystis (par&aacute;sitos de las fibras musculares).6 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La historia del descubrimiento del <I>T. gondii</I>, su hallazgo en m&aacute;s de 300 especies de mam&iacute;feros, reptiles y aves que incluyen tambi&eacute;n al hombre, han hecho de esta antropozoonosis, una de las infecciones parasitarias m&aacute;s difundida en la naturaleza, de ah&iacute; su distribuci&oacute;n universal.2-4 </P>     <P>Hasta el momento, se ha podido demostrar que los hospederos definitivos son los representantes de la familia Felidae, y de &eacute;sta en 2 g&eacute;neros y solamente 7 especies, entre ellas el gato (<I>Felis catus, Felis domestica</I>).1,7 De acuerdo con esto, en estudios recientes se ha podido comprobar el lugar preponderante que el gato ocupa en el ciclo evolutivo de la enfermedad, pues mediante las materias fecales de &eacute;ste, se transmite al hombre la forma infestante de esta enfermedad.6 Debido a que la infecci&oacute;n primaria en los comienzos del embarazo puede ocasionar la infecci&oacute;n del feto con lesiones incluso en el sistema nervioso central (SNC)8 (hidrocefalia, microcefalia), coriorretinitis, hepatosplenomegalia, etc&eacute;tera y que adem&aacute;s es un problema especial en pacientes inmunodeprimidos9 resulta de extraordinaria importancia el estudio y control de la toxoplamosis por ser una de las enfermedades transmisibles en el hombre. </P>     <P>En nuestro pa&iacute;s se realizan esfuerzos por disminuir o erradicar las causas de la mortalidad infantil, por lo que resulta importante considerar la aplicaci&oacute;n de medios diagn&oacute;sticos que permitan detectar en estados tempranos, en la madre o su dependencia, la presencia o no de anticuerpos contra este agente infeccioso, as&iacute; como en personas con sospechas cl&iacute;nicas de la enfermedad. (<I>L&oacute;pez O.</I> Estudio de dos t&eacute;cnicas inmunoparasitol&oacute;gicas para la detecci&oacute;n de anticuerpos antitoxoplasma gondii. Tesis. La Habana: Universidad de La Habana, 1991). </P>     <P>Este trabajo ofrece una revisi&oacute;n te&oacute;rica y actualizada sobre la toxoplasmosis, dirigida no s&oacute;lo al personal m&eacute;dico especializado en este tema, sino a otros especialistas interesados en el estudio de esta enfermedad. Adem&aacute;s, dada la importancia que tiene para la salud de la poblaci&oacute;n y en especial de las embarazadas, pretende llamar la atenci&oacute;n sobre la necesidad de retomar un pesquisaje masivo a partir de un examen parasitol&oacute;gico, a nivel primario de salud, en el proceso de captaci&oacute;n del embarazo con el prop&oacute;sito de detectar la infecci&oacute;n primaria y realizar el seguimiento fundamentalmente durante el &uacute;ltimo cuatrimestre con vistas a detectar a tiempo la presencia del par&aacute;sito o la enfermedad durante la gestaci&oacute;n y evitar las consecuencias negativas que esta implica. </P> <H4>ANTECEDENTES HISTORICOS</H4>     <P>Precisamente, <I>Laveran</I> en 1900 describe en las aves un protozoo que por sus caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas se considera hoy que se trataba de un Toxoplasma.10 </P>     <P>En 1908, <I>Charles Nicolle,</I> tras fracasar en su intento de inocular la lepra en peces, regres&oacute; de la isla de Djerba, y pas&oacute; por T&uacute;nez; en el ca&ntilde;&oacute;n de Toujuane captur&oacute; unos gondis, lo que le permiti&oacute; aislar junto con <I>Manceaux,</I> en el h&iacute;gado y el bazo de estos peque&ntilde;os roedores africanos (<I>Ctenodactylus gundi</I>) a un par&aacute;sito intracelular, al que denominaron <I>Toxoplasma gondii</I>.10 </P>     <P>Al principio, se consider&oacute; que el organismo era una especie de Leishmania, pero un a&ntilde;o despu&eacute;s, tras estudiarse con mayor profundidad, se reconoci&oacute; como un par&aacute;sito diferente y se cre&oacute; el nuevo g&eacute;nero <I>Toxoplasma</I>, por <I>Nicolle y Manceaux</I> (1909).3,4 </P>     <P>Las primeras descripciones de casos (cl&iacute;nicos) de toxoplasmosis humana fueron realizados por <I>Castellani</I> en 1913 y <I>Janku</I> en 1923. El inter&eacute;s por el Toxoplasma aument&oacute; cuando en 1937 <I>Walf y Cowen</I> describieron la toxoplasmosis humana; la primera observaci&oacute;n de <I>Janku</I>, en 1923, pas&oacute; inadvertida.3 </P>     <P>Un paso muy importante para el diagn&oacute;stico de la infecci&oacute;n se dio en 1948, cuando <I>Sabin</I> y <I>Feldman</I> establecieron una reacci&oacute;n serol&oacute;gica, basada en la inhibici&oacute;n de la coloraci&oacute;n que experimentan los toxoplasmas vivos, cuando se ponen en contacto con anticuerpos espec&iacute;ficos.10 Un a&ntilde;o despu&eacute;s, <I>Frenkel</I> descubri&oacute; una prueba de hipersensibilidad, por inyecci&oacute;n intrad&eacute;rmica &uacute;til, tanto para el diagn&oacute;stico de las formas cr&oacute;nicas como para los estudios epidemiol&oacute;gicos y que son &iacute;ndices de infecci&oacute;n y si o no de enfermedad.5 En 1957, <I>Goldman</I> emplea, por primera vez, la t&eacute;cnica de inmunofluorescencia.10 </P>     <P>En 1965, <I>Hutchison</I> hizo la observaci&oacute;n (confirmada por otros autores), que cuando los gatos com&iacute;an ratones infectados por Toxoplasma, la infecci&oacute;n pod&iacute;a volver a transmitirse al rat&oacute;n u otros animales mediante las heces del gato, incluso tras su conservaci&oacute;n en agua durante 1 a&ntilde;o o m&aacute;s. Pronto se demostr&oacute; que el <I>T. gondii</I> es un par&aacute;sito perteneciente a los coccidios del gato dom&eacute;stico, el conejo y otros animales.4 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Definitivamente en 1970, <I>Frenkel</I> en Estados Unidos y <I>Hutchison </I>, en Inglaterra, lograron establecer su verdadera forma de transmisi&oacute;n en la naturaleza, al encontrar que el <I>T. gondii</I> era indistinguible de isospora del gato.5 </P>     <P>En resumen, en la historia del descubrimiento de este par&aacute;sito se distinguen 4 etapas hist&oacute;ricas claramente definidas: la etapa etiol&oacute;gica (1900-1908), la cl&iacute;nica (1913-1923), la diagn&oacute;stica (1948-1957) y la etapa epidemiol&oacute;gica (1965-1970).10 </P> <H4>MODO DE TRANSMISION</H4>     <P>De acuerdo con lo revisado en la literatura, la infecci&oacute;n humana normalmente se produce por la ingesti&oacute;n de quistes u ooquistes eliminados por los gatos con las materias fecales. Por su parte, el taquizoito puede eliminarse mediante saliva, la leche, la orina, etc&eacute;tera, pero es muy sensible a desinfectantes y al &aacute;cido clorh&iacute;drico. En las comunidades rurales y suburbanas, un porcentaje variable de gatos sufre infecci&oacute;n al menos una vez en la vida y liberan millones de oocistos al entorno. Como estos pueden sobrevivir en suelos h&uacute;medos y sombr&iacute;os durante m&aacute;s de 1 a&ntilde;o, la tierra representa una fuente importante de infecci&oacute;n. Los hospederos definitivos del <I>T. gondii</I> son los gatos y otros felinos que se contagian m&aacute;s bien por la ingesti&oacute;n de mam&iacute;feros infectados (en especial roedores) y aves, y raramente adquieren la infecci&oacute;n por las heces de otros gatos.9 Por eso, el rat&oacute;n dom&eacute;stico y otros roedores peque&ntilde;os que son devorados por los gatos, constituyen un importante reservorio de la infecci&oacute;n por Toxoplasma.4 </P>     <P>S&oacute;lo los felinos albergan el par&aacute;sito en sus v&iacute;as intestinales, donde tiene lugar la fase sexual del ciclo vital del microorganismo, y excretan los oocistos con las heces durante 10 a 20 d&iacute;as o, rara vez, por mayor tiempo.4,9 </P>     <P>Los hospederos intermediarios de los coccidios que pasan por los hospederos son corderos, cabras, roedores, cerdos, ganado vacuno, pollos y aves; todos pueden ser portadores de la forma infectante del <I>T. gondii</I> (cistozoito o bradizoito) en los tejidos, especialmente en los m&uacute;sculos y en el cerebro. Los quistes h&iacute;sticos permanecen viables por alg&uacute;n tiempo, quiz&aacute;s durante toda la vida del animal.9 </P>     <P>Existen varias v&iacute;as de transmisi&oacute;n al organismo que describiremos a continuaci&oacute;n: </P> <H4>VIA DIGESTIVA</H4>     <P>La ingesti&oacute;n de quistes u ooquistes es sin duda el principal mecanismo, pues las infecciones pueden adquirirse por el consumo de carne infectada (de cerdo, carnero, ganado vacuno y aves) que contenga quistes h&iacute;sticos, o por la ingesti&oacute;n de oocistos en el agua o en alimentos contaminados con heces de gatos. La leche de cabras y de vacas infectadas puede contener taquizoitos. Las carnes cocidas, conservadas (saladas, ahumadas, congeladas, o refrigeradas) no suelen ser infectantes.1 </P> <H4>VIA TRANSPLACENTARIA</H4>     <P>Se produce por taquizoitos en un tercio de las mujeres embarazadas que padecen una infecci&oacute;n. Cuando una mujer embarazada est&aacute; afectada por una infecci&oacute;n primaria con los taquizoitos en fase de divisi&oacute;n r&aacute;pida, que circulan en la corriente sangu&iacute;nea, se produce la infecci&oacute;n transplacentaria. Esta transmisi&oacute;n generalmente tiene lugar en el curso de una infecci&oacute;n materna inaparente o sin diagnosticar.9-11 </P> <H4>VIA PARENTERAL</H4>     <P>Se han descrito casos humanos por transfusi&oacute;n de sangre o leucocitos, lo que se ha observado en escasas ocasiones, tambi&eacute;n es te&oacute;ricamente posible que se produzca a trav&eacute;s de otros fluidos h&iacute;sticos. Seg&uacute;n la literatura, este modo de transmisi&oacute;n es de poca importancia en comparaci&oacute;n con el que se produce a trav&eacute;s de quistes u ooquistes. </P>     <P>Son posibles, y as&iacute; lo prueban experiencias de laboratorio, puertas de entrada respiratoria, mucosa (conjuntival), cut&aacute;nea. Esta &uacute;ltima puede ser debida a manipulaci&oacute;n de carnes parasitadas.5,9-11 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En cuanto a las manifestaciones cl&iacute;nicas, es oportuno dar a conocer que la mayor&iacute;a de las infecciones transcurren en forma asintom&aacute;tica o con ligera sintomatolog&iacute;a no espec&iacute;fica en personas cuyo sistema inmunol&oacute;gico est&eacute; sano.1 Son frecuentes los hallazgos ocasionales de anticuerpos circulantes, sin que previamente existan s&iacute;ntomas de la infecci&oacute;n inicial. Las infecciones cr&oacute;nicas son m&aacute;s frecuentes que las agudas.5 </P>     <P>La toxoplasmosis cong&eacute;nita se inicia en el feto con una parasitemia y una infecci&oacute;n generalizada que puede provocar aborto o nacimiento prematuro. La sintomatolog&iacute;a de la toxoplasmosis cong&eacute;nita es muy variada. En la forma cong&eacute;nita, algunos ni&ntilde;os pueden manifestar s&oacute;lo una disminuci&oacute;n de la agudeza visual, mientras que otros son v&iacute;ctimas de una enfermedad grave. La enfermedad suele ser prolongada, debido a la inmadurez del aparato inmunocompetente del neonato. El cuadro cl&iacute;nico puede expresarse por signos de retinocoroiditis, hidrocefalia, convulsiones, y calcificaciones intracerebrales. En la radiograf&iacute;a del cr&aacute;neo pueden revelarse calcificaciones, sobre todo en la regi&oacute;n occipital y parietal. Tambi&eacute;n se puede presentar fiebre, erupciones, hepatomegalia y esplenomegalia. Las secuelas de la infecci&oacute;n prenatal pueden consistir en accesos convulsivos en el momento del nacimiento o poco despu&eacute;s. Algunas se cuelas, como retardo del desarrollo psicomotor, coriorretinitis, hidrocefalia, microcefalia, epilepsia y sordera, pueden aparecer en &eacute;poca tard&iacute;a. En el cuadro cl&aacute;sico de la enfermedad se encuentra xantocrom&iacute;a y pleocitosis mononuclear en el l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo. La retinocoroiditis y los signos de encefalitis son relativamente frecuentes.5,8,11,12-18 </P>     <P>Por su parte, la toxoplasmosis adquirida despu&eacute;s del nacimiento es, en general, una enfermedad menos grave. Sus manifestaciones son m&uacute;ltiples y var&iacute;an con la virulencia de las cepas y la localizaci&oacute;n parasitaria. La forma cl&iacute;nica m&aacute;s com&uacute;n es la ganglionar, que puede presentarse como una linfadenopat&iacute;a afebril o febril. Pueden estar afectados uno o m&aacute;s ganglios. En general, el paciente cura de forma espont&aacute;nea en varias semanas o meses. Muchos casos no requieren atenci&oacute;n m&eacute;dica y pasan inadvertidos. La linfocitosis se presenta a menudo.12 </P>     <P>La forma grave de toxoplasmosis adquirida es poco frecuente y se manifiesta por fiebre, erupci&oacute;n maculopapular, malestar, mialgias, artralgias, neumon&iacute;a, miocarditis, miositis y meningoencefalitis. Un paciente puede presentar una o m&aacute;s de estas afecciones viscerales o manifestaciones cl&iacute;nicas.12,13 </P>     <P>Menci&oacute;n especial merece la toxoplasmosis ocular. La manifestaci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n en esta forma es la retinocoroiditis, pero pueden presentarse tambi&eacute;n otras lesiones y alteraciones, como estrabismo, nistagmo y microoftalmia. En la toxoplasmosis de reci&eacute;n nacidos la lesi&oacute;n ocular es frecuente y casi siempre bilateral. En las manifestaciones oculares tard&iacute;as la lesi&oacute;n suele ser unilateral. La coriorretinitis del adulto es a menudo una secuela tard&iacute;a de la infecci&oacute;n cong&eacute;nita.12 </P>     <P>Por otra parte, en enfermos con alteraciones inmunol&oacute;gicas, la toxoplasmosis puede presentarse como una enfermedad diseminada. En la mayor&iacute;a, es probable que sea la reactivaci&oacute;n de una infecci&oacute;n latente m&aacute;s que una infecci&oacute;n primaria. La enfermedad es en particular frecuente en pacientes con SIDA, pero tambi&eacute;n se observa en ocasiones en enfermos con trastornos hematol&oacute;gicos malignos (en especial en enfermedad de Hodgkin) y con transplante de &oacute;rganos. Las manifestaciones cl&iacute;nicas pueden ser variables. Con frecuencia no se presentan la linfadenopat&iacute;a caracter&iacute;stica en pacientes con capacidad inmunol&oacute;gica. La manifestaci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n en pacientes con SIDA es la afecci&oacute;n del SNC con fiebre, cefalea, confusi&oacute;n que progresa hasta el coma, signos neurol&oacute;gicos focales y convulsiones.14 </P>     <P>Por estas razones, los cient&iacute;ficos han prestado un gran inter&eacute;s a la b&uacute;squeda de un tratamiento adecuado para esta enfermedad. </P> <H4>TRATAMIENTO</H4>     <P>La toxoplasmosis, como causa de aborto habitual, es motivo de controversia, por lo que la infecci&oacute;n debe ser cuidadosamente demostrada en el laboratorio, antes de indicar el tratamiento.5 </P>     <P>Existen varios f&aacute;rmacos que han probado ser eficaces, aunque de algunos de ellos se tiene poca experiencia en casos humanos. Los m&aacute;s importantes son la pirimetamina, sulfonamidas, cotrimoxazol y espiramicina. La actividad de esta &uacute;ltima, queda limitada a los taquizoitos, pues no atraviesa la membrana del quiste y, por tanto, no act&uacute;a sobre los bradizoitos. No obstante, algunos autores se&ntilde;alan que la espiramicina s&iacute; puede penetrar en el interior del quiste. El tratamiento de selecci&oacute;n es la asociaci&oacute;n de pirimetamina y sulfonamidas.15 </P>     <P>La pirimetamina se absorbe por v&iacute;a oral, penetra bien en el l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo (LCR) y bloquea el paso del &aacute;cido f&oacute;lico o fol&iacute;nico. Es depresor de la m&eacute;dula &oacute;sea y puede ocasionar trombocitopenia y a veces anemia y leucopenia, por lo que en el transcurso del tratamiento deben realizarse controles de sangre perif&eacute;rica 2 veces por semana. Para evitar su efecto t&oacute;xico, puede asociarse &aacute;cido f&oacute;lico por v&iacute;a oral o intramuscular. Es eficaz una combinaci&oacute;n de pirimetamina y sulfadiacina para inhibir la replicaci&oacute;n de trofozoitos y la posible diseminaci&oacute;n durante los per&iacute;odos en que se administran corticosteroides.14 Las sulfamidas impiden la s&iacute;ntesis de &aacute;cido f&oacute;lico. Las m&aacute;s activas son: la sulfadiacina (existe la mejor experiencia por parte de los m&eacute;dicos debido a sus buenos resultados y es la m&aacute;s f&aacute;cil de encontrar en el mercado); y las sulfonamidas triples (sulfadiacina, sulfameracina y sulfametacina). Se comporta de forma sin&eacute;rgica con la pirimetamina. El sulfixosazol es ineficaz. La sulfadiacina puede sustituirse por sulfonamidas triples (triple sulfa).14 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>No existe ning&uacute;n tratamiento totalmente satisfactorio para combatir la toxoplasmosis. Aunque se ha conseguido una mejor&iacute;a cl&iacute;nica mediante el empleo combinado de pirimetamina y sulfonamidas, que act&uacute;an sin&eacute;rgicamente, existen pruebas indicativas de que el par&aacute;sito quiz&aacute;s no se elimine. Es probable que persistan formas qu&iacute;sticas resistentes que inicien luego una infecci&oacute;n activa. No se precisa un tratamiento espec&iacute;fico para los pacientes con toxoplasmosis aguda sin ninguna otra anomal&iacute;a, pero s&iacute; para los que presenten una sintomatolog&iacute;a grave o una retinocoroiditis activa, la administraci&oacute;n de un corticosteroides como la prednisona permite reducir el proceso inflamatorio y la cicatrizaci&oacute;n consiguiente de la retina. Fuera de esta indicaci&oacute;n, los corticosteroi des est&aacute;n contraindicados en el tratamiento de la toxoplasmosis. En las infecciones adquiridas durante el embarazo no se recomienda la pirimetamina embriot&oacute;xica antif&oacute;lico. En cuanto a la toxoplasmosis ocular, un r&eacute;gimen terap&eacute;utico eficaz es la combinaci&oacute;n de clindamicina y sulfadiacina, pero hay que valorar los efectos colaterales potenciales de la clindamicina (como la colitis pseudomembranosa) y sopesarlos con los de la pirimetamina al considerar el posible uso de este r&eacute;gimen. Se han descrito algunos casos de retinocoroiditis con buena respuesta a la clindamicina. El levamisol que estimula linfocitos T y macr&oacute;fagos, es otra posibilidad terap&eacute;utica que hay que evaluar en el futuro.4 </P>     <P>S&oacute;lo deben tratarse las infecciones agudas. Tampoco necesitan tratamiento las formas de linfadenopat&iacute;a en personas con capacidad inmunol&oacute;gica.15 </P>     <P>El cotrimoxazol (trimetropim m&aacute;s sulfametoxazol) ha probado ser eficaz en animales <I>in vitro</I>, pero existen pocos datos sobre su eficacia en toxoplasmosis humanas. En todo caso, su actividad es inferior a la de la asociaci&oacute;n de pirimetamina y sulfadiacina o pirimetamina y sulfonamidas triples.14 </P>     <P>La espiramicina es menos t&oacute;xica, aunque menos activa que la pirimetamina. Puede emplearse asociada con &eacute;sta o con las sulfamidas y es el f&aacute;rmaco de elecci&oacute;n para el tratamiento de la toxoplasmosis en el embarazo. Desafortunadamente, no atraviesa la placenta y por lo tanto, no trata al ni&ntilde;o. Se puede usar en el ni&ntilde;o reci&eacute;n nacido cuando tiene toxoplasmosis cong&eacute;nita.5,10 </P>     <P>Los corticoides no est&aacute;n recomendados, pues pueden favorecer la diseminaci&oacute;n de taquizoides o reactivar focos latentes. Sin embargo, en los casos de retinocoroiditis, en los que los fen&oacute;menos de hipersensibilidad son importantes en el desarrollo de las lesiones, est&aacute; justificado su empleo.5,10 </P>     <P>La duraci&oacute;n del tratamiento es dif&iacute;cil de precisar. Normalmente son suficientes 4 semanas, excepto cuando se trata de personas inmunodeprimidas en las cuales el tratamiento deber&aacute; prolongarse 2 &oacute; 3 semanas m&aacute;s.10,14 </P>     <P>La quimioterapia es supresiva de la proliferaci&oacute;n toxoplasm&oacute;sica, pero no erradica la infecci&oacute;n, es decir, no destruye los par&aacute;sitos que se encuentran dentro de los quistes, pero no la erradica, aunque se suministre tratamiento. Las drogas est&aacute;n por tanto dirigidas a las lesiones activas y ocasionalmente a disminuir la reacci&oacute;n inflamatoria.5,14 Es bueno destacar que solamente se deben tratar los pacientes con sintomatolog&iacute;a una vez que se compruebe la infecci&oacute;n.1,5 </P>     <P>El tratamiento de una toxoplasmosis se debe administrar por 2 a 4 semanas, e incluso durante 8. Hasta el momento, no se ha detectado resistencia por parte del Toxoplasma a las drogas. La quimioterapia antitoxopl&aacute;smica se debe administrar durante 8 semanas, paralela al &aacute;cido fol&iacute;nico, el cual debe continuarse por 2 semanas. Mientras se administran estas drogas debe evitarse el embarazo y la concepci&oacute;n siguiente debe ser por lo menos 1 mes despu&eacute;s de finalizado el tratamiento.5 </P>     <P>La necesidad y duraci&oacute;n de la terap&eacute;utica depende del cuadro cl&iacute;nico. En la mayor&iacute;a de las personas adultas con competencia inmunol&oacute;gica y afecci&oacute;n linfadenop&aacute;tica, no se requiere tratamiento antitoxoplasma espec&iacute;fico. Los pacientes con s&iacute;ntomas constitucionales graves o prolongados, con disfunci&oacute;n de &oacute;rganos espec&iacute;ficos, con capacidad inmunol&oacute;gica y tal vez los infectados por inoculaci&oacute;n directa (personal de laboratorio y receptores de transfusiones) tambi&eacute;n deben tratarse. No existen medicamentos que destruyan o erradiquen la forma qu&iacute;stica. En adultos, se da una dosis inicial de 75 mg, seguida de 25 mg/d&iacute;a. Los lactantes deben recibir 1 mg/kg por 3 d&iacute;as seguidos de 0,5 mg/kg/d&iacute;a. La dosis de sulfadiacina en adultos es de 1,0g a 1,5g por v&iacute;a oral cada 6 horas. En lactantes deben administrarse 100 mg/kg/d&iacute;a.1,14 </P>     <P>La valoraci&oacute;n de la eficacia de la sulfadiacina y la pirimetamina en pacientes con capacidad inmunol&oacute;gica se ha limitado por la gran variabilidad de la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica y la frecuencia de mejor&iacute;a espont&aacute;nea. Sin embargo, existe una gran experiencia anecd&oacute;tica que indica que el tratamiento espec&iacute;fico puede acortar el per&iacute;odo sintom&aacute;tico de fiebre y fatiga (aunque no la linfadenopat&iacute;a) en pacientes con capacidad inmunol&oacute;gica y la afecci&oacute;n adquirida es tal vez eficaz para acelerar la resoluci&oacute;n de disfunci&oacute;n de &oacute;rganos importantes. Con frecuencia se administra un curso de 4 a 6 semanas de tratamiento y a continuaci&oacute;n se revalora la situaci&oacute;n cl&iacute;nica.14 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La asociaci&oacute;n de la pirimetamina con la sulfadiacina, o con clindamicina, ha sido eficaz en pacientes con inmunodepresi&oacute;n y afecci&oacute;n diseminada para controlar s&iacute;ntomas sist&eacute;micos y disfunci&oacute;n espec&iacute;fica de &oacute;rganos, y queda como alternativa v&aacute;lida el resto de los f&aacute;rmacos disponibles en caso de imposibilidad de uso de los anteriores.2,14 En este sentido, una de las alternativas es la administraci&oacute;n de atovacuona, que act&uacute;a tanto sobre las formas replicativas como frente a los quistes a dosis de 750mg/6 horas, con resultados aceptables como terapia salvadora con escasos efectos secundarios.15 Adem&aacute;s, seg&uacute;n <I>Ferguson et al</I>., es probable que este medicamento sea m&aacute;s efectivo contra los bradizoitos inmaduros metab&oacute;licamente activos. Este medicamento puede ser &uacute;til en el tratamiento de la toxoplasmosis cr&oacute;nica al reducir el n&uacute;mero de quistes sin iniciarse una respuesta destructiva inflamatoria.15,16 Por su parte, el trimetrexate, un potente inhibidor de la dihidrofolato reductasa ha presentado una potente actividad <I>in vitro</I> e <I>in vivo</I> frente al <I>T. gondii</I> con una buena respuesta inicial y aceptable tolerancia, aunque los pacientes en los que se utiliza presentan una r&aacute;pida reca&iacute;da cuando se abandona el tratamiento.3,17 </P>     <P>Seg&uacute;n estudios realizados en ratones inmunodeprimidos, existen evidencias de que el interfer&oacute;n (IFN) alfa y gamma y las interleucinas ofrecen una respuesta satisfactoria ante la infecci&oacute;n aguda de <I>T. gondii</I> aplicadas en dosis inmunomoduladoras de haberse realizado quimioterapia con buenos resultados.18-22 </P> <H4>PREVENCION Y CONTROL</H4>     <P>Al parecer, los ooquistes fecales del gato constituyen la principal fuente de infecci&oacute;n. Como ya se ha expuesto, en cuanto al hombre, la carne insuficientemente cocida de los animales de carnicer&iacute;a es a su vez la principal fuente de infecci&oacute;n. Por tanto, una de las medidas para disminuir la contaminaci&oacute;n de los campos de pastoreo ser&iacute;a la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de gatos en las explotaciones rurales.1,11 </P>     <P>Las medidas de prevenci&oacute;n se aplican a todas las personas, pero merecen una atenci&oacute;n especial en las embarazadas con el fin de evitar la toxoplasmosis cong&eacute;nita, que si bien no es frecuente, presenta muchas veces cuadros cl&iacute;nicos graves. La embarazada seronegativa es la m&aacute;s expuesta a contraer la infecci&oacute;n, por lo que se debe hacer un seguimiento estrecho al menos mensual para valorar la posibilidad de una seroconversi&oacute;n durante la gestaci&oacute;n. El tratamiento de la madre puede prevenir la transmisi&oacute;n.1 Debido a que las principales fuentes de infecci&oacute;n son la carne insuficientemente cocinada y la manipulaci&oacute;n de la carne cruda y de heces de gato, para prevenir la infecci&oacute;n materno-fetal, debe evitarse que la mujer embarazada consuma carne insuficientemente cocinada y debe lavarse las manos despu&eacute;s de manipular carne cruda, heces de gato o tierra y arena donde estos animales hayan defecado. Las medidas de prevenci&oacute;n valen tambi&eacute;n para pacientes inmunodeprimidos.11 A continuaci&oacute;n se mencionan algunas medidas preventivas que los facultativos deben recomendar: </P>     <P>Se debe cocinar perfectamente la carne hasta que cambie de color. La congelaci&oacute;n de la carne disminuye su infecciosidad, pero no la elimina del todo. La carne debe calentarse hasta 66&amp;middot;C (10&amp;middot;F) antes de su consumo. Tambi&eacute;n con las mismas precauciones deben tratarse las aves comestibles.9,11,12 </P>     <P>Se deben eliminar las heces y la arena en que orinan los gatos diariamente (antes de que los esporocitos se vuelvan infectantes). Se usar&aacute;n guantes cuando se manipule material que pueda ser infectante. Por otro lado, como los gatos tambi&eacute;n adquieren la infecci&oacute;n al comer roedores, aves o carne cruda infectada, la exposici&oacute;n puede reducirse aliment&aacute;ndolos con carne enlatada o cocinada en casa, con alimentos comerciales.23 </P>     <P>Las mujeres embarazadas, salvo las que tengan anticuerpos identificados contra <I>T. gondii</I>, no estar&aacute;n en contacto con los gatos, si se desconoce lo que han comido. Se lavar&aacute;n perfectamente las manos antes de comer.3,11 </P>     <P>Se educar&aacute; a las mujeres embarazadas con respecto a las medidas preventivas anteriores. </P>     <P>En el caso de los pacientes VIH+ en los que no se demuestre infecci&oacute;n latente, las recomendaciones deben ser de car&aacute;cter preventivo, similares a las ya relacionadas. Por su parte, se deber&iacute;a solicitar a los pacientes sin evidencia de infecci&oacute;n latente, serolog&iacute;a seriada con car&aacute;cter anual.3 Seg&uacute;n algunos autores los pacientes con SIDA deben recibir tratamiento profil&aacute;ctico durante toda su vida con los medicamentos correspondientes.9,15 No obstante, lo ideal ser&iacute;a disponer de un f&aacute;rmaco que fuera &uacute;til para prevenir esta infecci&oacute;n y a la vez protegiera frente a otras infecciones oportunistas con el menor grado de toxicidad posible.3 </P>     <P>Entre otras de las medidas para prevenir la infecci&oacute;n en el hombre, est&aacute; la posibilidad de una vacunaci&oacute;n para los gatos utilizando una cepa de Toxoplasma virulenta. Esta vacuna no es comercial, sino que est&aacute; en fase experimental, aunque los intentos de tratar a los gatos para evitar la eliminaci&oacute;n de oocistos por las heces, no ha tenido &eacute;xito. Asimismo, procurar el saneamiento ambiental y el control de cucarachas, moscas, etc&eacute;tera, por la posibilidad de actuar como vectores mec&aacute;nicos.5,23 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>De acuerdo con esto, la toxoplasmosis cong&eacute;nita puede evitarse en gran parte si las embarazadas siguen en forma cuidadosa las precauciones mencionadas. Un estudio serol&oacute;gico al momento del primer examen prenatal de la madre y de nuevo a las 16 a 18 semanas de gestaci&oacute;n, permite identificar a mujeres con toxoplasmosis adquirida al inicio del embarazo y permite considerar el aborto terap&eacute;utico en caso necesario.14 </P>     <P>Finalmente, en cuanto a la prevenci&oacute;n, aseguramos que la acci&oacute;n conjunta de los epidemi&oacute;logos y especialistas en medicina del trabajo y veterinaria, as&iacute; como la coordinaci&oacute;n del chequeo de los trabajadores que laboran en contacto con los f&eacute;lidos, har&iacute;an m&aacute;s eficaz la tarea preventiva al nivel nacional. (L&oacute;pez O. Estudio de dos t&eacute;cnicas inmunoparasitol&oacute;gicas para la detecci&oacute;n de anticuerpos antitoxoplasma gondii. Tesis. La Habana: Universidad de La Habana, 1991). </P>     ]]></body>
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