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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H2>S&iacute;ndrome del ni&ntilde;o maltratado. Presentaci&oacute;n de un caso</H2> <I>    <P>Elisa G&aacute;lvez Cabrera, Mar&iacute;a Caridad Gonz&aacute;lez Loredo, Irene Sirgo Pati&ntilde;o, Halina P&eacute;rez &Aacute;lvarez, y L&aacute;zara Vald&eacute;s Carrera</P></I>  <H4>Introducci&oacute;n</H4>     <P>Desde tiempos remotos, los hechos de crueldad para con los menores han suscitado el repudio de las diferentes sociedades hacia los victimarios vinculados con esta repudiable acci&oacute;n. Se cita que ya en el <I>C&oacute;digo de Hammurabi</I> (2000 a&ntilde;os antes de Cristo) se sancionaba a la nodriza que dejaba morir en sus brazos a un lactante, y dicha sanci&oacute;n consist&iacute;a en la amputaci&oacute;n de sus senos. </P>     <P>En la centuria que vivimos, muchos han sido los investigadores que han profundizado en los hechos de maltrato a menores denomin&aacute;ndolos indistintamente "sevicia en los ni&ntilde;os", "maltrato de menores", "s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o maltratado", denominaci&oacute;n esta que es m&aacute;s utilizada y da una medida exacta del hecho en cuesti&oacute;n. </P>     <P>Este s&iacute;ndrome puede observarse en cualquiera de sus formas: activa o pasiva. La forma activa es m&aacute;s frecuente y se caracteriza por la presencia en la v&iacute;ctima de contusiones de diferente cronolog&iacute;a, lo que denota agresiones diversas en el tiempo y provoca en los menores da&ntilde;os a su integridad corporal y una toma progresiva de su estado general, as&iacute; como trastornos en su comportamiento habitual tanto desde el punto de vista f&iacute;sico como ps&iacute;quico. De lo anterior se deduce que la forma activa puede tener una evoluci&oacute;n aguda o cr&oacute;nica; en la primera, las lesiones se manifiestan de manera r&aacute;pida y en dependencia del &aacute;rea corporal donde asienten, pueden causar serios trastornos en el menor e incluso llevarlo a la muerte. En la evoluci&oacute;n cr&oacute;nica, se acumulan los efectos de los distintos traumatismos y el menor va sufriendo un deterioro progresivo que de no ser descubierto a tiempo puede tambi&eacute;n dar al traste con su vida. </P>     <P>En nuestro pa&iacute;s es infrecuente la muerte de los menores por agresividad contra ellos, y se diferencia de otros pa&iacute;ses tanto desarrollados como subdesarrollados donde a diario se conoce de casos como el que vamos a presentar a continuaci&oacute;n. </P>     <P>Precisamente por lo poco com&uacute;n, es que consideramos de inter&eacute;s la divulgaci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas de este s&iacute;ndrome, lo que pensamos lograr con la presentaci&oacute;n de este caso cuyo prop&oacute;sito fundamental es dar a conocer los elementos que distinguen el hecho para que pueda ser detectado y reportado a tiempo y as&iacute; se tomen las medidas que contribuyan a su prevenci&oacute;n. </P>     <P>Hay que tener en cuenta que este s&iacute;ndrome puede existir sin que necesariamente se produzca la muerte, que es su m&aacute;xima expresi&oacute;n. </P>     <P>En los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, de acuerdo con las necropsias realizadas en el Instituto de Medicina Legal, se reportan muy pocos casos de fallecidos por esta causa en Ciudad de La Habana, sin embargo, no existen estad&iacute;sticas nacionales de los ni&ntilde;os lesionados y/o fallecidos por esto. </P> <H4>Presentaci&oacute;n del caso</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se trata de un menor de 4 a&ntilde;os de edad, de la raza negroide que llega fallecido al Hospital Pedi&aacute;trico de San Miguel del Padr&oacute;n, con antecedentes de salud, llevado por su padrastro, que refiri&oacute; que el ni&ntilde;o hab&iacute;a estado jugando en la cuadra y al parecer se cay&oacute; de un muro de peque&ntilde;a altura y que un desconocido que pasaba por all&iacute; lo carg&oacute;, y despu&eacute;s de averiguar donde viv&iacute;a, lo llev&oacute; a su casa. Refiri&oacute;, adem&aacute;s, que al ver al ni&ntilde;o muy deca&iacute;do decidi&oacute; llev&aacute;rselo para el hospital. </P>     <P>En el hospital intentaron aplicar medidas de resucitaci&oacute;n que resultaron infructuosas y por los antecedentes referidos por el padrastro, consideraron que la muerte estaba relacionada con la ca&iacute;da y dieron parte a la Instrucci&oacute;n Policial para su remisi&oacute;n al Instituto de Medicina Legal. </P>     <P>Lleg&oacute; a nuestro centro para que fueran precisadas las causas de la muerte y las circunstancias en que &eacute;sta se produjo. </P>     <P>Una vez realizada la necropsia, pudimos precisar que exist&iacute;an traumatismos recientes a nivel del t&oacute;rax y el abdomen, que por sus caracter&iacute;sticas hab&iacute;an sido producidas con un agente contundente y que eran los causantes de la muerte. Se pudo precisar adem&aacute;s que exist&iacute;an otras lesiones de diferente cronolog&iacute;a y mecanismo de producci&oacute;n como quemaduras por cigarros y cicatrices, entre otras, que unidas al estado general del menor, nos permit&iacute;an plantear que est&aacute;bamos en presencia de un s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o maltratado. </P>     <P>De inmediato comunicamos nuestra sospecha al Instructor Policial, que mediante investigaci&oacute;n policiol&oacute;gica confirm&oacute; lo detectado durante la necropsia. </P> <H4>M&eacute;todo</H4>     <P>Realizaci&oacute;n de la necropsia m&eacute;dico-legal. </P> <H4>HALLAZGOS MACROSC&Oacute;PICOS</H4> <OL>      <LI>Traumatismos m&uacute;ltiples de diferente cronolog&iacute;a.</LI>     <LI>Signos de edema cr&oacute;nico en la piel de ambos miembros inferiores.</LI>     <LI>Hematoma epicraneal reciente.</LI>     <LI>Fractura de la 9na, 10ma, y 11na. costillas derechas en sus arcos posteriores.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Focos contusivos de la pared abdominal.</LI>     <LI>Hemoperitoneo de 1 000 cc.</LI>     <LI>Desgarros de h&iacute;gado y hematoma subcapsular.</LI>     <LI>Desgarro espl&eacute;nico.</LI>     <LI>Desgarro pancre&aacute;tico.</LI>    </OL>  <H4>HALLAZGOS MICROSC&Oacute;PICOS</H4> <OL>      <LI>Pulm&oacute;n de <I>distress</I> respiratorio del adulto, ligero.</LI>    </OL> <DIR>      <P>Bronconeumon&iacute;a incipiente. Atelectasia y enfisema focal.     <BR> Congesti&oacute;n pulmonar severa de c&eacute;lulas gigantes a cuerpo extra&ntilde;o. </P></DIR>  <OL START=2>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Hepatitis reactiva. Fibrosis portal con moderado infiltrado inflamatorio o predominio mononuclear. Peque&ntilde;o foco de hepatonecrosis.</LI>     <LI>Esplenitis reactiva.</LI>     <LI>Hemorragia perisuprarrenal.</LI>     <LI>Edema cerebral.</LI>     <LI>Hiperplasia linfoide de la mucosa intestinal.</LI>     <LI>Lisis parcial del p&aacute;ncreas. Hemorragia intersticial pancre&aacute;tica.</LI>    </OL>  <H4>CONCLUSIONES DE LA NECROPSIA</H4> <OL START=3>      <LI>Se trata de una muerte violenta.</LI>     <LI>Las causas de la muerte son:</LI>     <P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> a) Shock hipovol&eacute;mico.     <BR> b) Desgarros hepatoesplenopancre&aacute;ticos con hemoperitoneo de 1 000 cc.     <BR> c) Traumatismos abdominales con agente contundente. </P>     <LI>La causa m&eacute;dicolegal es homicida.</LI>     <LI>Se aprecian traumatismos de diferente cronolog&iacute;a.</LI>     <LI>Se observan signos de violencia de aspecto recient&iacute;simo en la cabeza, el t&oacute;rax y el abdomen, producidos por traumatismos directos sobre estas regiones, que guardan relaci&oacute;n con la muerte.</LI>     <LI>Los resultados del estudio h&iacute;stico realizado, coinciden con los resultados macrosc&oacute;picos.</LI>     <LI>Estamos en presencia de un caso de sevicia o s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o maltratado.</LI>     <LI>La forma de maltrato al menor se clasifica dentro del tipo activo, cr&oacute;nico, agudizado.</LI>    </OL>  <H4>Comentario</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Despu&eacute;s de realizada la necropsia y dadas sus conclusiones, la investigacion policiol&oacute;gica se encamin&oacute; hacia la b&uacute;squeda del autor de tan repudiable hecho. Mediante el trabajo operativo y el interrogatorio a la madre del menor y al padrastro, que eran los que conviv&iacute;an con &eacute;l, se pudo conocer que este menor fue el resultado de un embarazo no deseado, hijo de una madre que result&oacute; v&iacute;ctima de maltratos mientras fue menor de edad, que creci&oacute; en medio de un ambiente hostil, sin conocer a su padre, hac&iacute;a apenas unos meses &eacute;l viv&iacute;a con su madre, de 19 a&ntilde;os, y la pareja de &eacute;sta, que era quien lo cuidaba cuando ella sal&iacute;a, como en esta ocasi&oacute;n. Que recib&iacute;a con frecuencia castigos corporales cuando se "portaba mal", por parte de ambos. El d&iacute;a de los hechos estando solo con su padrastro, mientras jugaba en su cuadra, sinti&oacute; hambre y le pidi&oacute; pan a una vecina, al enterarse el padrastro, quien le hab&iacute;a prohibido pedir, &eacute;ste le propici&oacute; varios golpes con los pu&ntilde;os (pi&ntilde;azos) y al poco rato not&oacute; que el ni&ntilde;o estaba muy deca&iacute;do, por lo que &eacute;l mismo lo llev&oacute; al hospital mintiendo a los m&eacute;dicos de asistencia. </P>     <P>El padrastro fue juzgado y sancionado por el Tribunal Provincial de Ciudad de La Habana en la Sala de lo Penal, a 30 a&ntilde;os de privaci&oacute;n de libertad. </P>     <P>Aunque en nuestro medio es infrecuente encontrar casos como &eacute;ste, es menester conocer que existe este s&iacute;ndrome para poder identificar y prevenir estos casos que de manera aislada puedan darse. Es al nivel de la atenci&oacute;n primaria, con la ayuda del m&eacute;dico de la familia, que se pueden detectar mediante el trabajo en la comunidad y con el apoyo de las organizaciones de masa. En la atenci&oacute;n secundaria tambi&eacute;n deben tenerse en cuenta las caracter&iacute;sticas de dicho s&iacute;ndrome para diagnosticarlo y reportarlo a su &aacute;rea de salud. </P>     <P>Velar porque no existan v&iacute;ctimas del s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o maltratado es obligaci&oacute;n de todos.     <DIV ALIGN=right>    <p></P></div>     ]]></body>
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