<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21251997000300006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Atención al paciente con neuropatía epidémica: Consideraciones sobre el diagnóstico y el seguimiento]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Batista Moliner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Serrano Verdura]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1997</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1997</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>238</fpage>
<lpage>248</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21251997000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21251997000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21251997000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[NEURITIS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ATENCION DIRIGIDA AL PACIENTE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[BROTES DE ENFERMEDADES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CUBA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[NEURITIS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PATIENT CENTERED CARE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[DISEASE OUTBREAKS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CUBA]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H3>Experiencia M&eacute;dica</H3> <H2>Atenci&oacute;n al paciente con neuropat&iacute;a epid&eacute;mica. Consideraciones sobre el diagn&oacute;stico y el seguimiento</H2> <I>    <P>Ricardo Batista Moliner y Carmen Serrano Verdura</P></I>      <P>Descriptores DeCS: NEURITIS/diagn&oacute;stico; ATENCION DIRIGIDA AL PACIENTE; BROTES DE ENFERMEDADES; CUBA. </P>     <P>La aparici&oacute;n y el desarrollo de la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica (NE) a partir de 1992, ha llevado al Sistema Nacional de Salud, con el apoyo permanente del gobierno y el resto de las instituciones del estado, econ&oacute;micas, de investigaci&oacute;n y las organizaciones sociales, a tomar una serie de medidas para enfrentar este nuevo problema de salud. La creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n nacional y la elaboraci&oacute;n del programa nacional para la atenci&oacute;n y el control de la enfermedad, con la participaci&oacute;n de un grupo de especialistas (epidemi&oacute;logos, cl&iacute;nicos, neur&oacute;logos, oftalm&oacute;logos, psic&oacute;logos, fisiatras, licenciados en cultura f&iacute;sica, enfermeras, trabajadores sociales, entre otros), son un ejemplo de esas medidas, lo que ha permitido coordinar las acciones para lograr el control de la enfermedad y una atenci&oacute;n adecuada a los enfermos. </P>     <P>A continuaci&oacute;n se presenta una serie de consideraciones para la atenci&oacute;n de esta enfermedad, desde la prevenci&oacute;n hasta la rehabilitaci&oacute;n, pasando por el diagn&oacute;stico, el tratamiento y el seguimiento. Se hace un especial &eacute;nfasis en las actividades que debe desarrollar el m&eacute;dico de la familia. La mayor&iacute;a de los aspectos que se estudian en este trabajo constituyen la base del Programa de Control de la Neuropat&iacute;a Epid&eacute;mica, el cual se mantiene en proceso de perfeccionamiento continuo, de acuerdo con los cambios en el comportamiento de la enfermedad, as&iacute; como los resultados de las investigaciones que se realizan. </P> <H4>Prevenci&oacute;n</H4>     <P>La estrategia preventiva se basa en el empleo de 3 componentes b&aacute;sicos: informaci&oacute;n, educaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. El primero consiste en suministrar de forma organizada, clara y oportuna, los elementos fundamentales relacionados con el comportamiento de la enfermedad, su situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica, la aparici&oacute;n de nuevos casos, etc&eacute;tera; se hace llegar esta informaci&oacute;n a todos los que deben conocerla en los diferentes niveles del sistema. El segundo consiste en capacitar y adiestrar a todo el personal t&eacute;cnico y profesional que interviene en la atenci&oacute;n a los pacientes con NE; m&eacute;dico y enfermera de la familia, cl&iacute;nicos, neur&oacute;logos, oftalm&oacute;logos, educadores o promotores de salud y muchos otros; mediante talleres, debates, conferencias, demostraciones, etc&eacute;tera. Deben incorporarse, adem&aacute;s, la comunidad y sus diferentes sectores sociales (educaci&oacute;n, cultura, deportes, recreaci&oacute;n, comercio y gastronom&iacute;a, etc&eacute;tera) al trabajo de orientaci&oacute;n y prevenci&oacute;n de la enfermedad. </P>     <P>La labor educativa debe estar dirigida a disminuir los factores de riesgo que intervienen en la aparici&oacute;n de la enfermedad: tabaco, alcohol, la correcci&oacute;n de malos h&aacute;bitos nutricionales, as&iacute; como promover el consumo sistem&aacute;tico del suplemento vitam&iacute;nico. </P>     <P>El componente de comunicaci&oacute;n se basa en el uso de diferentes m&eacute;todos para difundir conocimientos y conductas adecuadas con respecto a la prevenci&oacute;n de la NE: uso de plegables, carteles, videos, debates radiales y televisivos sobre la enfermedad y los factores de riesgo. Un elemento importante es el uso correcto de la comunicaci&oacute;n interpersonal. Otro aspecto que se debe tener en cuenta en este componente, es la retroalimentaci&oacute;n acerca del nivel de conocimientos y actitudes de la poblaci&oacute;n sobre la enfermedad, mediante encuestas y entrevistas peri&oacute;dicas, despu&eacute;s de un diagn&oacute;stico de comunicaci&oacute;n inicial. </P> <H4>Pesquisaje y detecci&oacute;n temprana</H4>     <P>La b&uacute;squeda activa de casos entre individuos susceptibles, por la presencia de los principales factores de riesgo: fumadores, alcoh&oacute;licos, con alimentaci&oacute;n inadecuada, con actividad f&iacute;sica excesiva y que no consumen suplemento vitam&iacute;nico, resulta decisiva para detectar los casos en las etapas tempranas, en presencia de las formas leves de la enfermedad. El grupo de edad m&aacute;s afectado para ambas formas cl&iacute;nicas es el de 15 a 64 a&ntilde;os y por sexo, los hombres son m&aacute;s propensos a presentar la forma &oacute;ptica, mientras que la perif&eacute;rica predomina entre las mujeres. </P> <H4>Diagn&oacute;stico</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Esta enfermedad se presenta como un s&iacute;ndrome polimorfo con manifestaciones cl&iacute;nicas adversas, donde se destacan, por su relevancia, las manifestaciones neuro&oacute;pticas y polineurop&aacute;ticas. Sin embargo, tambi&eacute;n hay un amplio cortejo sintom&aacute;tico, que incluye manifestaciones digestivas, dermatol&oacute;gicas, auditivas, renales, nutricionales, psicol&oacute;gicas y cardiovasculares, entre las m&aacute;s frecuentes. Estas manifestaciones, a su vez, pueden corresponder, tanto a la sintomatolog&iacute;a propia de factores que intervienen en la g&eacute;nesis de la enfermedad, como a manifestaciones de la entidad en s&iacute; a los trastornos secundarios a este cuadro cl&iacute;nico. </P>     <P>Ha sido significativo, que el predominio inicial de la forma &oacute;ptica en los casos reportados en 1992 y en el primer cuatrimestre de 1993, ha cedido a una proporci&oacute;n muy amplia de enfermos con forma polineurop&aacute;tica a partir de esa fecha, incluyendo el relativamente peque&ntilde;o grupo de pacientes confirmados en todo el pa&iacute;s, en los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os. </P>     <P>Los criterios de casos emitidos por el MINSAP en mayo de 1993 se mantienen vigentes, as&iacute; como las recomendaciones publicadas el propio a&ntilde;o para el diagn&oacute;stico de la forma perif&eacute;rica y la &oacute;ptica. </P> <H4>CRITERIOS DE DIAGN&Oacute;STICO DE LA NE (DEFINICI&Oacute;N DE CASO)</H4>     <P>Se considera caso potencial a toda persona que consulte por trastornos visuales y trastornos sensitivos perif&eacute;ricos, o ambos, de comienzo subagudo (de 3 a 30 d&iacute;as). </P> <H4>EVALUACI&Oacute;N PARA CONFIRMAR EL DIAGN&Oacute;STICO DE NE PERIF&Eacute;RICA</H4> <H4>Criterios mayores</H4> <OL>      <LI>S&iacute;ntomas sensitivos irritativos; hormigueo, calambres, adormecimientos, sensaci&oacute;n de calor y otros.</LI>     <LI>Alteraci&oacute;n de la sensibilidad demostrada por disminuci&oacute;n de la percepci&oacute;n de vibraci&oacute;n del diapas&oacute;n, algod&oacute;n o pinchazos, predominante distal (dedos de las manos y los pies).</LI>     <LI>Alteraci&oacute;n de los reflejos, osteo-tendinosos bilateral y en miembros inferiores: disminuci&oacute;n o ausencia de los reflejos aquilianos con hiperreflexia rotuliana, o sin &eacute;sta.</LI>    </OL>  <H4>Criterios menores</H4> <OL>      <LI>Alteraciones de la micci&oacute;n (urgencia miccional, nicturia, polaquiur&iacute;a, incontinencia, poliuria).</LI>     <LI>Alteraciones neurovegetativas: palpitaciones, taquicardia, frialdad o sudoraci&oacute;n de manos y pies.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Otros: hipoacusia, disfagia, ataxia sensorial, disfon&iacute;a, irritabilidad, constipaci&oacute;n o diarreas, impotencia sexual, p&eacute;rdida inexplicable de peso, adinamia, fatiga y cansancio f&aacute;cil.</LI>    </OL>      <P>El paciente debe reunir 3 o 2 criterios mayores y al menos 1 de los criterios menores. Siempre deben estar presentes los criterios mayores 1 y 2. </P> <H4>EVALUACI&Oacute;N PARA CONFIRMAR EL DIAGN&Oacute;STICO DE LA NE &Oacute;PTICA</H4> <H4>Criterios mayores</H4> <OL>      <LI>Disminuci&oacute;n bilateral de la agudeza visual de al menos 0,8.</LI>     <LI>Alteraciones de la visi&oacute;n a color en ambos ojos: falla en la identificaci&oacute;n de 2 o m&aacute;s de las primeras 8 l&aacute;minas de la cartilla de 24 l&aacute;minas de Ishihara, o 3 o m&aacute;s de las 10 primeras l&aacute;minas de la cartilla de 34 l&aacute;minas de Ishihara.</LI>     <LI>Escotoma bilateral relativo o absoluto de tipo central o cecocentral, que no sobrepasen los 10 grados.</LI>     <LI>Alteraciones en ambos ojos del <I>test</I> de sensibilidad al contraste con la carta de Vistech (menos de 18 puntos).</LI>     <LI>Defecto bilateral en la capa de fibras &oacute;pticas (cu&ntilde;a en el haz papilomacular despu&eacute;s de un mes de evoluci&oacute;n).</LI>    </OL>  <H4>Criterios menores</H4> <OL>      <LI>Palidez del sector temporal de la papila &oacute;ptica en pacientes con m&aacute;s de 1 mes de evoluci&oacute;n.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Fotofobia, ardor y versiones laterales en rueda dentada (motilidad ocular).</LI>     <LI>P&eacute;rdida inexplicable de peso, adinamia, fatiga y cansancio f&aacute;cil.</LI>    </OL>      <P>Para el diagn&oacute;stico de la enfermedad debe tenerse en cuenta que el problema no constituye 2 entidades diferentes, sino un mismo proceso morboso con una verdadera constelaci&oacute;n de signos y s&iacute;ntomas, en el cual se pueden presentar signos difusos de afectaci&oacute;n del sistema nervioso (perif&eacute;rico o central), muy especialmente dependientes del nervio &oacute;ptico, nervios perif&eacute;ricos y v&iacute;as largas ascendentes y descendentes que transitan por la m&eacute;dula espinal. </P>     <P>En la anamnesis deben recogerse de forma pormenorizada y cronol&oacute;gica los s&iacute;ntomas que han estado afectando al paciente. Se debe anotar la fecha de comienzo de los s&iacute;ntomas y detallar en qu&eacute; consist&iacute;an, c&oacute;mo fueron agreg&aacute;ndose otros nuevos y progresando los ya presentes. </P>     <P>Debe precisarse bien acerca de la ocurrencia de <I>parestesias</I> y detallar su ubicaci&oacute;n: peribucal, distal en dedos de manos o pies, con patr&oacute;n de "guante" o "medias", sensaci&oacute;n de banda apretada alrededor del tronco. Igualmente se&ntilde;alar la calidad de las parestesias, es decir, si consisten en sensaci&oacute;n de adormecimiento, hormigueo, sensaci&oacute;n quemante o de frialdad, ardor, dolor agudo, punzante, etc&eacute;tera. </P>     <P>La ocurrencia de <I>ataxia</I> o inestabilidad, durante la marcha y estaci&oacute;n de pie, debe buscarse en la anamnesis, pues puede estar presente muchas veces desde los inicios y en otras ocasiones aparecer evolutivamente, y llegar a ser importante, en algunos casos moderada, en otros ligera o estar ausente. </P>     <P>La debilidad muscular puede estar presente y afecta la musculatura de las 4 extremidades, generalmente con predominio distal. Las extremidades inferiores suelen estar m&aacute;s afectadas que las superiores y en ocasiones son las &uacute;nicas alteradas. </P>     <P>Suele referirse como cansancio, pesadez en las piernas y brazos, dificultad para subir escaleras, contenes, levantarse desde asientos bajos, hacer cuclillas, levantar pesos con las manos, etc&eacute;tera. Tiene tendencia a progresar de forma aguda, subaguda o cr&oacute;nica. </P>     <P>Debe hacerse hincapi&eacute; en relaci&oacute;n con los <I>trastornos esfinterianos</I>, que se ponen de manifiesto por dificultades para iniciar la micci&oacute;n, la urgencia urinaria, la incontinencia urinaria, la constipaci&oacute;n o la incontinencia rectal. En el hombre puede aparecer impotencia sexual. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Cierto n&uacute;mero de enfermos puede presentar, desde el principio o en estadios ulteriores, <I>hipoacusia bilateral</I>, que a veces se describe por el mismo paciente o puede ser percibida por el m&eacute;dico al interrogarlo. </P>     <P>La <I>p&eacute;rdida de la agudeza visual,</I> suele ser un s&iacute;ntoma com&uacute;nmente referido y denota afectaci&oacute;n del nervio &oacute;ptico, el paciente la refiere como visi&oacute;n borrosa o empa&ntilde;ada, con falta de nitidez de las im&aacute;genes, sin poder definir bien sus contornos. Estos s&iacute;ntomas tienen curso progresivo en d&iacute;as o semanas. </P>     <P>Los antecedentes patol&oacute;gicos personales suelen incluir h&aacute;bitos t&oacute;xicos: cigarro y alcohol. </P>     <P>El examen f&iacute;sico se realizar&aacute; de forma completa e integralmente, pero los signos neurol&oacute;gicos son relevantes, por lo que debe hacerse una cuidadosa exploraci&oacute;n neurol&oacute;gica. Se tendr&aacute;n en cuenta los aspectos siguientes. </P> <OL>      <LI><I>Actitud del paciente de pie</i>. Observar si hay inestabilidad, mediante la maniobra de Romberg.</LI>     <LI><I>Marcha</i>. Observar si el paciente avanza en zig-zag, con inestabilidad manifiesta. Si es capaz de caminar en puntas de pies y en talones (debilidad de musculatura flexora y dorsiflexora de los pies respectivamente). Observar si mientras camina arrastra la punta de los pies o tiene que elevar mucho las rodillas.</LI>     <LI><I>Fuerza muscular</i>. Comprobar si el paciente es capaz de poner resistencia a los esfuerzos del examinador por vencer desplazamientos activos de &eacute;ste, con los distintos segmentos de las extremidades (flexi&oacute;n y dorsiflexi&oacute;n del pie, flexi&oacute;n y extensi&oacute;n de pierna, muslo, dedos, antebrazos, aducci&oacute;n y abducci&oacute;n de las extremidades, etc&eacute;tera).</LI>     <LI><I>Reflectividad</i>. Precisar si existe hiporreflexia, hiperreflexia o arreflexia, al explorar los reflejos profundos y osteotendinosos. Buscar la presencia del signo de Babinski (respuesta extensora plantar).</LI>     <LI><I>Sensibilidad superficial</i>. Examinar con un pedazo de algod&oacute;n y despu&eacute;s con una aguja, las modalidades de tacto y dolor respectivamente. Se debe insistir en comparar las porciones m&aacute;s distales de las extremidades inferiores y superiores con otras m&aacute;s proximales con el fin de evidenciar si hay hipoestesia e hipoalgesia con patr&oacute;n de "media" o "guante". Muchas veces al explorar el tacto, el paciente puede aquejar sensaciones desagradables al roce, denominadas disestesias.</LI>     <LI><I>Sensibilidad profunda</i>. La sensibilidad vibratoria o palestesia debe explorarse en las porciones m&aacute;s distales de las falanges, mal&eacute;olos, rodillas, ap&oacute;fisis estiloides del c&uacute;bito y codo. Generalmente el paciente aprecia menos intensa la vibraci&oacute;n en las regiones m&aacute;s distales que en las proximales, en ocasiones est&aacute; abolida. La batiestesia o sentido de posici&oacute;n, debe explorarse en los dedos de los pies y manos, y puede estar tambi&eacute;n perturbada.</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>      <P>Cuando el paciente refiere disminuci&oacute;n de la agudeza visual, debe ser evaluado por el oftalm&oacute;logo. No obstante, a&uacute;n sin aquejar afectaci&oacute;n visual y en presencia de manifestaciones neurol&oacute;gicas evidentes, debe ser valorado por el especialista de oftalmolog&iacute;a, pues pueden existir alteraciones subcl&iacute;nicas. La evaluaci&oacute;n oftalmol&oacute;gica sospechosa del paciente es indispensable para la confirmaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n de la afectaci&oacute;n visual. </P>     <P>El interrogatorio debe dirigirse a identificar s&iacute;ntomas iniciales, tiempo transcurrido, enfermedades que padece o ha padecido, h&aacute;bitos t&oacute;xicos (tiempo, magnitud, frecuencia), p&eacute;rdida de peso (magnitud y tiempo), ocupaci&oacute;n, s&iacute;ntomas asociados, hipoacusia, etc&eacute;tera. </P>     <P>El examen f&iacute;sico estar&aacute; encaminado a descartar enfermedad ocular acompa&ntilde;ada de d&eacute;ficit visual, como opacidades de los medios refrigentes (catarata, queratitis, etcetera), lesiones maculares o paramaculares, glaucoma y otros. Es importante para la caracterizaci&oacute;n de la enfermedad la exploraci&oacute;n de los reflejos pupilares, el aspecto de la papila en el fondo de ojo y la motilidad ocular intr&iacute;nseca. </P>     <P>El examen objetivo del nervio &oacute;ptico en sus per&iacute;odos iniciales puede ser negativo (apariencia normal) no obstante puede encontrarse desde las etapas iniciales ligero engrosamiento o borramiento de las fibras retinales en el borde del nervio &oacute;ptico. En casos de evoluci&oacute;n m&aacute;s prolongada, los hallazgos del examen pueden ser m&aacute;s definidos: </P> <OL> <OL>      <LI>Borramiento de los bordes papilares. En estos casos puede persistir el borramiento del nervio &oacute;ptico o detectarse la disminuci&oacute;n o adelgazamiento de las fibras nerviosas retinales que penetran a &eacute;ste con el uso de luz intensa y anaeritra.</LI>     <LI>M&aacute;s adelante en la evoluci&oacute;n (2 a 3 meses) puede observarse un grado de palidez papilar temporal en cu&ntilde;a, de intensidad variable.</LI>     <LI>En los casos m&aacute;s severos y con tiempo de evoluci&oacute;n prolongado, puede detectarse p&eacute;rdida de la sustancia neural de la cabeza del nervio &oacute;ptico, que se evidencia como excavaci&oacute;n temporal.</LI>    </OL>     </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Un examen m&aacute;s acucioso del nervio &oacute;ptico puede realizarse con pupila dilatada y mediante biomicroscopio y luz anaeritra. </P>     <P>El estudio de la agudeza visual central, se har&aacute; con refracci&oacute;n din&aacute;mica a los pacientes mayores de 40 a&ntilde;os y con refracci&oacute;n est&aacute;tica o ciclop&eacute;jica a los menores de esa edad. Se emplean los proyectores con optotipos convencionales, utilizando la E invertida o los anillos de Landot, en casos de personas analfabetas o ni&ntilde;os. Si el paciente no percibe el mayor de los tama&ntilde;os, se proceder&aacute; a mostrar los dedos de la mano para que los cuente a diferentes distancias, o un est&iacute;mulo luminoso, de no ver estos &uacute;ltimos. </P>     <P>En los lugares donde no se disponga de proyector se puede usar la cartilla de Snellen, con buena iluminaci&oacute;n. El paciente debe estar sentado a la distancia de 5m (cuando el local es peque&ntilde;o se puede usar un espejo colocado a 2,5 m). La agudeza visual de cerca se tomar&aacute; con la cartilla de Jaeguer colocada a 33 cm de distancia con buena iluminaci&oacute;n. En los pacientes mayores de 40 a&ntilde;os se adicionar&aacute; el cristal correspondiente seg&uacute;n la edad. </P>     <P>Una vez concluida la refracci&oacute;n, puede utilizarse el agujero estenopeico para conocer si se produce un empeoramiento de la visi&oacute;n como ocurre cuando hay estocoma central. </P>     <P>Se usar&aacute;n ciclop&eacute;jicos de corta duraci&oacute;n como el midriacil o similares. </P>     <P>Cuando el paciente tiene agudeza visual de la unidad o discretamente disminuida aun con correcci&oacute;n, el empleo del <I>test</I> de sensibilidad de contraste es de utilidad para determinar afectaci&oacute;n visual incipiente. </P>     <P>En el pa&iacute;s, adem&aacute;s del <I>test</I> de ARDEN que poseen los servicios de oftalmolog&iacute;a de los hospitales cl&iacute;nicoquir&uacute;rgicos provinciales, se cuenta con el <I>test</I> de VISTECH. Cada ojo se explora por separado, el uso de cristales correctores en los pacientes am&eacute;tropes es indispensable para la realizaci&oacute;n del <I>test</I>. La distancia de la lectura es de 33 cm. </P>     <P>El estudio de la visi&oacute;n del color con <I>test</I> de Ishihara se debe realizar colocando el <I>test</I> a la distancia de 50 cm, con una buena iluminaci&oacute;n, con luz fr&iacute;a (no incandescente), perpendicular a las l&aacute;minas. El tiempo de exposici&oacute;n de cada l&aacute;mina es de 3 segundos. El examen se realizar&aacute; a cada ojo por separado, pues en esta afecci&oacute;n, por ser adquirida, existen variaciones entre un ojo y otro. El local debe ser el mismo cada vez. Se contabilizar&aacute;n las l&aacute;minas visibles expres&aacute;ndose el resultado en una relaci&oacute;n n&uacute;mero de l&aacute;minas visible/ total de l&aacute;minas expuestas, que ser&aacute;n 21 (para el de 38 l&aacute;minas), y 15 (para el de 24 l&aacute;minas). </P>     <P>El estudio del campo visual central con pantalla tangente de Bjerrun ser&aacute; realizado bajo iluminaci&oacute;n de 7 piebuj&iacute;a con el paciente sentado a 1m de distancia de la pantalla. Se pueden utilizar tanto las t&eacute;cnicas cin&eacute;ticas como las est&aacute;ticas supraluminales. Debe explorarse cada ojo por separado empezando por el ojo de mejor visi&oacute;n. Los &iacute;ndices deben estar limpios y perfectamente pintados. </P>     <P>Los tipos de escotomas que por lo regular se encuentran en esta entidad, son centrales o cecocentrales y pueden tener varios n&uacute;cleos de peque&ntilde;os escotomas con diferentes grados de intensidad, los que son mayores con est&iacute;mulos rojos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En los casos incipientes sin alteraciones del campo visual en la pantalla, se pueden observar alteraciones del umbral de la retina en la perimetr&iacute;a est&aacute;tica. </P>     <P>El l&iacute;mite perif&eacute;rico del campo visual central se puede explorar en los meridianos vertical y horizontal a las horas 12;6;3 y 9 desplazando el &iacute;ndice de la periferia hacia el punto de fijaci&oacute;n. El estudio de la MC es realizado con igual est&iacute;mulo que la periferia. </P>     <P>Seg&uacute;n el estado inicial y la magnitud de las alteraciones se han descrito 3 grados de severidad para cada una de las formas cl&iacute;nicas (tablas 1 y 2). </P>     <P ALIGN="CENTER">TABLA 1. Forma &oacute;ptica</P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=499> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Grado visual de color visual</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Agudeza</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Visi&oacute;n</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Campo</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ligera&nbsp;     <BR> &nbsp;     <BR> &nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">0,6 a 0,8&nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">No ve entre 3 y 6 l&aacute;minas relativo al rojo</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Escotoma central o cecocentral</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Moderada&nbsp;     <BR> &nbsp;     <BR> &nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">0,2 a 0,5&nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">No ve entre 7 y14 l&aacute;minas&nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Estocoma central o cecocentral absoluto&lt; 3 grados</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Severa&nbsp;     <BR> &nbsp;     <BR> &nbsp;</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">0,1 &oacute; menor central o</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">No ve 15 &oacute; m&aacute;s l&aacute;minas</TD> <TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Escotoma cecocentral absoluto 3 grados</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">TABLA 2. Forma perif&eacute;rica</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=499> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>Ligera</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>Moderada</TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     <P>Severa</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>1. S&iacute;ntomas sensitivos irritativos (hormigueo, calambres, quemaz&oacute;n, adormecimiento y otros).</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>1. Lo se&ntilde;alado en el grado ligero en los puntos 1, 2 y 4.</TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     <P>Lo planteado para el grado moderado, y al menos uno de los siguientes trastornos:</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>2. Alteraci&oacute;n de la sensibilidad demostrada por disminuci&oacute;n de la percepci&oacute;n del diapas&oacute;n algod&oacute;n o pinchazo, predominantemente distal.</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>2. Alteraciones de los reflejos osteotendinoso, bilateral en forma de: hiporreflexia o arreflexia aquileana con o sin hiperreflexia rotu liana.</TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>1. Ataxia u otro trastorno de la marcha.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>3. Alteraci&oacute;n del los reflejos osteotendinosos bilaterales en forma de hiperreflexia rotuliana y aquiliana sin otros reflejos morbosos.</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>3. Puede encontrarse disminuci&oacute;n ligera de la fuerza muscular.</TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     <P>2. Afectaci&oacute;n de pares craneales (hipoacusia, disfon&iacute;a, disfagia y otros)</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>4. Cualesquiera de los criterios menores de la definici&oacute;n de caso, excepto ataxia, impotencia funcional y toma de pares craneales (hipoacusia, disfagia, disfon&iacute;a y otros).</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>4. Impotencia sexual.<FONT SIZE=4>&nbsp;</FONT></TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     <P>3. Disminuci&oacute;n marcada de la fuerza muscular.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="39%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="34%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="28%" VALIGN="TOP">     <P>4. Ausencia de ataxia.</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></P>      <P ALIGN="CENTER">&nbsp; </P>     <P>La hipoacusia se clasifica seg&uacute;n el grado de severidad de acuerdo con los criterios siguientes: </P> <OL>      <LI>Ligera. P&eacute;rdida auditiva de 10 decibeles a partir de los 30 de la escala o valores normales.</LI>     <LI>Moderada. P&eacute;rdida auditiva de 20 decibeles, curvas auditivas en los 40 a 50 decibeles.</LI>     <LI>Severa. P&eacute;rdida auditiva de 30 decibeles o m&aacute;s, curva audiom&eacute;trica m&aacute;xima de 50 decibeles o m&aacute;s.</LI>    </OL>  <H4>PASOS QUE SE DEBEN SEGUIR PARA LA CONFIRMACI&Oacute;N DIAGN&Oacute;STICA (FLUJOGRAMA)</H4>     <P>Una vez que el m&eacute;dico de la familia atiende a un individuo sospechoso de NE, debe interconsultarlo con el especialista correspondiente o profesor del grupo b&aacute;sico de trabajo (GBT) (pediatr&iacute;a o medicina interna). Despu&eacute;s de constatar la presencia de las manifestaciones sugestivas de la enfermedad se valora con la comisi&oacute;n municipal, la cual despu&eacute;s de evaluarlo lo env&iacute;a para su confirmaci&oacute;n y notificaci&oacute;n a la comisi&oacute;n provincial o territorial que le corresponda (figura). </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v13n3/f1-6-397.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v13n3/f1-6-397.gif" BORDER=0 ALT="Figura"></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">FIGURA. Flujograma.</P> <H4>Seguimiento y categor&iacute;as evolutivas</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Una vez confirmado el paciente con NE y debidamente clasificado de acuerdo con la forma cl&iacute;nica (&oacute;ptica o perif&eacute;rica) y el grado de severidad (ligera, moderada o severa), el caso debe ser evaluado al mes y luego cada 3 meses durante 1 a&ntilde;o, a partir de la fecha en que se estabiliza en una de las categor&iacute;as evolutivas, y se define el criterio evolutivo para determinar el alta cl&iacute;nica. Los criterios aplicados antes del alta cl&iacute;nica se reflejan en la tabla 3. </P>     <P ALIGN="CENTER">TABLA 3.</P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=499> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="38%" VALIGN="TOP">     <P>Forma &oacute;ptica</TD> <TD WIDTH="37%" VALIGN="TOP">     <P>Forma perif&eacute;rica</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Recuperado o alcanza la visi&oacute;n anterior a la enfermedad.</TD> <TD WIDTH="38%" VALIGN="TOP">     <P>Mantiene AV entre 0,8 y 1,0 neurol&oacute;gicas subjetivas y objetivas de la enfermedad.</TD> <TD WIDTH="37%" VALIGN="TOP">     <P>Desaparici&oacute;n de manifestaciones de menor afectaci&oacute;n o los s&iacute;ntomas iniciales desaparecen o disminuyen su intensidad.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Mejorado</TD> <TD WIDTH="38%" VALIGN="TOP">     <P>Mejora la AV en 0,2 o m&aacute;s en cualquiera de los ojos.</TD> <TD WIDTH="37%" VALIGN="TOP">     <P>Cambia la categor&iacute;a inicial a una y/o cuando despu&eacute;s de mejorar aparecen nuevas manifestaciones neurol&oacute;gicas.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Igual</TD> <TD WIDTH="38%" VALIGN="TOP">     <P>No se modifican los signos y s&iacute;ntomas iniciales.</TD> <TD WIDTH="37%" VALIGN="TOP">     <P>No se modifican los s&iacute;ntomas y signos detectados en el examen inicial.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P>Empeorado</TD> <TD WIDTH="38%" VALIGN="TOP">     <P>La AV disminuye en 0,2 o m&aacute;s en cualquiera de los ojos.</TD> <TD WIDTH="37%" VALIGN="TOP">     <P>Aparecen nuevos elementos de afectaci&oacute;n lesional de otras estructuras del sistema nervioso.</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">&nbsp;     <BR> A partir del a&ntilde;o de estabilizado el paciente en una de las categor&iacute;as evolutivas de la enfermedad, se aplican los siguientes criterios de evaluaci&oacute;n: </P> <OL>      <LI>Alta cl&iacute;nica sin secuela: paciente que se recupera o se mantiene estable durante un a&ntilde;o.</LI>     <LI>Alta cl&iacute;nica con secuela: paciente que evolutivamente recupera parcialmente o no sus capacidades funcionales de estructura del sistema nervioso, pero que no presenta cambios nuevos por el per&iacute;odo de 1 a&ntilde;o.</LI>     <LI>Reca&iacute;da: Todo empeoramiento de 1 o m&aacute;s de los s&iacute;ntomas y signos enumerados en los criterios mayores para el diagn&oacute;stico de la enfermedad y que ocurra a partir del alta cl&iacute;nica.</LI>    </OL>      <P>Los criterios de evaluaci&oacute;n de la afectaci&oacute;n auditiva son: </P> <OL>      <LI>Mejor&iacute;a ligera: ganancia auditiva de 10 decibeles, tomando como referencia las cifras audiom&eacute;tricas iniciales.</LI>     <LI>Mejor&iacute;a moderada: ganancia audiom&eacute;trica de 20 decibeles, tomando como referencia las cifras audiom&eacute;tricas iniciales.</LI>     <LI>Empeoramiento: p&eacute;rdida de 10 decibeles o m&aacute;s, tomando como referencia las cifras audiom&eacute;tricas iniciales.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Recuperaci&oacute;n: ganancia audio-m&eacute;trica hasta cifras normales de 30 decibeles.</LI>    </OL>      <P>Si el enfermo durante el primer a&ntilde;o no se recupera y se mantiene s&oacute;lo mejorado o igual, debe evaluarse trimestralmente, pero si se recupera antes de los 12 meses, debe evaluarse cada 6 meses. Por otra parte, si el paciente empeora en cualquier momento de su evoluci&oacute;n o tiene una reca&iacute;da despu&eacute;s de hab&eacute;rsele dado el alta, se remitir&aacute; a la comisi&oacute;n central, as&iacute; como los pacientes que permanezcan despu&eacute;s del a&ntilde;o bajo peritaje m&eacute;dico. </P>     <P>El paciente de alta con secuela debe seguirse con una periodicidad semestral despu&eacute;s del a&ntilde;o. Una vez clasificado con secuela &oacute;ptica o perif&eacute;rica, la comisi&oacute;n municipal determinar&aacute; el grado de invalidez que presenta en ese momento. Para ello debe participar el fisiatra del &aacute;rea de salud y de acuerdo con la categor&iacute;a que se establezca se remitir&aacute; al &aacute;rea terap&eacute;utica, servicio de fisioterapia del policl&iacute;nico o centro de rehabilitaci&oacute;n especializado, seg&uacute;n corresponda. </P>     <P>El paciente con secuela &oacute;ptica ser&aacute; clasificado como de <I>baja visi&oacute;n</I> cuando tenga una visi&oacute;n de 0,3 o menos, en el ojo de mejor visi&oacute;n; en cuyo caso ser&aacute; remitido a la consulta especializada de pacientes con hipovisi&oacute;n, para rehabilitaci&oacute;n. Cuando se trate de un enfermo con visi&oacute;n superior se le indicar&aacute; el uso de espejuelos convencionales, de requerirlo, y haciendo constar que se trata de un enfermo de NE. Los pacientes con alta cl&iacute;nica sin secuelas se eval&uacute;an anualmente. </P>     <P>El m&eacute;dico de la familia desempe&ntilde;a una funci&oacute;n importante en el seguimiento del enfermo de NE pues lo visita sistem&aacute;ticamente en el hogar, identifica los factores de riesgo en el ambiente familiar y debe influir en lo posible para su control y eliminaci&oacute;n, debe mantener un contacto sistem&aacute;tico con aquellos que a pesar de insistirse en la eliminaci&oacute;n de los factores predisponentes o agravantes, no siguen las orientaciones m&eacute;dicas. Interviene, adem&aacute;s, conjuntamente con la enfermera, en el proceso de rehabilitaci&oacute;n del paciente, no s&oacute;lo desde el punto de vista f&iacute;sico sino psicol&oacute;gico y social. De igual forma ofrece seguimiento a la incorporaci&oacute;n de sus enfermos a la rehabilitaci&oacute;n. </P>     <P>Subjects headings: <B>NEURITIS/diagnosis; PATIENT CENTERED CARE; DISEASE OUTBREAKS; CUBA.</B>     <DIV ALIGN=right>    <p></P></div>     ]]></body>
</article>
