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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H3>P&aacute;gina Cultural</H3> <H2>La cruz roja y su emblema</H2> <I>    <P>Jos&eacute; Luis Santana G&oacute;mez<SUP>1</SUP> y Jos&eacute; Luis Peraza Fern&aacute;ndez.<SUP>2</SUP></P></I>      <P>Descriptores DeCS: CRUZ ROJA/historia; EMBLEMAS E INSIGNIAS. </P>     <P>Subject headings: HEADINGS: RED CROSS/history; EMBLEMS. </P>     <P>Hay en nuestra vida cotidiana elementos que, por estar presentes desde que abrimos los ojos al mundo nos parecen insignificantes y muchas veces aunque los estemos mirando no los vemos. Eso ocurre con el emblema de la Cruz Roja. Podr&aacute;n existir elementos que en esta vida cotidiana no valga la pena conocer su significado, pero este emblema universal tiene una historia tan bonita y ha salvado tantas vidas humanas en sus 133 a&ntilde;os de creado que es menester acercarnos a su origen, a su historia y a lo que &eacute;l representa. </P>     <P>El se&ntilde;alamiento de las ambulancias y de los hospitales militares es muy antiguo; sin embargo, hasta mediados del siglo XIX, cada pa&iacute;s empleaba, para esto, una bandera de color diferente: blanco en Austria, rojo en Francia, amarillo en Espa&ntilde;a y en los Estados Unidos, negro en otros lugares. Estos emblemas se conoc&iacute;an generalmente mal, de manera que apenas se les respetaba; ocurr&iacute;a a menudo que la artiller&iacute;a disparaba contra las ambulancias, que la metralla ca&iacute;a sobre furgones que transportaban a heridos y que nada se&ntilde;alaba su car&aacute;cter pac&iacute;fico.<SUP>1</SUP> </P>     <P>Adem&aacute;s, por falta de convenio especial entre los beligerantes, ning&uacute;n instrumento jur&iacute;dico proteg&iacute;a a estos emblemas: el ataque de una ambulancia era ciertamente un accidente lamentable, pero no era una violaci&oacute;n de las leyes de la guerra.<SUP>1</SUP> </P>     <P><I>Henry Dunant,</i>ciudadano suizo que estuvo presente de forma accidental en la batalla de Solferino (24 de junio de 1859, Italia) y fue testigo de una carnicer&iacute;a brutal que dur&oacute; 16 horas y donde resultaron muertos o heridos 40 000 soldados de los 300 000 que participaron en la batalla, fue el fundador del Movimiento Internacional de la Cruz Roja. <I>Dunant</I> reaccion&oacute; contra la realidad que hab&iacute;a presenciado en Solferino, donde miles de heridos yac&iacute;an sin atenci&oacute;n sanitaria adecuada y hombres convertidos en fieras los remataban a culatazo limpio.<SUP>2</SUP> </P>     <P>Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la batalla, expuso su parecer en una obra que inmediatamente fue muy conocida: <I>Recuerdo de Solferino</I>. No bien se hubo publicado este libro, se form&oacute; en Ginebra un Comit&eacute; -que bien pronto habr&iacute;a de llamarse Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR)- el que se fij&oacute; como objetivos, siguiendo las ideas de <I>Dunant, </I>suscitar en cada pa&iacute;s la fundaci&oacute;n de Comit&eacute;s de Socorro para los militares heridos, organizados con car&aacute;cter permanente, para estar dispuestos a intervenir cuando comiencen las hostilidades; y hacer que los gobiernos se comprometieran mediante un tratado, a respetar siempre las ambulancias y al personal sanitario de los ej&eacute;rcitos.<SUP>2</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ambas ideas eran totalmente nuevas, pues se estaba lejos de los Comit&eacute;s de caridad que se constitu&iacute;an espont&aacute;neamente tras las grandes batallas y cuyos socorros, por falta de preparaci&oacute;n, con la mayor frecuencia llegaban demasiado tarde. Estas nuevas Sociedades Nacionales (como se les conoce actualmente) deb&iacute;an organizarse con car&aacute;cter permanente; ya en tiempo de paz, ten&iacute;an que estar dispuestas a cumplir su misi&oacute;n; por consiguiente hab&iacute;a que formar a enfermeros voluntarios, instalar reservas de medicamentos, reunir el material y los medios de transporte adecuados; s&oacute;lo en estas condiciones los heridos recibir&iacute;an la oportuna asistencia. </P>     <P>Por otro lado, el Comit&eacute; precisaba a un compromiso solemne y permanente desde tiempo de paz que obligase al mayor n&uacute;mero de estados a garantizar la neutralidad de las ambulancias y del personal sanitario desde que comenzasen las hostilidades y durante todo el conflicto y adem&aacute;s que este principio se extendiese tambi&eacute;n para los habitantes del pa&iacute;s que acudieran a socorrer a los heridos y para los heridos mismos. As&iacute; apareci&oacute; el Convenio de Ginebra. </P>     <P>Estos 2 objetivos supon&iacute;an un se&ntilde;alamiento uniforme pues. &amp;iquest;C&oacute;mo garantizar la protecci&oacute;n de las ambulancias y del personal sanitario mientras cada Estado continuase haciendo uso de un emblema que le era propio? Por consiguiente, era necesario un signo &uacute;nico, f&aacute;cil de realizar, que pudiese reconocerse a distancia, conocido por todos e id&eacute;ntico para el amigo y para el adversario, un signo que simbolizase en todas partes el respeto a los heridos y a los miembros del personal sanitario; un signo por &uacute;ltimo, refrendado por el derecho. As&iacute; naci&oacute; el emblema de la Cruz Roja. </P>     <P>Ya en tiempos antiguos, la bandera blanca era el signo de rendici&oacute;n y de parlamento; el derecho consuetudinario prohib&iacute;a disparar contra quien, de buena fe, recurriese a su protecci&oacute;n: simbolizaba, en cierto modo, la suspensi&oacute;n del combate. </P>     <P>Si se a&ntilde;ad&iacute;a una cruz roja, la bandera ten&iacute;a una significaci&oacute;n m&aacute;s precisa, &eacute;sta ordenaba la suspensi&oacute;n del fuego, aqu&eacute;lla agregaba el mensaje de respeto debido los heridos y al personal sanitario. </P>     <P>Para que se garantizase el valor protector del signo, era necesario que as&iacute; lo sancionase el derecho; mientras cada Estado fuese libre para se&ntilde;alar sus ambulancias como desease -o que no la se&ntilde;alase en absoluto- el hecho de atacar una ambulancia no era acto il&iacute;cito, en cambio, para el Convenio de Ginebra, quien ataque deliberadamente una ambulancia protegida por el emblema del Convenio queda fuera del derecho: se expone a represalias y en caso de captura, al castigo.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Ya se vio a qu&eacute; preocupaciones respond&iacute;a la creaci&oacute;n del emblema de la Cruz Roja. El encadenamiento l&oacute;gico que va del respeto debido a los heridos hasta la aprobaci&oacute;n de un signo universal de protecci&oacute;n no apela a ninguna preocupaci&oacute;n religiosa.<SUP>4</SUP> </P>     <P>No obstante, desde 1876, algunos quisieron reconocer en el signo del Convenio de Ginebra, el s&iacute;mbolo del cristianismo; esta actitud condujo al fraccionamiento de facto del emblema y a la creaci&oacute;n de otros signos siendo algunos reconocidos en su momento, mientras otros, nunca lo fueron. Por suerte, en la actualidad, al lado de la cruz roja, s&oacute;lo est&aacute; la media luna roja que utilizan los pa&iacute;ses musulmanes. </P>     <P>Los Convenios de Ginebra de 1864, revisados en 1906, 1929 y 1949, se pueden considerar como el punto de partida del Derecho Internacional Humanitario contempor&aacute;neo y cuyas normas, de forma resumida, son las siguientes:<SUP>5</SUP> </P> <OL>      <LI>Las personas fuera de combate y las que no participan directamente en las hostilidades tienen derecho a que se respete su vida y su integridad f&iacute;sica y moral. Estas personas ser&aacute;n, en toda circunstancia, protegidas y tratadas con humanidad, sin distinci&oacute;n alguna de &iacute;ndole desfavorable.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Se proh&iacute;be matar o herir a un adversario que se rinde o que est&aacute; fuera de combate.</LI>     <LI>La parte en conflicto en cuyo poder est&eacute;n recoger&aacute; y prestar&aacute; asistencia a los heridos y enfermos. Tambi&eacute;n se proteger&aacute; al personal sanitario, los establecimientos, los medios de transporte y el material sanitario. El emblema de la Cruz Roja (de la Media Luna Roja) es el signo de esa protecci&oacute;n y debe respetarse.</LI>     <LI>Los combatientes capturados y las personas civiles que est&eacute;n en poder de la parte adversa tienen derecho a que se respeten su vida, su dignidad, sus derechos personales y sus convicciones. Ser&aacute;n protegidos contra todo acto de violencia y de represalia. Tendr&aacute;n derecho a intercambiar noticias con los respectivos familiares y a recibir socorros.</LI>     <LI>Cualquier persona se beneficiar&aacute; de las garant&iacute;as judiciales fundamentales. No se considerar&aacute; a nadie responsable de un acto que no haya cometido, ni se someter&aacute; a nadie a tortura f&iacute;sica o mental ni a castigos corporales o tratos crueles o degradantes.</LI>     <LI>Las partes en conflicto har&aacute;n distinci&oacute;n en todo tiempo, entre poblaci&oacute;n civil y combatientes, y proteger&aacute;n a la poblaci&oacute;n y los bienes civiles. No deben ser objeto de ataque ni la poblaci&oacute;n civil como tal ni las personas civiles. Los ataques se dirigir&aacute;n contra los objetivos militares.</LI>    </OL>      <P>El emblema de la Cruz Roja, quiz&aacute;s el s&iacute;mbolo m&aacute;s reconocido en el mundo de hoy d&iacute;a, no es un simple logotipo o un indicador de la atenci&oacute;n m&eacute;dica como se cree con frecuencia y como err&oacute;neamente se utiliza. </P>     <P>Este es un emblema de protecci&oacute;n y asistencia, cuyo uso correcto en &eacute;poca de paz o de conflicto se sustenta en los Convenios de Ginebra que han sido ratificados por m&aacute;s de 180 gobiernos en todo el mundo.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Este emblema puede ser utilizado de 2 maneras: en &eacute;poca de paz, como un peque&ntilde;o signo indicativo que identifica a los voluntarios de Cruz Rojas y a los edificios, materiales y veh&iacute;culos de una Sociedad Nacional para recordar que estos voluntarios y Sociedad Nacional trabajan de acuerdo con los principios fundamentales del Movimiento y que son, por tanto, s&iacute;mbolos de: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, servicio voluntario, unidad y universalidad. </P>     <P>En per&iacute;odo de conflicto armado se utiliza como signo de protecci&oacute;n, y es la manifestaci&oacute;n visible de la protecci&oacute;n que confieren los Convenios de Ginebra al personal sanitario, a sus medios de transporte y edificaciones, etc&eacute;tera. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Todo gobierno signatario de estos convenios tiene la obligaci&oacute;n de adoptar medidas para prevenir y reprimir, en todas circunstancias, cualquier uso indebido del emblema. Cabe se&ntilde;alar, por ejemplo, que los m&eacute;dicos, dispensarios, cl&iacute;nicas o farmacias no est&aacute;n autorizadas para utilizarlo en sus se&ntilde;alizaciones o con fines comerciales. </P>     <P>La Sociedad Nacional Cubana de la Cruz Roja, una de las m&aacute;s antiguas de latinoam&eacute;rica, fundada en 1909, se encuentra enfrascada en el perfeccionamiento de sus funciones, una de las cuales es rescatar el respeto a su emblema. Cuba es signataria de los Convenios de Ginebra desde 1954. </P>     <P>Todos y cada uno de nosotros puede preservar y fortalecer el valor del emblema que ma&ntilde;ana puede salvar nuestras vidas. </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Bugnion F. El emblema de la Cruz Roja. Ginebra: CICR, 1977:8-20.</LI>    <!-- ref --><LI>Santana J L. Henry Dunant y el Socorro Mundial. Bohemia 1996 (7 de junio), 12:20-21.</LI>    <!-- ref --><LI>Bugnion F. El derecho de la Cruz Roja. Rev Int Cruz Roja 1995;131:535-66.</LI>    <!-- ref --><LI>Pictet J S. La doctrina de la Cruz Roja. Ginebra: CICR 1962:2- -15.</LI>    <!-- ref --><LI>Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja: Normas fundamentales de los convenios de Ginebra y de sus protocolos adicionales. Ginebra: CICR, 1983.</LI>    </OL>      <P>Dr. <I>Jos&eacute; Luis Santana G&oacute;mez</I>. Calzada No 51, esquina a 13, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.     ]]></body>
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