<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21251997000500014</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Climaterio y menopausia: importancia de su atención en el nivel primario]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lugones Botell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintana Riverón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Tania Y]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cruz Oviedo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yolanda]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Policlínico Docente 26 de Julio  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Departamento de la Facultad Finlay-Albarrán  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>1997</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>1997</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<numero>5</numero>
<fpage>494</fpage>
<lpage>503</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21251997000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21251997000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21251997000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realiza una revisión relacionada con el climaterio y la menopausia donde se relacionan sus bases anatomofisiológicas con los diversos aspectos biológicos, psicosociales, sexuales y con las enfermedades crónicas no transmisibles y el cáncer ginecológico, en la que se resalta la necesidad de una atención diferenciada y especializada, así como integral, de estas mujeres, por la importancia que tiene mejorar la calidad y el estilo de vida para hacer prevención y promoción de salud.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A review concerning climateric and menopause is made and their anatomophysiological bases are related to the different biological psychosocial and sexual aspect and to non-communicable chronic disease and gynecological cancer. it is stressed the need of giving these women a diferentiated, specialized and com0prenhensive attention so as to improve their quality of life and their life style and to prevent diseases and promote health.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[CLIMATERIO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CLIMATERIO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MENOPAUSIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MENOPAUSIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ATENCION PRIMARIA DE SALUD]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MEDICOS DE FAMILIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[TRASTORNOS PSICOFISIOLOGICOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ROL DE MEDICO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CONDUCTA SEXUAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD DE LAS MUJERES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CALIDAD DE VIDA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CLIMATERIC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CLIMATERYC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MENOPAUSE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MENOPAUSE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PRIMARY HEALTH CARE PHYSICIAN]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[FAMILY]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PHYSIOLOGIC DISORDERS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PHYSICIANS ROLE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SEX BEHAVIOR]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[WOMEN HEALTH]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[QUEALITY OF LIFE]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H2>Climaterio y menopausia: importancia de su atenci&oacute;n en el nivel primario</H2>     <P><A HREF="#cita"><I>Miguel Lugones Botell,<SUP>1</SUP> Tania Y. Quintana River&oacute;n<SUP>2</SUP> y Yolanda Cruz Oviedo<SUP>3</sup></I></A>     <BR> &nbsp; </P>     <P>RESUMEN: Se realiza una revisi&oacute;n relacionada con el climaterio y la menopausia donde se relacionan sus bases anatomofisiol&oacute;gicas con los diversos aspectos biol&oacute;gicos, psicosociales, sexuales y con las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles y el c&aacute;ncer ginecol&oacute;gico, en la que se resalta la necesidad de una atenci&oacute;n diferenciada y especializada, as&iacute; como integral, de estas mujeres, por la importancia que tiene mejorar la calidad y el estilo de vida para hacer prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de salud. </P>     <P>Descriptores DeCS: CLIMATERIO/fisiolog&iacute;a; CLIMATERIO/psicolog&iacute;a; MENOPAUSIA/fisiolog&iacute;a; MENOPAUSIA/psicolog&iacute;a; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; MEDICOS DE FAMILIA; TRASTORNOS PSICOFISIOLOGICOS; ROL DE MEDICO; CONDUCTA SEXUAL; SALUD DE LAS MUJERES; CALIDAD DE VIDA.</P>     <P>Desde principios de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70, el Ministerio de Salud P&uacute;blica identifica y prioriza al grupo poblacional de la mujer y el ni&ntilde;o con el m&aacute;s alto grado de atenci&oacute;n.<SUP>1</SUP> El programa maternoinfantil y sus resultados de todos conocidos, son un ejemplo de las posibilidades que brinda aunar todos los esfuerzos en la consecuci&oacute;n de un objetivo estrat&eacute;gico tan importante como &eacute;se. Hoy, evidentemente, este programa est&aacute; consolidado, y su efectividad ha determinado los cambios favorables ocurridos en el estado de salud de la poblaci&oacute;n. </P>     <P>Las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles y el c&aacute;ncer constituyen hoy las primeras causas de muerte en nuestro pa&iacute;s<SUP>1</SUP> y se convierten en el objetivo estrat&eacute;gico de mayor prioridad para, mediante su reducci&oacute;n, lograr nuevas transformaciones en el estado de salud, acordes con el nivel de desarrollo de nuestra salud p&uacute;blica. </P>     <P>Si tomamos en consideraci&oacute;n que el individuo enferma fundamentalmente debido a enfermedades cr&oacute;nicas que se manifiestan por el debilitamiento de &eacute;ste en la lucha contra innumerables agentes estresores, el enfoque del estr&eacute;s resulta id&oacute;neo para la prevenci&oacute;n de esas afecciones. </P>     <P>El climaterio y la menopausia se consideran dentro de los procesos psicofisiol&oacute;gicos, de causa endocrina, mediados por el estr&eacute;s y con manifestaciones severas de &eacute;ste,<SUP>2</SUP> tales como irritabilidad, alteraciones del sue&ntilde;o, frecuencia card&iacute;aca acelerada, dolores de cabeza, necesidad de tranquilizadores o hipn&oacute;ticos, signos de ansiedad (sudor, temor, agitaci&oacute;n) y depresi&oacute;n (olvido, tristeza, astenia, etc&eacute;tera), entre otros. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Con este enfoque, se hace evidente lo importante que resulta la labor preventiva, dirigida, en lo fundamental, hacia la limitaci&oacute;n, y cuando sea posible, hacia la eliminaci&oacute;n de estresores f&iacute;sicos y psicofisiol&oacute;gicos. La detecci&oacute;n de estos agentes causales de estr&eacute;s por el m&eacute;dico, deber&aacute; realizarse con un enfoque sist&eacute;mico, conociendo al individuo y al medio donde vive. </P>     <P>Por otra parte, es de todos conocido que el c&aacute;ncer ginecol&oacute;gico est&aacute; entre las causas m&aacute;s frecuentes de muerte en la poblaci&oacute;n femenina<SUP>3</SUP> y algunos de ellos como el adenocarcinoma de endometrio y el de mama aparecen con mayor frecuencia en las edades perimenop&aacute;usicas. Seg&uacute;n aparece en el documento de los Objetivos, Prop&oacute;sitos y Directrices para incrementar la salud de la Poblaci&oacute;n Cubana del Ministerio de Salud P&uacute;blica hasta el a&ntilde;o 2000, uno de los aspectos principales es la disminuci&oacute;n de la mortalidad por c&aacute;ncer, adem&aacute;s del control de las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles. </P>     <P>Hoy se considera que el 95 % de las mujeres de los pa&iacute;ses desarrollados deben pasar por la etapa del climaterio. En virtud de los logros alcanzados en nuestra salud p&uacute;blica, es de esperar que cerca de 4 millones de mujeres alcancen la edad de la menopausia,<SUP>4</SUP> lo que de por s&iacute; solamente justificar&iacute;a la necesidad del estudio de las modificaciones cl&iacute;nicas y su repercusi&oacute;n ps&iacute;quica y social que ocurren en esta etapa de la vida para su debida atenci&oacute;n. </P>     <P>Es bueno recordar que los problemas de salud que enfrenta el m&eacute;dico de la familia en la atenci&oacute;n primaria no son meramente biol&oacute;gicos o psicol&oacute;gicos puros, sino que hay una mezcla compleja de componentes f&iacute;sicos, ps&iacute;quicos y sociales<SUP>5</SUP> y esta etapa de la vida es rica en manifestaciones en estos 3 aspectos. </P>     <P>Lo anteriormente se&ntilde;alado y otras consideraciones a las que nos referiremos m&aacute;s adelante, justifican plenamente la prioridad y la debida atenci&oacute;n que debe d&aacute;rsele a esta etapa de la vida y donde la atenci&oacute;n primaria desempe&ntilde;a una funci&oacute;n fundamental. </P> <H4>CONCEPTOS</H4>     <P>Consideramos importante, antes de continuar, definir los conceptos, pues en ocasiones hemos visto usarlos de forma incorrecta inclusive por m&eacute;dicos y/o personal de la salud y hasta con faltas ortogr&aacute;ficas y de dicci&oacute;n. </P>     <P><B>Climaterio:</b> Comprende el per&iacute;odo durante el cual se pasa de la vida reproductiva a la no reproductiva, o sea, que se&ntilde;ala una transici&oacute;n.<SUP>6,7</SUP> El climaterio se divide en 3 etapas (figura): </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v13n5/f1-14597.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v13n5/f1-14597.gif" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">FIGURA. <B>Per&iacute;odos del climaterio.</b></P>    <P> <B>Premenopausia:</b> Comprende desde el inicio de los s&iacute;ntomas climat&eacute;ricos hasta la menopausia. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Menopausia:</b> Despu&eacute;s de 12 meses de amenorrea continua. </P>     <P><B>Posmenopausia:</b> Per&iacute;odo entre 5 y 10 a&ntilde;os subsiguientes a la ocurrencia de la menopausia. </P>     <P>La edad de aparici&oacute;n de la menopausia es variable. Se acepta que puede ocurrir entre 35 y 55 a&ntilde;os, como promedio 50 a&ntilde;os. Por debajo de los 40 a&ntilde;os se considera temprana y por encima de los 52, tard&iacute;a. En ambos casos, el m&eacute;dico debe priorizar la atenci&oacute;n para identificar las causas.<SUP>8</SUP> </P>     <P>Estudios exploratorios revelan para Cuba una edad promedio de menopausia de 47 a&ntilde;os.<SUP>8</SUP> </P>     <P>Se ha sugerido que antes de los 45 a&ntilde;os, el 30 % de las mujeres ha dejado de menstruar y que despu&eacute;s de los 55, el 2 %, aproximadamente, sigue menstruando. En nuestro medio es raro encontrar pacientes con menopausia precoz;<SUP>9</SUP> en otros estudios se ha comunicado una frecuencia del 1,6 %.<SUP>10</SUP> </P>     <P>Entre los factores que influyen en la aparici&oacute;n de &eacute;sta, se se&ntilde;alan: </P>  <UL>     <LI>Herencia. </LI>     <LI>Raza: Las mediterr&aacute;neas y n&oacute;rdicas la tienen m&aacute;s temprano. </LI>     <LI>H&aacute;bito de fumar: Adelanta la edad de aparici&oacute;n de la menopausia. </LI>     <LI>Otros: Estado civil, categor&iacute;a laboral, nivel socioecon&oacute;mico, obesidad, uso de anticoncepci&oacute;n hormonal, etc&eacute;tera. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>  <H4>BASES ANATOMOFISIOL&Oacute;GICAS</H4>     <P>Hasta fechas relativamente recientes eran escasos los conocimientos de los cambios hormonales que afectan a las mujeres en el climaterio. Con la creaci&oacute;n de nuevos m&eacute;todos que permiten medir niveles circulantes de hormonas, as&iacute; como su metabolismo, interconversi&oacute;n y producci&oacute;n, es posible definir mejor las alteraciones endocrinas que ocurren en este per&iacute;odo. </P>     <P>El climaterio es la consecuencia de una menor actividad endocrina del ovario, sobre todo de los estr&oacute;genos. La menopausia se produce al interrumpirse el ciclo ov&aacute;rico.<SUP>11</SUP> En el climaterio se producen cambios anatomofuncionales primarios de los ovarios,<SUP>12</SUP> pero estudios recientes demuestran que con la edad se producen cambios a nivel hipot&aacute;lamo-hipofisario e incluso cerebral, que contribuyen a la p&eacute;rdida de los ciclos reproductivos y que son consecuencia del fallo ov&aacute;rico.<SUP>13</SUP> En las etapas de transici&oacute;n (premenopausia y menopausia) se pueden hallar concentraciones de las hormonas de la reproducci&oacute;n similares a las del per&iacute;odo reproductivo.<SUP>14.</SUP> </P>     <P>El ciclo ov&aacute;rico se interrumpe porque se agota la reserva foliculog&eacute;nica, es decir, porque los fol&iacute;culos primordiales se acaban. Al bajar los estr&oacute;genos se produce una p&eacute;rdida del <I>feedback</I> negativo sobre el hipot&aacute;lamo, y las gonadotropinas. Los fen&oacute;menos cl&iacute;nicos, como veremos m&aacute;s adelante, tienen mucho que ver con el desequilibrio entre estradiol y gonadotropinas. </P> <H4>Ovario</H4>     <P>Hacia los 40 a 45 a&ntilde;os &eacute;ste va perdiendo su capacidad de ovular y entra de nuevo, lo mismo que antes de la nubilidad, en una fase de ciclos anovulatorios fisiol&oacute;gicos. Pero al mismo tiempo, los primordios son cada vez m&aacute;s escasos. El c&oacute;mo de los casi 2 millones de primordios que tiene el feto de 5 meses y de los casi 1 mill&oacute;n que tiene la reci&eacute;n nacida se pasa a cero, se debe, no a las sucesivas ovulaciones, que son lo de menos, sino al fen&oacute;meno de atresia.<SUP>11</SUP> Despu&eacute;s de los 35 a&ntilde;os de edad, el ovario disminuye de tama&ntilde;o y peso y contiene menos ovocitos y estructuras foliculares y m&aacute;s fol&iacute;culos atr&eacute;sicos en degeneraci&oacute;n.<SUP>7</SUP> La atresia se hace cada vez m&aacute;s intensa cuando al ovario envejece; y llega un momento en que, faltando los elementos b&aacute;sicos del ciclo, que son los fol&iacute;culos primordiales o primordios, el ciclo se termina. As&iacute; el ovario de la climat&eacute;rica, m&aacute;s que un ovario sin secreci&oacute;n es un ovario sin ciclo. Al no madurar fol&iacute;culos, no hay estr&oacute;genos ni inhibina y al no formarse cuerpos amarillos, no hay progesterona. Pero el tejido intersticial, fibroso, sigue siendo muy abundante y, excitado por la LH que ahora est&aacute; aumentado, forma andr&oacute;genos. As&iacute;, el ovario climat&eacute;rico deja de formar estradiol y progesterona, pero forma testosterona y androstendiona. </P> <H4>Hip&oacute;fisis</H4>     <P>Ya hemos se&ntilde;alado que la falta de <I>feedback</I> estrog&eacute;nico a trav&eacute;s del hipot&aacute;lamo, dispara la hip&oacute;fisis con aumento de FSH y LH. El primero es m&aacute;s precoz, pero luego se igualan. La elevaci&oacute;n de los niveles de FSH constituye uno de los primeros signos del envejecimiento de la funci&oacute;n reproductiva en el ser humano; el aumento de ambas caracterizan el estadio hipergonadotr&oacute;pico propio de la posmenopausia.<SUP>15</SUP> No hay referencias en la literatura acerca del valor del &iacute;ndice LH/FSH durante el climaterio.<SUP>9</SUP> No hay tampoco consenso en cuanto al efecto del climaterio sobre los niveles de prolactina; se han comunicado niveles disminuidos,<SUP>16</SUP> pero tambi&eacute;n se ha informado una secreci&oacute;n normal incluso hasta una &eacute;poca bien avanzada del climaterio.<SUP>17</SUP> </P>     <P>Los cambios en la hip&oacute;fisis y el hipot&aacute;lamo repercuten sobre el equilibrio de las monoaminas del SNC y son la causa de los sofocos, cambios de car&aacute;cter y otras alteraciones ps&iacute;quicas de la climat&eacute;rica mal comprendidos todav&iacute;a. </P> <H4>Otras hormonas</H4>     <P>La falta de estr&oacute;genos eleva la paratohormona y desciende la calcitonina, resultando de aqu&iacute; una movilizaci&oacute;n de calcio y una tendencia a la disminuci&oacute;n de la masa &oacute;sea. Por otra parte, el descenso de los estr&oacute;genos produce alteraciones en el perfil lip&iacute;dico, que se caracterizan por una elevaci&oacute;n de las lipoprote&iacute;nas de baja densidad (DLD), formadas fundamentalmente por colesterol y por un descenso de las lipoprote&iacute;nas de alta densidad (HDL).<SUP>8,11</SUP> </P> <H4>DESCRIPCI&Oacute;N CL&Iacute;NICA</H4>     <P>Se puede distinguir, para su mejor comprensi&oacute;n, en cambios locales, en el aparato genital, y cambios generales en el resto del organismo. </P> <H4>Cambios locales</H4>     <P><B>Ovarios y trompas:</b> Ya se&ntilde;alamos que despues de los 35 a&ntilde;os de edad el ovario disminuye de tama&ntilde;o y peso y ocurre el fen&oacute;meno de atresia. Los ovarios no solamente se empeque&ntilde;ecen sino que su superficie se arruga (ova-rios giratus). Hacia los 55 o 60 a&ntilde;os, los ovarios no son mayores que una almendra. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La trompa se atrofia y se retrae progresivamente y el ligamento suspensorio del ovario tambi&eacute;n se retrae, por lo que &eacute;ste se eleva en la fosa il&iacute;aca. </P>     <P><B>&Uacute;tero y vagina:</b> Igualmente el &uacute;tero se atrofia y se reduce su tama&ntilde;o y el endometrio deja de menstruar y se retrae, aunque no debemos olvidar que a veces persiste en proliferaci&oacute;n y hasta con hiperplasia. La vagina se adelgaza y atrofia y en su exudado desaparecen las c&eacute;lulas glucog&eacute;nicas y carbopicn&oacute;ticas. Adem&aacute;s, hay sequedad vaginal,dispareunia y prurito. </P>     <P><B>Vulva, perin&eacute; y ligamentos:</b> En la vulva se atrofian los labios mayores y menores que permite, en mujeres delgadas, observar la hendidura vulvar desde el exterior. Con frecuencia la mucosa vulvar al tiempo que se atrofia se hace blanquecina y sus rugosidades desaparecen. El perin&eacute; tambi&eacute;n se relaja, pues como se sabe los m&uacute;sculos perineales conservan su funci&oacute;n y su tono por la acci&oacute;n de los estr&oacute;genos. Otro tanto ocurre con los ligamentos del &uacute;tero, en especial los retin&aacute;culos que se relajan y atrofian. La consecuencia de todo esto es que la mujer se hace propensa a los prolapsos y descensos de los genitales, con s&iacute;ntomas tales como tenesmo vesical, disuria, incontinencia urinaria, etc&eacute;tera. </P> <H4>CAMBIOS GENERALES</H4>     <P>Ya hemos se&ntilde;alado que el cese de la funci&oacute;n ov&aacute;rica produce una disminuci&oacute;n hormonal de estr&oacute;genos, espec&iacute;ficamente el estradiol que es el m&aacute;s potente y que expresa con s&iacute;ntomas caracter&iacute;sticos muy conocidos llamado s&iacute;ndrome climat&eacute;rico que se presenta en 2 de cada 3 mujeres<SUP>8</SUP> y los m&aacute;s frecuentes son los siguientes:<SUP>18-21</SUP> sofocos, sudoraciones, palpitaciones, parestesias, n&aacute;useas, cefalea, insomnio y v&eacute;rtigos. La aparici&oacute;n de los calores se ve favorecida por el estr&eacute;s, el calor, el alcohol y el ayuno. En nuestro medio, las crisis vasomotoras afectan el 80 % de las mujeres en esta etapa,<SUP>8</SUP> y guardan relaci&oacute;n directa, como ya se&ntilde;alamos, con los disturbios endocrinos.<SUP>22,23</SUP> Se ha referido la secuencia calor-taquicardia-enrojecimiento-fr&iacute;o con caracter&iacute;sticas de aparici&oacute;n nocturnas y que pueden sucederse con una frecuencia de 3 a 10 en 24 horas. </P>     <P><B>Constituci&oacute;n femenina:</b> Suele modificarse en esta etapa con tendencia a la obesidad en la mayor&iacute;a de las mujeres, aunque en algunas hay adelgazamiento. Los caracteres sexuales tienden a atrofiarse y a veces se marca una tendencia a la virilizaci&oacute;n (virilismo climat&eacute;rico). </P>     <P><B>Cambios digestivos:</b> Consisten fundamentalmente en dispepsias, muchas veces atribuidas a alteraciones hep&aacute;ticas o del colecisto y que, en realidad, no son m&aacute;s que trastornos <I>sui g&eacute;neris</I> del climaterio. Hay tambi&eacute;n disquecia, sensaci&oacute;n de bola epig&aacute;strica y a veces meteorismo. </P>     <P><B>Cambios circulatorios:</b> Con frecuencia la mujer es propensa al dermografismo, hiperemias cut&aacute;neas y vasospasmos. Hay tendencia a la hipertensi&oacute;n, sofocos, como ya se&ntilde;alamos, y alteraciones en el riego de los miembros con parestesia. </P>     <P><B>Trastornos nerviosos:</b> Hay gran inestabilidad ps&iacute;quica, a la cual nos referiremos, cambios de car&aacute;cter, irritabilidad, insomnio, etc&eacute;tera. </P> <H4>CARACTER&Iacute;STICAS PSICOSOCIALES</H4>     <P>Los trastornos del psiquismo son importantes. Generalmente la menopausia se ha asociado siempre con cambios de car&aacute;cter y labilidad afectiva, llanto f&aacute;cil, ansiedad, falta de comunicaci&oacute;n, preocupaci&oacute;n por la salud y necesidad de comprensi&oacute;n y apoyo.<SUP>24,25</SUP> De todos los s&iacute;ntomas, el m&aacute;s frecuente es la depresi&oacute;n<SUP>26</SUP> que se asocia con trastornos del metabolismo del tript&oacute;fano por la falta de estr&oacute;genos, pues los estr&oacute;genos aumentan el cortisol s&eacute;rico y &eacute;ste la triptofanciclooxigenasa que transforma el hidroxitript&oacute;fano en serotonina. Una falta de esta &uacute;ltima es la que genera depresi&oacute;n.<SUP>26</SUP> </P>     <P>Independientemente de lo se&ntilde;alado desde el punto de vista biol&oacute;gico, en esta etapa de la vida es frecuente que ya los hijos son mayores y abandonan el hogar y la mujer, sobre todo si es ama de casa, se siente sin misi&oacute;n, sin cometido. Ocurre lo que se ha dado en llamar el s&iacute;ndrome del nido vac&iacute;o que a&ntilde;ade una carga ps&iacute;quica negativa al cuadro que tiene y esta expresi&oacute;n psicoconductual puede expresarse en forma de "celos" de mayor o menor intensidad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Es importante tambi&eacute;n en esta etapa de la vida la comparaci&oacute;n que muchas veces hace la mujer en relaci&oacute;n con los est&aacute;ndares de vida en que se ha desenvuelto y que le sirven de referencia,<SUP>8</SUP> donde ella misma valora sus capacidades f&iacute;sicas, mentales, rasgos de belleza, etc&eacute;tera. En conclusi&oacute;n, hay una disminuci&oacute;n de su satisfacci&oacute;n personal y por tanto de su autoestima. Tambi&eacute;n surgen preocupaciones de &iacute;ndole laboral y econ&oacute;micas, donde ella se ve menos apta para el trabajo y tiene cerca la jubilaci&oacute;n, situaci&oacute;n que la pone en desventaja en el contexto familiar. </P> <H4>SEXUALIDAD</H4>     <P>Para algunas culturas, el sexo termina junto con las menstruaciones. A&uacute;n en las sociedades m&aacute;s desarrolladas hay prejuicios con la menopausia y su efecto sobre las conductas sexuales. </P>     <P>La sexualidad es, como se sabe, algo mucho m&aacute;s extenso que las relaciones sexuales de la pareja. Abarca un amplio arco de fen&oacute;menos emocionales, corporales, intelectuales, &eacute;ticos, ps&iacute;quicos y sociales que configuran la existencia del individuo. </P>     <P>Al llegar la etapa del climaterio, estas dimensiones vitales de la mujer se ven afectadas de un modo endocrino, dado por la disminuci&oacute;n de los estr&oacute;genos, de un modo genital, dado por los cambios anat&oacute;micos propios de esa edad (prolapsos, sequedad vaginal, dispareunia, etc&eacute;tera), en la din&aacute;mica de la pareja, donde pueden haber disfunciones en la relaci&oacute;n, y por la aparici&oacute;n de enfermedades cr&oacute;nicas como hipertensi&oacute;n arterial, operaciones generales o ginecol&oacute;gicas (mastectom&iacute;a, histerectom&iacute;a, etc&eacute;tera). Todo esto afecta a la mujer desde el punto de vista ps&iacute;quico y nervioso y, finalmente, su expresi&oacute;n social suele cambiar, por lo que los factores psicososiales y familares son determinantes fundamentales de las posibles alteraciones que puedan surgir. </P>     <P>Si a lo anteriormente se&ntilde;alado a&ntilde;adimos los cambios en la esfera afectiva que ocurren con frecuencia en esta etapa tales como ansiedad, depresi&oacute;n, sentimientos de culpabilidad, disminuci&oacute;n de la autoestima, temores a las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y temor al embarazo, se comprende la importancia que tiene abordar esta esfera en el climaterio. </P>     <P>Adem&aacute;s, algunos aspectos de la respuesta sexual se modifican en el climaterio. Disminuye la tensi&oacute;n muscular, el rubor y la intensidad del orgasmo en la mujer. La excitaci&oacute;n es m&aacute;s lenta, la erecci&oacute;n del pez&oacute;n es menos intensa y hay disminuci&oacute;n de la secreci&oacute;n vaginal. El hombre, por su parte, necesita m&aacute;s est&iacute;mulo para la erecci&oacute;n. </P>     <P>Tambi&eacute;n la p&eacute;rdida de atractivo f&iacute;sico o la creencia de que la pobre respuesta se corresponde con falta de cari&ntilde;o, puede alterar la relaci&oacute;n sexual, as&iacute; como la falta de comunicaci&oacute;n.<SUP>27,28.</SUP> </P>     <P>No obstante, es importante saber que en esta etapa de transici&oacute;n en la vida de las mujeres, &eacute;stas contin&uacute;an teniendo deseos y disfrutan del sexo, y que las normas, h&aacute;bitos y costumbres determinan en gran medida su conducta sexual. </P>     <P>Se ha destacado la necesidad y la importancia de mantener la sexualidad en estas pacientes, pues estudios realizados han demostrado que el sexo reduce la tensi&oacute;n, hace que la mujer se sienta m&aacute;s plena y m&aacute;s deseable, ayuda a dormir y proporciona un desahogo f&iacute;sico para las emociones.<SUP>8</SUP> </P> <H4>LAS ENFERMEDADES CR&Oacute;NICAS</H4>     <P>La hipertensi&oacute;n arterial, la obesidad y la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica son afecciones cuya morbilidad aumenta durante el climaterio y constituyen la mayor causa de muerte para la mujer en las sociedades desarrolladas.<SUP>8,29</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Es bien sabido que la mujer tiene mucho menos propensi&oacute;n que el hombre al infarto del miocardio. Esta relativa inmunidad se debe a los estr&oacute;genos y su acci&oacute;n sobre la lipidemia. Los estr&oacute;genos elevan la HDL y disminuyen el LDL y el VLDL por lo que la tendencia a la aterosclerosis y la obstrucci&oacute;n coronaria disminuye con ellos. Las variaciones en el perfil lip&iacute;dico que ocurre en la menopausia por disminuci&oacute;n de los estr&oacute;genos y que aumentan las lipoprote&iacute;nas de baja densidad (LDL) formadas fundamentalmente por colesterol y disminuyen las de alta densidad (HDL) se asocia con la mayor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y arteriosclerosis.<SUP>30</SUP> </P> <H4>RIESGO DE C&Aacute;NCER</H4>     <P>Hay un grupo de neoplasias genitales, singularmente las de endometrio, ovario y mama que tienen su m&aacute;xima frecuencia de aparici&oacute;n entre los 50 y los 60 a&ntilde;os.<SUP>26</SUP> </P>     <P>En el c&aacute;ncer de mama, la mayor&iacute;a de las publicaciones muestran relaci&oacute;n entre la edad de la menarqu&iacute;a y el riesgo de padecer de c&aacute;ncer de mama y los mismo ocurre en las mujeres que tienen la menopausia por encima de los 52 a&ntilde;os. </P>     <P>La obesidad se asocia con esta neoplasia, por favorecer la producci&oacute;n perif&eacute;rica de estr&oacute;genos; esta asociaci&oacute;n es m&aacute;s evidente en las posmenop&aacute;usicas.<SUP>3</SUP> </P>     <P>En el adenocarcinoma de endometrio se se&ntilde;ala un incremento de la incidencia de carcinoma en mujeres que padecieron de metrorragias en la &eacute;poca de la menopausia; se supone que se trata de hemorragias anovulatorias con producci&oacute;n de estr&oacute;genos no compensados por la secreci&oacute;n de progest&aacute;geno. Igualmente la obesidad es un factor importante en la producci&oacute;n de esta neoplasia y ya hemos se&ntilde;alado la tendencia que tiene la mujer a la obesidad en la menopausia. </P>     <P>En relaci&oacute;n con el c&aacute;ncer de ovario se se&ntilde;ala que la relaci&oacute;n existente es puramente circunstancial.<SUP>26</SUP> </P> <H4>OSTEOPOROSIS</H4>     <P>Hay 2 formas de osteoporosis, una, la involutiva o senil, que se debe s&oacute;lo a la edad y que es igual en el hombre y la mujer y la verdadera osteoporosis climat&eacute;rica que es consecuencia tard&iacute;a de la falta de estr&oacute;genos.<SUP>26</SUP> </P>     <P>La osteopororis no es una descalcificaci&oacute;n del hueso sino una p&eacute;rdida de la masa &oacute;sea que trae como consecuencia la falta de dep&oacute;sito calc&aacute;reo, la fragilidad del hueso y las fracturas. </P>     <P>La complicaci&oacute;n m&aacute;s frecuente es la de las v&eacute;rtebras, as&iacute; como la de la extremidad distal del radio y, sobre todo, la de la cadera, con un aumento grande de la morbilidad y la mortalidad. La osteoporosis es m&aacute;s frecuente en la mujer (70 %) que en el hombre (30 %) y es la causa m&aacute;s com&uacute;n de fracturas en la tercera edad. </P>     <P>La osteoporosis no se comprende bien sin conocer el proceso constante de reabsorci&oacute;n del hueso mediante los osteoclastos y de su regeneraci&oacute;n gracias a los osteoblastos.<SUP>26</SUP>. En la infancia, en el per&iacute;odo de crecimiento, predominan la acci&oacute;n de los osteoblastos, mientras en la posmenop&aacute;usica predomina la acci&oacute;n de los osteoclastos. Esta p&eacute;rdida de la capacidad regenerativa del hueso se relaciona con la p&eacute;rdida del col&aacute;geno y est&aacute; en dependencia de los estr&oacute;genos, pues &eacute;stos aumentan la calcitonina. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La osteoporosis aumenta con el reposo; si se realiza ejercicio f&iacute;sico disminuye notablemente la salida de calcio del hueso. Los mismo ocurre con el h&aacute;bito de fumar, que tambi&eacute;n saca calcio del hueso. </P> <H4>Consideraciones finales</H4>     <P>En cada uno de los aspectos que hemos revisado en relaci&oacute;n con el climaterio, se hace evidente que producen modificaciones y limitan la calidad y la expectativa de vida de la mujer con una gran morbilidad y mortalidad. </P>     <P>Tan importante como resulta para el m&eacute;dico de la atenci&oacute;n primaria conocer este proceso en su totalidad, visto desde todas sus dimensiones biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas y sociales, tambi&eacute;n lo es para la propia paciente. En este sentido hay que individualizar a cada mujer en la amplia dimensi&oacute;n de su personalidad. </P>     <P>La mujer climat&eacute;rica pertenece a un grupo social particular con un perfil epidemiol&oacute;gico que lo caracteriza, por lo que debe recibir una atenci&oacute;n especializada y diferenciada en esta etapa tan importante de la vida donde, como hemos visto y es f&aacute;cil inferir, tanto se puede hacer en prevenci&oacute;n y en promoci&oacute;n de salud.     <BR> &nbsp; </P><DIR>  <B>    <P>SUMMARY: A review concerning climateric and menopause is made and their anatomophysiological bases are related to the different biological psychosocial and sexual aspect and to non-communicable chronic disease and gynecological cancer. it is stressed the need of giving these women a diferentiated, specialized and com0prenhensive attention so as to improve their quality of life and their life style and to prevent diseases and promote health.</P></B>      <P>Subject headings:<B> CLIMATERIC/physiology; CLIMATERYC/physiology; MENOPAUSE/physiology; MENOPAUSE/physiology; PRIMARY HEALTH CARE PHYSICIAN, FAMILY; PHYSIOLOGIC DISORDERS; PHYSICIANS ROLE; SEX BEHAVIOR; WOMEN HEALTH; QUEALITY OF LIFE.</b></P></DIR>  <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Objetivos, prop&oacute;sitos y directrices para incrementar la salud de la poblaci&oacute;n cubana 1992 - 2000. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(3):271-8.</LI>    <!-- ref --><LI>Hern&aacute;ndez Mesa N, An&iacute;as Calder&oacute;n J. Estr&eacute;s. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(3): 261-70.</LI>    <!-- ref --><LI>Cabezas Cruz E. Epidemiolog&iacute;a del c&aacute;ncer ginecol&oacute;gico. Rev Cubana Med Gen Integr 1994;10(1):9-16.</LI>    <!-- ref --><LI>Navarro Despaigne D, Duany Navarro A, P&eacute;rez Xiqu&eacute;s T, Oduardo P&eacute;rez A, M&eacute;ndez Pelegr&iacute;n ME. Caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas y sociales de la mujer en etapa climat&eacute;rica. Rev Cubana Endocrinol 1996;7(1):10.</LI>    <!-- ref --><LI>D&iacute;az Novas J, Fern&aacute;ndez Sacasas J, Guerrero Figueredo A. El diagn&oacute;stico en la atenci&oacute;n primaria. Rev Cubana Med Gen Integr 1993;9( 2):151.</LI>    <!-- ref --><LI>Al Azzawi F. Endocrinological aspects of menopause. Br Med Bull 1992;48:262-75.</LI>    <!-- ref --><LI>Colston Wentz A. Tratamiento de la menopausia. En: Novak E. Tratado de Ginecolog&iacute;a de Novak. 11ed. M&eacute;xico, DF. Interamericana, 1991:349-88.</LI>    <!-- ref --><LI>Navarro D, Artiles. La menopausia no es el fin de la vida. Rev Sexol Soc 1996;5:35-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Lozano E, Padr&oacute;n M&aacute;s J, Seuc A. Caracter&iacute;sticas generales y hormonas de la reproducci&oacute;n en la mujer posmenop&aacute;usica. Rev Cubana Endocrinol 1995;6(1):33.</LI>    <!-- ref --><LI>Stanford JL, Hatge P, Brinton LA, Hoover RN, Brookmeyer R: Factors influencing the age of natural menopause. J Chronic Dis 1987;40:995-1002.</LI>    <!-- ref --><LI>Botella Llusi&aacute; J. La vida sexual de la mujer. Climaterio. En: Tratado de ginecolog&iacute;a. Madrid:Ediciones D&iacute;az de Santos, 1993;78-81.</LI>    <!-- ref --><LI>Richardson R, Senikas V, Nelson JF. Folicular depletion during the menopausal transition: evidence for accelerated loss and ultimate exhaustion. J Clin Endocrinol Metab 1987; 65:1231-7.</LI>    <!-- ref --><LI>Wise PM, Scarbrough K, Larson GH, Lloyd JM, Weiland N, Chiu S. Neuroendocrine influences on aging of the female reproductive system. Front Neuroendocrinol 1991;12:323-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Sherman BM, West JH, Korenman SG: The menopausal transition: analisis of LH FSH, estradiol and progesterone concentrations during menstrual cycles. J Clin Endocrinol Metabol 1996;42:629-36.</LI>    <!-- ref --><LI>Yen SS. The biology of menopause. J. Reprod Med 1977;18:287-96.</LI>    <!-- ref --><LI>Nelson W, Magnan G, Sannis A, Lakatau D, Kanasaki T, Halbery F. Rhythm-adjusted age effects in a concomitant study of twelve hormones in blood plasma of women. J Gerontol 1980;35:12-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Rossmanith WG, Szilagyl A, Scherbaum WA. Episodic thyrotropin and prolactin secretion during aging in postmenopausal women. Horm Metab Res 1992;24:185-7.</LI>    <!-- ref --><LI>Hern&aacute;ndez A, Santana F. S&iacute;ndrome climat&eacute;rico. Aspectos Cl&iacute;nicos. Rev Cubana Endocrinol 1989;1:89-97.</LI>    <LI>Lindgren R, Berg G, Hammar M, Larsson-Cohn V: Climateric symptoms hormonal therapy and sex life in Swedish postmenopausal women. Flin M, F. Kroenberg F, W Utian W, eds Multidisciplinary aspects of menopause. New York: Ann New York Academyc Sci 1990,592:445-7.</LI>     <!-- ref --><LI>Meldrum D, Shamonki I, Frumar A, Tartaryn I, Chang RJ, Judd H. Elevations in skin temperature of the finger as an objetiv index of post-menopausal hot flashes standardization of the technique. Am J Obstet Gynecol 1991;135:713-7.</LI>    <!-- ref --><LI>Raunikar V: Physiology and treatment of hot flashes. Obstet Gynecol 1990;75:35-75.</LI>    <!-- ref --><LI>Celades M. Aspectos cl&iacute;nicos de la menopausia. En: Palacios S, Ed. Climaterio y menopausia. Madrid:Mirpal, 1994:64-8.</LI>    <!-- ref --><LI>Hern&aacute;ndez A, Santana F. S&iacute;ndrome climat&eacute;rico. Revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica. Rev Cubana Endocrinol 1990;1:89-97.</LI>    <!-- ref --><LI>Gronseth E. Directions for menopause research. Flint N, Kronenberg E, W Utian W, eds. En: Multidisciplinary aspects of menopause. Ann New York Acedemic Sci: 1990;592:426-427.</LI>    <!-- ref --><LI>Navarro D, Garc&iacute;a CT. Aspectos psicosociales relacionados con la mujer menop&aacute;usica. Endocrinol Ecuatoriana 1993;2:163-5.</LI>    <!-- ref --><LI>Botella Llusi&aacute; J. El climaterio patol&oacute;gico. En: Tratado de ginecolog&iacute;a. Madrid: Ediciones D&iacute;az de Santos, 1993:775-86.</LI>    <!-- ref --><LI>________. La sexualidad en el climaterio. En: La edad cr&iacute;tica. Barcelona: Salvat, 1990:211-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Semmens JP. Sexuality. En: Buchsbaum HJ. The menopause. Berlin: Springer, 1983:173-80.</LI>    <!-- ref --><LI>Kleerekptor M, Aviol LV: Evaluation and treatment of postmenopausal En: Favus M, primer on the metabolic bone diseases and disorders of mineral metabolism. New York Raven Press: 1993:22-228.</LI>    <!-- ref --><LI>Krauss RM. Lipids and lipoprotein and effects of hormone replacement. Lobo RA. Treatment of the menopausal woman basic and clinical aspects. New York: Raven, 1994: 235-42.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 13 de marzo de 1997. Aprobado: 6 de junio de 1997.     <BR> Dr. <I>Miguel A. Lugones Botell</I>. Policl&iacute;nico Docente "26 de Julio". Calle 72 esquina a 13, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> <A NAME="cita"></A></P>     <P><HR ALIGN="LEFT" WIDTH="30%">    <p></P> <OL>      <LI>Especialista de I Grado en Ginecoobstetricia. Policl&iacute;nico Docente "26 de Julio", Playa, Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Policl&iacute;nico Docente "26 de Julio", Playa, Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Ginecoobstetricia. 2da. Jefa del Departamento de la Facultad Finlay-Albarr&aacute;n, Playa, Ciudad de La Habana.</LI>    </OL>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>Cuba</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Ministerio de Salud Pública</collab>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Objetivos, propósitos y directrices para incrementar la salud de la población cubana 1992 - 2000]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1992</year>
<volume>8</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>271-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández Mesa]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Anías Calderón]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estrés]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1992</year>
<volume>8</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>261-70</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cabezas Cruz]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Epidemiología del cáncer ginecológico]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1994</year>
<volume>10</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>9-16</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Navarro Despaigne]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duany Navarro]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Xiqués]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oduardo Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Méndez Pelegrín]]></surname>
<given-names><![CDATA[ME]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Características clínicas y sociales de la mujer en etapa climatérica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Endocrinol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>7</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>10</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz Novas]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernández Sacasas]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Guerrero Figueredo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El diagnóstico en la atención primaria]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1993</year>
<volume>9</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>151</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Al Azzawi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Endocrinological aspects of menopause]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Med Bull]]></source>
<year>1992</year>
<volume>48</volume>
<page-range>262-75</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Colston Wentz]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento de la menopausia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Novak]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de Ginecología de Novak]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>349-88</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Navarro]]></surname>
<given-names><![CDATA[D Artiles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La menopausia no es el fin de la vida]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Sexol Soc]]></source>
<year>1996</year>
<volume>5</volume>
<page-range>35-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lozano]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Padrón Más]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seuc]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Características generales y hormonas de la reproducción en la mujer posmenopáusica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Endocrinol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>6</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>33</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stanford]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hatge]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brinton]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoover]]></surname>
<given-names><![CDATA[RN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brookmeyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Factors influencing the age of natural menopause]]></article-title>
<source><![CDATA[J Chronic Dis]]></source>
<year>1987</year>
<volume>40</volume>
<page-range>995-1002</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Botella Llusiá]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La vida sexual de la mujer. Climaterio]]></article-title>
<source><![CDATA[Tratado de ginecología]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>78-81</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Richardson]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Senikas]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nelson]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Folicular depletion during the menopausal transition: evidence for accelerated loss and ultimate exhaustion]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab]]></source>
<year>1987</year>
<volume>65</volume>
<page-range>1231-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wise]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scarbrough]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Larson]]></surname>
<given-names><![CDATA[GH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lloyd]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Weiland]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chiu]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neuroendocrine influences on aging of the female reproductive system]]></article-title>
<source><![CDATA[Front Neuroendocrinol]]></source>
<year>1991</year>
<volume>12</volume>
<page-range>323-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sherman]]></surname>
<given-names><![CDATA[BM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[West]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Korenman]]></surname>
<given-names><![CDATA[SG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The menopausal transition: analisis of LH FSH, estradiol and progesterone concentrations during menstrual cycles]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metabol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>42</volume>
<page-range>629-36</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yen]]></surname>
<given-names><![CDATA[SS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The biology of menopause]]></article-title>
<source><![CDATA[J. Reprod Med]]></source>
<year>1977</year>
<volume>18</volume>
<page-range>287-96</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nelson]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Magnan]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sannis]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lakatau]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kanasaki]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Halbery]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rhythm-adjusted age effects in a concomitant study of twelve hormones in blood plasma of women]]></article-title>
<source><![CDATA[J Gerontol]]></source>
<year>1980</year>
<volume>35</volume>
<page-range>12-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rossmanith]]></surname>
<given-names><![CDATA[WG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Szilagyl]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scherbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[WA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Episodic thyrotropin and prolactin secretion during aging in postmenopausal women]]></article-title>
<source><![CDATA[Horm Metab Res]]></source>
<year>1992</year>
<volume>24</volume>
<page-range>185-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santana]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndrome climatérico]]></article-title>
<source><![CDATA[Aspectos Clínicos. Rev Cubana Endocrinol]]></source>
<year>1989</year>
<volume>1</volume>
<page-range>89-97</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lindgren]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berg]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hammar]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Larsson-Cohn]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Climateric symptoms hormonal therapy and sex life in Swedish postmenopausal women]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann New York Academyc Sci]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meldrum]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Shamonki]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frumar]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tartaryn]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chang]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Judd]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Elevations in skin temperature of the finger as an objetiv index of post-menopausal hot flashes standardization of the technique]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Obstet Gynecol]]></source>
<year>1991</year>
<volume>135</volume>
<page-range>713-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Raunikar]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Physiology and treatment of hot flashes]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet Gynecol]]></source>
<year>1990</year>
<volume>75</volume>
<page-range>35-75</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Celades]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos clínicos de la menopausia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Palacios]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Climaterio y menopausia]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>64-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santana]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndrome climatérico]]></article-title>
<source><![CDATA[Revisión bibliográfica. Rev Cubana Endocrinol]]></source>
<year>1990</year>
<volume>1</volume>
<page-range>89-97</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gronseth]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Directions for menopause research.]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann New York Acedemic Sci]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>426-427</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Navarro]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[CT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos psicosociales relacionados con la mujer menopáusica]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocrinol Ecuatoriana]]></source>
<year>1993</year>
<volume>2</volume>
<page-range>163-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Botella Llusiá]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El climaterio patológico]]></article-title>
<source><![CDATA[Tratado de ginecología]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>775-86</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="">
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La sexualidad en el climaterio]]></article-title>
<source><![CDATA[La edad crítica]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>211-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Semmens]]></surname>
<given-names><![CDATA[JP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sexuality]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Buchsbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[HJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The menopause]]></source>
<year>1983</year>
<page-range>173-80</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kleerekptor]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aviol]]></surname>
<given-names><![CDATA[LV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation and treatment of postmenopausal]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Favus]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[primer on the metabolic bone diseases and disorders of mineral metabolism]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>22-228</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Krauss]]></surname>
<given-names><![CDATA[RM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lipids and lipoprotein and effects of hormone replacement]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>235-42</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
