<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21251998000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Errores más frecuentes en la atención al paciente intoxicado]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jesús]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acosta Moya]]></surname>
<given-names><![CDATA[Esther]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pomier Suárez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Olga]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Norma]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Centro Nacional de Toxicología  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<volume>14</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>48</fpage>
<lpage>57</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21251998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21251998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21251998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La creación de los policlínicos de urgencia constituye un reto para los médicos de la atención primaria de salud debido a su deficiente preparación en toxicología. El artículo tiene el próposito de mejorar la atención al intoxicado a partir del análisis de los errores más frecuentes que se comenten en la atención de estos pacientes. Se discuten los principales errores en el diagnóstico clínico y en las indicaciones de los estudios toxicológicos. Se enumeran las contraindicaciones, efectos adversos y complicaciones de la emesis y el lavado gástrico; se enfatiza en lo inapropiado del uso de las soluciones parenterales y los diuréticos, así como se resume un listado de los principales antídotos que se usan en las urgencias toxicológicas]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The creation of the main urgency polyclinics is a challenge for physicians at the primary health care level due to their deficient training in toxicology. This paper is aimed at improving the attention given to the poisoned patient, starting from the analysis of the most frequent mistakes made when they are seen by the physician. The main mistakes made in the clinical diagnosis and in the indications of the toxicological studies are discussed. The contraindications, secondary effects and complications of vomit and gastric lavage are mentioned. Emphasis is made on the inappropiated use of parenteral solutions and diuretics. It is presented a list of the main antidotes that be used in toxicological urgencies]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENVENENAMIENTO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENVENENAMIENTO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SERVICIOS MEDICOS DE URGENCIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MEDICOS DE FAMILIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[POLICLNICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[COMPETENCIA CLINICA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[POISONING]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[POISONING]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[EMERGENCY MEDICAL SERVICES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PHYSICIANS; FAMILY]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[POLYCLINIC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CLINICAL COMPETENCE]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H2>Errores m&aacute;s frecuentes en la atenci&oacute;n al paciente intoxicado</H2> <I>    <P>Dr. Jes&uacute;s Mart&iacute;nez Cabrera,<SUP>1</SUP> Dra. Esther Acosta Moya,<SUP>2</SUP> Dra. Olga Pomier Su&aacute;rez<SUP>1</SUP> y Dra. Norma Mart&iacute;nez Cabrera<SUP>3</SUP></P></I>  <OL>      <LI>Especialista de I Grado en Medicina Interna. Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a. Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a. Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a. Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a. Ciudad de La Habana.</LI>    </OL>  <H4>Resumen</H4>     <P>La creaci&oacute;n de los policl&iacute;nicos de urgencia constituye un reto para los m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n primaria de salud debido a su deficiente preparaci&oacute;n en toxicolog&iacute;a. El art&iacute;culo tiene el pr&oacute;posito de mejorar la atenci&oacute;n al intoxicado a partir del an&aacute;lisis de los errores m&aacute;s frecuentes que se comenten en la atenci&oacute;n de estos pacientes. Se discuten los principales errores en el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y en las indicaciones de los estudios toxicol&oacute;gicos. Se enumeran las contraindicaciones, efectos adversos y complicaciones de la emesis y el lavado g&aacute;strico; se enfatiza en lo inapropiado del uso de las soluciones parenterales y los diur&eacute;ticos, as&iacute; como se resume un listado de los principales ant&iacute;dotos que se usan en las urgencias toxicol&oacute;gicas. </P>     <P>Descriptores DeCS: ENVENENAMIENTO/diagn&oacute;stico; ENVENENAMIENTO/terapia; SERVICIOS MEDICOS DE URGENCIA; MEDICOS DE FAMILIA; POLICLNICA; COMPETENCIA CLINICA. </P>     <P>Las intoxicaciones agudas son causas frecuentes de consulta en los centros de urgencia del Sistema Nacional de Salud. Con la creaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n de los servicios de urgencia a nivel comunitario aumenta la posibilidad de que los graduados de Medicina General Integral (MGI) se enfrenten a este tipo de pacientes. </P>     <P>El sistema integrado de urgencia prev&eacute; que a los policl&iacute;nicos principales de urgencia (PPU) acuda el grueso de los pacientes con una intoxicaci&oacute;n aguda, las que constituyen, en algunos casos, verdaderas emergencias m&eacute;dicas, en otros urgencias con requerimiento hospitalario y urgencias banales. La pericia diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica del MGI estar&aacute; en juego en todo momento. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os de trabajo en centros de urgencia, hemos visto cometer muchos errores en la atenci&oacute;n a pacientes intoxicados (de algunos fuimos los protagonistas); que si bien habitualmente no ponen en peligro la vida del paciente, s&iacute; provocan serias complicaciones y un mal uso de los recursos hospitalarios. </P>     <P>Los errores en la atenci&oacute;n al paciente intoxicado -a nuestro juicio- se producen por una deficiente formaci&oacute;n de pregrado y posgrado en toxicolog&iacute;a. </P>     <P>El plan de estudio de posgrado incluye temas toxicol&oacute;gicos aislados con un enfoque biologista que muchas veces se limita a dictar pautas de tratamiento ante cada intoxicaci&oacute;n espec&iacute;fica. El personal docente, salvo algunas excepciones, se encuentra insuficientemente preparado y actualizado en temas de toxicolog&iacute;a y no cuenta con una literatura adecuada en la que apoyar su labor.<SUP>1</SUP> </P>     <P>Con fines pr&aacute;cticos y did&aacute;cticos, los errores en la atenci&oacute;n del paciente intoxicado se pueden dividir en errores diagn&oacute;sticos y errores terap&eacute;uticos. </P> <H4>ERRORES DIAGN&Oacute;STICOS</H4>     <P>1. Diagnosticar una intoxicaci&oacute;n cuando se est&aacute; en presencia de otra enfermedad. </P>     <BLOCKQUOTE>Entre la poblaci&oacute;n y en muchos facultativos se encuentra extendido el uso del t&eacute;rmino "intoxicaci&oacute;n" para denominar cualquier manifestaci&oacute;n cut&aacute;nea de aparici&oacute;n m&aacute;s o menos s&uacute;bita y generalizada (fundamentalmente si son habones o eritema). </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Debe entenderse por intoxicaci&oacute;n cuando un agente qu&iacute;mico externo produce alteraci&oacute;n morbosa en el hombre; es decir, se pudiera hablar de intoxicaci&oacute;n cuando existe una relaci&oacute;n causa-efecto entre un agente externo y las manifestaciones dermatol&oacute;gicas. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Con menor frecuencia se confunden las manifestaciones de alteraci&oacute;n de la conciencia de las intoxicaciones agudas y las de enfermedades cerebrovasculares o de otra causa. El detallado interrogatorio a los familiares, precisando los antecedentes, la forma de aparici&oacute;n, y la evoluci&oacute;n de las manifestaciones, as&iacute; como un minucioso examen f&iacute;sico neurol&oacute;gico, permiten hacer un diagn&oacute;stico certero. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>&Uacute;ltimamente se ha puesto en duda la eficacia del "c&oacute;ctel para el coma" (naloxona, tiamina, dextrosa hipert&oacute;nica) preconizado en la atenci&oacute;n inmediata de todo paciente con disminuci&oacute;n del nivel de conciencia.<SUP>2</SUP> </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>En ocasiones resulta dif&iacute;cil el diagn&oacute;stico diferencial ante una convulsi&oacute;n aguda, en un paciente sin antecedentes de epilepsia, sobre todo si es menor de 6 a&ntilde;os y se encuentra afebril. En estas circunstancias debe tenerse en cuenta que muchos f&aacute;rmacos (agentes simpaticomim&eacute;ticos, teofilina, antihistam&iacute;nicos, antidepresivos, antipsic&oacute;ticos) y otros productos qu&iacute;micos (plaguicidas, fluoruros, fenoles, metanol, mon&oacute;xido de carbono, cianuro, metales pesados, etc.) pueden provocar convulsi&oacute;n aguda en el ni&ntilde;o. En nuestro medio la causa m&aacute;s frecuente de convulsi&oacute;n aguda aislada de causa t&oacute;xica es la intoxicaci&oacute;n por plaguicidas organoclorados, en especial el lindano.</BLOCKQUOTE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. Considerar la gravedad de las intoxicaciones s&oacute;lo en dependencia de la severidad de la alteraci&oacute;n de conciencia. </P><DIR>      <P>Si bien es cierto que para muchos psicof&aacute;rmacos la severidad del cuadro cl&iacute;nico depende de la profundidad de la toma de conciencia, para otros no sucede as&iacute;. Por ejemplo, puede sobrevenir paro respiratorio en pacientes sin un estado de coma profundo en la intoxicaci&oacute;n por opi&aacute;ceos, o trastornos del ritmo card&iacute;aco en pacientes con sobredosis de antidepresivos tric&iacute;clicos con apenas estupor superficial. Hemos visto egresar a pacientes con ingestiones de 1g de fluoruro de sodio (dosis letal de 15 a 20 mg/kg)<SUP>3</SUP> por el hecho de no tener alteraci&oacute;n de la conciencia.</P></DIR>      <P>3. Desestimar la aparici&oacute;n de manifestaciones subagudas y cr&oacute;nicas despu&eacute;s del per&iacute;odo agudo del envenenamiento. </P><DIR>      <P>Muchas intoxicaciones se caracterizan por provocar manifestaciones a nivel de la puerta de entrada (digestiva, respiratoria, cut&aacute;nea) y despu&eacute;s de un per&iacute;odo asintom&aacute;tico u oligosintom&aacute;tico producir da&ntilde;o a distintos niveles. la hepatotoxicidad de la intoxicaci&oacute;n por paracetamol, tetracloruro de carbono, f&oacute;sforo, halotano, y paraquat ocurre entre 48 y 72 horas despu&eacute;s de la exposici&oacute;n aguda. El da&ntilde;o renal provocado por el etilenglicol, el mercurio inorg&aacute;nico, los analg&eacute;sicos antiinflamatorios y aminogluc&oacute;sidos suelen aparecer igualmente pasados d&iacute;as de la exposici&oacute;n.</P></DIR>      <P>4. Considerar el an&aacute;lisis toxicol&oacute;gico un examen de "rutina". </P><DIR>      <P>Para optimizar la utilidad de un laboratorio toxicol&oacute;gico es necesario comprender qu&eacute; puede y qu&eacute; no se puede hacer, y c&oacute;mo el resultado de &eacute;ste afectar&aacute; la conducta hacia el paciente. </P>     <P>Un <I>screening</I> toxicol&oacute;gico es de escaso valor en la atenci&oacute;n del paciente, pues sin orientaci&oacute;n cl&iacute;nica resulta casi imposible llegar a un resultado v&aacute;lido, debido a la gran cantidad de sustancias a que el paciente pudo exponerse. Por otra parte, medicamentos administrados en dosis terap&eacute;uticas pueden detectarse a&uacute;n cuando ellos no son los responsables de los s&iacute;ntomas.</P></DIR>      <P>5. Estimar que las determinaciones sangu&iacute;neas son insustituibles para el diagn&oacute;stico de una intoxicaci&oacute;n. </P><DIR>      <P>A menudo llegan al laboratorio del Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a (CENATOX) muestras de sangre total acompa&ntilde;adas de las solicitudes de dosificar sustancias tan diversas como diur&eacute;ticos, plaguicidas, drogas de abuso, hidrocarburos, etc&eacute;tera. </P>     <P>La determinaci&oacute;n cuantitativa en sangre s&oacute;lo es de utilidad si existe una buena correlaci&oacute;n entre los niveles s&eacute;ricos y el efecto cl&iacute;nico del t&oacute;xico y si la determinaci&oacute;n cuantitativa es necesaria para decidir la conducta ante el paciente, como en el uso de depuraci&oacute;n extrarrenal o de antidototerapia.<SUP>4</sup></P></DIR>  <H4>Errores Terap&eacute;uticos</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los errores terap&eacute;uticos se observan con m&aacute;s frecuencia y son, sin duda, m&aacute;s importantes. </P>     <P>1. No priorizar las medidas de soporte de las funciones vitales. </P><DIR>      <P>Ocurre, en ocasiones, que ante un paciente intoxicado se procede de inmediato a realizar el lavado g&aacute;strico o administrarle un diur&eacute;tico, sin al menos tomar los signos vitales. La evaluaci&oacute;n de la permeabilidad de las v&iacute;as a&eacute;reas, de la adecuada ventilaci&oacute;n y circulaci&oacute;n y del nivel de conciencia, constituyen los primeros pasos en la atenci&oacute;n del paciente intoxicado. Si el paciente acude con toma del sensorio debe administrarse: naloxona 0,2 a 0,4 mg, dextrosa hipert&oacute;nica 50 mg, y vitamina B<SUB>1</SUB> 75 mg, por v&iacute;a endovenosa. De no lograrse respuesta se proceder&aacute; a un detallado interrogatorio al compa&ntilde;ante y al examen minucioso del paciente que incluya sus ropas, documentos, el cabello, etc&eacute;tera. </P>     <P>De acuerdo con estos resultados resultar&aacute; relativamente f&aacute;cil indicar los ex&aacute;menes complementarios para una evaluaci&oacute;n integral del paciente y los ex&aacute;menes espec&iacute;ficos para el diagn&oacute;stico toxicol&oacute;gico. La atenci&oacute;n no resultar&iacute;a del todo completa si no se consulta un servicio de informaci&oacute;n toxic&oacute;loga.<SUP>4,5</sup></P></DIR>      <P>2. Provocar la emesis o realizar el lavado g&aacute;strico en situaciones en las que est&aacute; formalmente contraindicado. </P><DIR>      <P>La inducci&oacute;n de la emesis con jarabe de ipecacuana no se encuentra extendida como pr&aacute;ctica habitual en nuestros servicios de urgencia. Muchas veces la emesis se induce por medios mec&aacute;nicos o cuando se usa la ipecacuana se hace de forma inadecuada. Las principales contraindicaciones de la inducci&oacute;n de la emesis son: </P></DIR>  <OL> <OL>      <LI>Disminuci&oacute;n del nivel de conciencia o posibilidades de alteraci&oacute;n de &eacute;sta en los pr&oacute;ximos 20 minutos.</LI>     <LI>Ingesti&oacute;n de corrosivos.</LI>     <LI>Convulsiones o su probable aparici&oacute;n en los pr&oacute;ximos 20 minutos.</LI>     <LI>Ingesti&oacute;n de aceites vol&aacute;tiles o derivados del petr&oacute;leo.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Menores de 6 meses de edad.</LI>     <LI>Malformaciones esof&aacute;gicas.</LI>     <P>El lavado g&aacute;strico es m&aacute;s invasivo que la emesis, sus efectos adversos y complicaciones pueden ser graves, si la t&eacute;cnica no se realiza de forma cuidadosa. Puede ser m&aacute;s efectivo que la emesis, sobre todo para sustancias l&iacute;quidas recientemente ingeridas. Pr&aacute;ctica habitual en nuestros centros de urgencia es el lavado g&aacute;strico "de castigo" pues se considera que &eacute;ste implica una experiencia negativa para los pacientes con intentos suicidas, pues el facultativo err&oacute;neamente piensa que contribuye a evitar la repetici&oacute;n de aquellas tentativas que por sus caracter&iacute;sticas parecen intentos de llamar la atenci&oacute;n. Las contraindicaciones de la emesis son: </P>     <LI>Perforaci&oacute;n del es&oacute;fago o el est&oacute;mago.</LI>     <LI>Sangramiento nasal debido a un trauma en ese nivel durante el paso de la sonda.</LI>     <LI>Intubaci&oacute;n traqueal inadvertida.</LI>     <LI>V&oacute;mito y aspiraci&oacute;n pulmonar en pacientes con alteraci&oacute;n de la conciencia y sin protecci&oacute;n de las v&iacute;as a&eacute;reas.</LI>    </OL>     </OL>      <P>3. Realizar el lavado g&aacute;strico con materiales y t&eacute;cnica inadecuada. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BLOCKQUOTE>A&uacute;n cuando el lavado g&aacute;strico est&aacute; bien indicado, com&uacute;nmente se realiza de forma incorrecta, utilizando una sonda de Levine con el paciente sentado o en dec&uacute;bito supino. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>El lavado g&aacute;strico debe realizarse con el paciente en dec&uacute;bito lateral izquierdo, pues de esa forma la curvatura mayor queda en declive y act&uacute;a como un reservorio del contenido g&aacute;strico y el esf&iacute;nter pil&oacute;rico queda en una zona m&aacute;s elevada con lo que se evita el paso del t&oacute;xico al duodeno, con el mismo prop&oacute;sito se eleva unos 20 E el extremo distal de la camilla. En esa posici&oacute;n se introduce la sonda esof&aacute;gica de Faucher, nunca menor de 7 mm de di&aacute;metro, con el prop&oacute;sito de extraer restos s&oacute;lidos, se debe comprobar su correcta colocaci&oacute;n en el est&oacute;mago. Posteriormente se aspira el contenido g&aacute;strico (puede conservarse para realizar estudios toxicol&oacute;gicos), y se procede a practicar lavados sucesivos del est&oacute;mago, utilizando entre 250 a 350 mL de agua (en el adulto), los cuales se aspiran, y se repite esta maniobra hasta que el agua salga clara, no se debe sobrepasar los 5 mL/kg de peso en cada enjuague, pues puede vencerse la resistencia del esf&iacute;nter pil&oacute;rico y pasar el contenido g&aacute;strico al duodeno. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>En los ni&ntilde;os debe usarse soluci&oacute;n salina al 0,9 % en lugar de agua, para evitar trastornos electrol&iacute;ticos. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Despu&eacute;s de terminado el lavado g&aacute;strico debe dejarse un absorbente (carb&oacute;n activado) para que &eacute;ste se una al t&oacute;xico que quede a nivel gastrointestinal y forme un complejo t&oacute;xico- -absorbente eliminable por las heces fecales. Varios autores se&ntilde;alan incluso, que la administraci&oacute;n de carb&oacute;n activado es m&aacute;s efectiva que la inducci&oacute;n de la emesis o la realizaci&oacute;n del lavado g&aacute;strico.<SUP>6,7</SUP> El carb&oacute;n activado debe administrarse a raz&oacute;n de 1 g/kg de peso como dosis inicial y repetirse cada 2 a 4 horas entre 0,2 a 0,3 g/kg de peso. Una vez administrado debe suministrarse un cat&aacute;rtico (sulfato de sodio o magnesio, manitol 20 % o sorbitol) con el fin de acelerar el tr&aacute;nsito intestinal y facilitar la expulsi&oacute;n del complejo t&oacute;xico-carb&oacute;n activado.</BLOCKQUOTE>     <P>4. Uso indiscriminado del "esquema de Snaider". </P>     <BLOCKQUOTE>Es el error m&aacute;s frecuente que se comete en la atenci&oacute;n del paciente intoxicado, pues para muchos facultativos el tratamiento de este tipo de pacientes se resume en administrar furosemida y soluciones parenterales.</BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>En realidad la depuraci&oacute;n renal pretende forzar la extracci&oacute;n del t&oacute;xico con aumento del filtrado glomerular de &eacute;ste (de 5 a 10 mL/min.), lo cual se consigue con el aumento de la volemia y la disminuci&oacute;n de la reabsorci&oacute;n tubular al manipular el pH a dicho nivel, acidific&aacute;ndolo o alcaliniz&aacute;ndolo seg&uacute;n la constante de disociaci&oacute;n del t&oacute;xico (pK), con el fin de aumentar su ionizaci&oacute;n y disminuir su reabsorci&oacute;n. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Para que el t&oacute;xico pueda ser eliminado por v&iacute;a renal, ha de ser filtrable a trav&eacute;s del glom&eacute;rulo, lo cual requiere que el producto sea de bajo peso molecular, circule poco unido a prote&iacute;nas plasm&aacute;ticas (menos del 50 %), sea hidrosoluble y tenga un volumen de distribuci&oacute;n peque&ntilde;o (1 L/kg).</BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Pocas son las sustancias t&oacute;xicas que pueden aumentar su excreci&oacute;n por este mecanismo (tabla 1).</BLOCKQUOTE> <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">Tabla 1. Sustancias t&oacute;xicas en las que est&aacute; indicada la depuraci&oacute;n renal</BLOCKQUOTE>     <P ALIGN="CENTER">    ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=5> <TR><TD VALIGN="TOP" COLSPAN=3>     <P ALIGN="CENTER">Diuresis forzada</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Neutra</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Alcalina</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>&Aacute;cida</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Meprobamato</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Fenobarbital</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Quinidina</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Talio</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Salicilatos</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Fenciclidina</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Litio</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Herbicidas derivados del 2,4 D</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Anfetaminas</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Beclofen</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>Estricnina</TD> <TD WIDTH=205 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>  <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">De preferencia se emplean diur&eacute;ticos osm&oacute;ticos (manitol al 20 %) a la furosemida, pues esta &uacute;ltima puede provocar trastornos hidroelectrol&iacute;ticos (hipopotasemia) que complica la evoluci&oacute;n del paciente intoxicado.</BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>La diuresis forzada debe realizarse utilizando soluci&oacute;n salina fisiol&oacute;gica: de 500 a 1 000 mL por v&iacute;a endovenosa a pasar en una hora y continuar con 15 mL/kg a pasar en 3 a 4 horas, no debe sobrepasarse los 8 litros de soluci&oacute;n para 24 horas. En el ni&ntilde;o se calcula a raz&oacute;n de 3 000 mL/m<SUP>2</SUP> de superficie corporal para 24 horas. Se debe agregar la cantidad de potasio necesaria a las soluciones parenterales de acuerdo con el resultado del ionograma. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>En caso de ser necesaria una diuresis alcalina, se a&ntilde;adir&aacute; a las soluciones parenterales el bicarbonato de sodio a raz&oacute;n de 1 a 2 mEq/kg de peso, de no lograrse la alcalinidad de la orina (pH entre 7,5 y 8,5), administrar bolos endovenosos de bicarbonato de sodio en dosis de 0,5 mEq/kg de peso. </BLOCKQUOTE>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BLOCKQUOTE>A los pocos pacientes que requieran de diuresis forzada &aacute;cida se les debe administrar 100 mL de una soluci&oacute;n 1/6 molar de cloruro de amonio endovenoso en 30 minutos (se logra disolviendo un &aacute;mpula en 250 mL de dextrosa al 5 %), lo cual puede repetirse hasta lograr un pH urinario entre 5 y 6,5, o administrar vitamina C en dosis de 50 mg/kg/d&iacute;a dividido en 4 subdosis por v&iacute;a endovenosa.</BLOCKQUOTE>     <P>5. Uso irracional de los m&eacute;todos de depuraci&oacute;n extracorp&oacute;rea. </P><DIR>      <P>Con cierta frecuencia se hace un uso irracional de estos m&eacute;todos, ya sea por defecto (no se utilizan cuando est&aacute; indicado) o por exceso (se realizan sin indicaci&oacute;n precisa). </P>     <P>Existen 2 tipos de criterios, generalmente aceptados para la indicaci&oacute;n de una t&eacute;cnica de depuraci&oacute;n extracorp&oacute;rea.<SUP>8</SUP> El primero es cl&iacute;nico y hace referencia al estado del paciente intoxicado, y el segundo se refiere a algunas caracter&iacute;sticas intr&iacute;nsecas del t&oacute;xico. </P>     <P>En relaci&oacute;n a los criterios cl&iacute;nicos, cualquiera de las siguientes situaciones, puede sugerir la indicaci&oacute;n de alguna de estas t&eacute;cnicas. </P></DIR>  <OL TYPE="a"> <OL TYPE="a">      <LI>Intoxicaci&oacute;n severa con persistencia o empeoramiento de la situaci&oacute;n cl&iacute;nica, a&uacute;n a pesar de las medidas de soporte general ya iniciadas.</LI>     <LI>Antecedentes que aumenten el riesgo de complicaciones (edad avanzada y enfermedad cardiorespiratoria grave).</LI>     <LI>Presencia actual o como antecedente de insuficiencia del &oacute;rgano de excreci&oacute;n del t&oacute;xico (insuficiencia hep&aacute;tica e insuficiencia renal).</LI>     <P>Con relaci&oacute;n al t&oacute;xico deben coexistir las siguientes circunstancias. </P> <LI VALUE=1>El t&oacute;xico y/o sus metabolitos activos deben tener peque&ntilde;o tama&ntilde;o molecular, baja uni&oacute;n a las prote&iacute;nas plasm&aacute;ticas (menos del 50 %), y bajo volumen de distribuci&oacute;n que permita su excreci&oacute;n. Con la hemoperfusi&oacute;n pueden extraerse t&oacute;xicos que no re&uacute;nan todas estas caracter&iacute;sticas.<SUP>9</sup></LI>     <LI>Dosis absorbida o niveles sangu&iacute;neos potencialmente letales.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>El efecto del t&oacute;xico debe ser relativamente tard&iacute;o y reversible.</LI>     <LI>No exista un ant&iacute;doto seguro y eficaz.</LI>    </OL>     </OL> <DIR> <DIR>      <P>Tomando como base estos criterios, en la tabla 2 se muestran los t&oacute;xicos potencialmente tributarios de las t&eacute;cnicas de depuraci&oacute;n extrarrenal.</P></DIR>  <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">Tabla 2. Sustancias t&oacute;xicas en las que est&aacute;n indicados los m&eacute;todos de depuraci&oacute;n estrarrenal</BLOCKQUOTE></DIR>      <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=5 WIDTH=624> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>T&oacute;xico</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Concentraci&oacute;n pl&aacute;stica</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>HD</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>HP</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>PLF</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Fenobarbital</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>100 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>+++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>-</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Metanol</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>50 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>-</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>-</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Etilenglicol</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>50 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>-</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>-</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Salicilatos</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>80 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>+++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Teofilina</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>80 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>+++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>?</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Talio</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>0,5 mg/L</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>+++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Paraquat absoluta</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Indicaci&oacute;n</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>+</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>?</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>Meprobamato</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>100 mg/%</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>++++</TD> <TD WIDTH="20%" VALIGN="TOP">     <P>-</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>  <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">Leyenda: (HD) hemodi&aacute;lisis, (HP) hemoperfusi&oacute;n, (PLF) plasmaf&eacute;resis.     <BR> ++++ muy efectivo     <BR> +++ efectivo     <BR> ++ efectivo de escasa utilidad cl&iacute;nica     <BR> + poco efectivo     <BR> - efectividad nula     <BR> ? efectividad cuestionable</BLOCKQUOTE>     <P>6. Creencia de que todos los t&oacute;xicos cuentan con ant&iacute;dotos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BLOCKQUOTE>Contrariamente a lo que se piensa, para muy pocas sustancias t&oacute;xicas se dispone de ant&iacute;dotos espec&iacute;ficos.<SUP>10,11</SUP> A&uacute;n cuando se disponga del ant&iacute;doto, no deben usarse indiscriminadamente, su empleo debe depender de una evaluaci&oacute;n del estado cl&iacute;nico del paciente, de ex&aacute;menes de laboratorio adecuados y de la acci&oacute;n cin&eacute;tica esperada del t&oacute;xico. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>La tabla 3 resume los ant&iacute;dotos de uso m&aacute;s frecuente en las intoxicaciones agudas. </BLOCKQUOTE> <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">Tabla 3. Principales ant&iacute;dotos en el tratamiento de las intoxicaciones agudas</BLOCKQUOTE>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=5 WIDTH=617> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Ant&iacute;doto</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Indicaci&oacute;n</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Dosis</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Acetil cisteina</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por paracetamol</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a Oral: dosis inicial 140 mg/kg, dosis de mantenimiento c/4 horas hasta 17 dosis 70 mg/kg</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Atropina</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>S&iacute;ndrome colin&eacute;rgico. Intoxicaci&oacute;n por SOF y carbamatos</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a endovenosa: 0,01- 0,05 mg/kg dosis, hasta la atropinizaci&oacute;n. Mantener la atropinizaci&oacute;n durante 2 a 3 d&iacute;as</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Azul de Metileno</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por sustancias formadoras de metahemoglobina ( de 20 %)</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a endovenosa: 1-2 mg/kg en D5 % lentamente, se puede repetir a las 2 horas</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Dimercaprol(BAL)</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por ars&eacute;nico, plomo y cobre</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a intramuscular: 2-5 mg/kg c/4 horas por 2 d&iacute;as. Continuar c/12 horas durante 7 a 10 d&iacute;as</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>EDTA c&aacute;lcico</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Intoxicaci&oacute;n por plomo, zinc y cromo</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a endovenosa: 25-50 mg/kg/d&iacute;a a durar 6 horas divididas en 2 dosis d&iacute;as</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Etanol</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por metanol y etilenglicol</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a oral: 1-2 mL/kg/dosis, al 50 % o menos c/4 horas por v&iacute;a endovenosa 15-25 mL/kg/d&iacute;a al 10 %, 2-5 mL/Kg/h de hemodi&aacute;lisis. Mantener niveles de etanol en 100 mg/dL</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Flumazenil</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por benzodiacepinas&nbsp;</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>V&iacute;a endovenosa 0,2 mg c/2 min, no pasar de 2 mg dosis de mantenimiento de 0,2 a 0,4 mg/horas</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Naloxona</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por opi&aacute;ceos</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ni&ntilde;os: 0,03-0,1 mg/kg.&nbsp; </P>     <P>Adultos: 0,4 - 0,8 mg en bolos endovenosos, hasta revertir efectos</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Vitamina K<SUB>1</SUB></TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Intoxicaci&oacute;n por anticoagulantes</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>2 a 10 mg por v&iacute;a endovenosa o intramuscular c/6 a 8 horas seg&uacute;n el tiempo de protrombina</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">7. Considerar a todos los productos agroqu&iacute;micos como inhibidores de la acetilcolinesterasa (ACE). </P>     <BLOCKQUOTE>Al CENATOX llegan con asiduidad pacientes remitidos de otros centros asistenciales, que horas antes estuvieron en contacto con un plaguicida, a los cuales se les administr&oacute; atropina. Los facultativos de la atenci&oacute;n primaria, ante una exposici&oacute;n reciente a plaguicida, imponen este tratamiento pero desconocen que muchos plaguicidas no act&uacute;an como inhibidores de la ACE y por lo tanto no lo requieren. Aun ante la certeza de exposici&oacute;n a una sustancia organofosforada (SOF) o carbamato no est&aacute; justificado el uso de atropina, a menos que aparezcan s&iacute;ntomas colin&eacute;rgicos (sudoraci&oacute;n, miosis y bradicardia). En la tabla 4 se expone la clasificaci&oacute;n de los plaguicidas de acuerdo con su grupo qu&iacute;mico, a su uso y el tratamiento recomendado. </BLOCKQUOTE> <BLOCKQUOTE ALIGN="CENTER">Tabla 4. Clasificaci&oacute;n de los plaguicidas seg&uacute;n su estructura qu&iacute;mica y el organismo que se desea controlar</BLOCKQUOTE>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=5> <TR><TD VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Compuesto</TD> <TD VALIGN="TOP">     <P>Usos</TD> <TD VALIGN="TOP">     <P>Tratamiento</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Anticoagulantes     <BR> (derivados warfar&iacute;nicos e indandi&oacute;nicos)</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Rodenticidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Vitamina K<SUB>1</SUB></TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Bipiridilos     <BR> (Paraquat)</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Herbicidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Hemoperfusi&oacute;n</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Carbamatos</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Insecticidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Atropina</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">&nbsp;</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Acaricidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Derivados del &aacute;cido fenoxiac&eacute;tico</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Herbicidas&nbsp;</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Diuresis forzada alcalina</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Derivados nitrofen&oacute;licos</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Insecticidas acaricidas, herbicidas, fungicidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Sintom&aacute;tico</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Organoclorados</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Insecticidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Sintom&aacute;tico</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Organofosforados</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Insecticidas Acaricidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Atropina y reactivadores de la ACE</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Piretroides</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Insecticidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Sintom&aacute;tico</TD> </TR> <TR><TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Sales de cobre</TD> <TD WIDTH=156 VALIGN="TOP">     <P>Fungicidas</TD> <TD WIDTH=312 VALIGN="TOP">     <P>Penicilamina</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">8. Desconocer las funciones y la importancia del servicio de informaci&oacute;n toxicol&oacute;gica de urgencia del CENATOX. </P>     <BLOCKQUOTE>Desde la fundaci&oacute;n del CENATOX en 1986 est&aacute; a disposici&oacute;n de todo el Sistema Nacional de Salud y la poblaci&oacute;n en general un servicio que brinda informaci&oacute;n y asesor&iacute;a sobre diagn&oacute;stico y tratamiento de las intoxicaciones agudas, empleo de ant&iacute;dotos, manejo de situaciones de desastre qu&iacute;mico, entre otros. Cuenta adem&aacute;s con servicio de laboratorio toxicol&oacute;gico de urgencia y sala de hospitalizaci&oacute;n para pacientes intoxicados. A pesar de la divulgaci&oacute;n que se ha hecho de &eacute;ste, su utilizaci&oacute;n por parte de los centros de urgencia (en especial los de la atenci&oacute;n primaria) es escasa y poco productiva. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Se encuentra plenamente demostrado<SUP>12,13</SUP> el impacto favorable sobre los servicios de salud de los centros de control de intoxicaciones y la notable disminuci&oacute;n en recursos hospitalarios que reporta su adecuada explotaci&oacute;n. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>Los tel&eacute;fonos (07) 201230 y (07) 208751 se mantienen a disposici&oacute;n de los facultativos las 24 horas durante todo el a&ntilde;o. </BLOCKQUOTE>     <BLOCKQUOTE>La ense&ntilde;anza por medio del an&aacute;lisis de los errores no pretende erigirnos como "due&ntilde;os de la verdad", ni ajenos a muchos de ellos, si los hemos utilizado ha sido por su doble ventaja: aprendizaje a partir del an&aacute;lisis del lector y f&aacute;cil retenci&oacute;n en la memoria.</BLOCKQUOTE> <H4>Summary</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>The creation of the main urgency polyclinics is a challenge for physicians at the primary health care level due to their deficient training in toxicology. This paper is aimed at improving the attention given to the poisoned patient, starting from the analysis of the most frequent mistakes made when they are seen by the physician. The main mistakes made in the clinical diagnosis and in the indications of the toxicological studies are discussed. The contraindications, secondary effects and complications of vomit and gastric lavage are mentioned. Emphasis is made on the inappropiated use of parenteral solutions and diuretics. It is presented a list of the main antidotes that be used in toxicological urgencies. </P>     <P>Subject headings: POISONING/diagnosis; POISONING/therapy; EMERGENCY MEDICAL SERVICES; PHYSICIANS; FAMILY; POLYCLINIC; CLINICAL COMPETENCE. </P> <H4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Mart&iacute;nez J, Pomier O, P&eacute;rez R. La toxicolog&iacute;a en la atenci&oacute;n primaria de salud. Rev Cubana Med Gen Integr 1995;11(3):291-5.</LI>    <!-- ref --><LI>Hoffman RS, Goldfrank LR. The poisoned patient with altered consciousness. Controversies in the use of a `coma cocktail'. JAMA 1995;274(7):562-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Eichler HG, Buchanan J. Accidental ingestion of NAF tablets by Children: report of apoison control center and one case. Int J Clin Pharmacol Ther Toxicol 1982;20:334.</LI>    <!-- ref --><LI>College of Emergency Physicians. Clinical policy for initial approach to patients presenting with acute toxic ingestion or dermal or inhalation exposure. Ann Emerg Med 1991;25(4):570-85.</LI>    <!-- ref --><LI>American College of Emergency Physicians. Poison Information and treatment systems. Ann Emerg Med 1996;27(5):686.</LI>    <!-- ref --><LI>Bradberry SM, Vale JA. Multiple-dose activated charcoal: a review of relevante clinical studies. J Toxicol Clin Toxicol 1995;33(5):407-16.</LI>    <!-- ref --><LI>Chyka PA, Holley JE, Mandrell TD, Sugathan P. Correlation of drug pharmacokinetics and effectiviness of multiple-dose activate charcoal therapy. Ann Emerg Med 1995;25(3):356-62.</LI>    <!-- ref --><LI>Ellernhorn MJ, Barceloux DG. Medical toxicology. Diagnosis and treatment of human poisoning. New York:Elsevier,1988;67.</LI>    <!-- ref --><LI>Lin JL, Jeag LB. Critical, acutely poisoned patients treated with continuos arteriovenous hemoperfusion in the emergency department. Ann Emerg Med 1995;25(1):75-80.</LI>    <!-- ref --><LI>Tung TG, Soloway RA. Fiscal antidotes needed [editorial coment]. J Toxicol Clin Toxicol 1994;32(5):509-11.</LI>    <!-- ref --><LI>Meredith TJ, Jacobsen D, Haines JA, Berger JC, eds. Naloxone, flumazenil and dantrolene as antidotes. Cambridge: University Press, 1993.</LI>    <!-- ref --><LI>Kearning TE, Olson KP, Bero LA, Heard SE, Blanc PD. Health care cost effects of public use of a regional poison control center. West J Med 1995;162:499-504.</LI>    <!-- ref --><LI>Krenzelok EP. The use of poison prevention and education strategies to enhance the awareness of poison information center and to prevent accidental pediatric poisoning. J Toxicol Clin Toxicol 1995;33(6):663-7.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 30 de junio de 1997. Aprobado: 15 de septiembre de 1997.     <BR> Dr. <I>Jes&uacute;s Mart&iacute;nez Cabrera</I>. Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a. Hospital Militar Central "Dr. Carlos J. Finlay". Ave. 31 y 114, apartado 14020, Marianao 15, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pomier]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La toxicología en la atención primaria de salud]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1995</year>
<volume>11</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>291-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hoffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldfrank]]></surname>
<given-names><![CDATA[LR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The poisoned patient with altered consciousness: Controversies in the use of a `coma cocktail']]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1995</year>
<volume>274</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>562-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eichler]]></surname>
<given-names><![CDATA[HG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Buchanan]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Accidental ingestion of NAF tablets by Children: report of apoison control center and one case]]></article-title>
<source><![CDATA[Int J Clin Pharmacol Ther Toxicol]]></source>
<year>1982</year>
<volume>20</volume>
<page-range>334</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>College of Emergency Physicians</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical policy for initial approach to patients presenting with acute toxic ingestion or dermal or inhalation exposure]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Emerg Med]]></source>
<year>1991</year>
<volume>25</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>570-85</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American College of Emergency Physicians</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Poison Information and treatment systems]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Emerg Med]]></source>
<year>1996</year>
<volume>27</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>686</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bradberry]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vale]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Multiple-dose activated charcoal: a review of relevante clinical studies]]></article-title>
<source><![CDATA[J Toxicol Clin Toxicol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>33</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>407-16</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chyka]]></surname>
<given-names><![CDATA[PA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Holley]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mandrell]]></surname>
<given-names><![CDATA[TD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sugathan]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Correlation of drug pharmacokinetics and effectiviness of multiple-dose activate charcoal therapy]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Emerg Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>25</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>356-62</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ellernhorn]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barceloux]]></surname>
<given-names><![CDATA[DG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Medical toxicology: Diagnosis and treatment of human poisoning]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>67</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Elsevier]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lin]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jeag]]></surname>
<given-names><![CDATA[LB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Critical, acutely poisoned patients treated with continuos arteriovenous hemoperfusion in the emergency department]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Emerg Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>25</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>75-80</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tung]]></surname>
<given-names><![CDATA[TG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soloway]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Fiscal antidotes needed editorial coment]]></article-title>
<source><![CDATA[J Toxicol Clin Toxicol]]></source>
<year>1994</year>
<volume>32</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>509-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meredith]]></surname>
<given-names><![CDATA[TJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jacobsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haines]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berger]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Naloxone, flumazenil and dantrolene as antidotes]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kearning]]></surname>
<given-names><![CDATA[TE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olson]]></surname>
<given-names><![CDATA[KP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bero]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Heard]]></surname>
<given-names><![CDATA[SE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blanc]]></surname>
<given-names><![CDATA[PD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Health care cost effects of public use of a regional poison control center]]></article-title>
<source><![CDATA[West J Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>162</volume>
<page-range>499-504</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Krenzelok]]></surname>
<given-names><![CDATA[EP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The use of poison prevention and education strategies to enhance the awareness of poison information center and to prevent accidental pediatric poisoning]]></article-title>
<source><![CDATA[J Toxicol Clin Toxicol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>33</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>663-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
