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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunas afecciones y problemas de interés de la ginecología infantojuvenil en la atención primaria]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A review of the main affectations and problems of interest for primary health care in pediatric and adolescent gynecology is made, emphasizing the preventive and diagnostic aspects of them]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H2>Algunas afecciones y problemas de inter&eacute;s de la ginecolog&iacute;a infantojuvenil en la atenci&oacute;n primaria</H2> <I>    <P>Miguel Lugones Botell<SUP>1</SUP> y Tania Quintana River&oacute;n<SUP>2</SUP></P></I>  <OL>      <LI>Especialista de I Grado en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Miembro de la Secci&oacute;n de Ginecolog&iacute;a Infantojuvenil de la Sociedad Cubana de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Policl&iacute;nico Docente "26 de Julio", Playa, Ciudad de La Habana.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Residente de Endocrinolog&iacute;a Pedi&aacute;trica. Miembro de la Secci&oacute;n de Ginecolog&iacute;a Infantojuvenil de la Sociedad Cubana de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Instituto de Endocrinolog&iacute;a, Ciudad de La Habana.</LI>    </OL>  <H4>Resumen</H4>     <P>Se realiza una revisi&oacute;n de las principales afecciones y problemas de inter&eacute;s para la atenci&oacute;n primaria en la ginecolog&iacute;a infantojuvenil, con &eacute;nfasis en los aspectos preventivos y diagn&oacute;sticos de &eacute;stas. </P>     <P>Descriptores DeCS: GENITALES FEMENINOS/lesiones; GENITALES FEMENINOS/fisiolog&iacute;a; ENFERMEDADES DE LOS GENITALES FEMENINOS/psicolog&iacute;a. </P>     <P>Las afecciones ginecol&oacute;gicas en los ni&ntilde;os no son tan frecuentes como suelen serlo en la adolescencia, y sobre todo, en la edad adulta, pero no por eso dejan de tener importancia. </P>     <P>La amplitud y complejidad de su atenci&oacute;n abarcan, adem&aacute;s de los aspectos m&eacute;dicos, los psicol&oacute;gicos, los sociales, los relacionados con la educaci&oacute;n sexual y los quir&uacute;rgicos, adem&aacute;s de problemas legales, entre otros, que puedan presentarse. </P>     <P>Lo primero que se debe tener en cuenta es conocer que la fusiolog&iacute;a y la psicolog&iacute;a de la ni&ntilde;a y la adolescente difieren notablemente de las de la ginecolog&iacute;a de adultos. Tambi&eacute;n existen diferencias, en ocasiones en relaci&oacute;n con el tratamiento. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Considerando la vigencia y la importancia que ha adquirido en nuestro pa&iacute;s la ginecolog&iacute;a infanto-juvenil, hemos decidido revisar algunas afecciones, al menos brevemente, las cuales tienen inter&eacute;s para todos los m&eacute;dicos en general y para aqu&eacute;llos que se ocupan de la atenci&oacute;n. </P> <H4>EXPLORACI&Oacute;N</H4>     <P>Puede decirse que la exploraci&oacute;n es la base sobre la que descansa la arquitectura de esta especialidad,<SUP>1</SUP> pues &eacute;sta puede ser decisiva en la futura actitud de esta ni&ntilde;a o adolescente hacia estos procederes o, incluso, hacia sus genitales y su vida reproductiva y sexual. </P>     <P>Muchos m&eacute;dicos no se deciden a examinar los genitales de una ni&ntilde;a de poca edad porque no est&aacute;n familiarizados con la t&eacute;cnica de exploraci&oacute;n ginecol&oacute;gica en las ni&ntilde;as y tampoco tienen los instrumentos necesarios para hacerlo. Tambi&eacute;n es necesario que las madres se percaten de la necesidad de dicha exploraci&oacute;n cuando su jija tiene un problema ginecol&oacute;gico, al advertir puede ser examinada sin sufrir ning&uacute;n tipo de trauma por m&eacute;dicos que se dedican a esta especialidad. </P>     <P>En este sentido es fundamental lograr la comunicaci&oacute;n con la paciente, adem&aacute;s de conocer la t&eacute;cnica correcta al realizar la exploraci&oacute;n. </P>     <P>La paciente en edad pedi&aacute;trica se puede examinar en posici&oacute;n genupectoral, preferida por algunos, pues facilita la visualizaci&oacute;n del tercio inferior de la vagina. Tambi&eacute;n pueden ser examinadas en la llamada posici&oacute;n de "rana". En ocasiones, cuando el examen se dificulta por poca cooperaci&oacute;n, puede realizarse sobre el regazo de la madre.<SUP>1</SUP> </P>     <P>Es importante destacar que una ni&ntilde;a que acuda a consulta por un problema ginecol&oacute;gico debe ser examinada <I>&iacute;ntegramente,</I> pues hay afecciones que como veremos m&aacute;s adelante, producen lesiones en la piel, como es por ejemplo el s&iacute;ndrome de Mc Cune-Albright, que entre sus manifestaciones en la pubertad precoz, aparecen las "manchas caf&eacute; con leche" que son &aacute;reas de pigmentaci&oacute;n caf&eacute; clara con bordes irregulares y que no sobrepasan la l&iacute;nea media.<SUP>2</SUP> </P>     <P>La exploraci&oacute;n ginecol&oacute;gica de la ni&ntilde;a o de la adolescente no debe constituir un acto que lesione su integridad f&iacute;sica y ps&iacute;quica, por lo que el examinador necesita de mucha paciencia y suavidad. </P>     <P>Existen tambi&eacute;n algunos medios auxiliares de exploraci&oacute;n espec&iacute;ficos para estas edades que pueden y deben ser utilizados, por ejemplo, el uso de una lupa o lente de aumento, que debe estar acompa&ntilde;ado de buena iluminaci&oacute;n. </P>     <P>Tambi&eacute;n resultan de utilidad el esp&eacute;culo nasal, el laringoscopio ped&iacute;atrico, el otoscopio, etc&eacute;tera. </P>     <P>En resumen, una buena historia cl&iacute;nica, acorde con las particularidades de esta especialidad, es fundamental y brinda la informaci&oacute;n necesaria para el diagn&oacute;stico oportuno, adem&aacute;s de facilitar la relaci&oacute;n entre el m&eacute;dico y su paciente. </P> <H4>Vulvovaginitis Premen&aacute;rquica</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La vulvovaginitis es la condici&oacute;n ginecol&oacute;gica que aparece con m&aacute;s frecuencia en las ni&ntilde;as.<SUP>3,4</SUP> En la actualidad, muchas ni&ntilde;as con infecciones en la vulva y la vagina, no reciben tratamiento en su hogar pues hay desconocimiento y hasta aversi&oacute;n por parte de la madre y los familiares para examinar los genitales de su hija, e incluso alguna resistencia a que la examine el m&eacute;dico. </P>     <P>El primer aspecto sobre el cual se debe insistir es en el interrogatorio, para buscar antecedentes de infecci&oacute;n en cualquier otro miembro de la familia, que se manifieste por secreci&oacute;n vaginal o del pene. Debe tenerse presente que las afecciones de &iacute;ndole general pueden tambi&eacute;n afectar los genitales (anexo 1). No se debe olvidar, por ejemplo, que las micosis rebeldes a tratamiento pueden ser secundarias a una diabetes mellitus no diagnosticada. </P>     <P>El examen f&iacute;sico, como ya se&ntilde;alamos anteriormente, debe ser completo e incluir&aacute; la inspecci&oacute;n de la piel perineal, el ano, la vulva, el meato uretral, la piel de la vulva y el himen. No debe olvidarse en la exploraci&oacute;n la posibilidad de cuerpos extra&ntilde;os, par&aacute;sitos intestinales, entre otras posibilidades diagn&oacute;sticas. </P>     <P>La vulvovaginitis premen&aacute;rquica puede ser causada por una gran diversidad de agentes causales como bacterias, protozoos, hongos, virus, as&iacute; como agentes f&iacute;sicos, qu&iacute;micos y alerg&eacute;nicos (anexo 1). </P>     <P>Generalmente la manifestaci&oacute;n principal es la descarga vaginal, as&iacute; como el enrojecimiento e irritaci&oacute;n de la vulva, adem&aacute;s de queja de disuria o dolor en el &aacute;rea vulvar. La primera zona de inflamaci&oacute;n es la vulva; com&uacute;nmente la vagina est&aacute; menos involucrada. La irritaci&oacute;n de la vulva puede ser secundaria a una alergia t&oacute;pica, cuerpo extra&ntilde;o, infecci&oacute;n del tractus urinario, as&iacute; como manifestaciones vulvares de una dermatosis, &aacute;caros, o abuso sexual. Como la vulva y la vagina de una ni&ntilde;a no est&aacute; estrogenizada con un pH neutro y hay ausencia de lactobacilos, son muy susceptibles a la infecci&oacute;n.<SUP>3</SUP> El peque&ntilde;o grosor de los labios vestibulares de una ni&ntilde;a permite una mayor exposici&oacute;n de la vagina a la contaminaci&oacute;n bacteriana y viral a partir del ano, particularmente durante sus deposiciones y en el medio ambiente durante el juego. </P>     <P>Aproximadamente el 25 % de las ni&ntilde;as con leucorreas presentan <I>Candida albicans,</I> casi siempre con una flora combinada y/o un origen intestinal. Para algunos autores las infecciones por <I>Candida albicans</I> explican una parte importante de casos de vulvovaginitis de lactantes y ni&ntilde;as.<SUP>3,5,6</SUP> Algunos casos se explican por el antecedente de infecci&oacute;n en la madre; no obstante, tampoco debe olvidarse si hubo tratamiento con alg&uacute;n antibi&oacute;tico previo a la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas genitales. </P>     <P>Los s&iacute;ntomas y signos en la exploraci&oacute;n son semejantes a los que se observan en la mujer de mayor edad, es decir, la secreci&oacute;n blanca, "cuajada", o caseosa, caracter&iacute;stica. En la ni&ntilde;a o lactante la inflamaci&oacute;n tiende a diseminarse a la zona inferior del abdomen y la cara interna de la zona superior de los muslos. </P>     <P>Es importante recordar que la <I>C&aacute;ndida albicans</I> es un hu&eacute;sped habitual sapr&oacute;fito de la flora vaginal y que los lactobacilos inhiben su crecimiento, pero en un momento determinado pueden proliferar y hacerse pat&oacute;gena. </P>     <P>Como se&ntilde;alamos con anterioridad, predisponen a este tipo de infecci&oacute;n el uso de antibioticoterapia y la diabetes mellitus, pero adem&aacute;s son factores de riesgo el uso de ropas &iacute;ntimas apretadas, los anticonceptivos orales y los dispositivos intrauterinos, el uso de corticoides, etc&eacute;tera.<SUP>7</SUP> </P>     <P>La vaginosis bacteriana es un s&iacute;ndrome cl&iacute;nico cuya causa comprende el denominado complejo GAMM dado por la <I>Gardnerella vaginalis,</I> los anaerobios, el Mibiluncus, el <I>Micoplasma hominis</I> y el <I>ureaplasma ureolicum.</I><SUP>8</SUP> Muchos autores plantean que es expecional en la primera y segunda infancia<SUP>5,8</SUP> como se se&ntilde;al&oacute; inicialmente por sus descubridores, sin embargo, otros autores s&iacute; han reportado casos en ni&ntilde;as entre 8 y 11 a&ntilde;os.<SUP>5</SUP> Nosotros en la consulta hemos encontrado 11 ni&ntilde;as entre 5 y 10 a&ntilde;os donde los resultados de los exudados vaginales han informado de la presencia de c&eacute;lulas claves y han tenido respuesta satisfactoria en la sintomatolog&iacute;a con el uso del metronidazol y el tinidazol. Diversos autores consideran la presencia de c&eacute;lulas claves como confirmaci&oacute;n del diagn&oacute;stico de la enfermedad,<SUP>9,10</SUP> aunque se ha planteado que existe una relaci&oacute;n neta entre la presencia de c&eacute;lulas claves y la vaginosis, pero que no obligadamente debe representar una relaci&oacute;n directa con la <I>Gardnerella vaginalis.</I><SUP>11</SUP> Es oportuno recordar que se ha reportado que en la <I>Trichomona vaginalis</I> pueden aparecer tambi&eacute;n c&eacute;lulas claves.<SUP>10</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La vaginosis bacteriana tiene importancia por su relaci&oacute;n con complicaciones infecciosas importantes en el embarazo, el puerperio y por su gran asociaci&oacute;n con la enfermedad inflamatoria p&eacute;lvica,<SUP>8</SUP> pues modifica el cociente &oacute;xido-reducci&oacute;n de la flora. </P>     <P>La frecuencia de vulvovaginitis gonorreica en ni&ntilde;as premen&aacute;rquicas var&iacute;a seg&uacute;n los autores, pero en t&eacute;rminos generales es peque&ntilde;a.<SUP>5</SUP> Es f&aacute;cil explicar la aparici&oacute;n de gonorrea en una ni&ntilde;a, si alg&uacute;n miembro de la familia est&aacute; infectado, o si ha sufrido de abuso sexual. Las caracter&iacute;sticas principales son: edema o heperemia de los tejidos vulvares e inflamaci&oacute;n intensa de vagina e himen. Habr&aacute; secreci&oacute;n purulenta, profusa, espesa y amarillenta. Puede haber disuria y dolor al caminar. </P>     <P>Un factor importante en las vulvovaginitis premen&aacute;rquicas es la poca higiene, por lo que tratar de mejorar la higiene perineal es muy importante en estas edades. Tanto la madre como la ni&ntilde;a necesitan ser instruidas de c&oacute;mo mantener el &aacute;rea fresca, limpia y seca. La ni&ntilde;a debe aprender a lavarse desde alante hacia atr&aacute;s despu&eacute;s de la deposici&oacute;n. Las ropas &iacute;ntimas apretadas al cuerpo deben sustiuirse por ropa interior ancha de algod&oacute;n y realizar un frecuente cambio de ropa humedecida o con tierra. Los ba&ntilde;os o duchas regulares deben ser prescritos con instrucciones espec&iacute;ficas sobre la separaci&oacute;n de los pliegues de los labios y del lavado y el secado posterior, a realizarse de forma suave. Los productos qu&iacute;micos que pueden causar reacciones locales y al&eacute;rgicas, as&iacute; como los jabones perfumados, limpiadores de ba&ntilde;os y detergentes, deben evitarse. </P>     <P>Durante el verano y en climas c&aacute;lidos como el nuestro es un problema frecuente la vulvitis por "arena", pues al jugar en las playas, &eacute;sta se introduce entre los labios y la vulva y en ocasiones hasta en la vagina y como es irritante, origina reacciones por ser un cuerpo extra&ntilde;o. </P>     <P>La condilomatosis genital causada por un tipo de virus perteneciente al grupo de papilomavirus humano (HPV) es la enfermedad de transmisi&oacute;n sexual m&aacute;s frecuente entre las adolescentes en Estados Unidos actualmente<SUP>8</SUP> y es causa de leucorrea. Hay 75 serotipos de HPV y algunos subtipos como el 16, el 18, el 45 y el 56 tienen poder carcinogen&eacute;tico. Es bueno recordar que en m&aacute;s del 90 % del c&aacute;ncer c&eacute;rvico-uterino aparece DNA del HPV. </P> <H4>Adherencias Labiales</H4>     <P>Generalmente esta condici&oacute;n es asintom&aacute;tica y es la secuela natural de las vulvitis, por lo que este antecedente debe tenerse presentee en la anamnesis, pues los labios menores curan, se adhieren, y cierran fuera de la vagina. </P>     <P>En ocasiones la fusi&oacute;n de los labios menores produce obstrucci&oacute;n casi total del flujo urinario con retenci&oacute;n de orina en la vagina, lo que ocasiona s&iacute;ntomas sugestivos de infecci&oacute;n urinaria. </P>     <P>La aplicaci&oacute;n t&oacute;pica de una crema estrog&eacute;nica aplicada por las noches, causar&aacute; la sepaaci&oacute;n de los labios con f&aacute;cil visualizaci&oacute;n del introito. </P> <H4>Trauma Genital</H4>     <P>Las ca&iacute;das son frecuentes en estas edades y cuando ocurren en la posici&oacute;n de montar a horcajadas, producen lesiones en los genitales externos. El tipo y el grado de lesi&oacute;n depender&aacute;, evidentemente, de d&oacute;nde y c&oacute;mo cay&oacute;. </P>     <P>Las lesiones en los genitales resultan ser en los tejidos suaves de los labios, en la uni&oacute;n posterior de &eacute;stos y a veces hasta en las tuberosidades del muslo interior e isquial. Es rara la lesi&oacute;n directa en la uretra.<SUP>3</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La lesi&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n es el hematoma en los labios; debido a la vascularizaci&oacute;n de &eacute;stos, los hematomas pueden llegar a ser grandes y extenderse hasta la aponeurosis p&eacute;lvica.<SUP>3</SUP> Habr&aacute;, l&oacute;gicamente, dolor, inflamaci&oacute;n y hasta trastornos urinarios. </P>     <P>Rara vez se requiere de la exploraci&oacute;n quir&uacute;rgica y la ligadura de vasos sangrantes. Pueden utilizarse analg&eacute;sicos, fomentos fr&iacute;os y cuidados generales. Los antibi&oacute;ticos no se requieren usualmente a no ser que la piel est&eacute; desgarrada. </P>     <P>En una ni&ntilde;a una ca&iacute;da directa en la l&iacute;nea media puede causar lesi&oacute;n de avulsi&oacute;n con la separaci&oacute;n de los tejidos casi siempre en la l&iacute;nea media del medio avascular de la uni&oacute;n posterior de los labios menores. Esta lesi&oacute;n es equivalente a una episiotom&iacute;a, pero como la fuerza es ejercida desde el exterior, la escisi&oacute;n a menudo no se extender&aacute; m&aacute;s all&aacute; del himen. Estas "laceraciones" generalmente requieren de sutura y debe hacerse una evaluaci&oacute;n del grado de la lesi&oacute;n, as&iacute; como una restauraci&oacute;n cuidadosa de la membrana con una sutura fina absorbible. </P>     <P>Una ca&iacute;da sobre un objeto agudo o una lesi&oacute;n penetrante en la vagina, debe sin embargo, ser tratada con mucho cuidado, pues pueden ser m&aacute;s serias que lo que indican los s&iacute;ntomas. A veces pueden llegar a vagina, intestinos y cavidad peritoneal. </P> <H4>Abuso Infantil</H4>     <P>En el trauma genital no debe de olvidarse la posibilidad del abuso infantil. Las lesiones intencionales en el perin&eacute;, ano, recto, himen y vagina, pueden tomar la forma de lesiones de tipo penetrante o no penetrante, seg&uacute;n sea el caso. </P>     <P>La localizaci&oacute;n de las lesiones en la regi&oacute;n perineal son causadas cuando, adem&aacute;s del coito, el agresor obliga a la v&iacute;ctima a practicar relaciones bucogenitales, coito anal o <I>cunnilingus.</I> Resulta dif&iacute;cil obtener el dato de que hubieran ocurrido estos tipos de relaciones orogenitales que resultan muy importantes para la exploraci&oacute;n del m&eacute;dico.<SUP>3,12</SUP> </P>     <P>Las lesiones en los genitales son frecuentes cuando se logra el coito en las v&iacute;ctimas de la agresi&oacute;n o en jovencitas. Estas lesiones suelen ser poco importantes e incluyen raspones, desgarros de himen, desgarros en la vagina y zona perianal. Son casi siempre dolorosas, pero rara vez se acompa&ntilde;an de hemorragia importante,<SUP>9</SUP> no obstante, una penetraci&oacute;n forzosa de un himen no estrogenizado y de la vagina, causa ruputra en ambas estructuras y a veces profundas laceraciones en la vagina. Cl&aacute;sicamente, las laceraciones del himen por penetraci&oacute;n del pene ocurren hacia las 5 &oacute; las 7 del reloj. Suelen haber desgarros de I Grado en la zona perianal. </P>     <P>A no ser que la ni&ntilde;a sea vista inmediatamente despu&eacute;s del intento de penetraci&oacute;n vaginal o anal, los grados menores de eritema, quemadura y de edema pueden desaparecer. El abuso cr&oacute;nico, con frecuentes dilataciones del himen y de la vagina puede dejar la apertura del himen de un tama&ntilde;o mayor al normal para la edad de la ni&ntilde;a, con una entalladura o cicatrices irregulares que son evidentes en el examen.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Es bueno tener en cuenta que la ausencia de hallazgos f&iacute;sicos no significa que el abuso f&iacute;sico no haya tenido lugar. </P>     <P>No deben descuidarse los problemas emocionales de la v&iacute;ctima, aspecto complejo y descuidado, pero de gran importancia en el manejo de estas pacientes. </P> <H4>Himen Imperforado</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El himen imperforado es la anomal&iacute;a cong&eacute;nita m&aacute;s com&uacute;n de la vagina. No se diagnostica en frecuencia antes de la pubertad, porque puede ser identificado durante el examen del reci&eacute;n nacido y el tratamiento en la infancia evitar&aacute; el desarrollo del hematocolpos en la pubertad.<SUP>3</SUP> Los hematocolpos producen dolor abdominal c&iacute;clico y un himen protuberante en el introito. </P>     <P>En ni&ntilde;itas, las secreciones uterinas que a veces tienen manchas de sangre despu&eacute;s de la estimulaci&oacute;n pasiva por parte de los estr&oacute;genos de la madre, aparece el mucocolpos (hidrohemato-colpos). Este trastorno puede originar un gran abombamiento del abdomen, y en la exploraci&oacute;n se palpa su presencia en la pared anterior del recto. La distensi&oacute;n de la membrana vaginal oclusiva depende m&aacute;s bien de su grosor y caracter&iacute;sticas. No siempre existe este signo patognom&oacute;nico. </P>     <P>Este trastorno sencillo puede diagnosticarse siempre que el m&eacute;dico piense en &eacute;l. El diagn&oacute;stico diferencial del mucocolpos incluye el quiste de Gartner, del himen, del conducto parauretral, o, muy raras veces, duplicaci&oacute;n de vagina, s&oacute;lo cuando uno de los 2 muestra oclusi&oacute;n. </P> <H4>Dolor Abdominal</H4>     <P>El dolor abdominal es un s&iacute;ndrome que responde a diversas causas que no es nuestro objetivo describir aqu&iacute;. Es recurrente, pues constituye una queja frecuente de la ni&ntilde;a en la escuela.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Aunque no es frecuente, el dolor abdominal puede deberse a un tumor de ovario, entidad que hay que descartar, pero en la cual hay que pensar si se acompa&ntilde;a de una masa abdominal p&eacute;lvica palpable. </P>     <P>Aproximadamente el 25 % son malignos, la mayor&iacute;a restantes son teratomas benignos.<SUP>13</SUP> </P> <H4>Pubertad Precoz</H4>     <P>La pubertad es la &eacute;poca en que hacen su aparici&oacute;n los caracteres sexuales secundarios y se desarrollan los genitales externos. </P>     <P>La pubertad precoz es la aparici&oacute;n de signos de madurez sexual antes de los 8 a&ntilde;os en la ni&ntilde;a. La edad de inicio de la pubertad se ha ido adelantando en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y puede variar en dependencia de la composici&oacute;n &eacute;tnica y del grado de desarrollo socioecon&oacute;mico de cada pa&iacute;s.<SUP>2</SUP> En nuestro pa&iacute;s se considera normal la aparici&oacute;n de la pubertad entre los 8 y los 15 a&ntilde;os de edad para el sexo femenino. </P>     <P>En la ni&ntilde;a, el primer signo de desarrollo puberal corresponde a la aparici&oacute;n del bot&oacute;n mamario, lo que es seguido del vello pubiano, el vello axilar y, eventualmente, por la menarqu&iacute;a.<SUP>14</SUP> </P>     <P>Cuando la pubertad precoz ocurre entre 0 y 4 a&ntilde;os, se habla de pubertad "precos&iacute;sima", si ocurre entre 5 y 6 a&ntilde;os se habla de pubertad precoz y si es entre 7 y menos de los 8 a&ntilde;os, de pubertad adelantada, t&eacute;rmino muy discutido en la actualidad y cuyo cuadro cl&iacute;nico, generalmente, no es morboso, sino que corresponde a ni&ntilde;as que est&aacute;n comenzando su desarrollo sexual en uno de los extremos de la curva de distribuci&oacute;n normal de inicio puberal.<SUP>2</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En la mayor&iacute;a de las pacientes con pubertad precoz (70 %) no se encuentra una causa espec&iacute;fica.<SUP>2,3</SUP> En los varones predominan las causas org&aacute;nicas. </P>     <P>Las principales causas de pubertad precoz las resumimos en el anexo 2, donde puede verse que existe una variedad de enfermedades del sistema nervioso central que pueden causarlas y que incluyen causas tumorales infecciosas e infiltrativas entre otras. Tambi&eacute;n hay causas de origen perif&eacute;rico que se caracterizan por el desarrollo de caracteres sexuales secundarios junto con niveles elevados de esteroides sexuales sin que exista activaci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fiso-gonadal.<SUP>2</SUP> </P>     <P>El cuadro cl&iacute;nico de la pubertad precoz de causa central, sigue genralmente la secuencia del patr&oacute;n fisiol&oacute;gico de desarrollo (desarrollo de tejido mamario con vello pubiano en la ni&ntilde;a); pero en la pubertad precoz de causa perif&eacute;rica, los signos puberales no se suceden en la secuencia caracter&iacute;stica de la pubertad fisiol&oacute;gica,<SUP>2</SUP> por lo que el primer signo puede ser la aparici&oacute;n de un per&iacute;odo menstrual sin desarrollo mamario previo. </P> <H4>Hemorragia Vaginal de la Infancia y la Adolescencia</H4>     <P>En la ni&ntilde;a, el sangramiento vaginal es infrecuente y puede deberse en la etapa neonatal a la supresi&oacute;n hormonalbrusca. Ya m&aacute;s avanzada la edad, pero a&uacute;n en la ni&ntilde;ez, puede ser una forma de presentarse la pubertad precoz de causa perif&eacute;rica, como ya se&ntilde;alamos anteriormente. Otras causas hormonales pueden ser provocadas por tumores productores de hormonas y por la ingesti&oacute;n de &eacute;stas. </P>     <P>Los procesos infecciosos e inflamatorios tambi&eacute;n pueden producir sangramiento en esta etapa, as&iacute; como la presencia de cuerpos extra&ntilde;os, traumas, etc&eacute;tera. Los cuerpos extra&ntilde;os son la causa m&aacute;s frecuente de tumores en las ni&ntilde;as.<SUP>14</SUP> No se puede olvidar el abuso sexual entre las posibles causas. </P>     <P>Al igual que como se&ntilde;alamos al principio, las vulvovaginitis son las afecciones m&aacute;s frecuentes en las ni&ntilde;as, la hemorragia uterina disfuncional es el problema ginecol&oacute;gico m&aacute;s frecuente y hasta urgente en la adolescencia.<SUP>15-18</SUP> <I>Scommegna y Dmowski</I> hicieron una revisi&oacute;n muy amplia de este problema en relaci&oacute;n con todas las mujeres y subrayaron la importancia de la hemorragia disfuncional en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.<SUP>19</SUP> </P>     <P>Esta alteraci&oacute;n se presenta en estas edades sin causa anat&oacute;mica local apreciable y manifiesta. En el 95 % de los casos es producto de la lenta maduraci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-ov&aacute;rico, lo cual causa ciclos anovulatorios.<SUP>15,16</SUP> Hay pacientes con ovulaci&oacute;n que tienen sangramiento intermenstrual cuyo mecanismo es incierto.<SUP>15</SUP> </P>     <P>Se estima que alrededor del 15 % de las adolescentes tienen sangramiento uterino disfuncional en esta etapa. </P>     <P>Es muy importante en estas pacientes realizar una buena historia cl&iacute;nica, y destacar los caracteres de la f&oacute;rmula menstrual habitual, as&iacute; como su calendario menstrual lo m&aacute;s extenso posible, y se&ntilde;alar ritmo, duraci&oacute;n y cantidad de la menstruaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay que investigar y se&ntilde;alar los caracteres del sangramiento anormal: desde cu&aacute;ndo, cu&aacute;nto y si hubo amenorrea previa, que es una de las formas de presentarse la hemorragia anovulatoria. Destacar los caracteres constitucionales, ps&iacute;quicos y su estado nutricional. </P>     <P>Tambi&eacute;n hay que precisar si hubo uso de anticonceptivos, pues el sangramiento es uno de sus efectos m&aacute;s comunes.<SUP>20</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Hay que saber diferenciar entre las irregularidades fisiol&oacute;gicas en duraci&oacute;n y cantidad de la menstruaci&oacute;n, que no alteran para nada la vida habitual ni la salud de las pacientes de los sangramientos que s&iacute; constituyen un peligro para su vida y su salud.<SUP>20</SUP> </P>     <P>La exploraci&oacute;n f&iacute;sica debe ser completa y exhaustiva, as&iacute; como las pruebas b&aacute;sicas de laboratorio. </P>     <P>En el diagn&oacute;stico diferencial hay que tener en cuenta los traumas por el coito, cuerpos extra&ntilde;os, dispositivos intrauterinos, abuso de p&iacute;ldoras anticonceptivas, enfermedad inflamatoria p&eacute;lvica, endometriosis, neoplasias del aparato genital (ov&aacute;rica, sarcoma botroide del cuello, etc&eacute;tera). </P>     <P>No se debe olvidar que la salida anormal de la sangre por la vagina puede ser el primer signo de un trastorno de coagulaci&oacute;n, como deficiencia plaquetaria, enfermedad de Von Willebrand o leucemia. </P>     <P>Las enfermedades sist&eacute;micas cr&oacute;nicas de &iacute;ndole renal o hep&aacute;tico, pueden producir sangramientos, as&iacute; como las endocrinopat&iacute;as, sobre todo de tiroides, suprarrenales o diabetes y los factores psic&oacute;genos. </P>     <P>En relaci&oacute;n con el tratamiento, &eacute;ste descansa en 4 pilares fundamentales: </P>  <UL>     <LI>Hacer el diagn&oacute;stico positivo y diferencial. </LI>     <LI>Valoraci&oacute;n de la paciente (cl&iacute;nica y de laboratorio). </LI>     <LI>Individualizar el tratamiento. </LI>     <LI>Observaci&oacute;n y seguimiento peri&oacute;dicos. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>No siempre se necesita tratamiento m&eacute;dico, pero todos los casos de hemorragia deben ser valorados. </P>     <P>A veces se requiere de tratamiento de urgencia, lo que conlleva hasta la transfusi&oacute;n de gl&oacute;bulos y la hemostasia hormonal. </P>     <P>Es importante conocer la magnitud del sangramiento. </P>     <P>El tratamiento hormonal se har&aacute; cuando est&eacute; descartada la afecci&oacute;n org&aacute;nica y hay varios esquemas. Tambi&eacute;n se usan los inhibidores de prostaglandinas. </P>     <P>El tratamiento psicol&oacute;gico, el apoyo emocional y la din&aacute;mica familiar resultan fundamentales. </P> <H4>Sexualidad y Planificaci&oacute;n Familiar</H4>     <P>En la actualidad se considera a la adolescencia como una etapa de la vida del ser humano donde ocurren cambios complejos tanto biol&oacute;gicos como psicol&oacute;gicos y sociales, que provocan que sea cada vez m&aacute;s necesario dedicarles nuestra atenci&oacute;n. en lo biol&oacute;gico hay un descenso en la edad de la menarqu&iacute;a, lo que le permite a la adolescente ser madre en edades muy tempranas.<SUP>21</SUP> La madurez psicosocial, en cambio, tiende a desplazarse a edades m&aacute;s avanzadas. </P>     <P>Si se conoce que el embarazo es m&aacute;s vulnerable a mayor cercan&iacute;a de la menarqu&iacute;a y que los riesgos del embarazo en estas edades elevan la morbilidad y la mortalidad materno-infantil, se comprende la gran necesidad que hay de brindar una atenci&oacute;n diferenciada a estas pacientes en relaci&oacute;n con la educaci&oacute;n sexual y la adecuada planificaci&oacute;n familiar que se encaminen a la reducci&oacute;n de las tasas de embarazos en &eacute;stas. </P>     <P>Por ello es que entre los objetivos de la ginecolog&iacute;a infanto-juvenil en nuestro pa&iacute;s, est&aacute; poder contribuir a mejorar la salud integral de la ni&ntilde;a y la adolescente, con promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n de salud, elevar la calidad de vida y desarrollar la salud sexual y reproductiva de las nuevas generaciones. </P> <H4>Anexo 1. Factores causales en las vulvovaginitis premen&aacute;rquicas</H4>     <P>I. Factores predisponentes. </P>  <UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Falta de aseo perineal. </LI>     <LI>Infecciones cut&aacute;neas. </LI>     <LI>Infecciones respiratorias. </LI>     <LI>Cuerpos extra&ntilde;os en la vagina. </LI>     <LI>Infecciones urinarias. </LI>    </UL>      <P>II. A. Infecciones bacterianas no gonorreicas. </P>  <UL>     <LI>Exantemas. </LI> <I>    <LI>Gardnerella vaginalis.</LI></I>      <LI>Estreptococo hemol&iacute;tico. </LI> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Neisseria meningitidis.</LI></I>  <I>    <LI>Diplococcus neumoniae.</LI></I>  <I>    <LI>Shigella flexneri.</LI></I>  <I>    <LI>Neisseria sica.</LI></I>     </UL>      <P>B. Gonorrea. </P>     <P>C. Infecciones por protozoos. </P>  <UL>     <LI>Tricomoniasis. </LI>     <LI>Amebiasis. </LI>     <LI>Otros. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>D. Mic&oacute;ticas. </P>  <UL>     <LI>C&aacute;ndida albicans. </LI>     <LI>Otras. </LI>    </UL>      <P>E. Infecciones virales. </P>  <UL>     <LI>Condilomas acuminados. </LI>     <LI>Varicela. </LI>     <LI>Herpes. </LI>     <LI>Viruela. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>F. Helmintiasis </P>     <P>G. Hirudiniasis. </P>     <P>III. Agentes f&iacute;sicos. </P>  <UL>     <LI>Arenillas. </LI>     <LI>Otros. </LI>    </UL>      <P>IV. Agentes qu&iacute;micos. </P>  <UL>     <LI>Jabones perfumados. </LI>     <LI>Medicamentos. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI><I>Spray</i>, desodorantes vulvares. </LI>    </UL>      <P>V. Agentes alerg&eacute;nicos. </P>  <UL>     <LI>Ropa intima de nylon o ray&oacute;n. </LI>     <LI>Medicamentos. </LI>     <LI>Otros alergenos (jabones, etcet&eacute;ra). </LI>    </UL>      <P>VI. Neoplasia. </P>     <P>VII. Enfermedad granulomatosa y s&iacute;filis. </P> <H4>Anexo 2. Principales causas de pubertad precoz</H4>     <P>I. Pubertad precoz de causa central o verdadera.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> &nbsp; </P> <OL>      <LI>Idiop&aacute;tica.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>Espor&aacute;dica.</LI>     <LI>Familiar.</LI>    </OL>      <LI>Tumores intracraneales.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>Hipotal&aacute;mica (hamartomas, que son los m&aacute;s frecuentes).</LI>    </OL>     </OL>   <UL><DIR> <DIR>   <UL>     <LI>Disgerminomas. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Astrocitomas, etcet&eacute;ra. </LI>    </UL> </DIR> </DIR>     </UL>  <OL TYPE="a"> <OL TYPE="a">      <LI>Cerebro-cerebelo (astrocitomas).</LI>     <LI>Gl&aacute;ndula pineal (pinealomas).</LI>     <LI>Otros.</LI>    </OL>     </OL>  <OL>      <LI>Malformaciones del sistema nervioso central.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>Hidrocelia, microcefalia, etcet&eacute;ra.</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>      <LI>Posinfecciosas.</LI>     <LI>Infiltrativas.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>Neurofibromatosis (Von Reckinghausen).</LI>     <LI>Esclerosis tuberosa.</LI>    </OL>      <LI>Traum&aacute;ticas.</LI>     <LI>Sensibilizaci&oacute;n secundaria del eje.</LI>     <LI>Otros.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>Hipotiroidismo (&uacute;nico que cursa con baja talla).</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>     </OL>      <P>II. Pubertad precoz perif&eacute;rica o pseudopubertad precoz </P> <OL>      <LI>Administraci&oacute;n ex&oacute;gena de estr&oacute;genos.</LI>     <LI>Tumores ov&aacute;ricos.</LI> <OL TYPE="a">      <LI>De la teca, de la granulosa, etc&eacute;tera.</LI>    </OL>      <LI>Hiperplasia suprarrenal.</LI>     <LI>Tumores suprarrenales.</LI>     <LI>Mc Cune Albright.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>S&iacute;ndrome de Peutz Jeghes.</LI>     <LI>S&iacute;ndrome de Silver.</LI>    </OL>      <P>III. Combinada. </P> <H4>Summary</H4>     <P>A review of the main affectations and problems of interest for primary health care in pediatric and adolescent gynecology is made, emphasizing the preventive and diagnostic aspects of them. </P>     <P>Subject headings: GENITALIA, FEMALE/injuries; GENITALIA FEMALE/physiology; GENITAL DISEASES; FEMALE/psychology. </P> <H4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Rodr&iacute;guez Pons O. Exploraci&oacute;n ginecol&oacute;gica de la ni&ntilde;a y la adolescente. En: Obstetricia y Ginecolog&iacute;a Infanto-Juvenil: su importancia. La Habana: Sociedad Cient&iacute;fica Cubana para el Desarrollo de la familia (SOCUDEF),1996:7-14.</LI>    <!-- ref --><LI>Cassorla F, Ugarte E. Pubertad precoz y adelantada. En: Tratado de endocrinolog&iacute;a pedi&aacute;trica y de la adolescencia. Madrid:Editores M&eacute;dicos,1995:699-709.</LI>    <!-- ref --><LI>Lorna G. Common paediatric gynecology problems. J SOGC 1993;15(10):1123-8.</LI>    <!-- ref --><LI>Smith RP. Gynecology in primary care. Pediatric and adolescent care. Baltimore:Williams and Wilkins,1997:7.</LI>    <!-- ref --><LI>Huffman WJ: Vulvovaginitis premen&aacute;rquica. Clin Obstet Gynecol 1977;20(3):589-600.</LI>    <!-- ref --><LI>Rey-Stocker I. Vulvitis and vaginitis in the infant. Gynaecologia 1969;168:413.</LI>    <!-- ref --><LI>Slavin MB. Single dose oral fluoconazol vs intravaginal terconazole in treatment of candida vaginalis. J Fla Med Assoc 1992;10:693-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Machado Rodr&iacute;guez H. Enfermedades de transmisi&oacute;n sexual en la adolescencia . En: Obstetricia y ginecolog&iacute;a infanto-juvenil: su importancia. La Habana:Sociedad Cient&iacute;fico Cubana para el desarrolo de la Familia (SOCUDEF),1996:46-58.</LI>    <!-- ref --><LI>Rein MF. Tricomoniasis, candidiasis y enfermedades ven&eacute;reas menores. Clin Obstet Gynecol 1975;75:220.</LI>    <!-- ref --><LI>Fleury FJ. Vaginitis de la adulta. Clin Obstet Gynecol 1981;2:415.</LI>    <!-- ref --><LI>Ortiz Rdguez C, Gallardo D&iacute;az JI. La gardnerella vaginalis en la vaginitis inespec&iacute;fica. Rev Cubana Obstet Ginecol 1992;18(2):137-44.</LI>    <!-- ref --><LI>Woodling AB, Evans JR, Bradbury MD. Agresi&oacute;n sexual:violaci&oacute;n y abuso. Clin Obstet Gynecol 1977;20(3):509-32.</LI>    <!-- ref --><LI>Breen JL, Maxson WS. Tumores ov&aacute;ricos en ni&ntilde;as y adolescentes. Clin Obstet Gynecol 1977;20(3):615-32.</LI>    <!-- ref --><LI>Shanker RR, Pescovitz OH. Precocious puberty. Adv Endocrinol Metabol 1995;6:55-89.</LI>    <!-- ref --><LI>Vanegas Estrada RO, Berm&uacute;dez S&aacute;nchez R. Hemorragia vaginal. En: Obstetricia y ginecolog&iacute;a infanto-juvenil: su importancia. Sociedad Cient&iacute;fico-Cubana para el Desarrollo de la Familia.(SOCUDEF). 1996:20-27.</LI>    <!-- ref --><LI>Altchek A. Hemorragia uterina disfuncional en la adolescencia. Clin Obstet Gynecol 1977;20(3):643-58.</LI>    <!-- ref --><LI>___________. Dysfunctional menstrual disorders in adolescence. Clin Obstet Gynecol 1971;14(3);975.</LI>    <!-- ref --><LI>Aksel S, Jones GS. Etiology and treatment of dysfunctional uterine bleeding. Obstet Gynecol 1974;44(1):130.</LI>    <!-- ref --><LI>Scommegna A, Dmowski WP. Dysfunctional uterine bleeding. Clin Obstet Gynecol 1993;16(2):221.</LI>    <!-- ref --><LI>Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Trastornos menstruales disfuncionales . En: Grupo Nacional de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Manual de procedimientos en ginecolog&iacute;a. La Habana:Editorial Ciencias M&eacute;dicas,1986:263-7.</LI>    <!-- ref --><LI>Pel&aacute;ez Mendoza J. Adolescente embarazada:caracter&iacute;sticas y riesgos. Rev Cubana Obstet Ginecol 1997;23(1):13-7.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 19 de agosto de 1997. Aprobado: 15 de octubre de 1997. </P>     <P>Dr.<I>Miguel Lugones Botell</I>. Policl&iacute;nico Comunitario Docente "26 de Julio. Calle 13, esquina a 72, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>    ]]></body>
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<surname><![CDATA[Rodríguez Pons]]></surname>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Exploración ginecológica de la niña y la adolescente]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstetricia y Ginecología Infanto-Juvenil: su importancia]]></source>
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<source><![CDATA[Tratado de endocrinología pediátrica y de la adolescencia]]></source>
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