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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El estrés y la habituación alcohólica]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hosp. Prov. Clinicoquirúrgico Docente Abel Santamaría  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper is based on the knowledgement and experiences accumulated for over 10 years of study and treatment of alcoholic patients. It is underlined that ever more frequently &laquo;drinking bottle represents satisfaction for nonconformists, courage for cowards and self-confidence for timids&raquo;, so very often those stress-generating conditions, inevitable in modern life, lead to the first alcohol-taking experiences which may become a habit. Also the paper stresses the most common physical, social and psychological situations that may result in stress and the main styles of confrontation or psychological response in the interaction with the environment where one’s personality is formed and matured and becomes introvert, extrovert or flexible. After pointing out the many forms in which stress may lead to alcohol consumption as a way to alleviate stressing conditions and this may become a risk for the beginning of a variable serious habit, a group of advices are provided which should be taken into account so as to effectively face inevitable stress. The paper also underlines the ideal behaviour of a healthy, mature and flexible man who does not drink; if he drinks he does not get drunk and if he gets drunk, then he never repeats the action]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ESTRES PSICOLOGICO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ALCOHOLISMO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[FACTORES DE RIESGO]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[STRESS; PHYCHOLOGICAL]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[RISK FACTORS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H3>Actualidad</H3> <H2>El estr&eacute;s y la habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica</H2> <I>    <P>Tom&aacute;s Rodr&iacute;guez L&oacute;pez<SUP>1</SUP></P></I>  <OL>      <LI>Especialista de II Grado en Psiquiatr&iacute;a. Presidente de la Filial de la Sociedad Cubana de Psiquiatr&iacute;a. Profesor Auxiliar y Jefe de C&aacute;tedra de Psiquiatr&iacute;a. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas, Pinar del R&iacute;o.</LI>    </OL>      <P><B>Resumen:</b> Se parte del conocimiento y la experiencia acumulada durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os de estudio y tratamiento de pacientes alcoh&oacute;licos; se resalta que cada d&iacute;a con mayor frecuencia &amp;laquo;en la botella, la inconformidad busca satisfacci&oacute;n; la cobard&iacute;a, valor y la timidez, confianza&amp;raquo;, por lo que es frecuente que las situaciones que generan estr&eacute;s, inevitables en la vida moderna, determinan las primeras experiencias del alcoh&oacute;lico camino de su habituaci&oacute;n. Se destacan las m&aacute;s frecuentes situaciones f&iacute;sicas, sociales y psicol&oacute;gicas que puedan resultar fuente de estr&eacute;s y los principales estilos de enfrentamiento o respuesta psicol&oacute;gica en la interacci&oacute;n con el medio donde la personalidad se forma y madura, y queda reducida a introvertido, extrovertido y flexible. Despu&eacute;s de destacar las m&uacute;ltiples formas en que el estr&eacute;s puede dar lugar a la b&uacute;squeda del alcohol, su utilizaci&oacute;n, para, amortiguar las condiciones estresantes y constituir el riesgo de que estas experiencias sean el inicio de una habituaci&oacute;n de variable gravedad, se formula un grupo de consejos que se recomienda tener muy en cuenta para hacer frente de forma efectiva al estr&eacute;s inevitable, y se destaca la conducta ideal del hombre sano, maduro y flexible, del que se dice no bebe, si bebe no se embriaga, y si se embriaga, no repite la ingesta. </P>     <P><B>Descriptores DeCs: </b>ESTRES PSICOLOGICO; ALCOHOLISMO; FACTORES DE RIESGO </P>     <P>Tal vez nada ha sido tan cuestionado, de naturaleza tan compleja y m&aacute;s impredecible que las causas que condicionan las primeras experiencias del sujeto alcoh&oacute;lico en su contacto morboso con las bebidas espirituosas. </P>     <P>&amp;iquest;Qu&eacute; trat&oacute; en sus inicios un alcoh&oacute;lico de evadir, buscar, amortiguar? &amp;iquest;Qu&eacute; se propuso cuando comenz&oacute; a reforzar su voluntad, amortiguar su angustia, a rebasar situaciones para &eacute;l conflictivas en su momento?. Son estas interrogantes que s&oacute;lo los alcoh&oacute;licos pueden responder, pero por regla, &eacute;stos no escriben sobre el acoholismo, o son s&oacute;lo relativamente sinceros al responder encuestas o interrogativas. </P>     <P>La frase de <I>Samuel Johnson</I>1 "En la botella, la inconformidad busca satisfacci&oacute;n, la cobard&iacute;a, valor, y la timidez, confianza"; resulta a nuestro entender elocuente, por el contenido causal que encierra y que muchos a&ntilde;os de investigaciones no se han atrevido a desvirtuar, sino, m&aacute;s bien, a confiar. El problema estriba en convertir ese postulado te&oacute;rico, conceptual, abstracto, en una condici&oacute;n socioecon&oacute;mica, en una manifestaci&oacute;n concreta de la vida y el quehacer social de quien se vuelve alcoh&oacute;lico, o se encuentra expuesto a esto, por sus relaciones o actitud con respecto al alcohol, contenido en preparados industriales de muy variado sabor, olor, color y concentraci&oacute;n, que se le presenta en vistoso envase adornado de medallas que refrendan el m&eacute;rito a la calidad de la producci&oacute;n hist&oacute;rica, salvadora del n&aacute;ufrago de la voluntad, que es en &uacute;ltima instancia la que podr&iacute;a salvarle y no lo hace, ya por apat&iacute;a, ya por debilidad e ignorancia y complicidad, que no van a estar nunca ausentes. </P>     <P>Por nuestra parte, hemos intentado identificar las motivaciones que se reconocen por los alcoh&oacute;licos y en su momento planteamos que &eacute;stas se pueden expresar como embullo, relaciones amistosas, ambiente festivo, influencia de familiares, malas compa&ntilde;&iacute;as y problemas de la pareja o el ambiente, sobre todo la actividad laboral.2 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Sabemos que autores de nuestro medio como <I>Secades y Guzm&aacute;n</I>,3 le atribuyen a la habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica causas relacionadas con el estr&eacute;s, que provocan alteraciones en la relaci&oacute;n social, familiar y econ&oacute;mica de los sujetos expuestos a este riesgo; <I>Fiallo Sanz</I>4 le ha atribuido su causa a trastornos de la personalidad, rechazo al medio y micromedio, evasi&oacute;n de conflictos, inmadurez emocional y condiciones del medio relacionadas a la cultura y las costumbres. </P>     <P>Tambi&eacute;n tenemos que <I>Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez</I>5 ha resaltado la influencia causal de las tensiones generadas en el medio social, las actitudes del individuo, los medios de recreaci&oacute;n y los factores relacionados con la personalidad, y ha formulado recomendaciones de perfil preventivo. </P>     <P><I>Delgado Exp&oacute;sito</i>6 ha sugerido que resultan factores de riesgo de alcoholismo la solter&iacute;a, la enfermedad de los nervios, la subescolarizaci&oacute;n y sobre todo los conflictos del matrimonio y las relaciones sociales. </P>     <P>Lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es la frecuencia de art&iacute;culos en que destacan la repercusi&oacute;n y las consecuencias del alcoholismo,7-10 sobre todo en relaci&oacute;n con la familia y la actividad laboral, y que textos consagrados por su trayectoria y calidad como <I>Kaplan, Noyes</I> y <I>Mayer Gross</I>, que ratifican esos postulados. </P>     <P>Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n queremos poner nuestra atenci&oacute;n en algo que parece ser una forma pr&aacute;ctica de relacionar esas primeras experiencias del sujeto expuesto a riesgo ulterior de habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica a los mecanismos psicol&oacute;gicos que en ella puedan intervenir, y al fundamento biol&oacute;gico y socioecon&oacute;mico que dan lugar a esos mecanismos anormales, o a la interacci&oacute;n de lo ps&iacute;quico con lo social por intermedio de la respuesta biol&oacute;gica, pues se sabe que la incorporaci&oacute;n de una sustancia qu&iacute;mica como el etanol provoca primero una respuesta placentera (gratificaci&oacute;n) que se expresa, tanto en lo ps&iacute;quico, como en lo biol&oacute;gico, pero que determina a nivel h&iacute;stico un aumento de la resistencia a la presencia de &eacute;sta, lo que da por resultado que al pasar el tiempo, la respuesta (gratificaci&oacute;n) se disipa y la cantidad se tenga que aumentar en pos del efecto deseado; y as&iacute; sucesivamente, hasta llegar a l&iacute;mites insospechables en el momento de comienzo, cuando a&uacute;n la prevenci&oacute;n primaria es posible. </P>     <P>Tratamos por este camino de plantear que nos proponemos abordar la influencia que el estr&eacute;s puede tener en el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas, pr&aacute;ctica tan tolerada como habitual en la sociedad actual, que sin ella no habr&iacute;a riesgo de alcoholismo, pero a la cual ya no se puede renunciar, porque se encuentra insertada en nuestra conducta social, forma parte de nuestros patrones culturales, y es impensable su supresi&oacute;n, por lo que debemos esforzarnos por su comprensi&oacute;n y su manejo adecuado con fines preventivos, cosa que a otros les ser&aacute; dif&iacute;cil, pero a nosotros se nos propicia por la existencia de un m&eacute;dico de la familia preparado y dispuesto (motivado) a llevar adelante esta hermosa tarea, m&eacute;dico que por su ubicaci&oacute;n, inmerso en la comunidad como se encuentra, el problema le toca de modo directo y al alcance de la mano. </P>     <P>El estr&eacute;s reconocido y aceptado por todos es una realidad que se agiganta en la sociedad urbanizada y moderna. El estr&eacute;s como respuesta biol&oacute;gica y psicol&oacute;gica; psicofisiol&oacute;gica dir&iacute;a <I>De Las Pozas</I>; aparece all&iacute; donde las condiciones para ello lo determinan, es decir, en cualquier persona y lugar donde la interacci&oacute;n dial&eacute;ctica del individuo con su medio exija una respuesta para la cual a&uacute;n no hay aprendizaje, y por tanto se carece de experiencia previa y formaci&oacute;n de h&aacute;bitos que automaticen la acci&oacute;n adaptativa y evitar la descarga adren&eacute;rgica. </P>     <P>El individuo, es decir, cualquier persona, se somete al estr&eacute;s que sus relaciones sociales y econ&oacute;micas le imponen y como resultado de ello aparece una respuesta que comprende lo f&iacute;sico, lo social y lo biol&oacute;gico. La respuesta a ese estr&eacute;s puede ser directa o indirecta, pero siempre va a promover un nuevo nivel de adaptaci&oacute;n y una respuesta que puede concitar al uso del alcohol como intermediador estimulante que fortalezca la capacidad adaptativa y la respuesta misma. Cuando la respuesta es directa, la conducta inmediata que determina, tiende a amortiguar los efectos, pero no siempre lo consigue sin ayuda, y esa ayuda no pocas veces es el alcohol, respaldado como ya se dijo por la tradici&oacute;n y la cultura, y cuando eso ocurre, el peligro de su repetici&oacute;n y habituaci&oacute;n, aparece. </P>     <P>Si por el contrario, la respuesta es indirecta, esos peligros son mayores, porque determinan desajuste emocional, lucha sin resultado y b&uacute;squeda de equilibrio, la necesidad de la "ayuda" del alcohol y la probabilidad de apelar a &eacute;ste, es mucho mayor, y da lugar a mayor riesgo y a una evoluci&oacute;n mucho m&aacute;s r&aacute;pida, porque el restablecimiento artificial y transitorio del desajuste emocional resulta una gratificaci&oacute;n mucho m&aacute;s necesaria, mejor recibida y que viene a poner t&eacute;rmino a una cierta lucha del sujeto por restablecer el equilibrio, perturbado, que luego le resultar&iacute;a mucho m&aacute;s atractiva su b&uacute;squeda, dando lugar a un acondicionamiento que puede volverse habitual, y resultar el camino al alcoholismo. </P>     <P>As&iacute;, vemos la relaci&oacute;n del estr&eacute;s con la iniciaci&oacute;n del alcoholismo, pero no s&oacute;lo eso tendr&iacute;a valor, a nuestro juicio, sino que es muy impotante que nuestros m&eacute;dicos primarios reconozcan cu&aacute;les son las condiciones que mayor probabilidad de determinar estr&eacute;s van a encontrar en la pr&aacute;ctica, para reconocer en cada una de ellas su peligro espec&iacute;fico, concreto, y buscar el manejo adecuado de acuerdo con el caso. Por eso presentamos 3 tipos b&aacute;sicos de esas condiciones, que en nuestra experiencia cl&iacute;nica hemos visto como m&aacute;s susceptibles de relacionarse al inicio de la habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica, y hacemos despu&eacute;s algunos comentarios sobre ellas. </P> <H4>Condiciones espec&iacute;ficas</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estr&eacute;s f&iacute;sico, que habitualmente tiene su origen en el trabajo o la ocupaci&oacute;n, es decir, en la actividad econ&oacute;mica del sujeto, y que relacionamos tratando de operacionalizar para su generalizaci&oacute;n: </P> <OL>      <LI>Trabajo f&iacute;sico riguroso o pesado.</LI>     <LI>Agotamiento por falta de descanso o reposici&oacute;n de energ&iacute;a.</LI>     <LI>Ritmo elevado de la actividad f&iacute;sica.</LI>     <LI>Cansancio fisiol&oacute;gico del final de la jornada.</LI>     <LI>Agobio de la actividad profesional (propio del hombre p&uacute;blico que se ve inmerso en rendiciones de cuentas, actividades comerciales y financieras, reuniones y discusiones).</LI>     <LI>Agotamiento por rendir pruebas o ex&aacute;menes (oposiciones, diplomantes, cursos y competiciones).</LI>     <LI>Malas condiciones de trabajo y de vida familiar.</LI>     <LI>Factores biol&oacute;gicos personales: dolores, enfermedades, insomnios rebeldes y limitaciones f&iacute;sicas.</LI>    </OL>  <H4>Condiciones sociales</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estr&eacute;s social determinado siempre por factores externos, que es la principal fuente de agresiones a que se enfrenta el hombre moderno, obligado como est&aacute; a la vida urbana, con su acelerado ritmo de reacciones a respuestas adaptativas, que imponen un precio elevado a su confort y a la realizaci&oacute;n individual, no enfrentado por nuestros antecesores que se beneficiaron del conservadurismo y las tradiciones de corte feudal propios de la era precedente, tan diferentes a las costumbres impuestas hoy d&iacute;a por la revolucci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica, con la automatizaci&oacute;n y atomizaci&oacute;n de todas las actividades, que suponen de por s&iacute; un inevitable estr&eacute;s. </P> <OL>      <LI>B&uacute;squeda de pareja (casamiento-divorcio-casamiento).</LI>     <LI>B&uacute;squeda de empleo (promoci&oacute;n-democi&oacute;n-competencia).</LI>     <LI>Lucha por alcanzar y mantener el estatus deseado.</LI>     <LI>Festividades, conmemoraciones y encuentros familiares o amistosos.</LI>     <LI>Tensi&oacute;n proveniente de relaciones profesionales.</LI>     <LI>Dificultades econ&oacute;micas y financieras.</LI>     <LI>Ausencia de recreaci&oacute;n y opciones de tiempo libre (tedio y monoton&iacute;a).</LI>     <LI>Cambio de patrones socioculturales y transculturalizaci&oacute;n.</LI>     <LI>Debilitamiento del sistema de intereses (falta de motivaciones).</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Ausencia de convicciones filos&oacute;ficas o religiosas.</LI>    </OL>  <H4>Condiciones psicol&oacute;gicas</H4>     <P>Est&aacute;n inducidas por factores internos, se asocian con la naturaleza de las emociones y estados de &aacute;nimo que son propios de cada individuo. No pueden desligar de la estructura de la personalidad y el modelo de relaciones sociales que &eacute;sta establece, de acuerdo con los procesos ps&iacute;quicos que tienen lugar en esas relaciones. </P> <OL>      <LI>Expresiones emocionales (amor-odio-ira-miedo).</LI>     <LI>Estados afectivos y sentimientos (aceptaci&oacute;n-rechazo-abatimiento-alegr&iacute;a).</LI>     <LI>Falta de flexibilidad. Dificultad adaptativa.</LI>     <LI>Estructuraci&oacute;n inadecuada de la personalidad.</LI>     <LI>Actitudes sociales morbosas (sociopat&iacute;a).</LI>     <LI>Conflictos situacionales (aproximaci&oacute;n-evitaci&oacute;n).</LI>     <LI>Estructuraci&oacute;n neur&oacute;tica de la personalidad.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Manifestaciones psicopatol&oacute;gicas (PMD-epilepsia-esquizofrenia-depresiones).</LI>    </OL>      <P>El modelo psicol&oacute;gico de interacci&oacute;n con los dem&aacute;s en la obligada relaci&oacute;n social en que se asume, por lo general, una conducta que va a estar en armon&iacute;a con el car&aacute;cter o personalidad del individuo, y que obedece a 3 estilos b&aacute;sicos de relaci&oacute;n: </P> <OL TYPE="a">      <LI>Estilo introvertido, llamado tambi&eacute;n pasivo o no acertivo.</LI>     <LI>Estilo extrovertido, tambi&eacute;n llamado agresivo en algunos casos.</LI>     <LI>Estilo flexible, maduro, adaptado o acertivo.</LI>    </OL>      <P>Ahora podemos comentar la forma en que las diferentes condiciones estresantes se manifiestan al relacionarse con la habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica. </P>     <P>En el caso del trabajo f&iacute;sico riguroso puede verse ese v&iacute;nculo unido a la tan vieja como err&oacute;nea costumbre de asociar el trago al propio trabajo, como hacen los marineros, sobre todo los pescadores, los trabajadores forestales, mineros y algunos de las ramas de la agricultura o la industria; que el sujeto beba para superar al fr&iacute;o, la fatiga del esfuerzo excesivo, enfrentar el peligro, la soledad o la lejan&iacute;a que el tipo de trabajo le impone. </P>     <P>En lo relativo a la falta de reposici&oacute;n de energ&iacute;a, vemos que se busca en el efecto euforizante inicial del trago un sustituto para sobreponerse ante un exceso de actividad que no se compensa con el reposo adecuado y por el tiempo suficiente, que ser&iacute;a lo l&oacute;gico, y que refleja una m&aacute;s de las costumbres err&oacute;neas que el uso del alcohol ha condicionado, tom&aacute;ndolo como remedio a un mal que radica en la planificaci&oacute;n inadecuada de la actividad y el reposo. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El ritmo elevado de actividad, necesario en algunos empleos, conduce a un cansancio anticipado y para posponer el momento de la l&oacute;gica claudicaci&oacute;n o atenuar sus efectos se acude al alcohol, que vendr&iacute;a a encubrir el error de imponerse un ritmo nocivo que debe ser aceptado s&oacute;lo por aquellos que estando dotados de cualidades excepcionales, lo toleran y se adaptan sin perjuicio a su salud, y logran el necesario entrenamiento para la &oacute;ptima utilizaci&oacute;n de sus capacidades, pero que no son la regla, ni pueden ser imitadas ayud&aacute;ndose con el alcohol. </P>     <P>Es una costumbre tomar en horario de la tarde, despu&eacute;s de concluida la jornada diaria, para desarrollar actividades sociales y relacionarse con amistades, superar el cansancio l&oacute;gico derivado de la tarea acometida con algunos tragos, que estimulan la comunicaci&oacute;n, favorecen el entendimiento y los deseos de esparcimiento, pero que a su vez crea una tendencia morbosa a la b&uacute;squeda artificial de la soluci&oacute;n al estr&eacute;s f&iacute;sico de cada d&iacute;a. </P>     <P>Los ejecutivos dirigentes y administradores, abrumados como suelen estar con el c&uacute;mulo de tareas, el continuo desplazamiento de uno a otro lugar, reuniones interminables, a veces extendiendo su actividad hasta horas avanzadas de la noche, muchas veces se ven en contacto con el alcohol en las propias reuniones, ya sea porque la situaci&oacute;n lo aconseja para facilitar la comprensi&oacute;n de financistas, proveedores y otros directivos o porque las reglas de cortes&iacute;a obligan a tal costumbre o sencillamente, como otro cualquiera desean "relajarse" y a la vez "estimularse" en alg&uacute;n momento de su atareado d&iacute;a y lo hacen con la botella a mano, sobre todo los fines de semana. Los estudiantes y otros que por cualquier raz&oacute;n enfrentan pruebas o ex&aacute;menes de oposici&oacute;n, para celebrar el resultado, olvidar el cansancio, combatir el sue&ntilde;o por los desvelos a que se sometieron y desconectarse de las tem&aacute;ticas en que se han enfrascado con denuedo largas jornadas, con frecuencia se exceden, y son bebedores de fin de semana, como se se&ntilde;al&oacute; en el grupo anterior y como destacan <I>Groutt y Haxcey</I>.11 </P>     <P>Todas estas situaciones, indudablemente fuentes de estr&eacute;s hacen las premisas necesarias para que se produzcan las primeras experiencias de la vida social que con el andar del tiempo devienen habituaci&oacute;n y es el estr&eacute;s que ellas provocan el vibrador que quiebra la voluntad, de acuerdo con factores biol&oacute;gicos relacionados a complejos mecanismo de absorci&oacute;n, metabolismo y degradaci&oacute;n de etanol, que son propios de cada sujeto, responden de distinta manera y determinan la habituaci&oacute;n sobre todo en los m&aacute;s vulnerables, por su estilo de enfrentamiento a las relaciones sociales, es decir, de naturaleza introvertida, que sienten una mayor necesidad de apoyarse en algo, o en alguien, y lo hacen en el alcohol, la conducta evitativa, los sentimientos de inferioridad y la pasividad que les impide desenvolverse a la medida de sus aspiraciones. </P>     <P>En el grupo de condiciones sociales influyentes en la aparici&oacute;n del estr&eacute;s desempe&ntilde;a una importante funci&oacute;n lo relativo a la b&uacute;squeda de pareja, la desarmon&iacute;a de las relaciones en este marco, el valor que se atribuye al casamiento y la necesidad de una familia propia, estable y segura que garantice la arm&oacute;nica satisfacci&oacute;n de necesidades biol&oacute;gicas, sociales y psicol&oacute;gicas (amor, seguridad, educaci&oacute;n, consejo, etc.) que a la familia, como c&eacute;lula fundamental de la sociedad, corresponde satisfacer. Se sabe que la ausencia o las dificultades en la relaci&oacute;n familiar, son motivos frecuentes de uso inadecuado del alcohol como reemplazo, pues muchos de los alcoh&oacute;licos encuestados por nosotros,2 as&iacute; lo reconocen. </P>     <P>Las demociones, la p&eacute;rdida del empleo deseado, los traslados forzones y en general la competencia laboral, crea una tensi&oacute;n especial que se alivia con el trago, y lleva as&iacute; a los primeros pasos del futuro bebedor. Igual ocurre a los que se enfrascan en alcanzar o mantener determinado <I>estatus,</I> el que muchas veces depende del &eacute;xito y la eficiencia laboral. </P>     <P>Los encuentros, fiestas y ambientes euforizantes, han sido para muchos, el facilitador de los primeros pasos en el camino de la habituaci&oacute;n, porque incitan a la ingesti&oacute;n, y crean una necesidad diferente, pues lo esperado por todos en tal ambiente es eso mismo, y ser&iacute;a anacr&oacute;nico abstenerse, lo que resultar&iacute;a mucho m&aacute;s molesto que excederse, como hacen casi todos, aprovechando la tolerancia que la tradici&oacute;n concede a ese ambiente. </P>     <P>Los ejemplos precedentes fueron abordados en relaci&oacute;n con la situaci&oacute;n derivada de relaciones profesionales, ex&aacute;menes, oposiciones y situaciones similares. No obstante, aqu&iacute; resaltamos el valor psicol&oacute;gico, para que se note como una y otras vertientes se relacionan. </P>     <P>El tedio, la monoton&iacute;a, el aburrimiento, la decepci&oacute;n y otros sentimientos que pueden desencadenarse cuando no se dispone de opciones adecuadas para la utilizaci&oacute;n del tiempo libre, llevan a la ingesti&oacute;n de alcohol por 2 razones, primera: porque se resuelve la principal opci&oacute;n de utilizaci&oacute;n del tiempo, dado que no hab&iacute;a otra cosa m&aacute;s atractiva que hacer, y segundo: porque es un b&aacute;lsamo a esa situaci&oacute;n transformando en euforia lo que se presenta con tan l&uacute;gubres augurios, sobre todo en adolescentes, que son los m&aacute;s susceptibles al aburrimiento por falta de entretenimiento, esta situaci&oacute;n es con mucha frecuencia la primera espiral de una ascendente habituaci&oacute;n acelerada. </P>     <P>Cualquier cambio en los patrones culturales o transculturaci&oacute;n, promueve la necesidad de un nivel superior de adaptaci&oacute;n para el cual no lo han preparado sus experiencias previas, y el alcohol ofrece la soluci&oacute;n que la preparaci&oacute;n para la acci&oacute;n no tiene y condiciona una repetici&oacute;n de esa conducta. Muchos son los factores que suelen intervenir en este caso, pero muy pocos los que se aprestan a la evitaci&oacute;n, pues la tolerancia de frustraciones e inseguridad aumenta mucho bajo los efectos del trago, y la sensaci&oacute;n que &eacute;ste proporciona parece librar de una carga inevitable en esos casos, s&oacute;lo una flexibilidad y madurez muy s&oacute;lida podr&iacute;a resultar efectiva para rebasar las dificultades que son inherentes a tales cambios. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tanto el debilitamiento del sistema de intereses como la ausencia de firmes convicciones psicol&oacute;gicas o religiosas, contribuyen a limitar al individuo en sus relaciones y debilitan sensiblemente su tolerancia a cualquier cambio, que por regla suele percibir como amenaza a su personalidad y de lo que se defiende con el uso y el abuso del alcohol. </P>     <P>Esta conducta evasiva, que toma como v&aacute;lvula de escape la bebida, es un antecedente frecuente entre los alcoh&oacute;licos m&aacute;s dependientes. </P>     <P>Ya se expresaron los 3 estilos b&aacute;sicos de relaciones de la personalidad con el medio social, estos estilos se basan en la educaci&oacute;n que la personalidad ha recibido en su proceso de formaci&oacute;n y no puede separarse ninguna reacci&oacute;n ante el estr&eacute;s psicol&oacute;gico de esta educaci&oacute;n, y es por eso que la expresi&oacute;n de emociones y estados efectivos pueden crear la necesidad de superar cobard&iacute;as, angustia, tristeza y otros estados de &aacute;nimos con la ingesti&oacute;n de bebidas, y dar lugar al comienzo de un ciclo que no termina hasta la habituaci&oacute;n. </P>     <P>Lo que nadie ha de dudar es que el individuo flexible es adaptado y est&aacute; protegido del peligro de necesitar del alcohol, y su opuesto, el inflexible, necesita de mover con la bebida sus propios resortes para admitirse y admitir el medio y condiciones que le tocan vivir, lo que le empuja a la botella cada nuevo paso que da en la vida. </P>     <P>Todo cuanto se relaciona con racciones anormales de la personalidad (psicopat&iacute;a, sociopat&iacute;a y conflictos neur&oacute;ticos) o expresi&oacute;n psicopatol&oacute;gica, requiere del alcohol para tolerar las situaciones que esas reacciones provocan y son altamente sensibles a su acelerada dependencia a &eacute;ste4,6 por resultar un complemento necesario, pero artificial, que pronto se vuelve necesidad fisiol&oacute;gica, merced al aumento de la resistencia h&iacute;stica ya comentada. </P>     <P>Como puede verse, las situaciones m&aacute;s variadas relacionan el estr&eacute;s que determina a la posibilidad de consumo y habituaci&oacute;n del alcohol, que se nos presenta en la pr&aacute;ctica como un agente &amp;laquo;antiestr&eacute;s&amp;raquo; mucho m&aacute;s nocivo que el mal que se desea remediar y que debemos luchar porque se admita como una respuesta l&oacute;gica de la personalidad y del organismo a las situaciones que en la vida debemos enfrentar, sin temor alguno a sus consecuencias, que en &uacute;ltima instancia, ser&iacute;an siempre menos dram&aacute;ticas que el alcoholismo habitual, si a &eacute;l se llegara. </P>     <P>Por eso recomendamos tener en cuenta ciertos consejos que ayudan a hacer frente de forma efectiva al estr&eacute;s: </P> <OL>      <LI>Aprender a identificar los estresores (los sucesos que provocan estr&eacute;s y las causas personales que lo motivan).</LI>     <LI>Establecer un nivel adecuado de tolerancia al estr&eacute;s.</LI>     <LI>Comprender la respuesta de la mente y del cuerpo al estr&eacute;s.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Evaluar objetivamente la causa responsable del estr&eacute;s y no permitir que las emociones determinen la decisi&oacute;n para enfrentarlo.</LI>     <LI>Proveer las reacciones o respuestas apropiadas para hacer frente al estr&eacute;s de acuerdo con la naturaleza de los estresores.</LI>     <LI>Aceptar que en ocasiones la soluci&oacute;n est&aacute; por encima de la capacidad de tolerar el estr&eacute;s y requiere consejo y ayuda calificada para reconocer las opiniones y resolver el enfrentamiento a los estresores.</LI>     <LI>Hay estresores que se encuentran fuera del alcance de una soluci&oacute;n, y en ese caso la pelea no es soluci&oacute;n. Debe saberse esperar la maduraci&oacute;n de las condiciones o la oportunidad necesaria para la soluci&oacute;n del problema estresante.</LI>     <LI>Los problemas no se resuelven preocup&aacute;ndose, sino planeando las respuestas y las reacciones de la personalidad. Se debe seguir viviendo, no esperar por los sucesos.</LI>     <LI>La realidad debe ser siempre aceptada; no hacerlo, significa a&ntilde;adir estresores a los ya existentes.</LI>     <LI>Los problemas f&iacute;sicos y mentales son responsables de la incapacidad para enfrentar situaciones problem&aacute;ticas de la vida cotidiana y de la forma de reaccionar ante ella. Conocerse mejor, ayuda a enfrentar el estr&eacute;s con acierto y efectividad.</LI>     <LI>Apelar al alcohol como agente antiestresante lleva en s&iacute; un peligro mayor al mal que se pretende remediar.</LI>     <LI>El hombre sano, maduro y equilibrado, no bebe, si bebe no se embriaga, y si se embriaga no bebe m&aacute;s, y esa es la &uacute;nica conducta l&oacute;gica que debemos recomendar para alcanzar un nivel adecuado de salud y una cultura antialcoh&oacute;lica apropiada.</LI>    </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>SUMMARY:</b> This paper is based on the knowledgement and experiences accumulated for over 10 years of study and treatment of alcoholic patients. It is underlined that ever more frequently &amp;laquo;drinking bottle represents satisfaction for nonconformists, courage for cowards and self-confidence for timids&amp;raquo;, so very often those stress-generating conditions, inevitable in modern life, lead to the first alcohol-taking experiences which may become a habit. Also the paper stresses the most common physical, social and psychological situations that may result in stress and the main styles of confrontation or psychological response in the interaction with the environment where one’s personality is formed and matured and becomes introvert, extrovert or flexible. After pointing out the many forms in which stress may lead to alcohol consumption as a way to alleviate stressing conditions and this may become a risk for the beginning of a variable serious habit, a group of advices are provided which should be taken into account so as to effectively face inevitable stress. The paper also underlines the ideal behaviour of a healthy, mature and flexible man who does not drink; if he drinks he does not get drunk and if he gets drunk, then he never repeats the action. </P>     <P><B>Subject headings: </b>STRESS; PHYCHOLOGICAL; ALCOHOLISM; RISK FACTORS </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Noyes AP, Kolb LC. Psiquiatr&iacute;a cl&iacute;nica moderna. 2 ed. M&eacute;xico DF. La Prensa M&eacute;dica Mexicana, 1981:209-13.</LI>    <!-- ref --><LI>Rodr&iacute;guez L&oacute;pez T, Montanet Avenda&ntilde;o A, Crespo Fern&aacute;ndez R, Sierra P&eacute;rez MC. Motivaciones influyentes en la habituaci&oacute;n alcoh&oacute;lica. Rev Esp Drogodepend 1993; 18(3):173-80.</LI>    <!-- ref --><LI>Secades M, Guzm&aacute;n E. Estudio epidemiol&oacute;gico de un grupo de pacientes alcoh&oacute;licos. Bol Psicol 1982;5(1):80-94.</LI>    <!-- ref --><LI>Fiallo Sans A. Aspectos psicol&oacute;gicos y sociales en el alcoholismo. Rev Hosp Psiquiatr Habana 1971;20(1):51-61.</LI>    <!-- ref --><LI>Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez R. La prevenci&oacute;n del alcoholismo. Rev Hosp Psiquiatr Habana 1985;26(1):31-40.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Exp&oacute;sito T. Factores de riesgo de alcoholismo. Rev Hosp Psiquiatr Habana. 1985;26(Suppl) 88-96.</LI>    <!-- ref --><LI>Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez R. Influencia de alcoholismo en las conductas delictivas. Rev Hosp Psiquiatr Habana 1991;32(1):374-89.</LI>    <!-- ref --><LI>. Repercusi&oacute;n som&aacute;tica del consumo abusivo del alcohol. Rev Hosp Psiq Habana 1985;26(4):511-20.</LI>    <!-- ref --><LI>Col&oacute;n Monsreal E. La din&aacute;mica familiar del paciente alcoh&oacute;lico en el centro de ayuda del alcoh&oacute;lico y sus familiares. Temas Trab Soc. 1984;3:33-58.</LI>    <!-- ref --><LI>Rodr&iacute;guez L&oacute;pez T, Montanet Avenda&ntilde;o A, Bravo Cruz MC. Disciplina y productividad laboral en pacientes alcoh&oacute;licos. Rev Hosp Psiquiatr Habana 1992; 33(2):139-44.</LI>    <!-- ref --><LI>Grett JD, Haxcey LK. The temporal use on weekday and weekends of alcohol. J Stud Alcohol 1991;63-70.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 26 de noviembre de 1996. Aprobado: 20 de enero de 1997.     <BR> Dr. <I>Tom&aacute;s Rodr&iacute;guez L&oacute;pez</I>. Hospital Provincial Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Abel Santamar&iacute;a", Servicio de Psiquiatr&iacute;a, Pinar del R&iacute;o, Cuba . </P>     ]]></body><back>
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