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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El diabético insulinodependiente: Estrategia terapéutica actual]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Policlínico Docente 30 de Noviembre  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present therapeutic estrategy for the insulin-dependent diabetic is analyzed. It is stressed the need of attaining normoglycaemia as a criterion of metabolic control expressed in normal values of glycosylated hemoglobin or HB Alc quarterly. Emphasis shoud be made on the education received by the diabetic patients in connection with the disease, reinforcing it at every office visit, and reevaluating it periodically. Being on a diet is very important, too. We should use highly purified insulin with insulin schemes based mainly on mixtures of insulins or regimes of multiple doses of insulin. It is necessary that the patient attains the glycaemic control. We should try to locate and study the possible risk groups that may develop this disease]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[DIABETES MELLITUS INSULINODEPENDIENTE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H2>El diab&eacute;tico insulinodependiente: Estrategia terap&eacute;utica actual</H2>     <P><A HREF="#autores"><I>Dr. Francisco Carvajal Mart&iacute;nez<SUP>1</SUP> y Elsa Herrera Hern&aacute;ndez<SUP>2</sup></I></A> </P>     <P><B>Resumen: </b>Se analiza la estrategia terap&eacute;utica actual en el diab&eacute;tico insulinodependiente. Se insiste en la necesidad de lograr la normoglicemia como criterio de control metab&oacute;lico expresado en valores normales de hemoglobina glicolisada o Hb Alc trimestral. Se debe enfatizar en la educaci&oacute;n diabetol&oacute;gica reforz&aacute;ndola en cada consulta y reevaluando cada cierto tiempo. El cumplimiento de la dieta es fundamental. Debemos utilizar insulina altamente purificada con esquemas insul&iacute;nicos principalmente basados en mezclas de insulinas o reg&iacute;menes de m&uacute;ltiples dosis de insulina. Es necesario lograr el monitoreo glic&eacute;mico por el paciente. La pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica del ejercicio f&iacute;sico diario o tres veces a la semana es importante. Es preciso tratar de localizar y estudiar los posibles grupos de riesgo a desarrollar esta enfermedad. </P>     <P>Descriptores DeCS: <B>DIABETES MELLITUS INSULINODEPENDIENTE/ terapia.</B> </P>     <P>Es conocido que la <I>diabetes mellitus</I> es un s&iacute;ndrome heterog&eacute;neo con dos alteraciones b&aacute;sicas: </P> <OL>      <LI>De las c&eacute;lulas beta de p&aacute;ncreas con el consiguiente d&eacute;ficit de insulina.</LI>     <LI>Resistencia perif&eacute;rica al efecto de la insulina con hiperinsulinismo. (Licea M. Tratamiento de la <I>Diabetes Mellitus</I>. p. 1-14 Edit. Palacio de las Convenciones. La Habana. 1986).</LI>    </OL>      <P>En la actualidad se acepta que la <I>diabetes mellitus</I> es un problema de salud que afecta a millones de personas a nivel mundial. En Cuba su prevalencia es de 15,6 x 1 000 habitantes y su incidencia de 1,5 x 1 000. En el ni&ntilde;o diab&eacute;tico se se&ntilde;ala una incidencia de 2,8 x 100 000.(Collado F, Aldana D, D&iacute;az O. Departamento de Epidemiolog&iacute;a INEN, Habana,1995). </P>     <P>La <I>diabetes mellitus</I> constituye la quinta causa de muerte en el grupo et&aacute;reo entre 15 y 65 a&ntilde;os, y es la s&eacute;ptima causa de muerte directa en nuestra poblaci&oacute;n a cualquier edad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los diab&eacute;ticos son dos veces m&aacute;s propensos a enfermedades coronarias y accidentes cerebrales, tienen una tasa de amputaci&oacute;n de miembros inferiores casi cuarenta veces mayor que la poblaci&oacute;n no diab&eacute;tica, representan el 20 % de los pacientes con enfermedad renal en fase terminal que se incluyen en los programas de hemodi&aacute;lisis y constituyen uno de los grupos de ciegos m&aacute;s grandes entre la poblaci&oacute;n adulta. El 10-15 % de los diab&eacute;ticos pertenecen al tipo I o insulinodependiente. </P>     <P>La diabetes mellitus insulinodependiente se basa en los siguientes criterios: edad de inicio usualmente joven, aunque puede presentarse en otras edades; el tipo de inicio es agudo frecuentemente en cetoacidosis y existe susceptibilidad gen&eacute;tica con factores ambientales desencadenantes y trastornos inmunol&oacute;gicos; la secreci&oacute;n end&oacute;gena de insulina es m&iacute;nima o ausente, presenta habitualmente sintomatolog&iacute;a caracterizada por la sed, poliuria, polidipsia, p&eacute;rdida de peso, polifagia y fatiga. Conceptualmente es necesario el tratamiento con insulina de por vida, por lo que el uso de drogas hipoglicemiantes no es eficaz. </P>     <P>El complejo mayor de histocompatibilidad en el ser humano se encuentra localizado en el brazo corto del cromosoma 6. Est&aacute; relacionada con ant&iacute;genos leucocitarios humanos (HLA). </P>     <P>Aproximadamente el 95 % de los diab&eacute;ticos insulinodependientes tienen HLA, DR3 o DR4, mientras el 55-60 % tiene ambos ant&iacute;genos. </P>     <P>Se ha se&ntilde;alado<SUP>1</SUP> que debido a la importancia del valor del HLA, se ha postulado que el homozig&oacute;tico DR3 resulta un trastorno primario autoinmune, mientras que el homozig&oacute;tico DR4 representa un insulto medioambiental primario con respuesta secundaria autoinmune. As&iacute;, el grupo sub-grupo DR3 tendr&iacute;a mayor frecuencia de otras enfermedades autoinmunes (tiroiditis de <B><I>Hashimoto,</I> </B>insuficiencia adrenal, etc.). Se observa principalmente en mujeres, con inicios m&aacute;s tard&iacute;os de la enfermedad y baja capacidad para formar anticuerpos a la insulina; mientras que en aquellos individuos con DR4 se observa una tendencia al inicio de la enfermedad m&aacute;s joven. Hay una mayor frecuencia en el sexo masculino y una mayor capacidad a formar anticuerpos a la insulina. </P>     <P>Igualmente se ha se&ntilde;alado que la ausencia del &aacute;cido asp&aacute;rtico en la posici&oacute;n 57 de la cadena beta del DQ, as&iacute; como la presencia de la arginina en la posici&oacute;n 52 de la cadena alfa del DQ confiere susceptibilidad a padecer de diabetes insulinodependiente. </P>     <P>Tambi&eacute;n se ha enfatizado que existe en el diab&eacute;tico tipo I una expresi&oacute;n aberrante de mol&eacute;culas clase II. </P>     <P>Se conoce que<I> in vitro</I> la inducci&oacute;n de la expresi&oacute;n de mol&eacute;culas clase II en c&eacute;lulas beta humanas ocurre con la presencia del interfer&oacute;n gamma, as&iacute; como, del factor de necrosis tumoral. Este &uacute;ltimo es capaz de potencializar el efecto destructor selectivo sobre c&eacute;lulas beta del p&aacute;ncreas de las interleukinas-I. Igualmente las c&eacute;lulas beta pancre&aacute;ticas son exquisitamente sensibles a los radicales libres. La deplesi&oacute;n de antioxidantes incrementan la destrucci&oacute;n de c&eacute;lulas beta en animales de experimentaci&oacute;n. </P>     <P>El factor viral como causa desencadenante de diabetes se ha postulado durante a&ntilde;os; as&iacute;, se ha citado el virus de la encefalitis, parotiditis, rub&eacute;ola, influenza, etc. Al parecer es necesario que la persona sea gen&eacute;ticamente susceptible. </P>     <P>Otro aspecto importante en la etiopatogenia de la DMID es la presencia de los anticuerpos citoplasm&aacute;ticos (ICA), los cuales son detectados en el 60-90 % al inicio de la DMID, los ICA desaparecen en el 85-90 % en la diabetes tipo I dentro o despu&eacute;s de los primeros dos a&ntilde;os de iniciada la enfermedad. Otros anticuerpos fueron detectados al inicio de la diabetes entre los que podemos citar: anticuerpos de superficie, anti-insulina, 64 y 38 Kd, proinsulina, inmunoglobulinas y receptores a la insulina. </P> <H4>Control metab&oacute;lico</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El control metab&oacute;lico siempre ha sido aceptado como necesario, sin embargo, desde el informe del DCCT<SUP>2</SUP> pudi&eacute;ramos se&ntilde;alar que es fundamental. </P>     <P>Se ha dicho que algunas de las complicaciones que presentan los diab&eacute;ticos pudieran ser independientes del trastorno metab&oacute;lico, y por tanto del control metab&oacute;lico de la enfermedad. Esta opini&oacute;n est&aacute; basada en que existen diab&eacute;ticos con control metab&oacute;lico deficiente durante largos per&iacute;odos, y sin embargo no desarrollan complicaciones o de &eacute;stas presentarse, son m&iacute;nimas. </P>     <P>Sin embargo, en el estudio multic&eacute;ntrico realizado en EE.UU se demostr&oacute; que las complicaciones (retinopat&iacute;a y nefropat&iacute;a) disminuyen significativamente con el control glic&eacute;mico estricto. Si aceptamos que es necesario el control metab&oacute;lico del diab&eacute;tico, l&oacute;gicamente tendr&iacute;amos que responder a dos preguntas: </P> <OL>      <LI>&amp;iquest;Qu&eacute; criterios debemos utilizar para el control metab&oacute;lico?</LI>     <LI>&amp;iquest;C&oacute;mo alcanzarlo?</LI>    </OL>      <P>Contestando la primera pregunta, numerosos han sido los par&aacute;metros utilizados para evaluar el control metab&oacute;lico: glicemia, glucosuria, hemoglobina glicosilada, prote&iacute;nas plasm&aacute;ticas glicosiladas, la media de la amplitud de las excursiones glic&eacute;micas, la media de los &iacute;ndices de las excursiones alimentarias, el valor-M de <I>Schlichtktrull</I> o &iacute;ndice cuantitativo de la desviaci&oacute;n de la glicemia, etc&eacute;tera. </P>     <P>Somos de la opini&oacute;n que debemos utilizar dentro de las posibilidades el valor de la hemoglobina glicosilada o Hb Alc, como m&eacute;todo de control metab&oacute;lico a largo plazo (3 meses). Esta es un componente menor de la hemoglobina que posee una mol&eacute;cula de carbohidrato en la valina n-terminal de la cadena beta. La reacci&oacute;n no es enzim&aacute;tica y su proporci&oacute;n se determina inicialmente por la concentraci&oacute;n de glucosa a la que est&aacute; expuesto el eritrocito a trav&eacute;s de sus 120 d&iacute;as de vida. </P>     <P>La glucosuria en la diabetes mellitus como m&eacute;todo de control metab&oacute;lico, en ocasiones, no es &uacute;til, la magnitud de la glucosuria depende de la calidad del filtrado glomerular y debemos recordar que el umbral renal puede alterarse por diversas causas y principalmente en el diab&eacute;tico. </P>     <P>Debemos tratar de alcanzar el autocontrol de la glucosa sangu&iacute;nea, ya que, el control de la glicemia es la piedra angular de cualquier programa intensivo para el manejo de la diabetes mellitus insulinodependiente. Consideramos que &eacute;sta es la respuesta de la segunda pregunta. Hay que tratar de llegar al autocontrol de la glucosa sangu&iacute;nea, a trav&eacute;s del monitoreo glic&eacute;mico para obtener glicemias 4 &oacute; m&aacute;s veces durante las 24 h. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha aceptado a nivel internacional<SUP>3</SUP> como buen control metab&oacute;lico: glicemia en ayunas 4,4-6,1 mmol/l, la postprandeal 5,5-8,0 mmol/l y Hb Alc &lt; 8,0 % por el contrario, se define como mal control metab&oacute;lico: glicemia en ayunas 7,8 mmol/1, posprandeal 10 mmol/l y Hb Alc 9,5 %. </P> <H4>Tratamiento</H4>     <P>Desde la &eacute;poca de <I>Joslin y Katch</I> se acepta que el tratamiento integral del diab&eacute;tico se basa en cuatro pilares fundamentales: educaci&oacute;n, dieta, insulina, hipoglicemiantes orales y ejercicios. La importancia de estos aspectos es que todos se relacionan entre s&iacute;, ninguno es eficaz cuando act&uacute;a particularmente. </P> <H4>Educaci&oacute;n</H4>     <P>Aunque cl&aacute;sicamente comienza desde el inicio cl&iacute;nico de la enfermedad diab&eacute;tica, en la actualidad con la posibilidad de detectar y actuar sobre los grupos de riesgo, somos de la opini&oacute;n que ya en esta etapa debemos educar. </P>     <P>Al debut cl&iacute;nico, debemos ofrecer la educaci&oacute;n sobre los aspectos generales de la enfermedad, e insistir y mantener la educaci&oacute;n en los aspectos cl&iacute;nicos del tratamiento. </P>     <P>Se ha se&ntilde;alado<SUP>4</SUP> que el &eacute;xito de un programa de educaci&oacute;n diabetol&oacute;gica debe tener en cuenta 3 aspectos fundamentales: </P> <OL>      <LI>&amp;iquest;A qui&eacute;n va dirigida la ense&ntilde;anza y qu&eacute; objetivos pretende alcanzar?</LI>     <LI>&amp;iquest;Qui&eacute;n lo va a ense&ntilde;ar?</LI>     <LI>&amp;iquest;Qu&eacute; vamos a ense&ntilde;ar y c&oacute;mo lo vamos a ense&ntilde;ar?</LI>    </OL>      <P>Es necesario tener el equipo multidisciplinario que trabaje con estos pacientes en este sentido. La educaci&oacute;n debe ser gradual durante la hospitalizaci&oacute;n y con posterioridad en consultas externas, apoyados en instituciones como son Centro de Atenci&oacute;n al Diab&eacute;tico y los campamentos vacacionales de ni&ntilde;os diab&eacute;ticos. La educaci&oacute;n debe ser din&aacute;mica, orientada al grupo, ya sean ni&ntilde;os, adolescentes o adultos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se ha se&ntilde;alado<SUP>3</SUP> que la orientaci&oacute;n principal de la educaci&oacute;n en el diab&eacute;tico tipo I es alcanzar un manejo efectivo de la diabetes con m&aacute;xima calidad de vida. Es necesario cada 1 &oacute; 2 a&ntilde;os evaluar la educaci&oacute;n diabetol&oacute;gica recibida. </P> <H4>Dieta</H4>     <P>La dieta es uno de los pilares fundamentales en el tratamiento integral. Numerosos esquemas se utilizan, desde dieta de ayuno, la rica en grasa y hasta la dieta libre. </P>     <P>En relaci&oacute;n con el paciente que padece diabetes tipo I se se&ntilde;alan aspectos diet&eacute;ticos a valorar como son: momento, calidad y tipo de alimentos, total energ&eacute;tico ofrecido de acuerdo con la actividad realizada, valorar tipo de insulina, dosis y esquemas utilizados, as&iacute; como la distribuci&oacute;n de los nutrientes. </P>     <P>Las caracter&iacute;sticas de la dieta deben ser: carbohidratos 55-60 %, prote&iacute;nas 20 % grasas 25 % y grasas saturadas &lt; 10 %. Se recomienda la ingesti&oacute;n de fibra diet&eacute;tica porque se considera que la fibra determina una menor absorci&oacute;n de la glucosa, en comparaci&oacute;n con los az&uacute;cares refinados. </P> <H4>Insulinoterapia</H4>     <P>Hasta la actualidad el avance terap&eacute;utico m&aacute;s importante en la diabetes mellitus ha sido el descubrimiento de la insulina y su posterior extracci&oacute;n y disponibilidad comercial, el pron&oacute;stico de la enfermedad se transform&oacute; r&aacute;pidamente.<SUP>4</SUP> </P>     <P>Hoy d&iacute;a debido al desarrollo tecnol&oacute;gico obtenido, se cuenta con numerosos preparados insul&iacute;nicos como por ejemplo al que por procesos de extracci&oacute;n cromatogr&aacute;fica de la fracci&oacute;n A y B, dio como resultado una insulina con la fracci&oacute;n c purificada. Tambi&eacute;n denominada <I>single component</I> o insulinas monocomponentes; por concepto las insulinas purificadas tiene que tener en nivel de proinsulina menor de 10 ppm. </P>     <P>Otro aspecto a considerar fue el origen de la insulina, la cual ha sido extra&iacute;da de una gran variedad de especies incluidas ovejas, ballenas y peces. Habitualmente la utilizada como tratamiento es obtenida del p&aacute;ncreas del cerdo y la vaca. La insulina vacuna es m&aacute;s inmunog&eacute;netica al diferir en 3 amino&aacute;cidos, mientras la insulina porcina var&iacute;a s&oacute;lo en el amino&aacute;cido terminal de la cadena beta (B-30). </P>     <P>Finalmente, en la d&eacute;cada del 60 se aisl&oacute; la insulina humana de los p&aacute;ncreas de cad&aacute;veres humanos, para m&aacute;s tarde utilizar t&eacute;cnicas de recombinaci&oacute;n del DNA con <I>Echerichia coli </I>como hu&eacute;sped. Se ha producido insulina humana y esto ha posibilitado su comercializaci&oacute;n. Otro nuevo m&eacute;todo usado a partir de la insulina porcina, es la conversi&oacute;n enzim&aacute;tica por reemplazo de la alanina de la insulina porcina en la porci&oacute;n B-30 por treonina, replicando de esa forma la secuencia aminoac&iacute;dica de la insulina humana. </P>     <P>Otro aspecto a tener en cuenta es la potencia insul&iacute;nica de los preparados comerciales, los cuales van desde 5U de insulina /ml hasta 40 y 80 U/mL. Hace algunas d&eacute;cadas, algunos pa&iacute;ses introdujeron la insulina de 100 U/mL. En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os han aparecido a nivel internacional, preparados insul&iacute;nicos con mezclas de insulina regular y NPH como con 20/80, 30/70, 50/70, los cuales no tienen un uso frecuente en Cuba. </P>     <P>Elemento importante a evaluar en el tratamiento insul&iacute;nico del diab&eacute;tico es el esquema terap&eacute;utico utilizado. As&iacute; se ha utilizado la administraci&oacute;n de 1 y 2 dosis de insulina en 24 h; la mezcla de insulina (en nuestro medio, se utiliza la insulina simple o regular asociada a insulina intermedia 2 veces al d&iacute;a); el aporte insul&iacute;nico mediante bombas de perfusi&oacute;n y el esquema intensivo de dosis m&uacute;ltiples, etc&eacute;tera. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Debemos definir bien que ni con 1 &oacute; 2 dosis de insulina se logran per&iacute;odos de normoglicemia estables y mantenidos durante las 24 h, utilizando mezclas de insulina se alcanza mejor esta posibilidad. </P>     <P>Las denominadas bombas de infusi&oacute;n de insulina ya sean de asa cerrada o abierta tienen el inconveniente de poder presentar fallas t&eacute;cnicas, con mayor o menor administraci&oacute;n de insulina y por lo tanto ocasionar hiperglicemia o hipoglicemia. </P>     <P>Se consideran 8 v&iacute;as para la administraci&oacute;n de insulina: subcut&aacute;nea, intravenosa, intraperitoneal, intramuscular, intraportal, oral, rectal y nasal. Hasta la fecha la v&iacute;a subcut&aacute;nea es la m&aacute;s &uacute;til para el manejo a largo plazo por ser la v&iacute;a endovenosa la &oacute;ptima para el manejo de la cetoacidosis. </P>     <P>La v&iacute;a intraperitoneal tiene varias ventajas: r&aacute;pida absorci&oacute;n de insulina, absorci&oacute;n parcial directa de la porta y una sensible reducci&oacute;n de la hiperinsulinemia perif&eacute;rica. Las desventajas son la dificultad del acceso intraperitoneal y el riesgo de peritonitis. </P>     <P>La v&iacute;a intraportal se ha utilizado en la infusi&oacute;n de insulina; se le ha se&ntilde;alado que tiene la ventaja de evitar la hiperinsulinemia sist&eacute;mica, sin embargo, la dificultad del acceso y el riesgo de trombosis venosa hep&aacute;tica impide su uso. </P>     <P>Las v&iacute;as nasal, oral y rectal han sido evaluadas sin resultados satisfactorios. </P>     <P>Finalmente creemos que debemos insistir en la necesidad de incorporar, siempre que existan las condiciones adecuadas, a nuestros diab&eacute;ticos al r&eacute;gimen de terapia intensiva convencional. Toda forma de este proceder requiere el monitoreo glic&eacute;mico ambulatorio por el paciente que permite el necesario ajuste de la dosis de insulina.<SUP>5</SUP> </P>     <P>El objetivo fundamental debe ser prevenir la aparici&oacute;n de complicaciones macro y microvasculares a largo plazo. </P>     <P>Hoy d&iacute;a se utiliza con muy buenos resultados el r&eacute;gimen de NPH (neutral protamine hedergon) e insulina regular (IR) preprandial administrada esta &uacute;ltima en la ma&ntilde;ana (25-40 % IR), tarde (25-40 % IR), tarde (25-30 % IR) y en la noche (15-25 % NPH). Tambi&eacute;n se utilizan esquemas terap&eacute;uticos con insulina regular m&aacute;s insulina ultralenta. </P>     <P>Recientemente se ha desarrollado un nuevo an&aacute;logo de la insulina conocido como "Insulina Lispro", en la cual los amino&aacute;cidos prolina y lisina normalmente localizado en posici&oacute;n 28 y 29 respectivamente de la cadena b de la insulina, son revertidos en su secuencia. Estos cambios logran una r&aacute;pida absorci&oacute;n (10 a 15 min) y un mayor y m&aacute;s r&aacute;pido "pico" de acci&oacute;n (alrededor del minuto 53), as&iacute; como, una duraci&oacute;n m&aacute;s consistente, (4 h). Debido a todos estos aspectos se ha logrado con su uso un mejor control de la glucosa postprandial y posiblemente menor frecuencia de hipoglicemias. </P> <H4>Ejercicio F&iacute;sico</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Es conocido que el ejercicio f&iacute;sico es otro de los pilares fundamentales en la atenci&oacute;n del diab&eacute;tico, sin embargo, a nuestra opini&oacute;n es el m&aacute;s desconocido.<SUP>8,9</SUP> </P>     <P>El efecto del ejercicio f&iacute;sico en el paciente diab&eacute;tico var&iacute;a con el modo de control metab&oacute;lico que existe. Un aspecto importante a considerar es el intervalo entre la administraci&oacute;n de insulina y el inicio del ejercicio. Puede existir hipoglicemia si la pr&aacute;ctica de la actividad f&iacute;sica se realiza en el momento "pico" de mayor acci&oacute;n de la insulina administrada. </P>     <P>Se recomienda el ejercicio f&iacute;sico en el diab&eacute;tico controlado (con normoglicemia o glicemia cercana a la normalidad). Por el contrario, en diab&eacute;ticos descompensados con hiperglicemia moderada o intensa con o sin cetosis, el ejercicio es perjudicial ya que se provoca deterioro del estado metab&oacute;lico que existe con aumento de la hiperglicemia, la lipolisis y la cetog&eacute;nesis. Durante el descontrol metab&oacute;lico hay una descarga anormal de catecolaminas, glucag&oacute;n, cortisol y hormona de crecimiento. </P>     <P>El ejercicio f&iacute;sico en el diab&eacute;tico debe ser realizado a trav&eacute;s de la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica de la actividad f&iacute;sica con una duraci&oacute;n de 45 a 60 min, o al menos 3 veces a la semana. Se recomiendan ejercicios aer&oacute;bicos y que no peligre la vida del paciente. </P>     <P>Si el diab&eacute;tico presenta alguna complicaci&oacute;n, el ejercicio f&iacute;sico debe seleccionarse con mucho cuidado y en ocasiones puede ser contraindicado. </P>     <P>Opinamos que el ejercicio f&iacute;sico ofrece m&aacute;s beneficios que perjuicios. </P> <H4>Grupos de riesgo</H4>     <P>Recientemente se han se&ntilde;alado<SUP>10,11</SUP> algunas categor&iacute;as de individuos que tienen alto riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo I: </P> <OL>      <LI>Familiares Ier grado de diab&eacute;tico tipo I,</LI>     <LI>Sujetos con poliendocrinopat&iacute;as autoin-munes,</LI>     <LI>Mujeres con diabetes gestacional ICA+,</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Individuos j&oacute;venes con hiperglicemia transitoria sin historia familiar de diabetes tipo I.</LI>    </OL>      <P>Consideramos que dentro de la estrategia terap&eacute;utica del diab&eacute;tico insulinodependiente est&aacute; la posible prevenci&oacute;n de esta enfermedad, por lo que, en la actualidad las investigaciones est&aacute;n dirigidas no s&oacute;lo a estudiar la enfermedad, sino a evaluar estos grupos de riesgo con la finalidad de intervenir en la evaluaci&oacute;n natural de la enfermedad. </P>     <P>En la actualidad se han utilizado diferentes posibilidades para intervenir en la prevenci&oacute;n de la enfermedad; as&iacute;, se ha utilizado la insulina, azatioprina, prednisona, ciclosporina, nicotinamida, etcet&eacute;ra. </P>     <P>La insulina administrada previo al inicio cl&iacute;nico de la enfermedad en animales de experimentaci&oacute;n retarda la aparici&oacute;n y progresi&oacute;n de la insulinitis, al reducir la expresi&oacute;n antigen&eacute;tica asociada con la secreci&oacute;n end&oacute;gena de insulina, ya que, activar&iacute;a la secreci&oacute;n de las c&eacute;lulas beta. </P>     <P>De igual manera se ha demostrado que la nicotinamida en animales de experimentaci&oacute;n facilita la regeneraci&oacute;n de las c&eacute;lulas beta lo que causar&iacute;a un aumento en la s&iacute;ntesis de insulina. No obstante, todav&iacute;a hoy est&aacute;n en evaluaci&oacute;n estas investigaciones. </P>     <P>Despu&eacute;s de este an&aacute;lisis consideramos que la estrategia terap&eacute;utica actual del diab&eacute;tico insulinodependiente, es m&aacute;s profunda y compleja que hace unas d&eacute;cadas, lo que obliga al personal especializado que atiende a estos pacientes a incorporar estos criterios en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica diaria. </P> <B>    <P>Summary: The present therapeutic estrategy for the insulin-dependent diabetic is analyzed. It is stressed the need of attaining normoglycaemia as a criterion of metabolic control expressed in normal values of glycosylated hemoglobin or HB Alc quarterly. Emphasis shoud be made on the education received by the diabetic patients in connection with the disease, reinforcing it at every office visit, and reevaluating it periodically. Being on a diet is very important, too. We should use highly purified insulin with insulin schemes based mainly on mixtures of insulins or regimes of multiple doses of insulin. It is necessary that the patient attains the glycaemic control. We should try to locate and study the possible risk groups that may develop this disease.</P></B>      <P>Subject headings<B>: DIABETES MELLITUS, INSULIN-DEPENDENT/therapy.</B> </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Unger R, Foster D. Williams text book of endocrinology. W,B. Saunders, 1992:1255-1334.</LI>    <!-- ref --><LI>Nathab D, Siebert C, Genoth S. DCCT: desing, outcomes and implications, IDF-Bull 1994;39:15-0.</LI>    <!-- ref --><LI>Consensus Guidelines for The management of insulin-dependent. Medicom Europe, 1993:6-39.</LI>    <!-- ref --><LI>Garc&iacute;a R, Su&aacute;rez R. La educaci&oacute;n al paciente diab&eacute;tico en el nivel primario de salud. Rev Cubana Med Gen Integr 1989;5(1): 69-74.</LI>    <!-- ref --><LI>Faget U, D&iacute;az O, Mateo de Acosta O. La atenci&oacute;n y prevenci&oacute;n de las complicaciones de la diabetes en el nivel primario. Rev Cubana Med Gen Integr 1986; 2(4):23-33.</LI>    <!-- ref --><LI>Galloway J. Chemistry and clinical use of insu-lin. En: Galloway J, Potvin J, Shermen C. Diabetes Mellitus.9 ed. Indiana polis: Lilly,1988:105-38.</LI>    <!-- ref --><LI>Brouhard B, Schreiner B. Monitoring results of management. En:Travis G, Brouhard B. Diabetes Mellitus in children and adolescents, WB Saunders, 1987:38-49.</LI>    <!-- ref --><LI>Carvajal F. Diabetes Mellitus y ejercicio f&iacute;sico. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n, 1989:27-66.</LI>    <!-- ref --><LI>Diabetes Mellitus y actividad f&iacute;sica. En:Amaro S. Hormona y actividad f&iacute;sica. La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas, 1991:163-73.</LI>    <!-- ref --><LI>Andreani D, Di Mario U, Pozzilli P. Prediction, prevention, and early intervention in insulin-dependent diabetes. Diabetes Metabol Rev 1991;7(1):61-77.</LI>    <!-- ref --><LI>Skyler J. Can type I diabetes be prevented?. Int Diabetes Monit 1992;4(6):1-5.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 3 de octubre de 1996. Aprobado: 17 de junio de 1998. </P>     <P><I>Francisco Carvajal Mart&iacute;nez.</i> Profesor Auxiliar de Endocrinolog&iacute;a. Dr. en Ciencias M&eacute;dicas. Departamento de Endocrinolog&iacute;a Pedi&aacute;trica. Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a. </P> <OL>      <LI><A NAME="autores"></A>Profesor Auxiliar de Endocrinolog&iacute;a. Dr. en Ciencias M&eacute;dicas. Dpto. de Endocrinolog&iacute;a Pedi&aacute;trica.Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a.</LI>     <LI>Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a. Profesora Asistente. Policl&iacute;nico Docente 30 de Noviembre. Lawton. Ciudad de La Habana.</LI>    </OL>      ]]></body><back>
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