<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21251999000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una interrelación efectiva: el gran reto para funcionar como sistema]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,ISCM de La Habana  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<volume>15</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>6</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21251999000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21251999000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21251999000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <H5>&nbsp;</H5> <H3>Editorial</H3> <H2>Una interrelaci&oacute;n efectiva: el gran reto para funcionar como sistema</H2>     <P><A HREF="#1"><I>Dr. F&eacute;lix Jos&eacute; Sans&oacute; Soberats</I><SUP>1</SUP></A>        <BR> &nbsp; </P>     <P>El desarrollo de la atenci&oacute;n primaria de salud (APS) en Cuba ha sido considerable desde la constituci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud (SNS). Desde un principio se evidenci&oacute; que para favorecer y garantizar una atenci&oacute;n continuada a los pacientes era necesario establecer una adecuada regionalizaci&oacute;n, definida como el "procedimiento mediante el cual se interrelacionan en un territorio dado las distintas unidades administrativas, de producci&oacute;n, servicios y formaci&oacute;n de recursos humanos para la salud, con el prop&oacute;sito de elevar el nivel de salud de la poblaci&oacute;n con la &oacute;ptima utilizaci&oacute;n de los recursos y medios existentes para estas actividades." (Escalona M. La regionalizaci&oacute;n en la gesti&oacute;n de salud p&uacute;blica. Instituto de Desarrollo de la Salud. Ciudad de La Habana.1981:257-71). </P>     <P>Somos del criterio de que la regionalizaci&oacute;n de los servicios y espec&iacute;ficamente la interrelaci&oacute;n entre el m&eacute;dico de la familia, el policl&iacute;nico y los hospitales base, es clave para el desempe&ntilde;o de este modelo. </P>     <P>El concepto de la medicina familiar en Cuba no establece una relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n entre las partes o niveles, sino por el contrario una matriz de interrelaciones de apoyo y fortalecimiento mutuos.(El Plan del M&eacute;dico de la Familia en Cuba. UNICEF-UNEPA-OPS-OMS-MINSAP. La Habana, 1992). Sin embargo, cotidianamente apreciamos situaciones que a nuestro juicio entorpecen la din&aacute;mica del trabajo en la APS, en particular aquellas que lesionan la interrelaci&oacute;n entre los niveles de atenci&oacute;n y por tanto la atenci&oacute;n continuada a los pacientes. </P>     <P>Existen indicios de que, en su relaci&oacute;n con los hospitales base, los m&eacute;dicos de familia no siempre tienen garantizado pleno acceso a todos los servicios que en &eacute;stos se brinda (Mukodsi, M. Interrelaci&oacute;n Policl&iacute;nico con M&eacute;dico de Familia-Hospital. Policl&iacute;nico "Pasteur". 1987. Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en Administraci&oacute;n de Salud. Facultad de Salud P&uacute;blica, 1987). (Rivera, E. Influencia de la Interrelaci&oacute;n Hospital-Policl&iacute;nico en el control dispensarial. Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en Adminstraci&oacute;n de Salud. ISCM-Villa Clara.1986), circunstancia que parece estar favoreciendo la b&uacute;squeda de v&iacute;as alternativas a los m&eacute;dicos y a los pacientes, para garantizar la atenci&oacute;n en ese nivel (Sans&oacute;, F.J. Interrelaci&oacute;n M&eacute;dico de Familia- Policl&iacute;nico-Hospital. Un estudio en el &aacute;rea de salud "Plaza de la Revoluci&oacute;n", 1997. Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en MGI. ISCM-H, 1997). </P>     <P>En muchos casos no se producen acciones efectivas por parte de los hospitales base para apoyar investigaciones conjuntas con los policl&iacute;nicos o favorecer la superaci&oacute;n cient&iacute;fica de los profesionales de la atenci&oacute;n primaria. (Sans&oacute;, F.J. Interrelaci&oacute;n M&eacute;dico de Familia-Policl&iacute;nico-Hospital. Un estudio en el &aacute;rea de salud "Plaza de la Revoluci&oacute;n", 1997. Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en MGI. ISCM-H,1997). </P>     <P>La comunicaci&oacute;n entre ambos niveles y dentro del propio nivel primario, salvo honrosas excepciones, no es efectiva. Son evidentes las fallas en el sistema de referencia al hospital y contrarreferencia de &eacute;ste a la APS; tales deficiencias dificultan la comunicaci&oacute;n entre los profesionales de uno y otro nivel, y entre las instituciones respectivas. </P>     <P>Por otra parte se ha hecho habitual la realizaci&oacute;n de ex&aacute;menes de suficiencia al personal m&eacute;dico y de enfermer&iacute;a en la APS. Sin dudas la competencia y el desempe&ntilde;o de nuestros profesionales de la salud son elementos importantes al evaluar la atenci&oacute;n m&eacute;dica que se brinda; sin embargo, el hecho de tener profesionales bien preparados no garantiza que tengamos, por s&iacute; mismo, un sistema &oacute;ptimo; para mejorarlo es esencial prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a su din&aacute;mica que a sus componentes de forma aislada. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Consecuentemente, consideramos impostergable que nuestra Sociedad de Medicina Familiar incentive la realizaci&oacute;n de estudios que eval&uacute;en el estado de la regionalizaci&oacute;n de los servicios en el sistema de salud, para obtener evidencias que puedan constituir bases que promuevan un an&aacute;lisis con mentalidad de cambio y desarrollo. </P>     <P>Esto es importante porque somos del criterio de que para que la salud p&uacute;blica funcione eficientemente como sistema, deben mantenerse v&iacute;nculos muy estrechos entre los distintos elementos, componentes y unidades que lo conforman. Emprender acciones en el orden asistencial, docente, investigativo y administrativo de manera cohesionada, que impl&iacute;citamente aseguren el verdadero car&aacute;cter sist&eacute;mico en la atenci&oacute;n m&eacute;dica, resulta crucial para continuar elevando el nivel de salud de la poblaci&oacute;n cubana. </P>     <P>Recibido 4 de septiembre de 1998. Aprobado: 10 de septiembre de 1998.     <BR>   Dr. <I>F&eacute;lix J. Sans&oacute; Soberats</I>. Policl&iacute;nico&nbsp; "Plaza    de la Revoluci&oacute;n", Ciudad de La Habana, Cuba.     <BR> &nbsp;     <BR> <A NAME="BM1"></A><SUP>1</SUP> Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Instructor del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. </P>     ]]></body>
</article>
