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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El suicidio, comportamiento y prevención]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <B></B>     <P><FONT SIZE=5><B>El suicidio, comportamiento y prevenci&oacute;n</b></font><A HREF="#marca"><I><SUP><FONT SIZE=5>*</font></sup></I></A></P>     <P><A HREF="#marca"><I>Dr. Sergio Andr&eacute;s P&eacute;rez Barrero<SUP>1</sup></I></A> </P> <H4>Pr&oacute;logo</H4>     <P>El suicidio ocupa un lugar entre las primeras 10 causas de muerte en las estad&iacute;sticas de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Se considera que cada d&iacute;a se suicidan en el mundo al menos 1 110 personas y lo intentan cientos de miles, independientemente de la geograf&iacute;a, cultura, etnia, religi&oacute;n, posici&oacute;n socioecon&oacute;mica, etc&eacute;tera. Cualquier sujeto puede, en determinado momento de su existencia, sentir que la vida no tiene sentido por diversas causas, como la enfermedad f&iacute;sica o mental, la p&eacute;rdida de una relaci&oacute;n valiosa, un embarazo oculto o no deseado, la soledad, las dificultades cotidianas en personalidades poco tolerantes, lo que convierte el suicidio en la mejor y &uacute;nica opci&oacute;n para ellos. </P>     <P>Cuba no escapa a esta realidad y existe desde 1989 un Programa de Prevenci&oacute;n de la Conducta Suicida cuyos objetivos principales son: evitar el primer intento suicida, su repetici&oacute;n y la consumaci&oacute;n. Seg&uacute;n los objetivos, prop&oacute;sitos y directrices del Ministerio de Salud P&uacute;blica, se debe reducir a 18 por 100 000 habitantes la tasa de suicidio para el a&ntilde;o 2000 en el pa&iacute;s, y se traza toda una estrategia para lograrlo. </P>     <P>Es por ello que se pone en manos del m&eacute;dico de la familia este peque&ntilde;o libro sobre el comportamiento suicida, pues dicho profesional, por su estrecha vinculaci&oacute;n con la comunidad, est&aacute; en mejores condiciones de detectar al presunto suicida y conociendo las particularidades de esta conducta an&oacute;mala, ejercer las acciones de salud que impidan este acto. </P>     <P>No se pretende agotar el tema, pues en la pr&aacute;ctica se presentar&aacute;n situaciones que no aparecen en texto alguno. S&oacute;lo se trata de hacer un modesto aporte a la capacitaci&oacute;n de los m&eacute;dicos de familia en este tema y con ello contribuir a alcanzar los objetivos de nuestro Ministerio en relaci&oacute;n con este indicador.     <DIV ALIGN=right></DIV>    <DIV ALIGN=right>El Autor</DIV>     <p></P> <H4>Generalidades</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El intento de suicidio, junto al suicidio, son las dos formas m&aacute;s representativas de esta conducta, aunque no las &uacute;nicas. Desgraciadamente existen muchos textos que s&oacute;lo tienen en cuenta estos dos aspectos, los que, por dem&aacute;s son los m&aacute;s graves, y no otros que detect&aacute;ndolos y tom&aacute;ndolos en consideraci&oacute;n de forma oportuna, evitar&iacute;an que ambas ocurrieran. </P>     <P>El espectro completo del comportamiento suicida est&aacute; conformado por la ideaci&oacute;n de autodestrucci&oacute;n en sus diferentes gradaciones: las amenazas, el gesto, el intento y el hecho consumado. </P>     <P>La ideaci&oacute;n suicida abarca un amplio campo de pensamiento que puede adquirir las siguientes formas de presentaci&oacute;n: </P>  <UL>     <LI>El deseo de morir ("La vida no merece la pena vivirla", "Yo lo que debiera es morirme", etc&eacute;tera). </LI>     <LI>La representaci&oacute;n suicida ("Me he imaginado que me ahorcaba"). </LI>     <LI>La idea de autodestrucci&oacute;n sin planeamiento de la acci&oacute;n ("Me voy a matar", y al preguntarle c&oacute;mo lo va a llevar a efecto, responde: "No s&eacute; c&oacute;mo, pero lo voy a hacer"). </LI>     <LI>La idea suicida con un plan indeterminado o inespec&iacute;fico a&uacute;n ("Me voy a matar de cualquier forma, con pastillas, tir&aacute;ndome delante de un carro, quem&aacute;ndome"). </LI>     <LI>La idea suicida con una adecuada planificaci&oacute;n ("He pensado ahorcarme en el ba&ntilde;o, mientras mi esposa duerma"). Se le conoce tambi&eacute;n como plan suicida. Sumamente grave. </LI>    </UL>      <P>Todas estas manifestaciones de la ideaci&oacute;n de autodestrucci&oacute;n deben ser exploradas, si el paciente no las manifiesta, pues la comunicaci&oacute;n y el di&aacute;logo abierto sobre el tema no incrementa el riesgo de desencadenar el acto, como err&oacute;neamente se considera y es una valiosa oportunidad para iniciar su prevenci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Varias son las formas de abordar el tema. Le sugiero las siguientes: </P>     <P>1ra variante: "Evidentemente usted no se siente bien y quisiera saber c&oacute;mo ha meditado resolver su situaci&oacute;n actual". </P>     <P>2da. variante: "Usted me ha manifestado que apenas duerme y quisiera saber en qu&eacute; piensa cuando eso le ocurre, pues s&eacute; que en esos casos se idean muchas cosas". </P>     <P>3ra. variante: "Y durante este tiempo que usted se ha sentido as&iacute;, ha tenido pensamientos malos?" </P>     <P>4ta. variante: "Bien, yo quisiera saber si en su familia alguien se ha matado, es decir, se ha suicidado o ha intentado contra su vida" (Esperar respuesta y preguntar)."&amp;iquest;Usted ha intentado alguna vez contra su vida o lo ha pensado?", "Y ahora, &amp;iquest;lo ha meditado? </P>     <P>5ta. variante: "&amp;iquest; Ha pensado usted quitarse la vida?" </P>     <P>Las respuestas afirmativas a cualquiera de estas variantes para explorar la ideaci&oacute;n suicida deben ser consideradas con seriedad y recabar ayuda del personal especializado para valorar en conjunto la conducta que se debe seguir de forma inmediata. Las amenazas suicidas son expresiones verbales o escritas del deseo de matarse y deben tenerse en cuenta, pues es un error frecuente pensar: "El que lo dice, no lo hace" o "El que se mata, no avisa que lo va a hacer". </P>     <P>Cuando la amenaza ocurre teniendo los medios disponibles para su realizaci&oacute;n, pero sin llevarla a cabo, se considera por algunos como gesto suicida (tener las pastillas en la mano sin tomarlas) y nunca debe ser minimizado ni valorado despectivamente como "un alarde". </P>     <P>El intento suicida, tambi&eacute;n denominado parasuicidio, tentativa de suicidio, intento de autoeliminaci&oacute;n (IAE) o autolesi&oacute;n intencionada (<I>deliberate self harm</I>), se ha definido como aquel acto sin resultado de muerte en el que un individuo, de forma deliberada, se hace da&ntilde;o a s&iacute; mismo. </P>     <P>Se considera que el intento es m&aacute;s frecuente en los j&oacute;venes, en el sexo femenino, y los m&eacute;todos m&aacute;s utilizados son los suaves o no violentos, principalmente la ingesti&oacute;n de f&aacute;rmacos o sustancias t&oacute;xicas. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El suicidio consumado abarca todos aquellos actos lesivos autoinfligidos con resultado de muerte. Son m&aacute;s frecuentes en adultos y ancianos, en el sexo masculino, y los m&eacute;todos preferidos son los llamados duros o violentos, como las armas de fuego, el ahorcamiento, el fuego, etc&eacute;tera. </P> <I>    <P>Resumiendo:</P></I>      <P>El comportamiento suicida es un continuo que va desde la ideaci&oacute;n en sus diferentes expresiones, pasando por las amenazas, los gestos e intentos, hasta el suicidio propiamente dicho. La presencia de cualquiera de estos indicadores (ideas, amenazas, gestos e intentos) debe considerarse como un signo de alto riesgo en el individuo que los presenta. </P>     <P>Para prevenir el intento y el suicidio consumado, es primordial conocer los factores de riesgo, que son aquellos que los predisponen. </P>     <P>En la literatura suicidol&oacute;gica se mencionan m&uacute;ltiples factores de riesgo, los cuales no abordaremos en su totalidad por no ser objetivo fundamental del presente texto, aunque s&iacute; estudiaremos los que puedan orientar al m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria en su detecci&oacute;n y adecuada evaluaci&oacute;n y manejo. </P>     <P>Ante todo hay que considerar que estos rasgos son individuales, pues lo que para algunos es un elemento de riesgo, para otros no representa problema alguno. Adem&aacute;s de individuales son generacionales, ya que los factores en la ni&ntilde;ez pueden no serlo en la adultez o en la vejez. Por otra parte, son gen&eacute;ricos, pues los de la mujer no son similares a los de los hombres. Existen los que son comunes a cualquier edad y sexo, los cuales, indudablemente, son los m&aacute;s importantes. Pasemos, pues, a su an&aacute;lisis, comenzando por la ni&ntilde;ez. </P> <H4>Factores de riesgo suicida en la ni&ntilde;ez</H4>     <P>La infancia se considera, en general, como una etapa de la vida feliz, en la que la conducta suicida no puede estar presente. Esto no siempre es as&iacute;, en la ni&ntilde;ez ocurren actos suicidas, los cuales no son reportados como tal o lo hacen como accidentes en muchos pa&iacute;ses, y se considera que es un fen&oacute;meno que va en aumento. </P>     <P>En la infancia los factores de riesgo debemos detectarlos, principalmente, en el medio familiar en el que vive el menor. As&iacute;, hay que tener en cuenta si fue un ni&ntilde;o deseado o no, pues en este &uacute;ltimo caso existir&aacute;n en mayor o menor grado, de forma expl&iacute;cita o encubierta, diferentes manifestaciones de rechazo, con la l&oacute;gica repercusi&oacute;n psicol&oacute;gica en el menor. </P>     <P>La edad de los progenitores tiene importancia. Los embarazos en personas demasiado j&oacute;venes dan lugar a trastornos en la atenci&oacute;n y la educaci&oacute;n del ni&ntilde;o debido a la inmadurez biosicol&oacute;gica de los padres. Los embarazos en personas maduras, son causa de una crianza defectuosa por la disminuci&oacute;n de la energ&iacute;a vital que impide satisfacer las demandas del menor en su l&oacute;gico desarrollo, lo que provoca actitudes que pueden cubrir toda una gama, desde la sobreprotecci&oacute;n limitante hasta la permisividad. </P>     <P>El seguimiento durante el embarazo y los controles obst&eacute;tricos peri&oacute;dicos tienen importancia, pues denotan disciplina y responsabilidad con el fruto de la concepci&oacute;n. Una embarazada que no asiste a las consultas m&eacute;dicas y es despreocupada con su estado, no debe resultar una madre responsable con la crianza de su hijo. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La personalidad de los progenitores tiene una enorme importancia en el riesgo suicida de los hijos. Si padecen un trastorno de la misma, sobre todo las antisociales o emocionalmente inestables, la crianza estar&aacute; mediada por dichos rasgos. Asimismo, ser portadores de enfermedades psiqui&aacute;tricas, como la depresi&oacute;n materna, el alcoholismo paterno o la esquizofrenia, son factores que pueden predisponer el suicidio en los hijos. </P>     <P>Como quiera que resulta dif&iacute;cil para el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria la realizaci&oacute;n de un diagn&oacute;stico psiqui&aacute;trico espec&iacute;fico, una opci&oacute;n adecuada es considerar la enfermedad mental de alguno de los progenitores, como un factor de riesgo en los ni&ntilde;os, independientemente de la patolog&iacute;a psiqui&aacute;trica de que se trate. </P>     <P>En cuanto a las caracter&iacute;sticas psicol&oacute;gicas del menor que puede realizar un acto suicida, se mencionan las siguientes: la disforia, la agresividad y la hostilidad, como manifestaciones de un trastorno del control de los impulsos. Pueden ser ni&ntilde;os con pobre tolerancia a las frustraciones, incapaces de prorrogar la satisfacci&oacute;n de sus deseos, demandantes de atenci&oacute;n y afecto, con intentos suicidas previos, manipuladores, que asumen papeles de v&iacute;ctima; celosos de los hermanos, susceptibles, rencorosos. Pueden expresar ideas de morir o suicidas. Otras veces son r&iacute;gidos, meticulosos, ordenados y perfeccionistas; t&iacute;midos, con pobre autoestima, pasivos, etc&eacute;tera. </P>     <P>Referente a las enfermedades mentales que pueden tener riesgo suicida, se encuentran las psiqui&aacute;tricas graves (trastornos del humor, esquizofrenia), los trastornos de conducta, los de la adaptaci&oacute;n y de ansiedad, el retraso mental y los trastornos incipientes de la personalidad. Por tanto, la enfermedad mental en el ni&ntilde;o es un rasgo importante que se debe tener presente al evaluar a un menor con otros factores de riesgo suicida. </P>     <P>El clima emocional en el cual convive el menor es importante. Un hogar roto, con discusiones y peleas frecuentes entre los padres, el maltrato f&iacute;sico al ni&ntilde;o o el psicol&oacute;gico en forma de rechazo manifiesto, humillaciones y vejaciones, o un hogar sin normas de conductas coherentes con el papel de cada miembro de la familia, pueden ser un caldo de cultivo para la realizaci&oacute;n de un acto suicida. En este sentido hay que tener en cuenta la presencia de familiares, principalmente padres, hermanos y abuelos, con antecedentes de comportamiento suicida, por la posibilidad del aprendizaje por imitaci&oacute;n. En esta direcci&oacute;n son de destacar tambi&eacute;n la existencia de amigos o compa&ntilde;eros de escuela con dicha conducta, que, por similar mecanismo, pueden predisponer a la realizaci&oacute;n de este acto. </P>     <P>Los motivos que pueden desencadenar un suicidio en la infancia, son variados y no espec&iacute;ficos, pues tambi&eacute;n se producen en otros ni&ntilde;os que nunca intentar&aacute;n contra su vida. Por ello es importante determinar los factores de riesgo antes descritos que predisponen a que un menor, frente a un acontecimiento precipitante, se manifieste con una conducta autodestructiva. </P>     <P>Entre los motivos m&aacute;s frecuentes que llevan al acto suicida en la ni&ntilde;ez, se encuentran: </P>  <UL>     <LI>Presenciar acontecimientos dolorosos (divorcio, separaci&oacute;n, muerte de un ser querido). </LI>     <LI>Problemas con las relaciones paterno-filiales. </LI>     <LI>Problemas escolares. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Llamadas de atenci&oacute;n de padres o maestros con car&aacute;cter humillante. </LI>     <LI>B&uacute;squeda de afecto y atenci&oacute;n. </LI>     <LI>Agredir a otros. </LI>     <LI>Deseos de reunirse con un ser querido fallecido. </LI>    </UL>      <P>Contrario a lo que se piensa, la existencia de un motivo no desencadena habitualmente un acto suicida de inmediato, por impulso, sino que el ni&ntilde;o comienza a dar una serie de se&ntilde;ales en su conducta que de manera general se traducen en cambios de todo tipo. As&iacute; tendremos que velar su comportamiento en la casa o la escuela (agresivos o pasivos), variaci&oacute;n de h&aacute;bitos alimenticios (p&eacute;rdida o aumento del apetito), en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o (insomnio, pesadillas, enuresis, exceso de sue&ntilde;o), de car&aacute;cter y de &aacute;nimo, dificultades en el aprovechamiento docente, en el juego (desinter&eacute;s, no participaci&oacute;n con los amigos habituales), repartir posesiones valiosas, preocupaci&oacute;n por la muerte y temas afines, hacer notas de despedida, etc&eacute;tera. </P>     <P>Un ni&ntilde;o en el que se observen cambios como los se&ntilde;alados en el p&aacute;rrafo precedente y que re&uacute;na otros factores de riesgo suicida, debe ser evaluado en breve por un profesional especializado en Salud Mental (psicol&oacute;gicos o psiquiatras infanto-juveniles). </P>     <P>Los m&eacute;todos elegidos por los menores para autodestruirse dependen de la disponibilidad de &eacute;stos, de las propias experiencias y las circunstancias del momento. Se citan: la ingesti&oacute;n de tabletas, venenos agr&iacute;colas, kerosene, lociones para la piel, precipitaci&oacute;n, ahorcamiento, fuego, corte de vasos sangu&iacute;neos, etc&eacute;tera. Por lo general, las ni&ntilde;as intentan contra su vida a menor edad que los ni&ntilde;os y en los lugares que habitualmente habitan o frecuentan (hogar, escuela, casa de amigos, etc&eacute;tera). </P>     <P>Conocidos algunos factores de riesgo para la conducta suicida en el menor, se recomienda la siguiente Gu&iacute;a para evaluar dicho riesgo y proceder de la manera en que se se&ntilde;ala:     <BR> &nbsp; </P> <TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=623> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Puntos</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>1.</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Progenitores demasiado j&oacute;venes o maduros.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">1</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>2.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Dificultades en la captaci&oacute;n y control prenatal.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">1</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>3.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Enfermedad psiqui&aacute;trica de los progenitores.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>4.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Ni&ntilde;o poco cooperador en la consulta.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">1</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>5.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Ni&ntilde;o que manifiesta cambios en su comportamiento.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>6.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Violencia en el hogar y sobre el ni&ntilde;o.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>7.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Antecedentes familiares de conducta suicida (padres, hermanos, abuelos) o amigos con dicha conducta.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>8.</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Antecedentes personales de autodestrucci&oacute;n.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     <P>9.</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Manifestaciones desagradables de los progenitores en relaci&oacute;n con el ni&ntilde;o.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="10%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>10.</TD> <TD WIDTH="54%" VALIGN="TOP">     <P>Situaci&oacute;n conflictiva actual (hogar roto recientemente, p&eacute;rdidas, fracasos escolares, etc&eacute;tera).</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> </TABLE>      <P>Si la suma de la puntuaci&oacute;n es menor de 10, el ni&ntilde;o debe ser interconsultado por el equipo de salud mental de su &aacute;rea, y si es mayor de 10 puntos, por un psiquiatra infanto-juvenil en breve plazo para su evaluaci&oacute;n y manejo por el personal especializado. </P>     <P>Como se evidencia en la gu&iacute;a, el m&eacute;dico de la comunidad debe detectar los ni&ntilde;os con riesgo suicida y proceder a su interconsulta, participando de la misma para ir habitu&aacute;ndose con el manejo que de este tipo de pacientes y sus familiares junto a los profesionales de la salud mental. No es necesario asistir a la interconsulta de todos los menores con este rasgo, pero s&iacute; de aquellos m&aacute;s graves o que con m&aacute;s frecuencia tengan esta conducta, para ir entren&aacute;ndose en este tratamiento, lo cual le permitir&aacute; realizar acciones de salud cient&iacute;ficamente mejor fundamentadas. </P> <H4>Bibliograf&iacute;a</H4> <OL>      <LI>Barra, Flora de la. "Conducta suicida en ni&ntilde;os y adolescentes",<I> Pediatr</I>., 5(3):152--7, Chile, jul.-ago., 1989.</LI>     <LI>Calder&oacute;n Colmenero, J., y R. Aguilar Esquivel:"Suicidio en ni&ntilde;os", <I>Rev. Ped. Mex.</I>, 55(1):51-2, M&eacute;xico, ene.-feb., 1988.</LI>     <LI>Kienhorst, C.W.M., W.H.G. Wolters, R.F.W. Diekstra y E Otte:"A study of the frequency of suicidal behaviour in children aged 5 to 14", <I>J. Child. Psychol Psychiat</I>., vol. 28, No. 1:153-65, Holanda, 1987.</LI>     <LI>Krarup, G., B. Nielsen y P. Rask: "Childhood experiences and repeated suicidal behaviour", <I>Acta Psychiatr. Scand.,</I> 83:16-19, Dinamarca, 1991.</LI>     <LI>Mardomingo Sanz MJ.: <I>Psiquiatr&iacute;a del ni&ntilde;o y del adolescente. M&eacute;todo, fundamentos y s&iacute;ndromes,</I> Ediciones D&iacute;az de Santos, S.A., Espa&ntilde;a, 1994.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Mardomingo Sanz M.J. y M.L. Catalina Zamora:"Intento de suicidio en la infancia y la adolescencia: factores de riesgo", <I>An. Esp. Pediatr.</I>, 36, 6(429-32), Espa&ntilde;a, 1992.</LI>     <LI>:"Suicidio e intentos de suicidio en la infancia y la adolescencia: &amp;iquest;Un problema en aumento?",<I> Pediatrika</I>, vol. 12(118-21) Espa&ntilde;a, mayo, 1992.</LI>     <LI>:"Caracter&iacute;sticas de personalidad, medio familiar y rendimiento escolar en los intentos de suicidio en ni&ntilde;os y adolescentes", <I>Pediatrika, </I>vol. 12/5-10, Espa&ntilde;a, enero-febrero/92.</LI>     <LI>Pag&aacute;n Castro A.L., C. Parrilla Cruz y J.A. S&aacute;nchez Lacay:"Comportamiento suicida en ni&ntilde;os", <I>Bolet&iacute;n Asociaci&oacute;n M&eacute;dica de Puerto Rico</I>, 74(10)284-88, Puerto Rico, octubre, 1982.</LI>     <LI>Pag&aacute;n Castro A.L., C.E. Parrilla Cruz y S.M. Parrilla Cruz. "Comportamiento suicida en ni&ntilde;os y adolescentes: intervenci&oacute;n del m&eacute;dico de familia", <I>Bolet&iacute;n Academia de M&eacute;dicos de Familia de Puerto Rico</I>, 74(10):284-88, Puerto Rico, enero, 1990.</LI>     <LI>Rodr&iacute;guez Pulido F., A. Sierra L&oacute;pez, R. Gracia Marco, J.L. Gonz&aacute;lez de Rivera y D. Montes de Oca: La prevenci&oacute;n del suicidio (I): prevenci&oacute;n primaria, <I>Psiquis</I>, 317/90, vol. XI/90, 47-52, Espa&ntilde;a.</LI>     <LI>Sarro, B. y C. de la Cruz. <I>Los suicidios</I>, Editorial Mart&iacute;nez Roca, Espa&ntilde;a, 1991.</LI>     <LI>Vaz-Leal, F.J.:"Psychotherapeutic. Management of suicide attempts in children and early adolescents: working with parents, Psychother".<I> Psychosom</I>. 52:125-32, Espa&ntilde;a, 1991.</LI>    </OL>  <H4>Factores de riesgo suicida en la adolescencia</H4>     <P>La mortalidad por suicidio entre los adolescentes y j&oacute;venes est&aacute; increment&aacute;ndose, particularmente en los varones, por lo que se hace impostergable su prevenci&oacute;n eficaz. Para lograrlo es necesaria la promoci&oacute;n de salud, la protecci&oacute;n espec&iacute;fica de los grupos de riesgo, el diagn&oacute;stico precoz y tratamiento oportuno y adecuado de aquellas afecciones que lleven al suicidio y al intento de autodestrucci&oacute;n en cualquiera de sus variantes. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La promoci&oacute;n de salud para prevenir esta conducta debe involucrar no s&oacute;lo a profesionales de la salud p&uacute;blica, sino a otras personas que se relacionan, muchas veces durante mayor cantidad de tiempo, con los adolescentes, como son: los familiares, los maestros y los propios adolescentes. </P>     <P>&amp;iquest;Qu&eacute; se debe promover? Principalmente modos de vida saludables entre ellos, como la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica del deporte, una sexualidad responsable, no h&aacute;bitos t&oacute;xicos, desarrollar m&uacute;ltiples intereses que les permitan un uso adecuado de su tiempo libre, entre otros. </P>     <P>Es &uacute;til tambi&eacute;n que el adolescente, que a&uacute;n no ha conformado plenamente su personalidad, desarrolle caracter&iacute;sticas que le sirvan como tamp&oacute;n contra el comportamiento suicida. Por tanto, debemos adecuarlo en el amor a la patria, su historia, sus h&eacute;roes y m&aacute;rtires, de manera que los vivencie cercanos a &eacute;l; incrementar el estoicismo, la humildad, la modestia, la perseverancia en el logro de objetivos elevados, as&iacute; como la renuncia, cuando sea necesaria, lo cual indica flexibilidad sin dejar de ser uno mismo; el altruismo, la sensibilidad y el sentimiento solidario; el autocontrol, la b&uacute;squeda de enfrentamientos o respuestas dis&iacute;miles a un mismo problema; el amor al estudio, al trabajo, a los futuros hijos, a la familia y saber ser amigo; la generosidad, los buenos modales, la caballerosidad, el respeto a su semejante en su persona, costumbres y opiniones; tolerar frustraciones, aceptarse tal y cual es; pensar positivamente, no con sobrevaloraci&oacute;n ni subvaloraci&oacute;n; confiar en s&iacute; mismo y en los dem&aacute;s, as&iacute; como desarrollar una sana desconfianza e incertidumbre frente a lo no conocido a&uacute;n. Lograr que el adolescente aprenda a exponer y defender sus ideas hasta que se convenza de su equivocaci&oacute;n, acept&aacute;ndola sin dobleces cuando esto ocurra, as&iacute; como no alimentar aquellos rasgos negativos del car&aacute;cter como la vanidad, el ego&iacute;smo, la mezquindad, la envidia, los celos, la timidez, la autosuficiencia, la complacencia con lo logrado, la mediocridad, la chapucer&iacute;a, la terquedad, la duda, la falta de fantas&iacute;a y proyectos elevados, la glotoner&iacute;a, la impulsividad, la cr&iacute;tica hiriente al m&eacute;rito, el desconocimiento o desvalorizaci&oacute;n del m&eacute;rito ajeno, el fraude en todas sus manifestaciones, la cobard&iacute;a, la evasi&oacute;n, las habladur&iacute;as o chismes, la alevos&iacute;a, la crueldad, el maltrato a la flora o la fauna, etc&eacute;tera. </P>     <P>Como se evidencia, se han mencionado algunos aspectos relacionados con la personalidad del adolescente que deben ser desarrollados y no precisamente en esta etapa de la vida, sino desde la m&aacute;s temprana infancia, por lo cual es imprescindible la educaci&oacute;n de la familia, cuidadores, personas que laboren en instituciones infantiles, etc&eacute;tera. Pero, si esto no se ha podido lograr, la adolescencia contin&uacute;a siendo un buen momento para empezar por no estar estructurada por completo la personalidad como apunt&aacute;bamos antes. </P>     <P>La protecci&oacute;n espec&iacute;fica se har&iacute;a mancomunadamente, sobre aquellos en desventaja biosicosocial, como los que hayan sido ni&ntilde;os con riesgo suicida o los que en la propia adolescencia hayan acumulado diversos factores de riesgo hasta ese momento ausentes. Entre estos se encuentran los que hayan realizado una tentativa de suicidio o un suicidio frustrado; los que presenten alteraciones en su comportamiento sexual en forma de precocidad, promiscuidad, abortos, embarazos no deseados u ocultos, masturbaci&oacute;n compulsiva, que hayan sido v&iacute;ctimas de abuso sexual, violaci&oacute;n u otro delito de esta &iacute;ndole. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta las variaciones en el comportamiento escolar, como las dificultades en el rendimiento habitual, las fugas o deserci&oacute;n escolar, el desajuste vocacional, las dificultades en las relaciones con maestros y profesores, la presencia del fen&oacute;meno traj&iacute;n-trajinador con otros compa&ntilde;eros de estudio, la presencia de amistades con conducta suicida previa, la inadaptaci&oacute;n de determinados reg&iacute;menes escolares o militares (becas, servicio militar). </P>     <P>En el hogar, adem&aacute;s de los factores de riesgo mencionados en la ni&ntilde;ez, hay que tener en cuenta aquellos que lo abandonan de manera permanente antes de los 15 a&ntilde;os; la identificaci&oacute;n con familiares suicidas, deprimidos o alcoh&oacute;licos; convivencia con un enfermo mental como &uacute;nico pariente; dificultades socioecon&oacute;micas; permisividad en el hogar de determinadas conductas antisociales, lo que las refuerzan; presencia entre los familiares directos de personalidades antisociales, criminales, etc&eacute;tera. </P>     <P>En el aspecto social, el riesgo suicida puede incrementarse a trav&eacute;s de noticias sensacionalistas, sea por los medios de difusi&oacute;n masiva o por el rumor popular, cuando el adolescente la identifica con la amistad, el amor, el hero&iacute;smo o cualquiera otra cualidad positiva. Tambi&eacute;n pueden aumentarlo la falta de apoyo social, la posibilidad de adquirir drogas, armas de fuego, etc&eacute;tera. </P>     <P>Entre los factores de riesgo en esta etapa se cita la eclosi&oacute;n de la enfermedad mental, sobre todo los trastornos del humor y la esquizofrenia. La denominaci&oacute;n de<I> trastornos del estado del &aacute;nimo o del humor</I> ha sustituido al t&eacute;rmino trastornos afectivos e incluye los depresivos y bipolares. No entraremos a clasificar dichos trastornos, pues no es el objetivo del presente texto, por lo que nos limitaremos a su diagn&oacute;stico, particularmente el de los depresivos. </P>     <P>Un episodio depresivo mayor se define por un s&iacute;ndrome formado por al menos cinco de los s&iacute;ntomas que a continuaci&oacute;n se relacionan: </P> <OL>      <LI>&Aacute;nimo deprimido.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Disminuci&oacute;n del inter&eacute;s o p&eacute;rdida del placer por las actividades habituales.</LI>     <LI>Aumento o p&eacute;rdida de peso (5 % en un per&iacute;odo de un mes) o cambios en el apetito.</LI>     <LI>Insomnio o hipersomnia casi diarias.</LI>     <LI>Agitaci&oacute;n psicomotora o lentitud.</LI>     <LI>Fatigabilidad o p&eacute;rdida de energ&iacute;a.</LI>     <LI>Sentimientos inadecuados de culpa o inutilidad.</LI>     <LI>Disminuci&oacute;n de la capacidad de concentraci&oacute;n o indecisi&oacute;n.</LI>     <LI>Ideas de suicidio o de muerte.</LI>    </OL>      <P>Los s&iacute;ntomas se presentan al menos durante dos semanas. Si la depresi&oacute;n es de tipo melanc&oacute;lico, de mayor severidad se encontrar&aacute;n al menos cinco de los siguientes s&iacute;ntomas. </P> <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>P&eacute;rdida del inter&eacute;s o placer por la mayor&iacute;a de las actividades habituales.</LI>     <LI>Falta de respuesta a est&iacute;mulos agradables.</LI>     <LI>Mayor depresi&oacute;n en las ma&ntilde;anas.</LI>     <LI>Insomnio matutino (despertar 2 horas antes de lo habitual).</LI>     <LI>Lentitud o agitaci&oacute;n psicomotora.</LI>     <LI>Anorexia significativa o p&eacute;rdida de peso (m&aacute;s del 5 % del peso corporal en un mes).</LI>     <LI>Ausencia de trastornos previos de la personalidad.</LI>     <LI>Uno o m&aacute;s episodios depresivos mayores anteriores con remisi&oacute;n completa o casi completa.</LI>     <LI>Buena respuesta previa a un tratamiento som&aacute;tico antidepresivo adecuado (antidepresivos, sales de litio, electroshock).</LI>    </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El trastorno dist&iacute;mico, consistente en un estado de &aacute;nimo deprimido o irritable, que se prolonga diariamente durante un a&ntilde;o, se caracteriza por acompa&ntilde;arse de dos de los siguientes s&iacute;ntomas. </P> <OL>      <LI>Descenso o aumento del apetito.</LI>     <LI>Insomnio o hipersomnia.</LI>     <LI>Fatiga o p&eacute;rdida de energ&iacute;a.</LI>     <LI>Disminuci&oacute;n de la autoestima.</LI>     <LI>Falta de concentraci&oacute;n o dificultad para tomar decisiones.</LI>     <LI>Sentimientos de desesperanza.</LI>    </OL>      <P>Generalmente comienza a los 21 a&ntilde;os y la ausencia de sintomatolog&iacute;a durante dos meses excluye el diagn&oacute;stico. </P>     <P>En otras ocasiones, la depresi&oacute;n se manifiesta como abuso de drogas, dificultades de comunicaci&oacute;n, escasa autoestima, mutismo, inusual mal car&aacute;cter, aislamiento social, descuido personal, rebeld&iacute;a con padres y maestros, problemas con la polic&iacute;a, etc&eacute;tera. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La esquizofrenia, otra enfermedad con elevado riesgo suicida, requiere para su diagn&oacute;stico de la presencia de s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos, cuya duraci&oacute;n debe ser de un mes, y la no adquisici&oacute;n del nivel de desarrollo social correspondiente a la edad o el deterioro del nivel previo adquirido. </P>     <P>Dichos s&iacute;ntomas son: </P> <OL>      <LI>Trastornos del contenido del pensamiento, especialmente ideas delirantes.</LI>     <LI>Desorden en el curso del pensamiento, sobre todo la p&eacute;rdida de la capacidad asociativa.</LI>     <LI>Alucinaciones.</LI>     <LI>Afectividad aplanada o inadecuada.</LI>     <LI>Trastorno de la identidad personal con extrema perplejidad hacia uno mismo.</LI>     <LI>Dificultad para llevar adelante y concluir la actividad habitual.</LI>     <LI>Problema en las relaciones interpersonales y desorden en la psicomotricidad.</LI>    </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Otros autores consideran algunas caracter&iacute;sticas como las siguientes: </P> <OL>      <LI>Trastornos evidentes y mantenidos de las relaciones emocionales, con marcada tendencia a la reserva y las conductas inapropiadas en el contacto interpersonal.</LI>     <LI>Falta de conciencia aparente de la identidad personal, que se traduce en posturas inadecuadas e investigaci&oacute;n reiterativa de una parte del cuerpo (mirarse en el espejo durante horas).</LI>     <LI>Preocupaci&oacute;n excesiva por determinados objetos que no guardan relaci&oacute;n con el uso habitual.</LI>     <LI>Resistencia e intolerancia a los cambios en el ambiente con reacciones de mucha ansiedad o miedo intenso.</LI>     <LI>Respuestas excesivas, impredecibles o nulas a los est&iacute;mulos sensoriales.</LI>     <LI>Asumir posturas extra&ntilde;as, manierismos, estereotipias.</LI>     <LI>Deterioro del lenguaje adquirido.</LI>     <LI>Preocupaciones religiosas, sexuales, filos&oacute;ficas, no usuales.</LI>    </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La adolescencia es la edad preferida para comenzar el trastorno esquizofr&eacute;nico, aunque desde la infancia son frecuentes los s&iacute;ntomas de ansiedad, las preocupaciones excesivas, los miedos y la timidez. El inicio t&iacute;pico es la irrupci&oacute;n abrupta de los elementos antes descritos, con intensa agitaci&oacute;n y agresividad, aunque tambi&eacute;n puede darse el comienzo insidioso. </P>     <P>En no pocas ocasiones el suicidio es el primer s&iacute;ntoma evidenciable de una esquizofrenia, como una reacci&oacute;n de la parte a&uacute;n sana de la personalidad ante la evidencia de la desintegraci&oacute;n que se avecina con la enfermedad. Esto es muy peligroso los primeros d&iacute;as de ser admitido en un hospital psiqui&aacute;trico o inmediatamente despu&eacute;s de ser egresado. </P>     <P>De manera general podemos dividir la biograf&iacute;a de los futuros adolescentes con conducta suicida en tres etapas: </P> <OL>      <LI>Infancia problem&aacute;tica.</LI>     <LI>Recrudecimiento de problemas previos, con la incorporaci&oacute;n de los propios de la edad (cambios som&aacute;ticos, preocupaciones sexuales, nuevos retos en las relaciones sociales y en el rendimiento escolar, etc&eacute;tera).</LI>     <LI>Etapa previa al intento suicida, que se caracteriza por la ruptura inesperada de relaciones interpersonales.</LI>    </OL>      <P>La primera etapa engloba los factores predisponentes; la segunda, los reforzantes, y la tercera, los precipitantes. </P>     <P>Al igual que en la infancia, la siguiente gu&iacute;a pr&aacute;ctica puede contribuir a evaluar y tomar la conducta seg&uacute;n la puntuaci&oacute;n obtenida. </P>     <P ALIGN="CENTER">    ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=623> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Puntos</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>1.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Provenir de un hogar roto.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">1</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>2.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Progenitores portadores de enfermedad mental.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Antecedentes familiares de comportamiento suicida.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>4.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Historia de trastornos del aprendizaje, fugas de la escuela, inadaptaci&oacute;n a becas o r&eacute;gimen militar.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>5.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Antecedentes personales de conducta de autodestrucci&oacute;n.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">4</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>6.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Cambios evidentes en el comportamiento habitual.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>7.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Amigos con conducta suicida.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>8.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Presencia de ideaci&oacute;n suicida y sus variantes (gestos, amenazas, plan suicida).&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>9.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Antecedentes personales de enfermedad mental.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">4</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>10.</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Conflicto actual (familiar, pareja, escuela, etc&eacute;tera).&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">Si la suma de la puntuaci&oacute;n es mayor de 12, el adolescente debe ser trasladado a un servicio de psiquiatr&iacute;a infanto-juvenil para su hospitalizaci&oacute;n y, de no ser posible, requerir&aacute; de una valoraci&oacute;n inmediata por el especialista en psiquiatr&iacute;a del equipo de salud mental del &aacute;rea. </P>     <P>Otra valoraci&oacute;n que puede realizarse ante un adolescente potencialmente suicida, incluye la exploraci&oacute;n de los siguientes aspectos: </P> <OL>      <LI><I>Comportamiento suicida</i>. Debe investigarse hasta la saciedad los deseos de morir, la idea suicida, los gestos, las amenazas y el plan de autodestrucci&oacute;n, el m&eacute;todo que va a emplear, circunstancias en que lo realizar&iacute;a, etc&eacute;tera.</LI>     <LI><I>&Aacute;mbito familiar</i>. Relaciones disar-m&oacute;nicas con padres, hogar roto, violencia familiar, padres enfermos mentales, familiares con conducta suicida. Deben explorarse las expresiones familiares que manejen la autodestrucci&oacute;n como una posibilidad de poner fin a la vida y la presencia de amistades con este comportamiento.</LI>     <LI><I>Cuadro cl&iacute;nico</i>. Explorar signos de enfermedad mental, especialmente depresi&oacute;n, esquizofrenia y conducta suicida previa del adolescente.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI><I>Estado psicol&oacute;gico.</i> Precisar la presencia de desesperanza, sentimientos de soledad, angustia, culpabilidad, abuso de alcohol, depresi&oacute;n, rabia, agresividad.</LI>     <LI><I>Motivos</i>. P&eacute;rdida de una relaci&oacute;n valiosa, conflictos escolares, humillaciones, problemas familiares, deseos de matarse, etc&eacute;tera.</LI>    </OL>      <P>Un comportamiento suicida afirmativo, un medio familiar que no constituye un adecuado soporte, la presencia de s&iacute;ntomas depresivos, desesperanza, agresividad o sentimientos de soledad y cualquier motivo, por poco significativo que parezca, debe presuponer la posibilidad real de un acto suicida y se debe actuar con eficacia para evitarlo. </P>     <P>Para concluir, se debe considerar el acto de autodestrucci&oacute;n en la adolescencia como un punto en el <I>continuum</I> de los problemas conductuales en cuesti&oacute;n y la necesidad de establecer diferencias entre los estresores cr&oacute;nicos de sus vidas y los estresores agudos que pueden precipitar la conducta suicida. </P>     <P>Entre los estresores cr&oacute;nicos se citan la disfunci&oacute;n familiar, los fracasos escolares, el abuso sexual y el consumo de alcohol o drogas, entre otros; mientras que los agudos pueden ser peleas entre amigos, conflictos amorosos, reprimenda de los padres que, como se evidencia, pueden y de hecho forman parte de la rutina de la adolescencia, pero que en un joven con problemas emocionales pueden llevar al acto suicida. </P> <H4>Bibliograf&iacute;a</H4> <OL>      <LI>Allebeck, P., C. Allgulander y LL. Fisher:"Predictors of completed suicide in ac ohort of 50465 young men: Role of personality and deviant behaviour", <I>B.M.J</I><U>.</U>, vol. 297, 176-8, Inglaterra, jul, 1988.</LI>     <LI>Berman, A. y R. Schwartz: "Suicide attempts among adolescents drug user, <I>A.D.J.C.</I>, vol. 144, 310-14, USA, march, 1990.</LI>     <LI>Eldrid, J.: <I>Caring for the suicidal</I>, Ed. Constable, London, 1993.</LI>     <LI>Gilchrist V.J.: "Preventive health care for the adolescent", <I>Am. Fam. Physician</I>, 43(3):869-78, Canad&aacute;, march, 1991.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Grossman, D.C., B.C. Milligan y R.A. Dey: "Risk factor for suicide attempts among navajo adolescents", <I>Am J Public Health,</I> 81(7):870-4, USA, jul, 1991.</LI>     <LI>Hendin, H.: "Psychodinamics of suicide with particular reference to the young", <I>Am J Psychiatry</I>, 147:2,190-95, USA, feb, 1990.</LI>     <LI>Kienhorst, C.W.M., E.J. De Wilde, R.F. Diekstra y W.H.G. Wolters:"Differences between adolescent suicide attempters and depressed adolescents", <I>Acta Psychiatr Scand,</I> 85, 222-28, Holanda, 1992.</LI>     <LI>Low B.P. y S.F. Andrews: "Adolescent suicide, <I>Med. Clin. Nort. Am.,</I> 74(5):1251-64, USA, sept., 1990.</LI>     <LI>Mardomingo Sanz M.J.: "<I>Psiquiatr&iacute;a del ni&ntilde;o y del adolescente. M&eacute;todo, fundamentos y s&iacute;ndromes"</I>, Ed. D&iacute;az de Santos, SA, Espa&ntilde;a, 1994.</LI>     <LI>Mardomingo Sanz M.J. y M.L. Catalina: "Caracter&iacute;sticas de personalidad, medio familiar y rendimiento escolar en los intentos de suicidio en ni&ntilde;os y adolescentes,<I> Pediatrika</I>, vol. 12, 5-10, Espa&ntilde;a, enero-febrero/1992.</LI>     <LI>S&aacute;nchez Lacay A., C. Parrilla Cruz y A. Pag&aacute;n Castro: "Intentos suicidas en adolescentes", <I>Bol. Asoc. Med.</I>, vol 77:7,273-77, julio, 1985.</LI>     <LI>Swedo S., D. Rettew, N. Kuppenheimer, D. Lum, S. Dolan y E. Goldberger: "Can adolescente suicide attempters be distinguished from At-Risk adolescents? <I>Pediatrics</I>, vol. 88, No. 3, 620-29, USA, sep., 1991.</LI>    </OL>  <H4>Factores de riesgo suicida en el adulto</H4>     <P>Siguiendo la l&iacute;nea de pensamiento precedente, los factores de riesgo suicida en la adultez estar&aacute;n conformados por los que se arrastran desde la infancia y la adolescencia m&aacute;s aquellos inherentes a esta etapa de la vida. Como se evidencia, trato de llevar a la mente del lector un principio en la prevenci&oacute;n de la conducta suicida: la realizaci&oacute;n de un corte longitudinal de la vida del paciente que permita comprender por qu&eacute; determinado motivo, com&uacute;n a muchos sujetos, desencadena un acto de esa naturaleza en unos y no en otros. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Entre los factores de riesgo en el adulto es necesario mencionar en un lugar preferencial el alcoholismo. En este per&iacute;odo de la vida adquiere categor&iacute;a de enfermedad lo que hasta entonces fue una costumbre socialmente aceptable, pero con la reiteraci&oacute;n del t&oacute;xico, se convirti&oacute; en un consumo perjudicial y/o un h&aacute;bito propiamente dicho. </P>     <P>El diagn&oacute;stico de alcoholismo se puede realizar mediante la aplicaci&oacute;n de valoraciones, pruebas y test (Mast, Mast abreviado, CID, CAGE, Jellinek); la historia cl&iacute;nica y los marcadores biol&oacute;gicos como la gamma-glutamil-transpeptidasa (GGT) y el volumen corpuscular medio (VCM); enzimas sangu&iacute;neas (TGO y TGP), colesterol, triglic&eacute;ridos y la creatinfos-foquinasa (CPK). </P>     <P>Desde el punto de vista meramente cl&iacute;nico, se puede plantear la existencia de una alcoholizaci&oacute;n f&iacute;sica dada por: cara congestiva, venillas en p&oacute;mulos y nariz, escler&oacute;ticas amarillentas, voz ronca, movimientos torpes, marcha oscilante y temblor fino en las manos, disminuci&oacute;n de la agudeza visual, repugnancia a los dulces, sudoraci&oacute;n profusa, parestesias en miembros inferiores, h&iacute;gado aumentado de tama&ntilde;o y doloroso, eritema palmo plantar, disminuci&oacute;n del vello, alopecias, etc&eacute;tera. </P>     <P>La alcoholizaci&oacute;n ps&iacute;quica estar&iacute;a dada por las siguientes manifestaciones: cambios del humor, irritabilidad, reacciones col&eacute;ricas, remordimientos, tristeza, llanto, p&eacute;rdida de memoria y agilidad mental; elevada susceptibilidad, tensi&oacute;n interior, propensi&oacute;n a los celos y a culpar a otros; aislamiento, inseguridad, b&uacute;squeda de relaciones con otros alcoh&oacute;licos, vulnerabilidad a los eventos vitales, etc&eacute;tera. </P>     <P>La dependencia del alcohol, alcoholismo cr&oacute;nico o enfermedad alcoh&oacute;lica, se diagnostica seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica de Am&eacute;rica cuando se producen como m&iacute;nimo tres de los siguientes s&iacute;ntomas: </P> <OL>      <LI>Con frecuencia se bebe en mayor cantidad o por un per&iacute;odo m&aacute;s largo del que pretend&iacute;a.</LI>     <LI>Un deseo persistente, con esfuerzos m&aacute;s o menos in&uacute;tiles para suprimir o controlar su consumo.</LI>     <LI>Una gran parte del tiempo se emplea en obtener y consumir el alcohol o recuperarse de los efectos de su ingesta.</LI>     <LI>Intoxicaci&oacute;n frecuente o s&iacute;ntomas de abstinencia cuando tiene que realizar sus actividades habituales, o ingesta de alcohol en situaciones arriesgadas.</LI>     <LI>Reducci&oacute;n de actividades sociales, laborales, culturales o recreativas a consecuencia de la ingesti&oacute;n de bebidas alcoh&oacute;licas.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Uso continuado de alcohol a pesar de ser consciente de tener un problema f&iacute;sico, psicol&oacute;gico o social persistente y recurrente.</LI>     <LI>Tolerancia notable con necesidad de incrementar las cantidades de alcohol para lograr la intoxicaci&oacute;n o el efecto deseado.</LI>     <LI>S&iacute;ntomas de abstinencia al suprimir el t&oacute;xico, como temblor en lengua, p&aacute;rpados y manos, n&aacute;useas, v&oacute;mitos, cansancio, cefalea, palpitaciones y sudoraci&oacute;n excesiva.</LI>     <LI>Calmar los s&iacute;ntomas de abstinencia con la ingesti&oacute;n de alcohol ("matar el rat&oacute;n","aplomar").</LI>    </OL>      <P>Una vez que se diagnostica esta toxicoman&iacute;a, debe considerarse el riesgo suicida. Las siguientes caracter&iacute;sticas predisponen al intento de autodestrucci&oacute;n en los alcoh&oacute;licos: </P> <OL>      <LI>Tener bajo nivel socioecon&oacute;mico.</LI>     <LI>Ser joven y del sexo femenino.</LI>     <LI>Comenzar a edades tempranas la ingesti&oacute;n de alcohol y los problemas derivados de dicha ingesti&oacute;n.</LI>     <LI>Consumir grandes cantidades de alcohol cada vez que se ingiere.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Tener comorbilidad: personalidad antisocial, depresi&oacute;n mayor, trastorno de ansiedad.</LI>     <LI>Poseer familiares con antecedentes de intentos suicidas, los cuales abusan del alcohol.</LI>    </OL>      <P>Las siguientes caracter&iacute;sticas predisponen a la autodestrucci&oacute;n entre los alcoh&oacute;licos. </P> <OL>      <LI>Pertenecer al sexo masculino.</LI>     <LI>Tener pobre apoyo social.</LI>     <LI>Ingerir frecuentemente bebidas alcoh&oacute;licas.</LI>     <LI>Padecer un episodio depresivo mayor.</LI>     <LI>Padecer enfermedades m&eacute;dicas.</LI>     <LI>No poseer empleo.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Vivir solo.</LI>     <LI>Tener pensamientos suicidas.</LI>    </OL>      <P>Los trastornos depresivos contin&uacute;an siendo un factor de riesgo en el adulto, sobre todo si cumplen las siguientes caracter&iacute;sticas: </P>     <P>A.<I> Tem&aacute;tica suicida</I> </P> <OL>      <LI>Intentos suici</LI>     <LI>utodestrucci&oacute;n, cat&aacute;strofes.</LI>    </OL>      <P>B. <I>S&iacute;ntomas y comorbilidad</I> </P> <OL>      <LI>Angustia o agitaci&oacute;n.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Trastornos cr&oacute;nicos del sue&ntilde;o.</LI>     <LI>Inhibici&oacute;n de los efectos y de la agresividad.</LI>     <LI>Fase depresiva que finaliza.</LI>     <LI>Nosoman&iacute;a o enfermedades incurables.</LI>     <LI>Comorbilidad por alcoholismo.</LI>    </OL>      <P>C. <I>Entorno</I> </P> <OL>      <LI>Des&oacute;rdenes familiares en la infancia y adolescencia.</LI>     <LI>Ausencia o p&eacute;rdida de contactos humanos (aislamiento, desenga&ntilde;o).</LI>     <LI>Dificultades profesionales o financieras.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Ausencia de un fin en la vida.</LI>     <LI>Ausencia o p&eacute;rdida de relaciones religiosas s&oacute;lidas o de otro tipo.</LI>    </OL>      <P>Se considera que la asociaci&oacute;n de desesperanza, sentimientos de culpa, inutilidad, delirios diversos con un humor depresivo posee gran riesgo suicida. </P>     <P>En relaci&oacute;n con la esquizofrenia en el adulto, se considera que existen dos grupos de pacientes suicidas: </P> <I>    <P>1er. grupo</P></I>      <P>Pacientes con aceptable recuperaci&oacute;n y franca regresi&oacute;n de sus s&iacute;ntomas productivos (alucinaciones, delirios), pero con sentimientos de frustraci&oacute;n y desesperanza. </P> <I>    <P>2do. grupo</P></I>      <P>Pacientes en los que predominan la angustia, la agitaci&oacute;n, las alucinaciones y las ideas delirantes. </P>     <P>Tambi&eacute;n en los esquizofr&eacute;nicos pueden tener riesgo suicida los efectos secundarios de los neurol&eacute;pticos, principalmente la depresi&oacute;n postratamiento y la acatisia. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por &uacute;ltimo, en relaci&oacute;n con esta enfermedad, se dice que la autodestrucci&oacute;n es dif&iacute;cil de predecir y es un peligro que nunca debe ser olvidado. </P>     <P>En la adultez generalmente se padecen determinadas enfermedades que, aunque no son privativas de esta etapa de la vida, hay que tenerlas en cuenta cuando coexisten con otros factores de riesgo. Entre &eacute;stas tenemos: la enfermedad de Parkinson, la corea de Huntington la s&iacute;filis terciaria, las endocrinopat&iacute;as (Addison, Cushing, hipotiroidismo, hipertiroidismo, diabetes mellitus), carcinoma de la cabeza del p&aacute;ncreas, anemia perniciosa, colagenopat&iacute;as (artritis reumatoidea, lupus eritematoso sist&eacute;mico), etc&eacute;tera. Tambi&eacute;n constituyen un factor de riesgo los f&aacute;rmacos que necesariamente se utilizan en determinadas enfermedades, como son: Clonidina, Metildopa, Propanolol, Reserpina, Amantadina, Levodopa, fenotiacinas, butirofenonas, barbit&uacute;ricos, anticonceptivos orales, digit&aacute;licos, Disulfiram, benzodiacepina, esteroides y otros que tienen en com&uacute;n ser prodepresivos. </P>     <P>En la mujer el s&iacute;ndrome premenstrual, con los cambios hormonales que trae consigo, y la menopausia, a la que se a&ntilde;aden factores socio-psicoculturales (independencia de hijos, p&eacute;rdida de belleza f&iacute;sica y de la capacidad de procrear, imposibilidad de realizar deseos frustrados, competencias de nuevas generaciones, etc&eacute;tera), pueden, junto a otros factores de riesgo asociados, precipitar un acto suicida. </P>     <P>Tambi&eacute;n los adultos que tratan de proteger sus familias, su profesi&oacute;n o sus negocios de alg&uacute;n esc&aacute;ndalo que ellos han ocasionado, poseen gran riesgo suicida, en esta situaci&oacute;n ven en la autodestrucci&oacute;n una respuesta a esos problemas. </P>     <P>En los adultos, a diferencia de los adolescentes, existen dos esferas que pueden convertirse en generadoras de conflictos y que en determinados sujetos pueden ser el motivo de un acto suicida. Nos referimos al matrimonio y el trabajo. Se ha comprobado que un buen funcionamiento matrimonial y laboral, puede ser un ant&iacute;doto contra esta conducta. Se ha demostrado que puede convertirse en un factor suicid&oacute;geno en determinados sujetos, principalmente del sexo femenino, una relaci&oacute;n matrimonial que no satisface las espectativas originales. La mujer soltera tiene menos riesgo de autodestrucci&oacute;n que el hombre en esta misma condici&oacute;n, mientras que el hombre casado posee menos peligro suicida que la mujer en dicha situaci&oacute;n. </P>     <P>El desempleo, sobre todo en el primer a&ntilde;o, puede ser un factor predisponente, as&iacute; como el fracaso en el ejercicio de una profesi&oacute;n, lo cual se mide por la insatisfacci&oacute;n laboral (actitud) y por la falta de &eacute;xito (realizaci&oacute;n), tanto en la culminaci&oacute;n eficiente de las tareas como en los logros econ&oacute;micos; la p&eacute;rdida de prestigio, de aceptaci&oacute;n y de realizaci&oacute;n personal, los cuales pueden deberse a d&eacute;ficit de aptitudes, rechazo vocacional, capacitaci&oacute;n deficiente, bajas remuneraciones, escasas posibilidades de desarrollo personal, ocupaci&oacute;n mon&oacute;tona y repetitiva, obsolencia por cambios tecnol&oacute;gicos y tendencias neur&oacute;ticas autodestructivas que inducen a cometer errores y fracasar. </P>     <P>Es en esta etapa de la vida en la cual el sujeto interact&uacute;a m&aacute;s intensamente con la sociedad y el &eacute;xito o fracaso de esta interrelaci&oacute;n individuo-sociedad puede, junto a con otros factores, evitar o precipitar un intento o un suicidio consumado. </P>     <P>En relaci&oacute;n con esto, vemos que la desmoralizaci&oacute;n, condici&oacute;n mental que se presenta cuando un individuo se encuentra a s&iacute; mismo de manera persistente incapaz de dominar situaciones que &eacute;l y otras personas esperan solucione de forma adecuada, o experimenta un malestar continuo que no logra explicar con certeza, puede precipitar un acto suicida, por la carga de desesperanza, desamparo, retraimiento y p&eacute;rdida de la autoestima que dicho estado posee. </P>     <P>Otra condici&oacute;n que hay que valorar en el riesgo suicida de un adulto, es haber realizado previamente un intento o un suicidio frustrado, entendiendo como tal aquel que no tuvo &eacute;xito en sus prop&oacute;sitos s&oacute;lo por un error de c&aacute;lculo o por otro accidente. Estos individuos pueden repetir dichos actos y existen algunos factores que pueden predecirlos, como los siguientes: </P> <OL>      <LI>Historia de tratamiento psiqui&aacute;trico, ya sea de forma ambulatoria u hospitalizado.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Poseer una personalidad antisocial.</LI>     <LI>Abusar del alcohol u otras drogas.</LI>     <LI>Pobres condiciones materiales de vida.</LI>     <LI>Desocupaci&oacute;n.</LI>     <LI>Antecedentes criminales (lesiones, homicidio, robo, etc&eacute;tera).</LI>    </OL>      <P>A continuaci&oacute;n se pone a consideraci&oacute;n del lector otra gu&iacute;a pr&aacute;ctica para evaluar el riesgo suicida en la atenci&oacute;n primaria, la cual consta de los siguientes temas con sus respectivas puntuaciones: </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=623> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P></TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Puntos</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>1.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Los familiares temen que el paciente realice un intento suicida.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>2.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Actitud poco cooperadora del individuo en la entrevista.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>3.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>El paciente expresa deseos de morir.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>4.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Manifiesta ideas suicidas.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">4</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>5.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Expone un plan de autodestrucci&oacute;n.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>6.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>El sujeto tiene antecedentes de trastornos psiqui&aacute;tricos.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">4</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>7.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Posee antecedentes de hospitalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica reciente.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>8.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Tiene antecedentes de intento suicida.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>9.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     <P>Posee antecedentes familiares de conducta suicida.</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="6%" VALIGN="TOP">     <P>10.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="58%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Presencia de un conflicto actual.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="36%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">Para la valoraci&oacute;n del riesgo de autodestrucci&oacute;n se proceder&aacute; de la siguiente manera: </P> <OL TYPE="A">      <LI>Si la suma de la puntuaci&oacute;n sobrepasa los 18, el sujeto debe ser hospitalizado.</LI>     <LI>Si la suma se encuentra entre 10 a 18 puntos sin contabilizar las preguntas 1, 4 y 5, el individuo debe ser observado por parte de un personal especializado en las instituciones correspondientes.</LI>     <LI>Si la suma es menor de 10 puntos sin contabilizar las preguntas 1, 4 y 5, el paciente debe ser interconsultado con un experto en salud mental.</LI>    </OL>      <P>Esta gu&iacute;a, como las precedentes, tiene la ventaja de evaluar el riesgo sin necesidad de realizar un diagn&oacute;stico psiqui&aacute;trico, as&iacute; como normar qu&eacute; hacer en cada situaci&oacute;n, y s&oacute;lo requerir para su obtenci&oacute;n, un interrogatorio al paciente y si &eacute;ste no coopera, al familiar. </P> <H4>Bibliograf&iacute;a</H4> <OL>      <LI>Beck, A., G. Brown, R. Berchick, B. Stewart y R. Steer:"Relationship between hopelessness and ultimate suicide: A replication with psychiatric outpatients",<I> Am J Psychiatry,</I> 147:2,190-5, feb, 1990.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Camuel Y., M. Rotenberg y E. Caine: "Completed suicide at age 50 and over", <I>J.A.G.S.</I>, vol, 38, No. 6, 640-4, jun, 1990.</LI>     <LI>Eldrid, John: "<I>Caring for the suicidal</I>", Ed. Constable, London, 1993.</LI>     <LI>Gonz&aacute;lez M., Ricardo: <I>Psiquiatr&iacute;a para m&eacute;dicos generales,</I> Ed. Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica, Cuba, 1988.</LI>     <LI>Heinrich K., y A. Klimke. "Suicide in psychiatric clinic patients", <I>Z-Klin-Psychol-Psycholpathol-Psychother,</I> 38(2):99-180, 1990.</LI>     <LI>Modestin, J. y W. Boker: "Neuroleptic therapy and suicide. Review of the literature and personal resultc", <I>Fortschr-Neurol-Psychiatr.,</I> 60(4):154-62, apr, 1992.</LI>     <LI>Motto J.A.:"Estimation of suicide risk by the use of clinical models", <I>Suicide and Life-Threatening Behavior,</I> vol. 7(4):236-45, Winter, 1990.</LI>     <LI>Motto J.A. y A. Bostrom: "Models of suicide risk. Nice person", <I>Crisis</I>, 11(2):37-47, nov., 1990.</LI>     <LI>: "Empirical indicators of nearterm suicide risk", <I>Crisis<U>,</u></I> 11(1):52-9, may, 1990.</LI>     <LI>P&eacute;rez Barrero, S.A. "Gu&iacute;a pr&aacute;ctica para la evaluaci&oacute;n del riesgo suicida". <I>Rev Psiq. Peruana</I>, 1:33-36, Per&uacute;, 2da. &eacute;poca, 1994.</LI>     <LI>Roy A., D. Lamparsk, J. de Jong, V. Moore y M. Linnoila:"Characteristic of alcoholics who attempt suicide", <I>Am. J. Psychiatry,</I> 147(6):761-5, jun, 1990.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Siomopoulos V.: "When patients consider suicide. Risk factors to watch for", <I>Post-graduate Med</I><U>.</U>, vol 88, No. 3, 205-13, sept, 1990.</LI>     <LI>Sarro B. y C. de la Cruz. "<I>Los suicidios</I>", Ed. Mart&iacute;nez Roca, Espa&ntilde;a, 1991.</LI>     <LI><I>Psiquiatr&iacute;a Peruana 12</i>, Anales del XII Congreso Nacional de Psiquiatr&iacute;a, Eds. Manuel Zambrano, N. Gonz&aacute;lez, Leonardo Castillo y D. Aitor, 1992.</LI>    </OL>  <H4>Factores de riesgo suicida en la vejez</H4>     <P>A pesar de la presi&oacute;n popular sobre el suicidio en la juventud y las numerosas investigaciones en torno a ese fen&oacute;meno, los ancianos son los que tienen mayores tasas en este aspecto. En la medida en que las personas mayores constituyan el segmento de m&aacute;s r&aacute;pido crecimiento de la poblaci&oacute;n, el n&uacute;mero absoluto de sus suicidios continuar&aacute; increment&aacute;ndose y se pronostica que para el a&ntilde;o 2030 ser&aacute; el doble, por lo que se hace necesario profundizar en los factores de riesgo en la vejez para atenuar en cierta medida dicha predicci&oacute;n. </P>     <P>Es conocido que esta conducta en el anciano tiene los siguientes rasgos distintivos: </P> <OL TYPE="a">      <LI>Realizan menos intentos de autodestrucci&oacute;n.</LI>     <LI>Usan m&eacute;todos mortales.</LI>     <LI>Reflejan menos se&ntilde;ales de aviso.</LI>     <LI>Dichos actos son premeditados, reflexivos.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Pueden asumir la forma de suicidios pasivos (dejarse morir).</LI>    </OL>      <P>Por estas caracter&iacute;sticas se hace necesario que se conozcan los diversos factores de riesgo para esta conducta. </P>     <P>El envejecimiento trae consigo el abandono de la profesi&oacute;n o de otros objetivos, reducci&oacute;n del vigor f&iacute;sico, cambio en los placeres sensuales y una conciencia de la muerte desconocida en etapas previas. El anciano no siempre aporta s&iacute;ntomas porque teme le puedan diagnosticar una enfermedad grave o porque asuman sus dificultades como parte del proceso de envejecimiento. Entre los problemas f&iacute;sicos que el anciano debe afrontar se encuentran: la patolog&iacute;a artr&iacute;tica, que afecta la locomoci&oacute;n; las enfermedades cardiovasculares, que limitan el ejercicio f&iacute;sico; la enfermedad neurol&oacute;gica, que compromete la funci&oacute;n intelectual, y el c&aacute;ncer, que ocasiona dolor, dependencia y muerte. </P>     <P>Los problemas emocionales incluyen cierta depresi&oacute;n y una alteraci&oacute;n de la propia estima, a lo cual se a&ntilde;aden las propias presiones sociales derivadas de la jubilaci&oacute;n, la dependencia, la muerte de familiares y amigos, la p&eacute;rdida de la seguridad econ&oacute;mica, entre otras. </P>     <P>Como se evidencia, existen suficientes condiciones inherentes a la vejez que son un caldo de cultivo adecuado para que se manifieste esta conducta. </P>     <P>El intento de autodestrucci&oacute;n en esta edad es un serio problema, pues en muchas ocasiones se trata de verdaderos suicidios frustrados por su alto grado de premeditaci&oacute;n; por los m&eacute;todos utilizados, que usualmente son violentos; por la existencia de enfermedades m&eacute;dicas concomitantes, sobre todo las que se acompa&ntilde;an de disnea en el caso de dolencias f&iacute;sicas o los trastornos depresivos en el grupo de las enfermedades mentales. Esta &uacute;ltima condici&oacute;n, al igual que en el adolescente, se manifiesta en ocasiones de manera diferente al adulto, con cierta atipicidad, ya que los ancianos deprimidos restan importancia a la tristeza, insistiendo en quejarse fundamentalmente de los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos que les llevan a considerarse a s&iacute; mismo enfermos y frecuentan m&eacute;dicos internistas o de atenci&oacute;n primaria, lo que prolonga el inicio de un tratamiento antidepresivo espec&iacute;fico. </P>     <P>Las se&ntilde;ales biol&oacute;gicas de la depresi&oacute;n, como el insomnio, p&eacute;rdida del apetito, peso y energ&iacute;a; los trastornos gastrointestinales, como la pirosis, acidez, digestiones lentas, constipaci&oacute;n; los s&iacute;ntomas cardiovasculares, tales como las palpitaciones, precordalgias; los s&iacute;ntomas ostiomio articulares, como las mialgias, artralgias, lumbalgias y dolores de espalda, son com&uacute;nmente atribuidos por el anciano a una enfermedad f&iacute;sica como se se&ntilde;alaba con anterioridad, y si el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria no est&aacute; familiarizado con esta forma de presentaci&oacute;n del trastorno afectivo en el paciente, una depresi&oacute;n no suicida puede convertirse en suicida. </P>     <P>Otras veces la depresi&oacute;n adquiere una forma de presentaci&oacute;n demencial (pseudo-demencia depresiva), sobresaliendo la confusi&oacute;n mental, la desorientaci&oacute;n en tiempo y espacio, la labilidad afectiva e incluso la incontinencia urinaria. </P>     <P>Para una mejor clasificaci&oacute;n de los factores de riesgo en los ancianos, &eacute;stos se pueden dividir en: </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>A.<I> Factores m&eacute;dicos:</I> </P> <OL>      <LI>Enfermedades cr&oacute;nicas, terminales, dolorosas, invalidantes y discapacitantes, como la de Parkinson, la demencia de Alzheimer o de otro tipo, las neoplasias, la diabetes mellitus complicada de retinopat&iacute;a o polineuropat&iacute;a discapacitante, la insuficiencia card&iacute;aca congestiva, la enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica.</LI>     <LI>La hospitalizaci&oacute;n peri&oacute;dica del anciano, as&iacute; como ser sometido a intervenciones quir&uacute;rgicas frecuentes.</LI>     <LI>Los tratamientos prodepresivos muy utilizados para contrarrestar patolog&iacute;as que padece el anciano (digit&aacute;licos, Propanolol, L. Dopa, Indometacina, etc&eacute;tera).</LI>     <LI>Las enfermedades prodepresivas, principalmente la arteriosclerosis, demencias, la de Parkinson, entre otras.</LI>    </OL>      <P>B. <I>Factores psiqui&aacute;tricos:</I> </P>     <P>Se incluyen las depresiones de cualquier etiolog&iacute;a, el abuso de drogas o alcohol, los trastornos cr&oacute;nicos del sue&ntilde;o, las psicosis delirantes paranoides con gran desconfianza y agitaci&oacute;n, y la confusi&oacute;n mental. </P>     <P>C.<I> Factores psicol&oacute;gicos:</I> </P>     <P>Los ancianos que sufren de sentimientos de soledad e inutilidad, inactivos, aburridos, con falta de proyectos vitales y con tendencia a revivir el pasado. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>D.<I> Factores familiares:</I> </P> <OL>      <LI>P&eacute;rdida de seres queridos por muertes naturales o por suicidio. La viudez durante el primer a&ntilde;o es un momento cr&iacute;tico para el anciano, durante el cual puede ocurrir la llamada autodestrucci&oacute;n pasiva, en la que el evento vital doloroso desencadena una depresi&oacute;n y altera adem&aacute;s el sistema inmunitario, lo que facilita la patolog&iacute;a som&aacute;tica, principalmente las infecciosas.</LI>     <LI>El abuelo"pin-pon" es otra condici&oacute;n de riesgo suicida y se produce con la migraci&oacute;n forzada del anciano (le "rotan" entre los familiares).</LI>     <LI>El ingreso en un hogar de ancianos en su etapa de adaptaci&oacute;n puede reactivar situaciones de desamparo previas que precipiten un acto autodestructivo.</LI>    </OL>      <P>E.<I> Factores socio-ambientales:</I> </P> <OL>      <LI>La jubilaci&oacute;n.</LI>     <LI>El aislamiento social.</LI>     <LI>La actitud hostil, peyorativa o despreciativa de la sociedad hacia el anciano.</LI>     <LI>La p&eacute;rdida de prestigio.</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>      <P>&Eacute;stos son algunos de los factores de riesgo que se pueden encontrar en esta etapa y que mientras mayor n&uacute;mero de &eacute;stos se acumulen, mayor ser&aacute; el riesgo de terminar su vida por suicidio. </P>     <P>La siguiente gu&iacute;a pr&aacute;ctica pudiera ayudar a evaluar dicho riesgo en la vejez por parte del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria: </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=617> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>&nbsp;</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Puntos</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>1.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Vivir solo.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>2.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Padecer una enfermedad f&iacute;sica que ha requerido ingresos frecuentes y tratamientos prolongados.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>3.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Padecer una enfermedad mental.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>4.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Tener antecedentes personales de conducta suicida.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>5.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Poseer antecedentes familiares de dicha conducta.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">1</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>6.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Actitud poco cooperadora en la entrevista.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">2</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>7.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Expresar deseos de descansar de todo, no dar m&aacute;s trabajo a otros, no hacer falta a otros.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">4</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>8.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Manifestar ideas suicidas.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>9.</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Cambios de conducta en forma de aislamiento, agresividad, agitaci&oacute;n, llanto frecuente de pocos d&iacute;as de evoluci&oacute;n.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">3</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="8%" VALIGN="TOP">     <P>10.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="70%" VALIGN="TOP">     <P>Negarse a recibir ayuda por considerar que es in&uacute;til a pesar de mantener una actitud adecuada en la entrevista.</TD> <TD WIDTH="22%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">Si la suma de la puntuaci&oacute;n es mayor de 9, el anciano debe ser remitido a una unidad psiqui&aacute;trica para ser examinado por el personal especializado. </P> <H4>Bibliograf&iacute;a</H4> <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Bron, B.: "Suicidal risk in endogenous, neurotic and reactive depression in advanced age Schweiz-Arch-Neurol", <I>Psychiatr,</I> 14(3):229-53, 1990.</LI>     <LI>Comuel Y., M. Rotenberg y E. Caine: "Completed suicide at age 50 and over", <I>J.A.G.S.</I>, vol. 38, No. 6, 640-44, jun, 1990.</LI>     <LI>De las Heras F. y M. Due&ntilde;as: "Etiopatogenia e incidencia del suicidio entre los ancianos, <U>Rev </U><I>Esp de Geriat y Geron</I><U>t</U>, vol. 23, 23-30, enero-febrero, 1988.</LI>     <LI>Ekeberg O., y I. Aargaarald: "Suicide and attempted suicide among-the elderly", <I>Tidsskr-Nor-Leageforen</I>, III(5):562-4, feb., 1991.</LI>     <LI>Frierson R.L.: "Suicide attempts by the ald and very old", <I>Arch Intern Med</I>., 151(1):141-4, jan., 1991.</LI>     <LI>Kalb, R. y E. Lungershausen: <I>"Fortschr-Med,</I> 188(9):168-72, mar, 1990.</LI>     <LI>Lester D., y B. Yang: "Social and economic correlates of the elderly suicide rate", Sui<I>cide-Life-Threat-Behav.</I> 22(1):36-47, Spring, 1992.</LI>     <LI>Tobias, O.R., R. Pary y S. Lippimann: "Preventing Suicide in older people", <I>Am Fam-Physician</I>., 45(4):177-13, apr., 1992.</LI>     <LI>Walshe, T.: Manual de problemas cl&iacute;nicos en Medicina Geri&aacute;trica, E.R., 1987.</LI>    </OL>  <H4>Algunas t&eacute;cnicas de intervenci&oacute;n</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Conociendo los factores de riesgo suicida, el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria est&aacute; en mejores condiciones para detectar aquellos individuos suicidas en potencia y las gu&iacute;as pr&aacute;cticas pueden trazar la conducta que se debe seguir para que este tipo de paciente sea valorado de forma precoz por profesionales de la salud mental, los que sin objeci&oacute;n, est&aacute;n cient&iacute;ficamente m&aacute;s capacitados para profundizar en el diagn&oacute;stico nosol&oacute;gico, perturbabilidad y letalidad potencial de la persona con riesgo de autodestrucci&oacute;n, as&iacute; como la terap&eacute;utica que debe seguir, sea hospitalizado o de forma ambulatoria. </P>     <P>No obstante, se considera por muchos, y entre ellos el autor del libro, que la prevenci&oacute;n de este acto no es un problema exclusivo de las instituciones de salud mental, !l&eacute;ase equipos de salud mental, psiquiatras y psic&oacute;logos!, sino de toda la comunidad, sus organizaciones, instituciones e individuos. En la medida en que mayor cantidad de personas, sean profesionales o voluntarios, sepan qu&eacute; hacer frente a un paciente con riesgo suicida, mayor ser&aacute; la posibilidad de evitar que se autolesione. </P>     <P>Lo primero que se debe saber es que una persona con dicho riesgo no siempre estar&aacute; sentada frente a un m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria o un psiquiatra. Se le puede encontrar como vecino, amigo, familiar, compa&ntilde;ero de estudios o de trabajo, etc&eacute;tera, por lo cual la primera ayuda puede y debe ser brindada por aquel que est&eacute; m&aacute;s cerca de &eacute;l en el momento de crisis. </P>     <P>Lo segundo es que una persona en crisis suicida no es un criminal ni un loco furioso capaz de realizar cualquier agresi&oacute;n, no s&oacute;lo contra &eacute;l sino contra otros. Generalmente se trata de personas muy infelices que piensan en autodestruirse por no tener otras formas de adaptarse a situaciones dolorosas de sus vidas. Y tercero, se hace necesario eliminar creencias err&oacute;neas que se han arraigado en los que desconocen esta conducta, como las siguientes: </P> <OL>      <LI>"La gente que habla de suicidarse nunca lo hace". No es cierto, aproximadamente el 75 % de los que se suicidan lo hab&iacute;an intentado con anterioridad, y de cada 10 personas que lo hicieron, 9 dieron aviso de lo que ocurrir&iacute;a o hab&iacute;an hablado de ello.</LI>     <LI>"El suicidio se comete sin previo aviso". No es verdad, la persona da muchas se&ntilde;ales verbales y extraverbales de sus prop&oacute;sitos.</LI>     <LI>"El paciente que se repone de una crisis suicida no tiene peligro de recaer". No es cierto, pues casi el 50 % de los que atravesaron dicha crisis, llevaron a v&iacute;as de hecho el suicidio dentro de los primeros tres meses siguientes, cuando todo parec&iacute;a pensar que el mayor peligro hab&iacute;a transcurrido.</LI>     <LI>"Todo el que se suicida est&aacute; deprimido". Aunque todo deprimido es un suicida potencial, no todo el que lo lleva a efecto lo es, pues puede ser un individuo con un trastorno de personalidad, alcoh&oacute;lico, etc&eacute;tera.</LI>     <LI>"El suicidio se hereda". No es cierto, &eacute;ste no se hereda, lo que puede suceder es que se herede la predisposici&oacute;n a padecer determinadas enfermedades en las que &eacute;ste puede ocurrir (esquizofrenia, trastornos afectivos) o que se imite dicho comportamiento anormal.</LI>     <LI>"Hablando con un individuo con riesgo suicida sobre el tema, se puede hacer que lo lleve a cabo". No es verdad, ya que se ha comprobado que esto reduce el riesgo, y es la primera posibilidad, quiz&aacute;s irrepetible, de iniciar su prevenci&oacute;n.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>"El suicidio no puede ser prevenido, pues ocurre por impulso". No es cierto; en 1949, E. Ringel examin&oacute; 745 casos de intentos suicidas con el objetivo de determinar su estado ps&iacute;quico previo al acto y describi&oacute; el s&iacute;ndrome presuicidal, que aunque no forma parte de ninguna enfermedad psiqui&aacute;trica, es un com&uacute;n denominador de todos los trastornos ps&iacute;quicos, y la persona en crisis lo es. Dicho s&iacute;ndrome presuicidal est&aacute; conformado por constricci&oacute;n de sentimientos e intelecto, inhibici&oacute;n de la agresi&oacute;n y fantas&iacute;as suicidas, las cuales se refuerzan entre s&iacute;. La detecci&oacute;n de estos s&iacute;ntomas puede evitar la autodestrucci&oacute;n.</LI>     <LI>"S&oacute;lo los psiquiatras pueden prevenir el suicidio". No es verdad, en p&aacute;rrafos precedentes recalcamos que cualquier persona puede ayudar a la prevenci&oacute;n del mismo.</LI>     <LI>"El abordar a una persona en crisis suicida sin preparaci&oacute;n para ello, s&oacute;lo mediante el sentido com&uacute;n, es perder el tiempo". No es cierto, si el sentido com&uacute;n nos hace asumir los siguientes principios, ser&aacute; una valiosa ayuda para el paciente potencialmente suicida:</LI>    </OL>   <UL>  <UL>     <LI>Escuchar con atenci&oacute;n a la persona en crisis, facilitando su desahogo. </LI>     <LI>Durante el discurso del sujeto en crisis se deben utilizar, en su momento, frases cortas que le hagan sentir que lo comprendemos y lo tomamos en serio. Estas frases pueden ser: "Me imagino", "Entiendo", "Es l&oacute;gico", "Claro", "No es para menos", etc&eacute;tera. </LI>     <LI>Preguntar siempre sobre el comportamiento suicida seg&uacute;n lo indicado al inicio de este libro. </LI>     <LI>Ayudarle a que encuentre otras alternativas que no sea la autodestrucci&oacute;n, aunque no conf&iacute;e en aquellas que no pueda realizar inmediatamente. Ejemplo: "Yo voy a irme de la casa" (sin tener otro lugar donde vivir); "Me voy a olvidar de &eacute;l" (como si la memoria fuera como la pizarra, que se puede borrar en un momento y no quedar huellas de lo escrito); "Tengo que cambiar para que ella vuelva" (a pesar de que ella no desea nada m&aacute;s con &eacute;l y ya tiene un nuevo amante). </LI>     <LI>No dejar sola a la persona en crisis y hacer todos los esfuerzos por atraerla a los profesionales de la salud (m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria, enfermeras, psic&oacute;logos, psiquiatras, etc&eacute;tera), o a los servicios de salud en cualquiera de sus modalidades (consultorios, policl&iacute;nicos, hospitales). </LI>    </UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>Si estas premisas son utilizadas por el llamado sentido com&uacute;n, un gran n&uacute;mero de los que hoy intentan contra su vida o se autodestruyen, no lo har&aacute;n. </P>     <P>Otra forma de abordar al individuo en situaci&oacute;n de crisis es lo que se ha denominado<I> primera ayuda psicol&oacute;gica</I>, que tiene puntos de contacto con lo descrito anteriormente, como se comprobar&aacute; a continuaci&oacute;n seg&uacute;n el siguiente diagrama. </P>     <P>Primera ayuda psicol&oacute;gica </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=623> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">Etapa</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">S&iacute;</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">No</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP" ROWSPAN=3>     <P>I. Establecer contacto.</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Escuchar.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP">     <P>Contar su propia historia.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Reflejar sentimientos</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP">     <P>Ignorar sentimientos.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Aceptaci&oacute;n</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP">     <P>Bromear, no dar importancia</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP" ROWSPAN=2 HEIGHT=110>     <P>II. Conocer la dimensi&oacute;n del problema.</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=110>     <P>Formular preguntas abiertas para facilitar expresi&oacute;n de sentimientos y conocerlos.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=110>     <P>Atenerse a preguntas con respuestas s&iacute; o no.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=82>     <P>Evaluar el peligro suicida. Preguntar directamente si es necesario.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=82>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ignorar o no explorar el peligro suicida</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP" ROWSPAN=2 HEIGHT=64>     <P>III. Posibles soluciones.</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=64>     <P>Abordar los obst&aacute;culos directamente.&nbsp;</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=64>     <P>No explorar los obst&aacute;culos.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP">     <P>Establecer prioridades.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP">     <P>Visi&oacute;n del t&uacute;nel.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP" ROWSPAN=2 HEIGHT=63>     <P>IV. Acci&oacute;n concreta</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=63>     <P>Tomar una medida a tiempo.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=63>     <P>Ser t&iacute;mido.&nbsp; </P>     <P>Ser indeciso.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=63>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ser directivo, confrontar</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=63>     <P>Retraerse de asumir responsabilidades cuando sea necesario</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="25%" VALIGN="TOP" HEIGHT=82>     <P>V. Seguimiento.</TD> <TD WIDTH="33%" VALIGN="TOP" HEIGHT=82>     <P>Realizar recontacto para evaluar progreso o retroceso.</TD> <TD WIDTH="42%" VALIGN="TOP" HEIGHT=82>     <P>Dejar la evaluaci&oacute;n a otro que no conoce lo sucedido.</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">Si el individuo ya ha realizado una tentativa de suicidio, la primera medida es salvar su vida, por lo que hay que apoyarse en un m&eacute;dico que eval&uacute;e los posibles da&ntilde;os e imponga el tratamiento oportuno que impida futuras secuelas. Pero si el sujeto est&aacute; en condiciones de cooperar, se debe facilitar la comunicaci&oacute;n con la intenci&oacute;n de conocer cu&aacute;l ha sido el m&oacute;vil que explique dicha conducta. </P>     <P>Un intento de autodestrucci&oacute;n es una forma desesperada de decir algo y se considera un grito de ayuda o socorro. Es, en definitiva, un mecanismo de adaptaci&oacute;n anormal que nos dice que el paciente no encuentra o no tiene otros m&aacute;s adecuados. Por lo tanto, hay que entender qu&eacute; nos ha querido comunicar con ese acto. Generalmente &eacute;stos son algunos de los significados del intento suicida: </P> <OL>      <LI>Posibilidad de dormir para descansar, temporalmente, del agobio de una situaci&oacute;n intolerable.</LI>     <LI>Expresar rabia, inconformidad, frustraci&oacute;n.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Debut de una enfermedad psiqui&aacute;trica de relevancia.</LI>     <LI>Reacci&oacute;n ante la p&eacute;rdida de una relaci&oacute;n valiosa.</LI>     <LI>Forma inadecuada de vivir.</LI>     <LI>Reclamaci&oacute;n de apoyo.</LI>     <LI>Agredir a otros.</LI>     <LI>Evitar el dolor f&iacute;sico o la enfermedad fatal.</LI>    </OL>      <P>Conociendo estos posibles significados, se puede entender mejor al paciente suicida y ayudarlo m&aacute;s eficazmente. Una vez logrado establecer la causa del intento suicida, se debe continuar escuchando con paciencia y sensibilidad, y mantenerse cerca del sujeto para disminuir los sentimientos de soledad tan frecuentes en ellos, que perciban que se les acepta, a pesar de esa an&oacute;mala conducta. Es de importancia capital que el paciente comprenda, si su estado mental lo permite, que esa vida es suya y que nadie mejor que &eacute;l debe cuidarla, por lo que nuestra funci&oacute;n es tratar de que se ayude, es decir, trabajar juntos por la opci&oacute;n de vivir, no de morir. </P>     <P>Al mismo tiempo, debemos ser sagaces observadores de nuestras propias reacciones, teniendo en cuenta que el afecto no es una t&eacute;cnica terap&eacute;utica reconocida ni es suficiente para darlo a todos los pacientes, por lo cual debe dosificarse. </P>     <P>Tambi&eacute;n deben evitarse las manifestaciones de odio, desprecio, indiferencia, burla o cualquier otra que traduzca un rechazo, consciente o no, a este tipo de personas. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Al igual que debemos velar nuestras reacciones, no menos importantes son las del sujeto, que puede asumir actitudes de v&iacute;ctima, de autocompasi&oacute;n, manipulativa, francamente hostil, lo cual debe ser confrontado de forma inmediata a la presentaci&oacute;n de las mismas. </P>     <P>Se considera &uacute;til tambi&eacute;n conocer las 10 caracter&iacute;sticas comunes en todo suicida seg&uacute;n Shneidman, para realizar lo adecuado en cada momento. &Eacute;stas son: </P>     <P>Caracter&iacute;sticas comunes en los suicidios seg&uacute;n Shneidman </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE CELLSPACING=0 BORDER=0 CELLPADDING=4 WIDTH=624> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Variable</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Caracter&iacute;sticas</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>1. Est&iacute;mulo</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Insoportable dolor psicol&oacute;gico.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>2. Stressor</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Necesidades psicol&oacute;gicas frustradas.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>3. Prop&oacute;sito</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Encontrar una soluci&oacute;n (la muerte).</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Objetivo</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Cese de conciencia.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>5. Emoci&oacute;n</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Desesperanza-desamparo.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>6. Actitud</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Ambivalencia (morir-vivir).</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>7. Estado cognitivo</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Constricci&oacute;n</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>8. Actitud interpersonal</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Mensajes de intenci&oacute;n suicida.</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>9. Acci&oacute;n</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Autoagresi&oacute;n</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>10. Consistencia</TD> <TD WIDTH="50%" VALIGN="TOP">     <P>Copiar patrones previos de ajuste.</TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P ALIGN="CENTER">La primera caracter&iacute;stica es el insoportable dolor psicol&oacute;gico. Es menester reducirlo, utilizando un o&iacute;do atento y sensible, no impedir el llanto u otra expresi&oacute;n emocional que se convierta en una v&aacute;lvula de escape de ese dolor. </P>     <P>La segunda es la frustraci&oacute;n de las necesidades psicol&oacute;gicas, por lo que es prudente aceptar como reales dichas necesidades y ser imparcial. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La tercera es encontrar una soluci&oacute;n, por lo que se debe dar oportunidad al sujeto a que manifieste su situaci&oacute;n y entender que para &eacute;l es seria y urgente. Es &eacute;sta la oportunidad de preguntar si ha considerado otras soluciones que no sea el suicidio y si no, invitarlo a pensar en otras alternativas e informarle que usted le ayudar&aacute; a ello. </P>     <P>La cuarta es el cese de la conciencia, por aquello de "ojos que no ven, coraz&oacute;n que no siente". Frente a esta caracter&iacute;stica es necesario brindar apoyo emocional al sujeto, calor humano y valorar en qu&eacute; forma el stress puede ser reducido para que el individuo elimine tensiones. Ello puede incluir incluso la hospitalizaci&oacute;n, el tratamiento farmacol&oacute;gico, etc&eacute;tera. </P>     <P>La quinta caracter&iacute;stica son los sentimientos de desesperanza (desamparo) y se impone reconocer como reales dichos sentimientos, no combatirlos con expresiones tales como: "Ud. est&aacute; demasiado pesimista" o algo por el estilo, pues en ocasiones estos s&iacute;ntomas responden a depresiones severas condicionadas por desequilibrios de los neurotransmisores, lo cual no se rectifica con buenas intenciones y consejos. </P>     <P>La sexta es la ambivalencia, que es imprescindible captar y empezar a presentarle o buscar en conjunto alternativas m&aacute;s positivas y reforzarlas. </P>     <P>La s&eacute;ptima es la constricci&oacute;n, la cual debe ser reconocida precozmente y explorar otras opciones que permitan una visi&oacute;n m&aacute;s amplia de posibilidades de soluci&oacute;n a los problemas. </P>     <P>La octava son los mensajes de la intenci&oacute;n suicida, por lo que se debe estar atento a ellos; &eacute;stos se traducen en forma de cambios sutiles unos, evidentes otros, que pueden ser el preludio de ese comportamiento. Por ello, es imprescindible interrogar sobre la presencia de idea o un plan suicida. </P>     <P>La novena caracter&iacute;stica es la autoagresi&oacute;n, por lo cual se debe escuchar y actuar con premura, pues en esta condici&oacute;n el individuo est&aacute; en el l&iacute;mite de sus posibilidades de no llevar a cabo dicho acto. Es obvio que deben restringirse los m&eacute;todos mediante los cuales el sujeto pueda da&ntilde;arse. </P>     <P>La &uacute;ltima caracter&iacute;stica es copiar patrones anteriores de conducta, por lo que se debe prestar atenci&oacute;n, previo an&aacute;lisis longitudinal de la vida del paciente, a sus rasgos distintivos de personalidad, los cuales se pueden poner de manifiesto en su comportamiento durante la entrevista, as&iacute; como sus anteriores formas de reaccionar en situaciones cr&iacute;ticas. </P> <H4>Bibliograf&iacute;a</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Beskow, J. y D. Wasserman.: "A national programme for suicide prevention in Sweden, Italian Journal of Suicidology, 5(1):25-7, Suecia, 1995.</LI>    <!-- ref --><LI>Eldrid, J.: <I>Caring for the suicidal</I>, Ed. Constable, London, 1993.</LI>    <!-- ref --><LI>Leennaarf, A.A. y D. Lester.: "Impact of suicide prevention center in Canada, <I>Crisis</I>, 16/1, 39, Canad&aacute;, 1995.</LI>    <!-- ref --><LI>Reynolds, F.M.T. y A.L. Berman.: "An empirical typology of suicide",<I> Archives of suicide research</I>, vol. 1, No. 2, 97-110, USA, 1995.</LI>    <!-- ref --><LI>Yac, S.N., y X. Yao. "Le phenomene suicidaire en Chine", <I>Bulletin du Groupement d'etudes et de prevention du suicide,</I> vol XIII, No. 2-7, China, mai, 1995.</LI>    </OL>      <P><SUP>1</sup>&nbsp;<A NAME="marca"></A>Especialista de II Grado en Psiquiatr&iacute;a. Profesor Auxiliar. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas de Granma. Miembro de la Asociaci&oacute;n Internacional para la Prevenci&oacute;n del Suicidio (IASP). Presidente de la Secci&oacute;n de Suicidolog&iacute;a de la Sociedad Cubana de Psiquiatr&iacute;a. </P>     <P><SUP>*</sup> Trabajo publicado por la Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1996. </P>     ]]></body><back>
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