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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos formativos del médico de atención primaria y su relación con el policlínico y el hospital]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive and retrospective study was conducted to know about the participation of the family physicians from the "Plaza de la Revolución" health area in the teaching activities carried out at the polyclinic and at the hospitals. The present status of the reference and counterreference system was evaluated due to its importance as an informative resource for the psysicians ot the primary care level. The family physicians and the population receiving medical attention at this health area were surveyed to know their criteria. The opinions of the doctors working at the base hospitals on this topic were obtained by using the technique of nominal group. It was proved that the organization of teaching activities for family physicians at the polyclinic is far from being the best, but is better that of the hospitals, where no activities are programmed for the physicians from the primary care level. The system of reference and counter reference has considerable difficulties that show a deficient communication between professionals of both levels as regards continuing education and the management of common patients.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <H5>&nbsp;</H5> <H3>TRABAJOS ORIGINALES</H3> <H2>Aspectos formativos del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria y su relaci&oacute;n con el policl&iacute;nico y el hospital</H2>     <P><A HREF="#autores"><I>F&eacute;lix Jos&eacute; Sans&oacute; Soberats,<SUP>1</SUP>    Luis Carlos Sylva Aycaguer<SUP>2</SUP> y Julio Su&aacute;rez Jim&eacute;nez<SUP>3</sup></I></A>        <BR> &nbsp; </P> <H4>Resumen</H4>     <P>Se realiz&oacute; un estudio para conocer las actividades docentes en las que participan los m&eacute;dicos de familia del &Aacute;rea de Salud "Plaza de la Revoluci&oacute;n" en su relaci&oacute;n con el policl&iacute;nico y los hospitales. Adem&aacute;s se evalu&oacute; el estado actual del sistema de referencia y contrarreferencia, por considerarlo un importante recurso formativo para el m&eacute;dico de la atenci&oacute;n primaria. Fue un estudio descriptivo de &iacute;ndole retrospectiva por conducto del cual se exploraron mediante encuestas los criterios de los m&eacute;dicos de familia y la poblaci&oacute;n que recibe los servicios de salud en esta &aacute;rea. Mediante la t&eacute;cnica del grupo nominal se conocieron los criterios de los m&eacute;dicos de los hospitales base, en relaci&oacute;n con el tema. Se identific&oacute; que la organizaci&oacute;n de actividades docentes a los m&eacute;dicos de familia en el policl&iacute;nico dista de ser &oacute;ptima, pero es superior a la de los hospitales, en los que no se programan actividades conjuntas con la Atenci&oacute;n Primaria. El sistema de referencia y contrarreferencia presenta dificultades apreciables, que revelan una comunicaci&oacute;n deficiente entre los profesionales de ambos niveles en relaci&oacute;n con la atenci&oacute;n continuada y la conducci&oacute;n de pacientes comunes. </P>     <P>Descriptores DeCS: SERVICIOS DE INFORMACION; MEDICOS DE FAMILIA/educaci&oacute;n; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; ATENCION SECUNDARIA DE SALUD; RELACIONES MEDICO-HOSPITAL; POLICLINICA; HOSPITALES. </P>     <P>El desempe&ntilde;o de la salud p&uacute;blica como sistema fue contemplado desde su constituci&oacute;n en 1960. Desde entonces se concibi&oacute; como "&uacute;nico y regionalizado" y, dentro de los principios sobre los cuales se sustenta, se destaca su car&aacute;cter integral, desarrollo planificado y la unidad de la docencia, la investigaci&oacute;n y la pr&aacute;ctica m&eacute;dicas. </P>     <P>Se ha hecho referencia a que el complejo hospital -policl&iacute;nico- m&eacute;dico de la familia debe coordinar entre otras tareas la docencia y la investigaci&oacute;n;<SUP>1</SUP> sin embargo, en la pr&aacute;ctica apreciamos una deficiente organizaci&oacute;n de las actividades docentes y cient&iacute;ficas que involucran a ambos niveles, y ten&iacute;amos la impresi&oacute;n de que el contacto<B> </B>entre los M&eacute;dicos de Familia (MF) y el hospital con respecto a la conducci&oacute;n de pacientes comunes, era insuficiente. </P>     <P>En la metodolog&iacute;a para el trabajo de la Atenci&oacute;n Primaria de Salud (APS) del MINSAP en 1966 se reconoce que "el desempe&ntilde;o profesional y t&eacute;cnico no satisface los requerimientos del sistema por (...) inadecuado nivel de competencia y poca accesibilidad a la informaci&oacute;n cient&iacute;fico t&eacute;cnica". </P>     <P>Somos del criterio de que la interrelaci&oacute;n entre la APS y el resto de los niveles de atenci&oacute;n, en materia de docencia e investigaci&oacute;n, es vital para el propio desarrollo del sistema de salud. Adicionalmente, defendemos la idea de que una adecuada contrarreferencia al MF constituye, posiblemente, la expresi&oacute;n formativa m&aacute;s pr&aacute;ctica de que &eacute;ste puede beneficiarse por ser un factor de retroalimentaci&oacute;n estrechamente vinculado con la actividad concreta que realiza. Consecuentemente, parece obvia la conveniencia de aquilatar las actividades docentes e investigativas en las que participan los MF, as&iacute; como la calidad con que se desarrolla el proceso de transferencia, prop&oacute;sito de nuestro estudio. </P> <H4>M&eacute;todos</H4>     <P>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo de &iacute;ndole retrospectiva por conducto del cual se exploraron los criterios de MF, m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n secundaria y la poblaci&oacute;n que recibe el servicio, acerca del tema que nos ocupa. Se escogi&oacute; el &Aacute;rea de Salud "Plaza de la Revoluci&oacute;n", en el municipio del mismo nombre, en Ciudad de La Habana, que fue de las pioneras en la puesta en marcha del nuevo programa del M&eacute;dico y Enfermera de la Familia. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En relaci&oacute;n con los <B>m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n primaria</B>, nuestro universo estuvo constituido por los 32 galenos del policl&iacute;nico que atiende a la poblaci&oacute;n residente en el &aacute;rea. Se aplic&oacute; una encuesta con la que se procur&oacute; recoger sus experiencias en materia de interrelaci&oacute;n docente investigativa con el policl&iacute;nico y los hospitales, as&iacute; como sus impresiones en relaci&oacute;n con el sistema de transferencia. </P>     <P>Con respecto a los <B>m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n secundaria</B> se aplic&oacute; la t&eacute;cnica del grupo nominal<SUP>2,3</SUP> en cada hospital base (Clinicoquir&uacute;rgico "Manuel Fajardo, Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro" y Pedi&aacute;trico "Marf&aacute;n"), lo cual condujo a formar un colectivo de 5 a 7 m&eacute;dicos, escogidos siguiendo un criterio que garantizara que en su composici&oacute;n hubiera profesionales vinculados a servicios con camas, consulta externa y cuerpo de guardia. Los grupos nominales fueron conducidos por especialistas de la Facultad de Salud P&uacute;blica de La Habana. Como eje central en torno al cual desarrollar esta t&eacute;cnica se escogi&oacute; la siguiente interrogante: <B>¿Qu&eacute; factores considera usted que afectan el logro de una adecuada interrelaci&oacute;n policl&iacute;nico -hospital?</B> </P>     <P>El universo de <B>destinatarios de los servicios</B> estuvo constituido por todas las familias radicadas en el &Aacute;rea de Salud escogida. Del total de 5 895 familias que atiende el policl&iacute;nico, se decidi&oacute; seleccionar una muestra de alrededor de 200. Esto equival&iacute;a a tomar alrededor de 900 sujetos (4,5 como promedio por familia), partiendo del supuesto de que aproximadamente entre el 10 y el 15 % de ellos hubiese tenido contacto con el hospital<SUP>4</SUP> o el policl&iacute;nico; tal procedimiento asegurar&iacute;a no menos de 100 sujetos con experiencias susceptibles de ser comunicadas en materia de interrelaci&oacute;n. </P>     <P>Se realiz&oacute; un muestreo por conglomerados biet&aacute;pico. De los 32 consultorios existentes se eligieron 8, con probabilidad proporcional al n&uacute;mero de familias en cada cual; en una segunda etapa se seleccionaron familias en cada consultorio con fracciones de muestreo que produjeran una muestra final equiprobabil&iacute;stica. El tama&ntilde;o de muestra elegido respondi&oacute; b&aacute;sicamente a los recursos humanos y de tiempo disponibles, pero cuidando que fuera aceptable desde el punto de vista intuitivo y acorde con estudios similares en la literatura.<SUP>5</SUP> </P>     <P>En cada n&uacute;cleo fmiliar seleccionado se identificaron aquellas personas que hubiesen acudido a recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica, o utilizar cualquier otro servicio de los que se ofrecen en el policl&iacute;nico o el hospital, en el per&iacute;odo comprendido entre enero de 1996 y febrero de 1997. A cada una de ellas se le aplic&oacute; la encuesta, y en el caso de que una misma persona hubiese acudido en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n al policl&iacute;nico o al hospital, se tom&oacute; como referencia la &uacute;ltima visita realizada. Si una misma persona recibi&oacute; atenci&oacute;n en el policl&iacute;nico y el hospital en el per&iacute;odo se&ntilde;alado se le aplicaron sendas encuestas en relaci&oacute;n con las &uacute;ltimas visitas. Se excluyeron las familias que residieran fuera del &aacute;rea o se hubieran mudado para esta &aacute;rea de salud recientemente y las experiencias que refirieran correspondieran a otra &Aacute;rea de Salud. La informaci&oacute;n recopilada se introdujo en una base de datos para su an&aacute;lisis por medio, b&aacute;sicamente, de distribuciones de frecuencias. </P> <H4>Resultados</H4>     <P>Se encuestaron 32 MF que laboran en los consultorios que atiende a la poblaci&oacute;n residente en el &aacute;rea de salud. En cada hospital base del policl&iacute;nico se aplic&oacute; la t&eacute;cnica del grupo nominal, siguiendo los criterios de selecci&oacute;n descritos en el m&eacute;todo. Se seleccionaron 196 familias y se encuestaron 169 (86,2 %); no se pudieron encuestar 27 familias (13,8 %), por diversos motivos. </P>     <P>Del 100 % de familias encuestadas, en 23 (11,75 %) ning&uacute;n miembro requiri&oacute; atenci&oacute;n m&eacute;dica en el policl&iacute;nico o el hospital. Se recogieron experiencias de pacientes que acudieron a estos centros en 146 familias (88,3 %), y se obtuvo un total de 228 experiencias de pacientes; de ellas, 106 (46,5 %) fueron en el policl&iacute;nico y 122 (53,5 %) en los hospitales. Todas las estimaciones realizadas tienen un margen de error relativo por debajo del 5 %. </P>     <P>El balance realizado por los MF al evaluar las actividades docentes que se realizan en el policl&iacute;nico, fue francamente positivo en relaci&oacute;n con la mayor&iacute;a de ellas (figura 1). Los criterios m&aacute;s desfavorables se encontraron con las cl&iacute;nico patol&oacute;gicas y radiol&oacute;gicas, y en menor medida con las cl&iacute;nico epidemiol&oacute;gicas. </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n4/f0102499.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n4/f0102499.jpg" BORDER=0 WIDTH=219 HEIGHT=143 ALT="Figura 1"></A></P>     
<P>FIG. 1.<B> Porcentajes de m&eacute;dicos de familia que consideran favorable el apoyo docente recibido del policl&iacute;nico para diversas actividades docentes.</B> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tras la evaluaci&oacute;n de la interrelaci&oacute;n docente -investigativa entre los niveles primario y secundario se evidenci&oacute; la pobre participaci&oacute;n de los MF en las investigaciones conjuntas con el hospital o en sus jornadas cient&iacute;ficas; a&uacute;n m&aacute;s marcada es la inasistencia a las cl&iacute;nico radiol&oacute;gicas, patol&oacute;gicas o epidemiol&oacute;gicas y conferencias que se organizan en la atenci&oacute;n secundaria. Los residentes de Medicina General Integral (MGI) expresaron un criterio predominantemente favorable de las rotaciones por los hospitales y los seminarios en los que han participado (figura 2). </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n4/f0202499.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n4/f0202499.jpg" BORDER=0 WIDTH=228 HEIGHT=145 ALT="Figura 2"></A></P>     
<P>FIG. 2.<B> Porcentajes de M&eacute;dicos de Familia que consideran favorable el apoyo que reciben de los hospitales para diversas actividades docentes.</B> </P>     <P>Los m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n secundaria, por su parte, expresaron cr&iacute;ticamente su opini&oacute;n en relaci&oacute;n con la docencia que se imparte a los MF por parte del hospital: </P><DIR> <DIR>      <P>Se brinda escasa preparaci&oacute;n t&eacute;cnica en general a los M&eacute;dico de Familia por parte del hospital.</P>     <P>El &uacute;nico contacto del m&eacute;dico de hospital con el M&eacute;dico de Familia es a trav&eacute;s del residente.</P>     <P>En el tiempo de rotaci&oacute;n por el hospital a los residentes les planifican simult&aacute;neamente actividades en el consultorio de la APS, lo que los limita a participar en las actividades docentes de los hospitales.</P>     <P>Al m&eacute;dico de familia se le estimula poco su superaci&oacute;n en el hospital a trav&eacute;s de actividades cient&iacute;ficas.</P>     <P>Desconocimiento por los m&eacute;dicos de familia de los protocolos de trabajo establecidos en el hospital para determinadas entidades.</P>     <P>Inseguridad en los conocimientos de los m&eacute;dicos de familia o falta de asesor&iacute;a a nivel del &aacute;rea de salud; estos factores son parcialmente responsables de que una parte de las remisiones de pacientes al hospital sea improcedente.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Falta de comunicaci&oacute;n en general entre la APS y la atenci&oacute;n secundaria, y no operatividad del sistema de referencia y contrarreferencia.</P></DIR> </DIR>      <P>La <B>contrarreferencia</B> al m&eacute;dico de familia de los casos vistos en el policl&iacute;nico y los hospitales es pobre e inconstante. La situaci&oacute;n menos desfavorable se presenta en el policl&iacute;nico, de donde el 65 % de los pacientes lleg&oacute; al &aacute;rea con contrarreferencia; sin embargo, en los hospitales, de cada 10 pacientes que recibieron atenci&oacute;n m&eacute;dica, a 8 no se les entreg&oacute; comunicaci&oacute;n por escrito para su m&eacute;dico en la comunidad (figura 3). </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n4/f0302499.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n4/f0302499.jpg" BORDER=0 WIDTH=190 HEIGHT=193 ALT="Figura 3"></A></P>     
<P>FIG. 3.<B> Porcentaje de pacientes que recibieron contrarreferencia en sus visitas al Policl&iacute;nico y/o al Hospital.</B> </P>     <P>A lo anterior se suma el hecho de que no todos los pacientes que regresaron al &aacute;rea con la contrarreferencia la hicieron llegar a su MF, y la situaci&oacute;n m&aacute;s desfavorable se aprecia en el caso de los pacientes que acudieron a la atenci&oacute;n secundaria. Seg&uacute;n lo recogido en la encuesta a los pacientes, el MF s&oacute;lo obtuvo informaci&oacute;n del 16,4 % de los pacientes que recibieron atenci&oacute;n hospitalaria (figura 4). Con excepci&oacute;n de las espor&aacute;dicas hojas de egreso, el MF no recibe comunicaci&oacute;n del hospital en relaci&oacute;n con los ingresos de su &aacute;rea de salud, los casos vistos en cuerpo de guardia o consulta externa, o la notificaci&oacute;n de un alta a petici&oacute;n. </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n4/f0402499.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n4/f0402499.jpg" BORDER=0 WIDTH=203 HEIGHT=208 ALT="Figura 4"></A></P>     
<P>FIG. 4. <B>Porcentaje de pacientes que entregaron la contrarreferencia al M&eacute;dico de Familia al regresar del Policl&iacute;nico y/o el Hospital.</B> </P>     <P>Los m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n secundaria reconocen que el sistema de referencia y contrarreferencia entre los niveles de atenci&oacute;n es inoperante, y plantean como un problema que afecta la interrelaci&oacute;n entre los niveles de atenci&oacute;n el hecho de que el MF no sigue en el hospital a pacientes ingresados o que se atienden en consulta externa. </P> <H4>Discusi&oacute;n</H4>     <P>Los MF en esta &Aacute;rea de Salud tienen una mejor organizaci&oacute;n docente en el policl&iacute;nico, que en los hospitales base; sin embargo, es notable el criterio desfavorable que los m&eacute;dicos tienen en relaci&oacute;n con su participaci&oacute;n en las cl&iacute;nico patol&oacute;gicas, radiol&oacute;gicas y/o epidemiol&oacute;gicas que se realizan en el policl&iacute;nico. Esta opini&oacute;n cr&iacute;tica guarda m&aacute;s relaci&oacute;n con la no realizaci&oacute;n de estas actividades, que con su posible mala calidad, y en el caso espec&iacute;fico de las cl&iacute;nico epidemiol&oacute;gicas, con la inestabilidad en su realizaci&oacute;n. </P>     <P>Por otra parte, es lamentable la pobre participaci&oacute;n de los MF en las actividades de superaci&oacute;n e investigaci&oacute;n que se realizan en los hospitales base. El v&iacute;nculo docente investigativo entre el hospital y las &Aacute;reas de Salud es a nuestro juicio un elemento que contribuye a incrementar la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, pues favorece un mejor conocimiento de los cuadros de morbimortalidad respectivos y posibilita en la pr&aacute;ctica que la organizaci&oacute;n de la docencia y la investigaci&oacute;n atienda a los problemas de salud que se identifiquen puntualmente en cada &aacute;rea. La ruptura actual es perjudicial para el sistema de salud, e impacta m&aacute;s negativamente en los profesionales de la APS, quienes por razones diversas, tienen mucho menor acceso a la informaci&oacute;n cient&iacute;fica actualizada. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estos resultados contrastan con testimonios como el de <I>G&oacute;mez Cabrera</I>, quien refiere que en su hospital se mantiene una estrecha comunicaci&oacute;n docente y asistencial con los M&eacute;dicos de Familia de las &aacute;reas que atiende.<SUP>6</SUP> </P>     <P>Como muestra nuestro estudio, el sistema de referencia y contrarreferencia entre los niveles primarios y secundarios del SNS, instrumento de la gesti&oacute;n e importante recurso formativo, presenta dificultades que revelan una comunicaci&oacute;n deficiente entre los profesionales de ambos niveles. </P>     <P>Se impone un cambio radical en el estilo y relaciones de trabajo entre los profesionales dentro del SNS que incorpore de forma consciente a cada cual lo fundamental que resulta una comunicaci&oacute;n eficaz, en el empe&ntilde;o por acercarnos a la excelencia en la atenci&oacute;n continuada a los pacientes. Cuando un paciente recibe el alta de un centro asistencial sin llevar una comunicaci&oacute;n por escrito dirigida a su m&eacute;dico de la atenci&oacute;n primaria, se est&aacute; desconociendo a este nivel de atenci&oacute;n y de hecho, al propio sistema. </P>     <P>Por otra parte, desde el inicio del programa de medicina familiar se ha tenido el concepto de que el M&eacute;dico de Familia debe acompa&ntilde;ar a cada paciente que requiriera de atenci&oacute;n hospitalaria,<SUP>7</SUP> y en nuestra opini&oacute;n, para el equipo de salud en los consultorios de la APS se torna dif&iacute;cil acompa&ntilde;ar a cada paciente que requiera alg&uacute;n servicio en las unidades de la atenci&oacute;n secundaria; al menos esto no podr&aacute; ocurrir sin afectar considerablemente la permanencia del MF en el consultorio y con ello el grado de satisfacci&oacute;n de la poblaci&oacute;n que queda en la comunidad, necesitada de atenci&oacute;n m&eacute;dica. Tambi&eacute;n se debe tener en cuenta que no en todos los casos se requiere la presencia del m&eacute;dico junto al paciente en el policl&iacute;nico u hospital; y que puede ocurrir que 2 o m&aacute;s pacientes sean atendidos en un mismo espacio de tiempo en unidades o servicios diferentes. </P>     <P>Partiendo de estas realidades, parece conveniente trabajar con vistas a borrar la imagen de la obligatoria presencia del M&eacute;dico de Familia junto a cada paciente en el hospital; m&aacute;s bien se debe reforzar el concepto de establecer una efectiva comunicaci&oacute;n entre los profesionales actuantes en cada caso que no dependa b&aacute;sicamente del contacto personal directo, aunque &eacute;ste pueda efectuarse cuando el caso lo requiera. </P>     <P>Consideramos que urge meditar en este aspecto y defendemos la idea de que el v&iacute;nculo entre los profesionales de las distintas unidades del SNS debe vertebrarse por medio de un modelo &uacute;nico de referencia y contrarreferencia. &Eacute;ste deber&aacute; asociarse a transformaciones que consideramos han de establecerse con vistas a fortalecer la comunicaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n entre las instituciones. Tal reordenamiento, de car&aacute;cter administrativo en principio, tiene impli-caciones conceptuales, y debe fortalecer el proceso formativo del M&eacute;dico de Familia, as&iacute; como su papel dentro del sistema. Su eficiente implementaci&oacute;n supone un cambio radical en la estrategia de los hospitales con respecto a las &aacute;reas de salud y constituye una importante &aacute;rea de reflexi&oacute;n, investigaci&oacute;n y desde luego, acci&oacute;n para el futuro inmediato. </P> <H4>Conclusiones</H4> <OL>      <LI>La organizaci&oacute;n de las actividades docentes en las que participan los M&eacute;dicos de Familia en esta &aacute;rea, es deficiente para los requerimientos actuales en la formaci&oacute;n del especialista de Medicina General Integral.</LI>     <LI>En los hospitales base objetos del estudio, no se planifican actividades docentes o investigativas conjuntamente con el &Aacute;rea de Salud.</LI>     <LI>El proceso de referencia y contrarreferencia en esta &aacute;rea presenta dificultades apreciables, lo que no posibilita su implementaci&oacute;n como importante aspecto en la formaci&oacute;n y perfeccionamiento del m&eacute;dico en la APS, ni favorece la necesaria atenci&oacute;n continuada a los pacientes.</LI>    </OL>  <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>SUMMARY: A descriptive and retrospective study was conducted to know about the participation of the family physicians from the "Plaza de la Revoluci&oacute;n" health area in the teaching activities carried out at the polyclinic and at the hospitals. The present status of the reference and counterreference system was evaluated due to its importance as an informative resource for the psysicians ot the primary care level. The family physicians and the population receiving medical attention at this health area were surveyed to know their criteria. The opinions of the doctors working at the base hospitals on this topic were obtained by using the technique of nominal group. It was proved that the organization of teaching activities for family physicians at the polyclinic is far from being the best, but is better that of the hospitals, where no activities are programmed for the physicians from the primary care level. The system of reference and counter reference has considerable difficulties that show a deficient communication between professionals of both levels as regards continuing education and the management of common patients.</P></B>      <P>Subject headings:<B> INFORMATION SERVICES; PHYSICIANS; FAMILY/education; PRIMARY HEALTH CARE; SECUNDARY HEALTH CARE; HOSPITAL-PHYSICIAN RELATIONS; POLICLINIC; HOSPITALS.</B> </P> <H4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>UNICEF, UNEPA, OPS, OMS, MINSAP. El plan del m&eacute;dico de la familia en Cuba. La Habana, 1990:4.    </LI>     <!-- ref --><LI>Pineault R, Daveluy C. La planificaci&oacute;n sanitaria. Conceptos- m&eacute;todos- estrategias. Barcelona:Mason, 1987:180-4.    </LI>     <!-- ref --><LI>Grupo de Desarrollo de los M&eacute;todos de Ense&ntilde;anza a cuadros de direcci&oacute;n. Enfoques y M&eacute;todos para la capacitaci&oacute;n de dirigentes. Centro de Estudios de T&eacute;cnicas de Direcci&oacute;n. Universidad de la Habana.1988:245-46.    </LI>     <!-- ref --><LI>Ramos BN. Egresos hospitalarios en la poblaci&oacute;n del municipio "Plaza de La Revoluci&oacute;n". Rev Cubana Salud P&uacute;blica 1995;21(1):19-26.    </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Silva LC. Cultura estad&iacute;stica e investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en el campo de la salud. Madrid:1997:303.    </LI>     <!-- ref --><LI>G&oacute;mez R, Clainford B. Cuba. La interrelaci&oacute;n hospital- m&eacute;dico de la familia dentro de las estrategias de la atenci&oacute;n primaria de salud. Educ Med Salud 1991;25(3):233-40.    </LI>     <!-- ref --><LI>Colectivo de autores. La organizaci&oacute;n del m&eacute;dico general integral. Medicina General Integral. La Habana: Pueblo y Educaci&oacute;n, 1987:233.    </LI>    </OL>      <P>Recibido: 17 de septiembre de 1998. Aprobado: 9 de noviembre de 1998. </P>     <P>Dr. <I>F&eacute;lix J. Sans&oacute; Soberats</I>. Marianao # 415 e/ Lombillo y Pi&ntilde;era, Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. </P> <H4>Agradecimientos</H4> <I>    <P>Doctores: Eduardo Vergara Fabi&aacute;n, Mar&iacute;a E. Astrain Rodr&iacute;guez, Ernesto J. Garc&iacute;a P&eacute;rez-Velazco, Yery Leiva Torres, Rub&eacute;n Garc&iacute;a, Judith Serra, Lisette Caballero y Bertha Jol&aacute;.</P></I>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Licenciados: Iliana Mart&iacute;nez Heredia, Nereida Rojo P&amp;acute;rez, Iv&aacute;n Fern&aacute;ndez Camilo y Aidelis Hern&aacute;ndez P&eacute;rez.     <BR> <A NAME="autores"></A><SUP>1</SUP> Especialista de I Grado en Medicina General Integral. M&eacute;dico de Familia. Instructor del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana (ISCM-H). </P>     <P><SUP>2</sup> Doctor en Ciencias. Investigador Titular del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana (ISCM-H). </P>     <P><SUP>3</sup> M&aacute;ster en Administraci&oacute;n de Salud. Funcionario de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. </P> <H5></H5>     ]]></body><back>
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