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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Since it was decided in 1996 that individual medical records in the primary health card would not longer be ambulatory, there is not an ofiicial model to transfer patients through the health system. This task consists in the presentation of a project for a reference and counter- reference model to be used in such a system. Prior to the creation of this model, the previous ambulatory individual medical record and the hospital discharge summary were examined; and the results of the investigations on the transference system were taken into acccount. On making the proposal, care was taken so that the model would meet the following principles: unique, practical and integrating. It was conceived to be carried by the patient during tranference. The model is presented and its validation is recommended. It is also suggested to establish and control the fulfillment of rules related to the reference and counter-reference system.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <H5>&nbsp;</H5> <H2>Propuesta de modelo de referencia y contrarreferencia en el sistema de salud cubano</H2>     <P><A HREF="#autores"><I>F&eacute;lix Jos&eacute; Sans&oacute; Soberats<SUP>1</sup></I></A>  </P>     <P><B>RESUMEN: </b>Desde que en 1996 se orient&oacute; que las historias cl&iacute;nicas individuales en la atenci&oacute;n primaria de salud dejaran de ser ambulatorias, no existe un modelo oficial para la transferencia de pacientes a trav&eacute;s del sistema de salud. Este trabajo consiste en presentar un proyecto de modelo de referencia y contrarreferencias para ser utilizado en dicho sistema. Previo a la confecci&oacute;n del modelo se examinaron la antigua historia cl&iacute;nica individual ambulatoria y la hoja de egreso hospitalario; y se tuvieron en cuenta los resultados de investigaciones sobre el sistema de transferencia. La propuesta se confeccion&oacute;, procurando que cumpliera con los principios siguientes: &uacute;nico, pr&aacute;ctico, integrador y se concibi&oacute; para ser portado por el paciente durante la transferencia. Se expone el modelo y se recomienda su validaci&oacute;n; as&iacute; como normar y controlar el cumplimiento de las disposiciones relacionadas con el sistema de referencia y contrarreferencia. </P>     <P>Descriptores DeCS:<B> REGISTROS MEDICOS; ATENCION PRIMARIA DE SALUD.</B> </P>     <P>Desde la constituci&oacute;n del sistema nacional de salud (SNS), los diferentes niveles de atenci&oacute;n m&eacute;dica se han organizado de acuerdo con la complejidad de las acciones preventivo-curativas y de rehabilitaci&oacute;n, con la mejor especializaci&oacute;n de los servicios.<SUP>1</SUP> Esta organizaci&oacute;n se ha efectuado basada en el principio de la "regionalizaci&oacute;n" (Escalona M. La regionalizaci&oacute;n en la gesti&oacute;n de la salud p&uacute;blica. Ciudad de La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud. 198:257-71), que impl&iacute;citamente plantea el logro de una comunicaci&oacute;n eficaz entre las diferentes unidades del sistema; y al que se suma el hecho de que "el concepto de la medicina familiar en Cuba (...) no establece una relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n entre las partes o niveles sino, por el contrario, una matriz de interrelaciones de apoyo y fortalecimiento".<SUP>2</SUP> Para relacionar los niveles de atenci&oacute;n, los sistemas de salud acuden a la referencia y la contrarreferencia, que en los casos m&aacute;s eficientes, no llegan a satisfacer todas las expectativas de los usuarios ni las de los prestadores de servicios.<SUP>3</SUP> </P>     <P>En nuestro pa&iacute;s el complejo hospital-policl&iacute;nico-M&eacute;dico de Familia debe coordinar tareas de atenci&oacute;n m&eacute;dica (ambulatoria, de urgencia, hospitalizaci&oacute;n); medios diagn&oacute;sticos, promoci&oacute;n de salud y prevenci&oacute;n de enfermedades, trabajo social, docencia, investigaci&oacute;n y monitoreo.<SUP>4</SUP> Para ello es imprescindible trabajar en estrecha interrelaci&oacute;n. Con la implementaci&oacute;n del programa del M&eacute;dico y la Enfermera de la Familia se introdujo una historia cl&iacute;nica individual ambulatoria en la atenci&oacute;n primaria, y con ello se vislumbr&oacute; la posibilidad de poder resolver los problemas de comunicaci&oacute;n entre &eacute;sta y el nivel secundario de atenci&oacute;n. Sin embargo, esta historia en manos del paciente, demostr&oacute; tener tantas limitaciones que motiv&oacute; en 1996, que el Ministerio de Salud P&uacute;blica se pronunciara por mantenerlas bajo la custodia de los equipos de salud en la atenci&oacute;n primaria de salud (APS).<SUP>5</SUP> Desde entonces no se cuenta con un modelo oficial para realizar la transferencia de pacientes a trav&eacute;s del sistema de salud; por tanto, en estos momentos no existen garant&iacute;as en cuanto a la uniformidad de la informaci&oacute;n que se emite hacia uno u otro nivel de atenci&oacute;n. </P>     <P>En los estudios realizados en este sentido, se ha comprobado que se presentan m&uacute;ltiples irregularidades en el sistema de transferencia que atentan contra la atenci&oacute;n continuada a los pacientes.<SUP>6</SUP> Partiendo de esta realidad nos propusimos, elaborar una propuesta de modelo &uacute;nico para la referencia y la contrarreferencia, que contribuya a homogeneizar la informaci&oacute;n &uacute;til que se intercambia, y facilite la comunicaci&oacute;n entre los profesionales de los diferentes niveles de atenci&oacute;n. Consideramos que su implementaci&oacute;n debe contribuir al fortalecimiento del sistema nacional de salud, partiendo del supuesto, de que mejora el proceso de gesti&oacute;n del m&eacute;dico y brinda mayores garant&iacute;as en la continuidad de la atenci&oacute;n a los pacientes. </P> <H4>M&eacute;todos</H4>     <P>Tomamos como punto de partida para el dise&ntilde;o de esta propuesta, nuestra propia experiencia cl&iacute;nica e investigativa en el tipo de relaci&oacute;n que establecemos con los niveles secundario y terciario, a partir de nuestro consultorio en la APS.<SUP>6</SUP> El tema de nuestro trabajo de terminaci&oacute;n de residencia para optar por el T&iacute;tulo de Especialista de I Grado en Medicina General Integral, fue el de la Interrelaci&oacute;n. Examinamos adem&aacute;s, la antigua historia cl&iacute;nica individual ambulatoria y la hoja de egreso hospitalaria con vistas a tomar de ellos los elementos que pudieran resultar &uacute;tiles para la confecci&oacute;n del nuevo modelo. </P>     <P>Partiendo de este an&aacute;lisis se confeccion&oacute; la propuesta de boleta para la referencia y la contrarreferencia de los pacientes, en el sistema de salud cubano. </P> <H4>Resultados</H4>     <P>Despu&eacute;s del an&aacute;lisis de los modelos anteriores reconocemos que &eacute;stos han sido utilizados durante a&ntilde;os en nuestro sistema y han cumplido un incuestionable rol en nuestro sistema de salud; sin embargo, para las condiciones actuales, vemos en ellos algunas limitaciones: </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Historia cl&iacute;nica individual ambulatoria </P>  <UL>     <LI>Alto riesgo de deterioro o extrav&iacute;o. </LI>     <LI>En poder del paciente no siempre est&aacute; al alcance de los m&eacute;dicos para hacer la referencia o la contrarreferencia; lo que favorece las remisiones informales en documentos no apropiados. </LI>     <LI>No es utilizada regularmente por los m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n secundaria, aun disponiendo de ella. </LI>     <LI>En caso de remisi&oacute;n se debe transcribir el criterio hacia la historia cl&iacute;nica hospitalaria. </LI>    </UL>      <P>Hoja de egreso hospitalario </P>  <UL>     <LI>S&oacute;lo se emite al egreso del paciente, por lo que en el supuesto caso de que &eacute;ste sea valorado por consulta externa no se le entrega. </LI>     <LI>La emisi&oacute;n de este documento es inconstante, en dependencia de los diferentes servicios u hospitales. </LI>     <LI>No se recoge expl&iacute;citamente la indicaci&oacute;n o no de ingreso en el hogar. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Al ser un modelo s&oacute;lo de contrarreferencia no favorece que el paciente conozca que ese documento debe ser emitido al egreso, y por tanto no posibilita que pueda ser reclamado en aquellos servicios donde no se aprecia preocupaci&oacute;n por retroalimentar al m&eacute;dico de la APS. </LI>    </UL>      <P>Partiendo de este an&aacute;lisis, se procur&oacute; dise&ntilde;ar un nuevo modelo que cumpliera con los principios siguientes: &uacute;nico, pr&aacute;ctico, integrador y concebido para ser portado por el propio paciente durante la transferencia. Se estructur&oacute; en 2 partes en una misma cara del modelo, 1 destinada a la referencia y otra a la contrarreferencia; que llegado el momento, puedan ser despegadas y conservadas en las historias cl&iacute;nicas de los niveles respectivos. </P>     <P>Consideramos &uacute;til recoger en la boleta los siguientes datos: </P>  <UL>     <LI>Nombre y apellidos del m&eacute;dico; consultorio o servicio y el centro asistencial, desde o hacia d&oacute;nde se realice la referencia o la contrarreferencia. </LI>     <LI>Datos generales del paciente y sus antecedentes de salud/enfermedad. </LI>     <LI>Servicio donde se le brind&oacute; la atenci&oacute;n m&eacute;dica (atenci&oacute;n secundaria). </LI>     <LI>Los elementos cl&iacute;nicos, de laboratorio o radiol&oacute;gicos realizados en la atenci&oacute;n primaria y que justifiquen la referencia; o los que resulten de los estudios realizados en los niveles secundario o terciario y sean &uacute;tiles para la contrarreferencia. </LI>     <LI>Ex&aacute;menes que se considere oportuno sugerir. </LI>     <LI>Impresi&oacute;n diagn&oacute;stica. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Conducta y/o tratamiento. </LI>     <LI>Criterios de los profesionales en relaci&oacute;n con la posibilidad de indicaci&oacute;n de ingreso en el hogar. </LI>     <LI>Firma del m&eacute;dico de asistencia y su cu&ntilde;o. </LI>     <LI>Fecha de la referencia y/o la contrarreferencia. </LI>    </UL>      <P>A la izquierda del modelo est&aacute;n recogidos de estos aspectos mencionados, los que tienen relaci&oacute;n con la referencia de los casos desde la atenci&oacute;n primaria (anexo 1). A la derecha se reflejan los aspectos que consideramos necesarios para garantizar una contrarreferencia con calidad desde los niveles secundario o terciario hacia la APS (anexo 2). Una vista general del modelo se ofrece en el anexo 3. </P> <H4>Discusi&oacute;n</H4>     <P>Hemos conocido que al inicio del programa de medicina familiar se ten&iacute;a el concepto de que el M&eacute;dico de la Familia deb&iacute;a acompa&ntilde;ar a cada paciente que requiriera de atenci&oacute;n hospitalaria,<SUP>7</SUP> e incluso que deb&iacute;a permanecer en el hospital hasta definir la conducta; sin embargo, consideramos que en la pr&aacute;ctica se torna dif&iacute;cil acompa&ntilde;ar a cada paciente que requiera de alg&uacute;n servicio en las unidades de la atenci&oacute;n secundaria; al menos esto no podr&aacute; ocurrir sin afectar considerablemente la permanencia del M&eacute;dico de la Familia en el consultorio, y con ello el grado de satisfacci&oacute;n de la poblaci&oacute;n que queda en la comunidad, necesitada de su atenci&oacute;n. Por otra parte, no en todos los casos se requiere la presencia del m&eacute;dico junto al paciente en el policl&iacute;nico o en el hospital, o puede coincidir que 2 o m&aacute;s pacientes sean atendidos en un mismo espacio de tiempo en unidades o servicios diferentes.<SUP>6</SUP> </P>     <P>La existencia de un documento oficial para estos fines, favorece la uniformidad en la informaci&oacute;n que debe ser emitida hacia cualquier nivel de atenci&oacute;n, y con ello se evita la omisi&oacute;n de datos que pueden resultar de inter&eacute;s en la valoraci&oacute;n del paciente. Este documento, como se conoce, lo constitu&iacute;a la propia historia cl&iacute;nica individual que en la pr&aacute;ctica no demostr&oacute; tener m&aacute;s virtudes que defectos (aunque en su concepci&oacute;n pudiera llegar a parecer ideal). </P>     <P>Proponemos utilizar una boleta en primer lugar, porque va a estar siempre disponible en las consultas o cuerpos de guardia para referir a cualquier paciente que lo requiera, incluso aquellos que residen fuera del &aacute;rea. </P>     <P>Al ser una boleta, facilita que al llegar el paciente a un servicio o consulta no se requiera transcribir la remisi&oacute;n hacia otro documento, sino s&oacute;lo ser&aacute; necesario desprender la boleta de la referencia e incorporarla a la historia cl&iacute;nica; de igual forma el m&eacute;dico de la atenci&oacute;n incorporar&iacute;a la boleta de la contrarreferencia a la historia del paciente en la APS. Por otra parte el hecho de ser un modelo integrado para la transferencia, facilita el conocimiento por parte del paciente, de c&oacute;mo debe funcionar este sistema y de que cada referencia debe tener una contrarreferencia. De esta forma, es poco probable que un paciente de regreso a la atenci&oacute;n primaria, no traiga consigo una comunicaci&oacute;n del nivel del sistema de salud donde fue atendido, por el grado de compromiso que suponemos debe generar en los m&eacute;dicos y en los propios pacientes. </P> <H4>Recomendaciones</H4> <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Realizar pilotaje con el objetivo de validar el modelo propuesto.</LI>     <LI>Normar y controlar el cumplimiento de las disposiciones relacionadas con el sistema de transferencia de paciente, con vistas a garantizar que este proceso funcione seg&uacute;n lo previsto.</LI>    </OL>      <P>ANEXO 1.<B> Detalle de la boleta de referencia y contrarreferencia propuesta, donde se recogen los datos inherentes a la referencia de los pacientes</B> </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n6/f0103699.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n6/f0103699.gif" BORDER=0 WIDTH=180 HEIGHT=195 ALT="Modelo"></A></P>     
<P>ANEXO 2. <B>Detalle de la boleta de referencia y contrarreferencia propuesta, donde se recogen los datos inherentes a la contrarreferencia de los pacientes</B> </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n6/f0203699.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n6/f0203699.gif" BORDER=0 WIDTH=175 HEIGHT=209 ALT="Modelo"></A></P>     
<P>ANEXO 3. <B>Propuesta de modelo de referencia y contrarreferencia para su implementaci&oacute;n en el sistema de salud cubano</B> </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v15n6/f0303699.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v15n6/f0303699.gif" BORDER=0 WIDTH=185 HEIGHT=184 ALT="Modelo"></A></P>     
<P><B>SUMMARY: </b>Since it was decided in 1996 that individual medical records in the primary health card would not longer be ambulatory, there is not an ofiicial model to transfer patients through the health system. This task consists in the presentation of a project for a reference and counter- reference model to be used in such a system. Prior to the creation of this model, the previous ambulatory individual medical record and the hospital discharge summary were examined; and the results of the investigations on the transference system were taken into acccount. On making the proposal, care was taken so that the model would meet the following principles: unique, practical and integrating. It was conceived to be carried by the patient during tranference. The model is presented and its validation is recommended. It is also suggested to establish and control the fulfillment of rules related to the reference and counter-reference system. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Subject hedings: <B>MEDICAL RECORDS; PRIMARY HEALTH CARE.</B> </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Ramos BN. Alderegu&iacute;a J. Medicina social y salud p&uacute;blica en Cuba. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n, 1990:98-104.    </LI>     <!-- ref --><LI>UNICEF, UNEPA, OPS, OMS, MINSAP. El plan del m&eacute;dico de la familia en Cuba. La Habana: s.e;1990:17.    </LI>     <!-- ref --><LI>Pritchard P. Manual de atenci&oacute;n primaria de salud. Madrid: D&iacute;az de Santos, 1981:36.    </LI>     <!-- ref --><LI>G&oacute;mez R, Claindorf B. Cuba: la interrelaci&oacute;n hospital -m&eacute;dico de la familia dentro de las estrategias de la atenci&oacute;n primaria de salud. Educ Med Salud 1991;25(3):233-40.    </LI>     <!-- ref --><LI>MINSAP. Metodolog&iacute;a para el trabajo. Atenci&oacute;n Primaria de Salud. Indicaciones Generales del MINSAP para 1996. La Habana: s.e;1996:16.    </LI>     <!-- ref --><LI>Sans&oacute; F, Sylva LC, Su&aacute;rez J. Aspectos formativos del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria y su relaci&oacute;n con el policl&iacute;nico y el hospital. Revista Cubana de Medicina General INtegral. IV. CNICM, 1999.    </LI>     <!-- ref --><LI>Colectivo de autores. La organizaci&oacute;n del m&eacute;dico general integral. En: Medicina General Integral. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n,1987:233.    </LI>    </OL>      <P>Recibido: 18 de marzo de 1999. Aprobado: 18 de marzo de 1999. </P>     <P>Dr. <I>F&eacute;lix J. Sans&oacute; Soberants.</I> Marianao # 415 e/ Lombillo y Pi&ntilde;era. Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. </P><DIR>      <P><SUP>1&nbsp;<A NAME="autores"></A></sup>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. M&eacute;dico de Familia. Instructor de la Facultad "Manuel Fajardo".</P> <H5></H5></DIR>      ]]></body><back>
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