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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Semblanza de la familia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H2>Semblanza de la familia</H2>     <P><A HREF="#x"><I>Pedro Ibrahim Gonz&aacute;lez Villarrubia<SUP>1</sup></I></A><I><SUP>&nbsp;</sup></I><B>&nbsp;</B> </P>     <P>Descriptores DeCS:<B> FAMILIA/psicolog&iacute;a; RELACIONES FAMILIARES.</B> </P> <H4>La familia</H4>     <P>Lo que se entiende por familia, hist&oacute;ricamente ha ido cambiando y diversificando los patrones y procesos inherentes a ella, por esta raz&oacute;n una pregunta bastante dif&iacute;cil es qu&eacute; se entiende por el t&eacute;rmino familia, ya que por lo general se elude una respuesta satisfactoria. Otra explicaci&oacute;n de la gran dificultad para encontrar una formulaci&oacute;n que sirva de definici&oacute;n puede ser el hecho de que existen varios tipos separados de referencias. </P>     <P>Se nos ocurren varios elementos para una definici&oacute;n-estructura de roles, parentesco, residencia com&uacute;n, hogar, lazos afectivos, intensidad de interacci&oacute;n y as&iacute; sucesivamente. Las personas que comparten un hogar suelen ser parientes y existen entre ellos fuertes lazos afectivos. Pero tal superposici&oacute;n no es en ning&uacute;n caso perfecta, y las correlaciones entre los elementos difieren en cada cultura y pueden variar con el tiempo.<SUP>1</SUP> </P>     <P>Para los prop&oacute;sitos de este trabajo, adopto el siguiente concepto: Se entiende por <I>familia</I> a un grupo de personas que viven en com&uacute;n ciertos momentos de su vida y que cumplen conscientemente o no, una series de funciones sociales y personales determinadas.<SUP>2</SUP>&nbsp; </P> <H4><I>El mito de </i>Robinson Crusoe</H4>     <P>Humanamente es imposible vivir aislado de manera total, la necesidad gregaria y comunicativa es imprescindible. Mas a&uacute;n la reproducci&oacute;n justifica en primer lugar la funci&oacute;n m&aacute;s importante de la familia para cohesionar los grupos humanos que conforman la sociedad existente desde la noche de 2 tiempos, y otras funciones de la familia (herencia cultural) se desprenden de la funci&oacute;n primaria biol&oacute;gica.&nbsp; </P> <H4>El matrimonio</H4>     <P>"Se casaron, fueron muy felices y tuvieron muchos hijos". Este colof&oacute;n tan frecuente de los cuentos infantiles quiz&aacute;s ha sido la proposici&oacute;n que a trav&eacute;s de la cultura ha intentado estabilizar la uni&oacute;n de los c&oacute;nyuges, pero cuando las fotograf&iacute;as de la boda fueron en un tiempo expresi&oacute;n de esperanzas e ilusiones &iacute;ntimas, y ahora sirven de reproche o est&aacute;n guardadas, es porque no se cumpli&oacute; la regla de oro del momento del casamiento: tener los ojos bien abiertos antes del matrimonio, etapa en las que las respectivas familias y los c&oacute;nyuges ocultan todos los defectos; y tener los ojos bien cerrados despu&eacute;s de las nupcias para perdonar los defectos, no huelga decir que este criterio no puede alentar diferentes comportamientos ajenos a una aut&eacute;ntica relaci&oacute;n de pareja. </P>     <P>Son evidentes las diferencias biol&oacute;gicas y psicol&oacute;gicas entre el hombre y la mujer. La historia de la civilizaci&oacute;n ha propuesto que el constructo hombre vs mujer armoniza, y por medio de esta coalici&oacute;n se enfrentan a un amplio margen de contingencias socioculturales controlando las crisis evolutivas.&nbsp; </P> <H4>Estructura y din&aacute;mica familiar</H4>     <P>Con la revoluci&oacute;n industrial, ha ocurrido una evoluci&oacute;n en la estructura y funciones familiares, por los cambios sociales y econ&oacute;micos de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero el papel del grupo familiar no ha cambiado mucho, la familia tiene sus ra&iacute;ces filos&oacute;ficas: el respeto de los hijos a los padres, la concepci&oacute;n del trabajo como v&iacute;a de crecimiento personal y el ocio como fuente de males, etc. y los roles cambian seg&uacute;n las costumbres lo aconsejan. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En general, la familia como sistema social sufraga el coste psicol&oacute;gico, moral y econ&oacute;mico de los procesos cr&iacute;ticos que amenazan la supervivencia, a trav&eacute;s de las funciones de mantenimiento de las fronteras que trataremos en un aparte por su importancia cl&iacute;nica y pr&aacute;ctica. Las crisis se clasifican en 2 grandes grupos: situacionales (por ejemplo la enfermedad de un familiar), y las crisis de madurez o llamadas de desarrollo (por ejemplo el nacimiento de un hijo), y ambas pueden estar superpuestas. Toda crisis tiene 2 s&iacute;mbolos: peligro y oportunidad. Frente a toda crisis la gente necesita "una persona aparentemente confiable y con autoridad".&nbsp; </P> <H4>Las familias patol&oacute;gicas</H4>     <P>El enfoque de este ac&aacute;pite merece 3 consideraciones previas: </P> <OL>      <LI>El enfoque de la familia enferma o patol&oacute;gica se extiende m&aacute;s all&aacute; del modelo o paradigma m&eacute;dico tradicional, e integra los elementos de la teor&iacute;a general de los sistemas y de las corrientes pospsicoanal&iacute;ticas, pero esta teorizaci&oacute;n directa sobre causa-efecto no es necesariamente aceptada. Dicho en otra manera: el considerar que una familia es la g&eacute;nesis de la enfermedad mental de un miembro, es adem&aacute;s de pesimista, una generalizaci&oacute;n a&uacute;n cient&iacute;ficamente no comprobada, quiz&aacute;s las alteraciones psicol&oacute;gicas de los miembros son consecuencia y no causa del individuo enfermo.</LI>     <LI>Este aspecto tan controvertido no est&aacute; exento de alguna verdad pr&aacute;ctica, lo cual justifica su inclusi&oacute;n en esta panor&aacute;mica.</LI>     <LI>Los conceptos de sistema o subsistema dependen del sistema de referencia jer&aacute;rquico que se tome; por ejemplo: un hijo constituye un subsistema de un grupo familiar, y la familia P&eacute;rez es un subsistema de familias de un barrio.</LI>    </OL>  <H4>Las fronteras</H4>     <P>Las fronteras son las reglas que definen el qui&eacute;n y el c&oacute;mo en las transacciones familiares. Importa se&ntilde;alar que el t&eacute;rmino transacci&oacute;n no representa para nuestra exposici&oacute;n una negociaci&oacute;n vulgar. Estas reglas deben estar suficientemente definidas, pero si son demasiado r&iacute;gidos algunos subsistemas (miembros de la familia) pueden quedar aislados. </P>     <P>Las fronteras constituyen el gui&oacute;n en las relaciones del rol. En las cuestiones sobre el &aacute;mbito personal las fronteras son de gran importancia; cuando se tratan de los animales, esto es un asunto que se soluciona con la violencia o la muerte. El reconocimiento cotidiano de estos l&iacute;mites viene impuesto por la vida ordinaria que marca el espacio vital de cada persona. Los m&eacute;todos que cada cual utiliza para no ser molestado por los dem&aacute;s miembros de la familia, son bien conocidos y determinados. Estos cambian de una familia a otra, pero est&aacute;n all&iacute; presentes y son generalmente respetados. </P>     <P>A pap&aacute; le gusta la silla alta, a Susana le gusta ser la &uacute;ltima en entrar al cuarto de ba&ntilde;o, etc. Si se respetan estos l&iacute;mites los ni&ntilde;os obtienen mayor autonom&iacute;a, pero lo que resulta confuso para el grupo es que estos l&iacute;mites se hallen continuamente expuestos a nuevas definiciones. </P>     <P>Cuando una disposici&oacute;n invade la esfera particular de alguno, la importancia de la controversia depende del grado de amenaza experimentado por la persona, que cree que no se valora como suficientemente importante su vida privada, y son motivos de intercambios violentos f&iacute;sicos y/o morales.&nbsp; </P> <H4>&nbsp;Las fronteras incompetentes</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se ha postulado que en algunas familias de esquizofr&eacute;nicos los familiares no permiten ninguna transacci&oacute;n real de la frontera con la comunidad. El miembro que intenta marchar queda de alguna manera diluido por la extensi&oacute;n de una familia que no permite a nadie dejarla o emanciparse de ella. Por ejemplo, el padre que sigue o acompa&ntilde;a a su hija en sus salidas como si fuera un detective, o la madre que acompa&ntilde;a a su hijo durante su luna de miel son ejemplos patol&oacute;gicos de lo que intentamos decir. </P>     <P>Es un hecho reconocido por la mayor&iacute;a de los psic&oacute;logos cl&iacute;nicos que la falta del destete, si no es causa, por lo menos contribuye a la ulterior aparici&oacute;n de desajustes en la futura personalidad, y demuestra que no hay coalici&oacute;n matrimonial: la madre satisfecha psicol&oacute;gicamente de su c&oacute;nyuge, no necesita evacuar toda su energ&iacute;a emocional en su hijo o hija impidi&eacute;ndole su emancipaci&oacute;n.<SUP>3</SUP>&nbsp; </P> <H4>&nbsp;Comunicaci&oacute;n</H4>     <P>Seg&uacute;n el <I>Webster´s Dictionary</I>, <I>l</I>a comunicaci&oacute;n se considera cualquier interdependencia t&iacute;pica del comportamiento entre personas, proceso cuyo significado es intercambiado individualmente a trav&eacute;s de un sistema com&uacute;n de s&iacute;mbolos. </P>     <P>Estar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; del alcance de este trabajo el repasar por completo toda la literatura que existe sobre la comunicaci&oacute;n en general, y la comunicaci&oacute;n no verbal en particular. Para los fines que nos hemos propuesto tomamos el presupuesto te&oacute;rico de que el requisito b&aacute;sico de la vida familiar es la capacidad de expresar las necesidades de cada uno eficazmente. </P>     <P>La comunicaci&oacute;n no verbal mal dirigida es uno de los ingredientes de la violencia moral y/o f&iacute;sica. Un ejemplo sencillo podr&iacute;a ser la situaci&oacute;n siguiente: </P>     <P>Ni&ntilde;o de 2 a&ntilde;os: - Tienes sangre. </P>     <P>Madre (silencio furioso). </P>     <P>Ni&ntilde;o de 2 a&ntilde;os: - ¿De d&oacute;nde sale? </P>     <P>Madre (insensible): - Del dedo. </P>     <P>Ni&ntilde;o de 2 a&ntilde;os: - ¿C&oacute;mo te lo hiciste? </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Madre: - Cuando cortaba tu maldita naranja (imputaci&oacute;n de culpabilidad). </P>     <P>Ni&ntilde;o de 2 a&ntilde;os: - No fue as&iacute;, te cortaste el dedo partiendo el pan (negaci&oacute;n de aceptar la culpa o la atribuci&oacute;n de la culpa). </P>     <P>La discusi&oacute;n a partir de ahora puede ocurrir por 2 caminos diferentes: </P>     <P>Opci&oacute;n A: Madre (riendo): - Ya comprendo que no tienes la culpa de que me cortase, no te preocupes. </P>     <P>Opci&oacute;n B: Madre: - No me explico las razones que tienes para no tomar la leche como todos los dem&aacute;s, en vez de que tenga yo que cortar una naranja y por consiguiente cortarme (se le atribuye al ni&ntilde;o la intenci&oacute;n de herir a su madre). Ocurre lo mismo que con tu padre y su maldito caf&eacute; de cada ma&ntilde;ana, cuando todos tomamos te (deseo de extender la discusi&oacute;n y provocar al marido). </P>     <P>Padre (leyendo el peri&oacute;dico):- ¿Qu&eacute; dices? </P>     <P>Madre (gritando): - Me he cortado el dedo y no te importa en absoluto. </P>     <P>Ni&ntilde;o de 2 a&ntilde;os y otro de 4 a&ntilde;os, ambos dicen: - No grites a pap&aacute;. </P>     <P>Madre: - Ya no le importo a nadie, est&aacute;n todos en contra m&iacute;a. </P>     <P>Se ha pasado de una discusi&oacute;n simple sobre un hecho trivial (un dedo cortado), a una situaci&oacute;n paranoica de gran escala, entabl&aacute;ndose una discusi&oacute;n familiar. Esto marca normalmente etapa en que comienza la violencia llamada de "segundo grado", ya que no se relaciona con la situaci&oacute;n inmediata familiar, sino con circunstancias anteriores en las que el individuo se ha sentido atacado y no ha sido capaz de defenderse del modo suficiente, ni responder y contraatacar de forma apropiada para zanjar la controversia en el momento, y por consiguiente, las intensas emociones acumuladas no llegaron a concluirse por completo. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Concluimos que el elemento central de la misi&oacute;n educativa familiar se refiere a la competencia comunicativa en la que los mensajes sean congruentes y no inconsistentes y contradictorios.<SUP>4</SUP>&nbsp; </P> <H4>"Familias Cojas": La familia del alcoh&oacute;lico</H4>     <P>La clasificaci&oacute;n de las familias con fronteras r&iacute;gidas, que se presentan en las llamadas familias patol&oacute;gicas es necesario reiterarla con fines de comprender el modelo de la familia del alcoh&oacute;lico. Esta familia es r&iacute;gida, valora m&aacute;s el prestigio, el status de sus miembros por encima de su valor como personas, al examinar su cosmovisi&oacute;n y la expresi&oacute;n de afecto, vemos que los hijos y los nietos son piezas que responden al capricho de los padres y abuelos. Es la familia la que se resiste al cambio, e intenta mantener su mundo propio de s&iacute;, evitando la emancipaci&oacute;n sobre todo afectiva de sus miembros. </P>     <P>Estas familias cerradas no perciben, o m&aacute;s bien no aceptan, que en el sistema familiar se exhiben signos de alarma, en la b&uacute;squeda de la emancipaci&oacute;n de sus miembros, y no toleran que el cambio puede ser tan perturbador como estimulante. </P>     <P>En el estilo de vida de la familia cerrada " que facilita la perturbaci&oacute;n de un miembro", y que se observa en la familia del alcoh&oacute;lico, se han identificado 4 momentos: </P> <OL> <OL>      <LI>&nbsp;Etapa inicial: La familia intenta aislar el comportamiento del alcoh&oacute;lico, negarlo p&uacute;blicamente. En estos casos la persona alcoh&oacute;lica desenvuelve su vida social alcoholizada fuera del hogar, y permite a la familia desarrollar las din&aacute;micas del resto de sus miembros.</LI>     <P>&nbsp; </P>     <LI>Etapa enredada: El alcohol y el alcoh&oacute;lico juegan un rol protag&oacute;nico, y llegan a controlar las interacciones de sus miembros, el alcoh&oacute;lico aumenta su poder sobre los dem&aacute;s, a medida que va perdiendo el control de su vida. Aunque &eacute;l dependa del grupo familiar, se vuelve "dictador" para asegurarse su atenci&oacute;n. &Eacute;l controla lo que dicen, qu&eacute; es lo que hacen, qu&eacute; es lo que piensan y aun lo que sienten. Es quien confecciona las reglas.</LI>    </OL>     </OL>  <OL> <OL>      <LI>Etapa de desintegraci&oacute;n: Surge la violencia dom&eacute;stica, la soledad de sus miembros, el rechazo intenso a la v&iacute;ctima y el surgimiento de la m&aacute;rtir que es la persona generalmente m&aacute;s cercana, que ama al dependiente e intenta protegerlo de las consecuencias de su enfermedad: el alcoholismo. Cada vez que la enfermedad y los momentos escandalosos de embriaguez se agudizan, se intensifica la ansiedad de la familia. Con el tiempo, el facilitador (m&aacute;rtir) asume las responsabilidades del dependiente alcoh&oacute;lico, y en la sociedad, el trabajo y entre sus amigos, admiran a la facilitadora (generalmente la madre o esposa) por ser tan fuerte y recta: !"Ella es una m&aacute;rtir"!. Luego entra en escena "el h&eacute;roe", generalmente la hermana o el hermano mayor, que invierte esfuerzos para servir en el hogar. Este hijo da orgullo y esperanzas a la familia en su "charco de verg&uuml;enza".</LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>     </OL>      <P>Externamente este h&eacute;roe o hero&iacute;na da la apariencia de tener y vivir su vida de forma integrada y coherente, pero a menudo se siente confuso y solo. Para el h&eacute;roe siempre hay una palabra de halago, para la persona alcoh&oacute;lica s&oacute;lo hay un rechazo, o agresi&oacute;n disimulada o abierta, lo cual empeora su estado emocional, y busca refugio en su red de amigos fuera del hogar (el grupo de sus mismos intereses relacionados con el consumo del alcohol). En esta etapa el alcoh&oacute;lico ha sido abandonado: cada miembro tiene miedo a involucrarse con la v&iacute;ctima, por el da&ntilde;o que ha recibido y en muchos casos es s&oacute;lo en esta etapa en que se busca ayuda profesional. </P>     <P>Este modelo merece su cr&iacute;tica: el hombre (nos referimos al concepto humano) es algo m&aacute;s que un manipulador social, el bienestar emocional es algo m&aacute;s que unos sentimientos introyectados de autoestima, pero la contribuci&oacute;n se encuentra en la explicaci&oacute;n l&uacute;cida de las sutilezas de los intercambios sociales comunes, m&aacute;s que una aproximaci&oacute;n &uacute;nica a los problemas emocionales. </P>     <P>A los fines de autovaloraci&oacute;n del problema tratado hasta el momento, exponemos el <I>test</I> de Mast que eval&uacute;a el problema del alcoholismo.<SUP>5</SUP> Este <I>test</I> ha sido validado en nuestro medio sus siglas significan <I>Michigan Alcoholism Screening</I> <I>Test</I> y eval&uacute;a las preguntas 1, 4, 6 y 8 con 2 puntos si la respuesta es negativa; mientras que la respuesta positiva a la pregunta 7 califica con 0. El criterio de evaluaci&oacute;n es como sigue (anexo): </P>  <UL>     <LI>0-3 puntos: no bebedor </LI>     <LI>4: dudoso </LI>     <LI>5 o m&aacute;s puntos: bebedor problema. </LI>    </UL>  <H4>Ambiente familiar, amas de casa</H4>     <P>A pesar de los datos sociol&oacute;gicos que confirman la existencia de una relaci&oacute;n compleja entre la familia y otras instituciones sociales, brevemente nos referiremos a un aspecto de esta relaci&oacute;n: la ocupaci&oacute;n de amas de casa. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se ha confirmado de manera directa que algunas ocupaciones producen un efecto notable en la estructura y procesos de la familia, es el caso que nos ocupa. </P>     <P>Ser ama de casa demanda una permanente atenci&oacute;n a miles de peque&ntilde;os detalles, todos aparentemente sin importancia pero que no pueden olvidarse. Es un trabajo que se realiza en una situaci&oacute;n de aparente aislamiento, rutinario y no est&aacute; remunerado; casi siempre es devaluada, carece de prestigio y se le asigna importancia, recompensa y gratificaciones inferiores a las actividades productivas realizadas en el mundo p&uacute;blico. Algunos autores concluyen que permanecer en la casa, propicia la introspecci&oacute;n de los desajustes conyugales, y son g&eacute;nesis de las neurosis en la mujer.&nbsp; </P> <H4>Redes de apoyo de la familia</H4>     <P>El concepto de redes de apoyo obedece su origen al psiquiatra ingl&eacute;s <I>S.H. Foulkes</I>, uno de los organizadores del movimiento de terapia de grupo en Gran Breta&ntilde;a, quien insist&iacute;a en la importancia del fen&oacute;meno de grupo como un todo. </P>     <P>Este concepto aparece como clave en los programas de salud mental. Las redes sociales de un individuo corresponden a todas las relaciones significativas que establece a lo largo de su vida y cotidianamente. Est&aacute;n formados por su familia, sus amigos, conocidos, compa&ntilde;eros de trabajo, personas de la comunidad y miembros de las instituciones educacionales, asistenciales y comunitarias. </P>     <P>Los &uacute;ltimos desarrollos en psicolog&iacute;a comunitaria han resultado el rol fundamental de las redes sociales como fuerte apoyo emocional, de intercambio de informaci&oacute;n y de intercambio de recursos. </P>     <P>Con la industrializaci&oacute;n y la movilidad geogr&aacute;fica se ha aislado la familia nuclear, a&ntilde;adi&eacute;ndose as&iacute; mayor importancia a la coalici&oacute;n matrimonial para la vida de la familia. En este caso los parientes y los amigos pueden ser &uacute;tiles.<SUP>6,7</SUP>&nbsp; </P> <H4>Divorcio</H4>     <P>En el orden a comprender la psicolog&iacute;a y la din&aacute;mica del divorcio, es necesario conocer algo sobre la sociolog&iacute;a y el marco cultural del divorcio. Cada caso es, por supuesto psicol&oacute;gicamente &uacute;nico. Pero escapa a los prop&oacute;sitos de este trabajo abundar sobre el divorcio, s&oacute;lo mencionaremos que a pesar del hecho indudable de que en muchos casos los problemas conyugales son la causa de la depresi&oacute;n o ansiedad de un individuo, los adultos casados son menos propensos a padecer enfermedades psiqui&aacute;tricas que los solteros, viudos o divorciados (en opini&oacute;n de investigadores del tema). </P>     <P>Debemos tener en cuenta que as&iacute; como la familia es fuente de problemas tambi&eacute;n es liberadora de ellos. Numerosas sugerencias indican que el pertenecer a un grupo familiar promueve el bienestar de un individuo, porque dan apoyo emocional y en cierto modo suelen proporcionarle una constante precisi&oacute;n de la "realidad" de las situaciones. </P>     <P>Tambi&eacute;n suelen dar consejos pr&aacute;cticos y directrices de comportamiento, ya que se sienten en el deber y la obligaci&oacute;n de hacerlo, y el resultado de esto consistir&iacute;a en encaminar la conducta y las actitudes por los l&iacute;mites "seguros" prescritos. </P>     <P>En una situaci&oacute;n familiar de aceptaci&oacute;n, pueden expresarse los miedos y ansiedades, es posible que existan motivaciones para funcionar adecuadamente.<SUP>8,9</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las implicaciones de la familia en la perturbaci&oacute;n real o potencial del individuo es, por consiguiente, un soporte ante los acontecimientos cr&iacute;ticos (la muerte de un familiar, el nacimiento de un hijo con defectos, o la presencia de una enfermedad cr&oacute;nica). ¿Se pueden manejar mejor estas situaciones cr&iacute;ticas en estado de divorcio?<SUP>10</SUP>&nbsp; </P> <H4>Ancianidad</H4>     <P>El inter&eacute;s cient&iacute;fico por la ancianidad ha ido increment&aacute;ndose, llamando la atenci&oacute;n de profesionales de la salud mental y trabajadores sociales, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; sin embargo, s&oacute;lo nos detenemos a analizar un "problema invisible" en el anciano: el abuso. </P>     <P>El abuso al anciano puede ser conceptualizado en t&eacute;rminos de injuria, malos tratos, negligencia fuerte a sus demandas f&iacute;sicas, psicol&oacute;gicas, sociol&oacute;gicas o legales. </P>     <P>El anciano tiene muchas razones para padecer de depresi&oacute;n emocional. Sin abundar sobre este tema ya abordado en otras literaturas, merece mencionar la demostraci&oacute;n cient&iacute;fica de la conexi&oacute;n entre el abuso hacia el anciano y la aparici&oacute;n precoz de las demencias.<SUP>8</SUP>&nbsp; </P> <H4>Ep&iacute;logo</H4>     <P>La familia posee un ciclo de vida que puede pronosticarse dentro de la cultura, su pertenencia a ella se halla regulada por ciertos criterios bien definidos, la terapia familiar es la propuesta.     <BR> &nbsp; </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v16n1/f0114100.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v16n1/f0114100.jpg" BORDER=0 WIDTH=417 HEIGHT=310 ALT="Anexo"></A></P> <H4 ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mgi/v16n1/f0214100.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/mgi/v16n1/f0214100.jpg" BORDER=0 WIDTH=437 HEIGHT=518 ALT="f0214100.jpg"></A></H4> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      
<!-- ref --><LI>Freedman AM, Kaplan HI, Sadeck BJ. Comprehensive textbook of psychiatry Baltimore: Williams and Wilkins, 1992:435-53.</LI>    <!-- ref --><LI>Curell Guerra J. Enciclopedia de la psicolog&iacute;a infantil y juvenil. Barcelona: Editorial Oc&eacute;ano, 1995:98-100.</LI>    <!-- ref --><LI>Goldstein MJ, Resenfarb I, Woo S, Nuechferlein K. Intrafamilial relationships and the course of schizophrenia. Acta Psychiatr Scand 1994;90(Supl 384):60-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Lewis ML. Children draw their neighberhood: Drawing as a method of assessment and research for children exposed to chronic community violence Psychiatry 1996;56:96-117.</LI>    <!-- ref --><LI>Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez R. La gesti&oacute;n diagn&oacute;stica en la atenci&oacute;n al alcoh&oacute;lico. Rev Hosp Psiquiatr La Habana 1995;27(4):513-26.</LI>    <!-- ref --><LI>Alv&aacute;rez Su&aacute;rez M, Pu&ntilde;ales Sosa A. Familia y terapia familiar. La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas, 1988:16-22.</LI>    <!-- ref --><LI>Ruiz Rodr&iacute;guez G. La familia. Rev Cubana Med Gen Integr 1994;10(1):41-2.</LI>    <!-- ref --><LI>Coyne AC. Reichmann WE, Berbing LJ. The relationship between dementia and older abuse. Am J Psychiatr 1993;150(4):643-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Luke Barroso A, Gonz&aacute;lez Villarrubia PI, Mesa Laurence E, Maurisset Mer&aacute;quez R. Algunos factores psicosociales que intervienen en la din&aacute;mica familiar. Rev Cubana Med Gen Integr 1996; 12(1):39-43.</LI>    <!-- ref --><LI>American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders. 4 ed. Washington. DC: 1994:317-92.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 18 de diciembre de 1998. Aprobado 14 de enero de 1999     <BR> Dr. <I>Pedro Ibrahim Gonz&aacute;lez Villarrubia. </I>Calle Aguilera No. 1008 e/ 2 y 3, Reparto Santa B&aacute;rbara, Santiago de Cuba, Cuba.&nbsp; </P><DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><SUP><A NAME="x"></A>1</sup> Especialista de I Grado en Psiquiatr&iacute;a. Policl&iacute;nico Facultad "Josu&eacute; Pa&iacute;s". Santiago de Cuba.     <BR> &nbsp;     <BR> &nbsp;</P></DIR>      ]]></body><back>
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