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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Se extiende el nuevo modelo "hospitalista" en los Estados Unidos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5> <H5>Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(5):517-19</H5> <H2>Carta al director</H2>     <P>Belize City, Agosto 30 de 1999.     <BR> Dra. Clarivel Presno Labrador     <BR> Directora de la Revista Cubana de Medicina General Integral </P>     <P>Estimada doctora: </P>     <P>Estuve dudando c&oacute;mo dirigirme a nuestra Revista, y finalmente me pareci&oacute; mejor hacerlo a trav&eacute;s de una Carta al Director, la que te ruego pongas a consideraci&oacute;n de nuestro Comit&eacute; de Redacci&oacute;n para valorar su publicaci&oacute;n. </P>     <P>El objetivo fundamental de esta misiva es enviarte una noticia que apareci&oacute; en la Revista Panamericana de Salud P&uacute;blica, Vol. 5, No. 3, del mes de Marzo de 1999, en su secci&oacute;n "Instant&aacute;neas", en la p&aacute;gina 176, con el t&iacute;tulo: "Se extiende el nuevo modelo "hospitalista" en los Estados Unidos, de la cual te adjunto fotocopia con un comentario personal al respecto. </P>     <P>Como ha so&ntilde;ado uno de los principales inspiradores y asesores de nuestra Revista, el Dr. Ernesto de La Torre, es muy conveniente mover a la pol&eacute;mica cient&iacute;fica dentro de la misma. El presente tema y mis comentarios me parece pudieran conseguir este fin. </P>     <P>Ante esta noticia y su manera de enfocarla me sumo a los que da en llamar los desconfiados, y considero tambi&eacute;n que el movimiento "hospitalista" es otro paso m&aacute;s en el proceso de subespecializaci&oacute;n. </P>     <P>Estoy convencido que ni en teor&iacute;a el "hospitalista representa un m&eacute;dico aut&oacute;nomo sin las presiones y responsabilidades que tiene el m&eacute;dico de consultorio, podr&iacute;a beneficiar al paciente por medio de un cuidado m&aacute;s eficiente en el hospital, internaciones m&aacute;s cortas, ahorros y una calidad mejor de atenci&oacute;n". </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para que esto tenga realmente un resultado satisfactorio se requiere seg&uacute;n esta misma noticia, comunicaci&oacute;n excelente entre el internista (dedicado a la atenci&oacute;n primaria) y el "hospitalista", y adem&aacute;s plantea la duda de que esto sea factible. </P>     <P>Nuestro modelo de atenci&oacute;n del M&eacute;dico y la Enfermera de la Familia, el fortalecimiento de la Atenci&oacute;n Primaria de Salud y la revitalizaci&oacute;n de los hospitales (2 de las estrategias principales de nuestro Ministerio de Salud P&uacute;blica), por s&iacute; solos dan respuesta a las principales preguntas y dudas que se plantean en esta noticia: </P>  <UL>     <LI>Cada vez tiene m&aacute;s peso en la formaci&oacute;n de nuestro M&eacute;dico General B&aacute;sico, el contenido te&oacute;rico y la pr&aacute;ctica relacionada con la Atenci&oacute;n Primaria de Salud y con la Medicina Familiar. </LI>     <LI>Con contadas excepciones los especialistas que hoy ingresan en las filas del personal del II nivel de atenci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, se convierten primero en especialistas en Medicina General Integral, nuestra Medicina Familiar. Aunque anecd&oacute;tico, no ha sido infrecuente escuchar a renombrados profesores cubanos expresar, que el nivel de preparaci&oacute;n de estos especialistas es superior entre otros elementos por su mayor integralidad. </LI>     <LI>El desarrollo de un Sistema Integrado de Urgencias M&eacute;dicas, donde la creaci&oacute;n y funcionamiento de una red de atenci&oacute;n a la urgencia en la Atenci&oacute;n Primaria es uno de sus 3 elementos fundamentales, niega lo que aparece como una necesidad, el hecho de que muchos internistas del nivel primario, ceden grandes proporciones de su responsabilidad a m&eacute;dicos de urgencias, consultas institucionales y otro personal de los hospitales. </LI>     <LI>El desarrollo del Ingreso en el Hogar tambi&eacute;n refuerza la negaci&oacute;n anterior. </LI>     <LI>Las relaciones que en nuestro medio hemos dado en llamar policl&iacute;nico-hospital, permiten el trabajo en equipo y el desarrollo de v&iacute;nculos entre los Grupos B&aacute;sicos de los 2 niveles, garantizando el constante flujo de informaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre los pacientes comunes, as&iacute; como el intercambio de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica en ambas direcciones. </LI>    </UL>      <P>Ante las principales preguntas, las respuestas siguientes: </P>  <UL>     <LI>No pienso que los "hospitalistas" deban trabajar solamente cuidando enfermos en el hospital. Pienso que el trabajo intrahospitalario debe compartirse con un cuadro de proveedores de Atenci&oacute;n Primaria, y no pienso que este cuadro tenga que ser necesariamente peque&ntilde;o. El hospital debe, como lo hace en nuestro medio, abrir verdaderamente sus puertas a la comunidad donde est&aacute; enclavado y a la cual presta sus valiosos servicios, no s&oacute;lo intramuros sino llev&aacute;ndolos a las propias comunidades. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Aunque la Medicina como ciencia no naci&oacute; en un hospital, y son cada vez m&aacute;s las especialidades que van en busca de su desarrollo en el rico mundo de la comunidad, siempre deber&aacute;n existir colegas que dediquen sacrificadamente la mayor parte de su tiempo a la atenci&oacute;n hospitalaria, y si a estos llamamos "hospitalistas", estoy convencido que deben ser especialistas, y como propone nuestro modelo m&aacute;s de 1 vez: primero, especialistas de lo general, y despu&eacute;s especialistas de lo particular, pero siempre con una visi&oacute;n generalista que les permita un desempe&ntilde;o mucho m&aacute;s integral. </LI>    </UL>      <P>Cumplido el objetivo fundamental de mi carta, me resta hacerte llegar el afectuoso saludo de los 40 M&eacute;dicos de Familia, Especialistas en Medicina General Integral, cuyo trabajo hoy coordino aqu&iacute; en Belice, mientras cumplen una muy meritoria labor internacionalista en esta hermana tierra centroamericana y el m&iacute;o propio. </P>     <P>Sin m&aacute;s, </P>     <P>un abrazo, tu amigo de siempre, </P>     <P>Leo     <DIV ALIGN=right>Dr. Leonardo A. Cuesta Mej&iacute;as</DIV>     <DIV ALIGN=right>Especialista en Medicina General Integral</DIV>     <DIV ALIGN=right>Coordinador de la Misi&oacute;n M&eacute;dica Cubana en Belice</DIV>     <p></P> <H4>Se extiende el nuevo modelo "hospitalista" en los Estados Unidos</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La revista Annals of Internal Medicine acaba de dedicar un suplemento especial del n&uacute;mero de la revista 130(4), 16 de febrero de 1999, a describir un nuevo movimiento en atenci&oacute;n hospitalaria que se est&aacute; convirtiendo r&aacute;pidamente en objeto de rigurosos an&aacute;lisis y estudios en los Estados Unidos. Se trata del modelo bautizado con el nombre de "hospitalista" en 1996 para referirse al m&eacute;dico que dedica gran parte de su tiempo y atenci&oacute;n al cuidado de pacientes hospitalizados. Si bien siempre han existido especialistas de base hospitalaria en Europa y los Estados Unidos, los hospitalistas representan un nuevo paradigma en torno a la noci&oacute;n de hand-off o no interferencia por parte del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria. El hospitalista representa un m&eacute;dico aut&oacute;nomo sin las presiones y responsabilidades que tienen los m&eacute;dicos de consultorio. En teor&iacute;a, esa caracter&iacute;stica podr&iacute;a beneficiar al paciente por medio de un cuidado m&aacute;s eficiente en el hospital, internaciones m&aacute;s cortas, ahorros y una calidad mejor de atenci&oacute;n. Puesto que pasa mucho tiempo en el hospital, el hospitalista podr&iacute;a tambi&eacute;n asumir funciones de consultor m&eacute;dico, gerente de asuntos relacionados con cirug&iacute;a, instructor de estudiantes de medicina y personal intrahospitalario e incluso de administrador en cuanto al desarrollo de normas cl&iacute;nicas y pasos cr&iacute;ticos, mejora de la calidad y evaluaci&oacute;n del uso de recursos. El aporte a estas &aacute;reas por parte de m&eacute;dicos dedicados representar&iacute;a un gran avance. </P>     <P>Cerca de 90 % de los hospitalistas miembros de la National Association of Inpatient Physicians, nueva asociaci&oacute;n nacional de m&eacute;dicos de pacientes hospitalizados, son internistas y la mayor parte reci&eacute;n empiezan su carrera. Para muchos internistas de experiencia, la pr&aacute;ctica m&eacute;dica ha cambiado a medida que el foco de su atenci&oacute;n se desplaza a una modalidad ambulatoria y, en muchos casos, a la atenci&oacute;n primaria. Quiz&aacute; en estos casos la disponibilidad de atenci&oacute;n hospitalista para sus pacientes les permitir&aacute; vivir de manera menos fragmentada, abandonar la ineficiencia de ver muy pocos pacientes hospitalizados y concentrarse en mejorar la pr&aacute;ctica basada en el consultorio o en el cuidado domiciliario e invertir m&aacute;s tiempo en la ense&ntilde;anza desde el consultorio. Para que todo esto tenga un resultado satisfactorio, se requiere una comunicaci&oacute;n excelente entre el internista y el hospitalista que se hace cargo de sus pacientes. Todav&iacute;a es muy pronto para saber si ello es factible. A los desconfiados, el movimiento hospitalista puede parecerles otro paso m&aacute;s en el proceso de subespecializaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n de la medicina interna. Dadas las exigencias de la vida profesional fuera de los hospitales, muchos internistas ya ceden grandes proporciones de su responsabilidad a m&eacute;dicos de urgencias, consultores institucionales y otro personal de los hospitales. El grueso de la ense&ntilde;anza a menudo se deja en las manos de asistentes y se imparte con frecuentes conferencias. En las facultades de las escuelas de medicina se suele separar a los cl&iacute;nicos de los investigadores para asegurarse de que haya una continua productividad de conocimientos acad&eacute;micos. Adem&aacute;s, teniendo en cuenta que el inter&eacute;s principal debe ser la continuidad del cuidado del paciente, si no hay buena comunicaci&oacute;n entre el m&eacute;dico remitente y el hospitalista antes, durante y despu&eacute;s de la hospitalizaci&oacute;n, la calidad de la atenci&oacute;n y la relaci&oacute;n entre el paciente y el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria se deteriorar&aacute;. Para muchos pacientes, no poder contar con la cercan&iacute;a de su m&eacute;dico personal puede ser un precio demasiado alto que pagar, por m&aacute;s eficiente que sea el cuidado que recibe en el hospital. A la vez que prolifera el modelo del hospitalista, se debaten preguntas como las siguientes: &amp;iquest;Deben los hospitalistas trabajar solamente cuidando enfermos en el hospital? &amp;iquest;Debe todo el cuidado intrahospitalario estar a cargo de hospitalistas o compartirse con un peque&ntilde;o cuadro de proveedores de atenci&oacute;n primaria? &amp;iquest;Deben los hospitalistas del futuro ser m&eacute;dicos generales o especialistas? &amp;iquest;Qui&eacute;n debe ser el empleador de los hospitalistas y c&oacute;mo deben ser remunerados? &amp;iquest;C&oacute;mo deben ser formados los hospitalistas? &amp;iquest;Es el nuevo hospitalista un especialista y, si es as&iacute;, qu&eacute; implica ello para la medicina organizada, el personal de salud, las organizaciones que otorgan credenciales y la medicina acad&eacute;mica? (Goldmann DR. The hospitalist movement in the United States: what does it mean for internists? Ann Intern Med 1999;130(4 part 1):326-327 y Wachter RM.&nbsp; An introduction to the hospitalist model. Ann Intern Med 1999;130(4 part 2):338-342. </P>     <P>Recibido: 2 de noviembre de 1999. Aprobado: 2 de noviembre de 1999.     <BR> Dr. Leonardo A. Cuesta Mej&iacute;as. MINSAP. Direcci&oacute;n Nacional de Atenci&oacute;n Primaria. Calle 23 e/ M y N, Vedado, Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     ]]></body>
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