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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Micosis superficiales: Candidiasis y pitiriasis versicolor]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Docente Comandante Manuel Fajardo  ]]></institution>
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<country>Cuba</country>
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<institution><![CDATA[,Policlínico Docente Plaza de la Revolución  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252001000600010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252001000600010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252001000600010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se exponen las características clínicas de las lesiones cutáneas en las candidiasis y la pitiriasis versicolor. Se hace hincapié en las medidas de educación, prevención y control de estas afecciones a nivel primario de atención médica. Se exponen además las diferentes maniobras terapéuticas, tanto tópicas como sistémicas, con las que se cuenta para su tratamiento, y se hace referencia a las medidas terapéuticas alternativas que brinda la medicina natural y tradicional para estas afecciones.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The clinical characteristics of the skin lesions in candidiasis and pityriasis versicolor are dealth with. Emphasis is made on the measures of education, prevention and control of these affections at the primary health care level. The different topic and systematic therapeutic maneuvers to be used in the treatment are explained. Reference is made to the alternative therapeutic measures offered by traditional and natural medicine for these affections.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Micosis superficiales. Candidiasis y pitiriasis versicolor</h2>     <p> <i><a href="#cargo">Rubén José Larrondo Muguercia,<span class="subscript">1</span>    Aymée Rosa González Angulo<span class="subscript">2 </span>y Luis Manuel Hernández    García<span class="subscript">3</span></a><span class="subscript"><a name="autor"></a></span></i></p> <h4> Resumen</h4>     <p> Se exponen las características clínicas de las lesiones cutáneas en las candidiasis    y la pitiriasis versicolor. Se hace hincapié en las medidas de educación, prevención    y control de estas afecciones a nivel primario de atención médica. Se exponen    además las diferentes maniobras terapéuticas, tanto tópicas como sistémicas,    con las que se cuenta para su tratamiento, y se hace referencia a las medidas    terapéuticas alternativas que brinda la medicina natural y tradicional para    estas afecciones. </p>     <p>DeCS: DERMATOMICOSIS/prevención & control; DERMATOMICOSIS/terapia; CANDIDIASIS/prevención    & control; CANDIDIASIS/terapia; TIÑA VERSICOLOR/ prevención & control; TIÑA    VERSICOLOR/terapia; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; MEDICINA TRADICIONAL; AGENTES    ANTIFUNGICOS/uso terapéutico. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Las micosis superficiales constituyen una importante causa de morbilidad, tanto    general como dermatológica en nuestro país. <i>Larrondo</i> y otros reportan    en un estudio de 1 año en un consultorio del Médico de la Familia, 306 consultas    motivadas por afecciones de la piel; de ellas, micóticas fueron 80, y al dividirlas    se halló: por dermatofitos 29, por <i>Candida</i> 28 y por pitiriasis versicolor    23.<span class="subscript">1,2 </span></p>     <p>El 28,5 % de las afecciones dermatológicas que motivan la consulta en la atención    primaria son de etiología micótica, según reportan <i>Abreu</i> y otros en encuestas    realizadas entre 1991 y 1995 en consultorios cubanos.<span class="subscript">1</span>    Por su parte en los Estados Unidos, según estudios de morbilidad realizados    por la doctora <i>Marie Louis Johnson</i>, la prevalencia de infecciones micóticas    es de 81,1 × 1 000 habitantes.<span class="subscript">3 </span></p>     <p>Tanto las candidiasis como la pitiriasis versicolor son afecciones muy frecuentes    en nuestro medio.<span class="subscript">1-4</span> Está bien documentado que    las afecciones cutaneomucosas por <i>Candida o Monilia son muy frecuentes entre    los diabéticos</i> y obesos, que constituyen causa importante de leucorrea durante    la gestación, que de manera oportunista provocan múltiples manifestaciones entre    pacientes inmunodeprimidos e inmunosuprimidos, y que ellas pueden provocar complicaciones    sistémicas de gravedad.<span class="subscript">4-9 </span></p>     <p>Por otro lado la pitiriasis versicolor se considera como una de las afecciones    cutáneas más frecuentes y cosmopolitas, y aunque generalmente no provoca complicaciones    sistémicas, sí afecta de forma importante la constitución psicológica y estética    de los pacientes.<span class="subscript">3,8-10 </span>Por ello se hace necesario    que los médicos de asistencia primaria manejen adecuadamente estas patologías,    que, sin duda, se les presentan con alta frecuencia en su trabajo cotidiano.  </p> <h4>Desarrollo </h4> <h4>Candidiasis o moniliasis </h4>     <p>Son aquellas afecciones cutaneo-mucosas, y en ocasiones sistémicas, producidas    por el género <i>Candida</i> aunque la más frecuente es la <i>Candida albicans</i>,    y provocan lesiones en la piel, en las membranas mucosas y semimucosas, en la    matriz de la uña y en órganos internos.<span class="subscript">11,12 </span></p> <h4>Características generales de las Candidas o Monilias: </h4> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Viven en y a expensas de las secreciones, por lo que provocan lesiones en      espacios intertriginosos y las mucosas y semimucosas del organismo. </li>       <li> Las lesiones que producen son húmedas y segregantes. </li>       <li>Son sensibles a los álcalis, el medio ácido les favorece. </li>       <li> En el examen directo se observan pseudohifas o pseudomicelios. </li>       <li> Provocan lesiones en órganos internos. </li>     </ol> <h4>Lesiones cutaneomucosas producidas por las Candidas o Monilias: </h4>     <p>En la piel se afectan fundamentalmente las superficies que retienen secreciones.    El tercer espacio interdigital de la mano es colonizado frecuentemente por estos    gérmenes, observándose eritema y maceración del espacio, muchas veces se constata    exudación y el prurito acompañante es la regla. Los pliegues inguino-crurales    submamarios, infraabdominales, interglúteos y axilares se afectan por la <i>Candida    </i>y aparece el llamado intertrigo moniliásico; cualquiera de estos pliegues    aparecerá intensamente eritematoso y segregante, con algunos exudados algodonosos    en su fondo y las características micropústulas satélites en el borde de la    placa. Este borde no se define, o sea, se pierde paulatinamente con la piel    vecina no lesionada, y se presenta el prurito como un síntoma dominante y a    veces insoportable en este tipo de patología. Los espacios interdigitales de    los pies pueden también estar afectados por estos gérmenes (generalmente se    afectan todos los espacios interdigitales de uno o ambos pies), se observa un    macerado húmedo en el fondo del espacio y eritema de las caras laterales de    los dedos de los pies. La piel plantar vecina puede decolarse, y es causa importante    de invalidez para la marcha, pues el prurito y el dolor dominan el cuadro.<span class="subscript">5,8,9,11-13</span></p>     <p> En la mucosa oral provocan el perleche o boquera con eritema y fisuración    pruriginosa, y a veces dolorosa de las comisuras labiales; el muguet o sapillo,    frecuente en niños, donde se observa una mucosa oral enrojecida y sembrada de    exudados algodonosos, es muy molesta y puede interferir con la alimentación.    La vulva y la vagina se afectan con muchísima frecuencia, observándose enrojecimiento    muy pruriginoso de estas áreas, y la presencia de leucorrea blanquecina con    pequeños grumos; asimismo se presentan anitis y anoproctitis, balanitis y balano-postitis,    otitis por <i>Candida</i>, y en no pocos casos conjuntivitis.<span class="subscript">3,5,7-9,11-15    </span></p>     <p>Las uñas también son colonizadas en muchas ocasiones por las <i>Candidas</i>.    En estos casos el reborde ungueal aparece inflamado y enrojecido (perionixis),    en ocasiones doloroso, y si se exprime suavemente se podrá observar la salida    de una secreción de color blanco amarillenta viscosa rica en <i>Candidas</i>.    Es muy fre-cuente en diabéticos y en pacientes que someten sus manos a humedad    durante largos períodos.<span class="subscript">5,8,9,11,12,15,16 </span></p> <h4>Diagnóstico</h4>     <p> El diagnóstico clínico muchas veces es evidente máxime cuando se trata de    un diabético, o de un paciente con alguna enfermedad que favorezca la infección    por <i>Candida</i>; no obstante, en ocasiones es necesario coordinar con el    laboratorio del policlínico o del hospital correspondiente para su confirmación.<span class="subscript">11-14    </span></p> <h4>Educación y prevención</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las medidas educativas encaminadas a la disminución de la incidencia de las    candidiasis, así como la prevención en la transmisión y en sus recidivas en    la población general y en algunas poblaciones de pacientes en particular, son    elementos que deben integrar la labor diaria de los Médicos de Familia en cualquiera    de sus múltiples funciones.</p>     <p> La educación debe estar encaminada a los cambios en los hábitos sexuales,    a la evitación de la promiscuidad y de la liberalidad sexual, al aprendizaje    del correcto aseo oral y genital en la mujer, al correcto cuidado de los pezones    durante la lactancia, al uso individual de la ropa interior y del calzado que    muchas veces son usados por hermanos, parientes o amigos cercanos; además, es    importante proporcionar material a maestros y personal asistente durante las    estancias en las escuelas al campo o en el campo y enseñar el correcto secado    de los pies, o sea, deben preconizarse las medidas de educación en lo referente    a este grupo frecuente de afecciones. Desde los círculos infantiles hasta los    comedores obreros debe programarse la educación hacia el uso individual de cubiertos,    vasos y jarros al igual que en los hogares, y para ello los Médicos de Familia    juegan un papel fundamental.<span class="subscript">3,4,8,9,11,12,17,18 </span></p>     <p>La prevención por su parte debe encaminarse hacia las medidas de prevención    de la obesidad y el control de la diabetes mellitus que constituyen funciones    permanentes de la atención primaria de salud en Cuba. Estas favorecen, indudablemente,    la disminución de la incidencia en las infecciones por <i>Candida o Monilia</i>.    Se debe realizar examen dermatológico periódico a aquellos casos con enfermedades    como la diabetes mellitus, los obesos, los casos seropositivos a VIH o en franco    SIDA, a pacientes con cáncer o con tratamiento inmunosupresor; así como también    a aquellos en los que se haya presentado una candidiasis previa, se le debe    orientar colocar el calzado al sol y también los pies, por citar ejemplos sencillos,    y son medidas muy eficaces en la prevención de las moniliasis de los pies. El    cumplimiento de las normas de higiene del trabajo impedirá la frecuencia aumentada    de moniliasis en personal que se desempeña como auxiliar de limpieza, fregadores,    dependientes, y en oficios o profesiones en los cuales las manos permanecen    húmedas por largos períodos.<span class="subscript">3,4,8,9,11,12,17,18 </span></p> <h4>Medidas terapéuticas tópicas</h4>     <p> Independientemente de que existen cremas y pomadas con potente acción antimoniliásica,    en las lesiones cutáneas y mucosas por <i>Candida</i>, la piel se presenta en    estado agudo, o sea, con eritema y exudación; por tanto, las maniobras terapéuticas    tópicas iniciales serán a través de fomentos, las preparaciones alcalinas de    bicarbonato de sodio o biborato de sodio, así como también las que contienen    violeta de genciana acuosa son muy efectivas, y en muchas ocasiones erradican    la infección por <i>Candida</i>. Cuando el estado de la piel lo permita se podrán    usar cremas o pomadas como la nistatina, la natamicina, la ciclo-piroxolamina,    el miconazol, el clotrimazol y el ketoconazol, aplicándolas 2 ó 3 veces al día    suavemente sobre las áreas afectadas.<span class="subscript">4,8,9,11,12,17-20    </span></p>     <p>En las mucosas, las embrocaciones y los colutorios con violeta de genciana,    bicarbonato de sodio o biborato de sodio resultan muchas veces curativos. Las    preparaciones en gel específicos para mucosas de ciclopiroxolamina, clotrimazol    y miconazol tienen indudable efecto antimoniliásico. Los comprimidos tipo óvulos    vaginales de nistatina y clotrimazol resultan muy efectivos en las colpitis    por estos gérmenes.<span class="subscript">4,8,9,11,12,17-20</span></p>     <p> Para las uñas se recomiendan las mismas cremas y pomadas mencionadas anteriormente;    sin embargo, resulta imprescindible que el paciente se abstenga de mantener    sus manos húmedas.<span class="subscript">4,8,9,11,12,17-20</span> </p> <h4>Medidas terapéuticas sistémicas</h4>     <p> El prurito es un síntoma que está presente siempre en estas afecciones, por    lo que el uso de antihistamínicos en las dosis habituales siempre estará indicado.<span class="subscript">9,12,13,15    </span></p>     <p>En cuanto a los antimicóticos, el ketoconazol en comprimidos de 200 mg podrá    usarse siempre que las medidas tópicas fallen, o bien cuando exista una moniliasis    extensa, que entonces se recomienda una dosis de 200 mg diarios por 15 a 21    días para el control de la mayoría de las afecciones producidas por estos gérmenes.    No obstante, para las vulvovaginitis y balanitis por monilias se recomienda    1 dosis de 200 mg 2 veces al día por 5 días, y para las onicomicosis por monilias    debe prolongarse el tratamiento por 3 meses, si son de las manos, y 6 si son    de los pies.<span class="subscript">3,5,8,9 </span></p>     <p>Actualmente se recomienda el fluconazol (50, 100 y 150 mg) en dosis de 150    mg como tratamiento único en las afecciones vulvovaginales y en genitales masculinos;    en las otras formas se podrán utilizar 150 mg semanales durante 3 ó 4 semanas    con una efectividad alta.<span class="subscript">3,5,8,9,11,12,16,18</span></p>     <p> Revisar siempre las contraindicaciones y efectos colaterales de estos imidazoles,    máxime cuando el Médico de Familia trabaja con población en todos los ciclos    de vida, es algo que no se puede olvidar. </p> <h4>Medidas terapéuticas de medicina natural y tradicional</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se recomienda una dieta con bajo contenido en azúcares y rica en frutas y vegetales    que aporten sobre todo vitaminas del complejo B y vitamina C. Los alimentos    que contienen o promueven la levadura como los productos horneados, el alcohol    y el vinagre deben evitarse hasta que se solucione el problema.<span class="subscript">21</span></p>     <p> Las plantas medicinales que contengan berberina tienen efecto antimoniliásico,    y entre estas se destacan la hidrastia, la mahonia y el agracejo. Estas deberán    ingerirse en forma de infusión para tomar 2 ó 3 veces al día.<span class="subscript">21    </span>Los cataplasmas de manzanilla y de romero tienen efecto antiinflamatorio    y antimoniliásico, y con esta preparación se evita el contacto directo de la    planta con la piel inflamada. Podrá usarse además la sábila en forma de óvulos    o supositorios. Otros productos naturales como el jengibre y la canela se recomiendan    por otros naturistas.<span class="subscript">21-24 </span></p>     <p>La estimulación de los meridianos que intervienen en la función sexual, el    bazo y el estómago mediante digitopuntura, moxa, acupuntura o laserpuntura refuerzan    la respuesta inmunológica y favorecen la curación de la enfermedad. La aromaterapia    con aceite de árbol del té y la hidroterapia constitucional también podrán utilizarse.<span class="subscript">21    </span></p> <h4>Pitiriasis versicolor</h4>     <p> La pitiriasis versicolor fue considerada siempre como una dermatofitosis,    incluso ha recibido el nombre de tiña versicolor; sin embargo, es una afección    producida por una levadura dimórfica y lipofílica saprofita de la piel humana    que se denomina <i>Pitirosporum orbiculare u ovale</i>. Esta bajo determinadas    condiciones del terreno adopta su forma patógena y produce enfermedad.<span class="subscript">10,11,12,25    </span> </p>     <p>Los factores predisponentes para la pitiriasis versicolor son la alta humedad    relativa y las altas temperaturas, la piel grasienta, la hiperhidrosis, la herencia,    el tratamiento con corticoides sistémicos, el tratamiento inmunosupresor, la    malnutrición por defecto o exceso y las deficiencias en la inmunidad mediada    por células.<span class="subscript">3,8-11 </span></p>     <p>Las máculas de la pitiriasis versicolor asientan de preferencia en el cuello,    tronco y raíz de los miembros, caracterizándose por pequeñas máculas de diferentes    colores (de ahí la denominación de versicolor), desde la hipocromía, pasan por    el amarillo grisáceo, al rosado, hasta el pardusco. No es infrecuente observar    varios tipos de colores en un mismo paciente, aunque por lo general se presenta    en una sola variante. Un golpe seco y en ángulo agudo en una placa provoca un    desgarro característico denominado signo de la uñada; y subjetivamente puede    existir prurito más o menos intenso, que tiende a aumentar con la exposición    al sol o con la sudoración excesiva.3,8-11,26 </p> <h4>Diagnóstico</h4>     <p>El diagnóstico de la pitiriasis versicolor se basa en:<span class="subscript">4,26</span></p>     <p> Síntoma clínicos: Signo de la uñada. Examen con lámpara de Wood: Se observa    una fluorescencia naranja. Examen micológico directo: Presencia de esporas redondeadas    entre mallas de micelios. </p>     <p><b>Educación y prevención: </b></p>     <p>Es importante explicar al paciente la etiología del cuadro y los factores que    la predisponen, pues si se presentan nuevamente las condiciones favorecedoras,    la enfermedad reaparecerá.<span class="subscript">4,8,11,17,18</span> La prevención    debe encaminarse al control de la obesidad, la dieta sana, el uso de ropas frescas    y adecuadas para nuestro medio, y aconsejar que el adecuado uso de algunos medicamentos    previenen la aparición de esta afección.<span class="subscript">4,8,11,17,18    </span></p> <h4>Medidas terapéuticas tópicas: </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La pomada de Whitfield con o sin azufre en frotaciones diarias durante 4 a    6 semanas es un método sencillo para curar esta afección.<span class="subscript">8,17,19,20,25</span>    También en zonas pequeñas de la piel se pueden utilizar las pinceladas de bicloruro    de mercurio, y en frotaciones diarias por el mismo tiempo. </p>     <p>Nunca usar en áreas extensas por la posibilidad de daño renal.<span class="subscript">8,17,19,20,25</span></p>     <p> Los preparados comerciales como el econazol, el miconazol, el ketoconazol,    el bifonazol, la ciclopiroxolamina y el sulfuro de selenio constituyen posibilidades    excelentes en la terapéutica de esta afección, siempre debe indicarse en forma    de frotaciones fuertes en el área lesionada, y en las áreas aledañas de piel    aparentemente normal.<span class="subscript">8,17,19,20,25 </span></p> <h4>Medidas terapéuticas sistémicas: </h4>     <p>Solo utilizar en aquellos casos de grandes placas de pitiriasis versicolor,    así como en los casos en que todas las posibilidades terapéuticas locales hayan    fracasado. Se recomienda el ketoconazol (200 mg diarios durante 10 días), aunque    se puede utilizar también el esquema de 400 mg semanales durante 2 semanas con    excelentes resultados.<span class="subscript">3,8,9,25 </span></p> <h4>Medidas terapéuticas de medicina natural y tradicional: </h4>     <p>La estimulación de los meridianos yin que intervienen en la función sexual,    el bazo y el estómago mediante digitopuntura, moxa, acupuntura o laserpuntura    refuerzan la respuesta inmunológica y favorecen la curación de la enfermedad.<span class="subscript">21</span></p> <h4>Summary</h4>     <p> The clinical characteristics of the skin lesions in candidiasis and pityriasis    versicolor are dealth with. Emphasis is made on the measures of education, prevention    and control of these affections at the primary health care level. The different    topic and systematic therapeutic maneuvers to be used in the treatment are explained.    Reference is made to the alternative therapeutic measures offered by traditional    and natural medicine for these affections. </p>     <p>Subject headings: DERMATOMYCOSES/prevention & control; DERMATOMYCOSES/therapy;    CANDIDIASIS/prevention & control; CANDIDIASIS/therapy; TINEA VERSICOLOR/prevention    & control; TINEA VERSICOLOR/therapy; PRIMARY HEALTH CARE; MEDICINE, TRADITIONAL;    ANTIFUNGAL AGENTS//therapeutic use. </p> <h4>Referencias bibliográficas </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Abreu A, Lovio Z, Larrondo RJ. Dermatología en la atención primaria de      salud. Avan Méd 1998;5(16):8-10.     </li>       <!-- ref --><li> Larrondo RJ, González AR, González FE, Larrondo RP. Estudio de la morbilidad      por enfermedades de la piel en un consultorio del médico de la familia en      dos años de trabajo. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(2):139-43.     </li>       <!-- ref --><li> Bennett C, Plum F. Cecil. Tratado de medicina interna. 20ª ed. Tomo III.      La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 1998;t3:2527-68.    </li>       <!-- ref --><li> Larrondo RP, Hernández LR, Carmona O, González AG, Larrondo RJ. Terapéutica      medicamentosa de las afecciones dermatológicas más frecuentes en nuestro medio.      Actual Fármaco Ter 1984;8(1):3-22.     </li>       <!-- ref --><li> Art H, Rhett D. Diabetes in skin diseases. The electronic textbook of Dermatology.      1995-2000. The Internet Dermatology Society. Inc. All rights reserved. Textbook      @telemedicine.org.     </li>       <!-- ref --><li> Myskowski PL, Ahkami R. Dermatologic complications of HIV infections. Med      Clin North Am 1996;80(6):1415-35.     </li>       <!-- ref --><li> Bouscarat F, Belaich S. Characteristic of mucocutaneous infections in immunocompromised      patients. Rev Prat 1996; 46(13):1629-35.     </li>       <!-- ref --><li> Fitzpatrick TB. Dermatología en Medicina General. 4ta ed. 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<body><![CDATA[<p>Recibido: 28 de mayo de 2001.     <br>   Aprobado: 3 de julio de 2001. </p>     <p><i>Dr. Rubén José Larrondo Muguercia</i>. Calzada # 603 entre B y C, apartamento    C, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Especialista    de II Grado en Dermatología. Jefe de Servicio. Clínica de Medicina Natural y    Tradicional del Hospital Clinicoquirúrgico Docente "Comandante Manuel Fajardo".        <br>   2 Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Especialista de I Grado    en Logopedia y Foniatría. Jefa del Departamento de Logopedia. Policlínico Docente    Plaza de la Revolución.     <br>   3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Jefe del Departamento    de Medicina Natural y Tradicional del Policlínico Docente Puentes Grandes</a>.    <a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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