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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El factor alimentario en la presencia de la deficiencia del hierro]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The most frequent specific nutritional deficiency is iron-deficiency, so the diet consumed by a person may remarkably affects iron absorption. Our objective in making this review is to insist once more on the importance of the preventive work of family physicians to avoid this disease. It is true that many factors may lead to iron-deficiency but diet plays a major role since it can be modified by a good recommendation on iron-rich foodstuffs and their best combination to favor iron-absorption.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>El factor alimentario en la presencia de la deficiencia del hierro</h2>     <p> <a href="#cargo"><i>Marlen Ruiz González,<span class="superscript">1</span>    María Victoria Picó Bergantiños,<span class="superscript">2</span> Lourdes Rosich    García<span class="superscript">1</span> y Leonardo Morales Lamadrid<span class="superscript">3</span></i><span class="superscript">    </span></a><span class="subscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen</h4>     <p> Entre las carencias nutricionales específicas, la más frecuente es la ferropenia,    y la dieta que se consuma puede influir de manera notable en la absorción del    hierro. Es nuestro objetivo con esta revisión insistir aún más con nuestros    Médicos de Familia en la importancia que tiene su labor preventiva para evitar    esta manifestación; que si bien son muchos los factores que pueden llevar a    la ferropenia, la dieta toma un lugar muy relevante, y se corrige solo con una    buena orientación sobre los alimentos ricos en hierro y en su mejor combinación    para favorecer su absorción. </p>     <p>DeCS: ANEMIA FERROPRINA/dietoterapia; ANEMIA FERROPRINA/prevención & control;    DEFICIENCIA DE HIERRO; ENFERMEDADES CARENCIALES/dietoterapia; ENFERMEDADES CARENCIALES/prevención    & control. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>La ferropenia es una de las más frecuentes carencias nutricionales específicas,    y conjuntamente con la anemia a que da lugar, constituyen un verdadero problema    de salud en los países más desarrollados,<span class="superscript">1,2</span>    y por supuesto mucho más evidentes en los subdesarrollados. </p>     <p>Antes del triunfo de la Revolución los niños en Cuba morían a consecuencia    de la desnutrición, el parasitismo, la anemia y otras enfermedades, debido a    la inadecuada atención médica y a las deficientes condiciones socioeconómicas.    Luego de 1959, la salud se ha convertido en uno de los intereses más significativos    de la sociedad, teniendo un relevante papel la atención primaria; de ahí el    constante esfuerzo e inagotable trabajo por la correcta preparación y capacitación    de nuestros Médicos de Familia.</p>     <p> En nuestro país no encontramos problemas de salud relacionados con la malnutrición    proteico energética por defecto, pero sí existen alteraciones nutricionales    por exceso, dado por el tipo de dieta que se consume, que puede influir de manera    notable en la absorción del hierro. La forma de combinar los alimentos también    pueden modificar su absorción,<span class="superscript">3-5</span> por tanto,    los hábitos inadecuados de alimentación, en la mayor parte de los casos, contribuyen    a la deficiencia de este elemento. La ferropenia se presenta principalmente    en la infancia y adolescencia por ser momentos en los que aumentan las necesidades    de hierro.<span class="superscript">1,3</span></p>     <p><i>Williams</i><span class="superscript">6</span> en el año 1977, en una investigación    realizada en la ciudad de Pinar del Río, informa un 20 % de niños de 6 meses    a un año de edad con cifras de hemoglobina (hb) inferiores a 10 gl, y un 63    % de valores por debajo de 11 gl, y señala que prácticamente todos los niños    con hb inferior a 10 gl, tenían el hierro sérico inferior a 60 microgramos por    ciento.</p>     <p> <i>John Gay</i><span class="superscript">7</span> en un trabajo realizado    sobre tendencia alimentaria-nutricional en Cuba en los años 80, encontró que    la deficiencia de hierro era el estado carencial más frecuente en Cuba en niños    entre 6 meses y 3 años de edad. Es evidente que la anemia es la manifestación    tardía de la carencia nutricional por este elemento; sin embargo, si poco se    conoce de la epidemia de la anemia ferripriva, aún se ha estudiado menos de    la carencia de hierro sin anemia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los objetivos, propósitos y directrices para incrementar la salud aparece    que en el año 1990, el 50 % de los niños de 6-12 meses, presentaron anemia ferripriva;    en el 1995, un 35 %, y el propósito es disminuirla en el año 2000 a un 25 %.    El factor alimentario tiene un peso importante en la presencia de la deficiencia    de hierro, lo cual nos motiva a hacer esta revisión, para que nuestros médicos    puedan orientar a sus pacientes correctamente. </p> Metabolismo del hierro:      <p>El hierro es fundamental para ciertos procesos metabólicos y enzimáticos; es    esencial para el crecimiento, desempeña un papel vital en la estructura de la    molécula de la hemoglobina, y se encuentra en el organismo en cantidades mayores    que cualquier oligoelemento.<span class="superscript">8,9</span></p>     <p> Los alimentos de origen animal son más ricos en hierro que los vegetales,    y además su absorción es mayor; así como también es válido señalar que el hierro    contenido en la leche de mujer, se absorbe en mayor por ciento que el de otras    leches<span class="superscript">.<span class="superscript">4,5,9,10</span></span><span class="subscript">    </span>El hierro se puede absorber en cualquier parte del tubo gastrointestinal,    pero su absorción máxima es en el duodeno. Llega aquí a través de los alimentos    en forma férrica, y en el estómago por la acidez gástrica es reducido a ferroso.<span class="superscript">3,8,9</span></p>     <p> Una vez reducido penetra a la circulación, y se une a una proteína (la transferrina)    para su transporte en sangre; ya en los tejidos, este hierro se une a otra proteína    (la apoferritina) para formar ferritina, que es la forma de almacenamiento del    hierro. Esta proteína tras una reducción enzimática se desdobla en apoferritina    y hierro de nuevo, este pasa al plasma y la apoferritina libre se une a un nuevo    átomo del mineral.<span class="superscript">3,8,11</span></p>     <p> El hierro plasmático es llevado en combinación con la B globulina transferrina    a la médula ósea para formar la hemoglobina, y a los depósitos a nivel de órganos    como son: el hígado, la médula ósea, el bazo y el músculo esquelético.<span class="superscript">3,8,9    </span>En el interior de los tejidos, el hierro se deposita en 2 formas: ferritina    y hemosiderina. La primera formada por apoferritina y ferritina que contiene    hierro, y ante una disminución del hierro, este puede ser absorbido de la ferritina    más fácilmente que de la hemosiderina. Asimismo, la excreción del hierro es    muy escasa, y se realiza a través de las heces, la orina y la piel, en el caso    de las adolescentes; la menstruación es otra vía por la cual hay pérdida de    hierro.<span class="superscript">3,4,9 </span></p> Metabolismo del hierro en el niño:      <p>El feto lo recibe a través de la placenta en un transporte activo. Los depósitos    al nacer son escasos si existe ferropenia materna grave, prematuridad o se liga    precozmente el cordón umbilical. </p>     <p>El recién nacido tiene alrededor de unos 78 mg/kg, es decir 250 mg. Con la    hemólisis inicial se deposita hierro en las células del sistema reticuloendotelial,    las que van pasando al plasma para cubrir las necesidades del crecimiento. Durante    los 2 primeros meses de vida, la hb sufre una caída, hecho que se ha atribuido    a una disminución de la actividad eritropoyética,<span class="subscript">3,8</span>    pero después de los 2 meses, la médula ósea comienza su actividad y comienza    a elevarse la hb.</p>     <p> Paralelamente a este fenómeno, los depósitos de hierro disminuyen, razón por    la cual la administración del hierro en esa época es importante, así como también    los alimentos ricos en este mineral, que de no administrarse adecuadamente en    el lactante, se produciría una nueva caída de la hb alrededor del 6to mes.<span class="superscript">6,12</span>    Las necesidades para el crecimiento del lactante son de unos 0,6 mg/día, lo    que unido a las pérdidas (0,5 mg/día) hacen que las necesidades sean aproximadamente    de 1 mg/día, y como la absorción rara vez supera el 10 %, la ingestión aconsejada    es de alrededor de 10 mg/día.<span class="superscript">3,5,9,12</span> </p>     <p>Es la lactancia materna el alimento fundamental durante los meses iniciales    de la vida, por la composición bioquímica que posee y por ser capaz de suplir    en general las necesidades del lactante en los 6 primeros meses de vida, y aunque    es pobre en hierro su absorción alcanza un 50 %, ya que contiene en comparación    con otras leches un menor porcentaje de calcio, fósforo y proteínas, pero mayor    en lactoferrina y vitamina C.<span class="superscript">4,13,14</span> </p>     <p>Diversos factores como la disponibilidad de sucedáneos de la leche y su comercialización,    la evaluación de la función de la mejor en la sociedad, así como las actividades    del personal de la salud en cuanto a la preparación de las madres para la lactancia,    influyen en el tiempo de empleo de la lactancia materna. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el período de 12-24 meses aparece la anorexia fisiológica. Este hecho sin    duda alguna propicia la sustitución de otros alimentos por la leche, a estos    se puede añadir la prolongación de los patrones de la toma de la leche, que    se le venía suministrando al niño. Además el mayor porcentaje de los niños de    esta edad asisten a círculos infantiles, donde ingieren determinadas cantidades    de leche, a la que se adiciona la suministrada en la casa. </p>     <p>Aún persisten los malos hábitos de la lactancia artificial, lo que para nosotros    es importante, si partimos del conocimiento que la leche de vaca es la más usada,    y que ésta presenta poco contenido de hierro, del que sólo se absorbe además    el 10 %, que desplaza a otros alimentos ricos en hierro y que también dificulta    la absorción de estos alimentos; a lo que podemos añadir el criterio de autores    que plantean que el exceso de leche, sobre todo la pasteurizada, puede provocar    microhemorragias gastrointestinales.<span class="superscript">3,10,13</span>  </p>     <p>Esta tendencia al consumo de dietas inadecuadas en porcentajes mayoritarios    de la población infantil pudiera estar influido por hábitos socioculturales    negativos y por el falso concepto de que la leche es el alimento fundamental    en todas las edades. Todo ello nos conduce a trabajar para modificar estos hábitos,    y esto fundamentalmente es lo que queremos lograr a través de la intervención    directa del médico de la comunidad. </p>     <p>Diagnóstico de la ferropenia: </p>     <p>Entre las pruebas bioquímicas que pueden emplearse para evaluar el estado de    hierro corporal, la protoporfirina eritrocitaria libre (PEL) tiene la ventaja    de que puede utilizarse como una prueba de pesquisaje debido a su fácil procesamiento    y bajo costo. Por el contrario el hierro sérico, la saturación de transferrina    y la ferritina sérica son más difíciles de realizar por el tiempo que requieren    y por ser los reactivos más costosos. </p>     <p>La medida de la PEL se ha simplificado recientemente mediante el método hematofluorimétrico,    por el cual el análisis puede efectuarse en pocos segundos en sangre capilar,    siendo su valor normal entre 20-50 mcg/dl. El cociente PEL/hb es un índice útil    en la deficiencia de hierro porque cuando las reservas de este se agotan, y    antes de que se haga evidente la anemia, el cociente PEL/hb aumenta (tabla 1).  </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/mgi/v18n1/tab0106102.jpg"><img src="/img/revistas/mgi/v18n1/tab0106102.jpg" width="295" height="361" border="0"></a></p>     
<p>La determinación de PEL se realiza mediante punción digital en base a la técnica    de Heller modificada de acuerdo con el trabajo de López de Lama en su Tesis    para Optar por el Título de Especialista de I Grado en Laboratorio, realizado    en Ciudad de La Habana en 1983, lo que nos permite utilizar la mitad del volumen    de sangre así como el resto de los reactivos, siendo su valor normal de 20-50    mcg/dl. El cociente PEL/hb es un índice útil en la deficiencia de hierro, porque    cuando las reservas de este se agotan, y antes de que haga evidente la anemia,    el cociente PEL/hb aumenta.<span class="superscript">15 </span></p>     <p>Repercusión de la ferropenia:</p>     <p> Debemos recordar que la punción de las enzimas que contienen hierro, o que    dependen del hierro, pueden disminuir en la fase temprana su deficiencia, quizás    incluso antes de aparecer la anemia; por tanto, podemos deducir que habrá repercusión    sobre el estado de salud desde estadios previos a la ferropenia.<span class="superscript">3,12</span>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Numerosos estudios han tratado de implicar a la deficiencia de hierro como    causa del incremento de la susceptibilidad a las infecciones. Se conocen actualmente    datos a favor de esto, tanto clínicos (las infecciones agudas, sobre todo las    respiratorias, tienen mayor incidencia en niños con anemia ferropénica, y cuando    se trataron con hierro evolucionaron mejor), como de laboratorios (disminución    de la prueba de inmunidad celular específica como la de la transformación linfocítica    y las de hipersensibilidad cutánea y de inmunidad celular inespecífica o fagocitosis,    o como el descenso de mieloperoxidasa a nivel de leucocitos y pared intestinal    y valores anormales de la prueba del nitroazul de tetrazolio).<span class="superscript">3,10,12</span>  </p>     <p>Ha existido la impresión clínica de que los pacientes deficientes de hierro    se caracterizan por ser inapetentes, irritables y carentes de interés en el    medio que los rodea, y se cree que estas características desaparecen varios    meses después de establecido el tratamiento con hierro.<span class="superscript">3,10,12</span>    Se sugiere que la deficiencia de hierro en ausencia de anemia puede provocar    alteraciones de la conducta con efectos adversos sobre la capacidad de prestar    atención y la memoria.<span class="superscript">5,10,12 </span>Igualmente, existen    evidencias de que la deficiencia de hierro puede disminuir la tolerancia al    ejercicio y la capacidad de trabajo, aún con anemia ligera.<span class="superscript">3,10,12    </span>También ha sido demostrado un retardo en el crecimiento con recuperación    después del tratamiento con hierro.<span class="superscript">3,10,12</span>  </p>     <p>Considerándose que existen suficientes evidencias de que la deficiencia de    hierro es una enfermedad sistémica, y muchas de las alteraciones funcionales    no dependen de la anemia, algunas de las cuales pueden precederla, insistimos    y consideramos de vital importancia el diagnóstico de la ferropenia en sus primeros    estadios, así como la posibilidad de la instalación de la terapéutica férrica    como profilaxis de la anemia, y la posibilidad del médico de intervenir de forma    directa en los cambios de los hábitos alimentarios de nuestra población. </p>     <p>El hierro de la dieta y su absorción:</p>     <p> El hierro en la dieta se presenta en 2 formas químicas diferentes: hierro    hemínico y hierro no hemínico. El hierro hemínico es un componente de hemoglobina    y de la mioglobina, por lo que está presente en las carnes, aves, pescados y    mariscos, así como también se encuentra en gran cantidad en productos elaborados    con sangre bovina, morcillas, entre otras. </p>     <p>El hierro hemínico es fácilmente absorbible en cantidades entre 30 y 60 % del    total ingerido, y su biodisponibilidad no está influida por las características    de la dieta. En una dieta adecuada este sólo representa una pequeña parte del    hierro total ingerido (10-12 %). </p>     <p>El hierro no hemínico se encuentra fundamentalmente en leguminosas, cereales,    vegetales, vianda y en general en casi todos los alimentos (tabla 2). </p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/mgi/v18n1/tab0206102.jpg"><img src="/img/revistas/mgi/v18n1/tab0206102.jpg" width="279" height="247" border="0"></a></p>     
<p>La absorción del hierro no hemínico es baja, en ocasiones menos de 3 %, y varía    notablemente en cada comida por la presencia de factores dietéticos que aumentan    o inhiben su absorción, por lo que puede elevarse hasta 4 veces más su biodisponibilidad    con un adecuado balance de estos factores.<span class="superscript">3-5,7</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Factores que determinan la absorción del hierro no hemínico: </p>     <p>Sobre el aumento de la absorción del hierro no hemínico tiene un efecto consistente    el ácido ascórbico (vitamina C) y el tejido animal (carnes, pescados y aves).<span class="superscript">7</span>    Otros factores como son los fitatos (presentes en el germen y el salvado de    los granos y cereales), y los taninos (en el té y en menor proporción en el    café), se conocen como inhibidores de la absorción del hierro.<span class="subscript">6,7    </span>El exceso de leche artificial también contribuye a la pobre absorción    del hierro.<span class="superscript">3,10,15 </span></p>     <p>Tanto los factores que eleven como los que inhiben la absorción del hierro,    van a ejercer su efecto si se ingieren simultáneamente con los alimentos ricos    de hierro no hemínico, es decir, si están presentes en la misma comida.<span class="superscript">5,7    </span></p>     <p>La absorción de hierro está por tanto influida por la combinación de alimentos    ingeridos en una comida dada.<span class="superscript">4,7</span> </p>     <p>Es decir, la cantidad de hierro total de la dieta es tan importante como la    biodisponibilidad del hierro no hemínico ingerido. Al hablar de la influencia    del ácido ascórbico con relación al hierro es importante conocer las frutas    y vegetales que contienen dicho elemento (tabla 3), así como algunos alimentos    que contienen hierro no hemínico.<span class="superscript">3,4,16</span> </p>     <p align="center">Tabla 3. Contenido de vitamina C en frutas y vegetales seleccionados  </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Frutas y vegetales</td>     <td>            <div align="center">Miligramos </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pimiento crudo (1 mediano)</td>     <td>            <div align="center">140</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Guayaba (1 pequeña)</td>     <td>            <div align="center">121 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Fruta bomba (1 taza en cubitos)</td>     <td>            <div align="center">92</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pimiento asado (1 mediano)</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">82 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Naranja (1 mediano)</td>     <td>            <div align="center">58 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Mango (1 mediano)</td>     <td>            <div align="center">51 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Col cruda (1 taza)</td>     <td>            <div align="center">47 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Tomate (1 grande)</td>     <td>            <div align="center">46 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Berro (1 taza)</td>     <td>            <div align="center">43 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Toronja (1 mediana)</td>     <td>            <div align="center">38 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Boniato cocinado (1 taza)</td>     <td>            <div align="center">34 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Papa cocinada (1 taza) </td>     <td>            <div align="center">32</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Acelga cocinada (1 taza)</td>     <td>            <div align="center">25</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Calabaza (1 taza) </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">20</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Chayote (1 taza)</td>     <td>            <div align="center">13 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Limón (1 cucharada de jugo)</td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>   </tr> </table>     <p>Por otro lado, más que la cantidad y frecuencia de los alimentos ricos en hierro,    hay que tener en cuenta su biodisponibilidad. Es importante que nuestra población    conozca que no sólo los alimentos ricos en hierro se limitan a las carnes y    el huevo, sino que existen otros alimentos que también aportan gran cantidad    de este elemento y que la asociación de muchos de ellos, incluso sin estar presentes    en las carnes, aumentan su biodisponibilidad. </p>     <p>La ingestión de leche, conjuntamente con otros alimentos, influye determinantemente    en la biodisponibilidad del hierro contenido en estos, al inhibir su absorción;    sin embargo, Lazlo J.A citado por John Gay refiere que la biodisponibilidad    del hierro de los cereales aumenta con la ingestión de leche, posiblemente por    la acción de pequeños polipéptidos que se forman durante la ingestión de proteínas.<span class="superscript">7    </span></p>     <p>Existen variadas combinaciones de alimentos a los que debemos prestar atención,    si queremos lograr una alimentación rica en hierro; tal es el caso en que se    adiciona a los vegetales o al maíz, carne.<span class="subscript">4,5 </span></p>     <p>También el pescado en una cantidad tan pequeña como 30 gramos, añadido al huevo,    puede aumentar la absorción del hierro.<span class="subscript">5 </span></p>     <p>Asimismo la inclusión en la comida de naranja, toronja u otra fruta o vegetal    rico en vitamina C aumenta la absorción del hierro no hemínico.<span class="superscript">4,5    </span></p>     <p>Además de los casos mencionados que incrementan la absorción del hierro, debemos    referirnos a otras combinaciones que tienden a influir la absorción de este    elemento: alimentos como el té o el huevo, al asociarse con alimentos que contienen    hierro inhiben su absorción.<span class="superscript">3-5 </span></p>     <p>Por ejemplo, para aumentar la biodisponibilidad del hierro de la dieta de una    comida que no tiene carne podemos combinar los alimentos de la manera siguiente:    en 2 uniades de tortilla, 1 taza de congrí, 1 taza de berro y 1 de fruta bomba    natural, el hierro total presente es de 16,9 mg, el absorbido de 0,50, el %    es de 8 y la biodisponibilidad sería intermedia; sin embargo, si consumimos    2 unidades de tortilla, 1 taza de congrí, 1 de yuca con mojo y media de natilla    de chocolate, el total de hierro será de 16,9 mg, pero su absorción será de    0,21 mg, el % de 3 y la biodisponibilidad se mantendrá baja. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pese a que la labor de prevención de la salud ha progresado, indiscutiblemente    todavía persisten familiares para los que la obesidad es sinónimo de salud y    belleza en los niños, por lo que hay que profundizar en la correcta orientación    mediante un sistemático trabajo educativo a través de la puericultura y trabajo    de terreno. Es importante tener un acercamiento a los reales hábitos alimentarios    de nuestra población e influir de la forma más adecuada sobre ellos. Esta labor    tiene que ser diaria sin permitirnos el cansancio, sólo así lograremos reducir    de forma significativa esta alteración nutricional. </p> <h4>Summary</h4>     <p> The most frequent specific nutritional deficiency is iron-deficiency, so the    diet consumed by a person may remarkably affects iron absorption. Our objective    in making this review is to insist once more on the importance of the preventive    work of family physicians to avoid this disease. It is true that many factors    may lead to iron-deficiency but diet plays a major role since it can be modified    by a good recommendation on iron-rich foodstuffs and their best combination    to favor iron-absorption. </p>     <p>Subject headings: ANEMIA, IRON-DEFICIENCY/diet therapy; ANEMIA, IRON-DEFICIENCY/prevention    & control; IRON DEFICIENCY; DEFICIENCY DISEASES/prevention & control; IRON DEFICIENCY/diet    therapy. </p> <h4>Referencias bibliográficas </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Colomer Revuelta C, Calomer JD, Fernández Delgado R, Gutiérrez Sigler D.      La carencia de hierro en niños de seis a dieciocho meses de edad. Rev Esp      Ped 1985;41(4):273-7.</li>    <!-- ref --><li> Rivera Gómez LC, Domínguez Vergera B, Pascual V, Gutiérrez Barberi R. Valores      de hemoglobina y de hierro sérico en una población pediátrica. Rev Cubana      Ped 1982;54(4):457-68. </li>    <!-- ref --><li> Vela E. Desarrollo y semiología del sistema hematopoyético. En: Cruz M,      Crespo M, Brines J. Compendio de Ped. Barcelona: Editorial Espax; 1998:p.479-84.    </li>    <!-- ref --><li> Luke B, Johnson TRB, Petric H. Iron metabolism. En: Clinical maternal-fetal      nutrition. Little Brown, 1993:172-87.</li>    <!-- ref --><li> Padrón Herrera M. Deficiencia de hierro: un problema a prevenir en la atención      de salud. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(4): 349-57. </li>    <!-- ref --><li> Williams Uriarte R, Bajell Díaz VM. Determinación de la hemoglobina en      niños normales de 6-12 meses de edad. Rev Cubana Pediatria 1977;49(3):277-86.    </li>    <!-- ref --><li> Rodríguez JG. Algunas tendencias alimentarias nutricionales en Cuba en      los años 80. Rev Cubana Aliment Nutr 1992;6(2):116-25.</li>    <!-- ref --><li> Red blood cells, anemia and polycythemia. En: Guyton A and Hall J. Textbook      of Medical Phsyiology. 9na ed. Phyladelphia: Editorial N.B. Saunders: 1996;p.425-33.</li>    <!-- ref --><li> Lanzkwsky P. Metabolismo del hierro y anemia ferropénica. En: Hematología      pediátrica. 3ra ed. La Habana: Editorial Científico-Técnica; 1987:p.121-93.</li>    <!-- ref --><li> Nelson WE. Tratado de Pediatria. Enfermedades de la sangre. 15 ed. 1997;      T2: 1735.</li>    <!-- ref --><li> Cuba. Ministerio de Salud Pública. Manual de procedimiento de diagnóstico      y tratamiento en pediatría. 2 ed. La Habana: Editorial Pueblo y Educación;      1986:538-41.</li>    <!-- ref --><li> Letsky E. The hematological system. En: Hytter F. and Chamber L. (eds),      Clinical Physiology in Obstetrics. 2da ed. London: Blackell scientific 1991,      39-82.</li>    <!-- ref --><li> García MA, Treche MH. Alimentación y nutrición. En: García MA, Canetti      Fernández S, Cobas Silva M, Hermelo Treche M. La Habana: Editorial Pueblo      y Educación; 1996p.33-60.(Colección Pediatría).</li>    <!-- ref --><li> Complementary feeding of young children in developing countries. A review      of current scientific knowledge. WHO/NUT/98.</li>    <li> Fomon S, Craft D. Cow milk feeding in infancy: gastrointestinal blood loss      iron nutritional status. J Pediatr 1981:98, 540-5. </li>       <!-- ref --><li> MINSAP. Tabla de composición de alimentos. Instituto Nacional de Endocrinología      e Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos, 1986.</li>    </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Recibido: 5 de junio de 2000. Aprobado: 22 de febrero de 2002.     <br>   Dra. Marlen Ruiz González. 10 de Octubre # 1375 apto. 11 entre Avenida de Acosta    y O´Farrill, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en Pediatría. Profesora Asistente.    Policlínico de Párraga.     <br>   2 Especialista de I Grado en Fisiología. Profesora Asistente de la Facultad    "Julio Trigo".     <br>   3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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